viernes, 18 de marzo de 2011

Obama en Chile

Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)

La visita del presidente de los Estados Unidos a Chile, es, fuera de toda duda, una cuestión importante para nuestro país y para la región. Se trata, después de todo, del primer presidente afro-americano instalado en la primera potencia mundial, premio Nobel de la paz y principal figura de la política mundial. Su visita a los extramuros del Imperio trae consigo todo el fasto mediático de luces y cámaras en directo.

Como resulta evidente, América Latina no constituye, hoy por hoy, un foco de interés particular en la política internacional norteamericana. Bastará recordar la crisis por la que atraviesan varios países petroleros del norte africano y el Golfo Pérsico, o la angustiante crisis que vive por estos días el Japón, para advertir que nuestra importancia relativa a los ojos de Washington es de segundo orden, a lo menos.

Los grandes temas latinoamericanos en la agenda de la Casa Blanca están relacionados con la inmigración ilegal y, desde luego, el tráfico de drogas. Sin embargo, hay una agenda menos pública relacionada con grandes inversiones en aspectos específicos de nuestra economía y, desde luego, en la venta de equipos y armamentos a los ejércitos de la región. La visita de Barack Obama a Brasil y a Chile señala el interés de la actual administración por marcar una presencia en un mercado apetecido por otras poderosas economías.

La visita de Obama es una valiosa oportunidad para poner sobre el tapete la imperiosa necesidad de que Washington entable un nuevo diálogo con sus vecinos del sur. Si bien el brutal garrote de las dictaduras militares va quedando, en apariencia, en el pasado, no es menos cierto que hoy muchos de nuestros países padecen las consecuencias brutales de una economía neoliberal que empobrece a millones de latinoamericanos, sin respeto por el medio ambiente ni por las minorías étnicas. Todavía están frescas en la memoria las bochornosas escenas vividas en Honduras hace algunos años, donde los mecanismos para preservar el respeto de la democracia fracasaron estrepitosamente. Hasta el presente, la realidad de Haití sigue siendo una afrenta a los latinoamericanos, lo mismo que la represión de que han sido objeto los pueblos originarios en el sur de nuestro país.

La presencia del presidente de los Estados Unidos en Chile es una buena oportunidad para hacerle notar a nuestro ilustre visitante que aquí, como en los países árabes, aspiramos al bienestar y a la felicidad de nuestros pueblos, en paz, con justicia y dignidad. Nos interesa, desde luego, un diálogo respetuoso, franco y fructífero con la Casa Blanca. Dicho diálogo es una tarea pendiente que requiere, en primer lugar, una nueva institucionalidad democrática regional que incluya a todos los gobiernos de America Latina y el Caribe. De otro modo, la visita del presidente Obama a Chile será una amable conversación entre hombres de negocios.

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Apuesta por Japón

Jorge Gómez Barata (especial para ARGENPRESS.info)

A escasas horas del terremoto y el tsunami y cuando apenas asomaba la catástrofe nuclear en Japón, algunos comentaristas especularon con pesimismo acerca de las consecuencias económicas de la tragedia. Los enterados se percataron del error. Por grande que sea, la desdicha no puede doblegar la voluntad del pueblo japonés y su capacidad para sobreponerse a la adversidad.

La historia de Japón es una crónica de un pueblo que, en uno los territorios menos dotados de riquezas y más rudamente castigados por los cataclismos naturales, crearon una civilización, una cultura y un país que asombra al mundo por su laboriosidad, espíritu innovador, afán de prosperidad y sobre todo por su capacidad para sobreponerse a la pruebas que cada cierto tiempo ponen en tensión sus reservas morales.

Japón que nunca fue colonia, creó su lengua, su religión y su noción de las leyes a partir de códigos propios y sobre todo adoptó sus propias políticas de desarrollo. Nunca copió de nadie y nadie ha podido imitar su modelo de desarrollo económico y social. Japón no es una excepción, es único.

Constituido por un archipiélago de más de seis mil islas, con casi 30 000 kilómetros de costa en el “Círculo de fuego del Pacifico”, en Japón la tierra tiembla más de mil veces al año; cada cierto tiempo ocurren terremotos de gran magnitud que dan lugar a devastadores tsunamis, son frecuentes los tifones y cincuenta de sus doscientos volcanes están activos.

Japón que sólo cultiva el 13 por ciento del suelo, produce más del 70 por ciento de los alimentos que consume. En sus granjas se crían 10 millones de cerdos y casi cinco millones de cabezas de ganado vacuno. Más del 60 por ciento de sus explotaciones agrícolas poseen alrededor de una hectárea, todas utilizan maquinaria moderna y emplean métodos de laboreo avanzado. Sus minúsculas fincas forman una de las agriculturas más productivas del mundo.

Carente de petróleo, escaso de carbón y sin ningún río de consideración, Japón importa casi toda la energía que necesita su economía, tercera en el mundo por su tamaño y su población que disfruta de uno de los niveles de vida más altos del planeta. Más de la tercera parte de la electricidad proviene de los 53 reactores nucleares en explotación, lo que siempre planteó grandes riesgos ambientales que ahora se han hecho dramáticamente presentes.

Hace menos de 150 años Japón realizó la más extraña de todas las transiciones del feudalismo al capitalismo: la Revolución Meiji (1868) que en lugar de suprimir a los monarcas absolutos como hicieron los europeos o instaurar la república como los norteamericanos e iberoamericanos, restableció en el trono al emperador Meiji Tenno que gobernó desde 1867 hasta 1912.

En 1185 se entronizó el primer Shogun de Japón, iniciando la etapa feudal que se prolongó por casi setecientos años; periodo en el cual fue anulado el poder de los emperadores. El último shogun abdicó en 1588, estableciéndose la dinastía Tokugawa que se prolongó 250 años y que culminó con la revolución que reinstauró al emperador.

En aquel proceso, el pueblo japonés y sus elites políticamente avanzadas expulsaron a los shogunes, entre otras cosas por no haber logrado resistir la presión ejercida por la flota norteamericana comandada por el comodoro Matthew Perry que en 1853, por razones ligadas a tempranos afanes hegemónicos, fue enviada por el presidente norteamericano Millard Fillmore para forzar la apertura de las fronteras niponas a occidente.

Con el crecimiento económico, el desarrollo industrial y el incremento del poderío militar, las clases dominantes del Japón sucumbieron a las tentaciones del nacionalismo extremo y del imperialismo y empujaron al país al expansionismo y a la guerra. En 1889 el sistema político adoptó una estructura liberal, aunque se conservaron los poderes del emperador.

En 1914 Japón se involucró en la Primera Guerra Mundial y en la década del treinta, en función de políticas anticomunistas, firmó tratados con Alemania e Italia. En 1937 los elementos militaristas se apoderaron del poder y en 1940 junto con Alemania e Italia integró el eje fascista: Roma-Berlín-Tokio.

Cuando en 1941 el general Tojo accedió al gobierno el rumbo militarista se acentuó decisivamente. El 7 de diciembre de 1941 la armada japonesa atacó Pearl Harbor y comenzó la guerra con los Estados Unidos, cuyo trágico desenlace fueron los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, la capitulación y la ocupación por los aliados que asignaron la tarea a Estados Unidos.

El hecho de que el pueblo japonés acatara la rendición y no ofreciera resistencia a la ocupación facilitó la reconstrucción del país, el retorno a la democracia y la reinserción en los ambientes internacionales, comenzando por el comercio.

Convertido en aliado de Estados Unidos y de occidente, Japón tomó parte en la Guerra Fría. En 1951 firmó un tratado por el cual renunció a cualquier pretensión territorial sobre sus vecinos y antiguos adversarios, a la vez que concedió bases militares a Estado Unidos. En 1952 Japón volvió a ser un país soberano y en 1956 terminó con el estado de guerra con la Unión Soviética; ese mismo año fue admitido en la ONU.

En 1964, hacía diez años que Hiroshima y Nagasaki eran ciudades habitadas y prosperas en las cuales la reconstrucción avanzaba rápidamente y Japón era la economía que más crecía en el mundo; en esas misma década superó a todas las naciones de Europa por el volumen de su producto nacional bruto, convirtiéndose en la segunda economía mundial, puesto del que recién fue desplazado por China.

Al devastador terremoto y al poderoso tsunami que recién lo azotaron Japón suma hoy un desastre nuclear que puede derivar en una catástrofe, que sin embargo tampoco anulará su capacidad de resistencia y de supervivencia. En medio de las mayores tensiones y sufrimientos desde Hiroshima y Nagasaki, nadie ha visto pánico en Japón.

No obstante la necesidad de revisar sus políticas energéticas y reforzar la protección contra los tsunamis, Japón cuenta con los elementos necesarios para una rápida y eficaz reconstrucción; sobre todo recursos financieros, tecnología, y sobre todo capital humano.

No creo que la tragedia de Japón se pueda sumar como un factor más de la crisis económica mundial o que su economía y sus finanzas puedan colapsar; tal vez ocurra lo contrario y la reconstrucción de su potencial industrial y energético se convierta en un poderos estimulo.
En cualquier caso, se puede apostar por Japón que en lugar de a un gigante vencido, recordará en breve al Ave Fénix. Viviremos para verlo. Allá nos vemos.

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Una advertencia al mundo

Amy Goodman (DEMOCRACY NOW!)

Al describir la devastación en una ciudad de Japón, un periodista escribió: "Parece como si una aplanadora gigante hubiera pasado por encima y arrasado con todo lo que allí existía. Escribo estos hechos...como una advertencia al mundo".

El periodista era Wilfred Burchett, que escribía desde Hiroshima, Japón el 5 de septiembre de 1945. Burchett fue el primer periodista de Occidente en llegar a Hiroshima luego de que allí se lanzara la bomba atómica. Informó acerca de una extraña enfermedad que seguía matando a la gente, incluso un mes después de ese primer y letal uso de armas nucleares contra seres humanos. Sus palabras podrían perfectamente estar describiendo las escenas de aniquilación que acaban de tener lugar en el noreste de Japón. Debido al empeoramiento de la catástrofe en la central nuclear de Fukushima, su grave advertencia al mundo sigue estando hoy más que vigente.

