martes, 15 de febrero de 2011

Otra vez por la espalda

Claudia Rafael (APE)

Se soñaba boxeador o futbolista; entrenaba en un gimnasio todos los días y salía a correr, como devorándose el mundo en un solo respiro. A los 19 la vida suele ser eso. Y no hay sitio para la muerte, señora lejana y ajena. Que sólo engulle a los otros, a los que se cansaron, a los desconocidos, a los que perdieron en una esquina cualquiera la adrenalina de los días. Pero él no. El estaba intacto y jugaba desde el ring a pegarle un par de puñetazos a la injusticia y al dolor. Y estaba convencido de que podría esquivarle a la historia esos golpes arteros y desmedidos que voltean.

La última fotografía de Lucas espeja las ganas de vivir. La sonrisa de labios carnosos y la rosa de pétalos intensamente rojos entre los dedos, el pelo revuelto que asoma por debajo de la gorrita visera, la cadena con un corazón plateado sobre el torso desnudo y el arito en la oreja izquierda lo muestran en esa eterna y plena juventud en que los disparos de la escopeta 12.70 lo dejaron anclado para siempre. Sin mañana. 19 años perennes, recién estrenados hace menos de un mes. Como un perpetuo Peter Pan atrapado en ese no-mundo de los pibes caídos.

Lucas Rotella vivía en una casita con techo a dos aguas en el Barrio Aeroclub de Baradero. A unas cinco cuadras de la plaza Colón, iba y venía por las callecitas de tierra y empezaba a tomarle el gusto a esa moto que su hermano le acababa de regalar. Ese hermano que estaba por estrenarlo de tío y que lo llenaba de sueños de solo imaginar que en poco tiempo tendría un bebé entre sus brazos musculosos para malcriar.

Su vida entera transcurrió en Baradero, ese pueblo de 33.000 habitantes que ya sabe de muertes jóvenes. La moto en las noches lo impregnaba de ese vientito tenue de las madrugadas de verano. Igual que al “Portu” y a la Giuli hace menos de un año. Es extraño. O tal vez no. Sin saberlo siquiera, el Portu, Miguel Portugal, y Lucas tenían en común una cosa: la risa. Dicen los pibes de la escuela técnica que el Portu era el pibe más feliz que jamás hubieran conocido. Y que Giuliana se aferraba a la vida porque el amor, a los 16, es eterno y no hay murallas que se interpongan.

Las ocho balas que entraron por la espalda al cuerpo de Lucas Rotella no tiene otra explicación que la impunidad y el poder de decidir como dioses omnipotentes quién vive y quién muere. Cuando el intendente de Baradero dijo a los medios que “nadie puede establecer las razones que llevaron a este policía a terminar con la vida de este joven” hay demasiada historia que queda a la deriva. ¿Acaso tan pronto sepultó los nombres de la Giuli y el Portu? ¿Olvidó o no supo de los días truncados de Franco Almirón y Mauricio Ramos? ¿No escuchó quizás de la geografía acribillada de Mariano Ferreyra? ¿Es tan volatil la memoria que las vidas de los pibes no cuentan y quedan arrinconados en el país del desamor y el desdén?

“La policía me tiró”, fueron las últimas palabras amontonadas y sin respiro de Lucas. “Tenía un pulmón partido, todos los intestinos destrozados por la bala de plomo”, contó Miguel, el papá. Que trató de aferrarlo a la vida sin entender lo que ocurría con su cachorro y viendo cómo se le escabullía de sus brazos para siempre, ahí mismo, en la puerta de su casa.

Culpable por ser joven. Por estar lleno de vida. Por subirse a una moto y sentir miedo de que se la quiten en un simple control de tránsito. Culpable por cruzarse una madrugada con Gonzalo Kapp, policía investigado desde Asuntos Internos por abuso de autoridad. Culpable por no saber que ese mismo policía había amenazado meses antes con su arma reglamentaria a un grupo de pibes en una fiesta de egresados y a pesar de todo seguía en la Bonaerense. Culpable por estar vivo. Por creer que no hay armas capaces de derribar a la adolescencia.

La crueldad suele desnudarse abruptamente. Aterriza en el territorio de la ternura y la destroza en un par de segundos. Y roza con sus brazos feroces a otros pibes. A los que quedan. A la misma hija de Kapp que -describió la prensa- llegó hasta el entierro de Lucas y dijo: “Lo que hizo mi papá es un desastre y no me gustaría que me culpen a mí”.

No hay regreso de la muerte violenta. No es posible. No hay modo alguno de entender ese despojo cruento que en tan solo un instante permitió que la mano absurda del poder se llevara otra semilla de vida. ¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla, pero qué injustamente arrebatada!”, diría Miguel Hernández cuando veía cegado a Federico de su saliva.

Lucas es Franco, es Mauricio, es el Portu y la Giuli. Lucas es Luciano, es Mariano, es Diego y es Walter. Lucas es uno y miles barridos del fango y de los días. Lucas es un pibe menos en medio de tantos otros que se está devorando injusta y sistémicamente la perversidad.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Egipto y la revolución inducida

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Comenzó el desfile de explicaciones al fenómeno político de Egipto. “Qué conclusión se debería divulgar desde determinado grupo de interés o punto de vista”, y “cómo aprovechar la coyuntura para introducir determinado mensaje”. Son las ofertas que se desprenden con más nitidez de la subasta de comentarios que emerge en el fascinante nuevo mundo de los medios.

Algunas reflexiones son un golpe al análisis. John Simpson evoca a Gamal Abdel Nasser para defenestrar el socialismo. Qué tiene que ver el régimen impuesto por Occidente de Hosni Mubarak con el socialismo. El presidente iraní M. Amehdineyad declara que es una señal del rechazo a la ingerencia de Estados Unidos. La máxima autoridad religiosa iraní Sayyid Alí Khamenei incita a que la revuelta considere el modelo iraní. La máxima autoridad islámica de Egipto, el Imam d´al-Azhar Mohamed Ahmed al-Tayeb rechaza esta invitación. Un Mario Vargas Llosa alejado de la realidad dice poco menos que Occidente traicionó a la revolución egipcia al titubear y apoyar a Mubarak.
En todo hay una omisión imperdonable. El antiguo proyecto de democratizar el medio oriente, con Egipto como país pivote, surge desde las mismas barbas de las potencias coloniales representadas en los países que forman la Alianza Transatlántica. Sin embargo, en el plano político lo que es más grave es hablar de revolución en una revuelta respaldada por las Fuerzas Armadas. El precedente es grave porque se instaura otro modelito para derribar regímenes desvencijados. ¿Y, cuando se derriba al desvencijado capitalismo? La pregunta escurridiza del análisis.
La llamada revolución en Egipto ha sido inducida por una clara intervención externa y responde a uno de los proyectos más señeros de esta Alianza desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Forma parte de la estrategia para promover la democracia en el gran Medio Oriente y así asegurar su influencia y poderío en esta zona. Este desarrollo democrático en el llamado gran Medio Oriente, es complementario a los intereses de la seguridad estratégica de los países que combatieron la expansión de comunismo y blindar a las naciones árabes de la insurrección marxista (1).

Aparte de la partida de Hosni Bubarak, no hay nada nuevo y muy por el contrario. El espectáculo es lo que se conoce: Las Fuerzas Armadas son el partido político de facto con el poder más contundente y práctico en cualquier latitud, bajo el sistema político que sea, con monarquía o sin monarquía, desde repúblicas postizas maniatadas por el gran capital, hasta repúblicas con pomposa indumentaria electoral disimulando el pesado juego de las elites. En todas ellas, las Fuerzas Armadas es el gran respaldo del Estado antes del colapso.

Lo que más trasciende de esta revolución impuesta en el mejor de los casos, es la implacable vigencia del poder militar. El espectáculo de soldados besados por la población no significa que esto sea una revolución popular. Aparece como popular pero es otro remezón de las elites insatisfechas o incapaces de resolver la crisis de una globalización con pocos logros en innovaciones para mejorar la convivencia y reajustar el planeta en función de una mejor calidad de vida. Una calidad de vida aún indefinida por patrones universales.

Con Egipto 2011 la tarea de la gobernabilidad en su hora más oscura. Nuevamente un estado de excepción como ha sido la tónica en el mundo post colonial para formar repúblicas bajo un modelo todavía en estado teórico. Para Estados Unidos y la Alianza Transatlántica es vital contener la revolución islámica y consolidar el proyecto de democratizar la zona formando un gran medio oriente, previsible y controlable para los criterios de su expansión. No hay una doble lectura.

La brecha entre mundo islámico y mundo occidental sigue abierta. El atentado a las torres gemelas del 11 de septiembre de 2001, la ocupación en Afganistán e Irak, el interminable conflicto palestino israelí, son hitos de un período en que las reglas del juego en política han sido profundamente alteradas debido a viejos problemas arrastrados desde antiguas colonizaciones en la zona del Golfo Pérsico y los países árabes. Esto plantea la obligación de hacer un esfuerzo extra para encontrar una línea argumental y ver la coherencia de un proceso que parece inexplicable. Es de poca credibilidad el argumento de una Alianza entre EEUU y una ambigua Europa que desea inaugurar un nuevo tipo de colonialismo. El capital transnacional no lo necesita.

Egipto febrero 2011, la revolución sin líderes, la multitud como sujeto, la revolución de los objetos como si se tratara de una novela japonesa con biombos que observan y conversan, kimonos que se desplazan describiendo siglos de historia, nuevas clepsidras sociales seduciendo con narrativas donde no se distingue lo colectivo de lo individual. Con una
postal que podría definir la grana incógnita: ciudadanos besando militares encaramados en los tanques.

De pronto desaparece el partido y los partidarios del depuesto hombre fuerte de la política egipcia, en una revolución sin líderes, sin ideología precisa, con una hermandad musulmana demasiado contenida para ser creíble, y con un evidente apetito de las potencias occidentales por mantener un espacio de influencia tan esquivo a pesar de haberlo domesticado durante tantos largos años.

Hay una pregunta clave que está pendiente y que este nuevo ímpetu de expansión no responde. Algo crucial falla en la globalización, y algo crucial no está funcionando en la política interna de los países más desarrollados que no pueden contener esa tendencia a la expansión.

Nota:
1) (Asmus,Diamond,Leonard y Mc Faul. “A Transatlantic Strategy to Promote Democratic Development in the Broader Middle East”. 2005. The Washington Quarterly 28:2pp7-21.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Egipto: En el umbral de la era global

Jorge Gómez Barata (especial para ARGENPRESS.info)

Es de perogrullo: las revoluciones, por cierto extremadamente escasas, apenas una docena en más de dos mil años, se clasifican no por el régimen que derrotan sino por aquel a cuya instauración conducen. Por las dudas: en Egipto no ha ocurrido revolución alguna sino que ha sido derrocado un gobierno impopular; tampoco Nasser lideró una revolución.

