viernes, 6 de mayo de 2011

Los crímenes de la OTAN, de sus estados miembros y de sus gobernantes

Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)

El Tratado de la Alianza del Atlántico Norte, más tarde Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) fue celebrado en abril de 1949.

Según su artículo 5º con finalidades puramente defensivas y de ayuda mutua en el caso de un ataque contra alguno de los Estados miembros. Y precisando en su artículo 6º los territorios y lugares donde rige la alianza defensiva.

Cuando Nasser nacionalizó el Canal de Suez en 1956, Francia y Gran Bretaña quisieron embarcar a la OTAN en su primera acción agresiva fuera de la zona definida en el artículo 6 del Tratado, pero Estados Unidos se opuso y la agresión militar contra Egipto y la ocupación del canal de Suez corrió por cuenta exclusiva de Francia y Gran Bretaña.

Con la desaparición del bloque soviético algunos pensaron que también desaparecería la OTAN pero no fue así, sino que ocurrió lo contrario: se incorporaron a la OTAN los países del Este de Europa y extendió su radio de acción que pasó de teóricamente defensiva a claramente ofensiva y más allá de los territorios de sus Estados Miembros.

La ampliación de la OTAN constituyó en primer lugar un negocio para los fabricantes de armas, pues los nuevos Estados Miembros tuvieron que que adaptarse a los “standards” militares de la OTAN y modernizar su armamento, comprándolo en Estados Unidos o en algunos países de Europa Occidental.

En 1989, el abogado John Hadley se convirtió en Asistente para Políticas de Seguridad Internacional del Secretario de Defensa de Estados Unidos Dick Cheney y en oficial de enlace entre el Departamento de Defensa y el Consejero de Seguridad Nacional Brent Scowcroft. En esa posición, fue el principal responsable en el Pentágono de las políticas referidas a la OTAN y a Europa Occidental. En 1993 volvió al sector privado, donde trabajó como consejero de The Scowcroft Group, firma de asesoría estratégica fundada por Brent Scowcroft, y como abogado de Lockheed Martin, líder mundial de la industria militar. Junto a Bruce P. Jackson, vicepresidente de Lockheed Martin, ayudó a establecer en 1996 el Comité Estadounidense para la Ampliación de la OTAN, una organización privada para presionar en favor de la integración de los países del Este de Europa a la OTAN y promover entre los dirigentes de esos Estados la compra del material militar a Lockheed Martin.

El pasaje de la OTAN a un estatuto ofensivo extraterritorial marcó el comienzo de su participación en agresiones armadas caracterizadas por la violación sistemática del derecho internacional humanitario contenido en los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales de 1973. Ya sea emprendidas oficialmente como OTAN o como “coaliciones” de algunos potencias occidentales.

El desprecio de la condición humana del otro, propio de las acciones militares de la OTAN no son una novedad dentro del capitalismo desarrollado occidental, pues constituyen una característica permanente del mismo desde sus albores. Se podría comenzar por la primera arma bacteriológica (mantas contaminadas con viruela) utilizada por los ingleses contra los indios Delaware en 1763, seguir con las masacres que cometieron en distintos continentes en el Siglo XVIII y XIX y así hasta la actualidad.

Pero nos limitaremos a mostrar que la agresión actual contra Libia responde a los métodos que emplean regularmente la OTAN y, colectiva o individualmente, sus principales Estados Miembros: Panamá, (entre 1000 y 4000 civiles muertos, según las fuentes); Guerra del Golfo (varias decenas de miles de muertos civiles); Afganistán, (3700 civiles muertos ya en 2001 a causa de los bombardeos yanquis, 2700 muertos civiles en 2010 y en febrero de 2011 la OTAN asesinó en la provincia de Kunar a 64 civiles, la mayoría mujeres y niños); guerra contra Irak (varios cientos de miles de muertos civiles).

Crimen de agresión

Como se dijo en la sentencia del Tribunal de Nuremberg de 30 de setiembre de 1946 : "Desencadenar una guerra de agresión no es solamente un crimen internacional: es el crimen internacional supremo y sólo difiere de los otros crímenes de guerra por el hecho de que los contiene todos".

Aún admitiendo por hipótesis la legitimidad de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad que ordenó el establecimiento de una zona de exclusión aérea en Libia, a esta altura, después de casi dos meses de bombardeos sistemáticos y de la participación en el terreno de fuerzas especiales de varios países occidentales, es evidente que dicha resolución ha sido groseramente violada.

Sin embargo, ningún Estado ni grupo de Estados pide lo mínimo en estas circunstancias: la convocatoria del Consejo de Seguridad de conformidad con lo establecido por el art 54 de la Carta de las Nacione Unidas: “Se deberá mantener en todo tiempo al Consejo de Seguridad plenamente informado de las actividades emprendidas o proyectadas de conformidad con acuerdos regionales o por organismos regionales con el propósito de mantener la paz y la seguridad internacionales”.

Crímenes de guerra

Los actos de guerra realizados en el curso de una agresión son crímenes de guerra, como se dijo en la sentencia del Tribunal de Nuremberg de 1946.

Pero además, en el curso de la agresión contra Libia se están cometiendo diversos crímenes de guerra sancionados por el derecho internacional humanitario (Convenios de La Haya de 1889 y 1907, el Reglamento anexo a este último sobre leyes y costumbres de la guerra terrestre (R.G.T.), los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos facultativos I y II de 1977, etc.)

1. Ataques a la población civil.

Los ataques a la población civil en sus viviendas en medio rural o urbano no son errores.

Estos hechos constituyen una violación de la "Regla fundamental" del artículo 48 del Protocolo I de 1977: hacer siempre la distinción entre población civil y combatientes y entre los bienes de carácter civil y los objetivos militares y dirigir las operaciones solamente contra objetivos militares.

2. Utilización de armas prohibidas.

Algunas fuentes indican que se están utilizando bombas con una aleación que contiene uranio empobrecido (como se hizo en Yugoslavia y en la Guerra del Golfo).

Existen múltiples estudios y la experiencia de la primera guerra del Golfo que afirman que la explosión de tales bombas provocan graves daños a largo plazo en el medio ambiente y en el ser humano. Aun admitiendo la controversia sobre tales efectos, son aplicables los artículos 35 (3) y 55 (1) del Protocolo I: métodos o medios de guerra que causan o se puede esperar que causen daños extensos, duraderos y graves al medio ambiente natural.

3. Bombardeos masivos y prolongados.

Los bombardeos reiterados sobre Trípoli constituyen un crimen de guerra, de conformidad con lo establecido en el artículo 51 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra , particularmente su inciso 5 (los bombardeos que traten como un objetivo militar único cierto número de objetivos militares espaciados y diferentes situados en una ciudad).

4. Destrucción de las infraestructuras civiles.

La destrucción de infraestructuras civiles son crímenes de guerra, pues violan el artículo 54, inc. 2 del Protocolo I: prohibición de poner fuera de uso bienes indispensables a la supervivencia de la población civil.

5. Ataques a los medios de comunicación.

Los agresores bombardearon la TV libia. Los ataques a los medios de difusión (emisoras de televisión, etc.) constituyen crímenes de guerra, de conformidad con el art. 79 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra (Medidas de protección de los periodistas). Los precedentes no faltan: durante la invasión a Panamá en 1989, una de las primeras operaciones de la aviación estadounidense consistió en destruir con un misil la estación de TV panameña. Durante la guerra contra Yugoslavia en 1999 bombardearon la TV de Belgrado, causando 14 muertos, en 2001 bombardearon la sede de la TV Al Jazira en Kabul y en Bagdad bombardearon también la TV Al Jazira, donde murió un periodista.

Las responsabilidades

1.Crimen de agresión. Son responsables del crimen de agresión quienes tomaron la decisión y la están llevando a cabo es decir los gobernantes de los Estados agresores, las autoridades de la OTAN y sus jefes militares.

2. Crímenes de guerra. Son autores quienes dieron las órdenes y quienes las ejecutaron, a lo largo de toda la cadena de mandos. Son cómplices por acción quienes facilitan la comisión de los mismos, entre ellos los jefes de Gobierno que permiten el uso de bases militares en su jurisdicción y los que autorizan el tránsito por su espacio aéreo de los aviones de los Estados agresores en misión de ataque.

Son cómplices por omisión de la agresión y de los crímenes de guerra (art. 86 del Protocolo I: omisión contraria al deber de actuar) quienes tienen el deber de actuar para tratar de poner fin a los hechos y no lo hacen: los miembros de Consejo de Seguridad que, ante la agresión, se abstienen de solicitar la convocatoria del mismo y el Secretario General de las Naciones Unidas, que se abstiene de convocar al Consejo de Seguridad ante la manifiesta violación de la Resolución 1973.

Esta descripción de las responsabilidades no significa que las mismas sean fácilmente justiciables: no existe una instancia judicial capaz de pedir cuentas a los grandes de este mundo por los crímenes que cometen, pues la Corte Penal Internacional no reune los requisitos de independencia, imparcialidad y objetividad para desempeñar esa función.

Para detener la agresión contra Libia, dada la inoperancia del Consejo de Seguridad, queda el recurso de convocar a la Asamblea General de las Naciones Unidas a una sesión especial (arts. 20 y 27.2 de la Carta de las Naciones Unidas).

Puede hacerlo el mismo Consejo de Seguridad con el voto afirmativo de nueve cualesquiera de sus miembros, permanentes o no. En este caso no funciona el veto.

Si el Consejo de Seguridad no lo hace, pueden pedir la convocatoria de la Asamblea General la mitad de los Estados Miembros de las Naciones Unidas (artículo 20 de la Carta). Es decir actualmente unos cien Estados Miembros.

Así convocada, la Asamblea General puede "discutir toda cuestión relativa al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales que presente a su consideración cualquier miembro de las Naciones Unidas." (artículo 11, párr. 2, y artículos 34 y 35 de la Carta) y puede “recomendar medidas para el arreglo pacífico de cualesquiera situaciones." (artículo 14).

En ese contexto, el 3 de noviembre de 1950 la Asamblea General adoptó la resolución 377 (V) "Unión para el mantenimiento de la paz", más conocida como "resolución Dean Acheson", donde se establece que cuando se reúnen ciertas condiciones (impotencia del Consejo de Seguridad, decisión de reunir a la Asamblea General, etc.), la Asamblea general "examinará inmediatamente la cuestión a fin de hacer a los miembros las recomendaciones apropiadas sobre las medidas colectivas a adoptar".

La Asamblea General ha utilizado el "procedimiento Acheson" en varias oportunidades y en distintas épocas: intervención militar en Egipto (1956), en Hungría (1956), Líbano (1958), conflicto indo-pakistano (1971), Jordania (1980), Afganistán (1980), Namibia (1981), Bosnia- Herzegovina (1992), etc.

Pero para poner en marcha ese mecanismo hace falta que algunas grandes potencias, como China y Rusia y otras Estados “emergentes” reaccionen y dejen de ser cómplices por omisión.

Los asesinatos

Pese a los desmentidos, es obvia la intención de asesinar a Kadafi.

