jueves, 26 de mayo de 2011

El imperialismo contemporáneo

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

Este artículo forma parte de un libro de próxima aparición sobre las teorías actuales del imperialismo.

Resumen

Al concluir la segunda guerra mundial el escenario del imperialismo clásico quedó transformado por la nueva etapa de prosperidad y desaparición de las confrontaciones bélicas entre potencias. Estados Unidos logró una supremacía militar inédita y subordinó a sus rivales, en lugar de demolerlos. La confrontación con la URSS no se equiparó con los viejos choques inter-imperiales, dado el carácter no capitalista del sistema vigente en ese país.

El contexto económico quedó igualmente transformado por la nueva asociación internacional de capitales, la irrupción de compañías multinacionales, la disminución del proteccionismo, la recuperación del protagonismo industrial y la reorientación de la inversión externa hacia las económicas desarrolladas.

La actualización de la teoría del imperialismo estuvo bloqueada por una actitud ritualista hacia el enfoque clásico, que asignaba vigencia perdurable a un periodo específico del siglo XX. Esta postura impedía comprender el nuevo marco de solidaridad miliar occidental y asociación multinacional.

Tres interpretaciones de los años 70 reabrieron la investigación, al resaltar el papel superimperial de Estados Unidos, el entrelazamiento ultra-imperial de las firmas y el carácter acotado de la concurrencia inter-imperialista. Plantearon acertadamente nuevos problemas, que no lograron resolver.

La mundialización neoliberal ha introducido una nueva etapa, que universaliza el capitalismo. Hay transformaciones cualitativas en todas las áreas. La inestabilidad del modelo y la indefinición de la tónica de crecimiento, no desmienten el cierre del esquema de posguerra. Las características del nuevo período no se clarifican dirimiendo la presencia o ausencia de una onda larga. Se ha consumado un giro comparable al observado a fin del siglo XIX y a mediados de la centuria pasada, que genera novedosos desequilibrios financieros, productivos y comerciales.

En esta etapa se expande el radio de acción imperial a todo el planeta, con mayores entrelazamientos económicos globales que afectan a los pueblos y regiones desfavorecidas. El imperialismo neoliberal acentúa las diferencias con la era clásica y profundiza las tendencias de posguerra.

Al concluir la segunda guerra mundial el escenario del imperialismo quedó totalmente transformado. El sostenido crecimiento y la mejora del nivel de vida inauguraron un período de significativa prosperidad en los países centrales. La reducción del desempleo creó situaciones próximas al pleno empleo, que facilitaron el aumento del consumo y la generalización de un sistema protección social.

Los principales teóricos marxistas bautizaron la nueva etapa de posguerra con distintas denominaciones (“capitalismo tardío”, “capitalismo de estado”, “capitalismo monopolista de estado”). Muchos estudios destacaron la sustitución de las formas de acumulación extensiva por mecanismos intensivos y el reemplazo del trabajo taylorista por esquemas fordistas. Otras investigaciones señalaron el nuevo gigantismo de las empresas y la inédita intervención estatal en la economía. Estos cambios modificaron el perfil del imperialismo, recreando un marco de estabilidad, en torno a nuevos equilibrios geopolíticos.

El contexto político-militar

La principal singularidad de período fue la ausencia de guerras inter-imperiales. A diferencia de la etapa clásica, los conflictos armados no desembocaron en conflagraciones generalizadas. Persistieron los enfrentamientos, pero ya no hubo confrontaciones directas por el reparto del mundo. Las rivalidades sólo generaron escaramuzas geopolíticas, que no se proyectaron a la esfera miliar.

La vieja identificación del imperialismo con el choque entre potencias capitalistas quedó desactualizada y este cambio transformó el paisaje europeo. En lugar de rivalizar por las posesiones coloniales, las competidores del Viejo Continente iniciaron un proceso de unificación regional.

El predominio estadounidense determinó el viraje de la etapa. Ningún conflicto anterior se había zanjado con semejante preeminencia. La abrumadora superioridad norteamericana quedó consagrada con la formación de una alianza atlántica (OTAN), bajo el mando del Pentágono. Estados Unidos ejerció una dominación explícita y reafirmó su autoridad con la disuasión nuclear. Impuso la localización de las Naciones Unidas en Nueva York y estableció en el Consejo de Seguridad un sistema de consultas para supervisar todos los acontecimientos mundiales.