El desastre se profundiza en el complejo nuclear de Fukushima tras el mayor terremoto en la historia de Japón y el tsunami que lo sucedió, que dejó miles de muertos. Las explosiones en los rectores número 1 y número 3 liberaron radiación a un nivel tal que fue medida por un buque de la Armada estadounidense desde una distancia de 160 kilómetros, lo que obligó al buque a alejarse de la costa. Una tercera explosión sucedió en el reactor número 2, provocando que muchos especularan que el contenedor primario, donde se mantiene el uranio sometido a fisión nuclear y que es de vital importancia, se había dañado. Poco después se incendió el reactor número 4, a pesar de que no estaba funcionando cuando el terremoto azotó el país. Cada reactor también ha tenido que utilizar el combustible nuclear almacenado en su interior, y ese combustible puede provocar grandes incendios, liberando más radiación al aire. Todos los sistemas de enfriamiento fallaron, así como también los sistemas de seguridad adicionales, y una pequeña delegación de valientes trabajadores permanece en el lugar, a pesar de la peligrosa radiación, que podría ser letal, tratando de bombear agua del mar a las estructuras dañadas para enfriar el combustible radiactivo.

El Presidente Barack Obama asumió la iniciativa de liderar un "renacimiento nuclear" y propuso nuevas garantías de préstamos federales por 36.000 millones de dólares para promover el interés de las empresas de energía en la construcción de nuevas plantas nucleares (lo que se suma a los 18.500 millones de dólares que habían sido aprobados durante el gobierno de George W. Bush). La primera empresa de energía que esperaba recibir esta dádiva pública fue Southern Company, por dos reactores anunciados para Georgia. La última vez que se autorizó y logró llevarse a cabo la construcción de una nueva planta de energía nuclear en Estados Unidos fue en 1973, cuando Obama estaba en séptimo grado en la Escuela Punahou en Honolulu. El desastre de Three Mile Island en 1979 y el de Chernobil en 1986 efectivamente clausuraron la posibilidad de avanzar en nuevos proyectos de energía nuclear con objetivos comerciales en Estados Unidos. Sin embargo, este país sigue siendo el mayor productor de energía nuclear comercial en el mundo. Las 104 plantas nucleares habilitadas son viejas, y se acercan al fin de su vida útil originalmente proyectada. Los propietarios de las plantas están solicitando al gobierno federal extender sus licencias para operar.

La Comisión Reguladora Nuclear (NRC, por sus siglas en inglés) está a cargo de otorgar y controlar estas licencias. El 10 de marzo, la NRC emitió un comunicado de prensa “acerca de la renovación de la licencia operativa de la Planta de Energía Nuclear Vermont Yankee cerca de Brattleboro, Vermont, por veinte años más. Está previsto que el personal de la NRC pronto expida la licencia renovada”, decía el comunicado de prensa. Harvey Wasserman, de NukeFree.org, me dijo: "El reactor número 1 de Fukushima es idéntico al de la planta de Vermont Yankee, que ahora está a la espera de renovar su licencia y que el pueblo de Vermont pretende cerrar. Es importante tener en cuenta que este tipo de accidente, este tipo de desastre, podría haberle ocurrido a cuatro reactores en California, si el terremoto de 9.0 grados de la escala Richter hubiera azotado el Cañón del Diablo en San Luis Obispo o San Onofre entre Los Ángeles y San Diego. Podríamos perfectamente ser ahora testigos de la evacuación de Los Ángeles o San Diego, si este tipo de cosa hubiera sucedido en California. Y, por supuesto, Vermont tiene el mismo problema. Hay 23 reactores en Estados Unidos que son idénticos o casi idénticos al reactor 1 de Fukushima". La mayoría de los habitantes de Vermont, entre ellos el gobernador del estado, Peter Shumlin, apoya el cierre del reactor Vermont Yankee, diseñado y construido por General Electric.

La crisis nuclear en Japón ha tenido repercusiones a nivel mundial. Hubo manifestaciones en toda Europa. Eva Joly, miembro del Parlamento europeo, dijo en una manifestación: "La idea de que esta energía es peligrosa pero podemos manejarla fue desechada hoy. Y sabemos cómo eliminar las plantas nucleares: necesitamos energía renovable, necesitamos molinos, necesitamos energía geotérmica y necesitamos energía solar". Suiza detuvo sus planes de renovar las licencias de sus reactores, y 10.000 manifestantes en Stuttgart exhortaron a la Canciller alemana Angela Merkel a que ordene el cierre inmediato de las siete plantas nucleares alemanas construidas antes de la década del 80. En Estados Unidos, el diputado demócrata de Massachusetts, Ed Markey, dijo "Lo que está sucediendo en Japón en este momento da indicios de que también en Estados Unidos podría ocurrir un grave accidente en una planta nuclear".

La era nuclear se inició no muy lejos de Fukushima, cuando Estados Unidos se convirtió en la única nación en la historia de la humanidad en lanzar bombas atómicas en otro país, dos bombas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki y mataron a cientos de miles de civiles. El periodista Wilfred Burchett fue el primero en descrbirir la “plaga atómica”, como la llamó: “En estos hospitales encuentro gente que, cuando cayeron las bombas no sufrió ninguna lesión, pero que ahora están muriendo a causa de las secuelas. Su salud comenzó a deteriorarse sin motivo aparente”. Más de 65 años después de que se sentara en los escombros con su vapuleada máquina de escribir Hermes y escribiera su advertencia al mundo, ¿qué hemos aprendido?

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

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El curso regresivo de la crisis

Luis Paulino Vargas Solís (especial para ARGENPRESS.info)

La reciente crisis económica mundial sacó a la luz algunos movimientos o evoluciones entrelazadas de forma compleja. De un lado, el ahondamiento brutal de las diferencias sociales en los países ricos, especialmente en Estados Unidos, pero también, aunque en forma relativamente atenuada, en Europa. Ese es un movimiento que empieza en los años ochenta del siglo XX, el cual es posible visualizar y confirmar de múltiples formas.

Por ejemplo, en el decaimiento de la participación de los salarios en el PIB, concomitante al aumento en la parte de las ganancias. En el caso de Estados Unidos se constata que, en los años anteriores a la crisis que empieza en 2007, la desigualdad retrocede a los extremos lamentables que tenían 80 años atrás, justo antes de la Gran Depresión de los treinta. En particular, se observa una insultante concentración de la riqueza y el ingreso en una minoría insignificante altamente privilegiada.

Y, sin embargo, los datos muestran que, no obstante el ahondamiento de las desigualdades y la pérdida de terreno de los salarios, los niveles de consumo se mueven al alza, y deviene la dínamo principal que sostiene el crecimiento económico. Recordemos que la población asalariada es, inevitablemente, la fuente principal que da sustento al consumo. Por lo tanto, el crédito y la deuda aparecen entonces como la receta mágica que hizo posible lo que de otra manera sería impensable, en vista del decaimiento relativo de los salarios. El boom inmobiliario que Estados Unidos y algunos países europeos vivieron durante los años intermedios del primer decenio de este siglo, vino a representar una suerte de última frontera en ese proceso de endeudamiento de sectores medios y clases trabajadoras. El aumento del precio de la vivienda y el financiamiento y refinanciamiento vía crédito hipotecario, fueron el combustible que alimentaba la turbina del consumo.
Justo ahí se evidencia un proceso de entrelazamiento entre la espiral del endeudamiento que arrastraba a las clases medias y populares, con la especulación financiera a gran escala. Cierto que las fiebres especulativas no son cosa nueva en la historia del capitalismo. También la crisis de los treinta, por mencionar un ejemplo, estuvo precedida por un proceso similar de inflamiento ficticio. Pero lo acontecido en el período reciente también tiene sus peculiaridades. Una de estas asociada al hecho de que el período precedente –los decenios posteriores a la Segunda Guerra Mundial hasta los setenta del siglo XX- fueron tiempos en que el capitalismo pareció adecentarse –al menos hasta donde tal cosa es posible para una forma de organizar la economía que se basa en los criterios de la ganancia y el crecimiento sin límite-, con lo cual se podría pensar que se había aprendido de los excesos de otros tiempos. Y, sin embargo, de los ochentas en adelante, cundió la amnesia: el capitalismo, bajo el liderazgo de Thatcher y Reagan, se mueve en sentido regresivo, en procura de desmantelar los logros sociales resultantes del pacto capital-trabajo que rigió durante la etapa de capitalismo fordista y de regreso a las enfermizas exuberancias de otras épocas.

La caída del socialismo real de la Europa Oriental reforzó el viraje ideológico. En los noventas, el pleno despliegue de la revolución tecnológica de la información, en combinación con las contrarreformas políticas que impone el neoliberalismo, aceleran los movimientos hacia la transnacionalización de las inversiones y la globalización de las finanzas. En ese contexto, el capital ficticio –itinerante, volátil y parasitario- pudo soñar con alcanzar niveles de autonomía jamás logrados, ni siquiera durante los picos especulativos más febriles de otros tiempos. En particular, se cumplió un viejo sueño: la casi perfecta integración planetaria de las finanzas.
La crisis económica actual eclosiona en agosto de 2007 y conduce al sistema financiero mundial al borde del colapso sistémico mientras provoca una recesión de alcances globales. Emergieron entonces dos variantes ideológicas triunfalistas. De un lado, las izquierdas, quienes, casi unánimemente, se dieron a la tarea de proclamar el fin del capitalismo (y en esas todavía anda), sin reparar en el hecho de que para que ese apocalipsis tenga lugar, se requiere un entrelazamiento de tendencias críticas y errores catastróficos que, por su carácter extremo, resultan, no imposibles pero sí improbables. Me parece que, en realidad, estamos inmersos en un proceso de crisis de largo plazo, cuyas posibles evoluciones, de suyo muy complejas, no son fácilmente anticipables. Por otra parte, la socialdemocracia y el neokeynesianismo –o al menos lo que sobrevive de la una y del otro- imaginaron un mundo post-neoliberal, que recuperase la vigencia del Estado como mecanismo regulador de la economía y conciliador entre clases, a cargo de construir un orden social que, sin renunciar al capitalismo, frenase los excesos característicos de este último –los especulativos como también los que causan devastación ambiental- y restableciera condiciones aceptables de equidad, justicia y democracia.

Casi cuatro años después, los problemas económicos acumulados siguen siendo gigantescos. Tiene sentido pensar que, más que en la recesión de 2008-2009 y el desempleo y pobreza consecuentes, la verdadera dimensión de la crisis se retrata en la magnitud del endeudamiento público acumulado por los gobiernos de países ricos, el cual es excepcional para tiempos de paz y resultó indispensable para frenar el desplome financiero y la depresión económica. Ese endeudamiento explosivo actúa hoy como una fuerza regresiva de primer orden, de modo que, lejos de recuperar el rostro humano con que soñaban neokeynesianos y socialdemócratas, el capitalismo retoma más bien un sendero de involución y retroceso, el cual a veces parece asumir un cariz que hace empalidecer las peores alucinaciones de Thatcher y Reagan.
Volveré sobre esto.