Y con independencia de los crímenes cuya responsabilidad es atribuible a Ben Laden, su ejecución, si el muerto es realmente Ben Laden, es un asesinato. Calificación confirmada por la información oficial de los Estados Unidos de que Ben Laden no estaba armado.

Obama declaró “se hizo justicia”, olvidando, pese a estar diplomado en derecho en Harvard, que incluso los criminales nazis tuvieron derecho a un juicio público y a contar con abogados defensores.

Obama, con el asesinato de Ben Laden ha dirigido un doble mensaje: al electorado norteamericano presentándose como el “justiciero” y a todo el mundo para decirle que Estados Unidos puede asesinar a quien estime conveniente allí donde se encuentre.

Lo nuevo es que este asesinato ha sido cometido pública y oficialmente y se ha mostrado a todo el mundo a Obama y su plana mayor siguiendo “en vivo y en directo” el operativo del asesinato de Ben Laden.

Pero los asesinatos más o menos clandestinos son una constante de la política estadounidense y de sus principales aliados.

Sobre esto puede consultarse un Informe presentado al Congreso de los Estados Unidos por el senador Church: Comision Church, “Alleged Assassination Plots Involving

Foreing Leaders, An Interim Report”, U.S. Government Printing Office, November 18 1975.

Puede consultarse también The CIA's Nicaragua Manual, Psychological Operations in Guerrilla Warfare, Vintage Books, Random House, New York, 1985.

El informe Church se refiere a las tentativas de asesinar a Fidel Castro y a los asesinatos, entre otros, del general chileno René Schneider en 1970 y del líder congolés Patrice Lumumba, el 17 de enero de 1961, menos de seis meses después de haber sido elegido primer ministro.

En un documental emitido por el canal de televisión franco alemán ARTE el 3 de octubre de 2007 (Cuba, una odisea africana), se puede ver y oír a Lawrence (Larry) Devlin, jefe de estación de la CIA en el Congo en la época de los hechos, diciendo que la orden de asesinar a Lumumba la habría dado el Presidente Eisenhower personalmente.

Cabe agregar, entre otros, los asesinatos de Juan José Torres, ex presidente de Bolivia, en Buenos Aires en 1976, del general chileno Prats también en Buenos Aires y de Orlando Letelier, ex ministro de Salvador Allende, en Washington en 1976.

A fines de junio de 2007 fueron desclasificados documentos de la CIA, aunque con numerosas tachaduras. En ellos se revela, entre muchas otras cosas, que en setiembre de 1960 la CIA estuvo en tratos con mafiosos de Miami para que asesinaran a Fidel Castro.

En un documento presentado en un coloquio organizado por la revista “Politique aujourd’hui” en junio de 1986 en St. Fons, Francia, con la presencia de dirigentes socialistas de varios países europeos, el señor Bruno Amoroso, profesor de economía de la Universidad de Roskilde, Dinamarca, presentó un documento sobre el tema “El modelo escandinavo frente a la crisis, pleno empleo y política social”, donde se lee:”La ausencia de solidaridad con la OTAN y con los Estados Unidos que demuestran los socialdemócratas escandinavos, por lo demás imputados cada vez con más insistencia de colaboración con los países del Este y acusados en documentos secretos de los servicios de seguridad militar de Dinamarca o en artículos emanados de oficiales superiores del ejército sueco, colocarían a la socialdemocracia y a toda la izquierda en la incapacidad crónica de gobernar, a semejanza de los comunistas italianos hoy. El asesinato de Olof Palme, en Suecia, el proceso por espionaje a Arne Tresholt en Noruega y el “suicidio” político de Kjeld Olesen, en Dinamarca, son signos infalibles”.

Se podrían agregar muchos nombres a esta lista pero solo mencionaremos el secuestro y asesinato en Francia del líder marroquí Ahmed Ben Barka con la participación de los servicios secretos franceses, el asesinato de Martin Luther King en Estados Unidos y el de Aldo Moro en Italia con la complicidad de los servicios secretos italianos, vinculados a la CIA.

El panorama mundial es sombrío. Pero hay que creer en el dicho: “La noche siempre es más oscura justo antes del amanecer”.

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La realidad como show visual

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

La realidad es como nos la muestran.

Si le preguntamos a cualquier persona de una ciudad de, digamos, más de 50.000 habitantes de cualquier parte del planeta cómo es por dentro un submarino, seguramente nos responderá lo mismo que podría repetir cualquier lector de este texto que en este momento está usando el internet: tiene muchos comandos, luces, aparatos de alta tecnología. Seguramente no lo equipara con un automóvil; en todo caso quizá le podrá encontrar similitudes con la cabina de un avión comercial, pero sin dudas no lo verá parecido al interior de una vivienda, de una iglesia católica ni el de una mezquita. Y también sin dudas, ninguna de esas supuestas personas preguntadas desmentiría la respuesta de alguien que diga algo más o menos por el estilo. Estamos convencidos que así es el interior de un submarino. Ahora bien: lo más probable es que la inmensa mayoría de ese grupo al que nos referimos nunca estuvo dentro de un submarino, pero ello no obsta para que tenga una idea de cómo es. ¿De dónde sacó esa "idea"? -que, en verdad, es ante todo una imagen-. Sin dudas: de los medios audiovisuales masivos de comunicación.

¿Qué queremos significar con ese ejemplo? Que la realidad cada vez más está construida desde imágenes que generan usinas ideológico-culturales dominadas por poderes globales y que la abrumadora mayoría de la población planetaria consume sin mayor capacidad de respuesta crítica. ¿Quién dijo que los árabes son "fanáticos sedientos de sangre"? La industria del entretenimiento de Hollywood desde hace décadas nos preparó para llegar a eso. Luego, establecida esa "realidad", ante tamaño fanatismo vendrán las invasiones liberadoras (y de paso podrán agenciarse de su petróleo, claro está…).

La realidad no es independiente del sujeto que la conoce. Una botella es medio vacía o medio llena según se la considere. Dicho de otro modo: la pregunta por la "realidad" es la más recurrente en todos los pensadores de todas las épocas y de todas las culturas. En esa perspectiva, entonces, son variadísimas, casi infinitas, las cosmovisiones que sobre ella se han tejido. En definitiva: la realidad no es única; depende de quién la considere. Pero hoy, a partir del Occidente industrializado con su revolución científico-técnica que cada vez se profundiza más, estamos ante una nueva cosmovisión radicalmente distinta: a partir de la irrupción de los medios de comunicación de masas surgida en el siglo XX, la idea de realidad está sufriendo una transformación como nunca antes se había visto en toda la historia, y con una incidencia que todavía no estamos en grado de apreciar en su plenitud. No es para nada exagerado decir que hoy estamos ante una nueva realidad: la realidad virtual, la que crean los medios de comunicación masivos.

Dicho muy a grandes rasgos, la tendencia moderna de las ciencias sociales, y también la filosofía que la subtiende, ha ido más allá de un realismo cosificante en que la realidad es sólo objeto material independiente del sujeto que se relaciona con ella, tal como en Occidente durante dos milenios fijó la tradición aristotélico-tomista. La realidad, para la modernidad, es siempre una construcción. No hay substancia, cosa en sí, esencia o verdades ocultas fuera del sujeto del conocimiento. Verdad y sujeto quedan indisolublemente unidos. Sin pasar a un subjetivismo ingenuo donde se podría llegar a decir que la realidad está sólo en la cabeza del sujeto cognoscente (solipsismo extremo), cada vez va quedando más claro que el mundo tiene que ver en un todo con el sujeto que está parado en él. La realidad humana -que es siempre el universo simbólico humano-, es histórica, y por ello mismo cambiante, relativa.

La aparición de los nuevos medios masivos de comunicación que permitió el desarrollo científico-técnico durante el siglo XX abrió campos inexistentes en épocas anteriores. La comunicación se masificó; todo el mundo comenzó a tener acceso a elementos que, hasta no mucho tiempo antes, eran privativos de elites selectas. Ello no significó, ni remotamente, que la cultura se democratizó. En todo caso los factores de poder comenzaron a tener en sus manos instrumentos de los que no habían dispuesto antes y con los que, en definitiva, no hicieron sino acrecentar su poder.

Si el "pan y circo" es tan viejo como la historia de las civilizaciones, la tecnología comunicacional masiva moderna (prensa escrita, telégrafo, teléfono, radio, cine, disco, televisión, internet, y la lista sigue -hoy días están de moda las llamadas redes sociales: facebook, twitter-, y no sabemos qué seguirá) permitió llevar el impacto de esas instancias a niveles impensables algún tiempo atrás. Seguramente nadie, en el momento de inaugurar una nueva tecnología de comunicación masiva, tenía como proyecto inmediato -y ni siquiera a largo plazo- generar un poder tan grande como el que, a la postre y sin saberlo, estaba generando. Lo cierto es que esas tecnologías dejaron de ser simples instrumentos para, en un cierto sentido, adquirir vida propia. Son ellas las que fueron marcando la forma en que el "pan y circo" moderno fue concibiéndose. Claro que son los poderes fácticos, los seres humanos concretos de carne y hueso que encarnan esos poderes, los que aprovechan, planifican e implementan esos medios. Pero de algún modo la misma naturaleza de estos medios técnicos, el proyecto humano del que nacieron, la ideología en que se inscriben, van moldeando su propia forma.

Hacia una cultura de la imagen

Hoy día los llamados mass media son un importantísimo factor en las sociedades modernas por dos motivos: 1) para alimentar el ciclo del consumo y 2) para resguardar el statu quo. El socialismo real en sus distintas expresiones (las ya terminadas y las aún vigentes) no ha dejado de usarlos igualmente, priorizando, claro está, la segunda faceta, la de arma política. Según estudios al respecto, en estos momentos la radio es el medio de comunicación más consumido a escala planetaria, seguida de la televisión.

En los países desarrollados del Norte es el internet la tercera fuente de información, quedando relegada la prensa escrita a un cuarto lugar, en un proceso irreversible y cada vez más rápido. Todas estas posibilidades comunicacionales son una mezcla de información, entretenimiento y educación. Estudios semióticos serios dicen que alrededor del 85 % de los valores y contenidos ideológicos que un adulto término medio urbano -del Norte o del Sur- detenta, proviene de los mass media, la televisión fundamentalmente. Es claro que su importancia es toral en el diseño de las sociedades actuales. También, sin ningún lugar a dudas, en las socialistas. "Pan y circo", herramientas de control social o arma liberadora -como se las quiera considerar- irrefutablemente juegan un papel cada vez más importante ¿Superarán a la familia o a la escuela formal en su función civilizatoria? ¿Habrá un sexo virtual que le quitará espacio al sexo de carne y hueso? ¿Se nos programará la cabeza a gusto del cliente con un chip implantado desde el nacimiento? Quizá no estamos tan lejos de todo ello.