Este reinado se asentaba también en la aplastante superioridad económica. Estados Unidos manejaba el 50% de la producción industrial, acumulaba monumentales acreencias y adaptaba el sistema monetario mundial a sus necesidades, mediante la hegemonía del dólar (acuerdos de Bretton Woods).

Pero lo más novedoso fue la estrategia que eligieron las elites norteamericanas para consolidar su supremacía. En lugar de demoler a los rivales derrotados, auspiciaron la reconstrucción económica y el sometimiento político-militar de sus adversarios. El auxilio multimillonario concedido a Europa y Japón fue la contracara de la actitud asumida por Gran Bretaña y Francia (frente a Alemania) al concluir la primera guerra mundial. En lugar del tratado de Versalles se introdujo un Plan Marshall.

Mediante esta combinación de reconstrucción económica, subordinación política y protección militar, Estados Unidos consolidó el sistema de alianzas subalternas, que posteriormente utilizó para contrarrestar el resurgimiento de sus rivales. Cuando en los años 60 Alemania y Japón recuperaron competitividad, el gendarme norteamericano hizo valer su primacía. Recurrió a drásticas medidas comerciales, tecnológicas y monetarias, para preservar sus ventajas y reformuló los términos de la convivencia con sus subordinados. Pero estas tensiones no recrearon en ningún momento, el viejo escenario de rivalidades destructivas.

Alemania y Japón aprovecharon la exención de gastos armamentistas para recuperar terreno en la producción y el comercio, pero no proyectaron estos avances al terreno militar. Tampoco contemplaron la preparación de una revancha. Aceptaron el rol protector ofrecido por Estados Unidos, avalando el “imperialismo por invitación” que les ofreció la primera potencia. Todos los conflictos que suscitó la unipolaridad estadounidense se procesaron sin alterar este dato geopolítico.

Ha sido muy frecuente relativizar la novedad de este cuadro, afirmando que el antagonismo entre superpotencias persistió durante posguerra, a través de un conflicto entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Se considera que esa confrontación fue análoga a todas las batallas precedentes por la hegemonía imperial.

Pero estas pugnas entre Occidente y el denominado “bloque socialista” incluyeron una diferencia esencial con todos los choques inter-imperiales precedentes: el carácter no capitalista del sistema vigente en la ex URSS. Existen numerosas caracterizaciones sobre este régimen social, pero nadie ha podido demostrar que estuvo gobernado por una clase dominante, propietaria de los medios de producción y guiada por la meta de acumular capital.

La burocracia que manejaba ese sistema, buscaba ampliar su influencia global y mantuvo fuertes disputas con Estados Unidos por el control de territorios estratégicos. En esas tensiones sostuvo parcialmente a los movimientos de liberación nacional, que resistían el poder estadounidense. Pero en la mayoría de los casos estas acciones eran repuestas defensivas, tendientes a preservar una coexistencia pacífica con el coloso norteamericano. (1)

El carácter no capitalista de la URSS invalida su presentación como otro actor imperial de batallas por el reparto del mundo. La capa dirigente de ese país tenía ambiciones expansionistas y reforzaba su presencia global, chocando con Estados Unidos en el manejo de las áreas de influencia. También intercalaba esas pugnas con la revisión periódica de los acuerdos de equilibrio territorial establecidos al concluir la guerra (tratado de Yalta). Pero esas pretensiones de mayor poder regional no convertían al régimen de la Unión Soviética en una variante “social-imperialista” de la expansión colonial. El uso contemporáneo del término imperialismo sólo tiene sentido para aquellas potencias que actúan bajo el mandato del capital. No se aplica a situaciones ajenas a ese principio.

Transformaciones económicas

Los cambios económicos de posguerra tuvieron el mismo alcance que las modificaciones geopolíticas, a partir del significativo avance registrado en la asociación internacional de los capitales. Se consumó un entrelazamiento financiero, comercial e industrial sin precedentes. Esta amalgama alteró radicalmente la concurrencia inter-imperial que prevaleció durante la época de Lenin.

