lunes, 12 de diciembre de 2011

Remembranzas obligadas: Pinochet el gran carcelero es apresado en Londres

Hernan Uribe (especial para ARGENPRESS.info)

En octubre de 1998 se produjo el hecho asombroso de la detención de Augusto Pinochet Ugarte (APU) en Londres circunstancia que lo obligaría a permanecer en el Reino Unido hasta marzo de 2000.Ese episodio marcó el declive de un personaje repudiable y permitió observar de más cerca los atroces crímenes violatorios de los derechos humanos que él ordenara.

Una de las razones que obliga a considerar todavía el tema Pinochet es la realidad de que permanecen sus trágicas huellas delictivas. El 15 de noviembre pasado (2011) el Servicio Médico Legal (SML) de Chile confirmó la identidad de cinco personas que durante 38 años figuraron como desaparecidas. Se trata de hombres que luego del golpe estuvieron en un campo de concentración y luego ejecutados. Sus cadáveres fueron escondidos apuntó el juez Alejandro Solís que hizo la investigación.

El 30/11/11 el ministro en visita, juez Jorge Zepeda logró ubicar a los asesinos de los periodistas estadounidenses Charles Horman y Frank Teruggi ultimados en Chile en 1973 y 1974 respectivamente. En la acción habría participado un uniformado estadounidense cuya extradición será solicitada. (Véase Carmona, Ernesto, Argenpress, 2/12/11)

Otro ángulo de esta temática es el hecho, de alguna manera sorprendente, de que hoy gobiernan en Chile las colectividades políticas y los hombres que fueron quienes propiciaron el golpe de estado de septiembre de 1973 y actuaron luego como

entusiastas partidarios del tirano

Solo contra el mundo

Pinochet fue detenido el 16 de octubre de 1998 y encargado reo el día 28 de ese mes por orden del Ministro del Interior británico, Jack Straw, quien accedió a la posibilidad de extradición a España que había solicitado el juez Baltasar Garzón quien acusaba al general de la desaparición de tres mil personas. Ex jefe de estado y ex comandante en jefe del Ejército, APU mantenía el cargo de senador vitalicio y se encontraba en esos días en la que se haría famosa London Clinic.

Según informaciones de la época, Straw consideró primero que APU podía ser juzgado en España por delitos equivalentes al intento de asesinato, conspirar para asesinar, torturar y tomar rehenes. Al mismo tiempo, el ministro desechó la postura del gobierno de Chile el cual alegó que APU podría ser juzgado allí. Luego, el caso Pinochet sería considerado por jueces, ministros, Corte de los Lores y otras instancias y es por ello que APU, siempre con vigilancia, permanece en Londres los meses finales de 1998, todo 1999 y dos meses de 2000.

Una derecha enloquecida

La detención de APU provoco en Chile una airada reacción de los altos mandos del Ejército y de los sectores políticos que habían antes respaldado incondicionalmente a la tiranía y a sus delitos. Cual La Meca musulmana, se produjo una peregrinación a Londres en plan de solidaridad con el detenido.

A mediados de noviembre (98) viajó hacia allí una delegación de diputados de los partidos derechistas Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN).

En esa comparsa estuvieron Pablo Longueira, actual ministro del presidente Sebastián Piñera y pre candidato presidencial, Alberto Espina, hoy senador y Patricio Melero, actual presidente de la Cámara de Diputados. Enajenados por la ira y la ignorancia izaron en el Reino Unido las banderas dictatoriales. Textual: “Lo que se pretende con Pinochet es una venganza del socialismo internacional por haber impedido que Chile se transformara en una dictadura comunista”

Luego y se ignora con que objetivo añadieron: “El mundo, especialmente Europa, ha sido objeto de una campaña de desprestigio al gobierno militar y especialmente del ex

Presidente Pinochet desde hace más de 25 años”(sic) Fue como una defensa al revés. Si ellos mismos reconocían que se había condenado siempre a Pinochet por sus crímenes, si en esos días habían adherido a la petición de España, los gobiernos de Suiza, Francia, Bélgica y Dinamarca, la “defensa” de los pinochetistas sólo agravó la situación de su líder.

Otra. En su desesperación por lo ocurrido al benefactor que había implantado en Chile el “capitalismo salvaje”, recurrieron a otra falacia al plantear que aquello violentaba “la soberanía y la independencia de Chile”.Por ejemplo, Andrés Chadwick, entonces senador y hoy ministro vocero de Piñera, manifestó que “Todo el sector la derecha) expresa indignación por lo ocurrido porque la soberanía fue pisoteada”.