Lo ocurrido en la tierra de los faraones es un ajuste político que, aunque deja intacta la estructura de poder, puede tener profundas repercusiones funcionales de carácter política, económico y sociales para el mundo árabe y África del Norte; no obstante, en el aspecto político no debe esperarse más de lo alcanzado; excepto un inevitable efecto dominó e intensas pugnas internas entre islamización y democratización que, en esos entornos geográficos significa laicismo y occidentalización. Quienes buscan en los eventos recientes perfiles clasistas e ideológicos para rellenar envejecidos esquemas, pierden el tiempo: no los hay.

Por razones conocidas, no atribuibles a fenómenos culturales, en el Medio Oriente y África del Norte no están presentes las corrientes políticas tradicionales; no existen allí grandes partidos de masas, nunca hubo socialdemócratas ni socialcristianos y los comunistas fueron duramente golpeados por colonialistas, dictadores y nacionalistas. Allí las fuerzas políticas mejor posicionadas son el ejército y las organizaciones islámicas: Hermanos Musulmanes, Talibán, Hamas y Hezbolá.

En Tunez y Egipto, primeras paradas del actual proceso de reajuste, ninguna de aquellas fuerzas parece contar con alguna figura acreditada con suficiente arraigo y consenso nacional (e internacional, que también cuenta) como para encabezar países con fuerte tradición de liderazgos individuales y estructuras presidenciales; en los cuales: Nasser, Habib Burguiba, Ben Alí y Mubarak llenan casi 60 años de historia.

Obviamente los egipcios que protagonizaron las revueltas no lo hicieron para entregar el poder a una “Junta Militar”, aunque como eslabón de transito resulte aceptable, sino para abrir el país a elecciones competitivas que permitirán a la sociedad escoger los liderazgos con los cuales aspiran a abordar los grandes problemas nacionales: democratización, lucha contra la pobreza, progreso, apertura y modernización. Inevitablemente los compañeros de viaje y el oportunismo y la demagogia reclamaran sus espacios.

La primera demanda son elecciones libres, cosa que deberá asegurar la Junta Militar en cuyo seno no hay nada parecido a Nasser, sino viejos jerarcas comprometidos con el régimen depuesto y dependientes de la millonaria asistencia económica y militar norteamericana que, siguiendo la pauta estratégica visible pudiera mantenerse al margen de la competencia electoral y actuar más como árbitro que como protagonista.

Naturalmente habrá que esperar para ver hacía donde apuntan las primeras medidas de la Junta, en lo cual la actitud ante Israel (con el que existe un tratado de paz) y hacía Palestina, operan como un parteaguas y a una individualización de los liderazgos políticos para conocer a las figuras que en el futuro participarán en la contienda política.

Nadie debe esperar rupturas dramáticas y, excepto que los Hermanos Musulmanes se hagan con el poder, aunque el gobierno que se instaure tenga un perfil nacionalista y una retorica modernizadora; no es probable la ruptura con Israel que llevaría a la confrontación con Estados Unidos y tampoco a un entendimiento con Hamas. De la capacidad para el equilibrio político de las nuevas autoridades dependerá la estabilidad de Egipto y sus oportunidades para integrarse a los aires globalizadores.

Con la liberalización del mundo árabe Estados Unidos y occidente ganan, Israel adquiere mayor seguridad e incluso, aunque cooptado, los palestinos pudieran tener un Estado; a eso llaman en Washington una tormenta perfecta. En la era global lo importante no es el saqueo ni la ocupación, sino los mercados y la hegemonía.

Seguramente las élites y las camarillas gobernantes en los países árabes y norafricanos, maniobrarán para introducir reformas y realizar cambios de mandos que, si bien no impedirán el efecto dominó, intentarán administrarlo para que no desborde los límites. De modo más o menos abierto, Washington, Paris, Londres y otras fuerzas entre las que no debiera excluirse a Rusia, tratarán de enrutar y conducir esos procesos.

El desafío para la política norteamericana es cómo estimular la occidentalización de esos países, sin traspasar límites culturales y religiosos objetivamente vigentes (como ocurrió con el sha Reza Pahlevi en Irán) y sin destapar la olla del auge del fundamentalismo islámico. La apuesta de Ahmadineyad de un Medio Oriente dominado por regímenes teocráticos aterroriza a norteamericanos, israelíes y europeos, para quienes incluso Turquía, donde desde hace más de ochenta años existe un régimen laico y un sistema político pluripartidista, es inelegible para ingresar a la Unión Europea por su condición de país musulmán.

Si bien algunos autores lo han dramatizado y los ex presidentes George W. Bush y Aznar, entre otros lo manipularon, el conflicto entre las civilizaciones no es una invención; testigo de excepción fueron las Cruzadas, el Reino Latino de Jerusalén, las victorias y las derrotas de Saladino y las degollinas de parte y parte. No debe olvidarse que los europeos colonizaron las tierras árabes después de que el Islam conquistó a España, la gobernó por seis siglos y sus huestes penetraron hasta el corazón de la Cristiandad y estaban en Poitiers, en las profundidades de Francia cuando fueron contenidas.

Una de las grandes tareas de los estadistas del presente, es resolver las cuestiones objetivamente pendientes, crear situaciones de avenencia e impedir que a los viejos rencores se sumen otros o que la historia y la fe sean manipuladas en función de intereses ilegítimos. De todas formas hay camino por andar. Allá nos vemos.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina: Contaminaciones y proyectos políticos

Alcira Argumedo (INFOSUR)

Quienes son “los pajaritos llamadores” que tapan con sus trinos un proyecto no precisamente progresista.

Con las facetas de cinismo que lo caracterizan, Horacio Verbitsky (Página 12, 23/01/11) se refirió a la candidatura presidencial de Pino Solanas como meramente testimonial, en tanto es reacio a “cualquier combinación que contamine su pureza”. En su argumento está implícito que la opción sería sólo entre los testimonial o un realismo político sin pudor de contaminarse con ciertas compañías, a fin de garantizar el triunfo del modelo kirchnerista. En Proyecto Sur estamos convencidos de que una de las claves para promover un proyecto de afirmación nacional y reivindicación popular, capaz de dar respuesta a los desafíos de un nuevo tiempo histórico, es una profunda reforma intelectual y moral –Leandro Alem o Antonio Gramsci- planteando una ética que condene los negocios personales o de amigos con bienes públicos que son de todos los argentinos y redundan en duros perjuicios para gran parte de nuestro compatriotas. Hablamos de la necesidad de afrontar una dura batalla contra la corrupción, la entrega y el crimen organizado, que impregnan a la dirigencia argentina; de acabar con la naturalización del delito público. Es sabido que, más allá de los discursos o declaraciones, quien tiene las manos sucias no es el más indicado para librar este tipo de batallas.

Las afirmaciones de Verbitsky permiten hacer un ejercicio de realismo político, preguntándonos con quiénes debiéramos dejar de ser reacios si una candidatura pretende superar su carácter testimonial. Por mencionar sólo algunos nombres, tal vez sea preciso mirar con simpatía al gobernador sanjuanino José Luis Gioja, haciendo caso omiso de sus negocios con la Barrick Gold y el entusiasmo por eliminar montañas y glaciares, utilizar agua potable sin límites, contaminar las fuentes con cianuro, impregnar el aire con llovía ácida y dejar como herencia a las futuras generaciones diques de cola del tamaño del San Roque, rellenos de barro envenenado con tóxicos y restos de metales. Algo similar promueve Beder Herrera en La Rioja; sin embargo, su intento de devastar el cerro Famatina contrariando al resistencia de grupos de habitantes desesperados, no sería excusa para desairar un prometedor acuerdo político. Por qué voltear el rostro al formoseño Gildo Insfrán, quien aspira a construir una universidad y un barrio policial en tierras de comunidades indígenas, aunque para este propósito las policías oficiales y privadas deban eliminar algunos rebeldes que se resistan al despojo. No es bueno tampoco alejarse del misionero Maurice Closs si en su provincia mueren niños por desnutrición a causa de la desidia de los padres y las condiciones laborales de los tareferos son peores que las denunciadas hace más de medio siglo por Hugo del Carril en Las aguas bajan turbias. Ni hablar de las ventajas de aliarse con el salteño Juan Manuel Urutubey o el chaqueño Jorge Capitabich para profundizar el modelo: ambos muestran una marcada propensión al desmonte de bosques nativos y al desalojo de indígenas o campesinos bajo la bandera del progreso sojero; para ellos lo de Tartagal fue un fenómeno de la naturaleza y el dengue no guarda relación con la migración de pájaros que se alimentan del mosquito. Verdaderos ejemplos para el idealismo de los jóvenes que aspiran a participar en política.

El rubro de las “administraciones comunales” tampoco debiera despreciarse desde la mirada de Verbitsky. En el caso de Ezeiza, la distracción de Alejandro Graneros, hijo del intendente kirchnerista del mismo nombres y uno de los responsables del control civil del aeropuerto de Morón, sólo facilitó a los hermanos Juliá partir hacia Barcelona con casi una tonelada de cocaína: obviamente, antes se realizaron otros viajes de prueba, porque no es lógico iniciarse con un embarque de esa magnitud. Los desarmaderos de autos, los laboratorios de producción y la distribución de paco o cocaína, la trata de personas, el gatillo fácil, entre otras actividades, no han sido afectadas después de casi ocho años de vigencia del kirchnerismo: las alianzas políticas impiden perjudicar a los aliados en sus intereses. El comportamiento de los barones del conurbano –que fueron testimoniales en las elecciones del 2009- es suficientemente conocido como para entrar en sus múltiples detalles. Las burocracias empresario-sindicales componen un tercer rubro de potenciales combinaciones no contaminantes: los matones ferroviarios que asesinaron a Mariano Ferreyra; los barras bravas acosando a bolivianos en el Indoamericano; los medicamentos truchos de las obras sociales y los vínculos de la efedrina con las campañas electorales; el descubrimiento del trabajo esclavo rural a más de sesenta años del Estatuto del Peón; la eliminación de cualquier atisbo opositor en sus elecciones democráticas; son algunos de los rasgos que caracterizan a esta columna vertebral de la construcción política kirchnerista; pero es absurdo ser reacios a estrechar relaciones con ellos. Los grupos de negocios amigos y algunos funcionarios han logrado en esto años enriquecerse con recursos públicos –sobreprecios, comisiones, subsidios, exenciones impositivas, retornos, trueques de favores y similares- además de ser personeros de nobles corporaciones mineras o petroleras, de exportadoras o de grandes bancos extranjeros. Verbisky nos critica por ser reacios a compartir una fuerza política con estos sectores; pero un movimiento nacional y popular que se sustente en tales pilares es tan creíble como las estadísticas del INDEC de Guillermo Moreno.

