viernes, 18 de febrero de 2011

Los instrumentos de la dominación imperialista en el escenario mundial

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Gracias a su diversificado sistema propagandístico, Estados Unidos ha conseguido imponerle su visión, estilo de vida e intereses particulares al resto del mundo, en un contexto internacional donde sus grandes corporaciones transnacionales contarán siempre con el despliegue inmediato de sus fuerzas armadas en cualquier zona geográfica, aún las más distantes, sin que le asista a ninguno de los países agredidos el derecho natural de defenderse, con todo lo que ello implica y representa para la continuidad y el respeto de su correspondiente soberanía nacional.

Del mismo deriva la anuencia sutilmente forzada en torno a situaciones álgidas con gobiernos que -de una u otra manera- buscan una vía independiente del curso de la historia marcado por las elites dominantes de Washington desde el momento mismo que cesara la Segunda Guerra Mundial, cosa que devino en golpes de Estado, bloqueos económicos, sabotajes, invasiones, acusaciones sin base de violaciones a los derechos humanos, de totalitarismo, de comunismo, de narcotráfico y de terrorismo, asesinatos selectivos de dirigentes políticos y sociales, amenazas constantes de agresión y manipulación de los organismos multilaterales, entre éstos la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA) que tienen como soporte principal las mentiras vertidas por dicho sistema. De este modo, Estados Unidos ha justificado su injerencia imperialista en Guatemala, Cuba, República Dominicana, Vietnam, Grenada, Líbano, Panamá, Afganistán e Irak, sin olvidar lo mismo mediante el derrocamiento de los gobiernos de Chile, Haití, Venezuela y, en el tiempo reciente, de Honduras.

Esta forma de doctrina fue acompañada por la constitución de la USAID bajo el gobierno de Harry S. Truman en 1946, del Banco de Importaciones y Exportaciones (Eximbank), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento o Banco Mundial (BM), la Organización para el Fomento de Inversiones en América Latina (ADELA) y sus otros apéndices financieros, los cuales han tenido -fundamentalmente- un papel relevante en la promoción y mantenimiento de la dependencia económica de los países de Nuestra América respecto al Tío Sam.

Todo ello, conformando una vasta estrategia hegemónica diseñada al cabo de la Segunda Guerra Mundial y enunciada por el ideólogo y fundador de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, Allen W. Dulles, en el libro titulado “El arte de la inteligencia”, para contrarrestar, derrotar y, finalmente, eliminar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), su enemigo ideológico y militar, de modo que la hegemonía estadounidense se impusiera sin rivales a nivel mundial, aplicándose luego en cada una de las zonas geográficas del planeta donde la autodeterminación de los pueblos personificaba una amenaza para la hegemonía imperialista, siendo el comunismo internacional la excusa perfecta para legitimar la intervención abierta o encubierta de Washington, como se evidenció desde entonces en Nuestra América, el sudeste asiático y África. Según Dulles, “solo unos pocos acertarán a sospechar e, incluso, a comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarle, desacreditarle y señalarle como desecho de la sociedad” y, dependiendo del grado potencial de amenaza que representara, matándola.

Tal estrategia fue perfeccionándose con el tiempo a través de equipos multidisciplinarios, teniendo en la industria cinematográfica de Hollywood, sin duda alguna, uno de sus mejores medios de propaganda, al crear una serie de iconos -tipo Superman o Rambo- que resaltan la supremacía racial, cultural, militar e ideológica de Estados Unidos. A lo interno de Estados Unidos, esta misma industria le ha inculcado a la población estadounidense ignorancia, odio y miedo respecto a los demás pueblos del mundo, de tal suerte que los indígenas, los mexicanos, los vietnamitas, los soviéticos, los alemanes, los árabes y los latinos en general, son presentados como salvajes, carentes de alguna moralidad e incultos, a quienes es preciso dominar, sin importar el precio que se pague.

Para lograr su cometido, el imperio ha conformado un frente mediático con canales de televisión, radios y prensa encargados de desinformar a los ciudadanos que acuden a ellos en búsqueda de información y de una opinión equilibrada que les permita conocer qué está aconteciendo. De ahí que éstos busquen influir en la mente de la gente a través de contenidos triviales o que resalten todo lo negativo y morboso que ocurra, como escándalos, accidentes trágicos, asesinatos y/o violaciones. Todo esto tiene que ser desmontado y deslegitimado por los movimientos revolucionarios mediante acciones concretas que les muestren a nuestros pueblos todo el entramado de desinformación y de alienación aplicado por el consorcio gobernante de Estados Unidos, de manera que exista una posibilidad real de emancipación, arraigada en el carácter nacional de cada uno, derrotando la imposición de un pensamiento único como parte de los mecanismos de dominación imperialista en el mundo.

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Visión de un norteamericano que apoyó a Allende (Parte I): ¿Qué está pasando hoy en Chile?

Jonathan Mack (especial para ARGENPRESS.info)

(El autor es un norteamericano que vivió y trabajó en Chile apoyando la presidencia de Salvador Allende en 1972. Psicólogo, PhD, profesor emérito de la Universidad Estatal de Nueva York, Mack regresó a Chile a fines de 2010. "Estas reflexiones se basan en conversaciones que tuve con algunos individuos profundamente comprometidos. Además de Chile, también hablé con gente en La Paz y Cochabamba, Bolivia. Por lo tanto, estos son los puntos de vista de un extranjero, pero un extranjero que ha tenido la oportunidad de hablar con personas extraordinarias", escribió el autor).

“Pasamos por un momento muy oscuro”, me dijo Jorge Arrate, activista político desde hace mucho tiempo y candidato reciente a la presidencia chilena, cuando le pregunté cómo podrían avanzar los ideales socialistas. Política y socialmente estos son tiempos realmente difíciles, no sólo en Chile, sino en gran parte del mundo.

Aunque hay algunas excepciones importantes, es innegable que los ideales socialistas han sufrido terribles reveses. Estas pérdidas no son sólo de poder económico y político, sino de ideología, de llegar con las ideas a la gente. En el Chile de hoy el dolor es especialmente agudo, tras 20 años de liderazgo de la Concertación que no han llevado a un gobierno más progresista, sino a la dominación de los aliados locales del capitalismo global.

A pesar de esta atmósfera opresiva, en mi reciente visita a Chile hablé con muchas personas comprometidas y apasionadas para quienes la dificultad de la lucha no puede ser una razón para abandonarla.

Mirando atrás para ver hacia adelante

Cuando yo viví en el Chile de 1972, se estaba tratando de hacer algo insólito: la transición al socialismo y, sobre todo -si no exclusivamente-, a través de medios no violentos. La intensidad de la reacción, el horror y la crueldad de la dictadura dieron testimonio de lo importante que era no sólo detener a Allende, sino borrar de la memoria colectiva la posibilidad de un pueblo de revolucionar a su propia sociedad.

Cuando la dictadura tomó el poder, en Chile se desvanecieron millones de vidas y esperanzas. Psicológicamente, el terror del Estado demanda más que aquiescencia. Exige que las personas repriman sus esperanzas y aspiraciones, nieguen sus percepciones y su comprensión. La pérdida de Chile se extendió mucho más allá de sus fronteras. El recurso del control por el terror envía el mensaje de que el precio de la lucha es demasiado alto. La desaparición de la tentativa de Chile para socializar democráticamente un amplio sector de su economía se convirtió en forraje para los medios de comunicación globales. Casi al unísono, todos los órganos monopólicos controlados por las corporaciones dibujaron otra realidad en las mentes: el derrocamiento de la democracia chilena fue presentado como prueba condenatoria de que luchar por el cambio social sólo trae miserias.

Recordar el pasado inspira el futuro

Caminando a una entrevista recordé mal una dirección y me encontré llamando a la puerta de Londres 38, en el centro de Santiago. Al mirar abajo, a mis pies una inscripción en las baldosas me informó que se trataba de uno de aquellos numerosos lugares donde los esbirros de la dictadura llevaron gente para ser torturada y asesinada. Las placas del pavimento invocaban a algunas de las víctimas: desde un adherente del MIR de 18 años a un hombre de 56 años sin afiliación política. ¿Cuántas permanecen en el anonimato, con sus muertes crueles no reconocidas?

Unos días más tarde, en una ceremonia en el campus San Joaquín de la Universidad Católica (UC), se celebró una reunión anunciando la publicación de la obra Una luz sobre la sombra, con prólogo del Premio Nacional de Historia Gabriel Salazar, que documenta y honra a una treintena de miembros de la comunidad de la UC que fueron ejecutados sin juicio por la junta militar, a menudo arrojándolos al mar. El mayor auditorio del campus, con capacidad para más de 600, estaba repleto, a rebosar. La UC nunca ha reconocido oficialmente los asesinatos: otro caso en que quienes tienen autoridad demuestran la importancia del pasado tratando de negarlo.

Salazar habló con elocuencia de sus actividades en denuncia de los hechos sobre la vida y la muerte de estos valientes chilenos jóvenes. Su intención, dijo, es mantener viva en la actualidad el conocimiento de sus obras y su sacrificio, con el fin de mirar hacia adelante. La memoria no es sólo una manera de mostrar respeto, sino también es una forma de dinamizar las tareas que existen por delante.

Gabriel Salazar es uno entre muchos que han dedicado sus energías a mantener vivo el pasado, con el fin de fortalecer a los más jóvenes en las actuales dificultades. José Miguel Varas, Premio Nacional de Literatura, ha rescatado de manera conmovedora y detallada el papel histórico de la música en la lucha de Chile. Aunque se lamenta de que es difícil esperar un cambio verdaderamente progresista en esta época tan dominada por las fuerzas reaccionarias, también ve signos de despertar del espíritu cultural, tan animado en los años de Allende y tan brutalmente aplastado por la dictadura. Al igual que tantos partidarios de Allende, Varas pasó largos años de la dictadura en el exilio. Sin embargo, continúa su esfuerzo periodístico para mantener la información inspiradora de la oposición a la dictadura que fluye de regreso a Chile.

En nuestra conversación, JM Varas habló de los días más oscuros de la cultura chilena, cuando Víctor Jara fue asesinado y tocar la quena era un delito. Se hizo eco del sentimiento que escuché muchas veces: Que el pueblo de Chile ha sido ampliamente despolitizado. Aunque es abismalmente pobre, la gran mayoría tiene una mínima conciencia de clase y pocas esperanzas de que el cambio sea posible. Mientras tanto, la "clase media" puso en juego su apuesta por el neoliberalismo.

Como quienes lucharon por la liberación socialista en los años 70 envejecen, su reconocimiento de la fragilidad y la finitud de la vida humana los hace conscientes de que sus visiones más esperanzadoras para la sociedad chilena no se realizarán durante sus vidas. Pero esto no les impide actuar. En 2009, Jorge Arrate lanzó su candidatura a la presidencia de Chile. Conversando en su casa de Ñuñoa, destacó cómo fue capaz de utilizar esta plataforma para llegar a los chilenos con la representación de una visión legítima en contraposición a la versión aguada de "socialismo" promovida por las candidaturas de la Concertación. Después de muchos años de lucha, sigue estando profundamente comprometido a mantener viva la llama. Su capacidad de articular su visión en debates televisados a nivel nacional no sólo más que cuadruplicó su apoyo, sino que llevó a millones de hogares una comprensión legítimamente progresista de Chile.

