domingo, 6 de noviembre de 2011

Un viaje hacia las utopías revolucionarias (Parte XII): "El maldito encantamiento"

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

En aquellos días de diciembre de 1962 estábamos absolutamente desanimados por la respuesta negativa del General Perón a la propuesta del gobierno revolucionario cubano, que le trasmitiera John William Cooke.

Este, aún no había regresado, ya que había aprovechado su estancia en Europa para entrevistarse, en París, con algunos dirigentes árabes exiliados que participarían en la Conferencia Tricontinental, a llevarse a cabo en la Habana.

Nosotros -Guido Agnellini el "Negro" Miranda, y el que escribe esta nota- durante el día, participábamos del curso que los compañeros nos habían preparado y, por la tarde, nos reuníamos con Alicia Eguren en el departamento que ella ocupaba con John en el Hotel Riviera.

Cuándo caminábamos por la "ciudad de las columnas y de las sombras" como la denominara el poeta Alejo Carpentier, apreciábamos "la magia de sus innumerables palacios y columnas de esencia barroca, que la hacen un lugar único en América Latina "La población de la capital cubana había crecido luego del triunfo revolucionario. Miles de familias de "guajiros"-campesinos- que habían participado de la guerra revolucionaria contra el dictador Fulgencio Batista, emigraron a la ciudad que fuera fundada en 1519 por el conquistador español Diego Velásquez del Cuellar y que tomó su nombre del cacique taino Habaguanex.

Los mismos ocuparon las viviendas ubicadas en los barrios "residenciales", abandonadas por los partidarios del Dictador y de la contrarrevolución, que huyeron de la "isla del lagarto verde", luego del 1º de enero de 1959.

Esta presencia, le otorgaba a la capital habanera, una imagen pintoresca. Aquellos jardines que habían presenciado la obscena demostración de riqueza de los que se beneficiaban con la dependencia de la nación a los dictados y negocios de los empresarios norteamericanos y sus socios nacionales, hoy estaban ocupados por las aves de corral y las mascotas-perros y gatos que acompañaban a los nuevos habitantes urbanos.

Por otro lado, miles de jóvenes caminaban por sus calles rumbo a las escuelas y a la Universidad. Eran los que habían participado, entusiastamente, en la campaña de alfabetización, que había logrado reducir el analfabetismo funcional a menos del 2 % de su población.

En la noche, en esos meses de "invierno", soplaba una brisa fresca que hacía que miles de habaneros se volcaran al Malecón -la costanera de la ciudad a la que el poeta español Federico García Lorca denominara "la París del Caribe"-.

Cuándo llegó John hicimos un balance de su encuentro con el "Viejo Líder".

Estaba claro, de acuerdo a sus propias manifestaciones, que este, si bien admiraba el heroísmo de la joven dirigencia cubana, tenía cierta desconfianza en que el giro que adoptara este proceso, luego del intento de invasión auspiciado por Washington en abril de 1961, no aumentara la ingerencia de la Unión Soviética y profundizara su aislamiento del resto de los gobiernos del Continente: mas allá del alineamiento con Estados Unidos de estos.

Por otro lado, el "Bebe" había comprobado en el encuentro, que ya no contaba con la confianza absoluta que el General había depositado en él, aquellos días previos el golpe contrarrevolucionario del 16 de setiembre de 1955 y luego cuándo lo designara "Delegado "personal para organizar la resistencia y acordar con Arturo Frondizi.

Esta comprobación, sin embargo, no modificaba su caracterización del Movimiento que él definiera "como el hecho maldito del país burgués". "Formidable en la rebeldía y la protesta, pero incapaz de ir mas allá, ya que sigue siendo un gigante invertebrado y miope.

Alicia y John nos propusieron que los acompañáramos a la reunión que tendrían con el Che para informarle del resultado de la gestión. Ya le habían hecho un adelanto por escrito.

Nuestro compatriota nos recibió con alegría, ya que más allá de de que hubiera un resultado negativo, le parecía importante que los compañeros en la Argentina tomaran la propuesta como una consigna e impulsaran una campaña dirigida a que el Líder se radicara en la Isla de la Libertad.

Movimiento, que estaba impulsando el dirigente de los trabajadores de la Sanidad Amado Olmos que visitaría Cuba en los próximos días, junto con el historiador José María Rosa para participar en los actos que se organizaban por el aniversario del triunfo revolucionario el próximo 1º de enero.

Cooke, volvió a reiterar que en la Argentina los verdaderos comunistas eran los peronistas, porque no representaban una amenaza teórica, sino una posibilidad concreta y, por lo tanto, cuánto mas humildes mas peligrosos.

John y el Che coincidían en que no era posible la transición pacífica al socialismo y que las llamadas "condiciones objetivas" para iniciar un proceso revolucionario, nunca iban a darse de manera perfecta.

"No había revolución que partiera de una realidad de laboratorio, -agregó Alicia- en donde en el momento exacto y a la hora señalada se debía intervenir, con todas las condiciones subjetivas en las mochilas. Las condiciones se crean y recrean permanentemente y no son un mero resorte del desarrollo de las fuerzas productivas".

Luego de estas precisiones el Che ratificó que estaba vigente la oferta realizada al General para que designara una persona de su confianza para comercializar el tabaco cubano en Europa, por lo que se organizaría la recepción del designado.

Terminada la reunión nos quedó claro, que pese a no haberse obtenidos los objetivos planteados Alicia y John conservaban la confianza que la Cuba revolucionaria depositara en ellos.

Nos quedaba la incógnita, de si el "General no transitaba el camino de un Laberinto que limitaría sus propuestas reformadoras y su participación en el desarrollo de estas".

El tiempo nos iba a develar la misma.

Mientras, nos aprestábamos a recibir el "elegido" por "Puerta de Hierro".

En la próxima seguimos describiendo este complejo, pero rico, momento histórico.

Manuel Justo Gaggero es abogado. Ex director del Diario "El Mundo" y de las revistas "Nuevo Hombre" y "Diciembre 20".

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.