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Represión salvaje en Honduras donde ni siquiera los bebés se salvaron

Dick Emanuelsson - Mirian Huezo Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

Un pacifico plantón de miles de personas fue convertido este jueves en un infierno de gases lacrimógenos. Fue la respuesta del régimen del señor Porfirio Lobo a los maestros que sigue en pie de lucha en defensa de sus derechos que el régimen Lobista y el Congreso Nacional han revocado.

Foto: Honduras - ¿Fue este rostro que quería mostrar la ministra de Derechos Humanos del régimen del señor Lobo que en este momento se encuentra en Ginebra y la Comisión de derechos Humanos de la ONU? / Autora: Mirian Huezo Emanuelsson

Foto: Honduras - El pacífico plantón de miles de personas fue convertido este jueves en un infierno de gases lacrimógenos. / Autora: Mirian Huezo Emanuelsson

Videoreportaje de la represión (6,30 min.): http://vimeo.com/21181376
Videoreportaje (7 min.) Los presos políticos/maestros de Lobo en la posta policial en la Colonia Kennedy: http://vimeo.com/21183278

Miles de maestros, mujeres, hombres, jóvenes, estudiantes, obreros, campesinos y nosotros periodistas fuimos brutalmente agredidos por la policía preventiva y el Comando Cobra en la capital de Tegucigalpa. Pero también en las ciudades como Danli, Paraíso y Comayagua fueron agredidos por los uniformados. En Comayagua fueron detenidos y golpeados 22 manifestantes y uno de ellos fue victima por una bala de un arma de alto calibre, según Jaime Rodríguez, presidente del colegio magisterial COPEMH. En Tegucigalpa fueron detenidos, según Radio Globo, 27 personas.

– Habíamos acordado con Mario Chamorro (Comisionado y jefe de la Policía Metropolitana, Distrito Central) de clausurar nuestras acciones a las 12.30 del mediodía. Faltaban diez minutos cuando comenzaron a disparar las bombas, dice Gerardo Serrano, integrante de la dirección del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras, COPEMH.

Bebé afectado por los gases

Foto: Honduras - La bebé de tres meses, Anaí Cristela López Murillo, vomita después de haber sido víctima por la "gaseada indiscriminada". / Autor: Dick Emanuelsson

Y cuando estamos entrevistando al líder magisterial, los Cobras, apoyado por dos tanquetas, arremeten por segunda vez este día contra los maestros agrupados en el Instituto Nacional de Previsión del Magisterio (INPREMA). Los gases hacen imposible respirar. El inspector de Policía Preventiva, Daniel Molina, encabeza el literal bombardeo de gases de todos tipos. En los cartuchos de las granadas las instrucciones dicen claramente en impreso, que son altamente peligrosas y toxicas para el ser humano. Pero se ve que Molina “esta en su salsa” y su asistente le suministra granada tras granada a su mando que a su vez las dispara directamente hacia el interior de Inprema.

Una granada irrumpe el duro vidrio en el segundo piso del nuevo edificio de Inprema y se ve el humo de los gases que salen por el hoyo de unos diez centímetros.

Pocos minutos después vemos como salen mujeres y hombres y en los brazos de un maestro es llevado la bebé de tres meses, Anaí Cristela López Murillo y su hermana mayor, Nicy Lidebeth López Murillo. El vomito sale de la boca de la bebé.

Pero Molina, Chamorro y los otros mandos policiales no les importa, por que atacan este día una tercera vez a los maestros y el pueblo que apoya al magisterio en la defensa de la educación publica. Y cuando cae la noche informa una maestra en Radio Globo que las instalaciones de Inprema han sido militarizadas.

Los golpistas saquearon los fondos pensionales

Foto: Honduras - María Aurora Vázquez García maestra jubilada, una de miles de maestras y maestros que sobreviven de una pequeña pensión que ahora, por el saqueo de sus fondos pensionales por parte de los golpistas, está en peligro. / Autora: Mirian Huezo Emanuelsson

Según Jaime Rodríguez, Inprema fue saqueado después del golpe de estado el 28 de junio de 2009 por el primer régimen de facto de Roberto Micheletti de una suma de casi cinco mil millones de lempiras o en dólares aproximadamente 250 millones de dólares. Una persona clave en apoyo de ese régimen fue Vilma Morales, ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia.

Es la misma persona que ahora va a encabezar una comisión que dizque va a investigar la situación interna de Inprema, instituto que se encarga de prestamos y las jubilaciones de los maestros hondureños. O, como dice Rodríguez y los maestros; “Los responsables de un crimen siempre regresan al lugar del crimen”. Y en el caso de Morales es para tapar el robo de Inprema, agregan. Y como fuera poco, la doña Morales ahora también es presidenta de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS)
¿Jubilarse a los 70 años cuando me muero a los 67 ó 68?

Y los maestros y maestras jubilados están sumamente preocupados por su futuro. La señora Morales propone subir la edad de la jubilación para todos los empleados públicos a 70 años que ha sido recibido como una bofetada ya que la expectativa de vida al nacer es en la población total 69,37 años. Para hombres 67,81 años mientras las mujeres son de 71,01 años (1). Y esa es una edad promedio que para las clases populares es menos.
Más contradictorio se vuelva la propuesta de Morales de subir la pensión, si tomamos en cuenta que “solamente el 6.2% de la población pertenece a la tercera edad (mayor de 60 años). La edad promedio de la población hondureña es de 20.7 años. En el Reino Unido la edad promedio es de 40 años!”, escribe el columnista Ricardo Romero González en La Tribuna el 19 de febrero de 2011 (2)

Mientras Vilma Morales y sus “socios” de la clase social que pertenecen mueren a los 80-90 años por la cómoda y rica vida que viven, los albañiles, los trabajadores y empleados privados que son obligados a trabajar muchas veces doble turnos por el salario mínimo, mueren mucho antes a de los 70 años propuesta por “La Suprema Justicia de Honduras”.

“Cambiar el bastón por una ametralladora”

Foto: Honduras - Maestros detenidos y llevados a la posta policial de la Colonia Kennedy, Tegucigalpa. / Autora: Mirian Huezo Emanuelsson

Cuando ya podemos respirar otra vez después de haber sido objeto de una gaseada sin precedentes en Plaza Miraflores, pasan dos maestras jubiladas con los ojos llorosos y una de ella dice:

– ¡Cómo me hubiese gustado que éste, y levanta su bastón, hoy habría sido una ametralladora, los “chepos” (policías/Cobras) no habían sido tan prepotentes!

– Pero la lucha continúa, hoy más que nunca nos hemos dado cuanta que apenas ha comenzado contra este régimen de terror, resume.

¿Fue este rostro que quería mostrar la ministra de Derechos Humanos del régimen del señor Lobo que en este momento se encuentra en Ginebra y la Comisión de Derechos Humanos de la ONU? La misión es presidida por la secretaria de Justicia y Derechos Humanos, Ana Pineda, e integrada además por la fiscal de Derechos Humanos del Ministerio Público, Sandra Ponce, entre otros funcionarios.

Mientras los policías de Porfirio Lobo hoy intentaban de asfixiar una bebe, niñas, abuelas, maestras, hombres y mujeres jubiladas en Inprema, el señor Lobo se reunió con el ante Estados Unidos servil secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para convencerles que en Honduras todo esta tranquilo y así dar la imagen que Honduras debe retomar su lugar en la OEA.

Foto: Honduras - Los maestros detenidos en la posta policial de la colonia Kennedy, es atendido por uno de los abogados del Frente nacional de Resistencia Popular, Manuel Bonilla. / Autora: Mirian Huezo Emanuelsson

Daniel Ortega ausente en reunión con lobo

El gran ausente fue Daniel Ortega, presidente de Nicaragua que no asistió a la reunión con Ban Ki-moon, tampoco asistió el canciller nicaragüense, Samuel Santos. Nicaragua es el único país centroamericano que no ha restablecido relaciones diplomática con el régimen de Lobo que ha decidido de retirar sus embajadas de los países de ALBA y la gran mayoría de UNASUR, países suramericanos que consideran que el gobierno de Lobo es ilegitimo y la prolongación del golpe de estado.

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Haití: Entre euforia y preocupaciones a dos días de las elecciones

Wooldy Edson Louidor (especial para ARGENPRESS.info)

A dos días de las elecciones presidenciales y legislativas programadas para el próximo 20 de marzo, Haití vive entre la euforia de los numerosos partidarios del ex presidente Jean-Bertrand Aristide ante la noticia del regreso de su líder el 18 de marzo y las preocupaciones de la Comunidad internacional, principalmente Estados Unidos de América y Francia, sobre el impacto “desestabilizador” que el retorno de un personaje político tan controversial podría tener para la recta final del proceso electoral.

Mientras tanto, los hechos de violencia que perturbaron la campaña electoral generan muchas inquietudes no sólo para los dos candidatos presidenciales, Mirlande Manigat y Michel Martelly, sino también para las y los electores haitianos e incluso para la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH).

Euforia de los partidarios de Aristide

Exiliado en Sudáfrica luego de su salida del poder en circunstancias polémicas el 29 de febrero de 2004, Aristide manifestó el 17 de marzo, en una rueda de prensa en el Aeropuerto de Lanseria cerca de Johannesburg, su alegría de poder volver a su país después de siete años de exilio.

Maryse Narcisse, vocera del partido LAVALAS de Aristide, ya convocó a todos los miembros de la plataforma política, cuyo sueño está a punto de convertirse en realidad, a reunirse desde la mañana del día 18 de marzo para recibir a su líder.

La renovación del pasaporte diplomático de Aristide por la administración del actual presidente haitiano René Préval y el apoyo incondicional del presidente surafricano Jacob Zuma al ex sacerdote salesiano fueron claves para el regreso de este último a su país.

Preocupaciones de la administración americana

Por otra parte, el vocero de la Casa Blanca, Tommy Vietor, informó que el presidente americano Barack Obama había expresado recientemente en una conversación telefónica a su homólogo surafricano Jacob Zuma sus preocupaciones ante el retorno del ex mandatario Aristide a pocos días de la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas en Haití.

“Los haitianos merecen tener la oportunidad de escoger a su gobierno a través de elecciones pacíficas, libres y equitativas”, declaró el vocero a nombre del presidente americano.