El creciente gigantismo de las empresas que subrayaba el líder bolchevique volvió a cobrar importancia con la expansión de los oligopolios, en desmedro de las pequeñas compañías. La necesidad de ampliar mercados, reducir costos y aumentar la productividad acentuó la preeminencia de las corporaciones frente a las empresas de pequeño porte.

Pero a diferencia del período precedente, las alianzas entre grandes firmas no quedaron restringidas a compañías del mismo origen nacional. Irrumpió un nuevo tipo de empresa multinacional, que asoció a los capitalistas norteamericanos, japoneses y europeos, alterado la vieja divisoria entre bloques de competidores nacionales.

En este marco, el proteccionismo perdió peso frente a las presiones librecambistas desplegadas por las empresas mundializadas. Estas compañías requirieron mayor movilidad del capital y creciente flexibilidad comercial, para actuar en todos los rincones del planeta. El cerrojo arancelario era congruente con los bloques belicistas del imperialismo clásico, pero obstruía los negocios internacionalizados de posguerra.

Este viraje de las tarifas hacia la liberalización repitió un giro ya consumado en otras oportunidades. El capitalismo nunca se atuvo a una modalidad comercial invariable. El pasaje del libre-cambio a la protección -que los teóricos clásicos observaban como un giro definitivo del sistema- constituyó en realidad, sólo un eslabón de incontables virajes.

Tampoco la primacía financiera mantuvo la irreversible hegemonía que imaginaban los analistas de la etapa precedente. Al compás del fuerte crecimiento de posguerra, los industriales recuperaron terreno y retomaron su protagonismo en la generación de plusvalía. Este resurgimiento fue en gran medida determinado por la internacionalización de las firmas norteamericanas, que implantaron filiales en Europa y Oriente

Durante este período la exportación de capital recobró un papel significativo, pero tuvo un alcance más limitado en las inversiones metropolitanas en la periferia. Las principales corrientes de colocación de fondos foráneos se consumaron entre las propias economías desarrolladas. Los capitales norteamericanos afluyeron con mayor intensidad al viejo continente que a los países dependientes y la misma dirección tuvieron las inversiones externas posteriores de Europa y Japón. Esta tendencia apuntó a reforzar una gestión internacionalizada de los negocios, en torno a las empresas multinacionales.

Pero este proceso incluyó también un aumento de las ventas mundiales y una creciente confiscación de los recursos de la periferia. El comercio entre las economías desarrolladas se intensificó, junto a la depredación de las riquezas del Tercer Mundo.

Los tres mecanismos de apropiación externa del imperialismo volvieron a coexistir, sin nítidas primacías de uno sobre otro. La remisión de utilidades por inversiones externas operó junto al comercio inequitativo y el sometimiento de las economías subdesarrolladas. La magnitud de todos estos cambios tornó impostergable la revisión de la teoría del imperialismo.

Primeras actualizaciones

El texto de Lenin mantuvo su influencia durante la posguerra, a través de numerosas reediciones y traducciones. Este apetito de lectura sintonizaba con la expectativa de extensión del socialismo por todo el mundo. El reconocimiento logrado por el libro convalidaba sus aciertos políticos en el debate sobre la guerra y premiaba la crítica a las ingenuidades pacifistas.

La tesis leninista brindaba, además, argumentos contra las nuevas teorías socialdemócratas, que identificaban la alianza transatlántica y la descolonización con “el fin del imperialismo”. Estas concepciones omitían la persistencia de la violencia imperial, especialmente en el Tercer Mundo.

Pero las lecturas más atentas del texto comenzaron a percibir su falta de actualidad. El ensayo de Lenin describía un contexto ya inexistente de guerra inter-imperialistas. También la primacía de las rivalidades económicas había quedado neutralizada por la interpenetración mundial de los grandes capitales. La preeminencia norteamericana contradecía, además, el escenario clásico.

