martes, 1 de febrero de 2011

Otra comunicación es posible: «ARGENPRESS» superó los 70.000 suscriptores

ARGENPRESS

Irónicamente, la acelerada revolución tecnológica propiciada por el nuevo orden informativo mundial (concentrado y oligopólico) también alimentó aquella vieja utopía revolucionaria que tendió desde los márgenes subterráneos de Internet una red de medios de comunicación volcados al libre pensamiento y a la libertad de prensa.

Es un orgullo para quienes editamos ARGENPRESS.info ser una pieza más de este engranaje que abre caminos con la velocidad del topo y desoculta las realidades distraídas de las portadas de los grandes medios, con la simple tarea cotidiana de ejercer un periodismo sin connivencias ni pactos wagnerianos.

Este contrato tácito con los lectores tiene como simple pilar el compromiso con un proyecto colectivo de sociedad hacia una democracia informativa, ajena a la ya característica libertad de empresa propia de los monopolios comunicacionales al servicio de intereses particulares, que apoyan su plan de negocios en el egoísmo mesiánico de algunos arribistas del poder que creen dirigir el destino de los pueblos en lugar de cumplir su papel de interlocutores de sus demandas.

Como señalara Norbert Wiener en sus adelantadas concepciones, a mediados del siglo XX, la organización de la sociedad futura será sobre esa materia prima que es la información. Pero los riesgos de esa tendencia degenerativa que precipita el desorden social cuando esta se transforma en mercancía y vehículo de concentración de poder y dinero, obligan a mantenerse alerta y a profundizar la búsqueda de caminos alternativos o ¿por qué no? rectos.

ARGENPRESS.info, dentro de sus posibilidades técnicas y editoriales, redoblará esfuerzos para informar con veracidad, siempre allí donde se lucha por un mundo mejor, siguiendo el rumbo marcado por nuestro amigo y director, Emilio Jorge Corbière.

CONSEJO EDITORIAL

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Dos años de gobierno: Obama, presidente fiasco (Parte I)

Juan Luis Berterretche (especial para ARGENPRESS.info)

Para la mayoría de sus electores los dos primeros años de la presidencia Barak Obama fueron una inesperada decepción. Pero cuando él, al inicio de su gobierno designó a Timothy Franz Geithner para la secretaría del Tesoro y mantuvo a Robert Gates en la secretaría de Defensa, lo substancial de la orientación política y económica de su gobierno estaba definido. Desde ese momento Wall Street, el Pentágono y la industria armamentista supieron que en los siguientes años, seguía la fiesta.

Tim “derivados” Geithner

Luego de obtener su master en economía internacional y estudios de Asia oriental, T. Geithner con 24 años entró a Kissinger y Asociados donde estuvo durante 3 años (1985-1988). Kissinger y Asociados fue el trampolín para su ingreso en la División de Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro. Tim Geithner trabajó en diversas posiciones en tres administraciones (Reagan, Bush senior y Clinton) desde 1988 en el Departamento del Tesoro. En 1999, (a los 38 años) fue promovido a segundo secretario del Tesoro para Asuntos Internacionales bajo los secretarios del Tesoro Robert “profeta” Rubin /1 y Lawrence Summers. Junto con Rubin y Summers colaboró para aprobar la Ley Gramm-Leach-Bliley, legislación de liberalización financiera que revocó la Ley Glass-Steagall y permitió que los bancos comerciales actuaran como holdings (supermercados financieros).

La Glass-Steagall Act prohibía a los bancos ofrecer al mismo tiempo servicios de inversión (adquisición de acciones, bonos, títulos, fusiones, etc.), banca comercial (depósitos, ctas. corrientes, etc.) y compañías aseguradoras (servicios de seguros y derivados). Gramm-Leach-Bliley Act volvió a autorizar los mismos menjunjes que condujeron al crac de la Bolsa en 1929 y la Gran Depresión subsiguiente. Esto ubica a Geithner como parte del equipo de economistas neoliberales de Bill Clinton que aceleraron la desregulación financiera.
En el 2001 dejó el Tesoro y pasó a participar del Consejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations – CFR) /2 como Senior Fellow del Departamento de Economía Internacional. El Consejo de Relaciones Exteriores es una organización privada apartidaria que integra las grandes corporaciones estadounidenses con los más destacados dirigentes políticos, militares y periodistas, tanto demócratas como republicanos. Este ingreso fue el espaldarazo para ser nombrado como funcionário del Fondo Monetario Internacional donde actuó desde 2001 hasta 2003 como director del departamento de Análisis y Desarrollo de Políticas. El ingreso de Geithner al FMI fue sobre la base de su ortodoxia neoliberal /3. Luego de esa fecha fue nombrado presidente y ejecutivo-jefe del Banco de la Reserva Federal de Nueva York -el banco central de los ojos y oídos en Wall Street- que dirigió desde noviembre de 2003 hasta el final del gobierno Bush junior.

En 2006 Geithner se tornó miembro del influyente órgano consultivo financiero, Grupo de los Treinta (G30) con sede en Washington y presidido por Paul Volcker. El G30 fue creado en 1978 por la Fundación Rockefeller, que le dio el financiamiento inicial. En 1993 el G30 emitió un informe llamado “Derivados: Principios y Prácticas” divulgando recomendaciones sobre una gestión adecuada de derivados de crédito. Se trataba de un manual para administrar un aspecto de la economía que se había hecho habitual. Desde 1980 era común que las corporaciones dieran pérdidas en la producción que eran compensadas por ganancias obtenidas mediante operaciones financieras (desde operaciones de crédito y seguro hasta la especulación en mercado de futuros y en divisas inestables). El catálogo del G30 tuvo una influencia directa sobre el crecimiento de la especulación en el mercado de derivados de crédito y en el mercado de futuros.

En febrero de 2007, Jenny Anderson publicó un artículo sobre la conducción de Timothy F. Geithner del Fed de Nueva York, premonitorio del colapso económico-financiero a partir de la observación del crecimiento inusitado de los derivados de crédito: /4 “Lo más importante en la lista de tareas de Mr. Geithner es comprender y acompañar los U$S 26 billones (millones de millones de dólares) de derivados de crédito en el mercado -el doble del tamaño de la economía de Estados Unidos- ya que ese mayor crecimiento del mercado financiero no existe. Su crecimiento ilusorio engrasa las ruedas de la economía global, aumentando la liquidez, con riesgo de diseminación, a la vez que alimenta de dinero a Wall Street.”... “Cuando el mercado empiece a testar esta situación, nadie sabe con certeza como él puede reaccionar.” Luego de citar a Robert “profeta” Rubin afirmando que Mr. Geithner “es realmente notable” Anderson explica que: “Esto há sido ampliamente demostrado en la forma como él persuadió a Wall Street de apropiarse de los derivados de crédito.”... “Su abordaje tiene por objetivo ayudarles a creer que ellos son maestros de su propio destino, en vez de infames que precisan ser punidos, al paso que extraen mejorías en el sistema financiero a lo largo del camino.” Respondiendo a las ingentes amenazas de esta explosión de capital ficticio, Geithner afirmó en la entrevista: “El hecho de que los bancos están más fuertes y el riesgo de diseminación (de los derivados) es más amplio, debe tornar el sistema más estable” No hay duda que Rubin y sus protegidos tienen inclinaciones (inversamente) oraculares.

Esta reveladora entrevista (que nunca es citada en la prensa económica internacional) demuestra que es uno de los principales responsables directos –junto con Alan Greenspan- de la formación de la burbuja de capital ficticio y la crisis financiera de Estados Unidos 2007-2008 que devino en desastre económico internacional.

En marzo de 2008, Geithner hizo de intermediario en el negocio que permitió a JP Morgan Chase adquirir Bear Stearns, lubricando la operación con US$ 29 mil millones de un préstamo de la Reserva Federal. En la época fueron descritas las condiciones del acuerdo como “muy generosas” y se señaló que Geithner actuó con “demasiada dependencia” de los jefes de Wall Street. /5 Desde septiembre 2008, Geithner dirigió para el gobierno Bush, junto al presidente de la Reserva Federal Ben S. Bernanke y el secretario del Tesoro Henry Paulson Jr., la conducción de las empresas hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac /6, el “salvamento” de American International Group (AIG) /7 y otra serie de instituciones financieras, así como intervino en la concepción del billonario programa de “socorro” al capital financiero, con dinero de los contribuyentes.

Como premio a su cabal y exitosa trayectoria, Obama lo nombró su secretario del Tesoro en 2009. Cuando el presidente de Estados Unidos notificó su elección en noviembre de 2008 dijimos que “no anunciaba nada bueno para el planeta” /8. Y en Wall Street siguió la fiesta.

La ilusa “regulación” del mercado financiero

El capital financiero representa cerca de un quinto del Producto Interno Bruto de Estados Unidos y controla US$8,5 billones en activos, 63% del PIB del país. Wall Street domina Washington y este actúa sumiso como un brazo de los banqueros. Por eso la supuesta regulación del capital financiero por la reforma del gobierno Obama era una mera ilusión.

El mecanismo privilegiado de la especulación capitalista siempre se basa en la creación de capital ficticio. El capital ficticio es en el mejor de los casos una representación del capital real en la forma de un título de propiedad sobre dicho capital; o sobre el plusvalor que este puede generar (acciones); un título de propiedad sobre los pagos fraccionados que deberá hacer el deudor de una hipoteca; o sobre las primas de una póliza de seguro; o el derecho a percibir los intereses que el estado se compromete a pagar sobre un título de deuda pública. En el peor de los casos pueden ser acciones de Enron, hipotecas sub-prime, seguros de AIG o bonos del tesoro de un país en default. Y siempre se manifiesta como fetichización y enajenación del capital que devenga interés. La fetichización del interés hace aparecer a éste como un plusvalor que arroja el capital en sí y para sí, sin emplearlo productivamente. En esta fetichización se basó la dañosa Nueva Economía.

En la economía mundial la crisis iniciada en 2007-2008 comenzó por expresarse como un cotejo entre capital real y capital ficticio. Una decantación para saber cuanto de capital ficticio en verdad representa a verdadero capital real. Durante 2008 la mitad del capital ficticio que representaba la cartera accionaria mundial se evaporó. “El valor de los mercados de acciones mundiales se redujo en cerca de 30 billones de dólares (treinta millones de millones o treinta trillones en inglés) en un año, o sea a la mitad” /9 Es decir, durante 2008, la cartera accionaria mundial, se desvalorizó en una suma equivalente a más del 50% del PIB mundial.

La depuración respecto a las hipotecas no se ha consumado aún porque esos papeles incobrables eran mezclados con otros más confiables y se “titularizaban” los “paquetes” como grandes fondos de activos, conocidos como obligaciones de deuda garantizada (CDO, por sus siglas en inglés) para diseminar internacionalmente las hipotecas “truchas”. Al mismo tiempo se adquirían seguros contra cesaciones de pagos (CDS) para cubrir los derivados de hipotecas fallidas. Fue con estos seguros que Goldman Sachs empujó al abismo a American International Group Inc. (AIG). El sistema bancario internacional en especial el estadounidense y europeo está contaminado de esos y otros “derivados de créditos”.

Mientras los mayores bancos estadounidenses usufructúan de su recapitalización con dineros de los contribuyentes, los banqueros están consagrados a inventar nuevos productos tan especulativos como los que provocaron el colapso financiero.

Por un lado están “titulizando” los seguros de vida (life settlements), es decir reuniéndolos y presentándolos como bonos de inversión. “Los banqueros proyectan comprar los seguros de vida con efectivo: por ejemplo, 400.000 dólares por una póliza de un millón de dólares, según la expectativa de vida de la persona asegurada, que suele estar enferma o ser muy mayor. Luego planean “titulizar” esas pólizas, según la jerga de Wall Street, mediante la agrupación de centenares o miles de seguros. Entonces revenden esos bonos a inversores -como los grandes fondos de pensión-, que recibirán los pagos cuando la gente asegurada se muera” /10. Estos bonos implican una apuesta a favor del deceso de las personas: cuanto antes se mueran los titulares de las pólizas, mayor es el dividendo y cuanto más sobrevivan, al tener que continuar pagando las primas, más se achica la ganancia o directamente la inversión da pérdidas. En todos los casos Wall Street siempre gana cobrando sus comisiones por crear y negociar los bonos. Para el inversor es una forma de apostar a favor de la muerte, menos atroz que comprar acciones de la industria de armamentos.

Como en Estados Unidos hay 26 billones -millones de millones- de dólares en pólizas de seguros se prevé que el mercado de estos títulos podría llegar a los 500.000 millones de dólares. Goldman Sachs ya posee un “índice negociable de seguros de vida” donde los inversores pueden apostar “si la gente vivirá más de lo esperado o morirá antes de los previsto” /11; es decir una lotería que permite hacer apuestas sobre la incerteza de la muerte.

Algunos bancos ni siquiera se han molestado en inventar nuevos productos financieros. Tomaron sus títulos hipotecarios envenenados los “retitularon” y pagaron a las tramposas agencias calificadoras para que recalificaran los títulos fallutos. Los denominan “re-remics” (sigla en inglés de retitulación de vehículos de inversión inmobiliarios hipotecarios). Morgan Stanley afirma que en 2009 se obtuvieron 30.000 millones de dólares en re-remics.

Antes de firmar la reforma Obama declaró: "Estoy a punto de firmar la reforma regulatoria de Wall Street para proteger a los consumidores y sentar las bases de un sistema financiero más fuerte y seguro, un sistema financiero que se caracterice por la innovación, la creatividad, la competitividad y que sea mucho menos propenso al pánico y al colapso", indicó Obama.

Los derivados de crédito, (modelos de “innovación, creatividad y competitividad”) así como los mercados de futuro que permiten especular sobre los precios venideros -en especial de los commodities-, fueron el epicentro de la crisis económica, y no han sido afectados por la reforma financiera aprobada por el gobierno Obama. Más aún, fue burlado el reclamo unánime para aprobar un mecanismo de vigilancia sobre el capital financiero que protegiera al ciudadano estadounidense de nuevos fraudes. El control del mercado financiero fue entregado al banco de la Reserva Federal, el principal responsable de las burbujas a través de la entrega a las instituciones financieras de ingentes capitales a tasas de interés negativas. Al inicio de la presidencia Obama la Fed volcó US$ 787 mil millones al mercado y en noviembre 2010 volvió a inyectar otros US$ 600 mil millones /12, comprando bonos del tesoro. En ambos casos el “motivo” era “reactivar la economía”.

