jueves, 3 de noviembre de 2011

Hazaña de acoplamiento enciende ambición espacial de China

XINHUA

En un lapso de ocho minutos, China superó un importante obstáculo en el camino para lograr la construcción de su propia estación espacial y en cuatro décadas, China cruzó un umbral crítico en la aventura del espacio exterior.

La maniobra autónoma de acoplamiento entre la nave espacial no tripulada Shenzhou-8 y el módulo de laboratorio espacial Tiangong-1 se logró a la 1:37, horas del jueves.

Este es un hito en la exploración espacial de China, que empezó con el lanzamiento de su primer satélite desarrollado nacionalmente en 1970.

Con la ayuda de radares de microondas, medidores de distancia láser y videocámaras, las dos naves espaciales se sujetaron, amortiguaron, conectaron y acoplaron entre sí sin problemas, utilizando un sistema de acoplamiento andrógino que permite a dos naves equipadas de forma similar acoplarse entre sí.

La Shenzhou-8, una nave espacial no tripulada, fue lanzada el martes desde un sitio en el noroeste de China. Después de volar durante dos días, la nave se sujetó al módulo Tiangong-1, que esperó el contacto espacial durante 34 días.

El presidente de China, Hu Jintao, quien se encuentra en Cannes, Francia, para asistir a la cumbre del G20, elogió la hazaña.

Luego de enviar seis astronautas al espacio en tres misiones distintas, entre 2003 y 2008, China preparó el camino para la construcción de una estación espacial permanente, la cual puede servir como base para la futura exploración lunar humana.

El Dr. Erik Seedhouse, científico canadiense experto en el espacio, comentó por correo electrónico que "China puede enviar todos los componentes en una órbita baja de la Tierra, ensamblar una nave espacial lunar y estar lista para ir a la Luna en la próxima década".

El primer acoplamiento espacial del mundo se llevó a cabo en 1966 cuando la nave espacial tripulada Gemini 8 se acercó y se acopló al vehículo no tripulado Agena. Cuarenta y cinco años después, esa maniobra espacial sigue siendo un desafío técnico. Muchos de los más de 300 intentos han enfrentado dificultades o han fracasado.

El encuentro y el acoplamiento, esenciales para la exploración más allá de la órbita terrestre, crean la posibilidad de construir estaciones espaciales, reabastecerlas, transferir astronautas y rescatarlos.

La exploración de la Luna, de los asteroides y más allá requiere de cohetes portadores con mucha más potencia, algo que China no posee en la actualidad.

La Shenzhou-8 y el Tiangong-1 pesan alrededor de ocho toneladas, apenas dentro de lacapacidad del cohete Gran Marcha 2F. Una estación espacial en órbita permanente fabricada por China está diseñada para pesar hasta 60 toneladas con puertos de acoplamiento para alojar tanto a vehículos espaciales de carga como vehículos tripulados.

La prevista estación espacial china estará abierta a los científicos del mundo. La Shenzhou-8 transportó por primera vez experimentos de colaboración internacionales al espacio. En el futuro, la presencia extranjera también podría ser bienvenida a bordo de las naves espaciales chinas.

Los interiores tanto de la Shenzhou-8 como del Tiangong-1 semejan la nave espacial en la que los astronautas podrían vivir y trabajar. Luego de las pruebas de la Shenzhou-8, el Tiangong-1 seguirá siendo una sonda para intentos de acoplamiento en 2012 de las naves Shenzhou 9 y 10, de las cuales al menos una será tripulada.

Como la Shenzhou-8 no es tripulada, está equipada con aparatos para registrar imágenes y datos que ayudarán a China a mejoras el diseño de sus naves y la capacitación de los astronautas.

Zhou Jianping, diseñador en jefe del programa espacial tripulado de China, dijo que la Shenzhou-8 podría ser el prototipo para una serie de naves espaciales.

China planea realizar más de 20 viajes espaciales tripulados en la próxima década.

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