lunes, 12 de diciembre de 2011

El formidable juicio político de Piedad Córdoba en Madrid contra el Estado Terrorista Colombiano

Dick Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

“Mi esposa es testigo de que lloré de la emoción cuando me dijeron que habían matado a Cano”. Presidente Juan Manuel Santos al saber la muerte de Alfonso Cano, comandante de las FARC-EP.

“El Gobierno Santos: discurso suavizado, pero violaciones de derechos humanos igual de atroces”.Piedad Córdoba en Madrid el 1º de diciembre de 2011-12-05

La siguiente lectura nos sitúa frente a un extenso proceso político de la senadora Piedad Córdoba contra el estado colombiano. Tenía que ser ella quien lo hiciera, una mujer con una valentía ilimitada. Posiblemente los voceros del terrorismo de estado colombiano odian más a esa mujer que cualquier comandante guerrillero, por su seguridad, por su moral, por su convicción capaz de dejar al desnudo la mentira más infame.


Porque se atreve a cuestionar a ese estado, las acciones sangrientas, los montajes judiciales. Se atreve a cuestionar los motivos reales de la Marcha del Odio, que se prepara para hoy martes en Bogotá, convocada por el mismo estado terrorista contra la insurgencia y con alcance extendido hacia el propio pueblo colombiano.

Foto: Jaime Gómez.

Ella se ha atrevido a cuestionar la medicina forense porque la ha tomado en flagrancia cuando fuera asesinado su asesor político, Jaime Gómez, por manos de esos operadores al servicio de los falsos positivos.

En Madrid también se atrevió a ponerse de pie y defender a la compañera española, Remedios García y a Leyla Ordóñez, víctimas de la guerra jurídica del estado colombiano, ambas acusadas de ser colaboradoras de la guerrilla cuando en realidad son colaboradoras, como Piedad, de un proceso que lleve por fin a la solución política en Colombia. Ese mismo proceso que los verdaderos terroristas niegan y lo hacen a fuerza de muerte y persecución.

Con Piedad no pueden ni siquiera los periodistas asalariados por la inteligencia militar, o los operadores del DAS de “las chuzadas”. Por ello se sienten totalmente descontrolados, Santos, Uribe y Cia, realmente es casi tragicómico que esos dos personajes se reduzcan tanto en tamaño y se vuelvan unos minúsculos políticos por que sus cerebros no están al nivel de Piedad. Gritan y amenazan sabiendo que tienen la fuerza bruta detrás de sus espaldas.

La integridad de Piedad no tiene límites, embiste con la fuerza de la razón y pega duro cuando no tienen modo de dar vuelta sus criterios.

Foto: El Reichstag, sede del parlamento alemán envuelto en llamas en 1933.

Esta increíble mujer me recuerda a Giorgio Dimitrov, el dirigente comunista búlgaro cuando fue acusado por Hitler de haber incendiado al Reichstag, parlamento alemán en 1933. También entonces pensaron que el luchador sería una presa fácil y debieron morderse los codos por carecer de pruebas, como hoy les ocurre frente a Piedad.

Dimitrov se encargó de su propia defensa y le dio una lección, no solamente a los fascistas alemanes, sino a todos los militaristas del mundo que pensaron que ese búlgaro podría ser el pretexto para extender los planes de guerra que costó la vida a 55 millones de seres humanos durante la segunda guerra mundial. La fuerza y la razón quedaron a la vista y la mentira fue desarticulada como correspondía.

La misma valentía que tiene Piedad Córdoba, una auténtica “combatiente” sin fusil, una guerrera que aplastó a Santos y a Uribe sin mayores esfuerzos en su intervención del 1º de diciembre, en Madrid.

Mujeres como Piedad son las que nos permiten estar seguros que más temprano que tarde la paz con justicia social será también una realidad en la tierra colombiana. ¡Cómo para que no la odien los genocidas!

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