Pero además, el rescate de Bush-Paulson-Bernanke se siguió ampliando bajo Obama-Geithner-Bernanke con los préstamos de la ventanilla de descuento de la Reserva Federal. Ya a finales de marzo de 2009, la Fed había prestado o garantizado por lo menos 8,7 billones de dólares (millones de millones o trillones en inglés y portugués) en virtud de una serie de nuevos programas de rescate. Y, gracias a una ley que permite ocultar tanto las cantidades como los destinatarios de los fondos otorgados por la Fed y bloquear la mayoría de las auditorías del Congreso, las empresas beneficiarias siguen manteniéndose casi completamente en secreto.

La banca estadounidense tutela la orientación del gobierno Obama. Impuso la reelección del fundamentalista monetario Ben Bernanke como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos. El dúo Alan Greenspan/Ben Bernanke desde la Reserva Federal operó como agente directo de los bancos: “perpetrando fraude, protegiendo sus ventas de activos tóxicos contra los intereses de los consumidores y aun contra la propia solvencia de la economía” /13. La banca a través de su lobby y sus contribuciones puede dar forma a sus propias reglas y conducir a la economía a través de ciclos de burbujas de capital ficticio, de crisis financieras beneficiosas para los grandes banqueros /14 y de ajustes retrógrados de los mercados de capitales, de mercancías y de trabajo.

Ley de Salud: Obama postrado ante Wall Street

Con esta ley que pretendió presentarse como una decisión histórica “Las compañías de seguros privadas se embolsarán al menos 447 mil millones de dólares de los contribuyentes destinados a subvencionar la compra de sus pólizas de seguro. Este dinero reforzará su poder financiero y político y, así, su capacidad de bloquear toda nueva reforma” /15. No casualmente el precio de las acciones de las mayores compañías de seguros sanitarios se disparó al día siguiente de Obama firmar la Ley de Reforma Sanitaria.
“Alrededor de 23 millones de personas permanecerán sin seguro estos nueve próximos años. Eso tendrá como consecuencias 23.000 muertes al año (las que habrían podido evitarse con una cobertura universal) y una suma incalculable de sufrimientos.” Es decir, más de siete “11 de setiembre” anuales sin himno, manos en el corazón y agitación de banderitas estadounidenses.
“Las personas cubiertas por medio de sus empleadores seguirán siendo prisioneras de las redes de prestadores de servicios a las cuales su seguro da derecho; harán frente a costos que crecerán y a una erosión continua de las prestaciones garantizadas.”
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) Estados Unidos está en el lugar treinta y siete del mundo por la calidad de su atención sanitaria. No participa del listado de los 25 países más “avanzados”. El malgasto en salud de Estados Unidos es escandaloso. Hasta ahora eran más de 6.000 dólares per cápita por año, con el agregado que no prestaban el servicio a cerca de 50 millones de habitantes. Entre los 20 primeros países con desenvolvimiento humano elevado, el promedio de gasto en salud por persona por año es de 3.029 dólares. Y en ningún hospital de esos 20 países se ponen a los enfermos en un taxi para que los abandonen en el suburbio en bata hospitalaria y descalzos, como hacen habitualmente las Organizaciones de Mantenimiento de la Salud (HMO por su sigla en inglés), seguros privados de salud, cuando consideran que el seguro dejó de cubrir la internación.
Las compañías farmacéuticas también salen airosas: la ley impide la importación de idénticos fármacos más baratos, no autoriza al gobierno a negociar descuentos de precios, y extiende el monopolio de protección de patentes sobre los fármacos biológicos contra la competencia de los genéricos.
Para la asociación estadounidense de Médicos para un Programa Nacional de Salud, “Al sustituir a los aseguradores privados por un sistema de financiación público y racionalizado, nuestra nación podría ahorrar cada año 400 mil millones de dólares de costos administrativos, lo que es un derroche inútil. Eso bastaría para ofrecer una cobertura de salud a todas las personas que no se aseguran hoy, y para mejorar la cobertura los que ya tienen un seguro, sin tener que aumentar un céntimo el gasto global de Estados Unidos para la salud. Por fin, solamente un sistema con un solo pagador permite disponer de herramientas eficaces para controlar los costos: compras al por mayor; honorarios negociados; presupuestos globales para los hospitales; planificación de las inversiones.”

Obama es responsable del gigantesco derrame de petróleo de BP

El miércoles 31 de marzo de 2010, el presidente Barak Obama hizo pública una nueva estrategia para las perforaciones marítimas estadounidenses, que expandía la exploración de petróleo y gas natural en las costas del Atlántico, la zona oriental del Golfo de México y el norte de Alaska. Dirigiéndose a los republicanos –en función de lobistas de las petroleras- que venían realizando insistentes presiones con el fin de habilitar nuevas franjas para la prospección en busca de crudo, el presidente señaló en un discurso en la base Andrews de la Fuerza Aérea, en Maryland: "Sé que podemos unirnos para aprobar leyes integrales sobre la energía y el clima que alentarán nuevas industrias y millones de empleos nuevos, protegiendo nuestro planeta y ayudándonos a ser más independientes en la energía”

Su afirmación respecto a la “protección del planeta” resultó de inmediato inversamente premonitoria. Tres semanas después, la plataforma Deepwater Horizon de la British Petroleum (BP) en el Golfo de México, explotaba, se incendiaba y se hundía matando a once trabajadores. Como secuela dejó un derrame de crudo, que lejos de “alentar nuevas industrias y millones de empleos nuevos” contaminó las costas de Louisiana, Alabama, Mississippi y Florida, sus refugios de vida salvaje, la pesca y los criaderos de ostiones y camarones.

Para contrarrestar el derrame de por lo menos 4,9 millones de barriles de crudo en el Golfo de México, BP reconoció haber utilizado 7,18 millones de litros del solvente Corexit, -prohibido en 19 países-, para degradar el petróleo. Los dispersantes contienen químicos que, según muchos científicos y toxicólogos, son peligrosos para la salud humana, la vida marina y silvestre. "Las graves consecuencias neurotóxicas de la exposición a solventes orgánicos sobre trabajadores y animales de laboratorio son narcosis, anestesia, depresión del sistema nervioso central, dificultades respiratorias, inconsciencia y muerte, según el Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional. Varios compuestos químicos que figuran en el documento, como estireno, tolueno y xileno están en el Golfo de México.
Desde el inicio del vertido, en abril 2010, casi 2.200 aves han sido halladas muertas, la mayoría en Louisiana, junto con casi 500 tortugas, la mitad de ellas en Mississippi, según datos federales. Casi 950 kilómetros de costas del Golfo están impregnados de petróleo, la mayor parte en los pantanos de Louisiana. Esto pone en peligro, explotaciones pesqueras de importancia económica crucial en la región, como el camarón y el cangrejo.
Mar adentro, científicos han hallado petróleo y metano sumergido. Algunos creen que estas columnas tóxicas están disminuyendo el nivel de oxígeno en el agua, y que esto pone en peligro la fauna y la flora marinas. Un grupo de científicos de la Universidad de Georgia afirma que aún está sumergido entre el 70 y el 80 por ciento del petróleo que salió de la plataforma incendiada en las costas de Louisiana.

Entretanto, las investigaciones apuntan a que el petróleo entró en la cadena alimentaria del Golfo. Científicos de la Universidad de Southern Mississippi y la Universidad de Tulane han hallado partículas de petróleo en cangrejos jóvenes en varios puntos de la costa del Golfo. Los cangrejos son alimento de muchos peces, de otros cangrejos y de las aves marinas, así que otras especies ingieren el petróleo a través de los cangrejos.

Alrededor del 35% de las aguas federales de Estados Unidos en el Golfo estuvieron cerradas así como el 55% de la zona de explotación pesquera comercial en aguas saladas de Louisiana. Pronto comenzaron a levantarse las restricciones y de inmediato aparecieron múltiples casos de envenenamiento con productos tóxicos. En la actualidad, existe en el Golfo un grave problema sanitario y sus habitantes están padeciendo enfermedades que atribuyen al combustible y a los dispersantes tóxicos utilizados para sumir el petróleo en las profundidades. Entre tanto, los organismos gubernamentales y el propio Obama ignoran la crisis sanitaria y han declarado que consideran seguras a las aguas del Golfo.

La responsabilidad principal de esta catástrofe señala al presidente que prometió “cambios” y promovió el mayor desastre ambiental que ha enfrentado el país en su historia.

Obama mantiene la rebaja de impuestos a los ricos

El acuerdo con los republicanos aprobado por el Congreso el 17 de diciembre pasado, mantiene los recortes de impuestos que iban a expirar el 31 de diciembre de 2010. Se prolongan dos años más para todos los estadounidenses sin excluir al 2 por ciento con rentas más altas. A cambio de esta vergonzosa concesión Obama obtuvo el compromiso de los republicanos de aprobar la extensión del seguro de desempleo.

El consentimiento a las pretensiones republicanas contradice frontalmente los compromisos electorales de Obama, que en 2008 prometió una subida de impuestos a los ricos y afecta directamente a los electores demócratas del presidente. Como los republicanos rechazaban diferenciar las categorías de impuestos, el falaz argumento esgrimido por la presidencia fue que debieron ceder, porque no querían que se incrementaran los impuestos a las clases medias.

En el acuerdo con los republicanos, Obama cambió el mantenimiento de la rebaja de impuestos a los ricos por los próximos dos años por la aprobación de los republicanos de la extensión del seguro de desempleo para 2 millones de estadounidenses por un plazo de 13 meses, a un costo de US$25 mil millones. Esa rebaja de impuestos a los ricos sancionada por Bush junior, seguramente continuará luego del 2012, ya que las posibilidades de una victoria republicana en esa fecha, se fortalece día a día. Y entonces, con este acuerdo, el Estado en verdad dejará de recaudar 14 billones de dólares. Un negocio brillante /16.

Los Republicanos proponen remplazar la imposición progresiva sobre la renta por un impuesto único que recaiga sobre los asalariados, no afectando a los ingresos provenientes del patrimonio, las finanzas, los seguros o los bienes raíces y un impuesto sobre el valor agregado que afecta en relación inversa a pobres y ricos. El porcentaje de consumo de primera necesidad es mucho mayor en los bajos ingresos que en los altos.

La recaudación fiscal disminuye también en US$ 120.000 millones los aportes de los trabajadores, reduciendo en 2% la retención del principal impuesto que financia la Seguridad Social. Es un ataque solapado a la Seguridad Social para provocar su crisis e impulsar su privatización. Wall Street ambiciona apropiarse de sus fondos.

Obama ha adoptado la misma falsa argumentación de los republicanos para defender el acuerdo: la rebaja de impuestos a los ricos, será utilizada por ellos para mayor consumo y por tanto creará más empleos. Tesis más falsa que un billete de dos dólares. La baja de impuestos a los capitalistas libera dinero para que los grandes rentistas inviertan en el circuito suicida del capital financiero. Al mismo tiempo, los recortes fiscales agravarán el déficit público federal y el déficit de la balanza de pagos. La deuda nacional ronda hoy los US$ 14 billones (millones de millones) y el déficit presupuestario anual US$ 1 billón (millón de millones).

Con Obama se consolida el paso regresivo del sistema tributario impuesto por Bush junior. Con la orientación económica que ha tenido el gobierno Obama hasta el momento, ¿alguien puede creer todavía que el presidente y su partido estaban sinceramente interesados en aumentar los impuestos a los ricos?

Notas:
1/ Benner, Katie, Robert Rubin: Qual meltdown? (¿Cuál colapso?) CNNMoney.com, 31 de enero 2008 http://money.cnn.com/magazines/fortune “No estamos de hecho al borde de un colapso financiero. Es sólo un desajuste coyuntural” afirmó Robert Rubin a fines de enero 2008 a un público de Manhattan ávido en esclarecimientos sobre el carácter de la crisis que empezaba a revelar un volumen catástrofe de préstamos incobrables. Un verdadero profeta económico. En el momento del brillante vaticinio, Rubin era presidente del comité ejecutivo del Citigroup's. Cargo que asumió desde 1999 cuando pasó a Summers el de secretario del Tesoro del gobierno de Bill Clinton. Robert Rubin, funcionario de Goldman Sachs durante 26 años dejo su cargo en el banco para ser secretario del Tesoro de Clinton (1995–1999). Rubin es el mentor tanto de Summers como de Geithner y de otros miembros del equipo económico de Obama. La estrella de Rubin alcanzó su ápice en 1999, cuando apareció en la portada de Time con el subsecretario del Tesoro, Larry Summers, y el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, bajo el título: El Comité para Salvar el mundo. (The Committee to SAVE the World). Time: 15 de febrero de 1999.
2/ Council on Foreign Relations. (CFR) es la sombra del secretario de Estado en Estados Unidos. Este Consejo está integrado por más de una decena de ex secretarios de estado, ex presidentes, ex directores de seguridad, banqueros, abogados, ex agentes de la CIA, oficiales de las fuerzas armadas, miembros del primer escalón de las 250 corporaciones más grandes de Estados Unidos, periodistas, dueños de medios de comunicación, etc. Lo integran también Paul Volcker, Zbigniew Brzezinski, George Bush senior, Dick Cheney, George Soros, Robert Zoellick, Robert Rubin, Robert Gates, Madeleine Albright, etc. David Rockefeller fue presidente del consejo entre 1970 y 1985.
3/ Según Stiglitz, durante la presidencia de Paul Volcker en la Reserva Federal de Estados Unidos, en 1982, se realizó una “purga” en el FMI de todo rasgo de ortodoxia keynesiana. Recodemos que durante los gobiernos secuenciales Reagan-Bush senior-Clinton-Bush júnior, se conformó el núcleo duro del capital financiero Wall Street-Reserva Federal-Secretario del Tesoro-FMI que reprodujo filiales subordinadas en todos los aliados imperialistas de Estados Unidos y bancos centrales sometidos al “núcleo duro” e independientes de sus gobiernos, en los países neo-coloniales.
4/ Jenny Anderson Calmo antes y durante una tempestad The New York Times, 9 de febrero de 2007. http://www.nytimes.com/2007/02/09/business/09credit.html Se llaman derivados de crédito una serie de productos financieros que incluyen títulos de inversión conteniendo hipotecas, seguros de pago, seguros de vida, documentos de compras a futuro de commodities, u otros con distinta clase de riesgo, etc. Se trata siempre de la creación de capital ficticio por fabricación de simples medios de circulación y especulación sin respaldo en bienes reales.
5/ Daniel Acker / Bloomberg News, 13 de octubre de 2008.
6/ Mientras la Oficina Presupuestaria del Congreso estimó que Fannie Mae y Freddie Mac requerirán US$ 389 mil millones en subsidios federales hasta el año 2019. (Bloomberg News, 21 de octubre, 2010), Barclays Capital Inc. calcula que el salvamento alcanzará US$ 500 mil millones, y Egan-Jones Ratings Co., estima que el rescate total que pagarán los contribuyentes a través de Fannie Mae y Freddie Mac, llegará a un total de US$ 1 billón (millón de millones). (Bloomberg News, 13 de junio 2010)
7/ El Panel de Control de Congreso de Estados Unidos que revisa el rescate de American International Group Inc. (AIG) afirmó que los contribuyentes estadounidenses "siguen en riesgo de severas pérdidas" Desde septiembre de 2008, la Reserva Federal de Nueva York y el Departamento del Tesoro han comprometido US$ 182.300 millones para apoyar a AIG. El panel dijo además que la polémica decisión de la Fed de Nueva York a finales de 2008 de pagar a los acreedores de AIG por “transacciones comerciales dudosas” valoradas en US$ 62.000 millones protegió las estafas a costa de los contribuyentes. Recordemos que el principal acreedor y beneficiario del rescate de AIG, fue Goldman Sachs que respaldó con ellos sus maniobras fraudulentas a través de los seguros -conocidos como canje de credit-default- sobre las hipotecas-basura empaquetadas. Al día de hoy, se afirma que el rescate de AIG era un rescate encubierto a Goldman.
8/ Ver mi artículo: Timothy Franz Geithner, Secretario del Tesoro de Barack Obama. Más de lo mismo http://www.desacato.info y Correspondencia de Prensa. Santa Catarina, Brasil, noviembre de 2008. Allí afirmamos: “Los antecedentes de Timothy Franz Geithner, iniciado en las nefastas prácticas no de Kissinger y Asociados; como miembro del equipo neoliberal de Bill Clinton y luego también de Bush Júnior; como director de departamento del FMI; gerenciando la especulación en Wall Street desde el banco de la Reserva Federal de N. York; y como integrante del CFR y del Grupo de los 30, no anuncia nada bueno para el planeta.”
9/ The Economist, editorial 06 12 2008
10/ Jenny Anderson, Wall Street Pursues Profit in Bundles of Life Insurance The New York Times, 5 de setiembre de 2009.
11/ Jenny Anderson, ibid.
12/ La medida fue denominada por la Fed con el eufemismo de “programa de relajamiento cuantitativo”
13/ Michael Hudson, Wall Street's Power Grab The Revelations of Sheila Bair (Wall Street, el Asalto al Poder: Las Revelaciones de Sheila Bair) www.counterpunch.org 19 de enero de 2010. Michael Hudson es un ex economista de Wall Street. Investigador y profesor distinguido en la Universidad de Missouri, Kansas City, y es autor de varios libros.
14/ Desde enero de 2008, 165 bancos han quebrado en Estados Unidos. En total 840 bancos regionales están en peligro de quiebra. El gobierno a través del Fondo de Garantía de Depósitos (FDIC) subasta los bancos fallidos entre las demás instituciones financieras. De esta forma, esta crisis ha conducido a una colosal concentración bancaria.
15/ Los entrecomillados de este subtítulo pertenecen a la posición difundida el 22 03 2010 por los responsables de la asociación Physicians for a Nacional Health Program (Médicos para un Programa Nacional de Salud), asociación que agrupa a 17.000 médicos en los Estados Unidos y lucha desde hace años para la instauración de un seguro nacional de salud pública, que garantice a toda la población una cobertura completa de sus gastos de salud.
16/ Michael Hudson Obama's Sellout on Taxes www.counterpunch.org, 8 de diciembre de 2010.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Monarquías en el siglo XXI