En el mundo de la libre empresa, y por una intrincada mezcla de 1) autonomía en la propia modalidad intrínseca de los medios masivos (su dinámica lleva a la vulgarización creciente, la cultura de masas termina siendo cultura pobre para pobres) y de 2) proyecto político-ideológico en sus arquitectos (los mass media son negocio y control de las cabezas de las masas), el resultado final es que toda la parafernalia de estas instancias da como resultado una nueva modalidad cultural basada, fundamentalmente, en la ausencia de crítica y en la entronización de la imagen. Aunque crecen y se agigantan con velocidad impresionante, los mass media se empobrecen en términos de contenido crítico y empobrecen a las grandes mayorías con velocidad inversamente proporcional a su gigantismo. Que la inmensa mayoría de la población mundial escuche radio, vea televisión, asista al cine, lea un periódico o navegue en internet, si bien en un sentido habla de una democratización de los saberes que siglos o milenios atrás no tenía la humanidad, al mismo tiempo habla de una banalización creciente, de una dependencia creciente de los mensajes que generan los grandes poderes globales. Por supuesto -sería desubicado negarlo- la información habida y difundida en la actualidad es monumentalmente más grande cada instante. Pero junto a esto el grado de manipulación de los mensajes en juego es también inconmensurablemente más grande cada instante. El "pan y circo" que lograron los romanos del Imperium o el grado de penetración cultural y manipulación al que puede haber llegado la Iglesia Católica durante su dominio de siglos en todo Occidente, enormes sin dudas, no pueden compararse con lo que van logrando los canales de comunicación actuales, más omnímodos, más sutiles; y si se quiere: más atractivos ¿Quién no queda prendido/fascinado ante una pantalla de televisión a color? Lo cual nos recuerda que, en realidad, no estamos tan lejos de los insectos que quedan embobados ante la lámpara luminosa.

La influencia del Coliseo con sus gladiadores, o del sermón dado por el sacerdote en cualquier iglesia durante el medioevo europeo, o la incidencia de cualquier agente religioso de cualquier cultura (brujo, shamán, pitonisa, etc.) ante su público, de enorme impacto obviamente, no puede compararse a la penetración de las actuales tecnologías de los mass media. Hay cada vez menos defensa ante ellos, aunque como población global estemos más informados. La cuestión decisiva en este cambio es la forma en que los actuales medios masivos de comunicación van forjando la realidad; por siglos, los agentes culturales que informaban-divertían-educaban a las masas (los "comunicadores sociales", para usar una palabra moderna, la superestructura ideológica si queremos decirlo de otro modo) ejercieron una influencia simbólica: su mensaje contribuía a moldear la realidad. Hoy día esos actores crean una realidad nueva, la inventan, la fabrican. La realidad es, cada vez más, virtual. Hablamos hasta el hartazgo de Bin Landen, pero no tenemos la menor idea si existe, existió o murió hace ya 10 años como recientemente se dijo; sólo repetimos lo que los hacedores de imágenes nos dicen. ¿Cómo poner distancia entre la realidad material y el holograma? La realidad es el conjunto de símbolos que nos vienen prefabricados de los hacedores de fantasías, de las pantallas preferentemente. La realidad, entonces, va cobrando forma de espectáculo, de circo difundido en imágenes. Para decirlo con otro término actual: de show visual.

La realidad como comedia

La reciente boda real (el evento más visto por mayor cantidad de gente al unísono en la historia), la beatificación del Papa Juan Pablo II, la muerte de Bin Laden o el omnipresente fútbol ¿son noticias del mundo, o son parte de una muy bien tejida trama de comedia? La realidad -o, al menos, la versión mediática de ella, que es sin más la realidad con que nos manejamos- se ha ido transformando en una comedia (tragedia no, es demasiado lúgubre). La realidad es construida diariamente como banalidad, como feria de vanidades. La avalancha de información que se recibe busca, en última instancia, mantener desinformado. Todos los acontecimientos de la realidad cotidiana son visualizados con la misma óptica: de lo que se trata es de presentar productos "vendibles" (¿por qué habría que "vender" la realidad?), de fácil consumo, entradores, coloridos, nunca dramáticos. Incluso la reciente (supuesta) muerte del "principal terrorista" del mundo, pese a tratarse de un hecho luctuoso -¡una muerte!-, no deja de tener forma de comedia alegre (de hecho, muchos festejaron y bailaron al conocer la "noticia"). Si toda esta feria de vanidades coloridas conmueve, es porque son hechos sensacionalistas, almibarados o sangrientos, farsas bien montadas preparadas para activar sentimientos, respuestas empáticas, viscerales, pero jamás para generar reflexión. Como en toda comedia, la realidad queda elidida y transformada en pasatiempo.

Podría decirse contra todo lo expuesto que, si bien hay algo de razón en la crítica presentada, es más importante lo que los medios masivos han traído. En ese sentido cualquier habitante de la aldea global, sin salir de su casa y gracias al portentoso milagro de oprimir un simple botoncito, puede tener acceso a un océano de información, variado, diverso, con lo que su vida estaría infinitamente en mejores condiciones que la de otros seres humanos de apenas algunas generaciones atrás que no conocían toda esta magia de los mass media. Pues bien: eso es muy cuestionable. ¿Es más libre el esclavo analfabeto que el ciudadano que mira varias horas diarias de televisión? ¿En qué sentido sería más "libre"?

La realidad no es sólo tragedia; es un abanico multicolor donde el drama juega un rol básico, y del que también hacen parte la comedia y la rutina anodina. Pero lo que cuesta creer es que la realidad es un eterno espectáculo preparado para atontarnos. Y sin embargo, toda la evidencia nos confirma que así es. Si la reducimos a show visual -tal como hoy día va la tendencia- estamos a las puertas de una más que preocupante involución de la humanidad, aunque la veamos en pantalla gigante plana de plasma líquido con definición ultrarrealista y la escuchemos con la más refinada tecnología de audio envolvente con efecto cuadrofónico. Si la realidad se reduce a sensaciones programadas y manipulación de la conciencia (lloramos con una telenovela…, o se busca que nos alegremos con la muerte de Bin Laden), entonces triunfó la fantasía ramplona. Estaremos un poco más o menos "informados", pero estaremos absolutamente más sometidos a los dictados de quienes fabrican esa realidad.

Medios alternativos como el presente son buenos acicates para recordarnos que la historia no ha terminado, que la tragedia de la vida sigue, que, aunque nos impongan reír, llorar, soñar o enfervorizarnos según los deseos del poder, estamos vivos y que somos reales.

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Bin Laden esta muerto: El terrorismo no

Jorge Gomez Barata (especial para ARGENPRESS.info)

Ultimar a Bin Laden del modo como lo fue no aporta resultados conclusivos a la lucha contra el terrorismo. Criaturas así no surgen porque la humanidad sea intrínsecamente perversa sino por razones sociales, económicas, ideológicas e incluso circunstanciales. La buena noticia es que en la medida en que exista voluntad política, el mal es curable.

El mundo sería mejor y más seguro si tampoco existieran los otros, aquellos que en lugar de en la frustración y el fanatismo, justifican sus actos terroristas en empeños políticos, piden “licencia para matar”, se amparan en razones de Estado o creen que para defender a Estados Unidos tienen que “atacar en 60 o más rincones oscuros”. El mundo sería preferible sin comandos letales como el que operó en Pakistán ni lugares donde criminales de semejante ralea puedan ocultarse con impunidad y pretender vivir como burgueses jubilados.

Osama Bin Laden y el 11/S formaron parte de la tormenta perfecta para difundir la idea de que el terrorismo es de matriz islámica cuando en realidad, desde hace 20 siglos, los árabes han sido yunque y no martillo. Manipulado, el trágico evento se asoció con otros fenómenos políticos y sirvió como justificación para la Cruzada emprendida por Bush, que esta vez no procuraba incurrir en la paradoja de “liberar” a Jerusalén de los jerosolimitanos, sino para apoderarse del petróleo y asegurar la hegemonía sobre el Medio Oriente. Irak y Afganistán fueron los primeros capítulos, Libia, Siria, Argelia, Irán y los países del golfo serán otros; cada cosa a su tiempo.

El desconcierto, asociado también a la desaparición de la Unión Soviética y la llegada de la unipolaridad, abarcó incluso a quienes desde la izquierda, asociaron ciertos elementos de la legítima violencia revolucionaria con prácticas terroristas, afirmando incluso que la pobreza podía ser la causa del terrorismo. De ser así los terroristas serían mendigos de Haití, campesinos bolivianos, montañeses de Albania y no retoños de la burguesía o la clase media de Arabia Saudita o Kuwait.

Quienes fraguaron y ejecutaron los atentados del 11/S y la oleada sucesiva, eran personas ricas y de clase media, capacitados para manipular explosivos y tecnologías avanzadas, dominar idiomas, viajar y vivir en Europa y Estados Unidos con pasaportes e identidades falsas, burlar servicios secretos, aprender a pilotar aeronaves y realizar perfectas e imaginativas operaciones, entre ellas la de convertir aviones de pasajeros en misiles y atacar el corazón de Manhattan. Los pobres no saben ni pueden hacer nada de eso. Para ser terrorista es preciso odiar con una intensidad que las personas humildes no conocen.

Más allá de su nefasto papel en el terrorismo internacional, lo más negativo en la ejecutoria de Bin Laden fue la confusión que introdujo en las filas de los luchadores contra la dominación y la hegemonía imperialista, principalmente entre la juventud árabe. Con el aval de haber confrontado la presencia soviética en Afganistán y luego volver sus armas contra Estados Unidos, la propaganda comenzó a forjarle una imagen de luchador por la yihad y las causas populares, cosa que no fue.

Formado al amparo norteamericano y resultado de una compleja coyuntura, Osama Bin Laden era lo que nadie necesitaba: para los luchadores por causas legítimas un paradigma equivocado, para el islam un exponente funesto, para los jóvenes un ejemplo nefasto y para Estados Unidos un adversario temible, no por sus posiciones políticas, sino por sus métodos, sus habilidades, su ascendencia entre elementos radicales y su falta de escrúpulos.

Entre sectores políticamente inmaduros, principalmente jóvenes, la confrontación del terrorismo con Estados Unidos, que obedece a razones que pueden ser explicadas aunque no justificadas, alimentó ideas éticamente insostenibles como que: “El fin justifica los medios” o “El enemigo de mis enemigos es mi amigo”. Como bien lo hizo durante la lucha revolucionaria en Cuba y lo sostuvo durante 50 años, Fidel Castro deslindó perfectamente la lucha armada revolucionaria, históricamente justificada y el terrorismo repudiable en cualquiera de sus formas.

Eso explica la posición asumida por Cuba el 11/S que, sin ceder un ápice en los puntos de vista respecto al imperialismo norteamericano, cuando todavía ardían las Torres Gemelas, repudió el atentado y ofreció cualquier tipo de ayuda, incluyendo abrir el espacio aéreo de la Isla a decenas de aviones con destino a Estados Unidos que carecían de sitios seguros donde aterrizar.

Haber sido ultimado en circunstancias censurables por fuerzas norteamericanas, no puede conducir a nuevos equívocos respecto al terrorismo y sus representantes; tampoco tiene sentido poner en duda la identidad del muerto cosa que, de hecho, alimenta la idea de una presencia simbólica.

