martes, 27 de diciembre de 2011

Cuesta arriba posible indulto a expresidente peruano

PL

La posibilidad de un indulto al expresidente Alberto Fujimori se perfila tan problemática hoy en Perú, que un conocido seguidor del condenado admitió que otorgar la gracia puede traer problemas al gobierno.

El exministro y exvocero fujimorista Jorge Trelles, partidario de la gracia a favor del sentenciado a 25 años de cárcel, dijo en una entrevista televisiva que, a título personal, aconsejaría al mandatario esperar hasta la próxima Navidad para otorgarla.

Señaló que, si bien considera justo y procedente el indulto, darlo de inmediato puede motivar reacciones y perturbar la estabilidad que, dijo, ha conseguido el presidente Ollanta Humala, único que puede concederlo.

El perdón al expresidente condenado por crímenes de lesa humanidad y corrupción es materia de una vasta campaña política y mediática que, la vicepresidenta de la República, Marisol Espinoza, calificó como "bastante fuerte".

Dentro de esa campaña, Kenji Fujimori, congresista e hijo del preso, afirmó que el indulto no es necesario solo para la salud del exgobernante, "sino para la salud del país" pues "lo contrario va a generar polarización".

Dejó además abierta la posibilidad de acercamientos políticos entre la bancada parlamentaria fujimorista y el gobierno, a partir de que este, sostuvo, ha cambiado sus posiciones y se ha acercado a la derecha.

Juristas y defensores de los derechos humanos rechazan el perdón porque los condenados por delitos de la gravedad de los cometidos por Fujimori no pueden acogerse al indulto.

El influyente sociólogo y analista Julio Cotler señaló que el indulto sería "un nuevo motivo de división política, un nuevo motivo de repulsa al gobierno, de rechazar completamente al Estado".

El presidente Ollanta Humala se abstuvo la semana pasada de definir una posición y señaló que solo se pronunciará sobre hechos concretos -la solicitud del perdón- y previo trámite en instancias adecuadas para evaluar el tema.

Antes de ser elegido, dijo ante una pregunta sobre el tema que nadie debe morir en prisión, lo que alude al requisito de una enfermedad terminal para un posible indulto.

La vicepresidenta Espinoza y la esposa del presidente, Nadine Heredia, coincidieron en señalar que el tema no está en la agenda del gobierno, "ni antes, ni ahora" y, por tanto no ha sido discutido.

El primer ministro, Óscar Valdés, y el titular de Justicia, Juan Jiménez, declinaron hacer comentarios, porque el tema solo corresponde al presidente Humala.

La campaña pro-indulto alegaba que Fujimori sufre de cáncer, lo que fue descartado por minuciosos exámenes del Instituto Nacional de Enfermedades Neopolásicas -donde Fujimori ha sido operado de afecciones en la lengua- que acreditan que no padece de ese mal.

Familiares y seguidores del exgobernante alegan que sufre una aguda depresión y diversos males -ninguno de gravedad- que "lo están matando poco a poco", ante lo cual el obispo emérito católico Luis Bambarén anotó que todos los presos están en situación similar.

Al mismo tiempo, dirigentes fujimoristas como el médico del preso, Alejandro Aguinaga, lanzaron denuestos contra los periodistas que revelaron los informes médicos que dan cuenta de que el paciente se encuentra estable y no grave.

El oncólogo Elmer Huerta, expresidente de la sociedad médica estadounidense del cáncer, señaló que no es posible sostener científicamente que la depresión pueda hacer que Fujimori enferme de ese mal, como alegan sus seguidores.

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