Junto a otros como José Miguel Varas, Manuel Cabieses de Punto Final, y Víctor Hugo de la Fuente, de Le Monde Diplomatique, Edición Chilena (http://www.lemondediplomatique.cl), Arrate sigue presionando por objetivos verdaderamente progresistas.

El pasado no es olvidado por quienes lo vivieron. Otro hombre con quien hablé fue detenido, torturado y luego liberado sólo para ser arrestado de nuevo tras la victoria del "No". La segunda detención fue peor que la primera. Como miembro de la resistencia estaba preparado para hacer frente a las consecuencias de su oposición a la dictadura. Pero ser arrestado de nuevo -después de haber comenzado a llevar una vida "normal"- casi lo destruyó psicológicamente. Era como si el horror nunca cesara. En todos estos años posteriores todavía no se atreve a hablar abiertamente sobre sus experiencias en un café por temor a que otro usuario lo ataque con invectivas insultantes.

Como hablamos en un parque, hizo hincapié en un punto en que muchos otros hicieron eco: Aunque hubo un cierto reconocimiento de las víctimas de la dictadura, la imputación a los autores del horror ha sido inadecuada. Pinochet murió sin ser declarado culpable. No hubo una corte de la reconciliación y en pocos casos pudo ser probada y reconocida la culpabilidad.

En este sentido, fue fascinante ver un documental, Imagen Final (www.imagenfinal.com.ar), que describe el intento de localizar al asesino militar de Leonardo Henrichsen, el camarógrafo muerto a tiros mientras filmaba el asalto traidor a La Moneda menos de tres meses antes del golpe militar. La película muestra el esfuerzo incesante de un periodista, Ernesto Carmona, para encontrar y entrevistar al hombre que cometió este crimen insólito en el que la víctima filmó su propia ejecución. Aunque Carmona fue capaz de precisar al probable asesino, fue imposible que se le enfrentara cara a cara con sus acusadores. ¿Cuántos otros delincuentes se esconden como en las sombras del pasado en Chile? ¿Cómo es posible que una nación pueda avanzar al mismo tiempo que niega su pasado?

Los grandes medios de comunicación crean la realidad con miles de millones de dólares destinados a la producción de televisión, de anuncios de diez segundos para la "familia", comedias y “noticias de veinticuatro horas” de todas partes, más el dominio casi total de los medios de comunicación impresos. Ningún ciudadano puede escapar del estruendo de la televisión y a los titulares de los quioscos que exaltan la "sociedad de consumo", no importa lo que cueste su definición de "buena vida". Esto resulta absolutamente incompatible con el cambio social. El pueblo humilde puede ser digno de lástima, pero no debe realzarse demasiado. La empatía podría conducir a "desestabilizar".

Durante mi visita, monopolizaban las ondas los esfuerzos del rescate para salvar a los 33 mineros atrapados. Se prestó poca atención a las condiciones que llevaron a los mineros a ser atrapados. No se estableció ninguna conexión entre los mineros de San José y las muertes, sólo un mes antes, de seis trabajadores de transporte de explosivos relacionados con la minería en Soquimich. Como explicó Cristian Cuevas, de la CUT, quien representa a los trabajadores subcontratados del cobre, Piñera y sus compinches pueden disfrutar del sol brillante de la publicidad internacional sobre el rescate, mientras las condiciones de trabajo de miles de mineros en Chile siguen siendo deplorables, peligrosas e inhumanas.

Abriendo paso a la verdad

Para contrarrestar la enorme ventaja de la financiación masiva a las empresas de medios de comunicación, muchas personas están utilizando cada vez más eficazmente las formas alternativas de enviar mensajes políticamente significativos.

Paulina Acevedo, activista y periodista del Observatorio Ciudadano (http://www.observatorio.cl/) ha hecho uso activo de los medios de comunicación impresos y de Internet para validar la legitimidad y la importancia de la lucha de los mapuches. (Véanse, por ejemplo, sus videos de YouTube (http://www.youtube.com/watch?v=JnVs0JCqHe4). A medida que hablaba en su casa en las afueras de Santiago, hizo hincapié en que el pueblo no tanto es "pobre," sino empobrecido. Se hacen pobres por otros que chupan toda la riqueza para sí mismos. Al traer a primer plano el derecho histórico de los mapuches a la tierra y su cultura, Acevedo es un ejemplo de periodismo que transmite una realidad innegable, que contrasta dramáticamente con la representación de los mapuches en los medios de comunicación como violentos "terroristas".

Mientras Acevedo trabaja en el modo de activista-periodista, otros han encontrado diferentes maneras de aumentar la conciencia pública. La artista Voluspa Jarpa imprimió un conjunto de libros para dar a conocer al público textos que comprenden los documentos desclasificados de la CIA. Llama la obra "La Biblioteca de la No Historia de Chile" porque la mayor parte del texto ha sido tan fuertemente borroneado por la CIA que dice casi nada. Con ironía, Jarpa muestra la primera página del vespertino La Segunda del día del ataque al WTC manejada de esta misma manera. Debido al interés suscitado por su arte, Jarpa atrajo la atención de la televisión, lo que permitió ver información alternativa en los medios de comunicación.

Al mismo tiempo, los métodos más "tradicionales" de llegar a la gente tampoco han sido descuidados. Como director de la CUT responsable de formación, Cristián Cuevas hace hincapié en la importancia fundamental de proporcionar una perspectiva más amplia, abordando las cuestiones fundamentales de la dignidad, el respeto y las condiciones de trabajo, al mismo tiempo que se lucha por un salario equitativo. Las huelgas y las manifestaciones siguen siendo tan cruciales como siempre, no sólo para dar peso a las demandas de los trabajadores, sino también para educar tanto a los participantes y a quienes observan. (Véase, por ejemplo: http://www.youtube.com/watch?v=q1HBhcSJMas).

Cristián entiende así que la lucha tiene que librarse en muchos frentes y que el pasado informa el presente. Después de haber luchado contra la dictadura como estudiante de secundaria, sigue en pie en la vanguardia impulsando cambios más fundamentales. Además, Cristián se ha atrevido a reconocer su homosexualidad en una sociedad en que aún predominan el machismo y el conservadurismo sexual. Este clima está siendo cuestionado en otros frentes. Me reuní con un grupo de estudiantes universitarios de psicología que categóricamente protestan la discriminación contra los homosexuales. Contrariamente a las normas internacionales, muchos colegios de Chile siguen enseñando que la homosexualidad es una enfermedad que debe curarse con la psicoterapia. Quizás menos arrodillados por el hecho de haber nacido después de la dictadura, estos jóvenes están listos para ponerse de pie y desafiar la autoridad establecida que impone la política social reaccionaria.

A modo de conclusión

Chile ha sufrido una historia difícil. Después de haber mantenido una de las mayores democracias duraderas en toda América Latina, padeció una de las dictaduras militares más brutales e implacables. Veinte años de la coalición de la Concertación trajo "prosperidad" para algunos de la clase media -y una enorme deuda-, pero dejó a la gran mayoría viviendo en o por debajo del nivel de subsistencia. Chile todavía vive hoy bajo una constitución impuesta por los militares, que niega derechos humanos esenciales, incluyendo la libertad de expresión, la libertad de reunión y el debido proceso de ley que respeta los derechos de los acusados. Sin embargo, no desarraigó todo el "cáncer" de pensar libremente, de preocuparse por las necesidades y derechos de todos. Individuos y grupos comprometidos continúan la lucha por una sociedad más justa y equitativa.

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A propósito del despido de Carmen Aristegui (México): ¿Qué ocurre cuando los periodistas se salen del guión? (Parte I)

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

El “despido” de la periodista mexicana Carmen Aristegui como conductora del noticiario estrella de la cadena de radio MVS (FM 102.5 en el DF de México) por presiones del gobierno de Felipe Calderón revela que los grandes medios y los gobiernos de América Latina castigan a los periodistas que se salen del libreto, tal como ocurre en países desarrollados como Estados Unidos y el Reino Unido. Al fin de cuenta, los gobiernos otorgan a los empresarios la concesión para explotar ondas de radio y televisión como ese lucrativo negocio propio llamado “libertad de expresión”.

Aristegui logró su reincorporación al trabajo a partir del lunes 21, victoria que no consiguieron “Los chicos malos en la guerra de Iraq” (1), según el libro del corresponsal cubano José Bodes Gómez, un texto que todo periodista debería conocer. También debería leerlo cualquier ciudadano del mundo interesado en conocer mejor cómo el poder viola su derecho a la información veraz y oportuna.

Cinco historias

Centrado en la cobertura periodística de la invasión de Estados Unidos a Iraq, el libro de Bodes Gómez describe cuatro casos en que los responsables de ciertos grandes medios y algunos corresponsales internacionales decidieron mostrar independencia de los centros mundiales del poder en Washington y Londres, simplemente contando la verdad, a despecho de las presiones gubernamentales y corporativas. El resultado fue atroz, pues esos cuatro esfuerzos por hacer periodismo libre en Estados Unidos y el Reino Unido derivaron en retractaciones, peticiones de disculpas y el implacable castigo del despido. Así, los “malos” no fueron los “chicos de la prensa” y unos pocos jefes “díscolos” de grandes medios, sino quienes usufructúan las alturas del poder. La lectura de este libro -por lo demás tan ameno como una novela- concita hondas reflexiones sobre el verdadero rol del periodista en los tiempos en que vivimos.

Las cuatro historias relatan 1°) el conflicto de más de un año entre la BBC de Londres y el ex primer ministro Tony Blair por cuestionar las invenciones de “los informes de inteligencia” sobre la amenaza a Londres de un ataque con armas químicas y biológicas de Sadam Hussein “en 45 minutos” que justificaron la participación de Gran Bretaña en la invasión, 2°) los entretelones del despido de la cadena NBC del famoso corresponsal de guerra Peter Arnett por haberse dejado entrevistar como experto en guerras por la televisión iraquí, 3°) la inmolación del vicepresidente de la cadena CNN Edson Jordan por haber dicho en el foro de Davos 2005 que los tanques estadounidenses convirtieron en blancos de su guerra -el 8 de abril de 2003- a los periodistas que se hospedaban en el Hotel Palestina de Bagdad, y 4°) las torturas y malos tratos en la prisión de Guantánamo revelados por los periodistas Michel Isikoff y John Barry en la revista Newsweek, del grupo The Washington Post. Estas cuatro historias se conocieron poco o nada en América Latina. La quinta historia alude el caso de la mexicana Aristegui.

BBC vs Blair

El 22 de mayo de 2003 el periodista Andrew Guilligan, del programa Today de Radio 4 de la BBC, reveló que “una fuente de inteligencia” estimó exagerada la capacidad ofensiva atribuida por Tony Blair al Iraq de Sadam Hussein en su informe al Parlamento del 24 de septiembre de 2002. Entonces Blair aseguró que Hussein estaba en capacidad de lanzar un ataque mortífero sobre Londres en 45 minutos. Por lo tanto, el Reino Unido debía secundar a George Bush en su proyecto de guerra. Un segundo informe sobre las supuestas armas de destrucción masiva en poder de Hussein fue divulgado por el gobierno de Blair el 2 de febrero de 2003, pero a los pocos días tuvo que reconocer que parte del texto fue pirateado de una tesis doctoral de 10 años atrás. La invasión a Iraq comenzó el 20 de marzo de 2003, pero la piedra contra la falsedad de los 45 minutos lanzada por la BBC quedó fastidiando los zapatos de Blair. Hubo repercusiones mediáticas, debates parlamentarios y cuestionamientos ciudadanos. La participación del Reino Unid
o en la aventura guerrera nunca entusiasmó a la opinión pública británica. El ex canciller Robin Cook, quien renunció antes al cargo por su desacuerdo con la guerra, exigió una investigación independiente. La cuestión desató un avispero político y mediático.