Por su parte, también Eduardo Aliverti (Página 12 07/025/11) califica de “postulación testimonial” por “representatividad quijotesca” a la candidatura presidencial de Solanas. Haciendo suya una idea de Néstor Kirchner, considera que antes o después “el escenario político quedará circunscripto a una gran fuerza inclinada hacia la izquierda y a otra volcada para la derecha” y advierte que se trata de fuerzas reales, no de “estampas testimoniales” como sería Proyecto Sur. En este esquema binario –que reproduce al bipartidismo bajo otras formas- el kirchnerismo sería la “gran fuerza inclinada hacia la izquierda” aunque la sus bases reales de poder sean los rubros antes mencionados. Cultura de la derrota que convoca al silencio, a la resignación, a la impotencia, a la complicidad: todo intento de construir algo diferente tiene como único destino ser testimonial o “hacerle el juego a la derecha”; porque los gobernadores, los barones, las burocracias patronales-sindicales, los grupos de negocios, no son otra manifestación de la derecha sino artífices de esa “gran fuerza inclinada hacia la izquierda”. Esta experiencia ya la conocimos en los años noventa; con un similar realismo político, Chacho Alvarez y los grupos que conformaron el Frepaso nos acusaban de ser testimoniales por denunciar la orientación de su política y convocaron a integrar la tristemente célebre Alianza. Esas fracciones progresistas actuaron como pajaritos llamadores invitando a sus pares a confluir hacia su jaula-trampa; pero cuando la realidad mostró que era una trampa, porque encubrieron con sus trinos un proyecto no precisamente progresista, los pajaritos llamadores eludieron toda la responsabilidad. Tampoco esta vez vamos a ser cómplices de un entrampamiento; estamos convencidos de que es posible construir un movimiento político, social y cultural capaz de superar lacras que carcomen a la sociedad argentina y trazar un camino diferente: los jóvenes son los protagonistas principales de esa marcha y no deben ser engañados por los trinos de pajaritos llamadores.

Foto: Alcira Argumedo

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina: Los riesgos del gas no convencional

Félix Herrero (IPPS - INFOSUR)

Maniobras que podrían generarse por el desdoblamiento de los precios recibidos por la diversidad de origen de un mismo fluido.

Argentina sufrió a partir de 2006 una intensa caída en la extracción y las reservas de gas natural. Ante ello se le presenta la posibilidad de desarrollar el gas no convencional, cuya existencia en nuestro país era conocida desde antes de las privatizaciones y es explotado desde 1970 en los Estados Unidos, donde hoy tiene una importante participación de su extracción doméstica.

¿Por qué llamar gas no convencional al emplazado en formaciones de arenas compactas y arcillas? Lo “no convencional” es debido a su forma de presentación en la naturaleza. El gas es el mismo gas natural de siempre, que todos conocemos. Sí es no convencional, sobre todo, por la técnica extractiva que requiere y por sus altos costos, comparado con el convencional.

Para el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), “convencional” significa (en una de sus acepciones) algo que es “poco original y acomodaticio”.

En nuestro país, lo no convencional está en el marco legal por el que se rigen las nuevas extracciones de gas (y también del petróleo) y la generación eléctrica más reciente, denominadas Plus. En el caso del gas se conoce como Gas Plus, sancionado en 2008.

El Gas Plus permite que se convenga el precio entre la firma extractora y la empresa compradora (mayorista, industrial, comercial e, incluso, el prestador del servicio público a los hogares), soslayando los precios administrados que fijan las autoridades energéticas nacionales.

Este precio convencional (en el sentido de resultado de “convenio o pacto” que es otra acepción del DRAE) del gas nuevo, provoca la división del “mercado” de gas natural, haciéndolo bífido.

Las autoridades nacionales de nuestro país, que está sufriendo faltantes crónicos de gas natural, se inclinaron por la solución de importar gas natural enfriado en buques que hasta ahora descargan en Puerto White, a partir de este año también en Escobar y a fines de 2011 en Montevideo, cambiando el origen y destino del gasoducto que antes sirvió para exportar gas natural argentino al Uruguay.

En cuanto a las cantidades: nuestro país podría importar alrededor de 35 millones de m3 diarios, que sumados al gas traído de Bolivia y con un consumo veraniego de 100 millones y de 135 millones en invierno, acrecienta fuertemente el porcentaje de gas foráneo.

En cuanto al precio, la tendencia es acercar el del gas plus y, sobre todo, el del no convencional, al precio del gas licuado importado o al natural traído de Bolivia. Al mismo tiempo, y por tercera vez, se anuncia en nuestro país (2004, 2006 y 2011) el gasoducto que llevaría el gas a las provincias que no lo tienen y que pagan las garrafas a valores como si el gas fuera oro.

¿Hubo antes intentos de establecer mercados de precios dobles en nuestro país? Sí, los hubo con los hidrocarburos nuevos y los hidrocarburos viejos durante el período privatizador de Menem. Los beneficios, en especial tributarios, que se preveían para el petróleo y el gas nuevo no modificaron la manifiesta decisión empresarial de las multinacionales del petróleo de extraer con las inversiones viejas realizadas por la YPF pública, y de no invertir en exploración ni afrontar inversiones nuevas en áreas de riesgo.

¿Existió en Estados Unidos alguna forma de mercado doble? Sí, lo hubo durante 99 meses pero fue necesario descartarla porque se convirtió en un nido de actos de corrupción y permitió la que fue, quizás, la mayor estafa impositiva en ese país.

¿Comprar barato, vender caro?

La historia es simple y se puede leer en la vida secreta de Marc Rich en el libro de Daniel Ammann, The King of Oil. Rich (St. Martins’s Press, 2009). Rich se convirtió en primera figura en los mercados del petróleo y de las materias primas, y como era bastante conocido fue expulsado de Estados Unidos por haber estafado al fisco en cifras insuperables. Su compañía tuvo actividades en 128 países y fue dueño de Glencore, que aún hoy es la mayor firma comercial de materias primas y sigue operando en nuestro país.

Con la crisis petrolera de 1973, el presidente Richard Nixon, con el fin de alentar la extracción interna de gas de petróleo, estableció un sistema de precios diversos para el crudo viejo y el crudo nuevo. Desde noviembre de 1973 a febrero de 1981, Estados Unidos tuvo vigentes tres precios administrados en su mercado doméstico: a) el del petróleo viejo con precios más bajos, que era el crudo operado desde antes de 1972, b) el petróleo nuevo con precios más altos (hasta el 20%), que se originaba en descubrimientos posteriores a 1973 o que superara el nivel de extracción anterior y, c) el más caro, conocido como petróleo del agotamiento, obtenido por “estrujamiento” de pozos muy maduros, casi exhaustos, cuando se lograra una extracción diaria superior a 10 barriles.

En 1973 Marc Rich ya se había convertido en el broker petrolero número uno. Como se conoce, fue quién inventó el mercado spot del petróleo (petróleo vendido al contado con entrega inmediata, en casos de excedentes y de necesidades no previstas). ¿Qué hizo para optimizar las ganancias en el mercado interno con precios regulados por el Estado? Simplemente compró petróleo a precio viejo que luego, al venderlo, lo declaraba y exportaba a precio nuevo. El precio controlado era el interno, pero en el mercado internacional no existía tal regulación, por lo que pagó al fisco estadounidense a precio de compra bajo y no al precio con el cual obtuvo generosas ganancias, de tal modo que un analista pudo afirmar que con este método Rich se convirtió en el más grande evasor de la historia fiscal del país del Norte.

En 1981 Ronald Reagan se vio obligado a derogar el decreto diferenciador de precios, porque con el establecimiento de diversos mercados en base a la extracción antigua o nueva, las firmas que se caracterizan por ser muy poco controladas y monitoreadas terminan beneficiándose con el juego intraempresario e interempresario.

El gas plus, como pasa con el petróleo, es una tentación a “convertir” en nuevo lo viejo, o viceversa, según el interés del mercado, ya que siempre se trata, como dice Ammann, de hidrocarburos químicamente indistinguibles. Por eso se piensa que las inversiones que no se consiguieron con los plus energéticos las logrará el gas no convencional que, además, no se presenta sólo en el subsuelo neuquino, sino también en las diferentes áreas gasíferas del país, según consideran algunos empresarios del sector. ¡Quién no invierte cuando los montos exigidos son menores, difícil que lo haga cuando hay que invertir sumas superiores! Esto tampoco es convencional en el caso del gas no convencional.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Pasaje de ida

Prof. Juan Carlos Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

Mauricio Ramos, Franco Almirón y Lucas Rotella no pudieron volver. Los plomos acabaron con sus sueños y sus ilusiones. También con el amor, seguramente...

Su juventud y la pobreza marcaron para siempre sus vidas. Una vez más, esa policía maldita no los dejó regresar con su familia y sus amigos. Es la piensa que ser joven y pobre es sinonimia de delincuente.
Ningún pibe nace para chorro. Y nos acordamos de Luciano Arruga. Tampoco pudo volver. Rechazó su reclutamiento a manos de personas que debían cuidar su vida. Pero lo pagó muy caro.
¿ Qué espera el poder político para terminar con esta impunidad ? ¿ Hasta cuándo tendremos que seguir escuchando la letanía oficial ? ¿ Cuándo se terminará esta maldita costumbre de matar ?.
Mientras el discurso oficial de la Gobernación siga insistiendo en la baja de edad para la imputabilidad penal y no se ponga un límite a la actividad policial, resulta evidente que seguiremos asistiendo al asesinato liso y llano de jóvenes sumergidos en la pobreza y en la indigencia. Ellos merecen seguir viviendo, tener ese pasaje de vuelta junto a sus familias y sus amigos, y porque no, junto a sus amores incipientes.
Pero no podemos dejar de lado que todavía resuenan aquellas voces del por algo será, herencia de la cultura represora; del meta bala, aquella frase de Ruckauf o del poner orden, de Duhalde. Enarboladas por el medio pelo, asustado más de los jóvenes pobres que de los verdaderos delincuentes, son una invitación al poder para continuar con esa represión imparable.
No hay excusas posibles para quienes gatillan. Postas de plomo o de goma, lo mismo da. Ambas matan. Unas, más temprano y otras, tal vez, un poco más tarde. Apelan a la Itaka, antes que a la persuasión, gracias a una sociedad que todavía no supo decirles basta de gatillo fácil.
Pero al poder político no le interesa, según parece, detener esta escalada represiva. La alienta, cada vez que decide un traslado a otra comisaría en lugar de pasarlos a disponibilidad hasta que la justicia aclare su responsabilidad en los hechos. Y los multimedios acompañan ese deseo de la clase mierda, promoviendo su voz a los cuatro vientos, el que llega a quienes tienen que decidir sobre los efectivos policiales.
Sucede que los jóvenes clasemedieros son considerados como "gente como uno". Entonces, la represión contra los jóvenes pobres, sin dudas, es una cuestión de clase. Pero esos gatillos no salieron de un repollo. Salieron del mismo enjambre que los asesinados; es decir, de la misma pobreza y sacan a relucir chapa y uniforme.
Y ya no es una cuestión de instrucción en Derechos Humanos. Lo que leen en la academia, lo olvidan en la comisaría. En ella encuentran a los veteranos; algunos de ellos, con viejas mañas del pasado reciente y las transmiten para perpetuar las viejas prácticas.
Seguramente, seguirán matando. Pero solamente podrá detenerse esta mala y maldita costumbre, cuando la sociedad en su conjunto exprese su contundente rechazo.
Mientras tanto, continuaremos escribiendo en defensa de la vida. Los jóvenes no eligen la pobreza o la riqueza. Simplemente nacen, crecen y se desarrollan en el lugar donde se encuentran. Y nuestro compromiso con ellos, debería llevarnos a defender a estos chicos que nadan en ese barro tan particular, con ese estómago a medio llenar, para que tengan un pasaje de vuelta.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

No hubo resultados en la búsqueda en el parque Pereira Iraola: La búsqueda de Jorge Julio López y el dolor de la impunidad

JUSTICIA YA - PRENSA DE FRENTE

A 4 años y medio de la desaparición de Julio López la declaración de un nuevo testigo renueva las esperanzas de familiares, amigos y compañeros de Julio, desaparecido en democracia luego de declarar contra Etchecolatz. Sin embargo, el momento y la forma en que se da el testimonio de este testigo de identidad reservada despiertan muchas dudas y la consecuencia, es que tras cuatro días de exhaustiva búsqueda en la zona delimitada por el testigo, las esperanzas vuelven a esfumarse.

