jueves, 13 de enero de 2011

El Tea Party y la lección de Arizona

Manuel E. Yepe (especial para ARGENPRESS.info)

“Tea Party en la mira tras masacre en Arizona”, tituló la agencia de noticias española EFE su primer despacho acerca del atentado contra la representante federal demócrata Gabrielle Giffords, el 8 de enero del 2011, cuando ella encabezaba un acto político en su distrito electoral, ubicado entre la ciudad de Tucson y la frontera con México, en el estado de Arizona.

La información precisaba que, aunque el tiroteo fue preparado y ejecutado, aparentemente, por un atacante solitario, muchos factores apuntan al lenguaje inflamatorio y la violencia introducidos en el debate político por el movimiento Tea Party y su líder, la ex candidata republicana a la vicepresidencia y ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, como promotores del hecho.

Durante la campaña de las elecciones legislativas de medio término, Palin incluyó a la Giffords en una relación que publicó el Washington Post de 20 congresistas demócratas elegidos en el 2008, a quienes identificaba como “objetivos a abatir” por haber votado a favor de la reforma de salud. Presentaba fotos de cada uno de ellos en el punto de mira de un fusil, sobre un mapa en el que se señalaban sus respectivos distritos congresionales y se exhortaba a “eliminar a los 20” (“Take Back the 20”).

Jesse Kelly, el oponente republicano de la Giffords, basó su campaña en el lema “Ayuda a sacar a Gabrielle Giffords de su puesto, dispárale con un rifle automático M16 junto a Jesse Kelly”.

Muchos elementos indican que el sangriento atentado contra la congresista federal demócrata por Arizona fue promovido por éstos y muchos otros llamados criminales de líderes del Tea Party.

Ese movimiento se había propuesto durante la campaña electoral para los citados comicios parciales “hacer de sus filas un poderoso bloque que ninguna maquinaria liberal pudiera superar”. Su discurso, dirigido a fijar posición respecto a ambos partidos del sistema político de Estados Unidos y atraer a los militantes mas moderados de la filas de éstos, rezaba más o menos así: “Barack Obama ha mentido al pueblo una y otra vez. Se niega a admitir que no está calificado para ser Presidente y ha destruido a todos y a todo en su camino, incluyendo su propio partido. Ciudadanos leales han sido aplastados por el binomio demócrata de Obama y Pelosi; en tanto los republicanos se baten en el dilema existencial de ser verdaderamente conservadores o dejar de serlo”.

El nombre Tea Party recuerda la protesta de los colonos anglo-americanos residentes en la ciudad de Boston que, en 1773 (tres años antes de la Declaración de Independencia de las 13 colonias británicas en la América del Norte que a la postre conformaron los Estados Unidos) contra la imposición por el gobierno británico de nuevos impuestos a estas colonias. Con el lanzamiento por la borda de un cargamento de sacos de té –artículo al que le había sido aplicada la inicua imposición tributaria- que transportara un barco anclado en ese puerto, comenzó un movimiento de protestas contra el proceder abusivo de la corona británica con sus colonias en Norteamérica que culminó con la independencia de trece de ellas.

Se aprecia así la paradoja de que una acción que tuvo una significación histórica positiva, revolucionaria, que marcó el origen de la nación estadounidense, pasó a identificar a un movimiento reaccionario orientado a la extrema derecha chovinista.

La población del estado norteamericano de Arizona incluye una vasta proporción de inmigrantes (la gran mayoría hispanos). Allí está muy extendido, así mismo, un sentimiento anti-inmigrante que nace de la ideología oligárquica que lo promueve, pero que se manifiesta en vastos sectores de la población, sin excluir al de los inmigrantes de generaciones anteriores.

La hoja de servicios a sus electores de la representante federal Gabrielle Giffords explica los motivos por los que ha sido electa en tres ocasiones consecutivas, así como los móviles del atroz ataque del que fue víctima junto a otros quince heridos y cuatro fallecidos, incluyendo a un niño de 9 años.

Como legisladora, la Giffords ha defendido la ley sobre el seguro de salud y se ha opuesto a las tasas impositivas que afectan abusivamente a los humildes y benefician a los más pudientes. Ha apoyado proyectos alternativos sustentables de energía y defendido el derecho al aborto. En cuanto al tema migratorio, comprendiendo la sensibilidad de sus efectos en la seguridad nacional, ella se ha inclinado por iniciativas que aporten soluciones adecuadas para los problemas relacionados con los indocumentados dentro de las fronteras estadounidenses.

Aunque ha defendido el derecho ciudadano a poseer armas cediendo a las tradiciones en el oeste norteamericano acerca de que la función de seguridad pública corresponde a los ciudadanos mismos con sus propios recursos, no habría que dudar que esta lamentable y triste experiencia determine en ella otro proceder.

El atentado criminal contra la joven congresista Gabrielle Giffords, cuya supervivencia toda persona digna en cualquier parte del mundo desea vivamente, la incorpora a la larga lista de líderes ejecutados en Estados Unidos por haber pretendido desmarcarse de un sistema que invita al egoísmo y al odio en rechazo a la solidaridad humana. Ella es ahora un símbolo y una advertencia.

Foto: Estados Unidos, política, fascismo - Reunión de seguidores del movimiento Tea Party

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Vientos de odio

Jorge Majfud (especial para ARGENPRESS.info)

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El arte de odiar, I

Pocos días después del atentado contra la congresista Gabrielle Gifford de Arizona, circuló un video del pastor de una iglesia, del mismo Estado, que daba gracias a Dios por haber enviado al asesino. No importa que el asesino sea ateo o simplemente se trata de otro misterio divino. Este pastor, con pocos seguidores pero cada vez más famoso, suele difundir en Internet su propia lista de las cosas que Dios odia (los homosexuales, los científicos, los liberales). Para este autoproclamado ministro de Dios, uno entre tantos miles, el dios cristiano del Amor se define por su odio y, al igual que el famoso Pat Robertson, recomiendan abiertamente sacar la pistola y limpiar de vez en cuando a un pecador en nombre de Dios. Alguien anónimo, no sin sorna, ha preguntado si pegarle un tiro al mencionado pastor podría ser interpretado como la voluntad de Dios.

Casi al mismo tiempo, la ex gobernadora de Alaska, la cada vez más célebre Sarah Palin, se defendió en YouTube de las críticas sobre la influencia de su mensaje incendiario en los desequilibrados y asesinos como Jared Lee Loughn, diciendo que los actos criminales de un individuo “begin and end with the criminals who commit them (comienzan y terminan con los criminales que los realizan)”. Obviamente, esta ley moral no se aplica para los criminales de otras culturas (bárbaras, periféricas): si un fanático masacra a un grupo de inocentes, todo su pueblo y toda su cultura son responsables. Y se actúa en consecuencia.

Un viejo amigo profesor, pionero en la reflexión sobre hipertexto y democracia, entusiasta defensor de Internet desde los años 80, me decía que un aspecto positivo de la Red era que había “igualado la voz” de las personas alrededor del mundo (tendencia humanista que ambos venimos destacando desde hace años). Pero el aspecto negativo era que, de igual forma, también había dado voz a unos pocos fanáticos, y que cuanto menos cultura y educación tenía una persona, más fácil presa era de este fanatismo. Agregué que temía que uno de los aspectos negativos de esta cultura es que los fanáticos (anónimos y encumbrados) tienen más rating que los individuos más racionales. Basta ver el número de vistas en YouTube que tiene el video de un lunático que afirma que la Tierra es plana y el de un científico que demuestra lo contrario.

Pera el fanatismo no es sólo propiedad de la gente inculta. La Alemania de los años treinta era uno de los países más educados del mundo. Ni que hablar de los imperios de turno.

En una entrevista radial mencioné al pasar que, entre otras razones que parecían de mayor peso, tal vez la condición de judía de Gabrielle Gifford no fuese un detalle insignificante para explicar las motivaciones del acto. No es que la creyera una razón central. Simplemente, no la subestimaba.

Al día siguiente recibí un par de correos acusándome de “judío sionista”. Lo que contrasta con otras supuestas acusaciones parecidas de ser “musulmán” por el simple hecho de denunciar la muerte de decena de niños palestinos en un solo bombardeo israelí.

Debería ser un dato irrelevante: no soy ni judío ni musulmán. No lo digo como desagravio, claro. Lo digo simplemente porque es verdad y porque me demuestra, en carne propia, el tamaño de la estupidez humana. Apenas soy un hombre imperfecto y contradictorio, como cualquier hombre, como cualquier mujer, capaz de tolerar muchas cosas pero irremediablemente incapaz de soportar el dolor de un solo niño ni la barbarie medieval de andar masacrando hombres y mujeres en nombre de Dios; incapaz de soportar la barbarie moderna de masacrar individuos y hasta pueblos enteros en nombre de la Justicia, la Igualdad, la Libertad y todas las Buenas Razones que se nos puedan ocurrir con mayúsculas.
El arte de odiar, II

En Internet circulan listas de premios Nobel discriminados por nacionalidades, la mayoría confeccionadas por autores fantasmas. De ahí se deduce la superioridad de unos pueblos sobre otros, como si la academia sueca fuese el dedo de Dios. Los peores, sin ningún rigor académico, está de más decir, vinculan estas estadísticas a diferencias biológicas (si Alfred Nobel hubiese nacido en tiempos de Tutankhamun, “las razas superiores” serían, sucesivamente, los egipcios, los persas, los chinos, los indios, los judíos, los griegos, los romanos, los árabes, los mayas, los ingleses, los americanos…).

Algunos atribuyen estas diferencias a la superioridad de una cultura o de una religión sobre las otras. Los más razonables, entiendo, las consideran culturales, vinculadas a circunstancias históricas.

Algunas listas reciben el apoyo de innumerables opinantes que las redireccionan masivamente a nuestros correos. Como las que comparan el número proporcional de premios Nobel ganados por judíos y el número de premios ganado por árabes y de ahí deducen la superioridad de “un pueblo” (cuando no de una raza) sobre el otro e, incluso la superioridad intelectual de unos individuos sobre los otros por el solo hecho de pertenecer a uno de los pueblos con más premios Nobel. (Por lo menos desde la Edad Media, al pueblo judío se le negó derechos de propiedad y nobleza, lo que acentuó su tendencia a refugiarse en el trabajo intelectual, el cual, por ser trabajo, fue despreciado por la nobleza, casi tanto como el trabajo manual).

Estas listas comparativas se parecen en algo a esas otras que enumeran las veces que el pueblo judío fue expulsado de diferentes países en los últimos tres mil años, por lo que se infiere que el mensaje explicaría una especie de karma nacional.

La gran cantidad de premios Nobel ganados por un pueblo o un país X no deja de ser un mérito. Pero tampoco deja de ser un merito relativo, del cual no hay que deducir superpoderes culturales, ideológicos o raciales. Menos derechos especiales. La Alemania de los años treinta era el país que tenía más premios Nobel y también fue el país que más fácil se dejó engañar por un fanático que llevó a medio pueblo a organizar o tolerar uno de los peores holocaustos, si no el peor, de la historia moderna (del holocausto indoamericano casi no se habla).