Guilligan cubría las noticias del ministerio de Defensa, pero siempre invocó “una fuente de inteligencia” (del Servicio de Inteligencia Secreto [SIS], más conocido como MI6) para despistar, alejar sospechas y proteger a su informante, que efectivamente era un funcionario de esa cartera, el experto David Kelly, quien visitó varias veces Iraq con los inspectores de la ONU. El periodista aportó más datos e identificó al jefe de prensa de Blair, Alastair Campbell, como el autor intelectual del informe atemorizador y de la teoría de los 45 minutos, pero jamás reveló su fuente. La BBC cerró filas en defensa de su libertad para informar a los ciudadanos británicos. Campbell y Blair querían claramente propaganda de guerra en vez de información, pidieron desmentidos y exigieron peticiones de disculpas. La paradoja es que la BBC es una corporación pública cuyo presidente –entonces el banquero Gavyn Davies- era tan cercano políticamente al primer ministro Blair, como para que éste lo instalara en el cargo en septiembre
de 2001 con el visto bueno reglamentario de la reina Isabel II.

La situación dio un giro inesperado el 30 de junio de 2003 cuando el propio David Kelly le confesó a su jefe del ministerio de Defensa que él mismo era la fuente. El 8 de julio el ministro de Defensa Geoff Hoon ordenó entregar su identidad a la prensa como la fuente de la BBC. La presión sobre el estresado experto fue enorme. El 17 de julio salió de su casa a dar un paseo y no regresó jamás. Al día siguiente la policía encontró su cadáver en el bosque donde solía caminar y reflexionar.

La familia dudó de la versión oficial de suicidio por corte de las venas de la muñeca porque en el lugar del hallazgo del cuerpo no había demasiada sangre, según expertos. Su viuda dijo después que fue traicionado por sus superiores porque le aseguraron que su nombre nunca saldría en los medios. Hubo una investigación judicial de su muerte a cargo del juez Lord James Brian Edward Hutton, el mismo que en 1999 consideró extraditable a España al ex dictador Augusto Pinochet, donde era reclamado por el juez Baltasar Garzón para encausarlo por delitos de lesa humanidad. (Pinochet terminó siendo rescatado de Londres por un arreglo político entre los gobiernos socialdemócratas del chileno Ricardo Lagos y Tony Blair).

Los detalles más recónditos de este escándalo BBC vs Blair ocupa gran parte del libro de José Bodes. El epílogo fue que el 28 de enero de 2004 el juez Hutton emitió un fallo que exculpó al gobierno de Blair de cualquier responsabilidad en la muerte de Kelly y… censuró a la BBC por la forma en que manejó la noticia. El presidente de la BBC renunció al día siguiente y lo primero que hizo el sucesor –Richard Ryder- fue pedir disculpas por los errores en que habría incurrido la emisora. Empero, el 4 de febrero Tony Blair admitió ante el Parlamento que cuando dijo que Iraq estaba en capacidad de atacar a Inglaterra en 45 minutos con armas químicas y biológicas no sabía que los datos de inteligencia se referían a armas convencionales de corto alcance. Blair salió del cargo en 2007 con el estigma de haber conducido al Reino Unido a una guerra concebida por Bush, como comparsa de Estados Unidos.

Peter Arnett pierde su empleo

Por una entrevista de unos pocos minutos, el legendario corresponsal neozelandés-estadounidense Peter Greg Arnett cayó en desgracia ante el poder industrial-militar, político y los grandes medios de Estados Unidos. Pero no fue por una entrevista hecha por él, sino por la cortesía de dejarse entrevistar por sus colegas de la televisión de Iraq en 2003, mientras cubría la invasión para la cadena NBC y National Geographic.

Nacido en Nueva Zelandia en 1934, Arnett cubrió la guerra de Vietnam para Associated Press desde 1962 hasta la derrota de Estados Unidos en 1975. Ganó el Pulitzer en 1966 y trabajó 18 años para CNN, cuando su dueño era Ted Turner. En 1991 revolucionó el periodismo al cubrir en vivo y directo la Guerra del Golfo transmitiendo desde Bagdad con una pequeña parabólica, junto a Bernard Shaw, mientras los bombardeos de Estados Unidos habían ahuyentado de Iraq a los periodistas extranjeros.

Entre otros golpes periodísticos “visitó al enemigo” -Vietnam del Norte-, entrevistó prisioneros de Estados Unidos, fue testigo de matanzas de civiles en Vietnam del Sur y en 1998 sacó a la luz el uso militar del gas sarín en el vecino Laos en 1970, en la Operación Tailwind descrita en un documental de CNN y un reportaje en revista Time. También cubrió la invasión soviética de Afganistán iniciada a fines de los ’70. Durante la guerra del Golfo afirmó que Estados Unidos bombardeó una planta de leche para bebés que presentó como blanco militar. Las presiones del complejo militar industrial y del gobierno, que pedían desmentidos y “disculpas” por el trabajo de Arnett en CNN, terminaron alejándolo de la cadena hacia 2001.

Arnett regresó a Bagdad en febrero de 2003 para realizar coberturas y un documental sobre la inminente invasión para NBC, MSNBC y National Geographic. El 17 de marzo Bush ordenó que salieran de Iraq todos los periodistas y otros norteamericanos. Los grandes medios, incluida NBC, retiraron a su personal fijo de Iraq y después muchos se incrustaron en las fuerzas invasoras, más en tareas de propaganda de guerra que de información periodística. La guerra, que comenzó el 20 de marzo, iba a ser rápida y según Bush sería “un paseo” de no más de una semana.

Peter Arnett se quedó en Bagdad para presenciar los ataques, tal como lo hizo en la guerra del Golfo de 1991. El 31 de marzo, al cubrir una rueda de prensa del gobierno iraquí, aceptó comentar la marcha de la guerra en una breve entrevista con la TV de Iraq que causó escozor en Estados Unidos:

"Ahora Estados Unidos está revaluando el campo de batalla, retrasando la guerra contra Iraq, quizá por una semana y reescribiendo el plan de guerra”, observó Arnett. “El primer plan ha fallado debido a la resistencia iraquí. Ahora están intentando escribir otro plan… Así, nuestros informes sobre víctimas civiles aquí, acerca de la resistencia de las fuerzas iraquíes, están fluyendo a Estados Unidos. Ayuda a quienes se oponen a la guerra, cuando alguien desafía la política desarrollando estas discusiones”.

Arnett repitió lo mismo que observaban otros corresponsales. La guerra no parecía tan breve como lo anunciara Bush. Pero sus comentarios encendieron una “tormenta de protestas” entre los belicistas de Estados Unidos. Inicialmente, la NBC lo defendió diciendo que había otorgado la entrevista como cortesía profesional a sus colegas iraquíes y que sus observaciones eran “de naturaleza analítica”. Empero, un día después NBC, MSNBC y National Geographic rompieron relaciones con el corresponsal. Dijeron que “era incorrecto que el Sr. Arnett concediera una entrevista a la TV iraquí controlada por el Estado, especialmente en tiempo de guerra, e incorrecto que emitiera sus observaciones y opiniones personales”. Desde entonces, Arnett ha sido excluido de las grandes cadenas de Estados Unidos. (Continuará).

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, secretario ejecutivo de la CIAP/FELAP y director del Círculo de Periodistas de Santiago de Chile.

Nota:
1) “Los chicos malos de la guerra de Iraq”, José Bodes Gómez, Editorial Prensa Latina, 2008, 200 pp, gerenciaeditorial@cl.prensa-latina.cu

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¿Va Costa Rica camino de convertirse en un “Estado fallido”?

Luis Paulino Vargas Solís (especial para ARGENPRESS.info)

Esa es la tesis que, en artículos recientes (1), ha sido expuesta por el sociólogo José Luis Vega Carballo. La idea es sugerente y provocativa. Si esa hipótesis es válida -y me temo que lo sea- entonces la especulación de Jorge Vargas Cullel en su columna (2) del 17 de febrero en La Nación, acerca de los posibles escenarios políticos en Costa Rica para el año 2021, deviene un entretenido pero estéril juego de palabras.

Por su parte, en una entrevista (3) para el Semanario Universidad, Ottón Solís habla de “caos”, el cual atribuye a la estrategia neoliberal en general, como, en particular, al abuso y el poder corruptor de los hermanos Arias. La percepción de Solís es esencialmente coincidente con el diagnóstico de Vega Carballo. Es muy probable que por ahí mismo anden las percepciones populares. Al menos en lo que se refiere a la idea de caos. Del absurdo del puente de la platina al desastre de la vía a Caldera, o las citas médicas a muchos meses plazo, el sinsentido de la política de vivienda o la ineptitud frente al problema de la inseguridad, pasando por la desvergüenza del tráfico de influencia en que los Arias atrapan a funcionarios que ocupan posiciones insignia de la institucionalidad pública costarricense: el Fiscal General, la Procuradora de la República, la Contralora General. Que para el caso es secundario el nombre de las personas implicadas; sobre todo es gravísima la sombra de duda que esto proyecta sobre la institucionalidad pública. El proceso de deslegitimación recibe así una poderosa dosis de súper-vitaminas.

En este proceso de descoyuntamiento del Estado costarricense confluyen un conjunto de tendencias problemáticas. Algunas han sido certeramente señaladas por Vega Carballo. Mi versión del asunto la resumo en lo siguiente:

1. La ideología anti-estatista puesta a circular desde hace más de 25 años, ha provocado un grave debilitamiento de la institucionalidad pública como consecuencia de la prevalencia de una visión que tiende a la restricción –por lo tanto a la inutilización- de las instituciones del sector público. Nunca se hizo nada en serio por mejorar su eficiencia y eficacia; en cambio se propicio empecinadamente su desmantelamiento. Un par de ejemplos: en contraste con la notable performance de 30 o 40 años atrás en materia de vivienda o infraestructura vial, hoy sufrimos una situación de atribulante ineficacia.

2. La liberalización y desregulación de mercados, aplicada de forma selectiva (es innegable la agresiva política proteccionista a favor de exportaciones, inversión extranjera, banca privada y turismo), ha traído consigo la dualización y fragmentación de la economía, el debilitamiento de las empresas (micro, pequeñas, medianas) de capital nacional, el acorralamiento de la agricultura productora de alimentos y la instauración de una práctica sistemática de violación de los derechos laborales. Corolario de todo lo anterior: eternización y feminización de la pobreza, debilitamiento de los grupos medios, profundización de las desigualdades, desmoronamiento de los mecanismos de movilidad social, ampliación y feminización de la informalidad. He ahí quizá la palabra clave: feminización como proceso que arrastra hacia abajo a los hombres y hunde en los extremos últimos de la explotación a las mujeres.