“Me parece que es todo un fraude, me da la sensación de cosa armada,. Necesito explicaciones del testigo, del abogado, del ministro de seguridad Ricardo Casal, como del gobernador Scioli, que le dieron entidad a la pista y con su accionar avalaron los supuestos dichos de este sujeto”, dijo Nilda Eloy, quien fue presa política como López y hoy es querellante en la causa.

La explicación de familiares y compañeros de Julio es la misma. Cada pista vuelve a movilizarlos, cada la declaración genera expectativas y cada resultado negativo renueva el dolor de que, 4 años y medio después la pregunta, donde esta Julio López siga vigente.

El abogado del testigo de identidad reservada, Alejandro Sánchez Kalbermatten, generó incluso algunos interrogantes. Un conocido letrado mediático vinculado a una empresa contratista de la AFA y que representó a uno de los acusados por la mafia de los medicamentos. Ese mismo abogado dijo, en declaraciones radiales, que los organismos de derechos humanos deberían agradecerle y no trabar la investigación.

Eloy le respondió al abogado que fueron ellos quienes iniciaron la causa el mismo día de la desaparición de Lopez, el 18 de septiembre de 2006 cuando nadie quería escuchar hablar de secuestro.

“La búsqueda se dio por finalizada después de analizar exhaustivamente cada metro de las inmediaciones del Parque Pereira Iraola. La información que había se derivó de los 3 renglones que aportó el ministerio de seguridad por el testigo encubierto. Cuando pedimos que amplíe la declaración, no aportó mas datos”, explicó Eloy.

A 4 anos y medio una investigación que tuvo inmensas irregularidades y donde la respuesta sigue siendo: ¿Dónde está Julio López?. Aparición con vida ya del compañero.

A continuación reproducimos el comunicado de Justicia YA! La Plata:

Ante la existencia de un testigo que decía saber sobre el lugar donde se encontrarían los restos de Jorge Julio López, JUSTICIA YA LA PLATA manifiesta que:

1) No es la primera vez que nos encontramos ante este tipo de denuncias. En muchas oportunidades a lo largo de estos cuatro años hubo desde quienes afirmaron haber visto a López caminando por alguna calle hasta “videntes” que lo vieron en tal o cual lugar. En estas y otras oportunidades se destinó gran cantidad de recursos humanos y económicos, mientras las verdaderas pistas, las que nos acercaban a la participación de la Bonaerense, al círculo cercano a Etchecolatz, a los señalados por el compañero en sus declaraciones, fueron mal investigadas, desechadas y abandonadas sistemáticamente.

2) Llama la atención la metodología empleada por esta denuncia: no fue realizada en sede judicial sino tomada por funcionarios del Ministerio de Seguridad del cual depende la Policía Bonaerense y quien fuera apartada de la investigación por “ineptitud evidente” - según lo señalado por el juez que tomó esa medida - a lo que nosotros agregamos que la bonaerense no puede investigar cuando es ella misma la que debe ser investigada.

3) Denunciamos el gran montaje mediático orquestado por el gobierno provincial y su Ministro de Seguridad así como la actitud poco clara del abogado denunciante que acudió primero a los medios y luego al Ministro Casal, obviando a las autoridades judiciales intervinientes en el caso López.

La causa que investiga el secuestro y desaparición de López se encuentra paralizada desde hace al menos 2 años y rebrota en medio de un montaje mediático, plagada de irregularidades dando un resultado negativo. Más de cuatro años de complicidades políticas que solo profundizan la impunidad de la que gozan los responsables de la desaparición de Jorge Julio López. Exigimos que se sigan seriamente las numerosas líneas de investigación que existen en la causa desde hace años y se castiguen a todos los responsables, sean autores intelectuales, materiales o cómplices, del secuestro y desaparición forzada de Jorge Julio López.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Trabajo rural como sinónimo de explotación

Darío Aranda (COPENOA)

Hacinamiento, largas jornadas, paga mínima, incumplimiento de todos los derechos laborales. De Mendoza a Salta, de Río Negro a Misiones: la explotación laboral del trabajador rural. La responsabilidad privada y estatal.

“El estado de los obreros en el ingenio es mísero y desastroso, la explotación inicua y el trabajo brutal (…) He visto en todo el interior la explotación inicua del vale de proveeduría (…) el trabajo de la mujer y del niño se explotan con igual intensidad en Cuyo que en el resto de la República, y acaso más en la época de cosecha”. Fechado el 30 de abril de 1904, escrito por Juan Bialet Massé, en su histórico “Informe sobre el estado de las clases obreras argentinas”, señalado como el primer compendio de la situación de los trabajadores del país. A 107 años de aquella investigación, en el campo argentino se repiten las escenas de explotación laboral, jornadas de trabajo de hasta 16 horas, pagas mínimas, ausencia de día de descanso, amenazas y maltratos, alimentación escasa, personas obligadas a vivir en taperas o bajo plásticos. Organizaciones campesinas, ONG y académicos coinciden: el trabajo rural en situaciones de explotación está presente en todas las latitudes de la Argentina y es una práctica generalizada en el campo profundo. Radiografía del trabajo rural, un círculo de pobreza e injusticias que se repite desde hace más de un siglo. De sol a sol. Es la característica del trabajo en el campo. Y la cosecha de uva no es la excepción. Mendoza tiene tradición en vinos, y también en explotación laboral. Trabaja toda la familia. Mujeres y niños cortan los racimos y ayudan en el llenado de un tacho rectangular de 20 litros. Los hombres “tachan”, que implica el cargado del recipiente y lo descargan en camiones. Por cada tacho le dan una ficha (que vale aproximadamente un peso), que la familia acumula hasta el sábado, donde –si no hay despido antes– se cobra. Todo depende de la pericia, y suerte. En un día muy bueno (los menos) se pueden reunir 150 fichas, pero también pueden ser 50, por el trabajo de toda la familia. También es común que la ficha sea moneda de cambio en las proveedurías de la finca o los almacenes del pueblo, siempre a menor valor que si fuera dinero efectivo.

“Los cosechadores son llevados en camiones a las fincas como vacas. Y en muchos casos los trabajadores golondrinas están en carpas tipo circo donde duermen todos amontonados, cocinan con fuego al aire libre, sin luz y el agua se la venden. Se trabaja de sol a sol y acá los calores son mortales, lo que le agrega un condimento extra porque el sol cuyano es muy bravo. Los baños no existen. La paga es una miseria, sólo para sobrevivir”, explica Diego Montón, de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST), organización que practica el trabajo cooperativo, los alimentos sanos (libres de agroquímicos) y el comercio justo. Un ejemplo es su vino “Campesino”, libre de explotación laboral.

También en Mendoza, idéntica explotación padecen los trabajadores del ajo. Las denuncias públicas y judiciales recaen, entre otras, sobre la Cooperativa de Trabajo Agrícola Colonia Barraquero, que en realidad es una empresa con 17.000 trabajadores obligados a inscribirse como monotributistas y soportaban condiciones de explotación, insalubridad, hacinamiento y trabajo infantil.

En noviembre de 2008 un grupo de trabajadores se rebeló y comenzó una manifestación en el frente de la empresa, en el departamento de Maipú. Denunciaron la explotación en sus tres eslabones: siembra, cosecha y empaque. Sobrevino la represión policial y, producto de las heridas, la muerte del trabajador Juan Carlos Erazo.

“Siempre nos explotaron, trabajábamos hasta 16 horas. Pero ya era mucho. Nos animamos y dijimos basta. Nos costó amenazas, golpes y la muerte de un compañero. El sindicato y el gobierno nos dejaron solos, pero salimos adelante”, relata Fabián Bravo, presidente de la Cooperativa Irigoyen e integrante del flamante Sindicato de Trabajadores del Ajo y Afines (Sitraaj).

Hace seis años que trabaja en el ajo. Y su esposa, Graciela, “desde que tiene memoria”. Cuando era niña acompañaba a sus padres y creció en la cosecha y el empaque. “Desde siempre fuimos explotados”, resume.

La jornada arranca a las 6, media hora de descanso al mediodía y llegaban a trabajar hasta la medianoche, siempre en falsas cooperativas que responden a alguna de las diez empresas que dominan el sector. El kilo de ajo lo pagan 30 centavos al productor y luego lo venden a Europa por nueve euros. El cosechador nunca obtiene más de 60 pesos por día, los baños no existen, el agua escasea. “Todo es explotación. Desde lo que se paga al pequeño productor por la cosecha hasta lo que toca al trabajador. Nosotros, autogestivamente, cobramos el doble y también pagamos el doble a los pequeños productores”, remarca orgulloso Bravo.

La producción de frutas en Río Negro tiene tradición en mano de obra temporaria. La gran mayoría de trabajadores llegan desde el norte del país. Incluso el gobierno tucumano tiene un convenio con Río Negro para “facilitar” los jornaleros. Desde la Dirección de Programas Especiales de la Secretaría de Trabajo de Tucumán se pagan los micros que trasladan aproximadamente a 16 mil trabajadores, de un total de 25 mil que –según cifras oficiales- migran por temporada. La primera quincena de enero los envían a Río Negro (unas once mil personas). El resto migra a Mendoza, San Juan y La Rioja. “Todos en blanco”, se apuran a aclarar en las gacetillas oficiales, donde se reconoce que se moviliza a familias enteras.