Ahora, si revemos estas listas, también veremos una predominancia abrumadora de hombres sobre mujeres. ¿Vamos a deducir, entonces, que las mujeres son tanto menos inteligentes o capaces? O por el contrario, ¿el dato no indica, acaso, alguna circunstancia histórica que las oprimió en la misma proporción?

Si despreciamos a aquellos inmigrantes que proceden de culturas que no han trabajado en el sentido en que sería necesario para acumular premios Nobel (leer “¡Qué error hemos cometido!”, de un inexistente Sebastián Vivar Rodríguez), ¿vamos a despreciar igualmente a las mujeres?

Me gustaría ver la misma consistencia en los argumentos y leer de esos mismos grupos racistas gritando: “No dejen entrar más mujeres a este país. Dejen entrar sólo hombres, porque gracias a ellos tendremos más premios Nobel, porque gracias a ellos el mundo es un lugar más próspero”.

Claro, alguno, dentro de estos grupos, se opondrá diciendo: “No, hay que dejar entrar también a las mujeres. De lo contrario aumentaría la homosexualidad. De lo contrario no habría madres que dieran hijos varones que produjeran premios Nobel, que no trajeran progreso y prosperidad”.

También seria consecuente. Porque no otra cosa practican algunos dejando entrar a inmigrantes procedentes de culturas marginales, sin premios Nobel, para que limpien los baños de los premios Nobel, para que planten y recojan las siembras que alimentan a los premios Nobel, para que se enlisten en los ejércitos que luego irán a poner orden en esos pueblos bárbaros que no tienen premios Nobel.

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Entrevista a un observador del proceso colombiano: “En Colombia hay sectores que ganan más con la violencia que con la paz”

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

En Colombia se vive un clima de violencia generalizada desde hace 62 años. “Una guerra de nunca acabar”. ¿Por qué se prolonga tanto este conflicto? ¿Qué hace que, mientras en otras latitudes las guerras pasan, se encuentran salidas negociadas, se ponen en marcha procesos de pacificación, aquí pareciera perpetuarse indefinidamente sin dar miras de poder entablarse negociaciones firmes?.

Sin dudas que ese clima bélico en que se mueve la sociedad colombiana es sumamente complejo y presenta numerosos componentes: movimientos revolucionarios de vía armada, narcoactividad, grupos paramilitares, un Estado armado hasta los dientes en guerra frontal contra varios sectores, presencia de fuerzas extranjeras directamente comprometidas en esa guerra como es la estrategia de Washington, incluso con varios destacamentos fijos y dotados de alta tecnología militar. Definitivamente hay ahí una sumatoria de elementos que hacen de Colombia una mezcla explosiva y que, según algunas estimaciones del año 2010, lo colocan como el país más violento de Latinoamérica y uno de los más violentos del mundo. Y junto a ello, detentando el nada honorable cetro de ser el segundo país del globo en cantidad de desplazados internos como consecuencia de la violencia crónica. ¿Es posible lograr la paz en ese contexto? ¿Qué se necesita para ello?
Si bien de esto ya se ha hablado interminablemente, nos pareció interesante conocer la opinión de un no-colombiano, buen conocedor de la situación del país. Se trata de un funcionario de un organismo internacional radicado en Colombia desde hace ya un cierto tiempo y ligado a esfuerzos de pacificación, actualmente asentado en Bogotá, para tener una visión relativamente “neutra” de la cuestión. Para conversar en detalle de estos temas Argenpress lo entrevistó, en español, por medio de su corresponsal Marcelo Colussi. Por razones de seguridad prefirió no dar su nombre. Si bien esto eventualmente podría quitarle seriedad a la entrevista, entendimos que valía la pena darla a conocer aún bajo esas condiciones.
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Argenpress: La guerra no da miras de terminar en lo inmediato. Sólo para graficarlo con un elemento, tomemos las recientes declaraciones de Alfonso Cano, comandante de las FARC, en su mensaje de fin de año: “Mientras no encontremos entre todos los caminos de la reconciliación y la convivencia democrática continuaremos desarrollando la guerra de guerrillas intensamente para resistir la agresión, participar dinámicamente en las luchas políticas y sociales y para abrirle caminos al poder popular y a la Nueva Colombia”. ¿Es posible alcanzar la paz hoy en Colombia? ¿De qué manera?

Respuesta: Para responder eso es necesario primero contextualizar el fenómeno colombiano. No se pueden entender más de 60 años de guerra y de violencia si no se contextualiza eso en los intereses que alientan todo este complejo fenómeno, si no se toma en cuenta la estructura íntima de la guerra. Si uno habla con un ciudadano colombiano ya de algunos años, puede encontrarse con que la violencia viene incluso desde más atrás, desde antes de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, en 1948, el momento en que se ha fijado como el inicio de la guerra interna. Colombia, desde su aparición como Estado-nación moderno, ha generado unos poderes regionalistas, con aristocracias locales que se han ido constituyendo como pequeños feudos, y que son las que fijaron la historia del país. Y si bien esos poderes se han ido modernizando, en lo básico nada ha cambiado a través de los años en relación a la estructura básica del latifundio.

Argenpress: Sólo como dato y para ampliar la información: según un estudio del Instituto Geográfico Agustín Codazzi y de CORPOICA (la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria) del año 2001, las fincas de más de 500 hectáreas correspondían al 0.4% de los propietarios que controlaban el 61.2% de las superficie agrícola, en un proceso de progresiva concentración que viene de años atrás y que no da miras de detenerse, y que la guerra incluso ha profundizado.

Respuesta: Exacto. Es en esa lógica de pocos poderes locales, con características de defensa cerrada de sus feudos, defensa a muerte del latifundio, es en esa perspectiva que sus intereses particulares se enquistan en la sociedad y se van adaptando a las cambiantes circunstancias. Por ejemplo, se adaptan a las formas democráticas; pero en el fondo, siguen siendo los mismos poderes intocables de siempre. Y en esa dinámica es muy difícil general proyectos de beneficio para las mayorías. Colombia es una sociedad que en sus últimos 50 o 60 años, si bien tuvo momentos de apogeo económico, siempre siguió con una distribución muy inequitativa. Se podría decir que este es el argumento de las guerrillas, y con él se justifica la acción armada de los movimientos revolucionarios; habría en ese discurso, entonces, mucha ideología de transformación social y un fuerte componente de mística, todo lo cual alimentó a las insurgencias durante la Guerra Fría. Producto de eso, se podría pensar, el país entró en una espiral de violencia política en el que todavía está metido. Pero si se analiza más en detalle todo el fenómeno de la violencia, se descubre que hay toda una arquitectura social que favorece esa violencia. Existe una cultura de la violencia ya enraizada, y eso favorece a ciertos grupos de poder, que no son otros que esos poderes regionales de que recién hablábamos. Por supuesto que los movimientos guerrilleros se manejan con una ideología que es la que los llevó a tomar las armas y mantenerlas por décadas. Y eso, indirectamente, favoreció una lógica, una cultura de guerra que está expandida por toda la sociedad, y de la que se favorecen estos grupos de interés ya tradicionales, expresado en un Estado super militarizado que lo que mejor sabe hacer es, justamente, la guerra.
Toda esa cultura de guerra se ha venido alimentando de nuevas justificaciones sociales. Por eso es muy difícil pensar seriamente en un proceso genuino de paz, porque los intereses que mueven la guerra –que van más allá del narcotráfico, y luego vamos a hablar de eso– tienen que ver con la forma en que se distribuyen los poderes. Si bien la tierra sigue siendo seguramente el principal problema a nivel nacional y lo que dispara tanta conflictividad, diría que en el origen de esta guerra interminable está la apetencia de poder de diversos sectores. La guerra decide quién tiene el poder, cómo se distribuye, en manos de quién está y cómo se lo administra, cómo progresa o no progresa la sociedad. Es decir: la guerra, decide la dinámica de todo el país. En Colombia las grandes mayorías están condenadas a tener muy pocas oportunidades, mientras que muy pocos las tienen por montones. Son las grandes familias las que han manejado y siguen manejando todo.

Argenpress: ¿Una típica “república bananera”?

Respuesta: Sí y no. Colombia también es un país donde los movimientos sociales, y los movimientos de víctimas de la violencia, y los movimientos indígenas y afrodescendientes han marcado tendencia a nivel de todo el continente. Hay mucha organización y muy interesantes propuestas desde el campo popular, muy dinámico y consciente. Valga decir que es también el país donde se ha creado toda una arquitectura de justicia transicional de las mejores del mundo, al menos en términos legales. Pero a pesar de ser una sociedad pujante con esfuerzos por lograr ciertos climas de desarrollo modernizante, perpetúa el mismo modelo de profunda desigualdad de toda Latinoamérica, pero con el toque muy colombiano de estos enormes poderes regionales, que arrancan ya con la Gran Colombia en la época de Simón Bolívar, que fueron los que lo frenaron en su proyecto unionista. Estos poderes regionales han hecho de la violencia siempre, desde su creación, un instrumento que no sólo legitima sus proyectos de dominación y poder, sino que los alimenta. Y todo eso creó una sociedad que desde hace ya largo tiempo, lamentablemente, se acostumbró a vivir en la lógica de la guerra. Esto vale para todos los sectores. Pero ¡cuidado!: no estamos diciendo que aquí hay buenos y malos. Un análisis maniqueo de un fenómeno tan complejo como la guerra en Colombia sería muy imperfecto. Pero no se puede dejar de mencionar que muchos de los sectores de poder, con la calculadora en la mano, pueden decir que les conviene más tener enemigos que hacer un proceso colectivo de construcción de sociedad y de Estado inclusivo. Hay sectores que ganan más con la violencia que con la paz. Aunque, por supuesto, el discurso políticamente correcto es hablar siempre de la paz. El presidente que precedió a Uribe, Andrés Pastrana, del Partido Conservador, ganó las elecciones “vendiendo” el tema de la paz. Se hablaba de la paz como la llave maestra para resolver los grandes conflictos del país. Ahí se inicia el proceso del Caguán; pero finalmente se rompe eso, a partir de lo cual se consolidada el proceso de la guerra. Ahí vemos que toma total preponderancia la lógica bélica, pasa a dominar la escena, y de ahí en adelante gana el que mejor haga la guerra. El tema de la paz, aunque formalmente se siga hablando de ella, queda relegado. Uribe y su política de seguridad democrática gana; y además, es aplaudido, y vuelve a ganar. E incluso ahora no estuvo lejos de una nueva reelección. Todo eso marca que la clave para resolver las cosas es abiertamente la violencia, la lógica militar. Eso ya queda establecido. Es una lógica puramente militar, que coincide con la presidencia de los republicanos con Bush hijo en la Casa Blanca y su geopolítica de guerra infinita. Aunque se habla de democracia, porque es políticamente correcto, la esencia de todo pasa por la lógica de la violencia.
El fracaso de la Paz del Caguán establece ya una cultura política asentada en la violencia, en la militarización. Hasta podríamos decir que a partir de ahí el tema de la paz va quedando de lado, de alguna manera pasa a ser “sospechoso”. Para el discurso dominante, todo aquel que intente hablar de proceso de paz, como por ejemplo las guerrillas, es visto con suspicacia. Hoy día, ningún político del status quo hace su carrera política hablando de la paz. En todo caso, habla de la violencia; la violencia, supuestamente para conseguir la paz, pero violencia al fin como clave de su propuesta: “no daremos ni un paso atrás”, “no le creemos nada a estos delincuentes terroristas”…, es decir: la violencia y la militarización como telón de fondo.

