jueves, 20 de octubre de 2011

“Ninguna indemnización compensa ni paga una vida”

Katy García (PRENSA RED)

Guillermo Díaz, titular de la secretaría de condiciones de Trabajo y Medio Ambiente de la CTA que lidera Pablo Micheli, dialogó sobre esa problemática. El también dirigente de la combativa UOM de Villa constitución señaló que asumir un compromiso con la salud de los trabajadores requiere de una decisión político gremial.

El dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa Constitución y miembro de la mesa nacional de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) visitó Córdoba. Participó junto a Pablo Micheli y otros dirigentes gremiales de la marcha en defensa de la Salud Pública y por salarios dignos convocada por la UTS y ATE.

Díaz le confió a este medio que a los 22 años decidió hacerse delegado cuando tuvo la amarga experiencia de ver morir a uno de sus compañeros en un “accidente” de trabajo. Así fue que decidió asumir la responsabilidad de luchar por la prevención porque "uno va a trabajar y no a dejar la vida en el trabajo". En su ciudad luego de otras dos muertes de jóvenes trabajadores lograron que se creara un Consejo de Prevención Mixto con participación de delegados y representantes de las empresas en toda la provincia. Reclama que esta medida se extienda a todo el país, que se derogue la ley de Riesgos de Trabajo, que se eliminen las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART) y que el estado controle.

- ¿Cuándo resolvió involucrarse en esta problemática que afecta a miles de trabajadores?

- La primera vez que decidí ser delegado fue cuando un compañero fallece a mi lado en un accidente de trabajo. A los 22 años tomé la decisión y esa responsabilidad. Esa es mi historia, triste, dolorosa.

Antes del 1984 había dos muertes por año. Desde ese año hasta acá hubo 46 accidentes mortales. La vida me ha puesto en esta secretaría y con el apoyo de la CTA que avala y banca la política trabajamos para mejorar las condiciones laborales. Esto no se ve muy claro en otros sindicatos y menos en otras centrales.

- ¿Cómo observa usted las condiciones de trabajo en Argentina?

- Es un tema muy complejo porque hay distintas realidades a lo largo y ancho del país. Lo que está claro es que si nosotros no logramos una construcción gremial fuerte que es lo que pretende la CTA a nivel local y nacional va a ser mucho más difícil pelear por condiciones de medio ambiente y salud laboral. En eso estamos. Hace poco hemos participado del Encuentro Nacional por la Salud de Trabajadores y las Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo en Villa Constitución.

Uno de los planteos que apareció con fuerza, junto a la necesidad de que haya delegados de prevención en todo el país, es que el gobierno debe impulsar la derogación de las leyes de ART. Esto no es nuevo. Las primeras luchas gremiales fueron por mejorar condiciones de trabajo. Si nosotros no construimos conocimiento, fuerza gremial y fuerza política, va a ser cada vez más difícil cambiar las condiciones de trabajo que en algunos lugares son muy duras. Sobre todo en el interior donde no hay sindicatos o la representación del modelo sindical que impera en argentina no lo ha tomado así. La CTA en cambio se ha comprometido y de hecho Pablo Micheli estuvo en el cierre del encuentro. Estamos avanzando con los compañeros en crear medidas de corto, mediano, y largo alcance.

- ¿En qué consiste esa tarea?

- En llevar conocimiento, capacitación, conocimiento de la legislación, de las problemáticas y crear áreas en los lugares donde no existe. En mi provincia están los comités mixtos. Y no nos han salido gratis. Surgieron luego de una pueblada que se realizara después que dos trabajadores de 20 y 21 años murieran en sus puestos de trabajo. Pero es la única provincia que los tiene.

- ¿Cómo se conforma el comité y qué rol cumple?

- El comité se forma con representación empresarial y sindical. En nuestro caso va el delegado de prevención. Pero también es una decisión de política gremial formarlos porque a veces no se hacen. Es un avance importante porque se pueden modificar situaciones. El delegado de prevención puede hacer un trabajo en profundidad en tanto y en cuanto tenga la voluntad política, las herramientas, la fuerza y el tiempo necesario para hacerlo. Requiere de apoyatura técnica de psicólogos, médicos, técnicos de seguridad etc. En la acería privada más importante donde hay 3 mil operarios y que trabaja las 24 horas los siete días de la semana, hay tres.

¿Cuál es la función del estado?

Es fundamental. El estado es el responsable de controlar a las empresas y debe hacer prevención no solo en las grandes fábricas metalúrgicas. Pero hemos visto que quien debería regular las relaciones laborales claramente no lo hace. Me tocó ver en el norte del país a trabajadores del poder judicial que hacen su trabajo en condiciones paupérrimas. El no reconocimiento de la CTA es parte del problema. Nosotros además propiciamos que haya delegados de prevención.

¿Qué expectativas tienen acerca de la eliminación de las ART?

La ley es de los noventa y esto lo dice todo. Queremos una ley distinta donde el eje sea la prevención, la salud del trabajador y las condiciones y medio ambiente del trabajo. Lo que no queremos es parches, cambios de figuritas, o cambios de títulos. Tampoco que los dueños de las ART sean los mismos sindicatos. Lo estamos hablando con legisladores pero también lo haremos en la calle. Ninguna indemnización compensa ni paga una vida. Queremos que no haya una ley mercantilista donde varias patronales sean las dueñas de las aseguradoras.

Hay varios proyectos dando vueltas como el de Recalde que mantiene la figura de la ART con control de los grandes sindicatos.

¿Han aparecido enfermedades nuevas?

Hay cuestiones que sorprenden. En mi ciudad y en mi sindicato donde yo dirijo la obra social tenemos 13 niños con autismo. Y hay varios estudios en el mundo que hablan de que la contaminación sería una de las causas. Nosotros tuvimos años atrás un escape de distintos gases que generó además de una muerte muchas secuelas en varios compañeros. El avance tecnológico y los nuevos productos hacen que aparezcan nuevas enfermedades y en eso es fundamental la información que nos da el compañero de trabajo. Tenemos que enfrentar estos problemas de raíz y en serio. Sino las cosas pasan y el modelo sindical de la argentina no se ha preocupado mucho por reivindicaciones como estas.

- ¿Cuáles son los desafíos hacia delante?

- Construir encuentros regionales, espacios de debate, capacitación, buscar información llegar más a los compañeros apoyarnos en los que más saben, intercambiar experiencias como esta que hacemos con los compañeros del Instituto de Salud Laboral y Medio Ambiente de Córdoba (ISLyMA) lo queremos hacer desde la mesa nacional de la CTA trabajando fundamentalmente en la construcción de una parte importante en esta central de masas que queremos.

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