Escasean las estadísticas referidas al trabajo rural. Según la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) de Río Negro, sólo en las chacras de San Patricio del Chañar, a 55 kilómetros al norte de la capital provincial, cada año llegan 4000 personas para la cosecha de manzana, pera y cereza. El gobierno nacional sostiene que, en el campo, el “trabajo no registrado” es del 50 por ciento, en base a al Censo Nacional de 2001, la Encuesta Permanente de Hogares de 2010 y el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA, donde figuran registrados 400 mil trabajadores rurales). Pero Uatre maneja otras cifras: 800 mil trabajadores registrados y 700 mil “en negro”.

El libro “Los asalariados del campo en la Argentina”, editado por la entonces Secretaría de Agricultura y realizado por seis investigadores del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL-Piette), encabezado por el sociólogo Guillermo Neiman, precisa en base a datos oficiales: en el 2001, el 8,9 por ciento de los asalariados argentinos se desempeña en el campo (894 mil personas), de los cuales el 54 por ciento son empleados, 25 por ciento trabajadores “por cuenta propia”, 12 por ciento familiares y 9 por ciento son empleadores. Casi un tercio de los establecimientos agropecuarios (104 mil) cuentan con trabajadores transitorios.

En Río negro las denuncias se repiten cada año. En enero de 2010, los diarios provinciales volvieron a poner (como todos los años en época de cosecha) las denuncias. Cientos de trabajadores estaban hacinados en un galpón de la localidad de Lamarque. Les habían ofrecido 81 pesos por día y vivienda. En cambio le daban 30 pesos y un tinglado superpoblado. La mitad de los trabajadores dormía sobre el piso. Si alguien reclamaba, en el predio había policías de la provincia que amenazaban con reprimir.

En diciembre volvieron a repetirse las denuncias. Partieron de mujeres santiagueñas que, desde la provincia norteña, denunciaron el trato que padecían sus esposos, hijos y hermanos en la localidad de Choele Choel. Los trabajadores no podían salir de las chacras y sólo podían pedir ayuda por mensaje de texto. Se repetían las condiciones de trabajo y alojamiento, les pagaban menos de lo pautado, los alimentos a precios altos y efectivos policiales golpeaban a quienes querían abandonar el trabajo.

“Ahí están, hormigueando entre las plantas verdes, con sus caras oscuras, sus ropas remendadas, sus manos ennegrecidas: la muchedumbre de los tarefereos (cosechadores de yerba). Hombres, mujeres, chicos, el trabajo no hace distingos (…) La yerba, la gran riqueza de Misiones construida sobre un mar de sufrimientos”. Escrito en 1966 por Rodolfo Walsh en la revista Panorama. Detalla que apenas ganan para el pan, no pueden comprar más de medio kilo de carne a la semana, trabajadores explotados que sobreviven a mate.

“La situación es la misma. O peor”, afirma Sonia Lemos, 30 años, delegada del flamante Sindicato de Tareferos de Misiones, nacido hace dos años para luchar por los derechos del eslabón más débil de una industria millonaria. La tarefa consiste en podar la planta y separar la hoja del palo. Se acumula sobre plásticos abiertos como mantel, donde se acumula el montículo de yerba. Luego se unen las puntas y forman una gran bolsa: el “raído”. Trabaja toda la familia y cada raído se lo pagan trece pesos.

“Con mucha suerte, cuatro raídos hacemos. Pero hay veces que sólo dos”, explica Lemos. Traducido: por día de trabajo obtienen entre 26 y 52 pesos.

“No queremos que ningún hijo nuestro muera más de hambre en Misiones”, reclamaron los mismos tareferos en noviembre pasado, cuando llegaron hasta Buenos Aires para denunciar la explotación laboral, salarial y la criminalización que padecen que reclamar. Ante el abandono de la Uatre, se organizaron para enfrentar la explotación de largas jornadas de trabajo, paga escasa y la condena a un círculo de pobreza.

El objetivo era visibilizar la situación que ya se había cobrado la muerte de dos niños por desnutrición. “Nos duele reconocer que el hambre está instalado en nuestras casas desde hace mucho tiempo y que se ha convertido en uno de los dolores más difíciles de enfrentar porque con ella no se puede pensar, no se puede trabajar. De hambre nos estamos enfermando y muriendo”, denunciaron y se movilizaron hasta el Obelisco porteño con una consigna que interpelaba en busca de solidaridad: “Que el placer de tomar mate no siga descansando sobre la esclavitud de los tareferos”.

No los recibió ningún funcionario. Ni siquiera lograron que el Anses cumpla con la devolución de las asignaciones familiares retenidas arbitrariamente. Volvieron con las manos vacías. “Siempre nos explotaron, pero ahora estamos organizados. No es fácil, pero en eso estamos. Éramos sólo veinte, ahora ya somos 300. Será largo, ya no creemos en los contratistas ni políticos, haremos valer nuestros derechos”, advierte firma la delegada gremial.

A mediados de enero volvieron a reclamar mejoras y evidenciar la falta de respuesta estatal. La última semana de enero hicieron público que en Caraguatay (centro de la provincia) había trabajadores en negro, con largas jornadas de trabajo, hacinamiento, niños en los yerbales, sin camas ni colchones, sin agua ni baños, pago en vales, sin heladera, con la carne cruda colgada a la intemperie. Trabajaban en esas condiciones toda la semana, por una paga de 120 pesos a la semana.

Guillermo Neiman es sociólogo, investigador del Conicet y coordinador académico de la maestría en estudios sociales agrarios de Flacso. “La cadena de complicidades incluye a los empresarios, intermediarios, sindicatos y Estado”, resume. Afirma que el “trabajo precario” rural es tan histórico como generalizado, y cuestiona a los empresarios agrarios: “Por el nivel de rentabilidad del agro actual no se entiende que sigan manteniendo el trabajo precario. No se justifica de ninguna manera, desde una lógica de rentabilidad, que los salarios sean tan bajos y que permanezca el trabajo en negro”.

Denuncia que para el campo no hay estadísticas actualizadas. Reconoce que deben manejarse con el entrecruce del Censo Nacional 2001 y el Censo Agropecuario de 2002, que es contestado por los patrones, no por los trabajadores. La Encuesta Permanente de Hogares se realiza en ciudades, por lo cual vuelve a quedar afuera el sector rural. “Hay personas que no quieren que se conozca la realidad rural, donde no hay dudas que la pobreza y la desocupación son superiores a la publicitada, que siempre es una proyección de lo urbano”, afirma.

Neiman explica que la explotación laboral no se da sólo en el trabajador “golondrina”, sino también en el permanente, aunque siempre es mayor en los trabajos estacionales, donde se requiere mano de obra intensiva por época. “Los controles son insuficientes. Es necesaria una participación actividad del Estado, es el único que puede modificar el trabajo rural precario”, insta a actuar.

Diego Domínguez es sociólogo e investigador del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires. No naturaliza ni resta importancia a la explotación laboral en el campo, pero encuentra una coherencia histórica en la clase dirigente: “Argentina se elevó como Nación sobre la esclavitud encubierta de los gauchos y los indígenas. Entonces hoy no sorprende que, bajo el discurso de un agro exitoso, hombres, mujeres y niños padezcan la peor explotación, es una continuidad histórica”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina, Chaco: El Centro Mandela denuncia que persiste la mala cobertura sanitaria en el Impenetrable

DIARIO NORTE - ACTA

El Centro de Estudios Nelson Mandela denunció que persisten los serios problemas en la cobertura sanitaria de los habitantes de El Impenetrable donde en su momento se verificaron un alto número de muertes por desnutrición. En particular, se ven afectadas las comunidades aborígenes de esa región de acuerdo a un relevamiento efectuado por estudiantes de medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que trabajaron en la zona.

El grupo estuvo integrado por treinta voluntarios, de los cuales veinticinco fueron estudiantes del último año de la carrera de medicina, con el apoyo de cinco profesionales en psicología, trabajo social y audiovisual. Desarrollaron acciones de docencia y trabajo de prevención y promoción de la salud en la región sanitaria correspondiente a la localidad de Comandancia Frías y sus alrededores.

El viaje se extendió desde el 28 de noviembre al 4 de diciembre del año pasado, y surgió en el curso de salud pública sociocultural de la Facultad de Medicina de la UBA. El emprendimiento contó con los apoyos de Unicef, de la Fundación Valdocco y de la Dirección de Salud Indígena del Ministerio de Salud de la Nación.

El Centro Mandela dice que el grupo “realizó un pormenorizado y crudo informe sobre el mal funcionamiento de la red sanitaria de El Impenetrable”. Identificaron “varias falencias estructurales en el funcionamiento, en la capacidad y en la articulación del sistema sanitario, en particular en Comandancia Frías y sus alrededores, que fue el área específica de monitoreo”.

Una de las observaciones fue que los agentes sanitarios wichí, recientemente formados por el Ministerio de Salud Pública, según los voluntarios, “carecen de una preparación adecuada para realizar labores de promoción y prevención de la salud, como también para brindar primeras atenciones sanitarias, con desempeño en un contexto en el que existen escasos medios de transportes para la derivación de los enfermos a centros de salud de mayor complejidad”.

También indicaron que los parajes rurales de los alrededores de Comandancia Frías “no reciben visitas de los equipos de salud desde hace meses. La población no tiene acceso al puesto sanitario de esa localidad”, y citó como ejemplo el paraje La Nación, “que no ha recibido visita médica en un año”.

Además, señalaron que los agentes sanitarios indígenas y enfermeras “no cuentan con movilidad; tampoco con referencia profesional para derivar o para efectuar consultas sobre procedimientos clínicos o administrativos. El esquema resta resolutividad al sistema. La falta de radiocomunicación en los puestos sanitarios constituye un punto crítico”, menciona el Centro Mandela, en un documento firmado por el coordinador Rolando Núñez.

“La presencia de un solo médico en el puesto sanitario de Comandancia Frías, a cargo de la atención ambulatoria y de hospitalización para toda la población, impide que se realicen rondas sanitarias en los seis parajes que cuentan con puestos sanitarios sin médicos. Esto corroboró que no se hicieron rondas médicas en los parajes en más de seis meses. El panorama se agrava en las oportunidades en que el único médico viaja a Resistencia por más de dos días y la localidad y parajes quedan sin atención sanitaria porque no se programa ni se dispone ningún reemplazo, aún teniéndose en cuenta que el centro de salud con médico más cercano se encuentra en Fuerte Esperanza, distante a 76 kilómetros de Comandancia Frías”, añade el informe.

La ONG dice que los universitarios también detectaron que existen problemas de coordinación y de comunicación que afectan las acciones sanitarias en el territorio; y que llamó la atención de los voluntarios la ausencia de atención odontológica en la zona, así como la falta de educación y entrega de métodos anticonceptivos y preservativos a la población en el puesto sanitario y en el centro de salud, cuestión que fue ratificada por los agentes sanitarios. Respecto del transporte, se comprobó la falta de combustible para la ambulancia.