Estos contrastes no disminuyeron el lugar dominante del texto bolchevique, en todos los estudios sobre el imperialismo. El grueso de la producción teórica marxista intentaba actualizar con las nuevas cifras, las tendencias expuestas por Lenin. Se buscaba especialmente corroborar la continuidad del monopolio y del proteccionismo y demostrar la centralidad de las exportaciones de capital y la persistente hegemonía financiera.

Estos trabajos estaban afectados por una actitud ritualista, que eludía el análisis de las tendencias contrapuestas a la caracterización clásica. Los manuales de economía política editados en la URSS y otras elaboraciones dogmáticas expresaban esa postura acrítica. (2)

Estos enfoques transformaban el escenario inter-imperial de principio del siglo XX en un dato inmutable de la historia. Le asignaban vigencia perdurable al diagnóstico de una coyuntura. Al congelar la etapa estudiada por Lenin como el único período valedero sacralizaban el texto, olvidando la función política que tuvo cuando fue elaborado. Esta actitud cerraba todos los caminos para una actualización fructífera de la teoría del imperialismo.

Otras visiones intentaron -con muchas vacilaciones- la revisión del problema. Buscaban demostrar, por un lado, la vigencia de los rasgos clásicos, pero reconocían por otra parte las insuficiencias de la concepción tradicional. Mientras subrayaban la continuidad del monopolio y la supremacía del capital financiero, señalaban la ausencia de conflictos bélicos inter-imperialistas y la gravitación de Estados Unidos. Cuestionaban las lecturas talmúdicas de Lenin, pero preservando su visión del tema.

La reconsideración del problema exigía ir más allá del simple cómputo de los elementos vigentes y obsoletos de la teoría clásica. Había que jerarquizar el significado de las tendencias persistentes y de los procesos ya agotados. Los enfoques acríticos diluían dos datos claves de la nueva época: la ausencia de guerras inter-imperiales y la mayor asociación económica entre capitales de distinto origen.

El diagnóstico de Lenin había quedado anacrónico por estar referido a una etapa ya concluida del desarrollo capitalista. Las tendencias de 1880-1914 no tenían vigencia en 1945-75 y por esta razón, las principales reflexiones de posguerra giraban en torno a otros problemas.

La dificultad de muchos marxistas para aceptar este cambio obedeció a una incomprensión del planteo de Lenin. Desconocían que el enfoque estaba más centrado en la crítica política al pacifismo social-patriota, que en la evaluación económica del capitalismo. La gran contribución aportada en el primer terreno, no implicaba validez de las caracterizaciones expuestas en el segundo terreno. Esta confusión obstruyó el análisis y generó muchas simplificaciones en la interpretación del imperialismo, que no distinguían la existencia de dos niveles autónomos de la reflexión sobre tema.

Los mejores estudios sobre el imperialismo de los años 70 incorporaron de hecho estas distinciones. Revisaron la teoría clásica, destacando la existencia de múltiples interpretaciones marxistas (Brown) y resaltaron el significado polisémico de la noción de imperialismo (Owen). También pusieron de relieve la ambigüedad de un concepto que incluye al mismo tiempo definiciones de la etapa, caracterizaciones de tensiones entre países centrales y evaluaciones de las relaciones entre el centro y la periferia (Sutcliffe). (3)

Con estas miradas comenzó un rescate del significado contemporáneo del imperialismo. Se retomó el método de Lenin para interpretar una nueva realidad, observando cómo el desarrollo desigual de capitalismo genera desequilibrios, en la reproducción jerarquizada y polarizada de este sistema.

Tres modelos

En los años 70 aparecieron tres interpretaciones para caracterizar el nuevo escenario. Estos enfoques resaltaron la gravitación de tendencias superimperiales, ultra-imperiales e inter-imperiales.

La primera variante -postulada por Sweezy, Magdoff o Jalee- remarcó el papel dominante de Estados Unidos, como coloso económico y gendarme mundial. Remarcó el peso de sus corporaciones industriales y su gravitación militar, mediante estudios que subrayaron también la importancia de las resistencias antiimperialistas del Tercer Mundo. Esta tesis recogió elementos de muchas teorías sobre el hegemonismo estadounidense de la época, que reflejaban el apabullante liderazgo logrado por la primera potencia. (4)

Pero las caracterizaciones superimperialistas no evaluaron el alcance de esa primacía del gigante del Norte y no llegaron a esclarecer el nuevo el tipo de relaciones establecidas entre el poder norteamericano y las restantes potencias.