Argenpress: Esta suerte de apología de la violencia desde el discurso dominante se refiere a los movimientos revolucionarios, a las FARC y al ELN. ¿Y qué pasa con el tema de la narcoactividad? ¿Qué dicen los grandes poderes respecto a esto?

Respuesta: Los narcos representan la gran pesadilla, la espina clavada para cualquier administración política en Colombia. Desde la época de los carteles clásicos, con Pablo Escobar en los años 80, con los carteles de Medellín y de Cali, la lógica del narcotráfico es otro elemento más que contribuye a este clima de violencia generalizada, y de hecho el narco ha hecho correr demasiada sangre en el país. El aparato ligado a toda la narcoactividad es realmente enorme. Y tiene mucho poder; algunas décadas atrás realmente consiguió poner de rodillas al Estado colombiano, creando un clima de terror enorme. Pero la violencia que se ha creado en la sociedad es una combinación de violencia física más toda una cultura, mediática en muy buena medida, que pone la sospecha en el centro del problema. La violencia va creando una cultura de sobrevivencia. Y la suma de distintos tipos de violencia, entre la narcoactividad, la guerra de los grupos insurgentes y la militarización del Estado, después de más de 60 años hace de Colombia una sociedad de sobrevivientes. Un sobreviviente hace lo que sea para sobrevivir, esto no hay que perderlo de vista. Es decir: se ha creado una sociedad donde nadie es inocente. Nadie es ni bueno ni malo; para sobrevivir hay que adecuarse a las terribles circunstancias que impone la vida, esa violencia que está por todos los lados. Entonces, para esa sobrevivencia, hay que transar, hay que negociar todo, mirar para otro lado y no ver, acomodarse a una realidad terrible. Eso impone una sociedad de sobrevivencia, donde todo el mundo tiene que ceder un poco, acomodarse a esa realidad que golpea, desde una víctima de una región perdida del Putumayo hasta alguien de clase media o medio-alta en Bogotá. Por ejemplo: o se transa con los paramilitares, o se muere; o se ayuda a la guerrilla, o se muere. En una sociedad articulada sobre esa lógica es imposible buscar buenos y malos. Todo se construye en la cultura de la sospecha, del sálvese quien pueda.

Argenpress: En esta perspectiva de la guerra como negocio del que muchos sectores se aprovechan y viven, y que pareciera imponer esa dinámica a toda la sociedad, ¿qué espacio queda entonces para los movimientos revolucionarios? ¿Sigue habiendo proyecto ideológico de transformación en las guerrillas?

Respuesta: Sí, la primera respuesta es afirmativa. Pero hay que matizarla. La historia de la violencia en Colombia ha sido distinta en cada región, y se ha desarrollado en forma desigual según los períodos históricos. Por supuesto que en los movimientos guerrilleros hay proyecto ideológico-político, como también lo hubo en los paramilitares, ajeno a que éstos también estaban comprometidos con los negocios de la violencia como modo de vida, negocios ilícitos en muchos casos, como el narcotráfico. Por supuesto que las guerrillas siguen teniendo un discurso político-ideológico; de eso no caben dudas. Pero creo que en algunos casos, ese discurso se ha ido vaciando de contenido. Quizá en las últimas dos décadas se ha venido dando ese fenómeno, en parte por el nuevo escenario mundial que fue apareciendo, con un campo socialista que se esfumó, y además, por la forma que la violencia fue configurándose en lo interno de Colombia. El contexto internacional por supuesto que obligó a un cambio de discurso, a una adecuación a los nuevos tiempos; terminada la Guerra Fría, el rigor ideológico de otros tiempos dio lugar a un pragmatismo político acorde a la nueva situación y, por ejemplo, un discurso absolutamente antidrogas de años atrás permitió ahora participar, de un modo u otro, en este negocio, asegurando territorios, protegiendo a los campesinos productores, pero estando ligado de alguna manera a algo que se atacaba y denunciaba tiempo atrás.

Argenpress: ¿Nos podemos atrever a decir esto: que hay participación de los movimientos insurgentes en el narconegocio?

Respuesta: Es vox populi en la población colombiana. Quizá alguien desde una posición rigurosa de izquierda puede decir que ese es el discurso prefabricado del Estado colombiano, de los medios de la derecha, de la DEA; pero, según lo que yo puedo percibir desde mi trabajo cotidiano y viviendo el día a día, eso está presente. Hasta donde se puede saber, hay territorios donde los dos movimientos guerrilleros trabajan juntos en el tema, y hay territorios que prácticamente se lo disputan. Por supuesto que ambos movimientos revolucionarios, FARC y ELN, tienen un discurso y una práctica contestataria con el Estado y el statu quo, hay un proyecto de transformación social evidente. Pero los hechos demuestran que el negocio de la droga también alimenta, de un modo indirecto muchas veces, a las bases. Pensemos en cómo podrían hacer los movimientos insurgentes para seguir comprando las armas cuando se terminaron sus referentes internacionales históricos. Es más: hablando con algún comandante de los movimientos, más de una vez escuché decir que “esto también es hacerle la guerra al enemigo, así sus sociedades consumistas se envenenan y quizá reaccionan”. Justificaciones para la violencia puede haber muchos, sin dudas. Todo eso es lo que nos puede hacer pensar que, en cierta medida, a veces uno puede concluir que los grupos revolucionarios han extraviado un poco su objetivo, porque la situación los fue orillando a eso. La violencia y el poder tienen una dinámica propia, una lógica que se termina imponiendo, y no es ningún secreto que muchos territorios colombianos están bajo el poder de distintos grupos, del signo que sean, y que no son el Estado precisamente. Poderes que, a su vez, corrompen y manejan a su gusto a las estructuras del Estado dentro de sus territorios.

Argenpress: ¿Podríamos decir: “señores de la guerra”, al modo afgano quizá, aunque en Colombia no se llamen así precisamente?

Respuesta: Sí, claro: se manejan con una misma lógica. Y en esa lógica de poderes locales, poderes territoriales, en esa lógica del poder finalmente, es muy fácil extraviarse, perder el objetivo. Si no, no se verían ciertos excesos que se producen, y que hay que reconocer que son cosas cuestionables en términos político-ideológicos por parte de las guerrillas, como utilizar a la población civil como parte del conflicto, o mantener a rehenes por años. Que eso lo haga el ejército como parte de sus estrategias de terror, se entiende. ¿Pero por qué hacer eso desde un referente ideológico que se pretende distinto? Es que el conflicto se ha degradado tanto y la lógica de la violencia se impuso de tal manera, que todos, de un modo u otro, terminan participando de la misma.
La violencia armada en Colombia ya ha producido generaciones que sólo han vivido en la lógica de la violencia, que no conocen otra cosa. Y eso, por tanto, ya se ha incorporado como una cultura dominante: no hay otra forma de vivir que no sea así. Exagerando, podríamos decir que esas buenas cantidades de personas no entienden las relaciones humanas si no es con la matriz de la violencia siempre presente. Hoy día hay estudios serios que dicen que si las guerrillas, de hoy para mañana se desmovilizaran, sólo bajarían los asesinatos y las muertes violentas en apenas un 6%. Lo cual deja que ver que la violencia en Colombia no está necesariamente asociada a la guerra revolucionaria de estos dos grupos que siguen operando.

Argenpress: ¿Dónde se produce el mayor porcentaje de muertes entonces?

Respuesta: Tiene que ver fundamentalmente con el negocio de la droga. Como ya es sabido, este negocio mueve mucho dinero y mucha gente; tiene brazos por todas partes. Tiene que ver con la siembra, la producción química de la droga, su comercialización tanto en lo interno como hacia el exterior, las distintas alianzas que todo ello va generando. Es decir: buena parte de la actividad económica del país se vertebra en torno a la droga. Datos oficiales hablan hoy de 8 grandes bandas; pero datos extraoficiales llegan a visualizar hasta 15. En conclusión: todos esos micropoderes, entrelazándose, disputándose espacios y mercados, conforman una situación explosiva.
Y es real que el Estado hace un esfuerzo por mantener instituciones lo menos corruptas que se pueda. Pero en realidad quien hace el mayor esfuerzo en ese sentido es la sociedad civil. El negocio de la droga tiene como un elemento fundamental el buscar siempre corromper a la fuerza pública. Y aunque haya esfuerzos serios y genuinos para impedir que ello suceda, el poder de penetración del narcotráfico es realmente enorme. Si bien no hay una cuantificación exacta de cuánto mueve anualmente, se sabe, se percibe que es muy grande. Sólo como un dato anecdótico: Pablo Escobar, en su momento de auge en el año 1983, para que no se aprobara la ley de extradición, se ofreció a pagar, él sólo, toda la deuda del país. Más allá del mito que pueda haber, sin dudas el dinero que mueve toda la narcoactividad es grande, muy grande, aunque nadie se atreve a cuantificarlo con exactitud. Se habla de un 2 a un 5% del producto bruto del país, según estimaciones. Toda esa masa de dinero, por tanto, da poder. Facilita corromper a cualquiera, a jueces, a políticos, a la sociedad en su conjunto. Más aún cuando se trata de una sociedad con elevados niveles de pobreza y con un culto por el dinero, como en general sucede en todo el continente. Éticamente, todos tienen un precio, y eso lo sabe quienes están en el negocio de la droga. En este campo, diría, se enfrentan dos fuerzas desiguales: una sociedad muy golpeada y un Estado que no está a la altura de los requerimientos de esa sociedad contra fuerzas muy móviles, que se adaptan muy rápidamente a las nuevas circunstancias, que cambian, y con mucho dinero en la mano. Diría que todo el ámbito del narcotráfico se mueve más a la velocidad de la globalización que al ritmo del Estado-nación del siglo XVIII, que es el modelo sobre el que están hechos nuestros Estados. Es como un elefante tratando de pelear contra una nube de mosquitos: es una guerra desigual. Sin dudas el Estado asesta golpes fuertes de tanto en tanto, pero estas fuerzas del narcotráfico se recomponen siempre muy rápido.

Argenpress: ¿Qué papel realmente juega Estados Unidos en todo esto? El Plan Colombia, rebautizado Plan Patriota, ¿qué grado verdadero de impacto tiene en este combate contra el negocio ilícito de las drogas?