Recuerdo que dejándome llevar por la curiosidad, coleccioné algunos datos que ponían en duda la muerte de Hitler. Se dijo por ejemplo que poco después de un mes de la toma de Berlín, durante la Conferencia de Potsdam, el presidente norteamericano Harry Truman preguntó a Stalin si Hitler estaban muerto a lo que el líder soviético respondió: “No”. También se dijo que durante una recepción asociada a aquel evento, el ex secretario de Estado norteamericano James Byrnes interrogó al gobernante soviético: “Mariscal, ¿cuál es su teoría sobre la muerte de Hitler?” “Él no está muerto. Puede haber escapado hacia España o Argentina", replico Stalin.

También en 1945 el Mariscal soviético Zhukov que dirigió la toma y ocupación de Berlín declaró: “Nosotros no hemos encontrado un cuerpo que pueda ser el de Hitler…” y en 1956 Dwight Eisenhower, que había sido el Comandante Aliado en Europa informó: “No tenemos ni pizca de evidencia sobre la muerte de Hitler…” El coronel W.J. Heimlich, ex jefe de la inteligencia de EE.UU. en Berlín a cargo de la investigación sobre la muerte de Hitler en su reporte final escribió: "No hay evidencia incontrovertible para sostener la teoría del suicidio de Hitler…”

En un museo de Berlín comenté tales dudas con un veterano que fue concluyente: “Olvide esas especulaciones. Le garantizo que muerto o no, Hitler no volverá a aparecer en Alemania ni en ninguna otra parte; fue individual e históricamente derrotado. El fascismo es otra cosa y puede resurgir. Ayude a probar que es una aberración a la que es preciso combatir y liquidar y cuando se haya logrado, olvídelo…”

Años después, cuando ya existían las pruebas de ADN me enteré de que las autoridades rusas habían desclasificado cierto material genético, incluyendo el fragmento de un cráneo que se dijo era el de Hitler. No me interesó el asunto. Como el viejo y sabio militante alemán me aconsejó cerré el capítulo de las dudas sobre Hitler y me concentré en los peligros del fascismo. También lo hago ahora. Bin Laden está muerto, el terrorismo no. Primero lo primero. Allá nos vemos.

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Mentiras verdaderas

Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)

La reciente operación llevada a cabo por el gobierno estadounidense en las cercanías de Islamabad para capturar a Osama Bin Laden resulta ser un hecho paradigmático sobre el estatuto de la noticia en los medios internacionales. El desplazamiento de una estructura comunicacional “Broadcast”, centralizada, a la modalidad “Podcast”, tejido reticular planetario, es característica de esta era de Hiperindustria Cultural. Una vez producida la operación de los comandos SEAL y anunciada la muerte de Bin Laden comienzan a surgir por la red una serie de “hipótesis alternativas” a la “versión oficial”. El efecto se multiplica en la medida que las autoridades de Washington se niegan a entregar fotografías del extinto líder de Al Qaeda.

Es claro que una operación de estas características se inscribe en el opaco mundo de los servicios de inteligencia y de los comandos especializados. Esto quiere decir que cualquiera sea la verdad de los hechos, es virtualmente imposible aproximarnos ni remotamente a lo cierto. Cada imagen, cada palabra, cada información “filtrada” a los medios corresponde a una jugada calculada de antemano, un juego de mentiras verdaderas y verdades mentirosas que se escenifica en los medios de comunicación del mundo entero. En pocas palabras, en toda guerra lo primero que muere es la verdad y la muerte de Bin Laden es solo un capítulo más de una guerra que comenzó apenas terminada la Guerra Fría.

Un hecho noticioso del que se poseen escasos antecedentes - como es el caso - da origen a una serie de noticias, próximas o alejadas, de la versión oficial. Esto origina una serie de hipótesis que recaen sobre el hecho mismo. No olvidemos que dado el avance tecnológico actual, el “documento” ya no es garantía referencial: Todo es susceptible de ser falsificado. La pavorosa conclusión es que todo hecho noticioso puede ser objeto de un “montaje”. Por lo tanto, podemos barajar a lo menos tres grandes hipótesis en torno a la operación que culminó con la muerte de Bin Laden:

Versión oficial. Osama Bin Laden fue considerado aliado de los Estados Unidos mientras la ex Unión Soviética ocupaba Afganistán. Más tarde, este “amigo” prosiguió su lucha junto al gobierno de los Talibanes contra sus antiguos aliados, convirtiéndose en un peligroso “terrorista”. Tras la caída de las Torres Gemelas su nombre recorrió el mundo y el gobierno norteamericano lo declaró enemigo numero uno, poniéndole precio a su cabeza, vivo o muerto. Tras una década de búsqueda, las agencias de inteligencia dieron con su paradero y lo ultimaron. Luego tiraron su cuerpo al mar. No se quiere publicar fotografías del cadáver para no convertirlas en un trofeo mediático al servicio de la contra propaganda.

Hipótesis Conspirativa Blanda. Si bien Osama Bin Laden era considerado un peligroso enemigo de los intereses estadounidenses, las agencias especializadas – que lo vigilaban desde agosto pasado – lo querían vivo. La razón es evidente, en su calidad de líder, Bin Laden era una fuente de información insustituible para la desarticulación de su red mundial. Así, entonces, nada tiene de raro que no se quiera publicar fotos de su cuerpo, aunque se insista en su muerte. Su futuro, en un algún lugar desconocido, no es otro que el de estar muerto para el mundo, aunque sus días transcurran en un infinito interrogatorio, sometido a drogas duras, técnicas psiquiátricas y otras.

Hipótesis Conspirativa Dura. La hipótesis más radical sostiene que Osama Bin Laden es y ha sido siempre un hombre de Washington y que el mismo 11-S fue un montaje del gobierno Bush para justificar invasiones en el Golfo Pérsico y la expansión de gastos militares frente a una población sumida en el terror. De este modo, la política internacional de los Estados Unidos reclama su legitimidad en una bien planificada “performance” que marca su historia hasta el presente.

Más allá de las hipótesis que circulan por la red en sus más diversas variantes, lo interesante es destacar que en el mundo Podcast, “la noticia” ha dejado de ser un discurso estable, un verosímil afincado en la referencia. Más bien estamos ante una desestabilización global del sistema informativo mundial en que cada “noticia” da origen a discursos alternativos que la desmienten o, por lo menos, la relativizan. De suerte que, cuando el “documento” pierde su espesor informativo – referencial surge un mundo en que lo único posible es el imperio de las mentiras verdaderas.

Álvaro Cuadra es investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. ELAP. Universidad ARCIS.

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La Asociación Americana de Juristas (Capítulo Venezuela) rechaza “la ilegal y abrupta detención y entrega de Joaquín Pérez Becerra a Colombia”

Comité Ejecutivo de la AAJ-Capítulo Venezuela

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Foto: En Colombia hay 7 500 presos políticos. / AUTOR: DICK EMANUELSSON

Caracas, 27 de Abril de 2011

Pronunciamiento de la AAJ-capítulo Venezuela ante la abrupta e ilegal deportación de Joaquín Pérez Becerra a Colombia:

La Asociación Americana De Juristas (AAJ) Capítulo Venezuela, fiel a los principios y postulados que dieron origen a nuestra Organización No Gubernamental de Derechos Humanos Continental, con rango Consultivo ante Las Naciones Unidas, evaluó todos los elementos de orden jurídico que desde el Derecho Nacional y el Derecho Internacional se obviaron en nuestro País, para proceder a la Deportación Ilegal del ciudadano de nacionalidad sueca Joaquín Pérez Becerra, de 55 años de edad, de profesión periodista, editor y Director de la Agencia Internacional de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL) cuya sede se encuentran en Estocolmo, Suecia en cuyo país se estaba residenciado desde hacía más de 20 años; adquiriendo la nacionalidad de ese País después de conseguir asilo político por temer por su vida y seguridad personal en su país de origen Colombia , y quien ingreso a nuestro territorio procedente de Alemania el pasado sábado 23 de Abril de 2011 en las horas de la tarde por ante el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, y allí fue detenido por efectivos de la Guardia Nacional y trasladado a las instalaciones del Servicio Bolivariano De Inteligencia Nacional (SEBIN), situado en la Ciudad de Caracas, donde permaneció incomunicado y no se le permitió acudir a la asistencia de un abogado de su confianza, ni se le permitió hacer una llamada telefónica hasta que el día Lunes 25 de pasado mes de Abril, el Gobierno Nacional de la Republica Bolivariana de Venezuela procedió a la entrega del mencionado ciudadano a una comisión de la policía de Colombia y miembros de la INTERPOL bajo las supuestos delitos de “concierto para delinquir, financiamiento del terrorismo y administración de recursos relacionados con actividades terroristas” siendo privado de su libertad en una Cárcel de máxima seguridad en Bogotá, Colombia.

Foto: El editor de ANNCOL, Joaquín Pérez Becerra.

La AAJ-Capítulo Venezuela, determinó que el proceder del Ejecutivo Nacional para deportar o expulsar del País al ciudadano sueco Joaquín Pérez Becerra se apartó deliberada y arbitrariamente de la normativa Nacional e Internacional, y como consecuencia de ello, se derivan las siguientes implicaciones: 1) Se le violaron flagrantemente derechos y garantías ciudadanas y por ende sus derechos humanos que como extranjero le correspondían en igualdad de condiciones a nuestros nacionales (Art. 13 de la Ley de Extranjería y Migración) y los cuales deben ser garantizados por el Estado venezolano conforme al principio de la progresividad y sin discriminación alguna, el goce y ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los derechos humanos previsto en el Art.19 de la Constitución Nacional de la Republica Bolivariana De Venezuela. 2) Que ese acto de deportación o expulsión y entrega a la autoridades Colombianas es nulo porque le violó y menoscabo sus derechos, por lo que los funcionarios públicos que ordenaron y ejecutaron dicha acción, incurrieron en responsabilidad penal, civil y administrativa, sin que les pueda servir como excusa órdenes superiores, tal como lo contempla el Art. 25 de nuestra Carta Magna 3) Que el Estado venezolano a través de los órganos competentes como lo son el Ministerio Publico y los Tribunales de Justicia están obligados a investigar y sancionar legalmente los delitos contra los derechos humanos cometidos por sus autoridades y además a indemnizar integralmente a la víctima de las expresadas violaciones a los derechos humanos incluido el pago de daños y perjuicios, conforme lo disponen los artículos 29 y 30 de citada Constitución.