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

¿Evolucionan las sociedades? ¿Qué es el progreso social?

Paulatinamente, a lo largo de la historia, la humanidad ha venido manejando la organización de las sociedades de forma tal que el poder fue democratizándose. Sin dudas en forma lenta, pero sin detenerse. Cuándo y -fundamentalmente- por qué el ejercicio del poder político de las comunidades quedó en manos de una sola persona, es muy difícil, quizá imposible, de dilucidar. Lo cierto es que el estudio de distintas culturas y de distintos momentos históricos nos enseña que en todas las sociedades complejas desde la aparición de la agricultura y la cría de animales en adelante, es decir: desde el sedentarismo, aparece la figura del cabecilla único (cacique, soberano, jefe, faraón, rey, sacerdote supremo, etc.). De ahí a las monarquías como sistema político, y por tanto las casas reales con todos sus códigos específicos (enviados divinos, pompa, transmisión hereditaria), un paso.

El estudio de la historia nos ratifica sin lugar a dudas que lo formulado por Hegel como “dialéctica del amo y del esclavo” en tanto figura que sintetiza las relaciones interhumanas, no se equivoca. La historia de las relaciones sociales es una larga sumatoria de conflictos, de luchas a muerte en torno al poder y a la apropiación del trabajo del otro. En ese marco, es también indubitable que “la violencia es la partera de la historia”, como afirmara su discípulo Marx.

Cuándo y por qué empezó a haber reyes (es decir: mandamases únicos que se pusieron al frente de todo un colectivo) queda entonces sin una respuesta categórica; lo cierto es que hoy, entrado ya el siglo XXI, alrededor de 500 millones de personas en todo el planeta (más o menos el 8 % de la población global) viven aún bajo monarquías. Así las cosas, 29 países del mundo (casi el 15 % de todas las naciones actuales) formalmente son reinos en términos político-administrativos: 10 en Europa (España, Bélgica, Dinamarca, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Noruega, Países Bajos, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Suecia), 14 en Asia (Brunei, Bután, Camboya, Japón, Malasia, Nepal, Tailandia, Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos Árabes, Jordania, Kuwait, Omán y Qatar), 3 en África (Lesotho, Marruecos y Suazilandia) y 2 en Oceanía (Samoa Occidental y Tonga). En sentido estricto no los hay en el continente americano, a no ser aquellos que hacen parte del Commonwealth británico y que tienen como jefa de Estado a la Reina Isabel II de Inglaterra, los que junto a otros países en Oceanía forman el impreciso grupo de ex colonias, más o menos independientes según los casos, en situación de mayor o menor dependencia de sus antiguos amos (Antigua y Barbuda, Antillas Holandesas, Aruba, Bahamas, Barbados, Belice, Canadá, Jamaica, San Cristóbal-Nieves, San Vicente-Granadinas, Santa Lucía, Australia, Islas Solomon, Nueva Zelanda y Papuasia-Nueva Guinea).

Si bien todos estos son reinos, existen marcadas diferencias entre unos y otros. Los europeos, por ejemplo, son formaciones casi decorativas, donde el poder político efectivo pasa a años luz de las casas reales. El poder económico de las empresas capitalistas modernas las ha desplazado del centro de la dinámica social. En muchos de estos países, no obstante, el monarca resulta clave para mantener la unidad de la nación como centro aglutinador de la concordia de las sociedades plurales de sus territorios. Si bien en muchas de estas monarquías republicanas diversos sectores de la población ven en las casas reales rémoras vergonzantes de un pasado feudal que se resiste a terminar y un gasto absolutamente superfluo en parásitos prescindibles, según indicadores de quienes han estudiado el fenómeno, en más de algún país buena parte de la misma población no querría perder su estatuto de reino. Así sean como comidilla para paparazzi y medios periodísticos escandalosos, junto a gente que aborrece a estos parásitos acostumbrados al dolce far niente (el descarado “no hacer nada”) hay súbditos que aman a sus monarcas.

El caso de las petromonarquías del golfo Pérsico (emiratos, califatos, sultanatos) es una realidad diametralmente opuesta. Allí efectivamente las casas reales son el centro del poder político y económico, con una dinámica feudal donde se entrecruzan indisolublemente Estado y religión. Después de ver lo que comienza en Túnez y en Egipto, seguramente más de algún monarca de la región debe estar pensando en su futuro. ¿Le bajarán el dedo las potencias occidentales? (es decir: las verdaderas detentadoras del poder en el mundo, las que, hoy por hoy, escriben los guiones del planeta. ¿Hasta cuándo se “tolerarán” estas casas reales? Cuando el Sha de Irán ya no les “sirvió” más a los intereses imperiales de las potencias, Estados Unidos ante todo, se lo desechó. ¿Irá a pasar algo así ahora en Medio Oriente con estas monarquías “atrasadas”?

Un caso distinto es el de Japón, siendo hoy el reino con mayor cantidad de súbditos (130 millones de personas). Allí, pese a un desarrollo espectacular de relaciones capitalistas, la figura del emperador continúa teniendo una importancia primordial en la lógica de la nación sin que soplen vientos de cambio a la vista.

Hay monarquías antiquísimas, como la japonesa (con más de 2.500 años de antigüedad), o muy recientes como las africanas o las de Oceanía, creadas sobre la base de la organización social importada de sus ex amos, los países que les dominaron como colonias hasta hace algunas décadas atrás. ¿Por qué a la hora de inventar un país nuevo se toma la figura de una monarquía y no de una república? “El esclavo piensa con la cabeza del amo”…, triste verdad inobjetable.

Podemos, entonces, retomar la pregunta con que abríamos el artículo. ¿Qué es el progreso social? Difícil responderlo con una sola, o pocas, palabras. Al intentar analizarlo se corre el riesgo de hacerlo desde referentes que podríamos tomar como modélicos, como arquetípicos. Es otros términos, se puede utilizar el parámetro de “mi” sociedad para evaluar otras distintas, pasando por el prejuicio que mi referente es más avanzado que el de otros. En ese caso, entonces: ¿se progresa porque se siguen los lineamientos del modelo dominante? Cuando se encuentran (encontronazo sangriento, por cierto) americanos y europeos a fines del siglo XV, ¿quiénes eran más “avanzados”? ¿Son más “avanzadas” las democracias representativas surgidas en Europa que la organización tribal africana? ¿Es más “avanzada” la sociedad hondureña que no tiene pena de muerte que la sociedad china que sí la tiene?

Hecha esta consideración, y sabiendo del peligro que anida en la universalización de los modelos con que se mide y evalúa al otro distinto, debemos apurarnos a remarcar la consideración que progreso social no es lo mismo que progreso económico. La noción de desarrollo humano –de reciente factura, poco más de dos décadas– intenta abrir un interrogante sobre la multiplicidad de aspectos a considerar en este tema; no se trata sólo de acceso a bienes materiales y confort para tener progreso. En la idea de desarrollo son igualmente importantes las libertades y la democratización de los poderes. En las petromonarquías árabes hay, al menos en promedio, niveles de ingreso per capita increíblemente altos; ¿son avanzadas por tanto? ¿Más avanzadas que una virtual monarquía hereditaria comunista como la de Corea del Norte?

Para hablar de progreso, entonces, habrá que hablar de un conjunto de transformaciones que se van operando en las sociedades, en sus instituciones y en su cultura ciudadana del día a día. El alejamiento del pensamiento mágico-religioso es, indubitablemente, un pilar de gran importancia en tanto abre la posibilidad de un mayor desarrollo de la productividad, de la técnica. El mundo que inaugura la cosmovisión científica permite mayor confort material. Ahí está el capitalismo desarrollado recordándonoslo. Pero eso sólo, el desarrollo imparable de máquinas cada vez más avanzada, no significa por fuerza haber alcanzado “la felicidad”. La catástrofe medioambiental que ya tenemos encima nos lo recuerda de modo patético.

Paralelo a esto encontramos la forma en que se reparten los poderes; todos los poderes, no sólo el político: entre géneros, entre etnias, entre grupos sociales varios (¿por qué hay los llamados grupos de riesgo o vulnerables? De hecho, cualquiera puede caer en esa categoría y perder poder: minorías étnicas, mujeres, niños, homosexuales, drogadependientes, pobres, etc., etc.) La horizontalización de los poderes es otro gran requisito para hablar de progreso.

La permanencia de regímenes políticos donde el poder está concentrado en una sola persona (llámese emperador, rey, zar, faraón, sha, sultán, gran jefe, soberano, etc.) o en una casa real, poder autárquico, indiscutido, impune, absoluto, nos remite así a una forma menos evolucionada de organización social. El progreso social, en definitiva, pasa por la democratización en el ejercicio de los poderes. Si no, reafirmamos que la lógica en juego nos permite pensar en gente común y gente VIP (very important persons? Pero ¿hay gente VIP? Los nazis hablaban de “raza superior”. ¿Hay raza superior entonces? ¿Hay sangre azul? ¿Podríamos creer acaso, con Ernest Renan, que “la monarquía hereditaria es una concepción política tan profunda que no está al alcance de todas las inteligencias el comprenderla”?

Lo anterior puede llevar a cuestionarnos lo siguiente: poblaciones donde, además de altos estándares de satisfacción material, se ha llegado a modelos de organización social armónicos, con seguros de salud, de desempleo, con altos niveles educativos, con la valentía de legislar temas como el divorcio, el aborto, la eutanasia, donde se ha erradicado la tortura o la pena de muerte como política de Estado, persisten aún en el mantenimiento de monarquías (pensemos en los países europeos). ¿Por qué? ¿Necesitamos creer que efectivamente hay gente VIP? ¿Tan lenta es la evolución social entonces?

Todo indicaría que, pese a que el desciframiento del genoma humano nos enseña lo contrario, que todos somos en un todo iguales, lamentablemente sí es lenta esa evolución, muy lenta, tremendamente lenta y difícil. “Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”, dijo Einstein.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

La desestabilización del mundo árabe y la extrema derecha de Estados Unidos

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Cualquiera quisiera creer que las revueltas sociales producidas en Egipto y Túnez son movimientos espontáneos exclusivamente basados en coordenadas locales. Supongamos en principio que sea eso. Aún así, no es accidental que en estos movimientos predomine la dispersión ideológica, y que se junten en una misma trinchera liberales por la democracia de tipo occidental, con fundamentalistas para construir sociedades islámicas.

Ese arbolito de pascua no es creíble y el respetado diplomático y jurista Mohammed El - Baradei que aparece con un rol protagónico en la crisis egipcia, tendrá que recurrir a todo su arte de político de internacionalista para aplicarlo a las coordenadas locales y resolver la crisis.

El espectro es amplio. Está la moderación del antiguo y cultísimo liberalismo secular árabe que se opuso tanto a la invasión otomana, como a las overturas de soviéticos y americanos durante la guerra fría. Está en el otro extremo, la hermandad musulmana con respaldo masivo en los sectores de mayor pobreza, convertida en la expresión de mayor rigidez en la identidad religiosa del islamismo que se desea aplicar al mundo árabe. La encrucijada del mundo árabe es precisamente esa disyuntiva entre un liberalismo secular y abierto que naturalmente está expuesto a la influencia de otras culturas, y por otra parte la manifestación a ultranza de la identidad islámica de las sociedades, con un fuerte ingrediente de nacionalismo sobreprotegido de la influencia occidental, sea cristiana o judía.

El -Baradei está frente a una tarea titánica porque su liderazgo no es de la aceptación inicial de toda la oposición por esa dispersión, y además, porque las fuerzas del liberalismo y la hermandad musulmana son radicalmente opuestas.

