miércoles, 7 de diciembre de 2011

Sinecio López, politólogo latinoamericano: Perú. Entre el temor y la esperanza

Jorge Zavaleta Alegre (especial para ARGENPRESS.info)

El gobierno del Presidente Ollanta Humala cuenta con asesores de diferentes vertientes ideológicas, porque el actual gobierno, consecuencia de los resultados en la segunda vuelta electoral, considera que la gobernabilidad es posible a través de una democracia concertadora donde todos ganan.

Para conocer mejor esta estructura, el semanario español Cambio 16 entrevistó al académico latinoamericano Sinecio López Jiménez, miembro del gabinete de asesores del Concejo de Ministros, ex director de la Biblioteca Nacional del Perú y autor de varias publicaciones sobre ciencias políticas.


Es difícil apreciar los valores de la democracia cuando el ciudadano es absorbido por la rutina diaria y por los mensajes, no siempre amigables, de una oposición conservadora. La prensa extranjera es más serena. Se distancia de la coyuntura y recoge la opinión de sus mejores intelectuales o investigadores, que a través de la función pública y del ejercicio académico, están en mejores condiciones de opinar con más serenidad y abrir compuertas para entender o debatir sobre lo que ocurre en el Perú y en América Latina, en relación con los momentos críticos de los EEUU, Europa y el liderazgo de China.

C16, semanario nació en Madrid en 1975 con una convocatoria del intelectual Juan Salas, a la cual asistieron 16 personas, se trazó como objetivo ampliar los pequeños espacios de prensa para superar los traumas y conductas después de la desaparición física de Franco. Los resultados han sido fructíferos. El juego democrático vigente, no atenta contra la libertad prensa, los medios públicos siguen siendo servicios abiertos, inclusive los periódicos más importantes tienen un Defensor del Lector. El semanario tiene ediciones en República Dominicana; y en Colombia, su Presidente de Directorio es Gabriel García Márquez. Similar camino siguen Argenpress y El Mercurio on line.

López Jiménez, destaca que el gobierno peruano puede exhibir poco en estos primeros meses de gestión, pero nada desdeñable en cuanto lo avanzado como gran transformación: el gravamen a las mineras, la consulta previa, la creación del Ministerio de Inclusión Social, el incremento del salario mínimo y una política laboral que atiende y defiende los derechos de los trabajadores. Además, el despliegue de una política exterior soberana, independiente y desideologizada que busca fortalecer la CAN y el CONASUR.

¿A qué se debe la lentitud de los cambios prometidos?. La respuesta es compleja. Las coaliciones sociales y políticas de la segunda vuelta, la debilidad política de la coalición triunfante, el acuerdo de una democracia concertada con el capital para darle gobernabilidad al país y los cambios estructurales de estos últimos 20 años (que, por un lado, han polarizado socialmente al Perú y, por otro, le han inyectado una alta dosis de moderación política), constituyen las principales causas que explican los cambios a cuenta gotas. Por eso mismo, dejan de tener el impacto político deseado.

El Estado tiene Islas de modernidad, pero como en la mayoría de AL no es democrático. La burocracia es ineficiente, no es weberiana: racional, objetiva, impersonal, eficiente. A diferencia de otros países de AL (Brasil, por ejemplo), no concluyó una reforma burocrática profunda (que Europa tuvo en el siglo XIX). Hoy los tiempos que se avecinan serán turbulentos, tumultuarios y atiborrados de indignados y requieren una conducción política hábil y al mismo tiempo audaz que conduzca la nave del Perú a un buen puerto.

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