jueves, 20 de octubre de 2011

Japón confirma decimocuarta recesión desde Segunda Guerra Mundial

XINHUA

El gobierno de Japón dijo que la situación económica de la nación durante el período de 13 años hasta marzo de 2009 constituyó la decimocuarta recesión del país desde la Segunda Guerra Mundial.

La Oficina del Gabinete dijo en un comunicado que la contracción económica en este período abarcó los meses previos al desplome de Lehman Brothers Holdings Inc. en septiembre de 2008 y la posterior crisis económica mundial.

Japón no es ajeno al estancamiento económico, y tras el terremoto y tsunami potentes que devastaron la costa oriental de Japón en marzo, la nación ha estado luchando por recuperarse de sus pérdidas.

La Oficina del Gabinete degradó su pronóstico de la economía por primera vez en seis meses, debido a una desaceleración externa que afecta a la producción industrial y a las exportaciones y a un yen sólido que añade presión a la baja.

El informe más reciente del gobierno señala que "la economía japonesa aún está recuperándose aunque el ritmo se ha desacelerado, mientras que las dificultades continúan debido al terremoto y al tsunami del 11 de marzo".

La producción y las exportaciones han mostrado poca actividad y el consumo personal ha mostrado una tendencia a la baja.

A mediados de la década de 90 del Siglo XX, el sector inmobiliario de Japón perdió casi dos tercios de su valor debido al estallido de la burbuja de activos y al estancamiento económico de 10 años, un período conocido coloquialmente como "la década perdida".

La economía de Japón nunca volvió a ser la misma desde esos años y el país cedió su lugar como la segunda mayor economía del mundo detrás de Estados Unidos.

Su sector clave de producción y exportación está bajo una creciente amenaza de países vecinos que gozan de un crecimiento económico y de un creciente poderío tecnológico han permitido a los competidores de Japón producir artículos de alta tecnología, que anteriormente eran dominio exclusivo de Japón, a precios más competitivos.

La reciente apreciación del yen japonés a niveles cercanos a los existentes después de la Segunda Guerra Mundial también ha afectado a Japón porque el sector clave de exportaciones depende de un yen débil para garantizar que los ingresos obtenidos en el exterior no disminuyan al ser repatriados. Un yen débil también sirve para impulsar la competitividad de los bienes y servicios de Japón en el exterior.

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