En cuanto al Ejército, para Londres partieron el jefe del Estado Mayor, general Patricio Chacón más otros y luego el Comandante en Jefe, general Ricardo Izurieta quien, sin embargo, viajó con su esposa proyectando así la sensación de una solidaridad no tan representativa. Mas, declaró acerca del proceso judicial que “Confirma la vulneración de principios jurídicos esenciales para la convivencia civilizada entre naciones los que se derivan del respeto a la soberanía propia de cada Estado”. Dicha postura fue interpretada como un planteamiento teórico en el sentido de que APU podría ser juzgado en Chile.

Pinochet mismo, quien en esos días se autodeclarada gravemente enfermo, terció en una auto defensa con una “Carta a los chilenos” que ocupó dos páginas al insertarse en el diario El Mercurio (Santiago) el 28 de diciembre de 1998. Dicho texto es de un cinismo patológico donde se proclama salvador de la patria y afirma, contra toda lógica, que nunca se aferró al poder en circunstancias que ejerció la presidencia por 17 años. Y una frase de antología: “Soy absolutamente inocente de todos los crímenes y de los hechos que irracionalmente se me imputan”.

¡Salvado!

La justicia británica no quedó con nota positiva en atención a sus muchas contradicciones en el sentido de que un ministro afirmaba que debía ser extraditado y luego rectificaban un juez o la propia Cámara de los Lores. En síntesis lo que salvó a APU fue la diplomacia, las gestiones de los gobiernos chilenos, primero del presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle y en seguida de Ricardo Lagos quien sucedió al anterior como Jefe del Estado. La promesa ante el Reino Unido de la parte chilena fue la de que sí juzgaría a Pinochet en Santiago, lo que efectivamente ocurriría.

Para llevar a la práctica el regreso de APU se optó por liberarlo y remitirlo a Chile por “razones humanitarias” y a fin de explicar esa decisión se recurrió a la medicina. El día cinco de enero de 2000 fue examinado por un equipo de cuatro médicos en Nortwick Park Hospital de Londres. El texto del informe del caso fue publicado en el diario El Paìs (Madrid, 17/2/00)) y de él nos valemos para entregar algunos detalles:

-Cerebración: mostró lentitud de comprensión y dificultad en comprender instrucciones complejas;

-Estado físico: Actualmente el senador Pinochet sería capaz de asistir al juicio, pero los efectos de las dolencias cerebrovasculares han aumentado a pesar del tratamiento idóneo;

-Estado mental: luego de señalar cuatro cuestiones técnicas se dice que “A causa de estos impedimentos sería incapaz de seguir el proceso de un juicio con la fluidez necesaria para dar instrucciones a sus abogados. En nuestra opinión, el senador Pinochet no está actualmente en disposición de participar en un juicio.”

Enjuiciado en Chile

En Chile las querellas en contra de Pinochet se iniciaron en enero de 1998 pero como tenía fuero de senador vitalicio nos prosperaban en absoluto. El arresto londinense y con la presencia de APU de regreso, los juicios ya tenían otro carácter, tanto que el 24 de mayo del 2000 el diario El Mercurio titulaba: “Corte de Apelaciones desaforó a Pinochet” Se detallaba luego que sin fuero APU quedaba a disposición del juez Juan Guzmán Tapia quien lo procesaba como responsable de los asesinatos ocurridos durante la denominada “caravana de la muerte” a cargo del general de ejército Sergio Arellano Stark.

En los hechos, Pinochet nunca fue condenado aunque su desprestigio batió record. El cotidiano “La Tercera” (Santiago) editaba una nota del 7 de enero de 2001 con el titulo “Los efectos de 503 días en Londres” y en el texto aludía a que “ La pérdida de poder del desaforado senador se expresa en su difícil situación judicial. Pero el proceso desatado en la London Clinic en octubre del 98 tuvo otras consecuencias”,esto último en referencia a las condenas aplicadas a uniformados por sus crímenes bajo la presidencia de APU..

Augusto Pinochet falleció de muerte natural el 10 de diciembre de 2006, el mismo Dia elegido por Naciones Unidas para la conmemoración universal de los derechos humanas.¡Vaya paradoja!

Hernán Uribe es periodista y escritor chileno.

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