La AAJ-Capítulo Venezuela, considera que en el presente caso, las autoridades del Ejecutivo Nacional, desconoció el principio de la legalidad y el respeto de la constitucionalidad desarrollado en la vigente Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, que contempla en su Art. 2: “ Venezuela se constituye en un estado democrático y social de derecho y de justicia, que se propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”, y en consecuencia ignoró sin razón ni causa legal alguna el tratamiento jurídico a seguir para tramitar en el supuesto negado que fuere procedente, la deportación o expulsión del ciudadano sueco Joaquín Pérez Becerra, y entregarlo al Estado colombiano bajo la premisa hasta ahora no confirmada oficialmente por la INTERPOL de que sobre dicho ciudadano pesaba una orden internacional de captura requerido por Colombia con rango de notificación roja (red notice). A todo evento, tal como puede leerse en la página web de ese organismo policial, el papel de la INTERPOL “ es ayudar a las fuerzas nacionales de policía a identificar y localizar a las personas con miras a su detención y extradición”.

Foto: 1º de Mayo en Estocolmo; Más de cien personas manifestaron en solidaridad con el periodista.

La AAJ-Capítulo Venezuela, concluye que el trámite escogido por las autoridades venezolanas para detener, incomunicar, sin formula de juicio o proceso administrativo previo, para finalmente trasladar y entregar al periodista sueco Joaquín Pérez Becerra a las autoridades policiales de Colombia fue un acto nulo de nulidad absoluta y en consecuencia viciado de legalidad y constitucionalidad.

En efecto, se vulneraron flagrantemente la normativa del Derecho Nacional que debió aplicarse y no se aplicó como a continuación nos permitimos enumerar:

Ley de Extranjería y Migración (Gaceta Oficial N° 37.944 del 24/5/2004)

Es el texto fundamental que regula todo lo relativo a la admisión, ingreso, permanencia, registro, salida, reingreso de extranjeros y extranjeras en el territorio nacional así como sus derechos y obligaciones.

Fundamental de esta Ley, entre otras cosas, es lo que destaca su Art. 1, que es la obligación del Estado a respetar la normativa Internacional preferente en esta materia sobre el derecho nacional, como puede verificarse en la norma: “(…) lo dispuesto en esta Ley se aplicará sin perjuicio de los tratados ratificados por la Republica, los Acuerdos de Integración y las Normas de Derecho Internacional”.

En razón a esta normativa, el Ejecutivo Nacional desconoció en primer lugar el parágrafo único del Art. 6 que dispone:

“Los extranjeros y extranjeras que se hallen en territorio de la Republica con la condición de refugiados o refugiadas, de asilados o asiladas, se regirán por la Ley que regula la materia”

Desconocieron lo dispuesto en el Art. 13 que establece: “Los extranjeros que se hallen en el territorio venezolano tendrán los mismos derechos que los Nacionales sin mas limitaciones que las establecidas en la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela y en las leyes”.

Se ignoró además, el Derecho a la Tutela Judicial Efectiva contemplado en el artículo 15 de la indicada Ley, que establece: “Los extranjeros tienen derecho a la tutela judicial efectiva con todos los derechos que a estos conciernan o se encuentren involucrados y para los procesos administrativos se respetaran las garantías previstas en la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela y las Leyes”

En el caso de Joaquín Pérez Becerra, no se le abrió expediente administrativo para procesar la solicitud no formal del Gobierno Colombiano que lo requería por la supuesta comisión de delitos políticos, como se le ha debido y no existe constancia de haberse cumplido con esos extremos de la Ley, en consecuencia se incumplió con los siguientes pasos:

1.- Notificarle por escrito del procedimiento administrativo de deportación o expulsión conforme a las pautas de la misma Ley.

2.- No tuvo acceso en consecuencia a un expediente

3.- No se le permitió estar asistido por un abogado de su confianza

4.- No se le hizo comparecer por ante la autoridad competente en materia de extranjería y migración.

5.- Tenía derecho al 3er día de dicha notificación a asistir a una audiencia oral donde como extranjero podía exponer sus alegatos para ejercer su derecho a la defensa, pudiendo disponer de todos los medios de pruebas pertinentes.

6.- Podía solicitar en esa misma audiencia la “cualidad de refugiado político” lo que hubiese obligado a las autoridades de extranjería a iniciar un tramite especial conforme a la ley orgánica respectiva.

Las sanciones y el procedimiento administrativo que las autoridades podían aplicar según la expuesta Ley de Extranjería y Migración, sólo procedían si se cumplían los extremos previstos en los artículos 39 y 39 eiusdem, y que establecen:

Artículo 38. Deportación. Causas. Estarán sujetos a la medida de deportación del territorio de la República, los extranjeros y extranjeras que están incursos en alguna de las siguientes causales:

1.- Los extranjeros y extranjeras que ingresen y permanezcan en el país sin el visado correspondiente.

2.- Los extranjeros y extranjeras que hayan ingresado al país para desempeñar actividades sometidas a la autorización laboral y no cumplan con dicho requisito.

3.- Los extranjeros y extranjeras que no cumplan con la obligación de renovar el visado dentro el lapso que establece el Reglamento de esta Ley.

4.- Los trabajadores extranjeros y las trabajadoras extranjeras contratados para realizar labores agrícolas cuando ejecuten trabajos distintos y en otra jurisdicción a la autorizada.

5.- Haber sido multado por la autoridad competente en materia de extranjería y migración, dos o más veces y ser renuente a la cancelación de la misma.
Artículo 39. Expulsión. Causas. Sin perjuicio de las sanciones que las demás leyes establezcan, serán expulsados del territorio de la República los extranjeros y extranjeras comprendidos en las causales siguientes:

1.- Los que hayan obtenido o renovado el visado que autorice su ingreso o permanencia en el país con fraude a la Ley.

2.- Los que se dediquen a la producción, distribución, o posesión de sustancias estupefacientes y psicotrópicas o demás actividades conexas.

3.- Los que encontrándose legalmente en el país propicien el ingreso legal o ilegal de otro extranjero o extranjera con falsas promesas de contrato de trabajo, promesas de visas o autorización de trabajo.

4.- El que comprometa la seguridad y defensa de la Nación, altere el orden público o esté incurso en delitos contra los Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario o las disposiciones contenidas en los instrumentos internacionales en los cuales sea parte la República.

Esta claro, que en este caso de Joaquín Pérez Becerra, Director de la Agencia Internacional de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL) no se cumplían los extremos para deportarlo ni para expulsarlo, y lo único que podían hacer las autoridades venezolanas, por vía de excepción y una vez comprobado que el extranjero que pretende ingresar al País, compromete las Relaciones Internacionales de la Republica como consecuencia de ser requerido por autoridades extranjeras policiales o judiciales, en relación con causas penales comunes o que están vinculados con organizaciones delictivas nacionales o internacionales era no admitir su ingreso y ordenar su salida del País con el uso de la fuerza pública si fuere necesario, pero respetando sus derechos humanos; conforme lo dispone el articulo 8 de la expresada Ley sobre la inadmisibilidad, pero bajo ningún respecto proceder como procedieron.

Foto: Mural en Bogota, en solidaridad de los 7500 presos.

1. Constitución Nacional de la Republica Bolivariana De Venezuela

La AAJ-Capítulo Venezuela constató que en el procedimiento policial usado por la autoridades del Ejecutivo Nacional para detener, incomunicar, sacar del país y entregar a las autoridades colombianas al periodista sueco Joaquín Pérez Becerra se vulneraron derechos fundamentales como los contemplados en nuestra Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela en los artículos 19 (La obligación del Estado de garantizar conforme al principio de la progresividad y sin discriminación alguna el goce y ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los Derechos Humanos), artículo 23 (Preeminencia y jerarquía Constitucional de los Tratados, Pactos y Convenciones relativos a Derechos Humanos suscritos y ratificados por Venezuela sobre el derecho interno de aplicación inmediata y directa por los Tribunales y demás órganos del Poder Publico), artículo 26 ( Derecho de toda persona a acceder a los órganos de administración de justicia para hacer valer sus derechos e intereses y a la tutela efectiva …), artículo 27 ( Habeas Corpus o amparo a la Libertad ), artículo 44 (Derecho a la inviolabilidad de la libertad personal, a no ser arrestada o detenida sin orden judicial previa o sorprendido infraganti, a no ser incomunicado, a tener asistencia de abogado de su confianza, a ser notificado del motivo de su detención y por ser extranjero a la notificación consular prevista en los Tratados Internacionales) artículo 49 (Derecho a un debido proceso, a la defensa y asistencia jurídica en todo estado y grado del proceso)artículo 69 (Que el Estado reconozca y garantice el derecho de asilo y refugio).

Código Penal Venezolano

El artículo 6 del Código Penal Venezolano consagra el procedimiento que debe seguir el Estado Venezolano para la extradición de un extranjero y a tal fin dispone:

“ (…) La extradición de un extranjero no podrá concederse por delitos políticos ni por infracciones conexas con estos delitos, ni por ningún hecho que no esté calificado de delito por la ley venezolana”

La extradición de un extranjero por delitos comunes no podrá acordarse sino por la autoridad competente, de conformidad con los trámites y requisitos establecidos al efecto por los Tratados Internacionales suscritos por Venezuela y que estén en vigor, y a falta de éstos, por la Leyes Venezolanas.

Es categórica la norma penal citada cuando advierte que: “No se acordara la extradición de un extranjero acusado de un delito que tenga asignada en la legislación del país requirente la pena de muerte o una pena perpetua”

En todo caso, hecha la solicitud de extradición, toca al Ejecutivo Nacional según el merito de los comprobantes que se acompañan, resolver sobre la detención preventiva del extranjero antes de pasar el asunto al conocimiento, instrucción y resolución del Tribunal Supremo de Justicia.

Obviamente, que en el caso de Joaquín Pérez Becerra no sólo no se le procesó conforme a los procedimientos administrativos previstos y sancionados en la Ley de Extranjería y Migración para haber optado a una deportación o a una expulsión, sino que se omitió arbitrariamente el único procedimiento que correspondía tramitar conforme a la legislación penal adjetiva y sustantiva en concordancia a las disposiciones que sobre la materia privaran en los Tratados, Pactos y Convenciones Internacionales suscritos y ratificados por el “Estado venezolano.

Foto: Joaquín Pérez, a izquierda, lleva la pancarta en una manifestación en Estocolmo con la exigencia en sueco: Libertad a los presos políticos en Colombia y Mercedes Usuga (UP), de Uraba.
Código Orgánico Procesal Penal

Nuestra legislación procesal penal contempla los procedimientos de extradición activa y pasiva.

En el caso de Joaquín Pérez Becerra, el procedimiento a seguir es la Extradición Pasiva, y está contemplado en el Titulo VI del referido Código en sus artículos 395, 396, 397,398 y 399.

En efecto, dispone el Art. 395 que: “Si un gobierno extranjero solicita la extradición de alguna persona que se halle en territorio de Venezuela, el Poder Ejecutivo remitirá la solicitud al Tribunal Supremo de Justicia con la documentación recibida”

El Art. 396 dispone que aun cuando el gobierno extranjero solicitante de la extradición no acompañe la documentación necesaria para el trámite, pero con promesa de hacerlo, podrá solicitar que se aprehenda al imputado y el Tribunal de Control lo podrá acordar, previa solicitud del Ministerio Publico, según la gravedad, urgencia y naturaleza del caso, y el imputado tendrá derecho una vez presentado dentro de las 48 horas de su detención a ser informado de los motivos de su detención y los derechos que le asisten.