3. Procesos de cambio socio-cultural -acelerados a partir de la revolución informacional de los últimos 20 años- subvierten, y casi inutilizan, las instituciones encargadas de la socialización: la familia, la escuela, la religión. Por todas partes, la dinámica de cambio reverbera y se sale de cauce: las mujeres, las juventudes, la diversidad sexual y de género, la tercera edad, los pueblos indígenas, la población afro-descendiente. La familia se transforma a un ritmo tal que deja en estado de perplejidad a las cavernas religiosas ancladas al pasado. Las formas de convivencia –incluso en lo sexual y afectivo- se revolucionan a una velocidad que hace obsoletas las respuestas ensayadas desde los cánones tradicionales de la educación y la familia. Las leyes quedan a la saga y las instituciones públicas –de por si debilitadas por la miopía neoliberal- responden con la presteza de una tortuga enyesada. Con el agravante de que la adhesión a una moral enmohecida –de lo cual la Presidenta Chinchilla da patético ejemplo- hace mucho más doloroso el proceso.

4. La apertura externa de la economía –progresivamente incrementada- implica una agudización de la vulnerabilidad frente a las oscilaciones de la economía mundial. Conlleva, también, una capacidad declinante para ejercer algún mínimo control sobre el devenir económico nacional. Este proceso se agudiza a partir de 2004, al profundizarse la dependencia de la inversión extranjera.

5. La coalición de tecnocracias apátridas y empresarios-políticos venales instala en la conducción de los asuntos públicos a una camarilla dedicada al favorecimiento de sus intereses y los de sus amiguetes. El estado deviene botín.

6. Y, para concluir, la farsa escatológica de la llamada guerra contra el narcotráfico, a que nuestras clases dirigentes –siempre obsecuentes con los mandatos imperiales- han querido arrastrarnos. Su único “logro” es la violencia desatada que propicia. Ni frena a las narco-mafias ni evita la drogadicción. Sería incomparablemente preferible legalizar la droga. Lamentablemente prevalece una casi unanimidad que establece como dogma intocable la mentira más escandalosa. Entonces, y de la mano de esta guerra fracasada, tan solo nos esperan más violencia, más muertes y más corrupción.

Notas:
1) http://www.elpais.cr/articulos.php?id=41272
2) http://www.nacion.com/2011-02-17/Opinion/ColumnistaDelDia/Opinion2686771.aspx
3) http://www.semanario.ucr.ac.cr/index.php/noticias/pais/3390-otton-solis-excandidato-presidencial-del-pac-rodrigo-arias-jamas-ganara-las-elecciones.html

Foto: Costa Rica, Política - El ex presidente de la República, Óscar Arias, y más atrás su hermano, Rodrigo Arias. / Autor: Mariano Ramírez - LA PRENSA LIBRE

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11 mil kilómetros no son tantos

Daniel Cadabón (especial para ARGENPRESS.info)

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Europa

El imperialismo europeo viene lanzando desde hace años llamados de alerta en contra de la llamada “invasión árabe” del continente. Las proyecciones no tenían nada de sutiles, “vienen por el trabajo” “traen la marginalidad, la promiscuidad, el conflicto…” La inmigración africana es vista como un fantasma que recorre el continente y que trasladaba las problemáticas de la pobreza del continente africano a la Europa blanca. Europa, saqueadora durante siglos de recursos humanos y naturales de África no se hace cargo de su propia responsabilidad histórica y presente. La alusión a la invasión árabe-africana de ilegales, sacudida vehementemente tanto por los “humanistas europeos” de la internacional socialista y de la tercera stalinista, como tradicionalmente por los derechistas dandys y pedófilos, que gobiernan Francia e Italia, despertó entre importantes sectores de la población sentimientos xenófobos, racistas y homicidas, aunque la finalidad real de los gobiernos estaba en justificar los crímenes que los ejércitos europeos junto a los mercenarios yanquis sistematizaban en Irak y Afganistán .

La rebelión africana pronosticada por estos “humanistas” estaba lejos de ser realizada por estos hombres y mujeres, expulsados por el hambre y la guerra de sus propios países. Los africanos exportaban el delito y la anarquía cultural.

Europa no está para rebeliones entre sus propias clases explotadas y precarizadas; los trabajadores franceses, españoles, italianos, ingleses, alemanes, etcétera, organizados y educados por estos partidos “socialistas y comunistas” históricos, son alimentados ideológicamente en la advertencia de que Berlín marcó un final, por la visión de los burócratas que gobiernan sus sindicatos y sus organizaciones sociales: la dictadura del proletariado no será en Europa nunca más. En definitiva, es la civilizada democracia burguesa la que ocupa el último peldaño de la evolución humana en cuanto al establecimiento de relaciones sociales de producción. ¿Acaso no son estos propios partidos históricos “socialistas y comunistas” europeos los que arriaron las banderas de gobiernos obreros, relegando las consignas del marxismo al poético campo de la utopía? ¿Acaso, estos partidos, que gobiernan en el marco del capitalismo al cual se han adaptado, no son la expresión viviente de que: después de la democracia burguesa… sólo el abismo? Casi como los viejos navegantes precolombinos.
Es que en el marco de la democracia burguesa de las corporaciones multinacionales y los monopolios financieros, que es desde donde cobran sus salarios, los nuevos “iluministas del siglo XXI, teorizan sobre la irreversible superación de la explotación del hombre por el hombre y de la lucha de clases.

En la medida en que los negociados imperialistas por el petróleo y las reservas naturales maduran sus condiciones económicas, esta camada de burócratas, que aun no han renunciado a dejar de lado el nombre de “socialistas”, terminan por justificar el colonialismo y la invasión terrorista de tropas mercenarias, como medidas rectoras en contra de la barbarie antieuropea. Nada nuevo bajo sol, etnocentrismo googleado, facebookado, twitiado, pero etnocentrismo al fin.

La amplificación de señalamientos revolucionarios, de apoyo a las luchas de liberación, de promoción del gobierno obrero, serán señalados y desacreditados por los “nuevos iluministas” con una simple frase “se corresponden con una paleoizquierda nostálgica”. Frase cara también para algunos escribas autóctonos que alguna vez se disfrazaron de combatientes por la liberación nacional.

Para la Europa civilizada e imperialista, si las barreras ideológicas se han derrumbado y el capitalismo finalmente triunfó; resolver el problema de la inmigración es cosa simple. Considerado un problema importado, un asunto colateral, es decir policial y no europeo, marchas y expresiones de resistencia donde se agrupan árabes, asiáticos, magrebíes, sudacas, toman entonces el carácter de motines que son respondidos salvajemente por las fuerzas de represión, generando su propio tendal de muertos y heridos.

Pero, estos “despreciados motines de ilegales” no dejan de preocupar a derechistas e izquierdistas por igual, por el efectivo poder de contagio que tienen entre los propios trabajadores locales que sufren los mismos efectos ajustadores, represivos y de recorte de libertades, en medio de una crisis económica mundial que deshilacha las ilusiones de que el fin de los tiempos nos encontrará gobernados por la democracia de la burguesía.

Las extraordinarias movilizaciones antirracistas y en contra de la discriminación y gatillo fácil, que recorren Europa en medio de una oscura campaña xenófoba dan cuenta, cada vez más, de la participación de pobladores locales.

Las huelgas en contra de la precarización laboral ocurren entre europeos y no europeos, las masivas movilizaciones en contra de los planes de ajuste ven juntos a trabajadores blancos y negros, asiáticos y árabes. El látigo golpea por igual, los gases ahogan por igual, la desocupación no discrimina colores. En este marco de convulsión social europea, se disparan las revoluciones en Túnez y Egipto.

Túnez y Egipto

Los “iluministas modernos” se ven obligados a cambiar los libretos: la perversa rebelión que los desagradecidos inmigrantes africanos traían al continente, con toda su carga de conflictos y de malestar para el europeo medio, no esperó en sus propios países.

La Europa civilizada y moderna, la de poderosos sindicatos gobernados por una burocracia de izquierda domesticada, no es revolucionaria aun. Se debate en el atraso de soportar a un pedófilo como premier o en discutir los últimos chimentos sobre Brunni y Zarcozy, mientras se linchan gitanos en los Camps Eliseo.

Claro que su poderosa clase obrera está dando los pasos necesarios para redescubrir la infamia de la democracia ajustadora, sea socialista o de derecha; pero en el mientras tanto el África, atrasada y colonial, empuja la revolución, volteando “faraones socialistas” -otro logro de la modernidad: Mubarak y su partido formaron parte de la Internacional socialista hasta el 11 de febrero de este año, cuando la revolución ya estaba en marcha y los muertos, torturados, desaparecidos, detenidos políticos, por la represión del régimen, cumplían 30 años de existencia- y representantes colonialistas como Ben Alí.

Hay quienes pretenden analizar la movilización popular que concluyó con Mubarak en un helicóptero, contando que el viejo “faraón” con su partida no hizo más que salvar a su propio régimen; es decir, la revolución concluyó en una derrota para las fuerzas revolucionarias. Pero la revolución en Egipto y en Túnez son parte de un proceso abierto, que no hace más que sumar: Argelia, Bahrein, Libia, Marruecos y la propia Palestina, están en un proceso de crisis abierta por la revolución tunecina-egipcia.

En Egipto, las huelgas se extienden a todos los sectores de la economía, tanto es así que una corresponsal de “The guardian” se vio obligado a comentar “¿que no está de huelga en El Cairo?”. Pero no solo en El Cairo, el proceso huelguístico tiene un alcance nacional.

La renuncia de Mubarak, tuvo la intención de ser una salida “pacificadora” para el convulsionado Egipto, el mandato de la renuncia, tanto de Mubarak como de Suleiman, y la entrega del poder al ejercito, era explicito: que las masas abandonen los métodos de lucha de Intifada callejera y que de esta manera permitieran una transición acorde con los planes de Obama e Israel.

El ejercito, un fiel adicto a Mubarak y al régimen de terror creado por 30 años y que hasta horas antes de la partida del dictador seguía con su política de desapariciones y torturas, tomó el gobierno, es verdad, pero lo que aun no pudo, es desalojar a las masas de las calles, ni mucho menos obligar a retroceder a los huelguistas y que vuelvan al trabajo.

Ese es su principio rector -reprimir la revolución- y que lo logre o no, sería la única manera de evaluar una derrota revolucionaria, cosa que hasta ahora es difícil de preveer.

Algunos analistas consideran que la toma del gobierno por parte del ejército egipcio no es más que un reconocimiento de las masas revolucionarias a una institución con prestigio nacionalista. La revolución se vuelve contrarrevolución por la propia voluntad del pueblo egipcio, que considera que un núcleo de torturadores y corruptos son la dirección necesaria para un movimiento tan extraordinario y que se expande a todo el “mundo árabe”.

Veamos un poco el porque del concepto extraordinario que acompaña a revolución.

Las masas egipcias -como el resto de las masas árabes- son mayoritariamente religiosas practicantes, si a esto se le suma el atraso y la pobreza generados por el colonialismo y sus cipayos locales, aparentemente las tendencias rebeldes tenían garantizada la domesticación y el disciplinamiento.

Sin embargo ni la religión, con toda su carga de esclavización de las conciencias, ni más de 30 años de represión con toda su carga de barbarie, no pudieron parar la salida revolucionaria. La revolución trabaja a veces como las placas tectónicas, sin apariencia en la superficie es capaz de provocar un tsunami en el momento menos esperado.

Las salidas de Mubarak y Ben Alí tienen por si mismas un carácter revolucionario e implican una derrota a las dictaduras teológicas y misóginas aliadas al imperialismo.