Ese mundo políticamente aséptico que rodea a estas manifestaciones, es quizás el peor escenario para negociar. Desde el origen, estas revueltas por democracia en Túnez y Egipto responden a motivaciones bien deslavadas en cuanto al punto de vista ideológico. De una información donde predominan más los deseos, las opciones y las vocerías, que el dato duro y el análisis, se desprende que estas revueltas se reducen a la intención de despachar el gobierno existente. Es así que se hace difícil saber el proyecto de sociedad, el “para qué se organizan”, más allá del objetivo de derribar un régimen. Un ex -funcionario egipcio del sistema de naciones unidas señala: “No es descriptible en las manifestaciones la sensación de que: “Esto es lo queremos como población para el país”.

Los problemas políticos de última generación en el mundo árabe, no los históricos de raíces, vienen incubándose desde la posesión colonial de los territorios. Como territorios independientes, los estados asumidos se han reconstruido bajo un contexto de tensiones locales y determinantes externas no resueltas hasta ahora. Así como en muchas otras partes, el colonialismo fue y es asfixiante y en este sentido el rico y poderoso mundo árabe no ha tenido respiro. Es así que en aras de la gobernabilidad se ha optado en general por regímenes autoritarios o militares como el que ha prevalecido en Egipto por más de 30 años bajo Hosni Bubarack, el mismo un ex -oficial de la fuerza aérea.

Aún así, el problema fundamental que destila en los acontecimientos actuales se origina a partir del plan de democratizar el mundo árabe, referido a las naciones ubicadas alrededor del golfo pérsico y el medio oriente. Es allí en esa zona y en ese plan, donde se gesta un diseño maestro de cambiar regímenes promovido por la alianza transatlántica aunque liderado por Estados Unidos bajo la administración de George W. Bush con la fuerte impronta de la extrema derecha republicana, encarnada hoy en los Tea Party. En este plan la ONU ha tenido un rol técnico protagónico como institución de validación internacional. Al ser gestado bajo el patrocinio oficial de la ONU, y al que concurren los países árabes con sus profesionales, el objetivo del plan consiste en transformar progresivamente los marcos políticos de las naciones árabes, y que permitan formar democracias basadas en una representatividad amplia y de legitimidad comprobada.

El proceso de formular este plan, que se inicia con estudios preliminares a comienzos del 2000 y que desemboca en un documento en 2002, sufre dos embates. Primero el ataque a las torres gemelas en 2001, y después la invasión a Irak en 2003. La lucha internacional contra el terrorismo que asume la ONU empantana la formulación del este plan. Sin embargo la construcción del arsenal de ideas y de redes ciudadanas enfocadas a cambiar los regímenes autoritarios y formadas en este período, no cesó y lo que se sembró es lo que se está cosechando ahora: revueltas populares con variada representatividad de intereses pero aséptica en lo político e ideológico como bloque.

La estrategia de revueltas populares con membresía variopinta y asépticas ideológicamente se han observado últimamente en Irán y Myanmar, auque su diseño anterior proviene de la administración republicada de Ronald Reagan en proyectos de desestabilización de gobiernos como el sandinista en Nicaragua.

El reclamo del gobierno de Arabia Saudí es sintomático cuando reitera que “el mundo árabe no se dejará intervenir y que se deberá respetar la autonomía y la independencia del mundo árabe” (The New York Times. 30 enero 2011). Es claro que el gobierno saudí está reclamando de que algo está saliendo fuera del carril y de los compromisos y ellos como nadie, saben cómo funciona la derecha republicana neoconservadora, especialmente la que instala a George W. Bush.

Lo importante es dilucidar por qué se produce esta aceleración de las protestas sociales en momentos en que el principal tema de discusión política en Estados Unidos es el presupuesto fiscal para el Departamento de Defensa. Los republicanos se oponen a la reducción de un 10% durante cinco años - hoy asciende US 708.2 mil millones- y que el enorme déficit fiscal de cerca 1.5 trillones de dólares, sea reducido en otras áreas meno en defensa cuando se enfrentan dos guerras. No se puede descartar la lucha ciega de los lobbies de la industria del armamento presionando a redes políticas para desatar coyunturas desestabilizadoras en los países que justifiquen un alza en los presupuestos para armamentos.

Ante esta alternativa única del discurso republicano de provocar y apaciguar conflictos o guerras, el Gobierno de Barack Obama como se refleja en el reciente discurso del estado de la Unión ha optado por la estrategia de la “Innovación” en todas las áreas de la producción humana para influir, en oposición a la generación de conflictos para dominar por la fuerza. Es un mensaje inequívoco respecto hacia donde se dirige el cauce del liderazgo de Estados unidos en el mundo.

En un mundo transnacional que obtiene dinero a raudales, pero en declive político y económico, y con el advenimiento de nuevas potencias económicas, la monserga del antiimperialismo tradicional sufre de la misma fatiga que la del propio imperialismo convencional. No solo se desplomó el socialismo soviético, también se está desplomando el imperialismo convencional de Estados Unidos y por extensión el de Europa también.

Las cartas están echadas entre demócratas y republicanos y es probable que a nivel global esas cartas ideológicas también estén echadas. Esas son la legión de partidarios de las polarizaciones que desequilibran para obtener ventajas políticas, en oposición al otro bloque ciudadano que busca argumentos para la negociación. La historia ha demostrado que en los períodos de polarizaciones agudas, las castas guerreras han predominado por sobre las castas que protegen la reflexión y la invención productiva y no destructiva.

Cuando el mensaje por la democracia se transforma en democracia como un fin en si mismo, (sin definir para qué), es lo mismo que la política por el poder. No es paradójico. En general las revueltas políticas son populares hasta cierto punto, porque al final el diseño temporal es definido por las elites, a menudo las mismas que acogen regímenes dictatoriales.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Historias de la Argentina pendiente: Los oficios del río

Marcelo Paredes (ACTA)

En la histórica isla De Marchi, pasando la malograda “Ciudad Deportiva de la Boca” –hoy el floreciente barrio Rodrigo Bueno-, escondido por las torres de Puerto Madero hay otro mundo lleno de historias, de ruinas y de proyectos que ayer fue un monstruo de la industria naval del Estado argentino.

Allí todos los viernes, después de las tareas, los trabajadores de la Dirección Nacional de Vías Navegables montados en una barcaza herrumbrada se comen un flor de asadito. Conciente de que en estas reuniones regadas de recuerdos, mística y tintillos nacen las mejores historias, puse un grabador entre una fuente de ensalada y una bandeja de chorizos.

El resultado: una larga enumeración de historias que hablan de un pasado de grandeza y orgullo, de miles de laburantes en ese ámbito ahora casi vació, de nuestra querida Marina Mercante de ayer, del nacimiento de ATE en el 25, del Comandante Che Guevara, de los proyectos para no extinguirse, de los barcos y de la Constituyente Social.

Y de los ríos, claro. Porque estos compañeros que tienen, algunos, más de cuarenta años de antigüedad y de afiliación se encargan de dragar, señalizar, balizar y relevar los misterios del fondo de los ríos Paraguay, Paraná, Uruguay y de la Plata: las vías navegables de nuestro país. La cuenca por la que salen el 70 % de nuestras exportaciones. Ellos son la “vialidad” de los ríos y viven desentrañándolos.

Los que hicieron los puertos

A fines de 1800 nuestro país, ya librado de las luchas internas, comenzaba a convertirse lentamente en el granero del mundo. Para ello se necesitaban canales, instalaciones portuarias, balizas, estudios hidrográficos, y todas aquellas obras que permitieran la libre y segura navegación de los buques. Con ese objetivo nació una dependencia del Estado que se ocupada de la construcción de los puertos y el mantenimiento de las vías navegables.

El 11 de octubre de 1898 se crea el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y el 26 del mismo mes la Dirección General de Obras Hidráulicas. La tarea era construir los puertos que el país necesitaba. Así nacieron los de La Plata, Bahía Blanca, Santa Fe, Rosario, Concepción del Uruguay y tantos otros. Además de la señalización de las vías navegables y las tareas de dragado de las rutas y canales de acceso portuario.

Para la época de Perón ya la isla De Marchi era un hervidero de trabajadores en lo que era el mayor astillero del país. Allí se construían todo tipo de embarcaciones: lanchas hidrográficas, barcazas, dragadoras y hasta un iglesia flotante para las islas del Delta.

En 1948 se llegó a contabilizar 24.500 agentes en toda la repartición. Era la época de los buques con bandera y tripulación argentina. Algo difícil de ver hoy en nuestros grandes ríos donde pululan banderas panameñas y liberianas. Antonio se destaca entre los comensales por su pilcha de oficina. Es Ingeniero mecánico “recibido en la Universidad de los Trabajadores, hoy Universidad Tecnológica, gracias a Dios y a ese hombre que se llamó Perón” arranca y rememora los años en que ese lugar era un polo de desarrollo nacional. “Yo era menor de edad cuando me afilié a ATE porque uno empezaba a trabajar desde la escuela fluvial, como aprendiz y después seguía la carrera. Había miles de trabajadores en este lugar y se hacían todo tipo de embarcaciones. Da pena recordarlo y ver lo que queda”.

Dicen que fue Alsogaray, ex ministro de Economía, quien empezó a bajarles el precio con el discurso de que lo estatal no era eficiente. Empezaba el tiempo de las concesiones al capital privado de lo que antes era público que el menemismo coronó en los 90. Se concecionaron los puertos, nacieron los puertos privados, se acabaron los barcos de Bandera Nacional y la tarea de la Dirección se redujo a su mínima expresión. Ni los ríos se salvaron del desguace del estado.

La cuna de un sindicato

Oscar Verón es capitán fluvial y su voz potente es la que uno se imagina de todo capitán. Durante 30 años navegó por los ríos argentinos aunque ahora está embarcado en la militancia sindical y en proyectos de todo tipo; algunos increíbles. Encabeza el asado como secretario general de ATE-Vías Navegables pero eso no lo salva de las bromas. Ni le distrae la memoria.

“Un 15 de enero de 1925 trabajadores de esta repartición fundaron en el teatro Verdi de la Boca la Asociación Trabajadores del Estado. De los trabajadores de los puertos y de los ríos nació la necesidad de fundar un sindicato que nos defienda hace más de 80 años. Estamos orgullosos de esa historia. Y de las delegaciones del Río de la Plata, de Concepción de Uruguay y de Rosario, entre otras, surgió la voluntad de crear una agrupación (ANUSATE) que recuperara el gremio en 1984 para los trabajadores del estado. Con Víctor De Gennaro y Germán Abdala que trabajaban a unas cuadras de acá, en Minería”.

Pero desde mucho antes que eso se encargaban de hacer navegables las rutas fluviales. “Nuestra tarea es mantener libre o crear nuevas redes de comunicación fluviales: profundizando los canales, señalizándolos, desentrañando el fondo del río. Conocemos el movimiento de las aguas y las características del suelo: si es limo, arenoso, si es piedra, etc. Salimos en auxilio de las ciudades cuando hay grandes crecidas o bajantes. Mantenemos los caminos del río”.

A metros de la comilona reposa en la “cama”, que ellos le prepararon, un buque en reparación. La tarea de sacarlo del agua lo hace un dique que se hunde y se levanta con el barco a cuestas. Esa imponente maquinaria es manejada por Juan desde 1981. No hay otro que lo sepa hacer ni hay nadie que aprenda lo que el sabe. Tal vez porque hace veinte años que no toman gente en la repartición. El, como tantos de sus compañeros, ya está en edad de jubilarse y no tiene quien lo reemplace. La política de “el último que apague la luz”, parecería ser.

“Hace años que no nos dan ropa de trabajo ni calzado de seguridad. La grúa del dique no funciona, falta un puente esencial para la seguridad, no hay matafuegos. Así nos toca trabajar. A pesar de las promesas es todo muy precario, como si no les interesara lo que hacemos”.

La flota que se dispone tiene más de 30 años, está floja de tecnología y con un mantenimiento insuficiente. Los trabajadores de los talleres y los embarcados se la ingenian para mantenerla funcionando pero muchas embarcaciones ya pasaron a retiro o esperan pacientes la decisión de repararlas.

“Hace más de 6 años los trabajadores de la Administración General de Puertos, los del Astillero Río Santiago y nosotros nos unimos y nos movilizamos detrás de un proyecto: reparar en el Astillero de Ensenada nuestra flota. Así se consiguió reparar una embarcación pero luego no se pudo avanzar con otras” volvió a imponerse la voz del capitán para detallar todos los proyectos que están impulsando. La creación de un fondo de la industria naval (FODIN) que permita dar préstamos a los distintos astilleros y talleres de reparación naval y la Ley de Reserva de carga que le permitiría a nuestro país reservarse el derecho de decidir quien le transporta hasta el 50 % de su carga y recaudar 60 millones de dólares anuales en flete para reactivar la industria naval y reflotar nuestra Marina Mercante de Ultramar (que supo ser una de las más grande del mundo). La creación del puerto nacional de Baradero o la Terminal de Containers en el Mercado Central haciendo navegable el Riachuelo-Matanza. La reactivación del puerto de G
ualeguay en Entre Ríos y el de Villa Ocampo en Santa Fe, la actualización de la ley de Marina Mercante y el contrasentido de que Corrientes, surcada por las aguas, no tenga un puerto como la gente.

El negocio de las aguas

En 1995 se adjudica la concesión hasta el 2005 de la Red Troncal de Navegación Santa Fe–Océano al consorcio Hidrovía S.A. conformado por la empresa belga Jan de Nul y la nacional Emepa S.A. asestando un gran golpe a la Dirección Nacional de Vías navegables.

En 1997, por medio de un Acta Acuerdo se reformula el contrato extendiendo la Concesión hasta el 2013. En el 2001 el Juez Federal Rodolfo Canicoba Corral investiga la Licitación por supuesta defraudación al Estado en el cobro de sobreprecios por 70 millones de dólares. Un informe de 42 páginas de la Oficina Anticorrupción de Abril de 2003 asegura que existió un mal diseño de la licitación realizada intencionadamente para favorecer a la Empresa y que el Pliego de Condiciones fue violado sistemáticamente e incumplido en varios de sus artículos.

Durante la gestión Kirchner la concesión se extendió hasta el año 2022 sumándose a la misma el dragado y balizamiento del tramo del Río Paraná desde Santa Fe hasta Corrientes, sujeto a aprobación del Congreso. Mientras tanto nunca se institucionalizó el Órgano de Control sobre dicha concesión.

“Nuestro país no puede brindarle el monopolio de nuestro litoral fluvial a Hidrovía S.A. ni dar más concesiones en nuestros ríos ni en el puerto de Buenos Aires” es la consigna que los trabajadores del río llevaron a la Constituyente Social según se ocupan de remarcar los compañeros antes del brindis final.

