miércoles, 7 de diciembre de 2011

La enfermedad celíaca aumentaría el riesgo de fracturas

AGENCIA CYTA - INSTITUTO LELOIR

Las personas que padecen la enfermedad celíaca tendrían un riesgo aumentado de sufrir fracturas si no están diagnosticadas y no reciben tratamiento. Una investigación publicada en la revista científica World Journal of Gastroenterology realizada por investigadores de la Argentina y del exterior refuerza esta hipótesis.

Algunos estudios científicos sugieren que si la enfermedad celíaca no está diagnosticada y tratada quienes la padecen tienen mayores riesgos de sufrir fracturas. Una nueva investigación -publicada en la revista científica World Journal of Gastroenterology- refuerza la relación entre riesgos de fractura y celiaquía, enfermedad que se caracteriza por entorpecer la absorción de los alimentos. Se presenta como una alteración inflamatoria de la mucosa intestinal que atrofia las vellosidades de las células del intestino; de allí que algunos de los síntomas de la enfermedad celíaca sean la diarrea, la anemia y la pérdida de peso.

En esta enfermedad “el agente causal del daño intestinal es la gliadina, una proteína del gluten presente en el trigo, la cebada y el centeno. El tratamiento consiste en la restricción de los alimentos que las contiene. Su implementación permite la recuperación de la mucosa intestinal y la reversión de los síntomas”, explicó durante una entrevista que mantuvo con la Agencia CyTA el doctor Julio Bai, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Gastroenetrología “Dr. C. Bonorino Udaondo” y uno de los autores del estudio publicado en la mencionada revista internacional.

-¿Podría referirse a la relación entre riesgos de fractura y la enfermedad celíaca?

-En las pasadas dos décadas diversos estudios científicos abordaron el posible efecto de la enfermedad celíaca sobre la densidad ósea. La osteopenia -disminución en la densidad mineral ósea que puede ser una condición precursora de osteoporosis- y la osteoporosis detectadas a partir de mediciones de densidad ósea -realizadas en esas investigaciones- se han registrado en más del 50 por ciento de los pacientes que tiene enfermedad celíaca. Un meta-análisis de ocho estudios diferentes publicados entre el año 2000 y 2007, en el que participaron 20.995 pacientes y 97.777 personas sin la enfermedad- concluyó que los pacientes con la enfermedad celíaca tienen un 43 por ciento más riesgos de sufrir fracturas.

-¿Qué hipótesis manejan para explicar el efecto de la enfermedad celíaca en la salud de los huesos?

-El elevado riesgo de fracturas es multifactorial e intervienen aspectos tales como la debilidad estructural ósea, alteraciones nutricionales de los pacientes y fenómenos inmunológicos que ocurren en la enfermedad.

-¿Podría destacar algunos de los resultados del estudio -publicado en World Journal of Gastroenterology- en el que participaron 265 pacientes y un grupo control de 530 personas sin la enfermedad de edades que oscilaban entre los 18 años y los 75 años?

-Los resultados que obtuvimos confirman la incidencia aumentada de fracturas en pacientes que padecen la enfermedad celíaca y no respetan en forma completa la dieta libre de glutén. Asimismo, tras un seguimiento de los pacientes -reclutados en cuatro centros médicos de la ciudad de Buenos Aires- realizado a partir de la realización de cuestionarios, análisis clínicos y de laboratorio observamos que la realización de esa dieta redujo el riesgo de fracturas en los pacientes hasta alcanzar incidencias equiparables a los de la población no celíaca. Este es el primer estudio que ofrece pruebas científicas de que este tratamiento es efectivo en reducir el riesgo de fracturas en los pacientes celíacos.

-¿Cuáles son las fracturas más comunes que padecen los pacientes de acuerdo a su estudio y los estudios anteriores?

-Las fracturas más comunes son las denominadas de Coles (antebrazo).

-¿Podría explicar por qué la dieta libre de gluten reduce el riesgo de fracturas?

-El tratamiento cura la enfermedad. Elimina los síntomas tales como las diarreas, la pérdida de peso y la anemia, entre otras complicaciones. Por otra parte, el organismo logra incorporar nutrientes y minerales en forma adecuada lo que favorece el buen estado de los músculos que sostienen a los huesos, la salud misma de los huesos y reduce el proceso inmunológico e inflamatorio y de esa manera influyen positivamente en loa activa mineralización y remineralización de los huesos. A la luz de estos resultados -que requieren ser confirmados en forma cabal en estudios que involucren a grupos de pacientes y grupos control (personas sin la enfermedad) más numerosos- se recomienda que los pacientes cumplan en forma estricta con la dieta libre de gluten para evitar futuras complicaciones.

-¿Qué otras medidas deberían tener en cuenta los pacientes?

-Evitar otros factores de riesgo que favorecen el desarrollo de la osteoporosis. En este sentido es importante tener una dieta adecuada en calcio, realizar ejercicio en forma regular, y llevar una vida saludable sin excesos de tabaco y alcohol ya que ambos elementos son tóxicos para el esqueleto. Éstas, y otras acciones, contribuyen con el desarrollo, el fortalecimiento y el mantenimiento de los huesos.

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