Desde que el actual gobierno haitiano había decidido renovar el pasaporte diplomático de Aristide, los Estados Unidos y Francia han venido manifestando su desacuerdo con un eventual regreso del ex mandatario a Haití antes de las elecciones.

Inquietudes

Al igual que el candidato Martelly, Washington hubiera preferido que Aristide volviera a su país después de las elecciones. Además, la campaña electoral fue marcada por olas de violencia que provocaron la muerte de al menos 4 personas y más de cien heridos. El retorno de Aristide podría complejizar más el escenario político y complicar la labor de las fuerzas de orden para restablecer la seguridad y la paz en el país, al provocar la movilización e incluso manifestaciones callejeras de sus multitudinarios partidarios a través del país.

Recordamos que el partido de la candidata presidencial Mirlande Manigat ha sido hasta ahora la principal víctima de estos hechos de violencia que obligaron en dos ocasiones a la ex primera dama a abandonar su gira de campaña en Cabo Haitiano y Mirebalais (al norte y centro del país respectivamente).

Manigat responsabilizó por la violencia a los partidos de su contrincante Michel Martelly, quien negó toda implicación de sus simpatizantes.

“Muchos de los actos de violencia que se cometieron durante las diferentes actividades de movilización (en el marco de la campaña electoral) en varias regiones del país son la obra de un tercer sector político que quiere sembrar la confusión en el proceso electoral…”, sostuvo el candidato presidencial Martelly.

Los dos candidatos pidieron a las autoridades tomar medidas urgentes y apropiadas para garantizar la seguridad y favorecer un clima de paz para la realización de las elecciones.

La Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH) expresó sus preocupaciones por las olas de violencia que marcaron la campaña electoral.

A raíz de los recientes hechos que afectaron el desarrollo normal de la campaña electoral, un gran número de ciudadanos han manifestado también sus inquietudes ante los eventuales incidentes que podrían perturbar el día de las elecciones.

¿Qué nos depara el 20 de marzo?

Wooldy Edson Louidor del Servicio Jesuita a Refugiados para Latinoamérica y el caribe (SJR LAC)

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Apuntes sobre el hambre en Argentina

Claudio Lozano - Tomas Raffo (IPYPP)

A nivel mundial y regional según un informe de la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas) correspondiente al año 2008 y denominado “El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo”, el hambre a nivel mundial aumenta dramáticamente: golpea a 963 millones de personas, 40 millones más que el año pasado y 115 millones más que en el bienio 2003-2005 siendo que la actual crisis financiera internacional pudo agravar aún más la situación.

De fondo de esta cuestión se encuentra el incremento de precios de los alimentos a nivel internacional que profundizó la inseguridad alimentaria. Según datos de la FAO, los precios de los principales cereales al comenzar el año 2009 se encuentran un 20% más altos que durante el año 2006. El informe también detalla que el alza de los precios de los alimentos significó 51 millones más de personas hambrientas. En total hay 963 millones de personas desnutridas en el mundo. Un cálculo realizado por esta organización estima que se necesitan 30.000 millones de dólares anuales para poder duplicar la producción agrícola mundial y eliminar así la crisis alimentaria.

El hambre en nuestro país

El hambre, la pobreza y aquellos que la padecen es la expresión más visible de la exclusión. La tan sola presencia de estas situaciones y de millones de personas que viven privadas de sus libertades, del pleno desarrollo de sus capacidades, de los derechos socialmente constituidos como tales son la más cabal muestra de que algo funciona mal desde el proceso económico, desde la misma política pública que atañe al conjunto de las instituciones.

A la dificultad de dar respuesta a esta deuda social pendiente desde los distintos modelos de política económica que tuvieron vigencia hasta la actualidad se adiciona uno nuevo: el desconocimiento del gobierno de una parte importante de esta problemática social a partir de su subestimación en las mediciones oficiales. Actualmente, según el INDEC intervenido, la pobreza alcanza al 12% de la población (4,8 millones de personas), mientras que la indigencia afecta al 3,1% (1,2 millones de personas). Sin embargo, tanto la alteración en la medición de los precios a partir de la intervención oficial, como la vigencia de una metodología que no tiene en cuenta los cambios en el patrón de consumo, llevan a que estas tasas se encuentren subestimadas en un 61% y en un 77% respectivamente. Es decir, el INDEC oculta la existencia de casi 7,4 millones de pobres, de los cuales 4,2 millones están pasando hambre.

Cuadro N° 1: Pobreza e Indigencia según estimación propia y oficial. Estimación al año 2010. (1)


Esta situación lejos de revertirse tiende a perpetuarse e incluso empeorar, en el marco de un proceso inflacionario que impacta con más intensidad en el rubro de alimentos y bebidas. Como podemos ver en el Cuadro N° 8, mientras que entre 2003 y 2006 la evolución de los precios promedió un 8% anual, a partir de 2007 el IPC ha superado el 23% (con excepción de 2009 que por causa de la recesión tuvo una inflación del 15%), mientras que los precios de alimentos y bebidas superaron ampliamente esta evolución, llegando en 2010 a incrementarse en un 41,2% según la consultora BA City.

Cuadro N° 2: Evolución de los precios nivel general y Alimentos y Bebidas. 2003 – 2010.


La evolución mencionada en los precios de Alimentos y Bebidas, lejos de tener un impacto neutro en las condiciones de vida de la población, ha provocado que en el último período 2006-2010, de cada diez personas que nacen, se sumen siete nuevos excluidos del sistema por no contar ni siquiera con la posibilidad de alimentarse. Ver Cuadro N° 9.

Cuadro N° 3: Evolución de la población total y de la cantidad de indigentes. 2006 – 2010.


El hambre contiene tres grandes dimensiones que merecen ser atendidas y deberían formar parte de una medida integral que pueda dar respuesta a las mismas:
1) El sufrimiento y padecimiento de enfermedades ante un contexto generalizado de privación. El hambre no es el comienzo de la problemática de la postergación social sino que es su mayor riesgo. Esto significa que las familias que no acceden a satisfacer una necesidad tan básica como es la alimentación están sumergidas en un cuadro multidimensional de privaciones que incluye: viviendas precarias, en zonas contaminadas (como basurales, zonas inundables, etc.), las dificultades para el acceso a la atención de salud, condiciones de insalubridad, hogares sin acceso a agua potable, hogares sin desagüe cloacal que ponen en riesgo la salud y predispone a una situación extrema de vulnerabilidad agravada por las carencias nutricionales.

En lo que respecta a la cobertura sanitaria, el Cuadro N° 4 nos muestra que al año 2010, más de un tercio de la población no tiene cobertura por obra social o prepaga, por lo que debe recurrir al sistema público de salud para atenderse. Si bien este porcentaje ha disminuido con respecto al año 2006, aún persiste en niveles elevados con el agravante de que el sistema público de salud lejos está de garantizar una atención adecuada siendo que, muy por el contrario, se encuentra sobrecargado por un exceso de demanda en relación con los recursos de los que dispone.

Cuadro N° 4: Distribución porcentual de la población total según cobertura de salud. 4to trimestre 2006-2do trimestre 2010.


La situación es aún más grave para los niños, niñas y adolescentes, ya que el porcentaje de quienes no cuentan con una cobertura formal alcanza al año 2010 al 42,7% de los mismos. Como puede observarse en el Cuadro N° 5, este porcentaje también ha disminuido con respecto al 2006, aunque en menor medida que si se toma el total de la población, dejando en evidencia que es este grupo poblacional el que presenta una situación de pobreza estructural más rígida.

Cuadro N° 5: Variación interanual de la distribución porcentual de los menores de 18 años según cobertura de salud. 4to trimestre 2006-2do trimestre 2010.


Por otra parte, las condiciones de infraestructura en que vive la población no pueden ser omitidas si se quiere tener una visión más acabada de la situación de pobreza estructural que sufre gran parte de los argentinos. Es por eso que en el Cuadro N° 6 presentamos una serie de indicadores que intentan dar cuenta de esta situación. Así vemos que actualmente, casi el 8% de las personas viven en condiciones de hacinamiento, y aún el 39,6% habita viviendas sin cloacas, mientras que el 12,4% no dispone de agua corriente y el 11,4% tiene baños con arrastre de agua precario o sin arrastre. Por otra parte, el 9,6% y el 13,6% de los argentinos viven cerca de basurales o en zonas inundables, respectivamente. Estos dos últimos indicadores han empeorado con respecto a finales del 2006.

Cuadro N° 6: Indicadores básicos de infraestructura (en porcentaje). 4to trimestre 2006-2do trimestre 2010.


2) La infantilización del hambre no sólo es moralmente intolerable sino que también se constituye como el origen y causa de su perpetuación. Niños pobres y con hambre también ven vulnerado el derecho a acceder a una educación básica y con ello la posibilidad de superación de esta problemática. Sin igualdad de oportunidades, la construcción de una sociedad que restringe la movilidad social entonces predestina a los más pobres a seguir siendo pobres.

Mientras la tasa de pobreza es del 30,5% a nivel general para la población menor de 18 años la misma asciende al 43% (5,8 millones de pibes). Por el lado de la indigencia, mientras a nivel general alcanza al 13,5% del total de la población, su incidencia se eleva al 21,6% cuando se trata de nuestros chicos (2,9 millones).

En el siguiente cuadro puede observarse que la mitad de los chicos son pobres a la vez que la mitad de los pobres son chicos (47,3%). Para el caso de la indigencia, más de la mitad (53,6%) del total de indigentes son menores de 18 años.

Cuadro N° 7: Tasa de pobreza e indigencia general y de la población infantil. 2010.


Esta realidad golpea con más fuerza a algunas provincias que a otras. Como podemos ver en el Cuadro N° 8 mientras en Santa Cruz, Tierra del Fuego, Chubut y la CABA, las tasas de pobreza no superan el 16% y la indigencia no llega al 8%, en provincias como Chaco, Corrientes, Misiones, Formosa y Santiago del Estero, más de la mitad de la población se encuentra por debajo de la línea de pobreza y la indigencia promedia el 26%. Para el caso de los menores de 18 años, en estas últimas cinco provincias la pobreza supera el 55%.

Cuadro N° 8: Pobreza e Indigencia por provincia para la población total. Pobreza en los menores de 18 años por provincia. 2010.