Está comprobado que el medio de transporte fluvial es el menos contaminante, el que más carga trae y el más económico. Argentina tiene 3.000 Km. de vías navegables por las que se transportan 10 millones de toneladas anuales entre cereales, oleaginosas, minerales y combustibles. La Hidrovía Paraguay-Paraná permitiría la salida de la carga desde el Mato Grosso, Paraguay, Bolivia y el norte de Argentina. Nuestro país paga miles de millones de dólares al año en flete por no poseer una flota propia de Marina Mercante, por tener concesionados los peajes de los ríos y privatizados los puertos. El potencial de navegación interior sigue desaprovechado. Como si viviéramos de espaldas al río. La propia isla De Marchi se salvó de convertirse en Puerto Madero como era el proyecto original.

Datos, realidades, luchas, recuerdos, historias y futuro deseado que saltan en un asado, un viernes cualquiera, a bordo de una barcaza abandonada ocupada por los muchachos de Vías Navegables, en el puerto de Buenos Aires de la Argentina pendiente.

Navegando con el Che

El escultor Andrés Zerneri, con motivo de cumplirse 80 años del nacimiento del Che, realizó una escultura con bronce proveniente de millares de llaves donadas por admiradores del comandante. Se decidió por votación que ese monumento se emplazara en Rosario adonde Ernesto Guevara llegó navegando en el vientre de su madre para nacer un 14 de junio de 1928. Estaba el escultor, estuvieron las llaves, estuvo el monumento pero faltaba el transporte para llevarlo hasta Rosario desde Buenos Aires.

Ahí aparecieron los muchachos de Vías Navegables y aportaron la lancha hidrográfica “Domingo Sánchez” 54 B para que cargue en su proa la estatua del guerrillero heroico. Acto y vueltas al obelisco como los campeones, despedida emocionada en el antepuerto Norte y zarpada río arriba con la preciada carga. Actos en San Pedro, San Nicolás, Villa Constitución y finalmente Rosario como destino final. Fue difícil todo según cuentan. El permiso oficial de uso de la embarcación, los trámites, el recelo de Prefectura, la negativa de algunos puertos pero se supero todo. Como les gusta decir a ellos “El Che tenía la voluntad de que esto se hiciera”.

Después vino un video de la travesía que pasaron por todos lados. Después vino una invitación a Cuba para el 1º de Mayo como recompensa a tanto esfuerzo. Una pequeña comitiva con afiches, videos y fotos alusivas que repartieron en todos los museos cubanos y adonde fueron recibidos con honores. La histórica bandera sindical de la repartición quedó en guarda en el Museo del cuartel de La Cabaña, los afiches adornando las paredes de varios museos y el título de visitantes ilustres que aún los emocionan. Henri Pérez, administrador general de todos los museos militares de Cuba, descolgó personalmente un enorme cuadro de Camilo Cienfuegos y el Che y se los regaló en señal de amistad. Su destino final: La Pastera, el Museo del Che, en San Martín de los Andes.

Pero no todo termina ahí. El capitán Verón y sus muchachos ya andan con ganas de llevar en la misma lancha un monumento del Che a Cuba, costeando el océano Latinoamérica arriba. ¿Una locura imposible? Dependerá, según ellos entienden, de la voluntad inspiradora del Che.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Egipto: Recuperando su historia

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

Es el país árabe mas densamente poblado con 83 millones de habitantes,.en algo mas de un millón de kilómetros cuadrados. Su capital, El Cairo, tiene cerca de 10 millones de habitantes.

Con cerca del 29 % de su población analfabeta, una mortandad infantil que ronda los 36 casos en cada mil habitantes -para darnos una idea Cuba está en sólo 4 casos y un sistema de salud pública absolutamente deficiente, su estructura social reconoce una clase media y alta con ingresos altos y reducida en número y el grueso de la población -agricultores, población urbana y obreros -con serios problemas de ocupación y salarios de supervivencia.

Sin estadísticas oficiales confiables, la desocupación afecta a casi un 40 % de la población activa.

En este contexto se producen los recientes acontecimientos que sacudieron las principales ciudades de esta Nación y pusieron en tensión a Estados Unidos e Israel, los principales soportes de la Dictadura que encabeza Hosni Mubarak.

Las movilizaciones comenzaron el 17 de enero, luego de que un militante antidictatorial se prendiera fuego frente al Palacio gubernamental.

Al día siguiente dos hombres hicieron lo mismo y uno de ellos murió. Estos sacrificios iniciaron las mas grandes movilizaciones populares en este país milenario.

Haciendo memoria

Para que tengamos una idea de la historia moderna de esta nación, cuyos orígenes se remontan a hace seis mil años, digamos que en 1914 fue colocada bajo el protectorado de Inglaterra, que negoció, una independencia limitada, en 1932.

La existencia del Canal de Suez -una vía fundamental para el transporte marítimo- justificaba la presencia militar inglesa- según la mirada de los colonialistas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, este país fue usado como base militar aliada.

Al finalizar la contienda el sentimiento antiimperialista crecía en los pueblos árabes, frente a la proclamación del Estado de Israel, en 1948, en el territorio palestino.

El rey Faruk, que ejercía el poder formal de la nación egipcia, sumó sus tropas a la fuerza armada que constituyeron los diferentes estados del Magreb para enfrentar al sionismo,;enfrentamiento en el que fueron derrotados.

Como resultado de las grandes manifestaciones populares contra los dirigentes monárquicos, acusados de vacilantes y cobardes en la conducción de la guerra, se constituyó, dentro del ejército, un grupo nacionalista denominado “Oficiales Libres”.

En 1952 el Coronel Gamal Abdel Nasser, líder de esta organización, encabezó un golpe de estado que derrocó al rey Faruk.

El nuevo régimen se proclamó nacionalista, socialista e interesado en beneficiar a los campesinos pobres, poniendo, de inmediato, en marcha una reforma agraria mediante la cuál se expropiaron las tierras de los terratenientes.

El nuevo gobierno acordó, con la entonces Unión Soviética, la construcción de la represa de Asuán que permitiría irrigar grandes extensiones de tierra y lograr la electrificación de toda la Nación.

La nacionalización del Canal de Suez determinó que el país fuera invadido por tropas inglesas, francesas e israelíes.

La dura respuesta soviética, y la mediación estadounidense, determinaron que los invasores abandonaran el territorio egipcio.

En el plano internacional Nasser, junto al presidente Tito de Yugoslavia y el apoyo de líderes mundiales como Fidel Castro y el presidente de Argelia Ahmed Ben Bella-promovió la creación del Movimiento de Países No Alineados al que se sumaron todos las naciones, de los tres continentes que se independizaban del colonialismo .

En 1970 al morir de un infarto el líder independista egipcio, ocupó su lugar el vicepresidente Anuar Sadat-que representaba el ala de derecha del Partido Socialista Árabe, fundado por Nasser.

Este puso en marcha una política de apertura a Occidente denominada infitah, rompiendo relaciones con la Unión Soviética, proscribiendo los partidos políticos opositores y reprimiendo las protestas campesinas y obreras.

Al mismo tiempo inició un acercamiento con Israel, que fue repudiado por la totalidad del mundo árabe.

En octubre de 1981, cuándo asistía a una ceremonia militar fue herido mortalmente en un atentado organizado por oficiales del ejército, disconformes con el curso de la política interna y externa del régimen, que se reivindicaban nasseristas.

La idea de los complotados era la de terminar con la totalidad de la cúpula gubernamental entre la que se encontraba Hosni Mubarak, que resultó ileso, y asumió el gobierno iniciando una represión con centenares de asesinados, miles de presos y la reafirmación del carácter dictatorial del régimen y su claro alineamiento con Estados Unidos.

Con estos lineamientos, y en el marco del crecimiento y profundización de la exclusión social, comenzó a generarse un movimiento de oposición cada vez mayor que reconoce dos grandes vertientes.

Por un lado un movimiento islámista nucleado en la organización Hermanos Musulmanes, que ha realizado en la última década numerosos atentados, siendo sus miembros reprimidos, con mucha saña, por los organismos oficiales de seguridad y, por otro lado, una oposición democrática que aglutina a un amplio espectro que va desde el partido comunista, sectores socialistas, nasseristas y dirigentes de movimientos campesinos y obreros.

Estos son los protagonistas, junto a desocupados, pobres de la ciudad y el campo, de las movilizaciones que reclaman la caída de la Dictadura.

El “gatopardismo”

Siguiendo con el criterio de aparentar cambios para que nada cambie, Mubarak designó como vicepresidente a su Jefe de Inteligencia Omar Suleiman, un General de 77 años estrechamente ligado a la Agencia Central de Inteligencia -la CIA norteamericana- y al servicio de inteligencia israelí -el Mossad-.

Efectivamente este personaje organizó la cárceles secretas en territorio egipcio a las que son trasladados los secuestrados por agentes de inteligencia estadounidenses, en sus países de residencia, acusados de supuestas actividades “terroristas” y encerrados en las mismas, donde son sometidos a salvajes torturas, muriendo muchos como consecuencia de los tormentos.

El pasado año comenzó en Roma un juicio contra una decena de agentes de la CIA, que habían secuestrado, en territorio italiano, a un religioso musulmán egipcio en el 2008,que permaneció en cautiverio durante casi dos años, recuperando la libertad con serias secuelas físicas y psicológicas por los tratos crueles y aberrantes a los que fue sometido.

Estados Unidos se ha negado a extraditar a los responsables de este crimen de lesa humanidad, de esa nacionalidad,

La víctima declaró en el tribunal que en los interrogatorios participaba el mencionado Suleiman.

El otro nombramiento, el del primer Ministro Ahmed Schafik tiene el mismo sesgo, ya que se trata de un integrante del régimen que ha compartido todas las políticas en estos 30 años.

El pueblo ha rechazado los cambios, que nada cambian. Se abre un interesante y rico proceso, que reivindica la tradición antiimperialista de esta nación. Veremos que pasa.

Manuel Justo Gaggero es abogado, ex director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

El sobrevalorado y anárquico crecimiento económico chino

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

En estos tiempos de crisis y tambaleos del capitalismo salvaje, es más que conveniente contar con supuestos paradigmas que aparenten que marchamos por la dirección correcta y que este sistema de desperdicio e impuesto consumismo es el más conveniente. Por ejemplo, en los cincuentas, Latinoamérica fue la panacea, luego, en los setentas y ochentas, lo fue Japón; más tarde, en los noventas, los llamados tigres asiáticos… y así, nunca ha faltado un “milagro” a seguir.

Actualmente lo es China, que, desde mi punto de vista, se ha convertido más en una extensa región maquiladora, que en un innovador, como en los últimos años se ha tratado de mostrar. Independientemente de los logros que ciertamente ha alcanzado esa nación, sobre todo gracias a su dócil y explotada clase obrera, es necesario revisar las debilidades que se comienzan a ver, a pesar del fuerte control de la información por parte del gobierno “socialista” chino. Esa nación asiática principalmente basa su modelo industrial en la fabricación baratísima de manufacturas, empleando intensiva y extensivamente su fuerza de trabajo, imponiéndole modelos fordistas de armado, con técnicas tayloristas de vigilancia, con tal de verificar que sus obreros cumplan con una cuota mínima de eficiencia. Mano de obra semicalificada, además de salarios mínimos bajísimos, del orden de entre uno a tres dólares por día, y la casi inexistencia de verdaderos sindicatos que defiendan los derechos laborales, abundancia de materias primas baratas, así como leyes laxas, han hecho de China un paraíso industrial, muy convenientemente explotado por miles de multinacionales. Éstas, han hallado allí una nueva manera de contrarrestar la inescapable tendencia de la decreciente tasa de ganancia que sufre crónicamente el capitalismo salvaje, con tal de bajar cuanto sea posible sus costos de producción y seguir compitiendo dichas multinacionales, como acérrimos enemigos entre sí, por mercados cada vez más saturados, incapaces de asimilar ya los altísimos niveles de sobreproducción a los que hemos llegado, y que sólo con precios más bajos, se puede alentar en algo el descenso en el consumo generado, irónicamente, por esa excesiva sobreproducción, que lleva a que se genere una muy superior oferta en relación con la demanda real de mercancías. Y es por eso que se reúnen frecuentemente altos funcionarios chinos y estadounidenses, como la pasada visita del mandatario chino a Washington, para verificar las estrategias del capitalismo salvaje multinacional con respecto a China.

