miércoles, 7 de diciembre de 2011

El dinero se fuga de Rusia

Vladislav Grinkevich (RIA NOVOSTI, especial para ARGENPRESS.info)

El Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia (MDE) prevé que este año, la fuga del capital neto alcance 80 mil millones de dólares.

Los expertos lo atribuyen a una situación externa desfavorable y al estado precrisis de la economía europea. Además, se trata de un índice muy inestable, que no permite hacer una previsión precisa.

Las razones de la fuga de capitales

Durante este año, las autoridades varias veces han revisado la previsión de la salida de capital. En el primer semestre de 2011 se habló de 36 mil millones de dólares, pero luego esta cifra subió hasta 70 mil millones de dólares. El 2 de noviembre, el vicepresidente del Banco Central, Sergei Shvetsov, no descartó que la salida de capitales se ubique en 73,6 mil millones de dólares. Y el 30 de noviembre el MDE anunció la cifra de 80 mil millones de dólares.

¿Qué sucesos del último mes en la economía rusa pudieron haberlo provocado?

Muchos expertos lo atribuyen al ambiente externo, que es muy desfavorable.

"La falta de estabilidad en los mercados internacionales y los problemas de la zona euro hacen a los inversores huir en busca de la calidad (activos extranjeros fiables). Es una de las razones del crecimiento de la fuga de capitales en el tercer trimestre de este año", explica a RIA Novosti el economista Evgueni Nadorshin.

"Los inversores tienen bien claro que, si la economía mundial entra en una nueva crisis, Rusia no será capaz de mantenerse al margen", subraya Igor Nikolaev, experto de la compañía gestora FBK.

A todo ello se suma una serie de factores nacionales que también obligan a los empresarios rusos a sacar su capital al extranjero.

"El rublo es una divisa que depende mucho de la materia prima, su tipo de cambio está vinculado con el precio del petróleo y con el factor político”, dice Igor Nikolaev.

“Además, la economía rusa tiene compromisos muy importantes de carácter militar y social. Es más, el país está ejecutando una serie de proyectos de envergadura, incluidos los Juegos Olímpicos de Invierno 2014 y el Mundial de Fútbol 2018. Las fuentes de financiación de dichos proyectos serán, ante todo, el aumento de impuestos sobre los círculos empresariales, ya que los préstamos resultan caros y la venta de la propiedad estatal es nada rentable. Desde el año 2014 las autoridades tienen previsto volver a subir la tasa de prima de seguros hasta el 34%”, explica el experto.

Al azar

Algunos entendidos subrayan que la fuga del capital es un indicador muy volátil, así que el cambio de previsión en 10 mil millones de dólares no significa un desastre ineludible.

"La salida de capital es algo muy poco predecible. Considerando la baja fiabilidad de las previsiones, el aumento de 10 mil millones de dólares no es de gran importancia", dice el economista Vladimir Braguin.

"Las previsiones sobre este índice siempre resultan muy imprecisas. Y si vemos un nuevo bajón en diciembre, es probable que la salida aumente aún más”, dice el director del departamento de análisis del Banco de Moscú, Kirill Tremasov.

La salida de capitales de Rusia es peligrosa para la economía nacional. Sin embargo, algunos economistas suponen que es un proceso natural. Sale el dinero que no tiene su aplicación en la economía nacional.

En el mejor de los casos se convertiría en parte de las reservas de oro y divisas. "La alta tasa de la fuga de capitales se debe a un alto beneficio de las operaciones corrientes. Los ingresos en divisas procedentes de las operaciones corrientes son mucho mayores de lo que es capaz de ejecutar nuestra economía", explica Kirill Tremasov.

"El exceso de capitales es dañino para la economía. La acumulación de los mismos provocaría una rápida consolidación del rublo, y nuestras empresas transformadoras perderían su competitividad. Así que la salida de capital resulta favorable para la competitividad de la industria transformadora", comenta Vladimir Braguin.

No habrá capitales para fugarse

Pero no todos comparten esta opinión. Igor Nikolaev está convencido de que siempre se puede encontrar algún sitio o alguna función para el dinero. Por algo todo el mundo lucha por tener capital. El problema es que ni el Estado ni los empresarios rusos tienen ganas de buscar la aplicación dentro del país a los capitales que se están fugando.

“Es cierto que la fuga de capitales es una tendencia nefasta -comparte el punto de vista de su colega Evgueni Nadorshin.- Las inversiones no crecen, y para asegurar la tasa de crecimiento prevista en los pronósticos oficiales, necesitamos inversiones mayores de las que tenemos ahora.”

Las autoridades rusas prometen invertir esta tendencia negativa en un futuro próximo. Según el MDE, ya en el segundo semestre de 2012 la fuga de capitales se verá sustituida por su aflujo. Entre 2013 y 2014, según sostiene el viceministro de Desarrollo Económico, Andrei Klepach, la afluencia neta de capitales a Rusia será de 20 ó 30 mil millones de dólares.

“Si los precios del petróleo son estables hacia el año 2014 y de mantenerse la dinámica actual de exportaciones e importaciones, el superávit de las operaciones corrientes será nulo, por lo que no habrá capitales para fugarse”, explica Kirill Tremasov. Además, la afluencia de capitales, según Vladimir Braguin, puede asegurarse por los créditos en el extranjero. “Es que también calificamos como afluencia de capitales los créditos tomados en el extranjero por el Gobierno o las empresas del país”, recuerda el experto.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.