Respuesta: Partamos por decir que Estados Unidos tiene una influencia muy alta en Colombia. En lo militar, es enorme: todo el equipamiento de las fuerzas armadas colombianas está dado por Washington. Se utiliza tecnología sofisticada, de avanzada, y todo eso a un precio altísimo, por supuesto. Quien gana, sin dudas, es Estados Unidos. El gasto militar colombiano es enorme; comparativamente, es el más alto de toda Latinoamérica, y uno de los más altos del mundo. Como en todos los países latinoamericanos, la opinión de la embajada gringa pesa mucho, decide muchas cosas, es un obligado referente político. A partir de la política de seguridad democrática de Uribe, la presencia de Estados Unidos en la esfera militar es mucho mayor. En realidad, van de la mano los dos países con un plan conjunto. Es decir: Washington y sus fuerzas militares se mueven en Colombia como si fueran los dueños de casa. Toda esa presencia gringa es lo que ha hecho replegar mucho a las guerrillas estos últimos años, dando la sensación de cierta “seguridad” para el ciudadano común, que se puede desplazar con relativa seguridad de un lado para otro en bastantes partes del territorio nacional. Eso, por supuesto, la derecha lo explota hasta el cansancio. Yo diría que Washington tiene un peso en la política colombiano similar al que tiene en cualquier país de Latinoamérica, en Uruguay o en México. Lo que sucede es que hay grados de sutileza: en Centroamérica o en Colombia es menos sutil que, digamos, el Cono Sur; pero en todos lados tiene la decisión en mucho de lo que sucede en lo interno de los países. En Colombia la injerencia es mucho más desembozada, eso es lo que sucede.

Argenpress: Se dice que desde que está desarrollándose el Plan Colombia, la producción y trasiego de droga no ha bajado en el país. ¿Qué papel geoestratégico está cumpliendo ese plan entonces?

Respuesta: La opinión más generalizada de la calle, que cualquier colombiano medio puede tener, es que Estados Unidos está ahí con todo este plan monumental, de hiper militarización, para controlar el precio de la droga, y no por otra cosa. Controlan para que no suba. Ese es el mito que se repite. Si fuera cierto que el interés del plan fuese combatir la producción y tráfico de drogas ilícitas, todo el esfuerzo debería ser combatir a las bandas criminales. Combatir a esos grupos, y no a las guerrillas ideológicas como efectivamente hacen. En porcentaje, esas bandas delincuenciales son las que menos se persiguen. Al contrario: esas bandas criminales operan con casi total impunidad, muchas a nivel nacional. Y no son sólo ex paramilitares que se metieron al negocio de la droga; no, son estructuras de hampones muy bien armadas que nadie toca, o que casi no se persiguen, más allá de cierta escenificación. El espíritu del Plan Colombia, que supuestamente era combatir el narcotráfico, se ha ido esfumando, y esos recursos se usaron para perseguir a los movimientos revolucionarios. Se han dado golpes al narcotráfico, sin dudas, como la muerte reciente de “Cuchillo”, el recién pasado 25 de diciembre, uno de los grandes capos actuales del negocio, un ex paramilitar que nunca se había desarmado. Por supuesto que hay algunas acciones puntuales, pero marginales y secundarias en relación al esfuerzo real que se ha hecho por combatir a las guerrillas históricas.

Argenpress: Va quedando claro que el negocio es la guerra, tal como lo dijiste antes: “hay sectores que ganan más con la violencia que con la paz”. Muchos se benefician de eso, dentro y fuera de Colombia. Se ha dicho que el papel histórico que juega el país es similar a Israel en Medio Oriente, como pieza de una geoestrategia de quien, de momento, continúa siendo el “dueño” de la región: Estados Unidos. Ante este escenario, con guerra como negocio y como presupuesto del proyecto político en juego, la pregunta que nos angustia a todos entonces es: ¿es posible llegar a la paz, o todos estos intereses la tornan imposible?

Respuesta: El tema de la violencia y de la guerra en Colombia no pareciera tener solución viable en el corto plazo. No pareciera haber voluntad política real por parte de los que deben tomar las decisiones para que ello se concrete. Pareciera que los esfuerzos por construir la paz tienen menos fuerza que los esfuerzos por continuar la guerra. Todo ese clima de violencia y conflicto desatado, entonces, funciona como el caldo de cultivo ideal para tener las bases gringas en el territorio nacional, y fuerzas estadounidenses metidas, y apoyo militar creciente. Este clima de guerra que vive el país desde hace décadas es su justificación ideal. Un conflicto tan largo necesita de “amigos” que lo apoyan para ser tan largo. Ningún conflicto puede durar tanto si no hubiera interesados en que dure tanto. La guerra nace prácticamente antes de la Guerra Fría, en 1948. Se desarrolló luego siguiendo la lógica de esa guerra entre los dos grandes bloques en que se dividió el mundo, y luego, habiendo terminado la Guerra Fría, siguió no obstante. Si no hubiera tantos intereses en que ese conflicto se perpetúe, no sería posible que una guerra dure tanto, ya con varias generaciones. Incluso hasta para la gente más humilde a veces esta lógica de guerra, de conflicto le ha traído indirectamente algún beneficio. En muchas poblaciones, esto es un hecho incontrastable, el proyecto narco o el proyecto de la violencia les trajo más soluciones a esas comunidades que el propio Estado. Si bien hoy el Estado parece tan fuerte, armado hasta los dientes por otro lado, en realidad no ha sido un Estado que satisfizo las necesidades reales de la población. Es un aparente Estado fuerte, pero es más que nada un Estado ausente. O, en todo caso, un Estado hecho a la medida de ciertos grupos de poder, hecho para su beneficio. Y los vacíos que dejó en su relación con las grandes mayorías los ocuparon todos los grupos ligados a la violencia.
Dicho como patética conclusión: hasta que la paz no sea más rentable que la violencia, no va a llegar a Colombia. Y decimos “un buen negocio” no sólo para los colombianos, sino para otros que toman decisiones desde fuera del territorio nacional, y que también son los que se benefician de ese clima de violencia, quizá más que los mismos colombianos de esos grupos privilegiados. Por eso, como se ven las cosas hoy día, lamentablemente la paz no está muy cercana.

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Cuba cambia el modelo económico (Parte II)

Ángel Guerra Cabrera (especial para ARGENPRESS.info)

Los cambios “estructurales y de conceptos” en el modelo económico cubano se irán introduciendo gradualmente entre 2011 y 2015, entre el VI y VII congresos del Partido Comunista de Cuba (PCC). El presidente Raúl Castro se refirió por primera vez a la importancia de instrumentar estos cambios en su discurso del 26 de julio de 2009 pero a la vez alertó sobre la necesidad de no incurrir en la improvisación, razón por la que el Proyecto de Lineamientos Económicos y Sociales del VI Congreso se han diseñado a partir de un prolongado periodo de estudios por la Comisión Económica, encargada de preparar la agenda de la reunión. Cuando se ha considerado pertinente, se han realizado y monitoreado experiencias piloto cuyos resultados han nutrido posteriormente los Lineamientos o el paquete de instrumentos legales que ha sido y será menester legislar antes y después del VI Congreso para poner en práctica las trasformaciones.

Paralela e interactivamente con el trabajo de la comisión ha estado en marcha un debate nacional con dos procesos asamblearios, uno inmediatamente posterior al mencionado discurso y otro iniciado el 1 de diciembre de 2010, que sigue en curso hasta febrero. En el primer caso para tomar los criterios de la población sobre lo que obstaculiza y daña la economía nacional por vicios o conceptos erróneos, prohibiciones y regulaciones que engordan la burocracia y propician la corrupción, sean propios, importados de las fórmulas fracasadas o resultado de una mezcla entre ambos. En el segundo, para debatir los Lineamientos, por lo que puede afirmarse que este paso es el inicio del VI Congreso del PCC

Al referirse a que la construcción socialista en el orden económico es un trayecto “hacia lo ignoto -lo desconocido”, Raúl subrayó que por esa razón “cada paso debe meditarse profundamente y ser planificado antes del próximo, donde los errores se corrijan oportuna y rápidamente para no dejarle la solución al tiempo… que al final nos pasará la factura aún más costosa”. Y es que la actualización del modelo tiene implicaciones que exigirán de un grado de atención máxima por parte de los dirigentes del partido y el gobierno en todas las instancias. No puede subestimarse la tensión social que ya está creando –y agudizará- el dejar fuera de las nóminas del Estado alrededor de un millón y medio de personas durante el transcurso del quinquenio, entre ellos muchos profesionales universitarios, que ahora tendrán que buscar el sustento como trabajadores por cuenta propia, microempresarios o empleados de estos últimos.

Aunque en no pocos casos de personas con habilidades para estas actividades y urgidas de elevar sus ingresos las nuevas medidas son recibidas con beneplácito, existe una franja de cubanos que siempre han sido trabajadores del Estado o, en todo caso, han disfrutado de los subsidios y gratuidades por muchos años y ahora manifiestan desesperanza e incertidumbre. Tal vez luego los hechos les demuestren a muchos que el nuevo rumbo no lesiona, o hasta beneficia, sus intereses personales, pero no se puede asegurar que sea así en todos los casos. La dirección revolucionaria ha insistido en que nadie quedará desamparado y que la seguridad social protegerá a todos aquellos que no puedan valerse por sí mismos, que en el futuro se subsidiará a personas vulnerables y no a todos puesto que el presupuesto no lo resiste, además de que se suprimirá gradualmente la libreta de racionamiento. De esta, vale enfatizar que si en su momento fue la decisión más revolucionaria contra la especulación y para la distribución justa, desde hace años se erigió en una traba para la retribución socialista por que beneficia por igual al trabajador de vanguardia y al que no aporta a la sociedad, y ha devenido un mecanismo de alimentación del mercado sumergido. No me cabe la menor duda de la voluntad política del gobierno cubano en lograr que estos cambios resulten lo menos traumáticos que sea posible, pero al mismo tiempo, como ha dicho Raúl, habrá decisiones “que no son populares” pero que será necesario tomar para poder mantener y mejorar incluso los servicios gratuitos de educación, salud y seguridad social.

Lo sustantivo es que la actualización del modelo económico ha devenido cuestión de vida o muerte, no ya para el modelo sino para la elevación de la calidad de vida de la sociedad en su conjunto y para la subsistencia misma de la Revolución. Raúl puntualizó que “o rectificamos o ya se acabó el tiempo de seguir bordeando el precipicio”.

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La larga lucha del pueblo Qom

Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

El 23 de diciembre pasado, el Cacique Félix Díaz y otros cinco integrantes de la comunicad Toba de Formosa iniciaron la huelga de hambre por el asesinato de Roberto López a manos de la policía provincial durante un desalojo, pero desde el 9 de diciembre pasado se encuentran acampando en Avenida de Mayo y la 9 de Julio.