Es un lugar común decir en Egipto ya nada será lo que fue, no es necesario ser tan optimista aunque se considere que el proceso revolucionario ha comenzado. Las masas egipcias tienen que resolver todavía la dirección de este proceso.

Ese famoso factor subjetivo, que León Trotski simplifico en una sentencia genial: “la crisis de la humanidad es la crisis de su dirección revolucionaria” .

En Egipto se han acelerado las condiciones de crisis del capitalismo; la crisis económica ha tomado un descarnado carácter político que se expande a toda Arabia. Los dictadores maestros de la teología de la explotación tiemblan dentro de sus palacios. El imperialismo yanqui y europeo se espantan por el rompimiento del status quo justo en medio de una crisis mundial sin precedentes o mejor, como consecuencia de ella.

Los explotados del mundo debemos ver en Egipto el germen de un nuevo proceso revolucionario que coloca a los trabajares en un estado de transición como hace décadas que no se vivía.

Hoy le toca a los “faraones” ajustadores y represores, mañana, las masas europeas darán cuenta de sus propios dandys y pedófilos ajustadores y represores.

¿Nosotros? Bueno, 11 mil kilómetros no son tantos, después de todo.

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"Obama o Cristina"

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

No pasaron más que algunas semanas desde que la secretaria norteamericana Hillary Clinton agradeciera a CFK su reacción discreta frente a las revelaciones de WikiLeaks, que mostraban la injerencia de la embajada de Estados Unidos en los asuntos políticos de Argentina. La Presidenta debió haber creído entonces que su gesto había ‘comprado' la neutralidad del matón del norte frente a las elecciones nacionales de octubre próximo.

Los mentideros yanquis habían alimentado esa ficción con la interpretación de que "CFK no es Néstor", aludiendo a una tendencia de la Presidenta a la contemporización. El anuncio, por parte de Obama, en la sesión de apertura del Congreso norteamericano, de que pasaría por Brasil y Chile, y esquivaría a Argentina, la devolvió, sin embargo, a la realidad: los yanquis quieren un cambio de gobierno en las orillas occidentales del Plata. Los mismos voceros del gobierno norteamericano avalaron esta interpretación cuando dijeron que Obama no quería venir a Argentina en un año electoral. No es un problema ‘ideológico' lo que está en juego, como lo prueba la visita que tiene planeada Obama, en esa misma gira, a El Salvador, cuyo presidente es un camarada de ruta proyanqui del FMLN, o a la ex guerrillera Dilma Roussef. Luego de haber defendido con éxito el golpe de Estado en Honduras, el gobierno norteamericano logró que el colombiano Santos impusiera a Chávez un cordón de seguridad en la frontera que ya redundó en la extradición de varios guerrilleros de las Farc, y aún más con el ecuatoriano Correa, que tiene un verdadero pacto militar con su par colombiano. Todo esto ha tenido lugar sin afectar al Plan Colombia, como se llama la penetración político-militar que esgrime como pretexto el combate al narcotráfico. Ahora se prevé extender este plan a México. En las recientes elecciones en Venezuela, el establishment yanqui se entusiasmó con la victoria electoral de la oposición ‘escuálida'. La Argentina K, que navega entre las aguas del Alba chavista y los acuerdos con el imperialismo yanqui y el capital financiero internacional, aparece como el ‘eslabón más débil' de los gobiernos que tienen roces con el gobierno norteamericano -incluso después de la partida de Bush. El esfuerzo que deben hacer los yanquis para quitárselo de encima no es mucho, pues les alcanza que los K no ganen en primera vuelta. Esto explica las tiradas del ministro más proyanqui del gabinete, Héctor "Twitterman", contra el entrenamiento de la seguridad argentina por parte de los servicios yanquis y el ‘incidente' del avión.

Llama la atención que los comentaristas políticos no hayan considerado la ligazón entre la decisión del gobierno de declarar un conflicto con su par de Estados Unidos por la incautación del material no declarado en el avión norteamericano, con el asunto del contrabando de cocaína de ex miembros de la fuerza aérea argentina que fue develado en España. Ocurre que mientras la Justicia de España tiene distanciado al gobierno de Argentina de la investigación, no ocurre lo mismo con la DEA o con el FBI, para quienes no parece regir el secreto del sumario. Se podría sospechar o suponer que el gobierno de CFK espera alguna ‘sorpresa' por este lado, con implicancias en la perspectiva electoral. Las andanzas de Twitterman podrían interpretarse, entonces, como una apertura preventiva del paraguas. El experto internacional Gabriel Tokatlian, describió en Clarín el descontento de Estados Unidos con la posición de Argentina de no implicar a las fuerzas armadas en operaciones contra el narcotráfico, pero no menciona que en Madrid se está ventilando la operación inversa: una implicancia de militares de Argentina con el negociado de estupefacientes. En su momento, Chávez echó a la DEA, el organismo de combate al narcotráfico de Estados Unidos; los K responden al acoso norteamericano sobre el mismo tema desde una posición más módica -con una incautación de material. Todo indica que los tribunales ocuparán un lugar más relevante que la televisión en la próxima campaña electoral, a pesar -incluso- de la ley de medios.

Todo este escenario no alcanza, sin embargo, para rebobinar un escenario de Braden o Perón, simplemente por la enorme atadura que tienen la burguesía criolla y el gobierno K con el imperialismo yanqui y el capital financiero internacional. Una campaña electoral con el lema Obama o Cristina tendría que apoyarse en hechos, como el retiro de las tropas argentinas de Haití, la ruptura de las operaciones conjuntas de entrenamiento con el Comando sur del Pentágono, la anulación de la ley antiterrorista -y, por último, la disposición a tomar medidas económicas contra el capital financiero, ya que la respuesta a esta crisis de parte del capital mundial y de sus Estados sería una fuga de capitales aún mayor que la que está ocurriendo en este mismo momento. Ni la burguesía K, que ha salido presurosa a endeudarse en el exterior, para aprovechar el diferencial entre las tasas de interés que se pagan afuera y la tasa de beneficios que se obtiene adentro, respaldaría un choque con el imperialismo; sería la gota que la empujaría al campo opositor. Esto explica la firmeza de la oposición para defender la versión mentirosa de los yanquis sobre el contrabando de equipos sensibles en el avión incautado, con la excepción limitada de Ricardo Alfonsín. Como nos tiene habituado el nacionalismo burgués criollo, detrás de los gritos histéricos del canciller, y ni qué decir del jefe de Gabinete, se esconde un apasionado deseo de compromiso, o sea de capitulación. El compromiso reforzará la convicción del matón del norte de que podría poner a su pollo en octubre, se llame Macri, Duhalde o Sanz -un triángulo de mediocridades.

A partir de esta caracterización, llamamos a acentuar la denuncia de la penetración norteamericana en los servicios de seguridad y en el Estado argentino, y a reclamar la expulsión de todas las misiones que operan aquí y la ruptura de la colaboración política internacional con el imperialismo yanqui. Sobre esta base llamamos, por sobre todo, a desarrollar un polo político independiente de los trabajadores, advirtiendo que la más mínima confianza en el gobierno y en los K en general, es una vía segura para la derrota.

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Menos impuestos a los salarios y más al sector financiero

Irina Santesteban (LA ARENA)

Un millón y medio de trabajadores formales pagan tanto el Impuesto al Valor Agregado como el Impuesto a las Ganancias. Queda claro con este número que los sectores populares son los que más aportan al erario público.

Desde hace meses que el reclamo para que se eleve el mínimo no imponible al Impuesto a las Ganancias ha pasado de ser una reivindicación más de los sindicatos. Y ya no sólo de los que agrupan a trabajadores con buenos salarios -bancarios, camioneros, judiciales, aeronavegantes, petroleros, etc.-, sino que ahora ese tributo alcanza a gremios con remuneraciones más bajas, como por ejemplo los docentes, cuyos cargos jerárquicos (directores, supervisores, etc.) están aportando.

Según la información que brindó la Administración Federal de los Ingresos Públicos (AFIP) en el mes de enero, el Estado recaudó en este concepto 44.794 millones de pesos, un 40,5 por ciento más que en el mismo mes de 2010, cuando se recaudaron 29.025,7 millones.

Según el cuadro comparativo de la recaudación, publicado en la página web de la AFIP, el total de los impuestos recaudados durante el mes de enero de 2011 fue de 28.471 millones de pesos, de los cuales el IVA fue el más importante con 11.837,31 millones de pesos (41,57%); Ganancias le siguió con 7.110,80 millones de pesos (24,97%); Comercio Exterior (retenciones) con 4.715,40 millones de pesos (16,56%); Débitos y Créditos por 2.661,20 millones de pesos (9,34%); y otros impuestos 2.145,70 millones de pesos (7,53%).

Como se puede observar, los impuestos que más aportan al fisco son el IVA y Ganancias. El primero es el más regresivo, pues lo pagan todos los ciudadanos, cualquiera fuere los ingresos que tengan, y al estar gravados con IVA hasta los productos de la canasta alimentaria, los sectores con menores ingresos son los que, comparativamente, pagan más en este concepto.

De hecho, un millón y medio de trabajadores formales pagan tanto el IVA como Ganancias, por lo que queda claro que los asalariados son los que más aportan al erario público.

Ganancias y acumulación

En el caso del Impuesto a las Ganancias, hubo algunas opiniones en el sentido de que es un tributo "progresivo" porque aporta más quien más gana. Desde esa argumentación, es cierto, pero es necesario que nos detengamos en el concepto de "ganancia". Según el diccionario, "ganancia" es el beneficio económico obtenido por el capital invertido. El salario, en cambio, es "el pago que recibe de forma periódica un trabajador de mano de su empleador a cambio de que éste trabaje durante un tiempo determinado". El trabajo es, entonces, la remuneración que percibe el empleado a cambio de poner su trabajo a disposición del patrón. Carlos Marx investigó profundamente la naturaleza del salario y así desarrolló el concepto de "plusvalía" que es el valor del trabajo no remunerado que el asalariado crea o produce por encima del valor que el patrón le paga por su fuerza de trabajo y que es apropiado gratuitamente por el capitalista. Es para Marx la base de la acumulación capitalista.

En la relación laboral obrero-empleador siempre se concibió al primero como la parte más débil y por ello, por lo menos en teoría, el Derecho Laboral tiene un contenido protectorio, que se resume en la frase "in dubio pro operario" (en caso de duda, a favor del obrero).

En la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo de 1919, se define como uno de sus objetivos prioritarios "la garantía de un salario vital adecuado".

Avance brutal

Pero en la Argentina, el impuesto que debería gravar las ganancias de las empresas y de los capitalistas, es decir, de quienes obtienen "ganancias por el capital invertido", está avanzando por sobre los salarios de los trabajadores, de una manera mucho más brutal que la plusvalía, con la diferencia que en lugar de apropiársela el empresario, lo hace el Estado.

En algunos casos, la incidencia del impuesto a las Ganancias sobre los salarios ha sufrido un incremento mayor al 400 por ciento, comparando lo que se aportaba en 2001 y lo que se tributó en 2010. Según un estudio macroeconómico privado citado por el diario "La Voz del Interior" en su edición del día 29 de enero, "para un sueldo neto de 12.500 pesos en 2010, el impuesto anual fue de alrededor del 8 por ciento, mientras que un empleado que en 2001 percibía un ingreso con similar valor de compra, tenía un descuento equivalente al 2 por ciento. Para un ingreso más elevado, de 18 mil pesos en 2010, la presión se elevó del 6,5 al 15,5 por ciento, aunque en este caso hubo una caída después de 2008 (cuando la tasa había subido más allá del 20 por ciento), por cambios en la forma de calcular el tributo".