Finalmente, el Art. 399, establece que el Tribunal Supremo de Justicia deberá convocar a una audiencia oral dentro de los 30 días siguientes a la notificación del solicitado, audiencia en la cual deberán concurrir el representante del Ministerio Publico, el imputado, su defensor y un representante del Gobierno requirente quienes expondrán sus alegatos y concluida la audiencia el máximo Tribunal decidirá sobre su procedencia o no en un lapso de 15 días.

Si el Ejecutivo Nacional hubiese respetado la legalidad en esta materia, se habría concedido al imputado los derechos y garantías fundamentales para ejercer su defensa bajo un proceso judicial donde imperara un debido proceso y se determinará si procedía o no la solicitud formulada de forma irregular y no oficiosa por el Gobierno colombiano según admitió el propio Juan Manuel Santos, Presidente de ese País, cuando declaró que había sido una llamada telefónica de él la que habría determinado la conducta seguida por nuestro Gobierno de entregar en forma expedita, sumaria e ilegal al periodista sueco Joaquín Pérez Becerra.

Mucho más, cuando el propio Gobierno constató que la nacionalidad del ciudadano detenido ese 23 de abril en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía (Venezuela) conforme a la cedula y pasaporte presentado ante las autoridades migratorias era sueca y no colombiana por haber renunciado hace muchos años la nacionalidad de origen ante la inminente amenaza y el peligro de perder su vida, ver afectada su integridad física o ser privado de su libertad.

Como corolario de las irregularidades y arbitrariedades que rodearon esta ilegal e inconstitucional detención, incomunicación, posterior traslado y entrega del ciudadano sueco Joaquín Pérez Becerra, las acciones de Amparo Constitucional o Habeas Corpus introducida por ante Tribunales de Primera Instancia en lo Penal en función de control del aérea metropolitana de Caracas, no fueron tramitadas conforme lo dispone la ley orgánica de Amparo y Garantías Constitucionales con la debida urgencia, sin dilaciones y en forma sumaria, acción esta introducida por los diputados Oscar Figuera y Juan Contreras, y los abogados Hugo Martinez, Yul Yabour e Israel Sotillo (Ex Diputado) habiendo transcurrido más de 24 horas de su detención sin que hubiese sido puesto por la autoridades policiales a la orden del Ministerio Público, ni permitirle comunicación con abogado de su confianza, ni con familiares, ni con los parlamentarios citados y ni siquiera con el representante consular de asuntos políticos y humanitarios de la Embajada de Suecia por ser éste un ciudadano nacional de Suecia.

Foto: El director del semanario VOZ, Carlos Lozano, uno de las personas más amenazadas en Colombia, sostiene que Joaquín Pérez Becerra no es de las FARC sino editor de ANNCOL y por ende no debe estar preso. / Autor: Dick Emanuelsson

La jueza Elizabeth Romero, del Tribunal de Primera Instancia en lo Penal en función de Control del Circuito Judicial del Aérea Metropolitana de Caracas, tardía e irresponsablemente dictamina improcedente la solicitud de Habeas Corpus el día 27 de Abril de los corrientes bajo el baladí argumento de que: “ No se observó violaciones algunas a los artículos 44 y 49 de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela (…) toda vez que el ciudadano Joaquín Pérez Becerra fue detenido en virtud de tener una circular roja de la organización internacional de la policía criminal (INTERPOL) por lo que fue puesto a la orden de las autoridades de la Republica de Colombia”
El procedimiento también vulneró por omisión expresa la Normativa del DERECHO Internacional Humanitario y particularmente, se desconoció la Resolución N° 17 (XXXI) del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) DE 1.981, que contempla una serie de limitaciones para efectuar la extradición de personas en condición de refugiados, bajo la premisa que la extradición es un procedimiento por el cual una persona acusada o condenada por un delito conforme a la ley de un estado es detenido en otro y devuelto para ser enjuiciado o para que cumpla la pena ya impuesta.

Se omitió en el presente caso sin razón ni causa justificada, probablemente la razón más importante que debió tener la autoridad gubernamental venezolana que tomó la decisión, cual es el principio de no devolución consagrado en la Convención Internacional Contra la Tortura que en su artículo 3 contempla lo siguiente:

1.- Ningún Estado parte procederá a la expulsión, devolución o extradición de una persona a otro estado cuando haya razones fundadas para creer que estaría en peligro de ser sometida a tortura.

2.- A los efectos de determinar si existen esas razones, las autoridades competentes tendrán en cuenta todas las consideraciones pertinentes, inclusive, cuando proceda la existencia en el Estado de que se trate de un cuadro persistente de violaciones manifiestas, patentes o masivas de los derechos humanos.

De igual modo se inobservaron los procedimientos y regulaciones que sobre deportación y extradición se encuentran contemplados en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados adoptado por las Naciones Unidas en 1.951 y su Protocolo de 1.967, de la cual Venezuela es país signatario y en donde se establece:
“Ningún Estado contratante podrá, por expulsión o devolución, poner en modo alguno a un refugiado en las fronteras de los territorios donde su vida o libertad peligren”
Finalmente, el Ejecutivo Nacional inobservó en este caso la Declaración de Cartagena Sobre Refugiados suscrita en 1.984, que reconoce como refugiado a las personas que huyen del país porque su vida, seguridad personal e integridad física han sido amenazados y no respeto la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José) de 1.969 en la materia de detenciones arbitrarias, incomunicación, derecho a la defensa y al debido proceso y del derecho al asilo.

La AAJ-Capítulo Venezuela no comprende como puede ser posible que nuestro Gobierno Nacional desconozca que el Estado colombiano ha sido continua y persistentemente sometido a investigaciones y sanciones por la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) y acusado por Amnesty Internacional y decenas de organizaciones no gubernamentales nacionales y extranjeras por tener como política de Estado una contumaz y criminal práctica de violación a los derechos humanos contra inmensos factores de la sociedad colombiana que le son adversos a los gobiernos de turno como el que preside el ex Ministro de Defensa de Álvaro Uribe y ahora Presidente de la República Juan Manuel Santos, acusado formalmente por el Ministerio Público Ecuatoriano por ejecutar una operación militar bajo la nefasta Política de Seguridad Nacional copiada de los EEUU para matar a Raúl Reyes y un comando de guerrilleros que acampaban en territorio ecuatoriano a 130 kilómetros de la frontera con Colombia, y contra quien además se le investiga por la ejecuciones sumarias extrajudiciales de miles de colombianos detenidos, asesinados y desaparecidos bajo la figura de falsos positivos y de las recién descubiertas fosas comunes conocida como la Matanza de Sucumbios donde se ha llegado a exhumar a más de 1.200 cuerpos en sólo una de esas fosas.

Foto: A la llegada a Bogotá.

La AAJ-Capítulo Venezuela se pregunta si además ignoraba nuestras autoridades que el Director de la Agencia ANNCOL fue un perseguido político que perteneció en el pasado a un cuerpo armado irregular que se pacificaron para fundar un partido político de izquierda como fue la Unión Patriótica y que la aventura de creer en la falsa legalidad y respeto a la disidencia política le costó muy caro a esa organización de izquierda al extremo que bajo el eufemismo macabro denominado El Baile Rojo, se implementó una operación sistemática de exterminio político (Genocidio) contra más de 4.500 militantes de ese partido, perdiendo la vida dos (2) candidatos presidenciales, 70 concejales, 11 alcaldes, 14 diputados y 8 senadores ejecutada por las FFAA colombianas con el apoyo de las fuerzas paramilitares auspiciadas, financiadas y protegidas por el propio Gobierno colombiano, que en la actualidad no ha cesado y existe una persecución política que ha criminalizado la disidencia lo que permite tener tras rejas a más de 7.500 presos políticos con la posibilidad que en la gestión de Santos aumente.

La AAJ-Capítulo Venezuela, se enteró porque nunca fue un secreto que Joaquín Pérez Becerra desde la agencia noticiosa ANNCOL que dirigía desde Estocolmo, Suecia había logrado poner al descubierto las practicas genocidas y de exterminio que el Gobierno Colombiano ejecuta contra quienes conciben como sus enemigos políticos, y esas denuncias habrían enervado un proceso judicial amañado en su contra con la aviesa pero fallida intención de que el Estado Sueco lo entregara a la justicia Colombiana, cuando en realidad se le persigue por sus denuncias periodísticas, por ejercer libremente la libertad de expresión y pensamiento y ser una fuente de información imparcial, veraz, libre y de alta credibilidad ante las sociedades que demandan el respeto a los derechos humanos y comulgan con la paz y la justicia social, es decir, se le ha criminalizado por la importante labor cumplida desde las páginas de ANNCOL y si hay dudas de ello basta apelar a las propias y cínicas declaraciones de Juan Manuel Santos cuando confirmó que nuestro Gobierno había entregado contrario a derecho al identificado comunicador sueco y sostuvo: “ Que la captura era una respuesta a la mala propaganda que contra Colombia que éste realizaba en Europa con sus denuncias de violaciones a los DDHH…”

Foto: Agente de INTERPOL en amistosa conversación con un policía Cobra esperando el 5 de julio de 2009 el derrocado presidente Manuel Zelaya que, en un avión venezolano, intentaba de aterrizar en Honduras. El agente de INTERPOL tenía la orden de detener Zelaya. / Autora: Mirian Huezo Emanuelsson
A la AAJ-Capítulo Venezuela confirma aún más que su detención responde a una persecución política y a una criminalización del ejercicio libre del periodismo, y a tal efecto citamos las declaraciones de Hermes Ardila jefe de la Unidad Nacional Antiterrorista de la Fiscalía General Colombiana que admitió que las presuntas pruebas para incriminar a Joaquín Pérez Becerra provenían de la famosa computadora que supuestamente le habrían decomisado a Raúl Reyes en ocasión de su muerte.

La AAJ-Capítulo Venezuela lamenta que el destino y la suerte que sufrieron 150 periodistas asesinados en Colombia en estos últimos años por negarse a seguir difundiendo noticias y denuncias que sobre violaciones a los DDHH ejecutaron Militares y paramilitares colombianos y que intentó evadirlo durante 20 años consecutivo Joaquín Pérez Becerra, huyendo de su querido terruño y renunciando probablemente a uno de sus más añorados sentimientos que era ser nacional de Colombia y aceptar la providencial hospitalidad Sueca para refugiarse allí, adquiriendo tiempo después la nacionalidad sueca hoy esté en franco peligro su vida, su integridad física y su seguridad personal por una inexplicable y arbitraria decisión gubernamental de nuestro Gobierno Nacional de saltarse todos y cada uno de los procedimientos administrativos y judiciales que procedían aplicar en su caso y desconocer olímpicamente las pautas que sobre la materia contemplan el Derecho Internacional a través de Tratados, Pactos y Convenciones suscritas y ratificadas por nuestro Estado sin estimar las consecuencias que derivan de esas omisiones normativas.