El Cacique afirmaba en ese momento a la agencia oficial Télam: “Entre las seis y las seis y media mataron a Roberto y nuestra manera de honrarlo, a un mes, es hacer una huelga de hambre para pedir justicia”.

En cuanto al reclamo de tierras tiene un antecedente que se remonta al 23 de noviembre pasado, allí muere el integrante de la comunidad La Primavera y un policía además de numerosos heridos y detenidos, el incendio de casas y la quema de documentación de la comunidad que se encuentra a 170 kilómetros al norte de la capital provincial.

La carpa fue instalada en Avenida de Mayo y 9 de Julio y los ayunantes son los indígenas qom Rubén Díaz y Sindulfo Caballero de La Primavera, Eduardo Meguesochi de Formosa, Florentino Palacios de Misión Laishi y Mauricio Paniagua de Ibarreta, según detalló el cacique.

En ese momento sostenían que iban a pasar la nochebuena y pasaron el fin de año también.

La espera de los representantes de la comunidad no sólo no ha tenido eco en el gobierno nacional sino que además las promesas fueron incumplidas.

El 4 de enero pasado la viceministro de Seguridad, Cristina Caamaño, iba a recibir a Félix Díaz, pero no se presentó, a esto se suma que el ministro del Interior, Florencio Randazzo, se ausentó de la reunión que tenía con el cacique el 27 de diciembre pasado, donde sostuvo que tenía temas más importantes que resolver.

El otro participante de este conflicto es el aliado del gobierno nacional, el gobernador de Formosa Gildo Infrán, ausente de todo reclamo.

En cuanto al acuerdo que tan rápidos salieron a informar los medios Página 12 y El Argentino, el pasado 30 de diciembre, con la presencia de Félix Díaz junto a su compañera Amanda, el viceministro del Interior, Marcio Barbosa Moreira, el presidente del INADI, Claudio Morgado y el integrante del directorio de la administración de Parques Nacionales, Raúl Chiesa, es el siguiente:

Realización de un operativo para regularizar el registro y documentación de los integrantes de la Comunidad,

Convocatoria a una reunión en enero con representantes de la comunidad La Primavera y autoridades de la Administración de

Parques Nacionales para analizar las situaciones particulares relacionadas al acceso y utilización del Parque Nacional Río Pilcomayo,

Seguridad garantizada para los miembros de la Comunidad La Primavera,

Una mesa de diálogo en el ámbito local con la participación de autoridades de Formosa, representantes de la comunidad y funcionarios nacionales para encontrar mecanismos de solución al conflicto territorial existente y demás problemáticas dentro de los próximos sesenta días.

El 31 de diciembre pasado el diario Tiempo Argentino sostenía que el líder qom había levantado la huelga de hambre porque llegó a un acuerdo con el gobierno nacional.

El comunicado de la comunidad QOM dice lo siguiente y desmiente lo sostenido por el diario: "Desmentimos totalmente la afirmación de la nota del día 31 de diciembre del diario Tiempo Argentino, titulada "El líder qom levantó su huelga de hambre tras firmar un preacuerdo".

Como un argumento sacado de la galera, se afirma que Díaz no iba a reclamar las tierras en las que se construirá la universidad y que el estado se comprometió a dar otros lotes. La comunidad afirma que: ¡Jamás renunciaremos a nuestro territorio!

En dicho comunicado le piden al diario rectificación. Lo cierto es que estos argumentos que no figuran en ningún lugar son sacados ¨de la galera¨ para hacer aquel planteo comunicacional de MIENTE, MIENTE que algo quedará…

Los puntos del acuerdo.

Los puntos acordados con Nación son los siguientes:

1. En cuanto a la regularización del registro y la documentación de las personas el secretario de Interior se compromete a articular junto a la provincia de Formosa la realización de un operativo documentario a realizarse en el transcurso del mes de enero. Los documentos de identidad serán enviados por correo postal al domicilio especificado por los interesados. Se solicitará al director del Registro Civil de Formosa y delegado del Consejo Federal de los Registros Civiles la posibilidad de apertura de una delegación del Registro Civil en el CIC de la comunidad. Asimismo, se informa sobre la existencia de un proyecto de decreto para la inscripción de nacimiento sin límite de edad para miembros de pueblos originarios. A su vez, la directora de la secretaría de Derechos Humanos se compromete a implementar un programa de capacitación con perspectiva intercultural para los empleados de los Registros Civiles provinciales y del Registro Nacional de las Personas conjuntamente con el Ministerio del Interior.

2. En cuanto a la asistencia sanitaria el presidente del Instituto contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo se compromete a financiar el proyecto “Fortalecer la vigilancia, educación y promoción de la salud como una estrategia preventiva hacia la comunidad indígena toba-qom de La Primavera, en la provincia de Formosa” que comenzará en el mes de enero del 2011. Dicho proyecto ha sido elaborado por la institución Médicos del Mundo luego de hacerse presente en la comunidad para atender a los heridos luego de los hechos ocurridos el 23 de noviembre del presente año. La población objeto del proyecto incluye a 850 familias y la duración prevista para el proyecto es de 12 meses. Asimismo, la señora Alejandra del Grosso manifiesta su voluntad de avanzar en la coordinación con el Programa de salud de Pueblos Originarios del Ministerio de Salud de la Nación.

3. En cuanto al conflicto territorial con Parques Nacionales se acuerda en convocar a una reunión para el mes de enero de 2011 con representantes de la comunidad La Primavera, entre ellos al señor Félix Díaz y autoridades de la Administración de Parques Nacionales con el fin de analizar las situaciones particulares en relación al acceso y utilización del Parque Nacional Río Pilcomayo. A su vez, se conversa sobre la necesidad de la presentación de un proyecto de ley durante el período parlamentario de 2011 a fin de resolver el conflicto del territorio de la comunidad La Primavera actualmente incluido en el Parque Río Pilcomayo.

4. De acuerdo a las conversaciones mantenidas con la viceministro del Ministerio de Seguridad de la Nación se remitirá una nota solicitándole las acciones pertinentes en pos de garantizar la seguridad para los miembros de la Comunidad La Primavera y en particular para el señor Sr. Félix Díaz y sus familiares. El INADI se compromete a entregar al señor Félix Díaz los términos de la respuesta del Ministerio de Seguridad.

5. Los funcionarios presentes informan sobre los compromisos asumidos por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación el cual se encuentra desarrollando diversas acciones en la comunidad como ser un relevamiento territorial para evaluar la implementación de programas sociales. En ese sentido el señor Díaz solicita se priorice la atención inmediata a las familias afectadas por los hechos del 23 de noviembre. A su vez, se solicitará la colaboración del Ministerio para que articule con el Registro Civil provincial en la realización de las inscripciones tardías de nacimiento de los miembros de la comunidad. El Sr. Félix Díaz solicita acceder, a la brevedad, a un plan de acciones detallado y por escrito sobre las acciones que vaya a implementar el Ministerio de Desarrollo Social en la comunidad La Primavera.

6. En cuanto al conflicto territorial de jurisdicción provincial las autoridades presentes se comprometen a propiciar una mesa de diálogo en el ámbito local con la participación de autoridades de la provincia de Formosa, el señor Félix Díaz, otros representantes de la comunidad y funcionarios nacionales para encontrar mecanismos de solución al conflicto territorial existente y demás problemáticas dentro de los sesenta días a partir de la presente.

Comunicado de comunicación Qom

Por otro lado, numerosas organizaciones fueron adhiriendo a la causa de las comunidades, este conflicto en particular, y en general por el atropello que sufren nuestros originarios a manos de la expropiación de sus tierras y sin que se cumpla en ningún sentido la letra de la Constitución Nacional.

Una de esas organizaciones: Prensa Unión de Asambleas ciudadanas se solidarizó afirmando en su comunicado del 8 de enero que: Los hermanos de la Comunidad Qom que se hallan en lucha, con acampe y movilización en Buenos Aires invitaron a los compañeros de la UAC, Unión de Asambleas Ciudadanas, a concentrarse el próximo miércoles, por el miércoles 12 de enero, a las 18 horas en la intersección de la Avenida de Mayo y 9 de Julio.

Además agregan que: la sangrienta represión que sufrió el pueblo Toba de la comunidad La Primavera, en Formosa, finalizando el año 2010, continúa sin responsables de los ataques y crímenes sufridos, y el reclamo que oportunamente hiciera Félix Díaz encadenándose y en huelga de hambre, no fue cumplido: SE TRATA DE LA DEVOLUCION DE 1300 HECTAREAS QUE SON PROPIEDAD DE LA COMUNIDAD QOM, 600 de las cuales se hallan en poder del gobierno provincial de Formosa y 700 hectáreas restantes en manos de la familia Celia.

En cuanto a la espera hasta este martes de una respuesta apropiada por parte del gobierno nacional, las comunidades y en este caso la Qom sostiene que: "Venimos para quedarnos hasta tener una respuesta definitiva. Hemos levantado la huelga de hambre -dice Félix Díaz- pero no la lucha, que nadie se confunda...Volveré a Formosa cuando se garantice mi integridad física".

Otro caso de avasallamiento

Otro de los casos de avasallamiento de los originarios se muestra en la detención de Rolando Fregenal, Cacique de la Comunidad Indígena Solcos Yampa, donde la Brigada de Investigaciones en la localidad de El Molino, Concepción, provincia de Tucumán, irrumpió violentamente en la vivienda familiar, con el argumento que había una orden de allanamiento, por tenencia de armas de fuego y blancas.

Casualmente dicha denuncia fue hecha por Enrique Calderón, un empleado de los tribunales de Concepción, quien además pretende apropiarse del territorio de la Comunidad Indígena Solco Yampa, todo esto se produjo durante los primeros días de enero del corriente año.

Entre las acusaciones al cacique, el nombrado Calderón afirmó que el Cacique lo había amenazado con arma de fuego y blanca hace dos meses en uno de los puestos de la Comunidad donde se realizaban tareas inherentes al Censo Nacional, el pasado 27 de octubre del 2010.

En tal sentido el cacique sostuvo que él fue a encuestar a los vecinos en el paraje que quiere Calderón y aprovechó a realizar una denuncia ante la División Control Forestal de la Dirección de Flora Fauna Silvestre y Suelos de Tucumán, ya que había sorprendido la presencia de un tractor, propiedad de Calderón, con tres carros helvéticos cargados de madera autóctona de la zona.

Algo de historia

En 1940, de esto hace 70 años, un decreto del gobierno nacional de entonces, les otorga 5.000 hectáreas a la comunidad qom. La mentada familia Celia se apropió usurpando parte de estas tierras.

En 1932 llega a nuestras tierras el misionero Church a Laguna Blanca, y comienza una tarea de evangelización. Los Qom, según la antropóloga Lorena Cardín se asientan alrededor de la misión.

En 1939 el entonces cacique Trión Sanabria llega a Buenos Aires y pide el reconocimiento de estas tierras para la comunidad, son 5.000 hectáreas, esto se logra por el decreto de 1940.