Otra carencia llamativa fue la de medicamentos que son garantizados por el Estado mediante el Programa Remediar, como también para cumplir con los programas de vacunación (PAI) y de control de vectores para prevención de enfermedades como el Mal de Chagas y el dengue. El informe también citó casos particulares registrados, como un hombre wichí, padre de familia en Comandancia Frías, quien relató a los voluntarios que no concurre al puesto sanitario del pueblo “debido a los malos tratos que reciben o por la indiferencia de parte del personal. Indicó que se atiende primero a los blancos, luego a los criollos y finalmente a los wichís, y que el médico regularmente no se encuentra en el puesto”.

En visita domiciliaria al barrio wichí Media Luna, de Comandancia Frías, los voluntarios entrevistaron a Noelia, de 16 años, quien fue internada en el hospital de Castelli con diagnóstico de tuberculosis. Recibió 18 días de tratamiento, para luego ser dada de alta sin seguimiento alguno por parte de equipo de salud, del agente sanitario o derivación para consulta de seguimiento en el puesto sanitario. Los voluntarios recordaron que el tratamiento ambulatorio de tuberculosis es de al menos seis meses, de lo que debe entenderse que la paciente continuaría con tuberculosis abierta por tratamiento incompleto.

“En sus visitas a las viviendas de los habitantes de Comandancia Frías y hablando con ellos, los voluntarios notaron la altísima prevalencia de patologías crónicas como la hipertensión arterial y de problemas biliares, como también la ausencia de diagnóstico, tratamiento y seguimiento. Se detectaron, además, mucha incidencia de diarreas infantiles relacionada al agua que consumen (agua de charco) y el entorno desfavorable”, añade el informe.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina, Tucumán: Imputan por usurpación de tierras a un anciano de 88 años

CONTRAPUNTO - ACTA

La justicia de Tucumán imputó injustamente a un abuelo de 88 años de edad, miembro de la Comunidad Indígena El Nogalito del Pueblo Originario Los Lule, por el delito de "usurpación de propiedad". Lo denuncia en la nota que sigue el cacique Joaquín Pérez de la Comunidad El Nogalito.

Por este medio, y en mi Carácter de Cacique de la Comunidad Indígena El Nogalito del Pueblo Los Lule de la Provincia de Tucumán- Argentina, denuncio ante la opinión Publica que nuestras Comunidades Indígenas seguimos sufriendo persecuciones por parte de la justicia y de usurpadores que a través de ardides colonizadores pretenden a través de la justicia despojarnos de nuestros territorios del cual vivimos y hemos vivido desde tiempos inmemoriales en forma colectiva.

El día lunes 07 de Febrero de 2.011, en la Comunidad Indígena El Nogalito, sito en el Departamento Lules de la ruta Nº 341 Km. 41, el fiscal Carlos Sale de la fiscalía IV de instrucción, tomo declaraciones a un abuelo de 88 años de edad, miembro de esta Comunidad Indígena El Nogalito, imputado por el delito de: usurpación de propiedad, denunciado por los verdaderos usurpadores de nombres: Carro María Agustina, Claudio Miguel Carro, Mario Carro, Beatriz Tula Santillán, entre otros que pretenden adueñarse de nuestras tierras comunitarias. Llegada del Fiscal Carlos Sale, al domicilio del Abuelo de la Comunidad Indígena Lule.

Se procede al interrogatorio del que se lo acusa al abuelo Arce quien ha sido notificado injustamente en varias oportunidades por la fuerza pública para prestar declaraciones en cede tribunal por el delito del que se lo acusa, pero al encontrarse imposibilitado caminar, el Fiscal Carlos Sale se traslada hasta su domicilio particular del mismo donde se toma declaración de las acusaciones ilícitas en su contra por el delito que nunca ha cometido.

En el marco de esta persecución por parte de la justicia, el abuelo fue acompañado por sus hijos, nietos, bisnietos, familias de la Comunidad Indígena, y el cacique de la misma para darle sosiego y fuerza espiritual, sabiendo que se encuentra en riesgo de sufrir un ACB, como así también fue asistido y asesorado por el abogado defensor de la Comunidad Indígena.

Es imposible que el abuelo de 88 años de edad pueda usurpar sus propias tierras, aquellas que reclaman terceros desconocidos y que dicen ser dueños de títulos de propiedad. Aquellos terceros mienten y quieren engañar a la propia justicia diciendo que son poseedores cuando no se los conoce en la zona. Los actores en este juicio nunca vivieron en la comunidad y recurren a la justicia para obtener sentencias favorables para despojarnos.

El abuelo es uno de los 16 imputados en la causa: Carro María Agustina y Beatriz Santillán C/ Arce Carlos Florencio y Tristán S/ Usurpación de propiedad. No hay elementos que justifiquen o acrediten lo que pretenden demostrar estos colonizadores para despojarnos de nuestro territorio.

Para los Pueblos Originarios es una persecución por parte de la justicia. No es posible que un abuelo de 88 años de edad, con problemas hipertenso, que ha vivido toda su vida de la agricultura en este mismo territorio, que por su problema de salud que atraviesa actualmente se ve incapacitado caminar y en riesgo de sufrir un ACB. Por todo ello, No hay justificativo para que se lo impute de un delito que nunca ha cometido.

A posterior de la declaración al abuelo Arce ante el fiscal Carlos Sale, la Comunidad Indígena ha repudiado mediante asamblea estas persecuciones por parte de la justicia de la Provincia de Tucumán y de usurpadores ardides.

Asimismo, y por este medio, la Comunidad Indígena El Nogalito del Pueblo Los Lule, señala al Sacerdote Walter Enrique Mansilla, de la Congregación Salesiana (amigo de los Carro y de otros usurpadores) como instigador y cómplice de las amenazas de desalojos que sufren nuestras familias indígenas. Mansilla pretende también adueñarse de 250 hectáreas de tierras que pertenecen a la Comunidad Indígena El Nogalito, que en Marzo de 2.008 pretendió instalarse en las mismas. Mansilla entro sin mediar palabras a una huerta Comunitaria que pertenece a familias comuneras Indígenas. Siempre acompañado por la fuerza policial y de terceros (usurpadores que no tienen posesión). Tierra, territorio, es nuestra Pachamama, es la fuente principal del sostenimiento económico de nuestras familias indígenas, y vamos a resistir hasta las últimas consecuencias para que las mismas no sean enajenadas por colonizadores usurpadores.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina: El norte de Córdoba perdió el 85% de sus bosques

Daniel Díaz Romero (PERIODISMO AMBIENTAL - PRENSA RED)

Así lo determina un informe del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV) de la Universidad Nacional de Córdoba, que establece que el 85% de los bosques en llanuras y sierras del norte provincial fueron destruidos.

La investigación representa un desesperado llamado de los científicos a la reflexión de las autoridades y de los productores agropecuarios. Los resultados del trabajo serán publicados este mes en la prestigiosa revista británica Biological Conservation por el interés que despierta en la comunidad científica internacional esta investigación que relaciona la desaparición de un ecosistema completo, el ocaso de algunas especies, la descontrolada expansión de los cultivos de soja y la pobreza de los pobladores del norte cordobés.

El relevamiento, sin precedentes en nuestra región, abarca un área de 27.000 km2, desde las Salinas Grandes hasta la Laguna de Mar Chiquita y revela la extinción, en nuestra provincia, de un emblema del norte cordobés: el Quebracho Colorado.

“No hay que tocar más un bosque en Córdoba"

Marcelo Zak, biólogo y miembro del IMBIV, quien inició el estudio del estado actual de la vegetación en la provincia, afirma que “El territorio estudiado tuvo una degradación anual, mayor a la que sufren los bosques tropicales” y agrega que “la media internacional de pérdidas de bosques es del 15%, nosotros perdimos el 85%”

Los resultados son contundentes: Los bosques serranos pasaron de cubrir el 8,4 % al 0,5% del territorio provincial. Los bosques situados al este de las sierras cordobesas que hace 30 años cubrían el 20,5%, ahora solo representan el 2,1% y los del oeste, del 23% pasaron a representar solo el 5,6% de la superficie de la provincia.

Las categóricas estadísticas adquieren un perfil conmovedor cuando provocan el lamento de los científicos: “Estudiamos la vegetación en el lugar y a las pocas semanas regresamos y descubrimos que ya no estaba. Es muy triste porque es como una muerte”, dice el investigador y advierte que “No hay que tocar más un bosque en la provincia porque no existen conocimientos suficientes sobre pérdidas económicas producidas por la destrucción del monte”

Adiós quebrachos, adiós

Un científico alemán que recorrió la geografía provincial, escribió en 1904: “Descendiendo por las sierras, se entra pronto en una zona de magnifico monte, que se distingue por la exhuberancia de su vegetación, el espléndido desarrollo de sus árboles, arbustos y enredaderas, y por la frescura, ilustrada por la abundante vegetación”. El botánico describía a los montes cordobeses como “verdaderas joyas”.

La gente que habita esos sitios vivía de los recursos naturales de un monte que ya no está. Esto implica que cuando arrasan los bosques, estos se llevan consigo las especies que lo habitan, ejemplo de ello es el quebracho colorado, árbol emblemático de 40 metros de altura que poblaba el norte y que el informe el IMBIV determina que está extinguido.

El biólogo Marcel Zak reflexiona acercad esto y dice: “Imaginemos lo que perdimos porque es una verdadera tragedia, ya que la estructura que reemplazó a los montes de quebracho colorado permite menor biodiversidad, con menos especies. Destruimos riqueza biológica cuando permitimos el caótico crecimiento de la frontera agrícola”, concluye el investigador.

“En esas unidades ecosistémicas, que funcionaban armoniosamente, las familias vivían, modestamente, pero con una buena calidad de vida”, afirma el científico que realizó estudios de campo en el lugar y reseña que cuando grandes terratenientes empezaron a codiciar esas tierras, los lugareños se las vendieron por poco valor. Los nuevos dueños, entonces, transformaron los bosques en territorio agrícola.

Al respecto, el biólogo sostiene que “Esto fue alentado por el aumento de las precipitaciones en el norte de Córdoba”, con lo cual pudieron introducir la soja, sin necesitar riego, pues es un cultivo que necesita mucha lluvia.

“La pampa -dice Marcelo Zak- es una de las planicies productivas más importantes del mundo. El precio de la tierra era tan alto que, aquellos que querían expandir su producción agrícola, fijaron su mirada en el norte de la provincia porque los precios de esas tierras eran muy bajos y, con poco dinero, compraron territorios enormes”

“Los chicos panzones”

Hace mas de 100 años el 25 % de la población provincial habitaba en el norte pero en 1991, los habitantes representaban menos del 5% y es porque los lugareños viven una realidad diferente a la del resto de la provincia. “Familias numerosas viven en ranchos, rodeados de suelos desnudos, en donde las mujeres lavan, en fuentones, las gastadas ropas de chicos panzones”, así describe, el biólogo Zak, a los niños víctimas de la pobreza y la desnutrición infantil.