La AAJ-Capítulo Venezuela, exhorta al Gobierno Nacional ha realizar un exhaustivo análisis de ese proceder seguido a Joaquín Pérez Becerra, sin entrar a analizar en este caso las contradicciones políticas y éticas de esa acción, porque no sólo es contrario al espíritu, propósito y razón del articulo 2 de nuestra Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela que establece que Venezuela se constituye en un estado democrático y social de derecho y de justicia como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación (…), sino que podría constituirse en una peligrosa práctica de sustituir los fundamentos del derecho por las vías de hecho bajo el subterfugio de Razones de Estado y de cualquier otro parecer por muy estratégico que este parezca y confía que mas temprano que tarde será indispensable que la nación venezolana y el Mundo que ama la paz y la justicia reciba una respuesta razonable y sensata de este extraño proceder y admitan sin actitudes soberbias, sin amenazas ni palabras altisonantes que están equivocados y que están en el deber ineludible de actuar conforme a derecho y respetar por consiguiente los derechos humanos de quienes huyendo sus países de origen; intenta refugiarse en el nuestro para resguardarse y evitar ser ajusticiados por esos Gobiernos Forajidos.

Por el Comité Ejecutivo de la AAJ-Capítulo Venezuela

Abog. Edwin Sambrano Vidal (Presidente)
Abog. Ignacio Ramírez Romero (Secretario General)

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El caso de Pérez Becerra: Crisis de credibilidad

Edwin Sambrano Vidal (especial para ARGENPRESS.info)

Es muy grave lo ocurrido en el caso de Joaquín Pérez Becerra. Tal vez muchos no se han dado cuenta de la gravedad de lo ocurrido. El Presidente Chávez lo despacha con lo que pudiera conceptualizarse como “una razón de Estado”. Algunos articulistas, en medio de una delirante fabulación de conspiraciones a lo James Bond, dan explicaciones contradictorias y definitivamente religiosas. Por supuesto que habrá polémica y siempre saldrán argumentos para tratar de justificar una y otra posición. Alguien dijo que la historia se encargará de dar un veredicto, otra vez el matiz religioso, como si hubiera un solo juicio final y no muchos juicios que van sucediéndose y que condenan o liberan a miles o millones de personas de un presente y un futuro próximo lleno de dramáticas condiciones de vida.

El Respeto del Derecho Internacional es el arma de los pueblos.

La conducta del Presidente Chávez en el caso del periodista de nacionalidad sueca, víctima de la feroz persecución del militarismo y del paramilitarismo del Estado y el Gobierno colombianos, es al menos irrespetuosa de la legalidad nacional e internacional, por decir lo menos. Se podrán escribir montañas de letras para justificarla. Simplemente NO TIENE JUSTIFICACIÓN. Y no la tiene, porque existe una legalidad gigantesca, imposible de no ver, utilizar y cumplir, cuando se busca afianzar una institucionalidad basada en el respeto de los derechos humanos y de una sociedad nacional e internacional que se reafirma en principios jurídicos. La actual coyuntura mundial, caracterizada, entre otras cosas, por la agresión despiadada de los países poderosos contra los pequeños o débiles países subdesarrollados, tiene como principal método de lucha la defensa irrestricta de los principios del derecho internacional, principios que se han venido construyendo paso a paso en el curso de los últimos 100 años, como resultado de las sangrientas contradicciones de intereses geopolíticos y económicos de bloques de poder en la fase imperialista del capitalismo. Dos guerras mundiales, las cuales suman más de cincuenta millones de muertos fueron escenario para dirimir las supremacías pretendidas de bloques capitalistas de poder en encarnizada lucha por los mercados y por el acceso a las materias primas con vasta influencia en enormes áreas geográficas y en la imposición de los modos de vida y formas de producción e intercambio a miles de millones de seres humanos. En ese escenario se construyen los principios y normas del derecho internacional que sirven de control ético y moral a la ávida expansión de los capitales que arrasan con todo a su paso como los tsunamis. Cómo pueden defenderse los pequeños países, frente al poderío económico y militar de los poderosos gigantes del mundo. La única arma efectiva es la coherencia y la consecuencia de su conducta basada en los principios y las normas del derecho internacional para hacer retumbar las conciencias de los centenares de millones de trabajadores que habitan en el mundo capitalista industrializado.

Violación de derechos elementales

De manera insólita y en desprecio a esa legalidad que estamos construyendo como fundamento de una nueva institucionalidad revolucionaria basada en los derechos humanos, el Gobierno venezolano detiene a un ciudadano extranjero, lo incomunica, lo prejuzga sobre su culpabilidad y lo entrega a manos de la oligarquía colombiana, que en los últimos 60 años ha asesinado a millones de colombianos pobres; obreros, campesinos, estudiantes y profesionales, además de decenas de miles de dirigentes democráticos, progresistas y revolucionarios, altamente preparados, en una especie de genocidio de carácter ideológico y político. El Capítulo de Venezuela de la Asociación Americana de Juristas (AAJ), organización no gubernamental que agrupa a juristas de todo el continente americano con estatuto consultivo ante la ONU en su declaración sobre el caso afirma: “La AAJ-CAPITULO VENEZUELA, determinó que el proceder del Ejecutivo Nacional para deportar o expulsar del País al ciudadano sueco JOAQUIN PEREZ BECERRA se apartó deliberada y arbitrariamente de la normativa Nacional e Internacional, y como consecuencia de ello, se derivan las siguientes implicaciones: 1) Se le violaron flagrantemente DERECHOS Y GARANTIAS CIUDADANAS y por ende sus DERECHOS HUMANOS que como extranjero le correspondían en igualdad de condiciones a nuestros nacionales (Art. 13 de la Ley de Extranjería y Migración) y los cuales deben ser garantizados por el ESTADO VENEZOLANO conforme al principio de la progresividad y sin discriminacion alguna, el goce y ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los derechos humanos previsto en el Art.19 de la CONSTITUCION NACIONAL DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA. 2) Que ese acto de DEPORTACION O EXPULSION y entrega a la autoridades Colombianas es NULO porque violó y menoscabó sus derechos, por lo que los FUNCIONARIOS PUBLICOS que ordenaron y ejecutaron dicha acción, incurrieron en RESPONSABILIDAD PENAL, CIVIL Y ADMINISTRATIVA, sin que les pueda servir como excusa órdenes superiores, tal como lo contempla el Art. 25 de nuestra Carta Magna 3) Que el ESTADO VENEZOLANO a través de los órganos competentes como lo son el MINISTERIO PUBLICO y los TRIBUNALES DE JUSTICIA están obligados a investigar y sancionar legalmente los delitos contra los DERECHOS HUMANOS cometidos por sus autoridades y además a INDEMNIZAR INTEGRALMENTE a la víctima de las expresadas violaciones a los DERECHOS HUMANOS incluido el pago de daños y perjuicios, conforme lo disponen los artículos 29 y 30 de citada Constitución (sic)”.

Algunas Preguntas

Esta flagrante violación de principios y derechos, muchos de ellos de rango constitucional ayuda o deteriora el prestigio del gobierno…?…Esta conducta un tanto arrogante del camarada Chávez frente a la protesta masiva y bien fundada de una gran cantidad de organizaciones de base que han venido apoyando su gobierno, muchas veces justificando errores y desviaciones para no dar argumento a los adversarios, obstaculiza o ayuda a la formación del Polo Patriótico…?... El cuestionado “hiperliderazgo” del camarada Chávez, conducta que se repite por imitación en otros funcionarios del gobierno y del partido frente a los militantes y al pueblo, ayuda o deteriora la credibilidad y la confianza en la dirección, cuando se observan frecuentes errores e incumplimientos de los planes…?... A quién conviene la violación de la legalidad revolucionaria por parte de los altos funcionarios comenzando por el presidente Chávez, a la revolución o a la contrarrevolución…?...

Carlos Marx

El 05 de mayo se cumplió un aniversario más del nacimiento de este extraordinario trabajador por la liberación del ser humano de las cadenas de la explotación y de la alienación. Su pensamiento tiene enorme vigencia aunque frecuentemente es objeto de interpretaciones que lo desvirtúan. Es indispensable su conocimiento para intentar soluciones a los grandes problemas de la humanidad.

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El Lole, la justicia y el ángel de la bicicleta

Carlos del Frade (APE)

La única justicia que ustedes pueden tener es la divina… Esa fue la frase que usó el actual senador nacional, siempre candidato virtual a la presidencia de la Nación y dos veces gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, cuando enfrentó a las Madres de Plaza de Mayo de la ciudad capital del segundo estado del país.

Reutemann sabe muy bien cómo se hace justicia en su provincia. Conoce su funcionamiento porque fue uno de los arquitectos políticos que creó la actual Suprema Corte provincial. Abogados amigos y conocidos son los máximos referentes del poder judicial santafesino. Y no han sido tocados por el gobierno supuestamente socialista que anunció el cambio que por ahora no se nota casi nada.

Fue en los pasillos de los tribunales provinciales de las principales ciudades de Santa Fe, en la fundada por Juan de Garay y en Rosario, donde se acuñó una consigna que describe el permanente estado del sistema: la justicia funciona como una red de pescadores invertida, pasan de largo los peces gordos y quedan atrapados los peces chicos.

Una justicia clasista y obediente de los distintos poderes, entre ellos, el político y el policial.

Por eso cuando se sucedieron los ocho asesinatos de diciembre de 2001 en el Gran Rosario y una muerte más en Santa Fe , cuando el gobierno de la Alianza fue borrado de la faz de la Tierra por aquellas movilizaciones monumentales protagonizadas por sectores medios y populares bajo el estribillo “piquetes y cacerolas, la lucha es una sola”; cuando hubo que reclamar acciones judiciales, los tribunales detuvieron al autor material del asesinato del militante social Claudio “Pocho” Lepratti y a nadie más. Nadie más. Ningún responsable funcional ni político. Nadie más.

Después, incansables, las organizaciones sociales siguieron reclamando justicia y entonces los palacios atiborrados de expedientes decidieron extender las condenas a otros cinco policías por el delito de encubrimiento de aquel asesinato que León Gieco retrató con lucidez y poesía en “El Ángel de la bicicleta”.

Sin embargo, el corazón de la justicia santafesina sigue latiendo de la misma forma.

Hay que garantizar la impunidad hacia arriba, por eso es fundamental salvar a los socios menores.

La Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Santa Fe absolvió de culpa y cargo a esos cinco policías, que habían sido condenados en 2009 por encubrimiento y falseamiento de documento público. El tribunal fundó su resolución en el principio de duda, que favorece siempre al acusado, apuntaron las agencias de noticias.

-Esto es un paso más en la impunidad – dijo Celeste Leprati, la hermana de Pocho.

Para Celeste, “lo central no es encubrir a los autores materiales sino fundamentalmente al gobernador Carlos Reutemann. Se equivoca quien piensa que la Justicia trabajó mal, trabajó bien. En la provincia no hay independencia de poderes, por eso los asesinos de Pocho pueden estar en libertad…Los crímenes pasan, queda la impunidad. Pero tenemos memoria y seguimos luchando”, agregó la hermana de Claudio.