Ello ha llevado a que actualmente la producción industrial china, en alrededor de un 60%, se deba a filiales de empresas extranjeras, la mayoría estadounidenses, las que han aprovechado con creces tanto las materias primas baratas con que el gobierno las surte, así como los fuertes incentivos fiscales que permiten, incluso, que los dos primeros años no paguen impuestos y que los siguientes dos, sólo paguen la mitad del 33% que se cobra en China como impuesto sobre la renta. Como señalé, China funciona más como maquiladora, que como fabricante de todo el proceso de manufactura de artículos. Eso se puede comprobar si analizamos las propias estadísticas ofrecidas por sitios especializados como ETCN en la economía de dicho país. Por ejemplo, en el año 2005, un 41.5% de las importaciones hechas fueron de productos semielaborados (processing trade), tales como componentes y otros materiales preelaborados, es decir, que sólo se ensamblan para obtener el producto final, pero “disminuyeron” a 38.5% in 2007, lo que aparentaría que se fabrican ya más productos en China, que los que sólo se ensamblan. Sin embargo, eso se pone en serias dudas si lo comparamos con las importaciones del llamado “comercio convencional” (convencional trade), el que ha pasado de un 42.4% en el 2005, a 44.8% en el 2007. Se justifica que el decremento en las importaciones de productos semielaborados se deben a “factores tales como condiciones medioambientales y laborales”. Sin embargo, también ello se pone en duda, al revisar que el tal llamado “comercio convencional”, incluye insumos tales como maquinaria y productos eléctricos, productos de nuevas tecnologías y tecnología de punta, autos, circuitos integrados, aparatos automáticos de medición, aparatos de procesamiento, aceite refinado, autopartes, productos para el diseño y fabricación de circuitos, petróleo, metales, plásticos, aceite comestible, acero, cobre y derivados, principalmente. Para los meses de enero a marzo del año 2008, las importaciones sólo de productos eléctricos y maquinaria (productos empleados precisamente para la fabricación), fueron de 37,371 millones de dólares (mdd), comparados con los $29,368 mdd para el mismo periodo del año 2007, es decir, crecieron las importaciones de maquinaria y productos para la fabricación 27.2% en un año, que además ascienden a 27.9% del total de importaciones. Lo mismo sucede con los productos de nuevas tecnologías y tecnologías de punta, que fueron de $15,357 mdd en el periodo citado, contra $12,277 mdd que fueron en esos meses del 2007. Ese rubro asciende a 11.46% del total de las importaciones. El resto de los productos semielaborados o completos, sumados, asciende en porcentaje a un 23.5%, que sumado a los rubros anteriores, totaliza un 62.86%, mostrando la fuerte dependencia tecnológica que China tiene del exterior (las cifras las tomo del sitio web del propio Ministerio de Comercio Chino). Esas variaciones se explicarían por la tendencia de muchas empresas extrajeras de fabricar integramente sus artículos en China, tanto por exigencias chinas (que así espera irse apropiando del llamado know-how), pero también para bajar más aún sus costos de producción, así que el cambio en importaciones (de artículos semielaborados al comercio “convencional”), no es indicativo de que China, en efecto, esté desarrollando cada vez más tecnología propia, en lugar de maquilar solamente. Citaré dos ejemplos al respecto, tomados del periódico chino Economic Observer. Uno de ellos es la guerra que se ha establecido entre los proveedores de equipos para la generación eléctrica, tanto chinos, como extranjeros. Aunque muchas empresas chinas desarrollaron digamos que tecnologías “propias” (como señalé antes, más bien se trata de apropiación tecnológica, que aunque tiene su mérito, en realidad no innova o lo hace poco. Ver mi artículo en este mismo blog: “El outsourcing en R&D”), y lograron bajar el precio de artículos como cables eléctricos o transformadores, llegaron hasta un límite, debido, como citó un experto de la Federación China de la Industria de la Maquinaria, a que muchas empresas extranjeras, sobre todo estadounidenses, cuentan con tecnología eléctrica madura, es decir, que requiere muy poca investigación para seguir desarrollándose, pues está muy avanzada ya, en tanto que las empresas chinas son digamos que “jóvenes” y necesitan invertir mucho dinero para seguir mejorando sus equipos, muchos de los cuales se basan en anticuadas tecnologías. Eso, en efecto, repercute en las ganancias de las empresas chinas, cuyo talón de Aquiles es que un 80% son privadas, o sea, se rigen inexorablemente por la ley de la ganancia capitalista, así que sin ganancias o muy pocas, muchas quebrarán. Dichas empresas lograron reducir el precio, por citar un muy demandado producto, de una tonelada de cable k-1, empleado para las líneas de transmisión, que antes costaba 10 millones de yuanes ($1,453,488 dólares), a 5 millones de yuanes ($726,744 dólares). Pero las empresas estadounidenses, justo por la citada madurez (capitalismo desarrollado, pues), casi de inmediato lo redujeron a 2.8 millones de yuanes ($406,976 dólares), precio contra el que es imposible competir en las condiciones tecnológicas actuales de dichas empresas chinas (esto, por otro lado, muestra la rapiña del capitalismo salvaje, que la mayor parte de las veces sobrecarga los precios de casi todo lo que fabrica, con tal de garantizar sus mermantes ganancias). Además, otro punto en su contra, citó también el experto, es que aunque las empresas extranjeras sean un poco más caras, muchos clientes chinos incluso las prefieren, debido a “que sus servicios y la calidad de sus productos son más confiables”. Y esto, dicho por un experto chino, es indicativo de otro gran problema que adolece China: la mala calidad de la mayor parte de sus productos, pues se trata de baratijas, que sólo así, con poca calidad, pueden abaratarse tanto y ser vendidas. Por otro lado, muchos de los productos identificados como “Made in China”, ya no lo son tanto, es decir, varios se componen de partes fabricadas fuera de China y sólo cuando dichas partes son enviadas a ese país, el ensamblaje final toma lugar. Cito el ejemplo que dos expertos estadounidenses expusieron hace poco para demostrar el punto. Estudiaron la fabricación del teléfono celular creado por la empresa estadounidense Apple, el IPhone, diseñado totalmente por dicha empresa (es irónico que aunque en Estados Unidos se inventen nuevos dispositivos tecnológicos, que implicarían para ese país un aumento de sus exportaciones, sean sus propias empresas las que busquen abaratar los costos de fabricación para aumentar sus ganancias, manufacturando dichos productos en países como China u otros). Resulta que los investigadores analizaron el origen de las partes del citado “gadget”, que cuesta en Estados Unidos $178.96 dólares, y hallaron que el 36% de sus componentes se fabrica en Japón, 17% en Alemania, 13% en Corea del Sur, 27% en otras naciones, 6% en Estados Unidos y solamente el 3.6% se debe al ensamblaje en China. De los 11.3 millones de aparatos que se vendieron en Estados Unidos en el 2009, Estados Unidos habría aportado en componentes 121.5 mdd, en tanto que China, al sólo ensamblar dichos teléfonos, el 3.6% citado, contribuyó sólo con 72.65 mdd, lo que daría un superávit a favor de Estados Unidos de 48.8 mdd. Y dicen los investigadores que si se tomaran en cuenta esas consideraciones, el supuesto déficit entre Estados Unidos y China se reduciría a la mitad de lo que hoy se estima - de $226,880 mdd a $113,440 mdd. Lo importante aquí subrayar es que no se trata de un problema provocado por empresas chinas ese déficit comercial -medido como sea-, sino por la tendencia del capitalismo central (el de los países desarrollados) de deslocalizar sus operaciones a las regiones “emergentes” (los países “en vías de desarrollo”), con tal de incrementar sus decrecientes utilidades. Esa situación la citó justamente el premier chino Wen Jiabao en septiembre del año pasado en Nueva York, arguyendo que el citado déficit entre China y Estados Unidos está exagerado, pues, dijo, muchas de las exportaciones chinas son hechas bajo contrato para empresas extranjeras. “Son empresas extranjeras, incluidas aquéllas estadounidenses, las mayores beneficiarias de dicho modelo”, declaró Wen. Lo que demuestra el punto que he estado discutiendo hasta aquí, que China opera como una gigantesca maquiladora, al servicio de las grandes corporaciones mundiales. Quizá por eso es que el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) ha endurecido su llamada ley “Acta de prácticas corruptas en el extranjero” (Foreign Corrupt Practices Act, FCPA), con tal de seguir combatiendo y arremetiendo contra las ilegales prácticas de sus propias empresas, las que mediante compras de compañías chinas, intentan no sólo abaratar sus procesos de fabricación, sino, incluso, evadir impuestos (el caso más reciente es el de la empresa RAE Systems, que comprando acciones de empresas chinas, pretendió obtener ganancias sin declarar impuestos). Así que más que culpar a los chinos por el desequilibrado intercambio comercial entre las dos naciones, Estados Unidos debe de culpar a sus ambiciosas, avariciosas corporaciones, que se estén llevando los empleos tanto de “cuello azul”, como de “cuello blanco” a ese país y a otros que cuenten con salarios bajos, gente medianamente calificada y amplias facilidades fiscales y administrativas (como a pesar de lo que se diga, también sigue siendo México).

Tomando en cuenta China esas “facilidades” hacia las corporaciones multinacionales, regiones como Shangai han flexibilizado aún más sus reglas para la creación de nuevas empresas de las llamadas “Empresas de capital extranjero” (WFOEs), ya que se requiere un capital mínimo de $150,000 dólares, de los cuales, solamente un 15%, $22,500 dólares, se deben de pagar dentro de los primeros noventa días de la operación de la empresa, y luego, ese generoso Estado les da hasta dos años para que liquiden el resto de su inversión. Aúnense a dichas facilidades los también generosos incentivos fiscales que permiten, incluso, que los dos primeros años las WFOEs no paguen impuestos y que los siguientes dos, sólo paguen la mitad del 33% que se cobra en China como impuesto sobre la renta, y se comprenderá porque por algunos años más (no muchos, pues ya se están dando factores adversos, como más adelante refiero), dicho país seguirá siendo el paraíso maquilador que el capitalismo salvaje requiere para subsistir precariamente. Esa flexible recaudación fiscal ha ocasionado que el gobierno haya tenido durante el 2009 un déficit gubernamental de 739,700 millones de yuanes ($107,514 mdd), el que sigue creciendo cada año y es un factor que constituye una fuerte presión económica, que podría obligar al gobierno a drásticos cambios que también afectarían el modelo maquilador actual (tan es una fuerte presión el déficit fiscal, que Estados Unidos está quebrado por la enorme deuda gubernamental de un billón 300 millones de dólares que pesa mucho sobre todos los estadounidenses y es en gran parte responsable de la actual debacle económica que afecta a todo el mundo).
Y no es China y su gobierno quienes han diseñado ese, digamos, “plan de sobrevivencia” del capitalismo central, sino que es parte de la planificación diseñada por las corporaciones mundiales dominantes, quienes van imponiendo sus estrategias de producción, de acuerdo a sus necesidades de expansión y de ganancia. Así, el llamado BRIC (Brasil, Rusia, India y China), son parte de la nueva zona de crecimiento e impulso capitalistas. Como declaró recientemente Yu Lixin, investigador y académico chino, “las corporaciones transnacionales impulsaran la transferencia de la fabricación de las industrias manufactureras de punta a Brasil, Rusia, India y China”. Sí, pues esas industrias son las que más mermada tienen la tasa de ganancia, ya que al emplearse mucho más maquinaria en relación a la fuerza de trabajo (la llamada composición orgánica del capital), dicha ganancia disminuye, y la única forma inmediata de revertir dicha disminución es con mano de obra barata, menores o nulos impuestos, precios de materias primas y productos semielaborados más baratos, principalmente, elementos que sólo en el BRIC, el nuevo paraíso capitalista, pueden darse (dichos países apuestan, en mi opinión, a que la aplicación de todas las reglas del capitalismo salvaje traerán consigo una inmediata elevación del nivel de bienestar de sus ciudadanos, algo que si revisamos sus altos niveles de pobreza, como en la propia China, resulta muy cuestionable. Ya antes, en los 50’s, con las supuestas políticas de bienestar social y la economía mixta, se apostó a lo mismo, y aunque los niveles de pobreza no llegaron a las desastrosas, alarmantes cifras que el capitalismo salvaje ha generado en la actualidad, no se acabó con la pobreza).

El otro ejemplo que doy sobre la dependencia tecnológica china, es en cuanto a su industria farmacéutica. Los medicamentos se distribuyen entre la población a través de los hospitales, los cuales son públicos y privados, clasificándose en tres niveles, los de nivel 3, que son los mejores, hasta los de nivel uno, que son, digamos, los peores, entre los que están justamente los públicos. Pero para que los hospitales adquieran medicamentos, las empresas que los elaboran deben de asegurarse que, en efecto, funcionen, mediante experimentación, que puede ir desde tres años, si se trata de medicamentos genéricos, o hasta diez años, en caso de ser medicamentos nuevos. Pero entonces, para acortar dichos tiempos, las empresas farmacéuticas, sobre todo chinas, sobornan a los directivos de los hospitales, con tal de que acepten sus productos, en perjuicio de la población enferma. Varios escándalos han salido a la luz pública debido a esas cotidianas prácticas. Pero además de la corrupción, expertos estiman que el mercado de los medicamentos de “punta”, aquéllos que se venden en los mejores hospitales, está controlado en un 70% por empresas extranjeras, tales como Merck Sharp & Dohme, Novartis, Johnson & Johnson o Pfizer, que son las grandes ganadoras. Y aunque existen, en efecto, fabricantes chinos de medicamentos, se trata en su mayoría de los llamados “genéricos”, es decir, aquellas sustancias cuya fabricación ya se da en muchos países, debido a que las patentes originales ya dejaron de tener vigencia y sus fórmulas son, digamos, de dominio público. Hace poco el gobierno lanzó una convocatoria para que empresas chinas, sobre todo, se encarguen de la fabricación de 307 drogas consideradas como esenciales para el cuadro de enfermedades más frecuentes, sin embargo, tales empresas temen que los gigantes farmacéuticos extranjeros les den la batalla y muchos de ellos ganen los contratos, sobre todo si ofrecen precios más bajos… ¡o logran “influenciar” a autoridades locales con sobornos para que les den los contratos (algo que, como he señalado, es muy común, dados los altos índices de corrupción que existen en el país del que alguna vez se enorgulleciera tanto Mao Zedong, problema que más adelante discuto). Y debido a que China, por sí sola, representa más de un quinto de la población mundial, con tantos enfermos que el daño ambiental producido por el inducido, acelerado crecimiento industrial (que más adelante analizo), se espera que rinda muy buenas ganancias a las farmacéuticas transnacionales, ya que en el 2011, el gasto en medicinas ascenderá a cerca de $46,000 mdd, o sea, será el tercer mercado en el rubro de salud, luego de Estados Unidos, primer lugar, y Japón, o sea, que estará China entre los tres países más enfermos (es justo el tamaño poblacional de China, mediante el empleo intensivo de su mano de obra, lo que intrínsecamente ha generado su inducido crecimiento económico y no podía esperarse menos con 1,300 millones de habitantes).
Y una tercera debilidad que agregaría a la nación china es su cada vez mayor dependencia alimentaria. Remitiéndome de nuevo a las cifras dadas por el Ministerio de Comercio Chino, entre enero y marzo del 2008 se importaron $9,788 mdd de productos agropecuarios, contra $5609 mdd en el periodo de 2007, un aumento del 74.5%. De alimentos elaborados, en ese periodo se importaron $4,580 mdd, contra $2,185 mdd en el 2007, un aumento del 109.6%. Y en cuanto a aceite vegetal comestible, también son grandes importadores los chinos, pues en ese periodo ascendieron las compras a $14,525 mdd, contra $8252 mdd en el 2007. Como se observa, le está apostando más el gobierno chino a la manufactura, que a la producción de alimentos, algo que me parece, producir alimentos, muy estratégico para todo aquel país que desee realmente desarrollarse y disminuir así la creciente dependencia alimentaria del exterior, además de que, de acuerdo con estudios de la FAO, el desarrollo del campo ayuda a disminuir la pobreza con una eficacia tres veces mayor que la de otros sectores (esto es realmente para tomarse en cuenta). Además, con la crisis alimentaria actual, debido a factores como el cambio climático, la escasez de agua y la tontería de hacer biocombustibles con granos como el maíz (ver en este mismo blog mi artículo “Biocombustibles, imposición transgénica, no alternativa ecológica”), la imposición de la engordante “dieta occidental” (ver en este mismo blog mi trabajo “La muy lucrativa, adictiva, engordante y poco nutritiva comida procesada”), habrá cada vez menos comida y será más caro adquirirla y de nada habrá servido la anárquica industrialización china, pues a fin de cuentas, la gente ingiere comida, no manufacturas baratas (además, un mundo hambriento es una fuerte causa de estallidos sociales, como ya ha detonado la presente hambruna mundial).