El científico no duda en relacionar la pobreza extrema en Ischilín, Río Seco o Sobremonte con la escasez de recursos naturales que la ausencia del monte produce. Es que los cambios desatados por la explotación del bosque no generaron mejoramiento en la calidad de vida de la población. Además, se extinguieron especies a nivel local, probablemente, en forma definitiva.

“Los Departamentos más pobres de la provincia están en el norte, donde hay un porcentaje del 90 % de desocupación” y allí, desde hace 30 años, el paisaje cambia por un proceso regresivo, a través del cual, un ecosistema de grandes bosques se transforma en un matorral y luego en simples hierbas.

El científico explica que “Los cultivos, pasaron de representar el 3% a cubrir el 30 % del área estudiada. Esa es la verdadera tragedia: la gente se empobrece y la tierra también”, dice el investigador y señala: “Sé, a ciencia cierta, que hay chicos panzones, porque el bosque y sus recursos naturales ya no están”

Soja para hoy, hambre para mañana

Pero el crecimiento de las precipitaciones que alientan la agricultura sojera es incierto: “Cuando el fenómeno climático disminuya, sucederá lo que ya se observa en muchos lugares: campos abandonados, tras eliminar el bosque para producir soja”

El investigador del IMBIV reclama que “Parte de las retenciones agropecuarias sean destinadas a proteger los montes” y cuestiona que Un terreno desmontado sea considerado como mejorado.

“Si venden un campo que tiene un bosque hermoso, vale menos que un suelo pelado. Además, existen innumerables costos ambientales asociados a la producción de soja y quien recibe el beneficio económico no los paga, sino que lo hace la sociedad. Quien recibe las ganancias debe internaIizar esos costes, porque se enriquece mientras, lo que dejan de nuestros montes es una muestra de museo”, advierte el investigador.

El autor del informe destaca las riquezas del bosque y sus ventajas ecosistémicas, ya que abastecen los acuíferos, controlan inundaciones, producen oxigeno y sirven de hábitat para la fauna, además de proteger los suelos del arrastre del viento, un recurso que tarda siglos en recuperarse ya que, 10 cm. de suelo, tardan más de 100 años en reconstituirse.

“Es una verdadera tragedia y el gobierno no hace nada”, sentencia Marcelo Zak y agrega: “Creo existe un gen en la mente de los gobernantes que hace que solo piensen en función de su periodo de gobierno, cuatro años; un funcionario serio piensa en planificar sobre el ambiente a muy largo plazo, no solo por el periodo en el que dura su mandato”

“Cuando talan los bosques devastan la esperanza”

“Si no quedan bosques, no hay ilusiones para el futuro. Hoy los productores y los gobiernos se preocupan por el beneficio económico pero no valoran la ganancia ecológica y económica de conservar”, reflexiona el biólogo"

“Sin bosques no hay agua, eso es muy simple. Vivimos en un territorio árido con déficit hídrico y, sin embargo, lo despojamos de los montes. Sabemos que existe el problema, pero no hacemos nada, trabajamos en nuestros laboratorios conociendo esta realidad, pero el compromiso de las autoridades pasa por otro lado. Un gobierno que promete bienestar a cambio del futuro de mis hijos, no me consuela”, expresa Zak.

“Tengo la esperanza de dejar a mis hijos los montes nativos y los gobiernos me la roban, porque el desarrollo sustentable, del que tanto hablan, solo tiene sentido si piensan en la generación que viene, es un compromiso ético con quienes aun no nacieron. Un ambiente natural, en buen estado, es una esperanza para el futuro. Cuando talan los bosques nativos desbastan la esperanza”, concluye el investigador.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina: El Movimiento Nacional de Estibadores Portuarios de Pie realizó su ingreso formal a la CTA

ACTA

En el marco de su 5° Congreso el Movimiento Nacional de Estibadores Portuarios de Pie delegados marítimos y navales de 12 puertos del país votaron por unanimidad, su ingreso a la Central de Trabajadores de la Argentina. El encuentro tuvo lugar en la sede ubicada en Puerto Nuevo, frente al Río de la Plata.

El congreso se inició formalmente dando la bienvenida a los delegados acreditados, que arribaron desde los puertos de Alto Verde, Santa Fe, Paraná, Concepción del Uruguay, Ingeniero White, Mar del Plata, Río Santiago, Campana, Zárate, La Plata, Beriso, Ensenada, San Martín, San Lorenzo, Ituzaingó, Lima, Misiones, Barranqueras-Chaco y la recién creada regional de Corrientes, para dar carácter institucional a esta voluntad y decisión de unidad de clase, de la cual son portadores.

Para dar inicio al Congreso fueron acompañados por Daniel Jorajuría, Claudia Baigorria, Darío Perillo, de la Mesa nacional de CTA, y de Capital Dora Martínez, José Peralta y Carlos Chile, quien expresó: “Somos portadores del saludo del compañero Pablo Micheli y de todos los compañeros de la mesa nacional de la Central y de la Capital. Pablo nos ha pedido que junto con Daniel, Claudia y Darío lo representemos en este Congreso y decirles que estamos muy felices del camino que hemos transitado juntos en esta última etapa, porque nos junta la misma historia de vida, la misma pelea”.

La solidaridad se hizo presente también en el saludo fraterno enviado por Norita Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y la presencia de Paula Becerra del Sindicato de Salud; Silverio Gómez, Secretario General de UCRA; compañeros de UETEL y del MTL; Raúl Llaneza y Adela Zaltzman, compañeros delegados del INDEC, junto a compañeros del Sindicato de Subterráneos.

A continuación se dio lectura y se sometió a votación el orden del día: Ingreso a la CTA, conformación de una Federación Nacional, informe de la situación política, propuestas, cronograma y reglamento de funcionamiento.

El compañero Bernabé Naranjo, por la mesa directiva, argumentó esta estrategia de abonar y fortalecer la unidad de todos los trabajadores portuarios: “fuimos y seguiremos yendo a todos los puertos del país, para construir la Federación porque sabemos que la unidad es la única herramienta posible para cambiar la historia y nunca negociar la dignidad que conseguimos con el trabajo”.

El compañero también habló de programa político de los trabajadores: “No queremos una CTA que sólo pelee por aumentos salariales, convenios colectivos, sino que fundamentalmente luche por la transformación revolucionaria de nuestra Patria, que consiste en la recuperación del patrimonio nacional por parte del Estado, la flota mercante, de YPF, de los puertos, la flota fluvial, los ferrocarriles, las comunicaciones, hoy en manos de los monopolios, socios de los neoliberales y vende patria. Una Central que profundice la lucha por la creación de fuentes de trabajo para que cientos de miles de compañeros tengan condiciones dignas de vida, salud, vivienda, educación, que se organice para alcanzar la verdadera justicia social”.

Luego, por la mesa directiva del Movimiento de Estibadores, su Secretario General, Francisco Pancho Montiel, fundamentó las razones del ingreso a CTA y la conformación de una Federación Nacional “como nos propusiera el compañero Pablo Micheli y Carlos Chile ”, porque “hemos recorrido un largo camino de lucha resistiendo el embate de la política privatizadora de liquidación de nuestras fuentes de trabajo y de pérdida de la soberanía de los puertos de nuestra Patria, porque hemos peleado por obtener una reparación histórica a todos los compañeros que fueron despojados de sus derechos laborales y así logramos que hoy se hayan podido jubilar 3 mil compañeros y porque compartimos los mismos principios de autonomía, democracia y libertad sindical con esta Central que se reconoce heredera de los valores de la CGT de los Argentinos.”

Un momento de profunda emoción sucedió cuando se nombró Presidente honorario al compañero Jacinto “Monito” Abraham, como también el aplauso de pie que recibieron todos los “queridos viejos de la resistencia”, que “nos enseñaron cómo se comporta un delegado, cómo se comporta un hombre honesto en el puerto de Buenos Aires, que dan fe que la juventud no se vive en los años sino en la capacidad de soñar. “

En aquellos desolados años 90, cuando se peleaba casi sin esperanza, estos “viejos” resistentes se autoconvocaron y aguantaron el chubasco en el mítico bar de Cochabamba y Paseo Colón, o bajo el puente de la autopista (cuando el mozo los invitaba a retirarse por falta de consumición); pero no se sentaron a esperar el devenir de los días sino que construyeron la esperanza y la organización. Fueron y son mujeres y hombres de palabras directas, de corazones cándidos, pieles curtidas de aire, río, sol, obreros de puertos. Es Mono, Jorge, Naranjo; es Ana, explicando cómo enfrentaron las causas judiciales de delitos comunes que les “armaron” por luchar, para criminalizar la protesta y dispersarlos. Ana que expresa: “conciencia de clase es darse cuenta quiénes somos y qué mundo queremos. Haremos la CTA de los 6 millones de compañeros”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Mis respuestas a siete preguntas políticas sobre América hechas desde Canadá

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

Mi amigo, el periodista “Juanito Guanabacoa”, muy preocupado por los problemas socio-políticos de America, me ha enviado desde Canadá, siete preguntas buscando que también otros colegas suyos de diferentes países le den sus respuestas.

1. ¿Hay opción político-social de transformación en México y Colombia, a partir de las instituciones existentes? Desde luego que hay enormes posibilidades de transformación política y social, pero no a partir de las instituciones capitalistas existentes que han sido las que han frenado el crecimiento de esos países y la distribución equitativa de sus riquezas. México tiene hoy 113 millones de habitantes y Colombia rebasa los 45 millones, pero más de la mitad de sus poblaciones viven en la pobreza y la miseria. Los dos países han sido gobernados durante más de un siglo por poderosas oligarquías militares y civiles que han mantenido a la población sin posibilidades de intervenir directamente en la solución de sus problemas básicos. Ambos países han sido azotados por el narcotráfico y sus gobiernos, empresarios y Estado en su conjunto ha sido penetrados por los negocios que se realizan alrededor de la producción y distribución de la droga.

2. ¿Qué tiene que ocurrir para que se den movimientos sociales de la magnitud que se dieron hace 30 años en ambos países? Hace 30, a principios de los años ochenta, comenzó a imponerse en Neoliberalismo en el mundo. Este modelo económico, político, cultural, creado por los asesores de la Thatcher y Reagan, consistía en impulsar la privatización en todos los campos y al mismo tiempo acabar con la intervención del Estado en la economía, todo en nombre de la globalización y la plena libertad de mercados. En las estadísticas la macroeconomía y el comercio crecieron, pero sólo en beneficio de los más grandes magnates del capital; millones de pequeños negocios que no pudieron competir desaparecieron y la distribución de la riqueza se hizo mucho más injusta al concentrarse entre una minoría. En vez de grandes movimiento sociales como reacción contra el gigantesco desempleo y los salarios miserables, se registró un enorme crecimiento del trabajo informal, de la migración y eso que llaman delincuencia.