La segunda corriente puso el acento en los procesos de asociación ultra-imperial, mediante importantes trabajos de Hymer, Murray y Nicolaus. Indagaron la formación de una nueva clase capitalista en torno a las empresas multinacionales, a partir de estudios del mercado del eurodólar y de distintos análisis sobre la influencia decreciente de los estados nacionales. También investigaron la forma en que este proceso erosionaba las rivalidades entre potencias y deterioraba las condiciones de trabajo. (5)

Este enfoque inauguró el estudio contemporáneo de la asociación internacional de capitales y comenzó a registrar sus consecuencias sobre los estados nacionales. Pero no logró evaluar el impacto de estos cambios sobre la dinámica del imperialismo.

La segunda vertiente fue a su vez enriquecida por los trabajos de Poulantzas, que estudiaron cómo la internacionalización de la economía incentivaba la formación de fracciones capitalistas mundializadas, al interior de los estados nacionales. Palloix aportó, además, importantes investigaciones sobre la forma en que la internacionalización de la economía globaliza la reproducción del capital, en ciclos mercantiles, monetarios y productivos. (6)

Todos estos enfoques que ponían de relieve la preeminencia de cursos ultra-imperiales, suscitaron la reacción de los defensores a ultranza de la tesis clásica. Estas críticas destacaron el reducido alcance de la actividad multinacional y el continuado protagonismo de los estados nacionales. Pero los objetores nunca lograron explicar por qué razón habían perdido fuerza las tendencias bélicas y económicas del período precedente.

Finalmente la tercera corriente encabezada por Mandel destacó la continuidad parcial de las rivalidades inter-imperiales. Cuestionó por un lado, la tesis superimperial señalando que la hegemonía norteamericana no evolucionaba hacia supremacías económicas de largo plazo. Destacó que esa hegemonía no transformaba la subordinación de las potencias asociadas en formas de sujeción colonial.

Por otra parte, objetó la perspectiva ultra-imperialista, señalando el carácter improbable de una fusión entre corporaciones de distinto origen nacional y remarcó el continuado aumento de la competencia económica, en un marco de distensión militar. De esta tendencia dedujo un pronóstico de acrecentamiento de la concurrencia intercontinental, en un cuadro alejado de la confrontación bélica. (7)

Este modelo de tensiones inter-imperiales atenuadas fue compartido por otros teóricos como Rowthorn, que cuestionaron la exageración del poder norteamericano, evaluando que el continuado antagonismo económico entre las grandes potencias, no tendría proyecciones militares. (8)

Este tercer enfoque sugirió acertadamente la preeminencia de un avance del regionalismo, que permanecería distanciado de los viejos bloques belicistas del pasado. Pero no arribó a conclusiones nítidas y tampoco elaboró conceptos representativos de la nueva situación. Vaciló en la evaluación del rol estadounidense y no logró dirimir el predominio de tendencias a la asociación o a la competencia.

Todas las caracterizaciones en juego suscitaron fuertes polémicas, acompañadas de los adjetivos y etiquetas en boga durante esa época. Los cuestionamientos a los “errores kautskianos” convivieron con los elogios a los “aciertos leninistas”. Pero esta contraposición impedía comprender lo que se intentaba indagar. La nueva integración internacional de capitales no recreaba el modelo concebido por el dirigente socialdemócrata y la competencia en curso no resucitaba el esquema postulado por el líder bolchevique.

Las investigaciones de los años 70 crearon los fundamentos para superar la obsolescencia del enfoque clásico, pero no condujeron a conclusiones satisfactorias. Su principal mérito fue incentivar el estudio de la nueva realidad con modelos de supremacía, integración y rivalidad imperial. Aunque dieron lugar a una síntesis adecuada, abrieron una discusión que puso de relieve los problemas a resolver.