Las provincias que sufren con mayor crudeza la problemática en torno al desarrollo infantil son justamente las que evidencian, como consecuencia, índices que denotan la dificultad de la población infantil para lograr el pleno acceso a la educación. Si bien la tasa de repitencia no es tan significativa (aunque para el caso de la provincia de Corrientes esta tasa alcanza valores muy elevados para el nivel EGB 1 y 2 superando el 14%), es preocupante que el abandono escale valores que van desde 11% al casi 17% y la sobre-edad escolar oscile el 40% desde el nivel inicial (desde los 6 años) hasta el polimodal (hasta los 17 años).

Cuadro N° 9: Tasas de repitencia, sobreedad y abandono interanual por nivel de enseñanza - Año 2006 (2)


El desarrollo nutricional insuficiente tiene efectos concretos en el desarrollo cognoscitivo de la población infantil perjudicando incluso su inserción laboral futura. Es decir, si más de la mitad de la población menor de 18 años es pobre y el 22% es indigente sólo podemos esperar una fuerza laboral futura debilitada para poder incorporar el conocimiento que requiere el paradigma tecnológico vigente. De esta, manera la productividad laboral futura quedará rezagada con respecto al desarrollo del resto del mundo dando lugar a un tipo de especialización productiva que descansa nuevamente la extracción del excedente a partir de la mano de obra barata y la explotación de los recursos naturales haciendo retroalimentar el circulo vicioso de la pobreza.

Por esta razón es que la perpetuación de núcleos de pobreza y hambre en nuestro país ha amplificado la gravedad e intensidad de su incidencia sobre el estrato social de menores recursos trayendo como resultado la creciente esterilización de los efectos sociales positivos que supone el crecimiento económico. La desigualdad en el “derrame”, la ineficacia de las políticas públicas ha generado que los contingentes de personas expulsadas del sistema económico no puedan volver integrarse en la misma magnitud.

El siguiente cuadro da cuenta de una lógica que se viene repitiendo en la historia argentina de los últimos treinta años. Luego de cada crisis se accede a un momento de relativa “normalidad” siempre transitoria, que si bien se revela como mejor al momento de la crisis, nunca permite el retorno a los niveles de vida vigentes en la situación “pre-crisis”. Los datos que a continuación presentamos explicitan lo afirmado. Obsérvese la evolución de la población en situación de pobreza:

Cuadro N° 10: Tasas de Pobreza e Indigencia. Períodos seleccionados. 1989 – 2001: Gran Buenos Aires. 2003 – 2008 total país.


En la primera mitad de los noventa la pobreza baja respecto al 89 pero no vuelve a los niveles de la década del 80. El nuevo pico correspondiente a la crisis del año 1995 y que se expresa en el 96, si bien se morigerará muy levemente entre 1997 y 2001, dejará una situación de pobreza superior que en la primera mitad de los noventa. De igual modo, el pico que exhibe el año 2002 en materia de población pobre e indigente si bien se reduce parece lejos de poder retornar a los niveles previos a la crisis.

3) El destino más lamentable del hambre es la muerte pero se convierte en una realidad dramática de esta Argentina que ve morir a una parte importante de su población que mayoritariamente son niños, no por falta de alimentos sino por una pésima gestión en su distribución.

Según datos del centro creado recientemente en la UBA, en los últimos cinco años 3000 chicos menos mueren por desnutrición. En 2003, fallecían 12 niños por desnutrición aguda por día mientras que al año 2008 continúa una cifra escalofriante: mueren ocho chicos menores de 5 años diariamente.

Por otra parte, según el Ministerio de Salud, las defunciones cuya causa directa es la desnutrición sumaron 1.064 en 2009, de las cuales el 11% corresponde a menores de 10 años mientras que el 80% corresponde a mayores de 65 años. Si bien esta cifra no peca de subestimar considerablemente el verdadero impacto de la desnutrición, pues gran parte de las defunciones que se clasifican en otras causas, son el resultado indirecto de un problema de una alimentación insuficiente, los porcentajes mencionados dan cuenta de los sectores más vulnerables de nuestra población.

Cuadro N° 11: Cantidad de defunciones por desnutrición según tramo de edad. 2009.


Siendo que el registro de fallecimientos por desnutrición está subvaluado ante la dificultad de diagnosticarla al momento de la muerte de un niño (ya que es posible que la causa del fallecimiento haya sido causada por un paro cardiorrespiratorio o un broncoespasmo) nos podemos aproximar aún más a su magnitud al evaluar la mortalidad infantil (en menores de un año) de cuyo análisis se desprende la cantidad de muertes que pudieron ser evitadas con un tratamiento oportuno o a partir del conocimiento y tecnología del sistema de salud vigente. Siendo que situamos a la problemática del hambre como una expresión más de un cuadro de carencia más general que lo incluye consideramos que entre las muertes evitables que mayormente tienen que ver con las restricciones en el acceso a la atención médica, incluye afecciones a la salud relacionadas con el déficit alimentario dada la incidencia de la indigencia en la sociedad actual.

De esta manera podemos observar que el último dato de mortalidad infantil difundido por el Ministerio de Salud, corresponde al 2009 y arroja una tasa del 12,1 por mil. Es decir que anualmente mueren 9.026 niños menores a un año de edad en el país. Sin embargo, esta tasa tiene la limitación de no reflejar las disparidades regionales de esta situación. Así, provincias como Formosa (20,5), Chaco (17,8) y Corrientes (15,3), superan ampliamente la tasa a nivel nacional. A la desigualdad regional mencionada, se le suma otra injusticia, ya que de la cantidad de muertes de niños menores a un año, más de la mitad (54,5%) se produce por causas evitables en función del conocimiento científico actual y las distintas acciones que podrían desarrollarse, fundamentalmente a través de los servicios de salud (Ver Cuadro N° 11).

Cuadro N° 12: Cantidad de muertes evitables por año y por día. Total País.


La importancia del sector agro-alimentario en la producción nacional: La dificultad de distribuir equitativamente las ventajas agropecuarias

La especialización del patrón productivo de nuestro país históricamente estuvo asociado a los productos que derivan de la producción agropecuaria gracias a las ventajas comparativas sustentadas en la riqueza de nuestros recursos naturales que descansa fundamentalmente en la dotación de grandes extensiones de tierras fértiles generando un diferencial de competitividad a favor la Argentina en este sector productivo frente al resto del mundo. Esta ventaja se traduce en una entrada de divisas importante asociada el sector agropecuario que permite aliviar la restricción externa ante una industria manufacturera local deficitaria en divisas y por lo tanto con dificultades para su crecimiento. Por esta razón es que el sector agropecuario y sus productos son objeto de debate entre Crecimiento Económico vs. Bienestar interno obviando la tercer vía que conduce a una opción que incluya a ambas pero que necesita de una regulación pública más importante y por sobre todo, más eficaz.

Durante el presente período post-Convertibilidad, incluso, continúa la dificultad y las limitaciones para asociar las ventajas de tener una dotación rica de recursos naturales con el desarrollo económico y humano.

A pesar de los primeros años de mejora relativa del cuadro social, el período iniciado en el año 2007 marca un cambio de etapa cuya expresión más visible es el deterioro de los rendimientos sociales del modelo económico vigente. De esta manera, el brote inflacionario que con mayor énfasis se concentra en el rubro de alimentos y bebidas ha deteriorado gravemente las condiciones de vida y ha derivado en un incremento sustancial en la cantidad de personas que no logran satisfacer sus necesidades de alimentación al tiempo que la recomposición de la actividad económica se asocia al repunte de los sectores asociados a la producción de alimentos (junto con el sector productor de servicios).

El sector primario (rama agricultura, ganadería, caza y silvicultura) junto con la industria de Alimentos y Bebidas mantiene una elevada participación en el PBI que oscila el 12%. Durante el período post-Convertibilidad el pico de participación se alcanzó durante el 2005, al llegar al 12% que cae levemente con el estallido de la crisis internacional y vuelve a repuntar en el 2010.

Cuadro N° 13: Participación del complejo sectorial de la agroindustria en el PBI.


Del siguiente cuadro se puede comprobar que el complejo agro-alimentario tiene una importancia crucial en el volumen de exportaciones nacionales concentrando más del 50% de las mismas siendo que el año 2010, de recuperación post-recesión se observa un incremento sustancial de la participación (que alcanzó el 53,6% del total) que sólo es superado en el período de la post-Convertibilidad por el año 2007.

Cuadro N° 14: Participación del complejo sectorial de la agroindustria en las exportaciones.


El negocio detrás del hambre: el negocio exportador de las empresas concentradas y la sojización

La importancia del mercado externo en el sector productor de alimentos sin embargo queda reducido a sólo un conjunto de empresas por lo que la ventaja agrícola-ganadera que anteriormente habíamos mencionado como el motor de la entrada de divisas que sustenta un desarrollo industrial desequilibrado es predominantemente apropiada por el poder económico concentrado que lidera las exportaciones y se constituye como parte del “núcleo exportador industrial”.

En el cuadro Nro 15 presentamos el listado de las primeras 30 firmas que más exportaron durante el 2009. Se observa de dicho listado, que estas 30 firmas concentran nada menos que el 73,9% del total de las exportaciones de dicho año. Es decir apenas 30 firmas concentran el grueso del negocio exportador en nuestro país.

Cuadro Nro 15. Ranking: Las 30 principales firmas exportadoras. En millones de dólares y % sobre el total. 2009


Ahora bien, como da cuenta el cuadro Nro 18, en estas primeras 30 firmas se observa que 12 firmas pertenecientes al bloque de las aceiteras y cerealeras concentran el 44,8% del total de exportaciones. Si se considera el bloque petrolero (13,3%) y el minero (3%) resulta que el 61,1% de las exportaciones es explicado por apenas 21 firmas que asocian su actividad con la depredación de la base de nuestros recursos naturales (aquí hacemos alusión a los efectos nefastos que sobre el medio ambiente y la depredación del recurso supone la mega minería a cielo abierto, la irracional explotación hidrocarburífera y el avance desmedido de la sojización).

Cuadro Nro 16: Ranking: Las 30 principales firmas exportadoras según sector de actividad. En millones de dólares y % sobre el total. 2009.