Así pues, la tendencia china de invertir e interesarse menos por el campo, se confirma al analizar reformas como la llamada “Hukou”, que se está aplicando en la provincia de Chengdu, que autoriza a los campesinos a cambiar su estatus de rural a urbano, siempre y cuando renuncien a la propiedad de sus tierras, por las cuales el gobierno local les dará lotes en la ciudad. La controvertida medida simplemente está legalizando esa, muchas veces, fraudulenta práctica, gracias a la cual, los gobiernos locales que estén ansiosos de dedicar las tierras rurales localizadas en las inmediaciones de sus ciudades a proyectos habitacionales o industriales, se hacen de aquéllas mediante engaños y miserables pagos a sus dueños, de algunos centavos por metro cuadrado, que así pierden el patrimonio de toda su vida, no teniendo otra alternativa que trabajar de obreros o algún subempleo en la ciudad que los “acoge”. Muchos funcionarios locales ganan puntos para ascensos en sus cargos si ordenan la construcción de portentosas obras urbanas, como grandes y lujosos edificios, funcionales malls comerciales, amplísimas autopistas, modernos parques industriales… con tal de que se refleje hacia el mundo que China efectivamente está teniendo un boom económico y tecnológico. Así que tan rápida conversión de tierras rurales a urbanas tendrá sus consecuencias en el mediano plazo, una de ellas, que crezcan las importaciones alimentarias y que China sea vulnerable al control y condiciones que los vendedores de dichos productos, como Estados Unidos, impongan. Pero lo más grave, como dije, que una población hambrienta no puede dominarse ni con todo el autoritarismo que el gobierno chino esté dispuesto a aplicar. Nada es para siempre.

Me referí arriba al excesivo crecimiento poblacional chino, gracias al cual, cuenta dicho país con el factor más importante para la perpetuación del sistema de explotación salarial tan necesario para el capitalismo salvaje: sus más de 280 millones de trabajadores industriales, los que cobran en promedio tres dólares diarios o menos por su trabajo, de medianamente calificado a meramente repetitivo, gracias a los procesos fordistas y tayloristas que mencioné antes que se han implantado. Eso ha logrado establecer lo que en la jerga económica se conoce como el “Made in China price”, o sea, el que las grandes corporaciones buscan para abaratar sus costos de producción y seguir siendo “competitivas” en la guerra a muerte que muchas de ellas enfrentan entre sí. Sin embargo, actualmente se está dando una tendencia en contra de esa ventaja salarial. El gobierno chino, quizá para aparentar que en realidad le preocupan los mal pagados obreros de su país (además, para evitar potenciales estallidos sociales, de los que no está exento en un cercano futuro, pienso), hizo saber mediante el diario China Daily el pasado 4 de enero, que está exigiendo a través de la oficialista Federación Nacional China de Uniones de Trabajadores (ACTFU algo así como la AFL-CIO estadounidense o la CTM mexicana), legislación que haga obligatoria la creación de sindicatos, así como la negociación salarial, pues dicha federación ha reconocido que en las zonas en donde “existe dicha negociación salarial, los salarios son 15% más altos que en sitios en donde no existe”. Obviamente que esa ley será sólo aplicada a las empresas privadas, aclaró la ACTFU (por supuesto, pues el gobierno prefiere que la justicia recaiga en el sector privado, sin que se cuestionen ni afecten sus autoritarias, manipuladas estructuras de poder). Además, como en toda economía capitalista, que China lo es, se están ya dando problemas de inflación y precios elevados, sobre todo de rentas o costos de viviendas. Citó el diario dos casos por los cuales los salarios deben de ser elevados. Uno de ellos es que tanto en Hong Kong, como en Shangai, los precios de las rentas y viviendas son los mismos, pero en Hong Kong los empleados y obreros ganan diez veces más que sus contrapartes chinas. El otro dramático ejemplo que dio fue que se entrevistó a un pobre obrero de una empresa ensambladora de laptops, quien declaró que él nunca podría comprarse una de tales computadoras, pues su precio de venta, $360 dólares, equivale a ¡cuatro meses de su raquítico salario! Y es que China, como ya he comentado, es muy buscada por sus obreros baratos, más que por sus técnicos o profesionistas. Eso lo demuestra el hecho de que mientras escasean los puestos laborales para estudiantes recién egresados de las universidades (hace poco asistieron 10000 profesionistas en busca de trabajo a una feria del empleo, pero sólo 2000 lo consiguieron), abundan para los obreros, aunque muchos de estos obreros no están ya tan dispuestos a trabajar por miserables salarios. Éste es el tipo de problemas que podrían generar tensiones y estallidos sociales en ese país, como señalé arriba. Y depende del gobierno en que simule una apertura o realmente la permita, con tal de que el nivel de vida de sus obreros mejore, pero ello implicaría que China dejaría de ser muy atractiva para el capitalismo salvaje y las corporaciones extranjeras, y eso sale de su estrategia de crecimiento, que es la de permitir la aplicación total de las leyes capitalistas (sobre todo del capitalismo salvaje a ultranza), esperando una intrínseca elevación del nivel de vida de su población, algo que dentro del capitalismo es simplemente incompatible. Esto lo demuestra el hecho de que, de acuerdo con estadísticas chinas, el número de familias para las cuales el ingreso anual disponible ha ido creciendo, es cada vez menor. Por ejemplo, en el año 2007, sólo 17% de las familias urbanas contaban con un ingreso anual de 14,000 yuanes ($2,035 dólares), pero para el 2008, aunque el ingreso anual subió a 16,000 yuanes ($2,325 dólares), el porcentaje de familias urbanas que lo tienen fue de sólo 14%. Y entre las familias campesinas es peor el ingreso anual disponible, pues sólo un 14.8% de ellas percibió 4,700 yuanes ($684 dólares) en el 2008. Y estas cifras demuestran la gran disparidad en la concentración del crecimiento económico chino, pues sólo una minoría de la población, tanto urbana, como rural, obtienen esos ingresos anuales, pero también demuestra las diferencias entre campo y ciudad, pues esa minoría de residentes urbanos gana casi 70% más al año que la minoría de sus contrapartes rurales. Por eso digo que la estrategia china de crecimiento basado en las prerrogativas capitalistas tiene sus límites (En el reciente documental “Había una vez un proletario”, de la cineasta Guo Xiaolu - Once upon a time a proletarian -, del 2009, se muestran la fuertes desigualdades existentes en China, sobre todo, entre la gente que vive en las ciudades chinas, los más favorecidos, y los más pobres, los millones de campesinos que viven en el campo, para los que el tan aclamado “milagro económico”, aún no ha llegado -ni llegará, vaticino-. De las trece historias que se retratan en el filme, sólo una muestra a una muy contenta mujer, dueña de un hotel en construcción, que se jacta de la riqueza que ha logrado amasar, gracias al desigual, anárquico sistema económico reinante. Recomiendo bastante que lo puedan ver).

De todos modos, volviendo a los supuestos derechos laborales, la sindicalización tiende a crecer y si se permite que en efecto se negocien los aumentos salariales, con tal de mantener la “estabilidad social” entre los trabajadores, eso acabará muy pronto con la ventaja del “Made in China price” y sería el fin del paraíso capitalista chino. Aunque también el autoritario gobierno chino puede optar por continuar su férreo control político, cultural e informativo sobre la población, y permitir sólo en algunos casos negociaciones, con tal de aparentar flexibilidad laboral. Pero dudo mucho que el autoritarismo, por muy acérrimo que sea, logre detener los estallidos sociales que millones de campesinos pobres y obreros mal pagados provocarán en el mediano futuro, además de las exigencias de apertura política que muchos grupos, sobre todo de intelectuales y activistas sociales, impulsan contra el gobierno (el activista Liu Xiaobo, recientemente agraciado con el Premio Nóbel de la paz, está condenado a once años de cárcel sólo porque aquél ha tratado de que se aplique el artículo 35 de la constitución china, el que establece que todos los ciudadanos de ese país “tienen el derecho a la libertad de expresión, de prensa, de organización, de asociación, de procesión y de manifestación”. Algo tan simple como la simple navegación por Internet está fuertemente controlada). Además, la misma aplicación de la ley en China, no es pareja, pues a funcionarios corruptos sólo se les amonesta y se les suspende de sus cargos, pero en tanto a responsables de defectos de fabricación u oponentes al gobierno, se les ejecuta o se les encarcela por varios años en la cárcel, demostrando los privilegios que el ejercicio del poder, sobre todo autoritario, en cualquier país, otorga a las clases privilegiadas. Y esto también es generador de tensiones y estallidos sociales. Mientras tanto, adelante con los obreros casi regalados.

Otro muy importante rubro que mide la calidad del crecimiento económico de un país es el cuidado del ambiente, lo cual no sucede en China, por supuesto, pues para empezar, 16 de las veinte ciudades más contaminadas del mundo, estima el Banco Mundial, son chinas, y de ellas, las peores dos son Linfen y Tianying. Y no se trata sólo de contaminación corriente, pues de acuerdo con el Instituto Blacksmith, en referencia a Linfen, ubicada en la provincia de Shanxi, señala que está contaminada con cenizas, monóxido de carbono, PM-2.5, PM-10, bióxido de azufre, compuestos orgánicos volátiles, arsénico y plomo, principalmente. Y es que Shanxi produce casi la totalidad del contaminante carbón mineral que proporciona nada menos que dos tercios de la energía necesaria (por eso China busca ansiosa nuevas fuentes energéticas, como el petróleo, con tal de satisfacer tanta voracidad energética, y sus petroleras andan por todo el mundo), y que tenderá a aumentar en el futuro al incrementarse brutalmente la industrialización.
Los ciudadanos de Linfen claman que literalmente se asfixian con el contaminante hollín del carbón durante las noches. Como es tan grande la demanda por carbón, en ese distrito y sus ciudades se han establecido miles de negocios clandestinos y sin regulaciones, que han contaminado tanto las tierras rurales, así como los ríos y las fuentes de agua potable. Está tan racionada ésta, que incluso la capital de Shanxi recibe agua sólo algunas horas por día. Y de esa poca agua con que cuentan sus sufridos habitantes, 52% se considera insegura, o sea, podrían hasta envenenarse si la beben. El número de muertes por males respiratorios aumenta año con año, siendo los más frecuentes bronquitis, neumonías y ¡cáncer pulmonar! Y eso no es todo, pues la presencia de contaminantes en el agua, como el arsénico, provoca arsenicosis, enfermedad que ocasiona lesiones en la piel, daños vasculares, hipertensión arterial, obscurecimiento de los pies, además, claro, de cáncer. Por eso señalé arriba que China es ya la tercera nación más enferma del mundo, pues buena parte de las enfermedades que aquejan a sus ciudadanos se deben a la altísima contaminación producida por el descontrolado crecimiento económico. Y claro, tanto los intereses capitalistas, así como autoridades locales corruptas, empeoran el problema, pues las pocas “regulaciones” existentes para controlar la producción carbonífera no se aplican. Como señaló recientemente el economista chino Chu Jianfang, “la tasa de crecimiento de las exportaciones en el 2010 fue de 30% y creo que debe de disminuirse a un 15% en el 2011, pues tan grande crecimiento es dañino en muchos sentidos: agota nuestros recursos, contamina el ambiente y requiere de un gran número de trabajadores de bajos salarios para sostenerse. Yo pienso que en el futuro tendremos que exportar tan sólo en la medida en que requiramos ciertas importaciones”. Así que imagínense, si esto lo declaran economistas chinos, como Jianfang, es que el problema del desmesurado crecimiento económico, acompañado de su respectiva contaminación ambiental, ya comienza a verse en su justa perspectiva.

Pero este dantesco, caótico, escenario, digno de una futurista cinta de ciencia-ficción, no termina aquí, porque, además, China no tiene empacho en comprar chatarra para reciclarla, tal como restos de metal ($2,483 mdd entre enero y marzo del 2008) o basura computacional, como tarjetas madres, monitores tronados, viejas computadoras… pues de esa manera, señalan las autoridades, se ahorra mucho dinero, en lugar de estar comprando materiales nuevos. Sin embargo, dicho reciclaje tiene su costo, pues los métodos de recuperación de materiales, no son los más adecuados ni, claro, los más ecológicos. Alrededor de un 70% de la basura computacional de Estados Unidos es importada por China (además de Pakistán e India, que también le entran al reciclaje. India debe de estar también orgullosa, pues tiene otras dos de las ciudades más contaminadas del mundo: Sukinda y Vapi). En pueblos chinos como Guiyu, es muy común la quema a cielo abierto de plásticos y tabletas de silicón, con tal de recuperar metales mediante ese muy contaminador, rudimentario proceso, el cual produce un negro y denso humo ocre sumamente dañino y polucionador al medio ambiente y a la salud. Baños de ácido se aplican a esos desechos a las orillas de los ríos para recuperar oro, contaminándose permanentemente sus aguas. El plomo de monitores y de cinescopios de televisores, no es muy lucrativo, así que éstos simplemente se tiran. Los cartuchos impresores son abiertos a mano, emitiendo sendas nubes del polvo del que están hechos al aire, y que los pobres trabajadores que los desarman respiran, pues ¡ni siquiera sus patrones les proporcionan máscaras protectoras! Todo ello ha generado tan enorme contaminación, no sólo aérea, sino en los acuíferos de Guiyu, que el agua que se emplea para beber, tiene que traerse de lejos, de 30 o más kilómetros de distancia. Y así está sucediendo tanto con los ríos (20 de los más contaminados del mundo están allí), como con los acuíferos, que se están contaminando muy rápidamente, de tal manera que se estima que en 30 años, de no hacer nada China al respecto, ¡se quedará sin agua bebible!

Y no terminan con esto sus problemas ambientales, producto de la combinación de subdesarrollo con tintes de primer mundo. También la basura, la manifestación última del desperdicio consumista y la depredación medioambiental, ya es un grave problema en China, tal como lo es para cualquier nación subdesarrollada, como en verdad lo es China en muchos aspectos (y espero que este análisis lo demuestre). El Economic Observer público una nota el pasado diciembre, en la cual se indica alarmantemente que dos tercios de las ciudades chinas están rodeadas por la temible basura, ya que no cuentan con métodos para reciclarla adecuadamente o hacer composta con los residuos orgánicos. De acuerdo con el señor Shen Jianshan, investigador de la academia china de ciencias, de no tratarse pronto el problema de la basura, muchas ciudades ponen en peligro su existencia misma. Claro, pues el que no se pueda disponer adecuadamente de la basura, podría provocar daños ambientales y sanitarios que pondrían en serio peligro la salud de los habitantes de tales ciudades. Muchas ni siquiera cuentan ya con tiraderos, pues es excesiva la basura que producen (la basura, en este sistema de brutal consumo y desperdicio que nos rige, se ha convertido en el decadente lado oscuro de dicho sistema). Aún así, señala el especialista que las tierras cubiertas por basura sin procesar, alcanzan ya alrededor de 500 millones de metros cuadrados, 500 kilómetros cuadrados (un área de unos 22 Km de lado, aproximadamente), que para ese sobrepoblado país, implica una perdida anual de 30,000 millones de yuanes ($4,360 mdd). Nótese cómo se lamenta más la pérdida económica, que la ambiental o los enfermos que tanta basura ocasiona. Pero, claro, para las autoridades “socialistas” con visión capitalista, ese es mucho “dinero desperdiciado”, pues bien se podrían dedicar tantos basureros a construir más parques industriales, ¿no? Y los intentos por tratar de mejorar en algo la contaminación industrial y urbana, no prosperan mucho que digamos. Por ejemplo, una iniciativa del gobierno por establecer un impuesto obligatorio ambiental, que gravaría el combustible, primero, luego uno que gravaría el consumo energético y finalmente otro que gravaría el consumo de carbón, ha sido pospuesto debido a los problemas “técnicos que se tienen al tratar de medir la contaminación”.