Durante la dictadura y ya asentada para la crianza de vacunas, los Celia presentan en 1939 un pedido a la Dirección General de Tierras de Agricultura de la Nación para arrendar tierras para la crianza de ganado, estas tierras no sólo están en estas cinco mil hectáreas sino también en las tierras de la comunidad La Primavera.

Durante la dictadura, 1978, esta familia es dejada en el lugar y el resto de los criollos erradicados de La Primavera, pero ese espacio era de la comunidad, a cambio la provincia dictatorial los compensa, supuestamente con una extensión de tierras del Parque Nacional Pilcomayo.

En 1985 la nación reconoce a la comunidad 5.187 hectáreas pero siempre deja las tierras a los Celia.

La realidad es más profunda, si bien, Tiempo Argentino intenta con esta entrevista a la antropóloga rectificar lo dicho el 31 de diciembre pasado. El problema con esta comunidad y tantas más no es sólo de los conflictos históricos de las tierras y su explotación.

Es además las tierras, la no inclusión de sus derechos y el respeto que está en la misma Constitución Nacional.

La usurpación de las tierras ancestrales se cobra a diario la vida de muchos, en el 2010,murieron 65 intergrantes de las Comunidades "La primavera" y "Juárez" de la Provincia de Formosa, por la contaminación del agua como consecuencia del uso de agroquímicos.

En Villa Río Bermejito, provincia del Chaco se denunciaron a principios de 2010 decenas de muertes de qom. Durante este pasado 2010 estuvieron 4 meses en la ruta 86 reclamando, un grito agónico y desgarrado, sin micrófonos, sin prensa, sin justicia.

El hambre, la desnutrición, la falta de atención sanitaria, una educación inexistente, el respeto a las lenguas y la corporización de las escuelas bilingües son deudas, entre muchas, ancestrales…

Algunas actividades y encuentros

El cacique Félix Díaz mantuvo un encuentro Siwar Q'ente, presidente de 5 naciones del Cuzco, en el que dialogaron y se pusieron al día sobre los atropellos, respecto de la tierra, la cultura, y el esfuerzo que significa lograr el reconocimiento de los estados nacionales. En ese encuentro afirman: que nos reafirma en espíritu y cultura, nuestro representante fue obsequiado con la vincha que sostiene la pluma, con las señas del sol. La fortaleza y motivación del encuentro, le trajo a Félix la necesidad de expresar un canto Qom, prohibido por la evangelización, que desde niño no hacia y refiere al vuelo del águila.

Los pedidos son:
Firmar el petitorio, traer agua y hielo, comida, frutas, verduras, ropa, calzado.

Compartir abrazos, sonrisas, canciones, música, arte, proyección de fotos, video, documentales.

Manteniendo el fuego, viendo crecer el monumento vivo de nuestra lucha, el arbolito.

Fuentes: diarios, agencias, blog de los QOM y fuentes propias.

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Trabajo para humanizar

Claudia Rafael (APE)

Atrás, muy atrás en el tiempo fueron quedando aquellas ancestrales prácticas en las que los maestros salían a la plaza central del pueblo a reclutar aprendices para el oficio. En París, cada lunes en la mañana muchos eran los que dejaban el taller para andar sus pasos rumbo a la Plaza de la Gréve (no por casualidad se llamaba plaza de la huelga, plaza de la protesta) en la que escogían aquel niño-adolescente privilegiado que podría nutrirse durante largo tiempo de sus saberes. Dos o tres aprendices de constructores, de sastres, de carpinteros, de zapateros, de herreros, de sombrereros o de cuanto oficio hacía a las vidas cotidianas rodeaban con ojos de deslumbramiento al maestro artesano y devoraban en sus memorias cada uno de sus movimientos. La llegada a la adultez estaría dada con el tiempo por la internalización de esas prácticas de las que se nutría ese muchachón ya forjado como nuevo trabajador, sabedor de secretos y misterios propios del oficio.

A contramano de lo que muchos podrían fácilmente presuponer se trataba de bastante más que del bagaje técnico que haría de él un experto. Basta recorrer los textos paridos por Hegel y Marx a mediados del siglo XIX en los que hacen eje en esa necesidad primaria del hombre de humanizarse para la vida. El hombre –decían- humaniza la naturaleza y se humaniza a sí mismo porque, en definitiva, lo que logra es hacerse conciente de su lugar en el mundo. O, con palabras del antropólogo francés Claude Levi-Strauss “el trabajo manual, menos alejado de lo que se tiende a creer del pensador y del científico, constituye asimismo un aspecto del inmenso esfuerzo desplegado por la humanidad para entender el mundo”.

La construcción paulatina y prepotente de la cultura del capitalismo fue transformando esas antiguas y milenarias prácticas de la humanidad hasta desangrarlas y conducirlas a una agonía inexorable. Trabajos artesanales quedaron relegados al olvido o, en muchos casos, llevados a condiciones de explotación tan aberrantes como las que padeció hasta la muerte el pequeño Ezequiel, en la avícola Nuestra Huella, en Campana o en los campamentos de la transnacional Nidera, en San Pedro, con trabajadores golondrina explotados como esclavos.

Destino cruento el del Hombre, que fue perdiendo los pasos de su propia humanización con los vientos huracanados que le arrebataron el trabajo porque fue el trabajo mismo el que terminó embocando los caminos hacia la destrucción. Y que fue dejando de entender al mundo y a la vida como motor ineludible para su propia transformación.

Las estadísticas aparecen entonces hoy como números vacíos porque no hablan de los seres concretos de carne y hueso que no logran llevar un plato de comida calentita a la mesa de todos los días pero, de todos modos, permiten asomar levemente la mirada sobre los dolores de quienes hunden sus pasos en el barro sin las herramientas que las normas legales les aseguran. Leyes paridas a fuerza de sangre y lucha por los obreros en las plazas y en las calles.

¿Qué representa para esos millones encapsulados en las crueles estadísticas del desempleo o del trabajo precarizado el artículo 14 bis de la Constitución Argentina cuando anuncia que “el trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial”?

La Organización Internacional del Trabajo desgrana en un informe que el 20 por ciento de los jóvenes de toda América Latina no estudia ni trabaja. Que de ese universo, el 67 por ciento son mujeres. Jóvenes que perdieron en ese rumbo macabro de los que manejan los hilos de las vidas colectivas la oportunidad de dotarse de esa humanización que deviene del trabajo y que, hacia 2009 eran 81 millones en las geografías del planeta: 7,8 millones más que en 2007. En América Latina, puntualmente, son 6,7 millones pero que se hermanan demasiadas veces con los 16 millones que tienen ocupaciones precarias. Compañeros de rumbos de esos 500.000 que en estas tierras bonaerenses no saben de fábricas ni de escuelas.

Porque no hay trabajo ni tampoco maestros artesanos que los hundan en la pedagogía del oficio. Que sepan sumar y restar con las matemáticas devenidas del preparado del pan en la cuadra, que aprendan de mediciones y geometría en la construcción o que asuman la belleza de las letras en el oficio de los gráficos. Para regresar, luego al techo cotidiano con dedos manchados de tinta o pantalones con las huellas de la grasa una vez que la sirena fabril marque el final de su turno.

Son cachorros humanos que desandan las calles con la nada como futuro inmediato. Que en las barriadas de los márgenes atraviesan largas horas de su vida esperando en una esquina cualquiera que algún día les llueva la buena suerte sobre su historia. Pibes que se desangran los días en un picadito con la historia en donde demasiadas veces el poder les hace penal y no les deja ni siquiera una grieta por la que asomar a la luz. Y que sin saberlo son las víctimas fatales de un sistema que les devoró el mañana y los dejó a manos vacías y con el alma en penumbras. Pero que sin haber escuchado jamás el nombre del poeta –porque de sus vidas arrancaron todo asomo a la poesía- entenderían en plenitud aquel bosquejo de oración en la que decía desde los cielos bájate si estás, que me muero de hambre en esta esquina, que no sé de qué sirve haber nacido, que me miro las manos rechazadas, que no hay trabajo…contempla esto que soy, este zapato roto, esta angustia, este estómago vacío, esta ciudad sin pan para mis dientes…

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"Dónde hay un laburo, viejo Gómez": El desarrollismo K y la crisis mundial

Antonio Montes (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

Mientras la Presidenta y sus ministros celebran el "calentamiento" de la economía, las estadísticas de empleo acaban de aportar un dato contundente: "a pesar de la fuerte recuperación económica, el empleo privado apenas superó la marca alcanzada en 2008" (Clarín, 2/1). Entre 2008 y 2010, el producto bruto creció en alrededor de un 5%; la fuerza laboral empleada por empresas privadas sólo un 1,5%. Pero en la industria, específicamente, la cantidad de obreros ocupados cayó casi un 2% y en la construcción, el 6%. (La estadística global se "salvó", en consecuencia, por el aumento en los servicios, fundamentalmente el empleo público.) En conclusión: con menos trabajadores en las fábricas se produjo bastante más que en 2008. La flexibilidad laboral, las horas extras y las jornadas superiores a las ocho horas -en especial entre los trabajadores en negro- han pautado el proceso capitalista.

Emerge de aquí un dato fundamental: incluso en un marco de una actividad industrial creciente, el capital responde en Argentina con los mismos métodos que ha adoptado en las naciones industriales en crisis: una reducción de la fuerza de trabajo en relación con el capital aplicado y a la producción. Se cae a pedazos, de este modo, la tesis del oficialismo de que Argentina se distinguiría por evitar el ‘ajuste' que caracteriza a Estados Unidos, Europa y Japón. La razón de esto es fácil de entender: aunque las estructuras económicas de los países son diferentes y también están envueltos en la crisis mundial de una manera distinta, el capital internacional enfrenta un derrumbe de conjunto, cuya salida debe pasar por el reforzamiento de la explotación de la fuerza de trabajo. En un cuadro de ‘guerra monetaria' y de choques comerciales más intensos, la variable de ajuste más importante del capital es incrementar la tasa de explotación de la clase obrera. La economía K, por más que Boudou se ‘caliente' el bocho, no escapa a estos condicionamientos.

Es, precisamente, la presión del ‘ajuste' lo que lleva al gobierno a establecer ‘pactos sociales' que mantengan la tercerización -e incluso la refuercen- y topes salariales. Toda la llamada política económica K es ‘funcional' a las presiones de la crisis mundial. Cuando el ‘calentamiento' económico se revierta, lo cual ocurrirá inevitablemente porque obedece a factores especulativos, esta presión del capital sobre la fuerza de trabajo se acrecentará considerablemente más.

Foto: Argentina, Política – La presidenta Cristina Fernández en el Salón de las Mujeres de Casa Rosada, junto a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; y el ministro de Economía, Amado Boudou. / Fuente: Presidencia de la Nación

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Proyecto Sur le responde al ingeniero Martínez

INFOSUR

Félix Herrero, director del Instituto de Proyectos de Proyecto Sur -IPPS, refuta las afirmaciones del ingeniero Juan Pablo Martínez, director de postgrado de la Facultad de Ingeniería.