A continuación podemos acercarnos a evaluar la magnitud de las tasas de ganancia que evidencian los principales sectores vinculados con la alimentación, para el período comprendido entre 2007 al 2009. Del cuadro N° 17 se puede apreciar que durante esta etapa, a pesar de que dos de los tres años analizados están atravesados por situaciones de desaceleración y recesión de la actividad económica, las tasas de rentabilidad y la magnitud de la misma siguen siendo considerables. En concreto, el sector de bebidas alcanza tasas de rentabilidad superiores al 16% llegando a ser del 20,6% durante el año recesivo. El sector productor de alimentos, con una tasa de rentabilidad del 9,1% al 2009 (cuyo pico en la serie se dio en el año 2008 llegando a ser de casi el 13%) logró captar ganancias que alcanzan los $3.860 millones. Para el caso de las aceiteras y las exportadoras de granos, la tasa de rentabilidad en el período analizado oscila entre el 5% y el 17%. En conjunto, las firmas que componen el sector productor de alimentos y bebidas acumulan una suma de ganancias (luego del pago de impuesto en este concepto) de $5.281 millones en el 2007, $9.505 millones durante el 2008 y en el 2009 $6.840 millones que, en todo el período 2007-2009 en el que se agrava la problemática del hambre, suma una masa de dinero de exactamente $21.626 millones computables como ganancia neta.

Cuadro N° 17: Resultados y rentabilidad de los principales sectores vinculados con la alimentación. 2007 – 2009.


El proceso acelerado de la sojización pone trabas a la producción de alimentos

En el sector agropecuario y a pesar del discurso oficial, el período post-Convertibilidad reforzó el proceso de “sojización” iniciado en el período previo, dado que la superficie destinada al cultivo de esa oleaginosa se expandió 45,5%, en tanto se redujo la incidencia del girasol (-34,5%) y, fundamentalmente, del trigo (cuyo precio interno se vio afectado adversamente por la intervención del Gobierno en el mercado local).

Cuadro N° 18: Superficie sembrada y producción de los principales cultivos 2007-2010.


Asimismo, en el caso de la producción pecuaria, las políticas erróneas implementadas por el Gobierno derivaron en una liquidación de los stocks de ganado vacuno y, posteriormente, en una reducción en sus niveles de faena, que fue parcialmente compensada por un aumento en la actividad avícola.


Los instrumentos de intervención pública vigente no son suficientes para revertir la problemática del hambre

En materia de política social con impacto en la situación alimentaria es posible identificar tres medidas: de forma indirecta, la Asignación Universal por Hijo para Protección Social (AUH) y Asignación Universal por Embarazo para la Protección Social (AUE), y de forma directa el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria (PNSA).

La AUH, si bien no consiste de forma estricta y unívoca en una prestación destinada a resolver la situación alimentaria, colabora en esta misión. Recordemos que se trata de una transferencia de ingresos por un monto de $220 a familias con niños, niñas y personas con discapacidad a cargo – hasta el 5to hijo-, cuyos padres o tutores se encuentren bajo alguna de las siguientes condiciones laborales: desocupación, informalidad siempre y cuando se gane una suma inferior al Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM), trabajo temporario y empleo doméstico con ingresos se encuentren por debajo del SMVyM.

Asimismo, desde en mayo, a través del componente AUE las mujeres embarazadas –a partir del tercer mes-, bajo las mismas condiciones laborales referenciadas en el párrafo anterior, comenzaran a percibir una transferencia por $220.

En ambos casos (AUH y AUE) el monto que se transfiere mensualmente, es equivalente al máximo valor abonado para zona general del régimen contributivo. Sin embargo, para estas prestaciones – a diferencia del régimen contributivo- se realiza una retención mensual del 20%, de forma que el monto efectivamente abonado es de $176.

Lo acumulado a partir de la retención se abona en el caso de la AUH, cuando se comprueba el cumplimiento de las condicionalidades en materia de salud y educación, y en el caso de la AUE, en el momento del nacimiento. De esta forma este último componente se transforma en un híbrido entre la Asignación Pre-natal y la Asignación por Nacimiento abonada a los trabajadores formales. (3)
El potencial de la AUH y la AUE para colaborar en la lucha contra el hambre encuentra dos límites muy precisos: de cobertura y del nivel de monto de la prestación.

De cobertura:

Pese a la denominación elegida por el Gobierno Nacional para nombrar a estas prestaciones, su cobertura dista de ser universal. Vale aclarar que este análisis (de cobertura) se ha elaborado a partir de estimar la cantidad de niños, niñas y adolescentes en función de los resultados provisorios del CENSO 2010. En base al mismo se observa que la población total del país asciende a 40.091.359 personas. Si a esta población se le aplica el porcentaje poblacional de menores de 18 años, que arrojaba el censo 2001 (33,6%), surge que la cantidad total de niños, niñas y adolescentes al 2010 sería de 13.455.509. Un número muy similar (13.605.870) al estimado por nosotros y publicado en Bicentenario sin Hambre. Evaluación del programa “Asignación universal por hijo para la protección social” en sus primeros 4 meses de implementación, previamente al ultimo Censo y sus resultados provisionales.

Cuadro N° 19: Cantidad de menores de 18 años en base al CENSO 2010.


Sin embargo, dado que el número de menores de 18 años en el que se basa el ANSES es de 12.400.000, se contemplará en el cuadro que se muestra a continuación, el nivel de cobertura de la AUH en base a la mencionada estimación.

El análisis de la cobertura de la AUH en base a la estimación propia (13.455.509) da cuenta de que aún quedan por fuera de todo esquema de protección social (asistencial y no asistencial), 2,7 millones de chicos, nada menos que el 20,7% de la población menor de 18 años. Si consideramos a todos aquellos a quienes se les niega el derecho a una asignación familiar, el número alcanza a 4 millones de niños, niñas y adolescentes, equivalente a una exclusión que ronda el 30% del total de menores de 18 años.

Cuadro N° 20: Impacto de la AUH en la cobertura de las personas menores de 18 años.


En relación a la AUE los cálculos de cobertura se estiman en función de cifras que fueron difundidas desde el anuncio de la medida que nos permiten realizar un cálculo de máxima y de mínima en la cantidad de embarazadas a cubrir por el nuevo componente. Un cálculo de mínima surge de estimar la cantidad de receptoras a partir de la inversión anunciada para este año que asciende a $240 millones, estimación que arroja 170 mil mujeres embarazadas cubiertas para el 2011. (4)

Mientras que una estimación de máxima supone un total de 250.000 mujeres embarazadas cubiertas, la meta surge de los trascendidos en diversos medios. (5) Esta última cifra sumada a aquellos pagos efectuados por el Sistema de Asignaciones Familiares de carácter contributivo que asciende a 93.111 prenatales, según previsiones del ANSES para el año 2011, da como resultado un total de 343.111 mujeres potencialmente cubiertas por ambos sistemas. Sin embargo, a pesar del incremento sustancial que significaría la mayor cobertura (del 12% al 45%) el problema continúa lejos de poder resolverse para el conjunto de la población que pretende atenderse: si sumamos la cantidad de nacidos vivos en un año (745 mil) junto con los embarazos que no pudieron culminar con un nacimiento –ya sea por la muerte de la madre o del feto- se asciende a un total de 751.882 embarazos anualmente. Esta cifra frente a la potencial cobertura que se alcanzará con la nueva medida continúa excluyendo al 54,4% de mujeres embarazadas.

Al evaluar la meta que surge del monto de inversión anunciado se observa que si bien la cobertura a embarazadas asciende también sensiblemente (de 12,4% a 35,1%), la AUE convive con un cuadro de exclusión más grave que el descrito anteriormente: siendo que el 65% de las embarazas quedarían fuera del esquema de protección social que brinda el Estado Nacional.

Cuadro N° 21: Cobertura del Sistema Nacional de Seguridad Social a las embarazas. Evaluación del impacto de la AUP.


De monto:

En relación al monto que se transfiere ni la AUH ni la AUE logran asegurar mínimas condiciones de bienestar a las familias caracterizadas por el propio Gobierno como “vulnerables”, y esto por diversas razones a explicar a continuación. Por un lado, porque el monto que se transfiere para una familia tipo ($440) y a una familia compuesta de igual forma pero con la mujer embarazada ($660) es inferior a los $2.600 que cuesta una Canasta Básica Total (6) y a los $1.556 que supone acceder a una Canasta Básica de Alimentos. Por el otro, porque la suba sostenida de precios agudiza constantemente la deficiencia de la transferencia, lo que se plasma en un deterioro de 4,4% del poder adquisitivo real de la AUH (noviembre 2009 a diciembre 2010) aún cuando en términos nominales el aumento fue del 22,2% gracias al incremento de $180 a $220.

En tercer lugar, el límite del SMVyM, para ser receptor tanto la AUH como la AUE, admite sólo que perciban las prestaciones quienes posean ingresos inferiores a $1.840, cuando, como vimos en el párrafo anterior, este monto no alcanza para cubrir la CBT, es decir, dejar de ser pobre. A su vez que, el límite de ingresos planteado para la AUH y la AUE es sensiblemente inferior al que le permite a un trabajador formal percibir AAFF, $4.800.

Finalmente el límite de 5 hijos por grupo familiar para percibir la prestación, encuentra su explicación en que a partir del sexto el monto transferido supera el valor de la CBT calculada por el INDEC. Lo dicho aquí evidencia que el gobierno no desea asegurar un nivel digno de bienestar, que garantice una alimentación adecuada, sino que por el contrario se limita a contener los niveles de pobreza. Debido a que el propósito de contención mínima que brinda un esquema de protección social de estas características guarda relación con la canasta subvaluada del INDEC intervenido, una estimación más real de la línea de pobreza da cuenta que el efecto deseado de esta política incluso es menor del esperado.

El Plan Nacional de Emergencia Alimentaria (PNEA)

El PNEA tiene sí como objetivo concreto atender a través de una serie de estrategias los problemas alimentarios del país.

Estas estrategias son:

• Pro Huerta

• Comedores comunitarios y escolares

• Educación Alimentaria y Nutricional

• Asistencia a la población en situación de riesgo social

Pro Huerta

Este componente contempla apoyo técnico a pequeñas unidades productoras con el objeto de fomentar la producción de alimentos frescos y la elaboración de productos alimenticios para el consumo comunitario, brindando asistencia técnica y financiera a huertas y granjas.

Comedores

Comedores comunitarios: Este componente contempla financiamiento a organizaciones sociales para que las mismas brinden servicios alimentarios, así como también para que adecuen los espacios físicos, compren equipamiento y cuenten con asistencia técnica y capacitación.

Comedores escolares: Contempla la provisión de alimentos a comedores dependientes de establecimientos educativos, localizados en zonas de vulnerabilidad socioeconómica.