3. ¿Qué similitudes existen en las políticas gubernamentales contra los líderes sociales en estos países? Los gobiernos de México y Colombia, así como los de Perú, Costa Rica y casi toda Centroamérica, han jugado el papel de puntales de los intereses de los EEUU en el continente. De distinta manera, pero con firmeza esos gobiernos han perseguido a los líderes sociales radicales, los han encarcelado y muchas veces asesinado. En México, desde que asumió el gobierno Calderón en 2006, el ejército y la policía –con el pretexto de combatir el narcotráfico- ha ocupado los principales estados del país. En Colombia, con una poderosa guerrilla que lleva 45 años de lucha por la causa de los pobres y explotados, los gobiernos no han dejado de recibir apoyos económicos y militares yanquis para acabar con la FARC. Lo mismo puede decirse de los otros países que durante más de un siglo no han podido desarrollarse porque sus políticas sólo han beneficiado a unas cuantas familias.

4. ¿Podremos concluir de alguna manera que un ciclo arbitrario de 50 años es significativo para ver que el Sistema sigue causando los mismos males? Sí, es el ciclo que generalmente me pongo por ser yo producto de la Revolución cubana que triunfó en 1959. Recuerdo que hace 52 años me estaba planteando una revolución como la cubana y gozando con alegría las luchas de países africanos 8casualmente Egipto, Argelia, Marruecos) por su liberación del imperialismo francés, inglés y yanqui. Hace 50 años en Colombia alternaban en el gobierno el partido Conservador de Laureano Gómez, Mariano Ospina y Rojas Pinilla, y el Liberal de Lleras Camargo y López Michelsen; mientras tanto en México gobernaba el priísta López Mateos y jugaban los expresidentes: por la derecha Miguel Alemán y por la centroizquierda Lázaro Cárdenas. Mientras tanto las organizaciones de izquierda eran semilegales y otras clandestinas.

5. ¿Que pasa con la clase media en México, Colombia y América Latina? Este problema de las clases medias ha sido analizado en México desde los años treinta, pero más desde los cincuenta cuando comenzó a crecer aceleradamente como producto de la urbanización. Marx le llamó pequeña burguesía para diferenciarla del proletariado y las clases altas o burguesía. Las clases medias crecieron junta a la industrialización, pero sobre todo el sector servicios. Marx ubicó a la pequeña burguesía con aspiraciones de hacerse rica y ser clase dominante, pero el desarrollo del capitalismo fue sometiéndola hasta hacerlas clases medias bajas y proletarizarla. En los años sesenta el grupo de Frankfurt, particularmente Adorno y Marcuse, hablaron de las clases marginales y englobaron a las mujeres, los estudiantes, los marginales como fuerza revolucionarias ante una “aristocracia obrera” que se había integrado al capitalismo. Estos puntos de vista aceleraron la polémica. Hay se habla de “sociedad civil” envolviendo a medieros.

6. ¿Podrá el capitalismo poner a las clases medias contra la lucha de los trabajadores que buscan liberarse? No se lo que pasará. Las clases medias crecen rápidamente, al mismo ritmo en que el capitalismo se extiende. Los medios de información, en particular la televisión, penetran en el 95 por ciento de los hogares haciendo más extensa la ideología capitalista, el individualismo y el odio contra todo aquello que signifique colectividad. Las clases medias son muy difíciles de ubicar por sus aspiraciones –como profesionistas o trabajadores de “cuello blanco”, a ser clase dominante. En el capitalismo de los países desarrollados el proletario explotado, oprimido y miserable de Marx de mediados del XIX –sobre todo el de la gran industria capitalista- es ya minoritario, Un porcentaje de ese proletariado ya es clase media y busca imitar la vida de los burgueses. Todos aquellos que no lograron enraizar su conciencia de clase hoy son simples marionetas del consumismo capitalista.

7. ¿Cuáles podrían ser las resultantes si la sociedad en su conjunto mantiene una posición pasiva? Se cumpliría plenamente el planteamiento de Darwin en el sentido del “triunfo de los más fuertes y mejor adaptados”, esto en el capitalismo quiere decir una mayor consolidación de la riqueza entre los menos y la explotación y la miseria entre los más. Pero los izquierdistas y marxistas, aunque en determinadas coyunturas vean la pasividad y se desesperen ante ella, viven –no se si como los religiosos- con la esperanza de que en otras coyunturas de crisis la sociedad se levante y cambie las cosas en su propio beneficio. No se entre cuántos años o décadas. Túnez y Egipto, así como Venezuela y Bolivia, están poniendo ejemplos de lo mucho que hay que hacer. ¿Puede dejarse a un lado lo que representa en estos años China, India, Brasil, Rusia y otros países que están confrontando sus economías y políticas con el imperio yanqui? Mi querido Juanito no hay que perder las esperanzas, aunque allí en tu Canadá se viva con muchas comodidades.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Ciencia, arte y guerra en escena

Alpher Rojas Carvajal (especial para ARGENPRESS.info)

Las dinámicas del conflicto interno armado -y de todos los conflictos- que vive Colombia, han tenido a un tiempo, real y simbólica incidencia en las formas de legitimación del poder en gran parte de nuestro proceso histórico, unas veces para consolidar formas de dominación, otras para impulsar reformas que -en algún momento- han impedido la disolución social de la república.

Mirándose en ese espejo fragmentado diversas expresiones de la sociedad, la cultura y el arte han construido representaciones, imaginarios y proyectos para darle curso al espíritu creativo y al pensamiento crítico e inconforme en una bifronte toma de distancia, a través de la cual mantienen abierto el debate nacional en defensa del perfeccionamiento de la democracia. Como lo señaló repetidamente Norberto Bobbio, “La verdadera medida del consenso es, precisamente, el disenso”.

Sin embargo, de los elementos metabolizados por esa guerra “prolongada de mediana y baja intensidad”, las únicas lecciones aprendidas –o las que más recuerda la opinión nacional- son las de la reingeniería militar y del escalamiento armamentista que avanzan al ritmo de una internacionalización dependiente junto con el desangre de nuestra sociedad. El resultado de ese “progreso” es un aparato de guerra que se cuenta entre los más grandes del mundo a expensas de enormes recursos restados al proceso democrático y una guerrilla con más de medio siglo de vigencia cuyas estrategias militares y políticas no parecen tener visos de agotamiento, por lo menos en el corto plazo.

No obstante, al margen de la trama articuladora de interrelaciones conflictivas y del consecuente congelamiento sociopolítico, florecen procesos culturales que le han aportado al conocimiento de nuestras características sociales, en muchas ocasiones de forma accidental, elementos que no por complejos son menos importantes y señalan que aún hay vida al margen de la guerra. Uno de ellos (aparentemente simplista) es la paradójica identificación de nuestra geografía vía la expansión del conflicto. Quiere ello decir, que pueblos cuyas coordenadas difícilmente las conocía el Agustín Codazzi o la antropología, hoy son plenamente visualizados por los centros de información de la comunidad internacional. Es una manera impropia y obligada de reconocernos, como fue, por ejemplo, la comprensión forzada de la geografía planetaria a través de la segunda guerra mundial, por sus bombardeos y sus migraciones en la primera mitad del siglo XX.

En el campo de las ciencias sociales nos ha aproximado a reflexiones de académicos prestigiosos como Eric Hobsbawm, Medófilo Medina, Charles Bergquist, Gustavo Gallón, Alfredo Molano, Carlos Miguel Ortiz, Rodrigo Uprimny, Fernán González, Gonzalo Sánchez, Alejo Vargas, Daniel Pecaut, Carlos Medina, Rocío Londoño, Diego Otero Prada, Marck Chernik, Claudia López, Ingrid Bolívar, Darío Betancur, León Valencia, entre otros investigadores que se han propuesto construir un conocimiento desde la observación y la identificación de las características del conflicto y han propuesto salidas -en ocasiones contradictorias pero siempre propositivas- a la resolución de la crisis nacional.

En otra perspectiva, el arte ha incorporado versiones muy interesantes del conflicto y la violencia a la literatura, campo en el cual han incursionado escritores, periodistas, actores armados y víctimas: Ingrid Betancourt con su libro “No hay silencio que no termine”, o la interesante producción biográfica sobre “Simón Trinidad, El hombre de hierro”, del periodista Jorge Enrique Botero o la buena novela “Líbranos del bien” de Alonso Sánchez Baute o “Armas y urnas” que investiga el genocidio de la UP, del periodista Stephen Dudley o “Las guerras de doble cero” del director del Centro para la Resolución de Conflictos Internacionales de Columbia University, Aldo Civico, o “La reconstrucción de Colombia” conjunto de ensayos del filósofo Alfredo Gómez Muller, o “Los señores de la Guerra” de Gustavo Duncan y, así, un profuso boom de obras en cuyas páginas se ha derramado tanta tinta como sangre han hecho correr nuestras guerras. Institutos y Fundaciones con origen académico han realizado importantes investigaciones: Iepri, Cinep, Planeta paz, Redunipaz, Redepaz, Colombia Plural, ArcoIris. Por su parte medios electrónicos de comunicación masiva tienen espacios especializados para la reflexión sobre la violencia y el conflicto: www.razónpública.com, www.lasillavacía.com , Atisbos del historiador Humberto Vélez.

El cine también ha sido un filón de extraordinaria acogida. La “película “Golpe de estadio” dirigida por Sergio cabrera, cinta magnífica en la cual se muestra cómo la policía y la guerrilla pueden convivir durante un partido de futbol. “El cartel de los sapos”, de Andrés López, constituido en éxito de audiencia internacional de cine y TV. Feliza Burstein, sacrificada escultora de la sangría y Alejandro Obregón creador de insuperables imágenes alegóricas de la confrontación.

Ahora, con el prestigioso auspicio de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios, Aspu, ha salido al público el libro del sociólogo Miguel Ángel Beltrán, “Crónicas del otro cambuche”. Este académico –actualmente detenido en la cárcel La Picota-, ha hecho uso de las mejores herramientas de la creación literaria –me refiero al estilo y a los recursos narrativos-, para presentar el deletéreo curso de la vida en el panóptico estatal. Es una historia de vida y una microhistoria política. Su ingeniosa pluma recoge sus pasos de militante de la UP y en el recuento de su trayectoria académica los períodos más interesantes de la historia nacional reciente.

Miguel Ángel Beltrán Villegas -1964-, despliega sus recursos de investigador para detectar las expectativas de la sociedad patibularia, examina el comportamiento de mafiosos y paramilitares, de presos comunes y guerrilleros, sus rencillas, sus abiertos desafíos, su enorme poder extramuros. La corrupción de los cuerpos guardianes del INPEC, es descrita en toda su asombrosa criminalidad. Entre tanto, dicta clases de historia de América Latina, gramática y ortografía, crea obras de teatro y escribe cartas y ensayos. Logra domesticar los peligrosos “felinos” del hampa y elude el asfixiante espacio de las drogas y las armas, con los proyectiles de su conocimiento científico. Un trabajo y una lectura excepcionales que conmueven y perturban.

Alpher Rojas Carvajal es analista político e Investigador social.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...