El ingeniero Juan Pablo Martínez, director del “nuevo” postgrado en ingeniería ferroviaria, concendió una entrevista al diario oficialista Tiempo Argentino en el que critica los planes de Proyecto Sur en política ferroviaria y dice que los trenes para pasajeros interurbanos (interprovinciales, de larga distancia) no tienen sentido porque ”los matan” el avión y el ómnibus. Además, en el encionado reportaje, muestra su identidad privatista, la de los que ven al tren como un negocio para pocos, y su fluída relación con las concesionarias.

A raíz de estas declaraciones, Félix Herrero, director del Instituto de Proyectos de Proyecto Sur -IPPS, respondió a tales afirmaciones con una nota dirigida al mismo diario y a los organismos de control y política ferroviaria.

En la misiva, Felix Herrero, señala que “el ingeniero Juan Pablo Martínez ha sido un conspicuo representante y partícipe, de aquellos que respondían ciegamente a los proyectos de saqueo de la escuela de Chicago y al consenso de Washington. Uno de los preferidos del Banco Mundial y del F.M.I., participó en cuanta consultoría y organismo que habilitaron planes para la “Destrucción del Sistema Ferroviario Nacional” se constituyeran”.

Herrero afirma que ”hoy Martínez se recicla en un puesto clave para preparar Ingenieros Ferroviarios, como es el de Director del curso de postgrado de la Facultad de Ingeniería de la U.N.B.A. Cabe preguntar qué influencias lo colocaron en ese lugar y para qué. La primera pregunta es de respuesta incierta, la segunda es clara, se trata de bloquear culturalmente la posibilidad de que los ingenieros jóvenes tengan una visión con sentido Nacional del rol que el Ferrocarril debe jugar en un Proyecto de Desarrollo Social, Cultural y Económico, con un fuerte proceso de Reindustrialización”.

“Lo más grave de la nota, señala Felix Herrero, está en el supuesto apoyo que Martínez dice le brindan la Administradora de Infraestructura Ferroviaria y el Servicio Operativo Ferroviario. En un Gobierno que se autocalifica “progresista” no se entiende cuál es el rol de personajes como el Ing. Martínez.

Por otro lado, Proyecto Sur le señala a Martínez, respecto a reinstalar Servicios de Pasajeros, que agradecemos su “no apoyo” a nuestra propuesta, eso nos indica que estamos en el camino correcto.

La nota publicada por Tiempo Argentino:
http://tiempo.elargentino.com/notas/curso-es-una-clara-senal-politica

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Liberan al femicida Barreda

Alejandra Waigandt (ARTEMISA)

Ricardo Barreda logró la libertad condicional. La sentencia judicial indignó a integrantes del movimiento de mujeres, que tienen presente las cuatro mujeres asesinadas en 1992. Un familiar de una víctima de femicidio revive su desafortunada experiencia en la administración de justicia. Expertas reconocen la legalidad del fallo favorable a Barreda, pero reflexionan sobre aspectos del caso que escandalizan.

Injusticia. Esta palabra describe el sentimiento que embargó a muchas mujeres cuando conocieron que Ricardo Barreda, el asesino de Gladys Mac Donald (la esposa), Cecilia y Adriana (las hijas) y Elena Arreche (la suegra), obtuvo la libertad condicional. Ahora este femicida puede salir de la casa del barrio porteño de Belgrano, donde vive desde 2008 bajo el régimen de prisión domiciliaria. La Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata, provincia de Buenos Aires, resolvió beneficiar a Barreda con una la libertad controlada el 5 de enero, aunque el abogado Eduardo Gutiérrez, a cargo de la defensa, había pedido la libertad definitiva tras 19 años de detención.

Los noticieros televisivos entrevistaron a los vecinos de Barreda y hay varones que lo consideran un ‘ídolo’. Este tipo de reacción indigna al movimiento de mujeres, sobre todo porque son posibles frente a la puesta en libertad de un femicida. 'Que deje de cumplir el arresto domiciliario al que fue condenado estos últimos años demuestra el poco valor que el Estado y nuestra sociedad le dan a la vida de las mujeres', afirmó la diputada de la Coalición Cívica Fernanda Gil Lozano en un comunicado de prensa.

No obstante la justicia bonaerense 'aplicó las normas generales sobre la ejecución de la pena y las condiciones de acceso a la excarcelación', explicó la abogada Natalia Gherardi, directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género ELA. 'Este caso merece la misma interpretación de las normas en cuanto a la ejecución de la pena que la de cualquier otro caso de homicidio', aclaró la experta.

El espantoso crimen de Barreda (asesinó a toda su familia con una escopeta) ocurrió en 1992 en La Plata. Barreda fue preso de manera preventiva hasta 1994. Luego fue enjuiciado y condenado a reclusión perpetua, sin embargo la sentencia quedó firme recién en 2007, con un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Cuando el abogado Gutiérrez solicitó la libertad definitiva en diciembre de 2010, la Cámara Penal de La Plata decidió reformularle a Barreda el tiempo de detención en 30 años y 7 meses. Tuvo en cuenta la ley del dos por uno (por cada día de prisión preventiva, dos para el cumplimiento de la pena) y el período que estuvo preso sin condena firme (desde noviembre de 1994 hasta mayo de 2007). También consideró que el encarcelamiento se produjo antes de 2004, año en que se eliminó la posibilidad de acceder a la libertad condicional tras estar veinte años preso (ahora deben computarse 35 años de prisión). Estas son algunas de las interpretaciones que llevaron al tribunal provincial a otorgar la libertad condicional a Barreda.

Gherardi reflexionó: 'Podemos discutir esas normas y esas condiciones, pero en términos generales y no para este caso en particular. El derecho requiere ser aplicado en condiciones de igualdad tanto para mujeres como para varones y en todos los casos'. La directora de ELA dijo que entiende 'la desazón que genera este caso y que estas normas beneficien a una persona que mató a las 4 mujeres de su familia. Pero no tenemos que desear abandonar el principio de igualdad ante la ley'.

Legalidad y escándalo

Hubo otras voces, esta vez desde la comunidad profesional, que generaron un profundo descontento entre activistas. El psiquiatra Miguel Maldonado, uno de los peritos que participó en la causa, dijo a Radio 10 que 'Barreda es un pobre viejito. No tiene el vigor físico ni psíquico de aquel momento para cometer un hecho similar'. En cambio Enio Linares, médico legista, psicólogo y criminólogo que también intervino en el caso, dijo al diario Miradas al Sur 'me parece un horror que le otorguen la libertad condicional a este sujeto malvado y perverso'.

Hay muchos varones que celebran la excarcelación de Barreda. Aquellos que han sido alcanzados por la crueldad de un femicidio muestran otro comportamiento; es el caso de Miguel Zambrano, hermano de la jujeña Adriana Zambrano, asesinada a golpes de puños y puntapié por José Manuel Zerda. Zambrano dijo a Artemisa Noticias que 'quienes somos familiares de víctimas de asesinato no vemos bien que (Barreda) no cumpla con la condena a cadena perpetua. Pienso que en Argentina la justicia no es clara y depende del tribunal que te toque en suerte; la justicia en Buenos Aires es de una forma y en el norte del país es de otra forma. El funcionamiento de la justicia no es bueno. En el caso de mi hermana, al asesino le dieron sólo 5 años de prisión, para nosotros no hubo justicia'.

Sobre el crimen cometido por Barreda, el hermano de Adriana Zambrano opinó que 'como hombre pienso que lo que hizo está fuera de lugar. Uno no ve cosas hasta que no las vive de cerca. Una vez que las vivís, cambiás la manera de pensar. Ahora sé que este señor (Barreda) tendría que haber buscado alternativas frente a sus problemas familiares. No hay que llegar a este punto'.

Por su parte, el abogado de las mujeres asesinadas, Horacio González Amaya, dijo a la prensa que 'Barreda está en la calle por una inadecuada forma de mirar el derecho, que ha llevado a aumentar la inseguridad. Debía morir en la cárcel, pero quedó en libertad por los malos jueces'.

La psicóloga Eva Giberti, coordinadora del Programa Las Víctimas contra Las Violencias, también reflexionó en torno a la puesta en libertad de Barreda y la reacción de una parte de la sociedad. 'La decisión de los jueces está, seguramente, ajustada a derecho. No obstante, en oportunidades, esas decisiones escandalizan a un segmento de la sociedad. Me parece que la sentencia, siendo justa para Barreda, es escandalosa para quienes miramos y evaluamos desde otra perspectiva, en tanto y cuanto se convierte en una trampa que permite la libertad de quien no sólo es asesino confeso, sino que si admitimos las declaraciones del perito Enio Linares, un sujeto que ameritaría una apertura del informe forense realizado en el cuerpo de sus hijas muertas'.

Durante el procesamiento de Ricardo Barreda, el perito Enio Linares denunció que la intimidad de las hijas una vez muertas había sido ultrajada por Barreda, según revelaron las autopsias. Linares había afirmado que 'esa es parte de la dinámica del crimen: primero te mato y, después, muestro mi masculinidad'. Sin embargo estas pruebas no fueron consideradas agravantes por la justicia provincial.

Giberti agregó que 'la aplicación de la ley será justa en lo referente a las características de su imputabilidad o no. Me pregunto si se han tenido en cuenta todos los antecedentes del sujeto antes y después de sus crímenes, datos que seguramente constarán en los peritajes. La experiencia me enseñó que los jueces no necesariamente atienden a todos los aportes que pueden incorporar los peritos.

Por otra parte, Barreda ¿tendría que finalizar su vida sancionado? Este argumento es el de la piedad, sobre todo si se lo considera un pobre viejito. Frente al cual, no caben argumentos lógicos. No resulta simpático sentir piedad hacia las cuatro víctimas, que al fin y al cabo están muertas. En cambio Barreda, gracias a la justa aplicación de la ley, se podrá convertir en un buen vecino, casi un padre o abuelo del barrio. Una imagen tierna, compensatoria del horror que inicialmente causó el cuádruple crimen. Hecho escandaloso, pero responde a derecho'.

-¿Qué piensa de la reacción de buena parte de la sociedad, celebrando la liberación de Barreda?

-Las reacciones que endiosan a Barreda provienen, quizás, desde algunos que desearían matar a varias mujeres y afortunadamente no se atreven. También de aquellos y aquellas que se sienten buenas personas si logran apiadarse del sujeto. Y de quienes afirman ‘ya cumplió su condena, cumplió con la sociedad’. Vaya a saber qué quiere decir eso. Y no faltarán quienes sostengan: ‘pero si no es peligroso...’ Seguramente aparecen otros argumentos. Si alguien piensa que repentinamente nuestra cultura machista, sexista y reaccionaria -con las debidas excepciones-podría alertarse por la presencia de Barreda en la calle, y oponer resistencia pacífica a sus caminatas barriales, me parece que se confunde.