Pisos y cotos

Actualmente están alcanzados por el impuesto los trabajadores solteros que cobran desde 4.818 pesos mensuales y los casados con dos hijos que perciben un salario superior a los 6.662 pesos. Para la CGT de Hugo Moyano, estos mínimos deberían ubicarse en los 7.000 pesos para los solteros y 8.000 pesos para los casados, mientras que la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo pide que esos montos se fijen en 8.000 pesos y 10.000 pesos, respectivamente.

Pero quizás lo más irritante de este tributo es que existen dos cotos de privilegio, que son intolerables en una sociedad democrática. Porque aún entendiendo que el concepto de ganancia no puede aplicarse a ningún salario, por alto que éste sea, si el mismo se ha fijado por ley, entonces no puede haber excepciones. Así lo establece la Constitución Nacional en su artículo 16: "La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento; no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas". La obligación de pagar impuestos, sin distinciones más que las fijadas en la propia ley, surge clarísima del último párrafo, referido precisamente a la política tributaria. Sin embargo, en la Argentina, los jueces y algunos funcionarios judiciales no tributan este impuesto en virtud de una acordada del año 1996, dictada por el entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Julio Nazareno. Ninguna acordada puede modificar una ley, eso está en la base de nuestro sistema republicano.

Más equitativo

Y están exentos también de este impuesto, a pesar que entran perfectamente en el concepto de "ganancias", las rentas del capital por operaciones especulativas en el mercado financiero, las rentas de los plazos fijos y las ganancias provenientes de la compra y venta de acciones. Es absurdo que quienes lucran con operaciones financieras, no tributen sobre sus reales ganancias, mientras los trabajadores, que no tienen rentas sino salario, sí deban tributar este impuesto.

Por ello, es urgente que el Congreso Nacional trate y apruebe una reforma tributaria que haga más progresivo y equitativo nuestro sistema, que debería comprender la eliminación del IVA a los alimentos de primera necesidad, así como del Impuesto a las Ganancias en la categoría 4ª, que es la referida a los salarios.

Asimismo, debería aprobarse el proyecto de Ley de Servicios Financieros presentada por el diputado nacional Carlos Heller, que significa un cambio de filosofía en el rol que debe cumplir un sistema financiero, obligando a los bancos y entidades financieras a direccionar una porción del crédito a las Pymes, con un techo en las tasas de interés para las pequeñas empresas, así como ofrecer créditos hipotecarios a las familias, a largo plazo y bajo interés.

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Por el país a todo tren. Gobierno sin gestión es solo corrupción: Una misma vara para todos

Norberto Rosendo (CNST)

El choque entre un tren de Ferrobaires y un tren del FC San Martín (UGOFE) además del lamentable saldo de cuatro muertos dejo sobre la mesa una serie de falencias del servicio ferroviario en primer término y de otros servicios que seria bueno enumerar.

Primer problema: Una mala reparación de los coches del San Martín permitió que los coches se arrugaran frente al choque, los muertos estuvieron en las dos zonas donde el coche colapso por la fuerza del impacto, el furgón (dos muertos) y la unión entre el ante último y el ante penúltimo coche (otros dos muertos).

Un vehiculo como el coche materfer que se encuentra preparado para resistir 70 toneladas a la compresión no se puede arrugar como si fuera de papel, salvo que hubiese sido reparado con ese material.

Segundo Problema: Los asientos, Muchos de los heridos fueron producto de un mal diseño de los mismos, prácticamente no hay trenes en el mundo con asientos bajos como aquí porque un choque de atrás te quiebra la espalda, lo mismo que en un auto, pero en los autos la VTV no te deja circular si no tenés los apoya cabeza, aquí alegremente circulamos en nuestros ferrocarriles con los asientos bajos.

Tercer Problema: Los frenos de Ferrobaires, porque no llego a frenar en casi los 700 m que había entre la cola del tren del San Martín y la ultima señal que seguramente los maquinistas del tren de la PBA vieron y a partir de la cual tiraron hasta el ancla, pero el ancla no estaba, seguramente la capacidad frenante del tren de la provincia se encontraba reducida a un 40 o 50% debido a que sus sistemas de frenos se encontraban inoperantes.

Pero como la pericia se hizo mal eso nunca se miro y nunca lo sabremos.

Cuarto Problema: Las señales, las señales estaban y aparentemente funcionaron, pero eran visibles?, Las señales eran del mismo tipo que las del San Martín pero realmente su intensidad lumínica deja bastante que desear, y probablemente el sol le oculto por lo menos una a los maquinistas.

Un sistema de señales de un diseño digno de la época victoriana cuando el vapor era la tracción dominante.

Hoy en el mundo esas señales solo se usan si se encuentran complementadas con un tren stop que en caso que el maquinista no vea la señal o le indica sobre la locomotora la situación o directamente le para el tren.

Quinto Problema: Porque había un candado en una válvula de seguridad del tren de Ferrobaires y porque estaba trabado el hombre muerto con un clavo, porque el Juez se ocupo de estos asuntos y omitió decir que los vidrios de la locomotora estaban sucios y que la locomotora estaba al revés y porque omitió revisar los frenos de los vehículos de ferrobaires (válvulas de condenación de freno bajo caja de los coches de ferrobaires) Porque un juez se pone ha hacer declaraciones a la prensa en medio de un sumario y confunde a la opinión publica? Todos efectos de una misma causa, falta de profesionalidad en cada una de las funciones que debieron intervenir oportunamente.

Sexto Problema: Porque Jaime anda tranquilamente por las calles de este generoso país y los dos maquinistas se encuentran detenidos?

Será porque es más fácil cazar perejiles que buscar a los verdaderos culpables de las catástrofes, o será que estaremos siempre condenados a repetir eternamente Cromañones en distintos ámbitos mientras no seamos capaces de apuntar y procesar a todos los responsables aunque sean estos gobernadores, intendentes o encumbrados sindicalistas.

O simplemente funcionarios caídos en desgracia como el nombrado Jaime.
Norberto Rosendo es miembro fundador del MONAREFA.

CNST: Comisión Nacional Salvemos Al Tren.

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Propiedad privada y educación

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

En julio de 1978 el Ministro de Cultura y Educación de la Nación Juan Llerena Amadeo sostuvo: “Las ideologías se combaten con ideologías y nosotros tenemos la nuestra (1)”.

Y, quizás, nueve meses antes, el Ministro de Planeamiento Ramón Genaro Díaz Bessone sintetizara los objetivos (“la ideología”) del Proceso de Reorganización Nacional: “Los empresarios forman uno de los primeros sectores que constituyen la Nación día a día. Acaso por eso fueron uno de los blancos predilectos de la agresión criminal de las hordas marxistas. Por eso la responsabilidad moral es la otra gran vertiente de esta eminente función social, y comienza dentro de la misma empresa. Allí los derechos ceden su lugar a los deberes. Defender la empresa y la propiedad privada contra los agresores de toda índole es el primer deber (1)”.

El historiador Leonidas Ceruti es claro: “El objetivo del golpe fue recuperar la autoridad del capital (2)”.

La duda es sí 35 años después del inicio de la última dictadura cívico militar alcanza con ver a Videla, Menéndez o Díaz Bessone procesados y encarcelados.

La “empresa y la propiedad privada” continúan siendo el máximo “deber” que todo funcionario o presidenta privilegia proteger aunque vociferen progresismo y justicia social.

“De las 500 compañías líderes en el país, 360, el 72 %, es de capital extranjero. En 1993 eran 219 (44 %), en 2000, 218 (64 %) y en 2004, 335 (67 %). De las 10 firmas industriales con mayor facturación, apenas dos pertenecen a un grupo local, Techint. Las empresas transnacionales dominan cerca del 90 % de las operaciones de comercio exterior, contra una participación de 60 % en 1993”, escribió David Cufré en octubre de 2007 (3).

Fabiana Arencibia, periodista de Red eco, también brinda cifras contundentes: en el 2011 los argentinos pagaremos casi un millón de dólares por hora por la “nueva deuda (4)”. 36.265,60 millones de pesos a intereses de la deuda mientras se destinan 19.961,40 millones de pesos a educación (5). Lo contrario a lo anunciado por Amado Boudou.

Hasta la propia presidenta Cristina Fernández en el acto por el 126 aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario fue terminante “con los números en la mano”: “De paso, los invito a recordar si hacían tanta plata en los 90 (6)”.

Me parece –entonces- que el panorama es evidente: la plutocracia ha renovado gobernantes y fórmulas políticas pero su ideología permanece inmutable: el reino del capital.

Se podrá recordar en el Ministerio de Educación la liberación del campo de concentración de Auschwitz con “velas, música y testimonios (7)”; pero también firmar acuerdos con corporaciones alemanas que otrora financiaron y auspiciaron al nazismo.

El Ministerio de Educación argentino y Volkswagen International en octubre de 2010 rubricaron un acuerdo que incluye 2.000.000 de dólares que la multinacional alemana destinará a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional General Pacheco (Buenos Aires). Cristina Fernández en esa gira presidencial por Alemania fue categórica: “La matriz productiva y la educativa están muy vinculadas en los países desarrollados, y esto es lo que tenemos que unir en la Argentina (…) Esta carrera va a darnos Ingenieros automotrices, va a darnos lo que necesitamos que es la capacitación en recursos humanos (8)”.

Daniel Muchnik en Negocios son negocios señala: “En la actualidad, miles de damnificados por la explotación han llevado sus reclamos ante la Justicia. Un grupo de sobrevivientes del genocidio presentó ante un tribunal de Nueva Jersey una demanda contra el grupo automotor Volkswagen. Según el testimonio de los sobrevivientes, Volkswagen-que buscaba agresivamente a judíos detenidos en los campos de concentración- era la antesala del infierno… lo único que lo diferenciaba de Auschwitz era que en la fábrica conseguíamos, de vez en cuando, algunas papas para comer (9)”.

Así es: después de releer una definición de Theodor Adorno (“La exigencia de que Auschwitz no se repita, es la primera de todas en la educación (1)”) me pregunto si Alberto Sileoni es consciente de lo que hace o va a seguir con su diatriba de “estamos con la educación de todos, de incluir a la mayor cantidad de chicos (10)”; mientras el gran capital nos embrutece con su currículum oculto de asignación universal para la “gobernabilidad”.

¿Y CTERA -pruebas mediante- que opina al respecto?

2.500 pesos mensuales de salario inicial docente con la tarea de formar “recursos humanos” para desarrollarnos.

2.500 pesos mensuales de salario inicial docente mientras en el 2010 se fugaron 31 millones de dólares por día desde la Argentina al exterior (11).

El Director General de Cultura y Educación de Buenos Aires, Mario Oporto, asimismo es coherente: “La relación entre educación y trabajo es una preocupación del gobernador Scioli. Sabemos que el desarrollo de cada comunidad depende en gran medida de la formación de sus recursos humanos. El desafío es vincular la educación con el ámbito de la producción y el trabajo, y sellar una alianza con los sectores empresariales y los trabajadores para planificar el desarrollo local y regional (…) Pero nada de esto podría hacerse sin los docentes, a quienes consideramos insustituibles en el proceso educativo. Nuestro gran desafío es la profesionalidad de maestros y profesores (12)”.