Educación Alimentaria y Nutricional

Este componente tiene por objetivo promover “el desarrollo de hábitos saludables permanentes para la producción, selección, compra, manipulación y utilización biológica de los alimentos mediante la educación alimentaria nutricional”

Asistencia a la población en situación de riesgo social (tarjeta magnética)

Contempla el financiamiento de prestaciones alimentarias mediante tarjetas magnéticas habilitadas para la compra de alimentos, por parte de familias en situación de vulnerabilidad social y/o con integrantes en riesgo socio-sanitario. Son así definidos los siguientes grupos poblacionales: los niños menores de 14 años, las embarazadas, los discapacitados y los adultos mayores en condiciones socialmente desfavorables y de vulnerabilidad nutricional.

Respecto al programa brevemente introducido anteriormente, caben una serie de observaciones críticas:

• Asistencia a la población en situación de riesgo social (tarjeta magnética)

Grupo al que va dirigido: El programa no contempla las estrategias del hogar, la solidaridad al interior de este y sus vínculos de poder que en gran medida determinan la distribución de lo que el programa transfiere con destino exclusivo a ciertos miembros del grupo familiar (los niños menores de 14 años, las embarazadas, los discapacitados y los adultos mayores en condiciones socialmente desfavorables y de vulnerabilidad nutricional). Más que cuestionar estas lógicas familiares, cabría preguntarse por qué el Estado se conforma con “atender” sólo a parte de los miembros de los grupos familiares caracterizados en su totalidad como vulnerables.

• Comedores comunitarios - Tercerización: El gobierno deslinda parte de su responsabilidad de garantizar la alimentación, a través de centros comunitarios que funcionan como comedor. Pero si bien estos requieren gente que le dedique largas horas diarias a su gestión y atención, el Gobierno no contempla sueldos “en blanco” para quienes cumplen esa función. De forma tal que la propia estrategia elaborada para brindar ciertos niveles de alimentación y bienestar, vulnera los derechos de quienes garantizan por el estado la prestación.

• Educación Alimentaria y Nutricional: Si bien no se depreciaría de ninguna forma el valor y poder del conocimiento, es importante no perder de vista, que el problema alimentario de nuestro país no se explica por la ignorancia de quienes lo sufren, sino que por las enormes carencias que sufren como consecuencia de los procesos de exclusión y marginación social. Como sostiene Patricia Aguirre: … concluimos que las diferentes formas de malnutrición en los hogares pobres no serían resultado de estrategias “fallidas” sino la expresión de estrategias “exitosas” que con tal malnutrición muestran sus límites”

• Y que la AUH resulta incompatible con el componente de tarjeta electrónica del PNEA, lo cual muestra los límites de la política social que no produce políticas articuladas y complementarias que se refuercen mutuamente, sino que políticas mínimas y en competencia. De forma que el hambre es resultado, muchas veces, de la omisión del Gobierno Nacional, quien aún cuando identifica a las poblaciones que YA han caído en estado de vulnerabilidad, no les aseguran prestaciones que les permitan tener un nivel de vida digna y superar la mayor de las carencias: la alimentaria. Sin derechos alimentarios satisfechos, es imposible pensar en la posibilidad de ver satisfechos y garantizados el resto del conjunto de los derechos.

Por lo tanto, el conjunto de programas destinados a asistir a la población que transita por situaciones de carencia y privación, que incluye a la restricción más crítica como resulta ser la imposibilidad de acceder a una alimentación adecuada actúan de manera focalizada y desarticulada. Este tipo de esquema de política social es el resultado de pensarla como subordinada al esquema de política económica y como un simple mecanismo compensador y de asistencia para las situaciones de emergencia social.

En relación a este punto, vale aclarar que la AUH y la AUE supusieron una novedad respecto a la clásica política asistencial al incorporar los componentes no contributivos al sistema de Asignaciones Familiares. A su vez, se constituyeron en prestaciones de carácter permanente y masivas, y cuentan con una forma de selección de los receptores a través de un registro de actualización automática que evita la selección discrecional y agrega mayores grados de objetividad a las técnicas de selección de la población a cubrir. Sin embargo y pese a estos aspectos positivos, como ya se ha señalado en diversas oportunidades, los avances que suponen la AUH y la AUE no logran terminar de romper con el desigual reconocimiento de derechos entre quienes acceden a las Asignaciones Familiares a través del sistema contributivo y quienes lo hacen a través de estos componentes. Por otra parte, la lógica de la prestación supone apenas proveer de un piso mínimo e insuficiente de protección social, incompatible con cualquier otra prestación de trasferencia que eleve más allá de este mínimo el piso de bienestar transformándolo a la vez en un “techo” de ingresos.

En este marco, dado el boom exportador (fundamentalmente basados en productos del sector agropecuario) que supuso la post-Convertibilidad, el instrumento que el gobierno puso en escena como aquel dotado de “capacidad redistributiva” muestra serias dificultades para convertirse como tal. En efecto, de los ingresos capturados por el Estado de la venta de alimentos al resto del mundo sólo el 38% está destinado a atender problemáticas sociales urgentes, entre ellas el hambre. Si tomamos al total de retenciones, se observa que esta redistribución baja al 25%.
Cuadro N° 22: Capacidad redistributiva de las retenciones.


Solucionar el hambre es sólo una cuestión de voluntad política. Recursos sobran

Lo más doloroso es que en nuestro país el hambre es un invento, pues existen recursos suficientes para terminar con este flagelo social. Como puede observarse en los siguientes dos cuadros, con sólo distribuir el 6,4% del PBI se eliminaría la pobreza mientras que para resolver el hambre sólo se necesita el 1,7%.

Cuadro N° 23: Distribución del Producto Bruto Interno necesaria para resolver la pobreza. 2010.


Cuadro N° 24: Distribución del Producto Bruto Interno necesaria para resolver el hambre. 2010.


Equipo de trabajo
Ana Rameri
Agustina Haimovich
Mora Straschnoy

Notas:
1) Ante la subestimación de las cifras oficiales en torno a la medición de pobreza e indigencia se ha recurrido a estimar dichas tasas a partir de sostener constante la “sensibilidad” de tasas de pobreza e indigencia al crecimiento de la masa de ingresos real de los deciles más pobres (1,2,3 y 4) durante el año 2006 para el período 2007-2010 el cual incorpora también una estimación alternativa de la pauta inflacionaria (cuya fuente es la consultora Buenos Aires City) para alcanzar una deflactación más real del crecimiento de la masa de ingresos del estrato bajo .
2) La tasa de repitencia es el porcentaje de alumnos matriculados en un grado/año de estudio dado de un nivel de enseñanza en particular, que se matriculan como alumnos repitientes en el mismo grado/año de estudio de ese nivel, en el año lectivo siguiente.
La tasa de sobreedad o extraedad es el porcentaje de alumnos cuya edad sobrepasa la edad teórica correspondiente al nivel que están cursando, las edades teóricas son: 6-11 para EGB 1 y 2, 12-14 para EGB 3 y 15-17 para el Polimodal.
La tasa de abandono interanual: Es el porcentaje de alumnos matriculados en un grado /año de estudio de un nivel de enseñanza que no se vuelve a matricular el año lectivo siguiente como alumno nuevo, repitente o reinscripto.
3) Vale a aclarar que quienes se encuentran cubiertos por el régimen contributivo de Asignaciones Familiares, no sólo perciben un monto mensual que oscila entre $220 y $111, según los ingresos laborales, sino que también al momento del nacimiento perciben una transferencia de $600 (montos correspondientes en todos los casos a la zona general)
4) Este cálculo es el resultado de prorratear la inversión prevista para el 2011, por la cantidad de meses restantes para terminar el año y el monto de $220 de transferencia mensual.
5) Ver: http://www.elargentino.com/nota-129141-La-Asignacion-Universal-por-embarazo-beneficiara-a-unas-250000-mujeres.html
6) Este valor corresponde a diciembre de 2010 para una familia con vivienda propia. Estimación propia sobre la base de INDEC e IPC de Bs. As. City.

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Abruptas visibilidades

Claudia Rafael (APE)

Isaías sólo quería tomar su Coca Cola. Qué puede ser más importante, a los 9 que unos cuantos instantes de felicidad que llegan con el trago efervescente de una gaseosa. Cuando desde la veredita, ahí en el corazón de Empalme granaderos -en esa Rosario que, describe Carlos del Frade, mira de reojo las equidades cada vez más lejanas- la prepotencia policial le hizo saber que la vida puede teñirse abruptamente de rojo.

La historia de Isaías y la de Cristian, de 13, son el espejo más real y contundente de un proceso discursivo que reclama protección y azuza con la imagen bien delineada de monstruos que atacan desde cada esquina, detrás de cada árbol, agazapados en las orillas de un mundo feroz y perverso.

La abogada María Laura Böhm habla de la securitization y define que hay algo o alguien que es presentado como problema existencial a combatir y se habilita la adopción de medidas extremas, apoyadas por el temor de la sociedad. Este proceso es fundamentalmente político; no toda cuestión es securitizable.

Isaías y Cristian fueron el chivo expiatorio necesario para ese proceso de securitization. En un campo en el que todo vale, en donde todo límite es posible de ser pisoteado y traspasado. En donde la vida pierde sentido y ya nada vale.

Los grandes medios masivos suelen ser una pieza indispensable para ese proceso. Grandes titulares que irrumpen desde el ojo que vigila y guían las conciencias y que repiten miles de veces cada historia hasta dejar sólo los harapos de la vulnerabilidad entre los que es posible sentir que desde cada ángulo de la propia baldosa en que transcurre la vida cotidiana llegará el ataque de los de afuera. Esos otros que están puestos ahí, únicamente para despojar.

Para Böhm hay otro eslabón central del proceso de securitization: el sistema penal. Que desnuda los efectos de aquella sociedad armada perversamente desde la exclusión. En donde las piezas sobrantes del rompecabezas humano son demasiadas. Cada vez más. Cada día más arrinconadas a los acantilados de la nada. Allí donde la vida y la muerte pueden ser una moneda de cambio porque no hay mesa ni sábana que cobije el cuerpo tenue y que dé la bienvenida diaria a la ternura.

El sistema penal es la cadena indispensable que se ocupa de los efectos de un sistema desigual. Que recuerda a los desmadrados de la historia cuando traspasan la frontera de lo permitido. Que alza con toda la fuerza de ese mismo sistema la maza que proveerá de castigo. Y que echa luz sobre los condenados de la tierra cuando entran al territorio del delito.

Las estadísticas que ayer dio a conocer la Procuración General de la Suprema Corte sobre el delito a lo largo de todo 2010 arrojan que hubo un total de 27.395 causas iniciadas en el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil y 617.502 en el fuero de adultos. En total, 644.897. Es decir, que las de los jóvenes representaron un 4,24 por ciento del total.