Ante esta posible libertad condicional podrían generarse identificaciones con las acciones del sujeto, asumidas simbólicamente como propias: ‘El pobre tipo hizo justicia! Lo debían tener harto en su casa...’ Inferencia que conduce a santificar a Barreda como alguien que, habiendo purgado su delito(?) ahora inicia una vida de pureza y convivencia. No volverá a matar, siempre y cuando que quienes convivan con él no lo molesten ni lo harten con sus reproches. Porque lo que 'justifica' el cuádruple asesinato es, según el victimario, las permanentes humillaciones a las que era sometido. Lo que en las escuelas y fábricas se conoce como 'bulling' o 'mobbing'. La reacción de quien fue victimizado mediante burlas y discriminaciones. Entonces, los que le dan la bienvenida Barreda y lo incorporan al santoral se sienten gratificados por esta nueva presencia en las calles de la ciudad. Toda buena gente, comprensiva y piadosa. En esa población faltan cuatro mujeres, que no pueden opinar.

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Argentina, Córdoba: El fallo justo de la Sagrada Familia

Hernán Vaca Narvaja (LA VOZ DEL INTERIOR - PRENSA RED)

Al absolver a los militares Quiroga y D’Aloia, el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Córdoba deja impune el caso más emblemático de la UP1.

“Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba; después, con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros 50 prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor”.

Esto escribió Rodolfo Walsh a un año del golpe militar del 24 de marzo de 1976, en su célebre Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar, calificada por Gabriel García Márquez de “la obra maestra del periodismo universal”.

En aquella carta, escrita hace casi 34 años, leí por primera vez el nombre de mi padre escrito en letras de molde. Yo era un adolescente que regresaba a un país desconocido luego de haber crecido en México, en el forzoso exilio en el que debió embarcarse la familia para salvar el pellejo. En menos de seis meses, habíamos padecido la detención de mi padre y el secuestro de mi abuelo.

En una conmovedora parábola familiar, 34 años después de aquellos crímenes, mi hermano Miguel Hugo Vaca Narvaja (n) –que por ser el primogénito heredó el nombre de mi padre y de mi abuelo– acompañó a María Elba Martínez como querellante en el juicio a Jorge Rafael Videla y a otros 30 represores.

Teníamos la sana ilusión de que mi hermano, con la Constitución en la mano, lograra que la Justicia de Córdoba condenara a los asesinos de nuestro padre y nuestro abuelo.A la investigación de Rodolfo Walsh se fueron sumando testimonios que permitieron reconstruir cómo fue el fusilamiento de mi padre, tan distante de la versión del “intento de fuga” que difundió el comando del Tercer Cuerpo de Ejército y transcribieron los diarios del 13 de agosto de 1976. En el libro de la Conadep-Córdoba, leí por primera vez el testimonio de Eduardo de Breuil, único sobreviviente del fusilamiento de mi padre, de Higinio Toranzo y de su propio hermano, Gustavo Adolfo de Breuil.

Como en Operación Masacre, también aquí había un “fusilado que vive”. Pero había aun más: por orden del director de la cárcel, el teniente Osvaldo César Quiroga había firmado un recibo oficial que certificaba el “traslado”. El círculo cerró, impecable, perfecto.

Pese a la contundencia de las pruebas, las leyes de impunidad de Alfonsín y los indultos de Menem consagraron la impunidad.

El fusilamiento de mi padre siempre fue considerado –salvando los alevosos crímenes de Moukarzel y Bauducco, cometidos a la vista de todos los internos–, el caso con mayor carga probatoria sobre la aplicación de la ley de fuga en Córdoba. Era, además, un crimen emblemático; haber dejado un sobreviviente para que relatara los fusilamientos fue una muestra brutal de impunidad y prepotencia asesina.

Pruebas del crimen

“Cuando el pelotón militar se presentó a retirar a los detenidos, se negaron a entregárselos sin un recibo, pese a que la orden tenía la firma y el sello de (el general Juan Bautista) Sasiaíñ. Ése es el origen del extraordinario documento que se reproduce en esta página y en la portada de esta edición, donde consta de puño y letra de Quiroga el retiro de los detenidos que poco después serían fusilados, en lo que el Comando del Tercer Cuerpo presentó entonces como un intento de fuga al romperse la dirección del vehículo militar”, reseñó el periodista Horacio Verbitsky en 1987 en el semanario El Periodista.

Ese “extraordinario documento” no alcanzó, sin embargo, para que el tribunal integrado por Jaime Díaz Gavier, José María Pérez Villalobos y Carlos Lascano condenara a Quiroga. Tampoco el testimonio del sobreviviente de la matanza, que siempre repitió la misma historia, incluyendo la presencia del oficial Francisco Pablo D’Aloia en la escena del crimen.

Quiroga y D’Aloia estuvieron en el banquillo de los acusados durante los seis meses de audiencias. Ninguno se arrepintió de nada. Se autoproclamaron héroes de Malvinas y descalificaron a los testigos, en sintonía con la estrategia del resto de los represores.

El fiscal Maximiliano Hairabedian pidió prisión perpetua para Quiroga, aunque solicitó –conmovido por sus lágrimas– la absolución de D’Aloia. Al absolver a los militares Quiroga y D’Aloia, el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Córdoba deja impune el caso más emblemático de la Unidad Penitenciaria 1; el único fusilamiento que tuvo un sobreviviente; el único “traslado” que quedó documentado.

Para decirlo con todas las letras: la absolución es una aberración jurídica, que esperamos sea corregida en la apelación correspondiente. Pero más allá de los vericuetos judiciales, la pregunta que me quita el sueño es por qué el tribunal dejó absueltos a los acusados de haber asesinado a mi padre y aplicó severas condenas, aun con menos pruebas, en los otros casos examinados.

¿Será posible que mi padre haya sido, 34 años después de fusilado, el chivo expiatorio que permitió equilibrar la balanza a una Justicia que –quedó probado en este proceso– ha sido siempre complaciente con el poder de turno?

Esperaba, al igual que el resto de mi familia, una condena categórica para el hombre que se llevó a mi padre rumbo a la muerte

Comparto la lucha de los organismos de derechos humanos y celebro las duras condenas impartidas a Videla, Menéndez, Yanicelli y demás represores. Pero no puedo sumarme al coro que aplaude por estos días una condena políticamente correcta dictada por la sagrada familia judicial de Córdoba. Porque detrás de esa condena ejemplar se esconde una gran injusticia.

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Argentina: El empleo “en negro” más difundido en el nordeste que en el resto del país

MOMARANDU

La contratación clandestina o en jerga llamada "empleo en negro", es una práctica ilegal más difundida entre los empleadores en el nordeste que entre los del resto del país. Relevamiento del INDEC señala siete puntos porcentuales por sobre la media nacional.

El último estudio del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos sobre este tema sugiere que Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones concentró en promedio durante el tercer trimestre de 2010 un 42,5 por ciento de "empleo en negro".

Ese resultado es por poco superior al que arroja el noroeste, 42,1 por ciento, pero muy superior al que concentra Cuyo, 36,8 por ciento, el Gran Buenos Aires, 36,7 por ciento, la región pampeana, 31,7 por ciento, y la Patagonia, 21,8 por ciento.

En el ámbito nacional el nivel de empleo en negro mostró "una leve mejoría": se ubicó en 35,8% durante el mismo periodo, dos décimas menos en comparación con igual plazo de 2009 y de cinco décimas con respecto al de 2008, remarca el estudio.

En Corrientes la contratación clandestina es una práctica común tanto entre "pequeños, medianos y grandes" propietarios de medios de producción que así dicen ahorrar costos y eludir compromisos laborales, principalmente de indemnización, que exige la legislación.

Las federaciones que agrupan privados en esta provincia así lo dicen, al punto de la declamación hacia el Estado nacional para que les subsidie el empleo en consideración del margen de rentabilidad que consideran "razonable" para sus negocios.

Otros, los menos, son cuentapropistas que se mantienen al margen de la legalidad para que el fisco no les "ahogue las ganancias", en su mayoría comerciantes o distribuidores de servicios.

El Estudio del Instituto de Estadísticas y Censos de la Nación abarcó en el nordeste a los conglomerados en Corrientes, Formosa, al Gran Resistencia, y Posadas, capital de Misiones.

La encuesta produce estimaciones semestrales válidas aunque es importante señalar que como en toda encuesta por muestreo. Estos resultados indican el nivel probable alcanzado por cada tasa a partir de la muestra.

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Argentina: Bienes naturales y modelo productivo. El pueblo de Andalgalá repudió la presencia de Mayoral

ACTA

El martes el pueblo de Andalgalá, la Asamblea El Algarrobo y Vecinos Autoconvocados por la Vida, se congregaron en horas tempranas en plaza 9 de julio para manifestarse una vez más en contra de la minería a cielo abierto en nuestro territorio andalgalense, en los pueblo de Argentina y América Latina, y para repudiar la llegada del secretario de Minería de la Nación Jorge Mayoral.

"El funcionario llegaba a Andalgalá a inaugurar un lavadero industrial, promovido desde esa misma Secretaria, con el aval del gobierno provincial de Catamarca y el gobierno municipal de Andalgalá, como así también de las empresas mineras Alumbrera (Ymad-UTE) y Agua Rica (Yamana Gold), lavadero que fue propiamente cuestionado por el mismo secretario de Minería de la provincia de Catamarca Jorge Eremchuk afirmando que un lavadero de este tipo también es contaminante por los detergentes que usa y el excesivo uso de agua que requiere para su funcionamiento, en el caso de Andalgalá el excesivo uso de agua potable.

La concentración fue alrededor de las nueve de la mañana y luego se dirigió a la municipalidad de Andalgalá para repudiar al intendente José Eduardo Perea quien es cómplice de lo política minera corrupta que llevan a cabo las empresas mencionadas anteriormente, teniendo que ser retirado del municipio en un patrullero policial horas más tarde.

En horas de la tarde noche, nos volvimos a concentrar para dirigirnos hacia la inauguración del lavadero industrial y expresar nuestro fuerte repudio por la presencia de Jorge Mayoral, hecho que nos parece una provocación del gobierno nacional a todo el pueblo de Andalgalá que no quiere la minería a cielo abierto, enviarlo en este contexto de permanente tensión social no hace otra cosa que lastimar mucho más las heridas de un pueblo reprimido y avasallado por la políticas cómplices que a nivel nacional, provincial y departamental se llevan a cabo.

Es necesario recalcar la fuerte presencia policial que custodia a las empresas mineras y a estos funcionarios, usando contra compañeros asambleístas gas pimienta y portando armas de alto calibre, como si quienes nos manifestamos fuéramos delincuentes y no simple ciudadanos peleando por nuestros derechos.

Casi ocho horas de manifestación de un pueblo que firmemente le dice NO! a la minería a cielo abierto con convicción y amor por su suelo, que quiere seguir viviendo en paz, la paz que teníamos antes de que estas empresas mineras se radicaran en nuestra comunidad".

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