Lo oculto -en resumen- de semejante diseño político pedagógico es que el modo de producción en la Argentina es el capitalismo con su “versión neodesarrollista extractiva”. Petróleo, soja, minería, O kms, celulares y notebooks precisa de “docentes de calidad y profesionales” y “recursos humanos (unos pocos) competentes y polifuncionales”. Unos cuantos- la mayoría, explotada- se ocupa de menesteres aleatorios.

Heinz Dieterich insiste en “analizar más de cerca esta construcción ideológica dominante, en la cual desarrollismo económico y el desarrollismo educativo han entrado en feliz contubernio, a fin de ocultar tanto las fuentes reales del desempleo y de la miseria en los países neocoloniales, como sus intereses verdaderos (13)”.

En definitiva, mientras CTERA y las cúpulas sindicales docentes piden 2.500 pesos de salario inicial… el espíritu de Díaz Bessone parece predominar aunque su cuerpo permanezca apresado: “…El primer deber es defender la empresa y la propiedad privada… (14)”.

O democracia o plutocracia.

¿Quién puede afirmar que no se trata de ética e ideología?

Notas:
1) Citado en Cultura y dictadura en Rosario: 1976-1983. Leonidas Ceruti. Ediciones del Castillo. Biblioteca Popular “Pocho”Lepratti. 2010
2) La democracia entre preguntas. Andrés Sarlengo. 2009
3) Las razones de la extranjerización. David Cufré. Página 12. 14/10/2007.
4) La nueva deuda. 05/02/2011
5) Presupuesto 2011: más por menos. Fabiana Arencibia. Red Eco. 2010
6) Cristina pidió en Rosario hablar “de números y no de ideologías”. Alvaro Torriglia. La Capital. 19/08/2010
7) A 66 años de la liberación de Auschwitz. Dolores Moreno. La Nación. 27/01/2011
8) Cristina, el Banco Mundial y las perreras de Volkswagen. Andrés Sarlengo. Argenpress. 22/10/2010
9) Negocios son negocios. Daniel Muchnik. Editorial Norma. Reimpresión febrero 2000.
10) Rosario3.com.ar 10/02/2011
11) Otros US$ 11.400 millones de dólares dejaron el país durante 2010. Javier Blanco. La Nación. 11/02/2011
12) Profesionalizar a los docentes. Mario Oporto. Perfil. 13/02/2011
13) La sociedad global. Educación, mercado y democracia. Noam Chomsky. Heinz Dieterich. Contrapuntos. 1999
14) Se sugiere releer Empresarios del terror. Desconfíe siempre desconfíe. Andrés Sarlengo. Argenpress. Febrero 2006.

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Crímenes en José León Suárez: “No es el gatillo fácil, es la política”

LA VACA

Mauricio Ramos, 17 años. Franco Alarcón, 16. Muertos a balazos por la policía en José León Suárez. ¿Quién es responsable?.


Juana María, la abuela de Mauricio, dice:

-Mi nieto era la alegría. Un amor. Pero lo mataron. No hay un solo culpable, como dicen, ese que disparó. Hay varios. Y para mí hay un culpable más: el que dio la orden.

Gastón Chillier, director ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que acaba de entrar en el caso judicialmente dice:

-Hay que dejar de hablar de gatillo fácil. Hay que hablar de responsabilidades políticas.

Juana María y Chillier dicen algo parecido, cada uno con sus palabras.

Ernesto “Lalo” Paret, cartonero desde chico, vecino de la zona y actual integrante de la Cooperativa Unidos por el Calzado (CUC, la ex Gatic recuperada por sus trabajadores) dice: “José León Suárez es un depósito de basura, donde muchos pudimos sobrevivir gracias a la basura. Tenemos los rellenos clandestinos, los rellenos sanitarios, los asentamientos construidos sobre esos rellenos de basura, y esa situación hace posible que todo el régimen piense que los que vivimos ahí no valemos nada”.

Lalo sugiere que toda esa zona de la quema del CEAMSE y los asentamientos construidos sobre desperdicios debería convertirse en “Quemaikén”, un parque temático de la pobreza.

Quemaikén

Los crímenes de Franco Almirón y Mauricio Ramos en José León Suárez tienen como fondo el paisaje asombroso de montañas de basura -La Quema del CEAMSE- en asentamientos construidos sobre basurales clandestinos. Mauricio y Franco también cirujeaban, eran discriminados por la piel, y sobrevivían. Decí Mu estuvo hace unos meses con Lalo, Piki y Ángel, que cuentan qué se encuentra en la basura y cómo se ve la vida desde José León Suárez. ¿Qué se encuentra en la basura? Viaje a lo que bautizaron Quemaikén, el parque temático de la pobreza, universidad práctica sobre cómo entender el presente.


En el corazón
A Mauricio Ramos, 17 años, una bala le dio en el corazón. Fue suficiente. Franco Almirón, 16, recibió cinco balazos en el cuerpo. Otro adolescente, Joaquín Romero, fue internado con heridas gravísimas. Los vecinos se alzaron contra la policía, que debió ser desplazada de la zona. El episodio ocurrió en José León Suárez, el 3 de febrero. Según la versión de la Policía Bonaerense, una banda del barrio La Cárcova preparó una emboscada que hizo descarrilar a un tren de carga, para asaltarlo. Esta tesis (acaso inspirada en un exceso de películas de cowboys, y desmentida por la investigación judicial) incluyó la llegada de las huestes policiales para evitar el supuesto saqueo del tren, y el valeroso enfrentamiento de los efectivos contra los vecinos, que culminó –como tantas veces- en el asesinato de dos chicos. La justicia ya captó que la versión policial no funciona ni como relleno sanitario.

Cuando los fiscales Raúl Sorraco, Ana María Armetta y Marcelo Sendot interrogaron a uno de los sospechosos, el teniente Gustavo Vega, este señor, que es instructor de tiro, declaró que se equivocó al cargar municiones de plomo en lugar de las de goma. Hay dos chances.

a) Si lo que dijo es mentira, muestra una curiosa tendencia policial a exculparse por el absurdo. (Gustavo Kapp, policía que el 12 de febrero disparó por la espalda en Baradero a Lucas Rotello, 19 años, dijo que no sabía que su escopeta tenía balas de plomo).

b) Si lo que dicen Vega y Kapp fuera cierto, la “seguridad” de los bonaerenses está en manos de una institución desquiciada.
La realidad es un poco peor: la policía sigue matando chicos pobres sistemáticamente, y es el modo en que el Estado parece pretender resolver muchas veces el llamado “problema social”.

Descontrol 2011

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) se involucró en el caso como particular damnificado, representando a las familias de las víctimas, y en un comunicado planteó: “La represión de José León Suárez pone de manifiesto, una vez más, la ausencia absoluta de control por parte del Ejecutivo provincial sobre la policía. La gestión del gobernador Daniel Scioli ha desmantelado los mecanismos que posibilitaban el gobierno civil de la institución. En su lugar, cedió el manejo a los propios jefes policiales y ratificó así su opción por las respuestas represivas”.

Gastón Chillier, Director Ejecutivo de esa institución se asombra al comenzar la charla. Se asombra de que no hay nada nuevo. “El caso refleja de manera brutal y burda lo que se ve en los últimos años en la provincia de Buenos Aires. Es algo que vemos estructuralmente a nivel nacional, exacerbado en la provincia de Buenos Aires: un alto componente de exclusión social, al que se responde con violencia policial”. Chillier reitera que esto no es nuevo: “Lo nuevo es que ahora huele a descontrolado”.

Autogestión policial

El documento del CELS hace referencia a la autogestión policial: “Lo que queremos decir es que no se siguen las órdenes del gobierno. En teoría la policía debería ser una herramienta dentro de una política. Pero la autogestión significa que se vuelve a delegar en manos de la policía lo que deberían controlar los civiles”.

Chillier considera que haber unificado el ministerio de Seguridad con el de Justicia en la provincia (bajo la órbita de Ricardo Casal) “da a entender que la Seguridad no es un tema importante en sí, que se puede subsumir en un ministerio de Justicia, y que se trata de un asunto meramente policial. En ningún caso pensar eso es bueno, pero menos todavía con policías como la Bonaerense, la Federal, la de Río Negro y tantas policías provinciales que no han sido parte de la agenda democrática, y son autoritarias, verticalistas y violentas.

Se olvidaron de Cabezas

Para no ir demasiado lejos en la historia, podría hablarse de la Bonaerense como escenario de campos de concentración, torturas y desapariciones, durante la época militar. Más cerca, el 25 de enero de 1997, el cuerpo incinerado del reportero gráfico José Luis Cabezas. El lema que siguió a aquel crimen (“No se olviden de Cabezas”) referido a la llamada “Maldita policía” ya parece haber entrado en territorio Alzheimer. “Y la institución sigue presentando altos niveles de violencia, de corrupción y de ineficiencia” suma Chillier. “El gobierno plantea que son excesos, la manzana podrida, cuando resulta evidente que se trata de un problema estructural. Nosotros no queremos que la responsabilidad se limite a quién mató a los chicos en José León Suárez, ni en Baradero, sino que debe subir. Claramente hay que dejar de hablar de gatillo fácil, y pasar a hablar de responsabilidades políticas”.
Narcos + recaudación

Chillier mencionaba la ineficiencia policial: “En barrios como La Cárcova, de José León Suárez, se mueve droga pero casualmente no hay actuaciones policiales sobre eso. Está claro que hay una relación entre el narcotráfico y la policía. Si la policía se dedica a recaudar, estos son los resultados”.

¿De quién es la responsabilidad? “De los gobiernos, y deben rendir cuentas. Si uno hila fino, los funcionarios políticos terminan entregando al policía que disparó el gatillo, una forma muy fácil de limitar la responsabilidad a ese policía”.

El Acuerdo para una Política de Seguridad Ciudadana promovido por el CELS y con apoyo transversal de muchos partidos representados en el Congreso “es un acuerdo que tiene que traducirse en políticas concretas que lo reflejen, aunque no sé si diciendo esto, digo mucho” reflexiona Chillier, que con lo dicho dice bastante sobre la brecha entre las intenciones y las realidades.

Inflexión de las Viejas Locas

Chillier considera que hay un relajamiento de los controles. “Y el punto de inflexión lo percibimos en el recital de las Viejas Locas donde el gobierno dejó hasta de condenar estos casos y de tener una respuesta política acorde a estas circunstancias”. Antes de un recital de Viejas Locas en Vélez Sarsfield, el 14 de noviembre de 2009, Rubén Carballo (17 años) fue víctima de la represión policial pero apareció supuestamente “caído” en un club. Murió el 8 de diciembre. El mismo 14 de noviembre lavaca había recorrido las celdas de la Comisaría 44° donde había 43 detenidos, golpeados, jóvenes, morochos, pobres, asustados. En algún otro lado estaban matando a Rubén. Es el caso que Chillier señala como bisagra en estas historias.

Para el CELS; además, ya la investigación judicial desmiente la versión de la “emboscada” y descarrilamiento premeditado del tren. “Fue un problema de falta de mantenimiento, en el que en todo caso pueden faltar unos durmientes porque los sacan en invierno para calefaccionarse, lo que da la pauta del contexto social. Frente a eso se nota una ausencia del Estado, de políticas sociales a núcleos a los que no les llega nada, y en cambio se responde con la cara más violenta del Estado, que es la de la policía”.