Con un detalle saliente: en el fuero de adultos se dividen las causas con imputado y sin imputado y no en el juvenil, en donde parecería que todos los jóvenes señalados son culpables de hecho o bien elevaría al 100 por ciento la capacidad investigativa de los funcionarios de ese fuero. Una tercera variante permitiría pensar que a los adultos se les concede el derecho claro de su inocencia hasta que se les demuestre judicialmente su culpabilidad.

Cuando se analiza el proceso de securitization no se está hablando, sin embargo, de delitos como hurtos, daños o resistencia a la autoridad. Sino que el eje se centra en los delitos más graves de aquellos englobados en los que atentan contra la propiedad privada o, sobre todo, en los homicidios. Y ahí, las estadísticas oficiales espejan una realidad más reveladora aún.

Durante todo 2010 hubo 141 homicidios consumados dentro del Fuero Penal Juvenil y 1098 en el Fuero de Adultos. Es decir, 1239 en total. Los 141 investigados por el Fuero Juvenil representan el 11,38 por ciento del total.

En lo que hace a los delitos más graves contra la propiedad, hubo 3736 robos y 2346 robos con uso de armas en el Fuero Juvenil contra 65.617 robos y 38.387 robos con armas en el Fuero de Adultos. En total, 111.086. Los investigados por el Fuero Juvenil representan un 5,48 por ciento del total.

El desgarro y el dolor de la víctima de un delito es inmenso y demasiadas veces, constituye un territorio del que no es posible regresar. Nadie puede discutir tamaña realidad.

Pero hay otras víctimas ligadas al delito. Víctimas que sólo se visibilizan cuando se transforman en victimarios. Cuando irrumpen en el universo inexpugnable del nosotros. Cuando roban, cuando matan, cuando atacan. Es entonces y sólo entonces que el sistema basado en el proceso de securitization recuerda su existencia. Cuando les asesta la marca del estigma eterno. De ahí en más embocará los pasillos embretados de un laberinto. Y aún más: cuando un chico ingresó en los andamiajes del sistema penal aún desde el lenguaje de la calle se podrá definir sin demasiados miramientos que los niveles de reincidencia serán elevados. Porque las rejas dejarán huellas perennes en su piel. Y porque el abandono que marcó desde siempre a esa vida desprotegida y cargada de pesadas mochilas de fragilidad lo hundirá desmedidamente en los ramajes multiplicados de un sistema indolente.

El proceso de visibilización de ese chico arrancará recién ahí y nunca antes. Jamás cuando su cuerpo desnudo de abrazo reclamaba amor, alimento, palabras, sueños. El proceso de visibilización lo dejará obscenamente expuesto ante las cámaras de un sistema que mostrará de él sus despojos en el momento mismo en que pisó la delgada línea que separó su vida de la vida de todo el resto.

Hasta ese momento deambulaba sus pasos en el ostracismo en que suelen moverse los otros. Esos que están del otro lado del muro. Voltear ese muro, descorrer el pesado velo que impide ver, oír, acariciar, esconde el terrible riesgo de mover el propio suelo y producir un terremoto imparable sobre nuestra vida cotidiana.

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Argentina, Chaco: Agrotóxicos. Proponen limitar fumigaciones aéreas y terrestres

CHACO DIA POR DIA

La iniciativa del diputado Carlos Martínez plantea que no se pueda fumigar a menos de 4 mil metros en forma aérea y de mil metros en forma terrestre con respecto a “bienes naturales, organismos y población que puedan ser afectados”.

El diputado y candidato a gobernador por Libres del Sur, Carlos Martínez, presentó este jueves en la Legislatura Provincial el proyecto de ley 492/11 que busca poner un límite de 4000 metros para las fumigaciones aéreas y 1000 metros para las fumigaciones terrestres, en relación a los márgenes de cualquier “zona geográfica que contenga o abarque bienes naturales, organismos y población que pueden ser afectados” por la aplicación de sustancias biocidas.

“Esta iniciativa forma parte de la Agenda por los Derechos a la Salud y el Ambiente que venimos impulsando desde el año pasado” explicó Martínez, “introducimos el concepto de áreas sensibles que incluye centros poblados, fuentes de agua destinada al consumo humano y animal, lugares destinados a la pesca y ganadería, lugares de trabajo, recreación y uso público, establecimientos educativos, etc.”. Desde los límites de esas áreas sensibles, el proyecto propone la imposición de “franjas de seguridad” de 1000 metros para las pulverizaciones terrestres y de 4000 metros para las aéreas.

Martínez fundamentó la iniciativa en la necesidad de “crear una restricción más efectiva a la que rige –y no se cumple- hace veinte años con la Ley de Biocidas, que nos permita compatibilizar el desarrollo de la producción, al tiempo que protegemos la salud de las personas y los bienes naturales”.

Uno de los motivos que impulsaron la presentación de este proyecto es el informe de la Comisión Provincial de Contaminantes del Agua del Poder Ejecutivo. “Hemos recibido luego de siete meses de espera el informe de la Comisión que contiene datos escalofriantes en cuanto al aumento de los casos de malformaciones y cáncer infantil” explicó el diputado, y agregó que “todavía no contamos con los resultados últimos, y los estamos solicitando, del Censo Provincial de Personas con Discapacidad, que según fuentes extraoficiales estarían indicando datos alarmantes en el Departamento Bermejo”.

La agenda ambiental

El legislador expresó “estamos ocupados en la agenda ambiental, pero también estamos preocupados porque no hay respuestas respecto a estos temas, tanto desde el Poder Ejecutivo como en la Legislatura” y recordó que desde Libres del Sur han “presentado varias iniciativas como la creación de la Secretaría de Ambiente y Recursos naturales con rango de Secretaría de Estado -como espacio institucional con la potencia y los recursos necesarios para establecer un control efectivo sobre el daño ambiental- y este año deberíamos estar asignando personal a la Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente en la Cámara”.

En la próxima sesión se daría tratamiento a otra de las iniciativas de la agenda que plantea la creación de la Unidad Fiscal Especial de Derechos Humanos con competencia sobre temas ambientales. “Reclamamos que se abra el debate finalmente en torno a estos temas y aclaramos que no vamos a cejar en nuestros objetivos de establecer estándares aceptables y progresivos en el cuidado del ambiente” finalizó.

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Argentina: Modelo productivo y bienes naturales: Amparo y medida cautelar en Jujuy por los desmontes

ACTA

Comunidades de Palma Sola, organizaciones campesinas, pequeños productores y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Jujuy, presentaron en abril del año pasado un recurso de amparo para impedir los desmontes en la localidad de Palma Sola que ya cuenta con una medida cautelar que prohíbe los desmontes.

No obstante, los referentes de las comunidades del lugar informaron que en la zona se sigue desmontando, es decir, que los empresarios siguen con su afán de convertir el bosque nativo en tierra para la soja.

El responsable a nivel provincial es Héctor Rául Ibarra, Director de Políticas ambientales y Recursos Naturales, quien debería trabajar para proteger las áreas naturales y el medio ambiente.

Legislación Vigente

El POT (Plan de Ordenamiento Territorial para el bosque nativo), tiene como objetivo asegurar la conservación de los recursos naturales y su uso eficiente, con una mayor equidad en las formas de ocupación, tenencia y utilización del territorio y del ambiente, procurando maximizar el nivel y calidad de vida de la población. Para dejarlo mas claro, el POT debería garantizar la protección de los bosques, de manera de evitar los desmontes en cualquier lugar, sin control y sin ningún tipo de manejo.

Todo el proceso del Plan de Reordenamiento Territorial (POT) fue encarado por la provincia sin respetar lo que establece la Ley Nacional de bosques, sin la participación abierta de las comunidades, pequeños productores, particulares interesados y otros actores involucrados.

Una primera versión del POT fue producto del Convenio de Trabajo entre el Gobierno provincial y la Fundación Pro Yungas, aprobado a puertas cerradas por el Consejo Provincial de Medio Ambiente (órgano habilitado por la ley de ambiente de la provincia) el 12 de noviembre de 2007. Posteriormente, se sancionó una nueva versión del decreto, que permite mayores desmontes (Decreto N° 2187/08).

Luego de la entrada en vigencia del POT, la Secretaría de Gestión Ambiental admitió que la provincia carece de una norma que apruebe el ordenamiento territorial como manda la Ley Nacional de Bosques y realizó una “invitación” a determinadas instituciones y organizaciones ambientalistas a realizar aportes y/u observaciones técnicas al POT.

Sin embargo, la pomposamente llamada Dirección Provincial de Políticas Ambientales y Recursos Naturales, sigue autorizando desmontes y a fines del año 2010 aprobó el desmonte de más de 13.000 hectáreas en el Departamento de Santa Bárbara.

Las familias campesinas han defendido y seguirán defendiendo el monte nativo, sus tierras y territorios.

Antecedentes de desmontes en el país

En los últimos 10 años se deforestaron en nuestro país más de 2,5 millones de hectáreas de bosques nativos, siendo su principal causa la expansión agropecuaria. Se calcula que cada 70.000 hectáreas arrasadas, se expulsan de sus tierras a 400 personas.

Aquí el debate no es “progreso versus conservación”, sino el uso de los recursos naturales, que enfoca la discusión en el modelo productivo vigente, los dueños de la tierra y la distribución de la riqueza.

Debido a esta grave situación exigimos:

• La declaración de emergencia forestal, debido a los incendios y desmontes de los últimos meses.

• Que el Gobierno Provincial se responsabilice sobre el futuro de los bosques jujeños, la biodiversidad y los posibles desalojos a familias campesinas e indígenas por el avance del desmonte, además del riesgo de inundaciones.

• La sanción que corresponda al Gobierno Provincial y a la Empresa Ledesma, por no arbitrar los medios necesarios para garantizar la protección del Lote Yuto/Sauzalito, que hacía de “puente verde”, para conectar la yunga con el sector chaqueño.

• Que el Poder Judicial de la Provincia, actué con la urgencia debida otorgando la medida cautelar solicitada, a fin de que el desmonte descontrolado deje de avanzar sobre el bosque de la localidad de Santa Bárbara.

• Que los funcionarios provinciales elaboren y aprueben un POT, que cumpla los criterios establecidos en la ley de bosques y aseguren un proceso de amplia participación para garantizar que los intereses de toda la sociedad sean considerados.

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