Reutemann, en tanto, sigue en la suya

Está convencido que la única justicia a las que deben aspirar los sectores populares es la divina.

Porque la otra, la material, la humana, la vinculada con la historia contemporánea, esa justicia ha sido modelada a su imagen y semejanza.

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Argentina, Santa Fe: Presos, sin agua ni comida. Alta tensión en la Cárcel de Coronda

Horacio Çaró (REDACCION ROSARIO)

Tras la muerte del octavo preso en cuatro meses, la Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) se hizo eco este jueves del dramático pedido de auxilio de los internos del Pabellón 12 de la Cárcel de Coronda, quienes denunciaron que desde el pasado martes no estaban recibiendo alimentos sólidos ni líquidos, lo que incluye la provisión de agua.

Ante este gravísimo hecho, al que se sumó esta misma tarde un incendio generalizado en ese pabellón, el organismo presentó un hábeas corpus ante la Justicia y se comunicó con las autoridades políticas, a las que advirtieron que pueden “generarse hechos aún más graves”.

“En el pabellón 12 de la cárcel de Coronda hace dos días que los internos permanecen encerrados, sin agua y sin comida, produciéndose, a raíz de la tensión reinante, hechos gravísimos”. Así comienza el comunicado que difundió este jueves a la tarde la CTC, denunciando los graves sucesos que se vienen desarrollando en Coronda.

“Seis internos se prendieron fuego en sus celdas y otro de ellos se produjo cortes. En consecuencia, la CTC presentó un hábeas corpus dirigido al juez en turno –vía fax– a Santa Fe”, prosigue el documento.

“La situación se agrava momento a momento, ya que ahora (por este jueves) se generó un incendio generalizado en el Pabellón 12”, consignó a Redacción Rosario Lilian Echegoy, integrante de la CTC, quien agregó: “Hacemos un llamado a los tres poderes del Estado, para que arbitren las medidas necesarias para solucionar esta situación en forma urgente”.

Echegoy aportó un dato que muestra la indolencia con que se está abordando la crítica situación en Coronda desde el gobierno provincial: “Desde las 11 de la mañana nos estamos comunicando con las autoridades para comunicarles la situación y advertirles que podían generarse hechos aún más graves. Nos dijeron que ya había llegado la comida y el agua, pero nosotros tenemos información de que esto no se cumplió”

Hábeas corpus

Redacción Rosario reproduce el texto completo del hábeas corpus presentado ante el Juzgado de turno de la ciudad de Santa Fe:

HÁBEAS CORPUS

Señor Juez:

CARMEN MARIA MAIDAGAN Y LILIAN ECHEGOY, integrantes de la COORDINADORA DE TRABAJO CARCELARIO, con domicilio en Mitre 907 Piso 6to. Of. 2, de Rosario, ante V.S. como mejor proceda decimos:

Que venimos por el presente a interponer RECURSO DE HÁBEAS CORPUS, a favor de las personas privadas de la libertad en el Pabellón 12 de la Unidad Penitenciaria Nro. 1 con asiento en la ciudad de Coronda.-

Como es de público conocimiento, el día lunes 2 del corrientes, fue hallado muerto un interno en dicho pabellón en circunstancias que no han sido aún esclarecidas, por heridas cortopunzantes.-

Que desde ese momento, el resto de la población del mencionado pabellón, es mantenida, recluida en su celda, en castigo.-

Que hemos tomado conocimiento que se los mantiene sin comida, y en la fecha tampoco les pasan agua.- Elemento este fundamental para la integridad física y al cual no puede acceder en sus celdas.-

Por otra parte, luego de la grave situación vivida, el encierro y la presión que se ejerce sobre estas personas, han derivado, en que por lo menos 6 personas prendieran fuego en sus celdas poniendo en riesgo sus vidas y otro se efectuó cortes, que en principio no han recibido atención médica.-

Que la situación es de extrema tensión, implicando en los hechos un agravamiento de las condiciones de detención, que tememos puedan derivar en más pérdidas de vidas, o en daños en la integridad física.-

Que en consecuencia, solicitamos de V.S., se constituya, con la premura que la cuestión requiere en el pabellón 12 de Coronda, a fin de constatar las condiciones de detención y escuchar a los internos allí alojados, acogiendo el presente recurso y disponiendo las medidas necesarias, para evitar el prolongado e inhumano aislamiento y el acceso a comida y agua, en condiciones de dignidad.-

Provea V.S. de conformidad por

SERÁ JUSTICIA.

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Argentina, Córdoba: “Arde la memoria” recordó la quema de libros durante la dictadura

PRENSA RED

Con la participación de intelectuales y público en el general se recordó el 29 de abril la pasado la quema de libros durante la última dictadura. Se descubrió una placa recordatoria y se debatió sobre el tema.

La colocación de una placa recordatoria de la quema de libros durante la dictadura y la apertura de un debate entre intelectuales y público en la biblioteca Córdoba durante la mañana del 29 de abril, significó la jornada que organizó Espacio Abierto “Arde la Memoria” junto a la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia y otros organismos.

Participaron de la recordación el Secretario de Derechos Humanos Raúl Sánchez, el responsable de la Dirección Secuelas del Terrorismo de Estado, Juan Villa, y Américo Aspitia, de esa misma área y los escritores Juan Crocce, Eugenia Cabral y Francisco Colombo, entre otros.

La actividad tuvo continuidad por la tarde en la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional de Córdoba, instancia en la que se sumaron Alberto Raúl Aguilar Vouillat, dirigente de Patrimonio Cultural, el periodista Mariano Saravia, la académica y escritora Silvia Barei, Ana María Hernando docente y literata y Jorge Torriglia poeta y periodista, entre otros.

El 29 de abril de 1976 en la ciudad de Córdoba, autoridades militares junto a numerosos civiles y medios de prensa, quemaban miles de libros, entre ellos novelas, poesías, ensayos, obras clásicas de la política, la filosofía, las letras, etcétera, en una más de las numerosas muestras de quemas de brujas que realizaba la dictadura en todo el país para imponer el terror, la autocensura y la censura entre intelectuales y lectores, para provocar la imitación del hecho por temor a las razzias y allanamientos en la ciudadanía aterrorizada .

Las obras de autores y revolucionarios como Marx, Lenin, Mao, Perón, el Che fueron enviados a la hoguera contra la cultura y la ciencia -en otro intento del fascismo argentino por detener el progreso y el conocimiento- junto a innumerables poetas y novelistas de la talla de Tejada Gómez, Hamlet Lima Quintana, Pablo Neruda, César Vallejos, Juan Gelman, Juan L.Ortiz, Daniel Moyano, así también fundamentales figuras de las ciencias y las artes.

Durante el debate en Biblioteca Córdoba, que tuvo como coordinador a Carlos Ferreyra, Eugenia Cabral recordó “la quema íntegra de la biblioteca completa del abogado Lucio Garzón Maceda” y enfatizó que “en la misma tarea de quema de capacidad creativa y el desarrollo cultural” fue víctima la Editorial cordobesa Bourdichón .

“Yo he hecho varios trabajos sobre la literatura de Córdoba de entonces y uno de los problemas para rescatarla es encontrar material, porque mucha gente ante lo que podía pasar prefería perder lo que había escrito”. No obstante rescató que “Páginas vivas” recogió la obra de algunos de ellos.

Por su parte, Crocce enmarcó el tema en la práctica del nazismo y el fascismo recordando las enseñanzas del intelectual comunista italiano Antonio Gramsci, quien murió tras doce años de cárcel y en su teoría sobre el papel de la cultura indicaba que “sin educación no puede haber revolución”.

A su tiempo, Francisco Colombo actualizó recuerdos de “una casa a la que yo fui en dos reuniones cuando militaba y en la cual, tras haberse vendido, un albañil halló la biblioteca de Salomón Gerchunoff, después de derribar una pared”.

Finalmente, tras una enriquecedora participación del público, cerró la mañana de la jornada el secretario de Derechos Humanos, Raúl Sánchez, quien luego de condenar a los que han pretendido silenciarnos “llevando a la tortura y quemando libros”, recordó que “hay una llama que ilumina a los jóvenes y nos dice que sigamos peleando para que la democracia se solidifique y vivamos en paz”.

Sánchez reflexionó sobre la indefensión ante aquella “quema de libros, donde quieren matar la ideología, la humanidad” –remontándose a aquel momento histórico- e instó a los trabajadores de la cultura “prepárense intelectual e ideológicamente para combatir desde el punto de vista intelectual”, dijo a modo de corolario, refiriéndose a la actualidad.

Durante la tarde, en la Facultad de Lenguas, la titular de la misma llevó a cabo una apertura, leyendo un poema de su autoría que antologiza la práctica de la quema de bibliotecas y libros. Luego Mariano Saravia, con la coordinación nuevamente de Carlos Ferreyra, de Arde la Memoria, relató sus experiencias en recientes viajes a Alemania, Rusia y Estados Unidos en su tarea por los derechos humanos.

El periodista comparó el tratamiento que se ha dado en esos países con la experiencia argentina respecto a la dictadura, poniendo de relieve los numerosos juicios que se llevan a cabo a los genocidas en nuestro país, en relación con los pocos condenados que tuvo el tribunal de Nüremberg. Por su parte, Aguilar Vouillat analizó la significación de la cuestión patrimonial en la cultura, en relación con la represión del 76 y la destrucción de archivos históricos.

Juan Crocce recordó que fue obrero gráfico durante aquellos tiempos y que le tocó ocultar libros de la imprenta donde trabajaba e hizo presente que en la Segunda Guerra cuando los nazis invadían Estonia, una de las imprentas más antiguas de los años 1700 decidió fundir sus piezas de la tipografía de plomo para hacer balas y reducir el resto de su maquinaria para poder ocultarla, porque sabía que la imprenta iba a ser quemada y debían enfrentar al fascismo.

Ya en el debate, dijo que hay mucha gente que plantea “dejen de joder con la dictadura y es muy peligroso”, refiriéndose a la necesidad de no perder el conocimiento de la historia para que no vuelvan a repetirse estos hechos.

El ex preso Torriglia reflexionó sobre la necesidad de “analizar estos fenómenos como instrumentos aberrantes de dominación que pone en práctica el imperialismo tanto en la Alemania nazi como en Argentina, Latinoamérica y en la actualidad junto a la Comunidad Europea”.

“Hoy crean los mismos efectos con las televisoras de los monopolios que les fabrican situaciones a medida para que intervengan militarmente y masacren pueblos enteros”, expresó Torriglia, que a continuación leyó el poema de su autoría, “Antipoema antiaéreo”, escrito al inicio de la intervención aliada en Libia. Eugenia Cabral durante la tarde leer un trabajo literario suyo referido al tema y escrito hacía pocas horas.

En la organización intervinieron también GEIC, Comisión Permanente por la Memoria y Homenaje a los Médicos y Trabajadores Desaparecidos, Facultad de Lenguas y la Universidad Nacional de Córdoba.

Los participantes acordaron continuar reuniéndose para trabajar por la recuperación de la memoria.

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