Juana María desde la Quema

Juana María es la madre de María Elena, y la abuela de Mauricio Ramos a quien le decían “Pela”. Juana María tiene 54 años y sigue casada. Su hija tiene 6 hijos, pero está sola y trabaja en una empresa de limpieza. Mauricio era el segundo de seis hermanos. “El barrio está tranquilo” dice Juana María a lavaca. “Lo que pasó es una cosa. Los milicos mataron a los chicos. Vinieron a matar. Los que dicen que hubo tiros desde este lado, dicen mentiras”.

Juana María habla de su nieto. “Era un amor. Era todo. Yo casi lo crié. Mihija sola, se imagina, él estaba siempre conmigo. Iba al CEAMSE (cordilleras de basura) a rebuscarse. Los chicos no encuentran trabajo, por eso van. Estudiaba con una beca, albañilería. Era un chico más. No tenía maldad, vamos a decir”. A Mauricio le gustaba bailar, menos la cumbia que el regatón: “Era pura alegría”.

Desaparecido en la basura

La joven abuela aclara que el barrio no es una villa. “Pero la gente joven no encuentra trabajo, la discriminan. Y si dicen donde viven, peor. Por eso muchos chicos van al CEMSE con motivo de rebuscarse. El amigo que mataron, Franco, lo mismo”. Juana María dice que sus otros nietos “llevan el dolor por adentro. No lo van a andar demostrando”. La mayor tiene 21 años, los otros son de 14, 11, 9 y 7. “Yo también iba al CEMASE, en bicicleta, a rebuscarme. Pero el año pasado me caí, me rompí la rodilla y no pude ir más”. ¿Qué se encuentra en la Quema? “Todo. Hay azúcar, fideos, jabón, yogur, leche, yerba, harina. Las empresas lo tiran. El problema es que hay que revolver para encontrar. Los chicos iban a buscar latas, cartón, nailon, metal. Yo hace 24 años que estoy acá. Antes no había nadie. Empezaron a rellenar con basura, con tierra. Ahora está todo lleno. Y se llenó de gente”. En ese basural la policía hizo desaparecer a Diego Duarte (15 años) en 2004. Como no podían agarrarlo ordenaron a una máquina del CEAMSE que lo tapara con basura. Diego Duarte desapareció para siempre entre los desperdicios.

Cuatro palabras
¿Qué espera hacia delante? “Que el futuro sea mejor. No queremos más a la policía. Por eso ahora está la Gendarmería, para evitar que estén matando a los chicos. Que paguen los culpables. Que no estén libres. No hay un solo culpable, como dicen, ese que disparó. Hay varios. Y para mí hay un culpable más: el que dio la orden”.

El barrio logró reaccionar, y obligó a la Bonaerense a acuartelarse en la Comisaría. Sin esa determinación, todo quedaría en el aire. Pero Juana María elige la sencillez: “Ahora está todo tranquilo. No pasa nada”.

Agrega: “No miro más televisión ni diarios. Para mi inventan cosas para perjudicarnos. O alguien les informa todo mal y ellos lo publican. No les creo nada”. Dice cuatro palabras que reflejan un síntoma de época: “Mienten todo el tiempo”.

¿Vidas de relleno?
Entre otras cosas, Ernesto Lalo Paret es vecino de José León Suárez, trabaja en CUC, la ex Gatic, colabora con los centros comunitarios de los asentamientos, y fue uno de los impulsores de la apertura de las cárceles de la zona a la Universidad Nacional de San Martín, que dicta ahora carreras para los reclusos. Para entender el universo donde se desarrolla esta historia, dice Lalo a lavaca:

“Desde los fusilamientos de José León Suárez hasta hoy ha seguido siendo siempre lo mismo: un depósito de basura, donde muchos hemos podido sobrevivir gracias a esa basura, y esa situación genera un grado de marginalidad absoluta que hace posible que todo el régimen piense que los que vivimos ahí no valemos nada”.

“José León Suárez es un parque temático de la pobreza. Tenemos un relleno clandestino, tenemos un relleno sanitario, tenemos todos los asentamientos, y ahora tenemos una cárcel con tres unidades donde podemos alojar directamente a todos nuestros familiares (obviamente la mayoría que están ahí están pobres, y mueren permanentemente una cantidad de pibes en la más absoluta soledad). Y no hay un proyecto político que indique claramente una transformación en el tiempo de estas circunstancias”

“Nosotros en la provincia de Buenos Aires tenemos un gobernador que no cree para nada en los lineamientos que habla la Presidenta de la Nación y de los que hablaba el difunto presidente… Usted tiene un ministro de Justicia en la provincia de Buenos Aires que piensa que la forma de regular el tema de la pobreza es combatiéndola de esta manera. Y cuando no funciona el miedo (que en la clase media funciona perfectamente) tiran balas para que entendamos, total…

“Tenemos que sentar las bases para que este tipo de situaciones estén más limitadas. Si no, la pobreza sigue siendo un negocio para el régimen político, para la clase política y para todos”.

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Un asesino serial de pibes

Oscar Taffetani (APE)

“Otra vez por la espalda”, titulamos ayer en esta Agencia la crónica del asesinato de un muchacho en Baradero, a manos de un efectivo de la policía bonaerense. Ese “otra vez” señalaba la coincidencia con el asesinato a mansalva de otros dos jóvenes en José León Suárez, también territorio bonaerense, y también a manos de la policía provincial.

Más allá de los matices y pequeñas diferencias de las que dan cuenta las respectivas crónicas, si partiéramos de la hipótesis de que existe un asesino serial de pibes, que los viene liquidando de distintas maneras, desde hace más de 30 años, y que mantiene un cierto patrón de comportamiento, avanzaríamos en el conocimiento de la espantosa realidad criminal que nos golpea. Y acaso podríamos finalmente hallar, tras la pesquisa, al asesino serial, para juzgarlo y condenarlo, y para evitar que reaparezca y siga matando a nuestros chicos.

Los móviles del terror

A mediados de los ’70, cuando la Bonaerense aún no se llamaba así ni llevaba el estigma de ser una maldita policía, el poder político la puso bajo mando militar y la utilizó en una faena de exterminio de la militancia juvenil de la patria (para prueba, veamos tan sólo la estadística, o consultemos ese arduo volumen titulado Nunca Más).

En centros bonaerenses de detención como Arana y Pozo de Banfield, estudiantes secundarios y universitarios, jóvenes trabajadores y simples militantes de las villas y barrios populares fueron torturados, fusilados en las sombras y desaparecidos. Cuando esos chicos o sus familias tenían bienes, los llamados grupos de tareas saqueaban las viviendas y extorsionaban a las familias para cobrar rescates. Llegado un momento, como se ha probado en decenas de causas, el presunto delito de los jóvenes pasaba a un segundo plano y lo que importaba era el botín que el asesino serial podía obtener mediante el crimen.

Llegada la democracia (palabra que un contexto de pobreza, desigualdad y exclusión, está siempre vacía de contenido) la policía de la provincia de Buenos Aires -con excepciones que no vamos a detallar, para no distraernos de la hipótesis principal- continuó asesinando a pedido, extorsionando a empresas y empresarios y haciéndose de vidas y bienes ajenos, convirtiéndose en una amenaza o en un verdugo para esa ciudadanía a la que, según la fórmula universal, debía proteger y servir.

La novedad de nuestro asesino, en el ciclo democrático, es que pasó de la conciencia en sí a la conciencia para sí; esto es, comenzó a pensar y actuar corporativamente, protegiendo sus cajas tradicionales (la prostitución y la trata de personas, el juego clandestino, los peajes y la protección de negocios) y también las nuevas cajas (el tráfico y distribución de drogas, el tráfico de vehículos robados y autopartes, la liberación de zonas para el cometido de delitos mayores, la piratería del asfalto).

A la masa de trabajadores activos de la fuerza, como en todo sindicato que se precie, se sumaron los trabajadores pasivos (policías dados de baja, cesanteados o reciclados en servicios de vigilancia privada).

La teoría, lúdica, del crimen perfecto, al asesino serial lo tiene sin cuidado. Es un tema para la literatura o los aficionados. El que verdaderamente importa es el crimen cotidiano, espontáneo, desprolijo, masivo, imperfecto. Allí lo que se impone es el número, la cantidad, la masa de negocios y de asesinatos.

Puede haber, ocasionalmente, individuos de la fuerza procesados y encarcelados. Pero el objetivo principal se cumple gracias a una compleja red que involucra a los otros poderes del Estado. Porque se trata de garantizar, en todo momento, la impunidad, que es lo que hace que de verdad un crimen sea perfecto.

El policía de Baradero que disparó su escopeta en la espalda de un muchacho que huía en su moto dijo en su descargo que no sabía que estaba cargada con postas de plomo. Curiosamente, lo mismo alegó el policía de José León Suarez que mató con su escopeta, también por la espalda, a dos pibes de La Cárcova. El asesino tiene el mismo patrón para sus crímenes. Y utiliza el mismo manual para situaciones de emergencia o imprevistos.

Extorsiones y coartadas

Nuestro asesino serial -sigamos con la hipótesis- necesita del estado de derecho (convertido en una jungla leguleya) y necesita de la democracia (una democracia trunca, que no va acompañada de justicia). Uno le brinda impunidad y alimenta a diario, a través de los medios de comunicación de masas, ese perverso imaginario en donde los responsables del crimen organizado vendrían a ser los pibes, ángeles fieramente humanos a quienes en lugar del biberón se les dio el paco a corta edad, y en lugar del yoyó se les puso en las manos una pistola para matar. El estado de derecho demoniza a los hijos de la pobreza. Y la democracia trunca le sirve de coartada al asesino.

La democracia trunca, además, genera la víctima perfecta de la extorsión, porque produce cada año un gobernante o un candidato necesitado de garantías para continuar su carrera política; un sujeto que deberá dar claras señales a su electorado, de que está luchando a brazo partido contra la “inseguridad”. Así, van desfilando los ministros y secretarios de Seguridad. Llegan y se queman a velocidad, como fusibles de un tablero que -para seguir con la metáfora- está siempre en cortocircuito.

Y los mensajes del asesino serial a los gobernantes y candidatos, son siempre cadáveres. Cadáveres de pibes asesinados de frente o de costado o por la espalda. Cadáveres arrojados en el camino a la gloria de cualquier candidato, para recordarle que la corporación criminal existe y que no debe cometer el error de ignorarla.

Como en un sistema de cajas chinas, nuestro asesino serial bonaerense forma parte, con otros asesinos seriales, del mayor asesino serial y global de la historia, ese Moloch capitalista jamás imputado ni procesado por sus crímenes contra la humanidad, y que si no es descubierto y detenido a tiempo, va a terminar con la vida en el planeta.

Sin embargo (y esto es de lo poco bueno que nos pasa) la gente se pone de pie. La gente interpela y demanda al poder. En Baradero, en José León Suárez, en las cavas y las tosqueras donde aparecen a diario los cadáveres de sus chicos. Identificando al menos uno de los rostros del asesino. Y demandando justicia. Recordándole al poder que en una sociedad verdaderamente democrática la policía está, debe estar y finalmente estará para proteger y servir.

Fuente imagen: APE

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