Por otro lado, los accidentes medioambientales son frecuentes en China. Por ejemplo, el 28 de junio pasado, una inundación en la ciudad nororiental de Jilin, provocó que en una empresa arrasada por las aguas, fueran arrastrados 7000 barriles de sustancias químicas y fueran vaciados a la corriente del ya de por sí contaminado río Songhuajiang, afectado igualmente por un accidente similar hace cinco años. Ese mismo día, una planta química, localizada en la ciudad de Nanjing, en la provincia de Jiangsu, estalló, provocando 13 muertos e hiriendo de gravedad a 500 personas. El 18 de julio estallaron algunas tuberías que conducían petróleo, ubicadas en la ciudad de Dalian, en la provincia de Liaoning, provocando que unas 1500 toneladas de petróleo se derramaran en el océano Huanghai, contaminando un área de cien kilómetros cuadrados. Tres días antes de que estallaran las tuberías, el río Tingjiang, uno de los cuatro más grandes ríos de la provincia Fujian, fue severamente contaminado en parte de su cauce, debido al irresponsable derrame de desperdicios por parte de la empresa minera Zijin Mining Group, considerada de entre las más grandes del mundo (de qué le sirve su fama mundial, si actúa tan inmoralmente, me pregunto). Se hallaron peces muertos en el río y la gente cercana se rehúsa a beber su agua. Y al parecer, esos “accidentes” van a seguir y son “inevitables” debido a la falta de normas que rijan a las industrias y realmente las obliguen a cumplir con los reglamentos, como resignadamente declaró Ma Jun, director del Instituto de Cuestiones Ambientales, una ONG localizada en Beijing. Pero debido al brutal, impuesto desarrollo industrial y a sus exigencias de materias primas, tan sólo en el 2006 se construyeron nada menos que 7555 plantas químicas (hay que ver, por ejemplo, los millones de baterías que se hacen en China, que muchas, por cierto, estallan, debido a su mala calidad), y aunque es un fenómeno común en los “países en desarrollo”, muchos allá se preguntan ¿por qué esas empresas construyen sus plantas cerca de los ríos y cómo le hacen para saltarse todas las regulaciones? Obviamente que la respuesta está en que, como ya dije antes, los intereses económicos importan más que el medio ambiente o la salud de la gente. Por ejemplo, en el caso del intencional derrame cometido por la ya citada empresa minera Zijin Mining Group, resulta que el director, el señor Lin Shuiquing, fue miembro del Partido Comunista Chino, además de que la minera ha contribuido generosamente con un 60% de las finanzas de la regiones en donde se encuentran sus minas, así que ¡dinero habla!

Y ya son tan frecuentes los “accidentes”, que en el año 2006 Pan Yue, diputado del Ministerio de protección ambiental, adelantándose a lo que vendría, declaró que “actualmente, China ha entrado en una fase de frecuentes accidentes ambientales. Con tan rápida, creciente economía, los riesgos sistemáticos generados por la inapropiada construcción de infraestructura industrial, reemplazarán a la contaminación como la primera amenaza de la seguridad ambiental de nuestro país”. Su advertencia ya se volvió realidad, ya que de las 7555 plantas químicas construidas en el 2006, 81% están cerca de ríos y de zonas habitacionales, y un 45%, muy alto porcentaje, son ¡consideradas como fuentes de alto riesgo, potenciales generadores de desastres ambientales! Pero mientras sigan los buenos negocios, el “big money”, a quién le importan los riesgos ambientales y que media humanidad sea aniquilada por éstos, ¿no?

Me referiré ahora a la corrupción, ese pilar garantizador de, digamos, “estabilidad social”, sobre todo en los sistemas políticos regidos más por el autoritarismo, que por un verdadero control hegemónico (aquel que convence y domina al mismo tiempo). Es el autoritarismo existente en China, el que se combina convenientemente con la corrupción, con tal de que los grupos privilegiados en el poder continúen ejerciéndolo. Y son frecuentes los casos de corrupción en China, no sólo de autoridades en puestos bajos, sino incluso afamados empresarios o funcionarios de alto rango. Por ejemplo, el Economic Observer, en su edición del 6 de enero pasado, publicó dos casos de alta corrupción. El primero de ellos recayó en la persona de Luo Jinbao, alto ejecutivo de una empresa ferroviaria gubernamental, quien es investigado por “violaciones disciplinarias”, así como por corrupción. El otro caso es el del señor Zhang Jingli, subdirector de la Asociación Estatal de Alimentación y Drogas, también acusado de corrupción, sobre todo por permitir, a cambio de sobornos, que ciertas empresas tuvieran preferencias en las compras hospitalarias de sus medicamentos (ya expliqué arriba que se da mucha corrupción dentro del sector salud). Y en la edición del 10 de enero, el diario expuso el caso del señor Shen Changfu, alto ejecutivo de la empresa telefónica China Mobile, acusado de haber recibido al menos 10 millones de yuanes ($1,453,488 dólares) de empresas foráneas, con tal de que la telefónica les diera jugosos contratos. Y he aquí donde se resaltan los privilegios que los individuos de las altas esferas empresariales o gubernamentales disfrutan, pues se dice que el hijo de Shen, Shen Li, un joven júnior de 29 años, conduce un costoso Bentley (esa es la “igualdad” china).

Y esa es la corrupción en los altos niveles, pero se da en todos. Por ejemplo, varios gobiernos locales fueron denunciados recientemente por haber adquirido “equipos lujosos en exceso”, justo a empresas que les pagaron sobornos, con tal de que adquirieran muchas veces innecesarios bienes. Cito un ejemplo (para que se vean los paralelismos que en este país hemos tenido, cuando el señor Vicente Fox mandó comprar costosas toallas de $7,000 pesos durante su mandato). El 28 de diciembre la Corte del Pueblo del distrito Shuimogou, en la ciudad de Wulumuqi, de la provincia Xinjiang, compró nada menos que dos lujosas sillas eléctricas de masaje, a un costo de 52,800 yuanes cada una ($15,350 dólares), justificando la compra, aclararon los funcionarios, “para que los jueces de la corte estén más a gusto”. Y como este ejemplo, abundan los casos de corrupción simulada a través de innecesarias compras. El señor Wang Yukai, secretario general de la Asociación para la Investigación de la Reforma al Sistema Chino, declaró ante eso que simplemente es el resultado de una laxa supervisión, aunada a un deficiente esquema legal de control. Otro caso mencionado por el Economic Observer, que no sólo muestra lo corruptos, sino lo inmorales y faltos de toda ética que pueden ser millones de personas en el mundo, no sólo en China, es el de cuatro funcionarios locales, acusados (¡pensé que eso sólo se daba en México!), nada menos que de ¡quedarse con las donaciones monetarias que varias instituciones nacionales y extranjeras entregaron para las víctimas del devastador terremoto que tuvo lugar hace dos años en la provincia de Sichuan, que dejó cientos de muertos y damnificados. Esos cuatro inmorales funcionarios, entre ellos una mujer, fueron acusados de embolsarse 620,000 yuanes ($90,116 dólares). Lo peor es que fueron descubiertos por casualidad, cuando un empleado de la limpieza halló un montón de billetes debajo del cojín de un sofá. O sea, que eso demuestra que el gobierno en realidad no cuenta, y ni le interesa, con medios adecuados para detectar la corrupción. Los culpables fueron condenados a penas que van de los 11 a los 17 años. Incluso, como ya señalé, el mismo sistema legal incurre, si no en corrupción, sí en injusticias, pues la impartición de la ley no es pareja, ya que a los activistas sociales, por ejemplo, se les trata con la misma dureza que la aplicada a los funcionarios corruptos, éstos realmente merecedores del castigo. Por ejemplo, en el 2004 fueron acusadas de ser corruptas aproximadamente 171,000 personas, pero sólo se consignó a penas carcelarias o, incluso, a muerte (en China está vigente y se sigue empleando la pena capital) a 4,900. Véase, pues, la parcialidad de la autoritaria justicia china.

Y es tan alarmante el nivel de corrupción entre los empleados a todos los niveles del gobierno, que se emplea como criterio para hacer nuevas contrataciones de personal nada menos que la investigación de las vidas privadas de los aspirantes, enviando a entrevistadores para que platiquen con sus familias y éstas les den santo y seña de aquéllos, como el que si son honestos, si tienen comportamientos adecuados, si no son parranderos… creo que eso sí se debería aplicar en todos lados, ¿no creen?

Por último, también me parece necesario citar que de acuerdo con varios economistas chinos, su país sigue dependiendo en gran medida de la recuperación estadounidense para seguir aplicando su modelo maquilador de crecimiento. Cito un comentario del ya mencionado economista Chu Jianfang, quien dice que “no creemos que el dólar estadounidense se deprecie significativamente. Y en general, la economía estadounidense está mucho mejor que la europea y que la japonesa, es más durable y flexible y esperamos que exceda las expectativas que tenemos de ella”. También al respecto el economista Chen Xingdong declara “Los Estados Unidos han comenzado a facilitar el crecimiento, bajando los impuestos al ingreso, y efectuando reformas que beneficien a los desempleados, así que esos incentivos se espera que hagan crecer la economía de ese país entre el 0.4 y 0.7% para el 2011, lo que sería muy benéfico para China”. Agréguese a esto que China posee más de $150,000 millones de dólares en bonos del tesoro estadounidense y es evidente que está embebida hasta los huesos con Estados Unidos. Tan entrelazadas están ambas economías, que el gobierno chino se jacta de haberle ahorrado a los consumidores estadounidenses, gracias a la maquila que hacen allá empresas extranjeras, sobre todo norteamericanas, $600,000 millones de dólares desde hace 10 años. “Tan solo en 2004, se les ahorraron a los estadounidenses en sus consumos de artículos electrónicos y otras comodidades $100,000 millones de dólares. Y por ello, también, a Estados Unidos le interesa bastante que China aprecie el renminbi, para que se encarezcan las exportaciones chinas y disminuya su volumen, a lo cual los mencionados economistas chinos, prevén que la moneda china se apreciará en un máximo de 3%, no más. Pero como ya señalé antes, son las corporaciones estadounidenses las que han ocasionado ese desbalance, por sus ambiciosos deseos de abaratar cuanto se pueda la elaboración de sus productos y ganar un poco más.

Así pues, los factores anteriores, combinados, han hecho de China un paraíso fiscal e industrial, gracias al cual, las crisis capitalistas de los últimos tiempos han podido paliarse o disminuir en algo su intensidad. Y no sólo eso, sino que el proceso de modernización inherente al proceso, es decir, la imposición sin titubeos del modelo occidental de vida (consumismo a ultranza, buenos departamentos, autos de lujo, dieta occidental, confort urbano, colegios privados, parques de diversiones, superautopistas, trenes bala…), es parte también del plan de las corporaciones multinacionales, pues de esa manera se irá convirtiendo a la sociedad china (eso ilusoriamente se espera) en un gigantesco mercado de 1300 o más millones de personas, muy ansiosas de entrarle también al compulsivo consumismo, parte fundamental para la perpetuación capitalista.

Por tanto, mientras esa nación siga contando con dóciles, sometidos obreros mal pagados, mientras el gobierno proporcione cuanta facilidad fiscal y ambiental requieran las corporaciones, mientras siga contando con vastos recursos, mientras la brutal contaminación y los frecuentes “accidentes” industriales no acaben con su ecología… China, por algunos años, seguirá siendo la meca actual del capitalismo salvaje.

Insisto, eso es gracias, sobre todo, a la industriosidad, docilidad y sometimiento del pueblo chino, que ha sufrido bastante históricamente debido a la rapiña de las potencias imperialistas durante muchos periodos históricos (recuérdense, por ejemplo, la guerra del opio, la guerra de los boxers o la invasión japonesa de los años 30’s del siglo 20), y que de nueva cuenta enfrenta otro intento, ahora del corporativismo capitalista multinacional, para adaptarla a las necesidades de ganancias y perpetuación de éste.

Si realmente fuera ese expansionismo económico para ayudar a la totalidad de los ciudadanos chinos, entonces sus autoridades no estarían actuando con las arbitrarias formas mencionadas arriba (y en la pasada visita del mandatario Hu Jintao a Estados Unidos, dejó muy claro que China no permitirá ninguna intromisión extranjera en los asuntos internos chinos, dando por hecho que su autoritarismo es incuestionable). Pero, claro, aquéllas defienden no los intereses de su gente, sino los suyos propios, para enriquecerse, en contubernio con el capitalismo salvaje (tanto chino, como multinacional), que así pretende salir a flote de las frecuentes, crónicas crisis que enfrenta y seguirá enfrentando, peores cada vez, como la actual.

Los chinos han sabido reconocer cuando algún extranjero, en verdad, se preocupa por ellos. Por ejemplo, en la secuencia final de la cinta “Los niños de China” (The children of Huang Shi), que narra los últimos años de la vida del abnegado periodista George Hogg, en especial cuando salvó a todos los niños huérfanos de un internado, en el año de 1944, que querían ser reclutados por el ejército nacionalista, se recogen las declaraciones de cuatro ancianos que, en ese entonces, eran cuatro niños cuyos padres murieron por un infame ataque aéreo japonés a civiles indefensos e inocentes y que sobrevivieron gracias a que Hogg los adoptó. Uno de ellos refiere, muy conmovedoramente, que gracias a Hogg ellos vivieron y han llegado a ser lo que son y que los chinos siempre agradecerán enormemente a todos los extranjeros que han contribuido y sigan contribuyendo con el bienestar y el engrandecimiento de su pueblo. Eso no es en el mejor interés, por supuesto, de las corporaciones que están amoldando a China a sus mezquinos intereses.

Espero haber demostrado, pues, que se está sobrevalorando el anárquico crecimiento económico de China, muy convenientemente, para el capitalismo salvaje, que requiere de nuevos supuestos “milagros económicos”, para seguir justificando su accidentada, crónicamente enferma existencia.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...