La tesis superimperialista omitía la inexistencia de relaciones de subordinación entre las economías desarrolladas, equiparables a las vigentes en la periferia. El enfoque transnacionalista desconocía la continuidad de las rivalidades entre las corporaciones, ahora mediadas por otra conformación de clases y los estados. La visión de concurrencia inter-imperialista minusvaloraba la ausencia de confrontaciones bélicas y el avance registrado en la integración de los capitales. (9)

La complejidad del tema impulsó a buscar fórmulas combinatorias de las concepciones en disputa, que se mantuvieron posteriormente. Se resaltó especialmente cómo la existencia de tendencias a la asociación, genera tensiones que obligan a reforzar liderazgos, para contener la concurrencia inter-imperialista. Esta rivalidad socava la gravitación de la superpotencia impidiendo la estabilización del sistema. (10)

Esta misma idea de mayor entrecruzamiento de capitales sin desemboques definidos ha sido señalada también, para destacar la existencia de múltiples desequilibrios. Estas tensiones son generadas por una trama distante del imperialismo clásico y carente de sustituto definido. (11) En este contexto la irrupción del neoliberalismo abrió nuevas pistas de indagación.

La nueva etapa

Desde la mitad de los años 80 la mundialización neoliberal introdujo cambios de un alcance semejante al registrado durante la posguerra. A partir de una ofensiva general contra las conquistas populares, estas modificaciones generaron una expansión del capital hacia nuevos sectores (privatizaciones, educación, salud, pensiones) y nuevos territorios (ex países socialistas).

Este ataque patronal deterioró las condiciones de trabajo en los países avanzados y empobreció a la periferia, en un contexto de repliegue de los sindicatos y reflujo de las ideas anticapitalistas. Las grandes corporaciones aprovecharon las fuertes diferencias internacionales de salarios, para acrecentar sus lucros e introdujeron nuevas formas de control patronal del proceso de trabajo. Esta agresión se basó en amenazas de traslado de las firmas hacia otros países.

Este cambio en las relaciones sociales de fuerza a favor del capital desembocó, a su vez, en incrementos sustanciales de la tasa explotación, que ampliaron las desigualdades, recompusieron el nivel de los beneficios y revitalizaron la acumulación.

Al incentivar la competencia global con aumentos de la productividad desgajados de las compensaciones salariales, el nuevo modelo se distanció del fordismo. La sistemática transferencia de actividades fabriles hacia el continente asiático potenció la concurrencia por incrementar la producción, con menores costos y generar mayores ganancias.

Esta mutación se ha sostenido en una revolución informática que generaliza el uso de las computadoras, en los procesos de fabricación y en la gestión financiera o comercial de las empresas. Esta innovación radical incrementó el nivel de productividad, abarató el transporte y masificó las comunicaciones.

Las transformaciones de las últimas décadas ampliaron también el consumo, no solo de las elites y los sectores gerenciales. Un importante sector de las clases medias ha sido incorporada un nuevo patrón de adquisiciones basado en el endeudamiento creciente. Esta modalidad reforzó la gravitación de los bancos, que han cumplido un papel clave en la consolidación del neoliberalismo. Restablecieron los mecanismos de disciplina y auto-ajuste en las empresas y recompusieron el circuito de la acumulación.

El modelo actual introdujo un corte con la etapa precedente y cerró el período de convulsiones, que acompañó al agotamiento del boom de posguerra. La nueva etapa revirtió la retracción de los mercados y el deterioro de la tasa de ganancia, que predominó durante las crisis de 1974-75 y 1981-82. Sobre estos pilares se consumó la expansión de la inversión hacia las regiones favorecidas por el nuevo esquema. (12)

Este diagnóstico es frecuentemente objetado por las caracterizaciones que destacan la vulnerabilidad financiera del modelo neoliberal, su reducido aporte al crecimiento o su dependencia de los vaivenes del mercado. (13)

Pero ninguno de estos rasgos desmiente la existencia de un nuevo período. Indican la presencia de áreas de gran inestabilidad, sin refutar la vigencia de una etapa diferenciada. Quiénes consideran que el modelo actual es más inestable que su antecesor, no cuestionan la preeminencia que ha logrado. Cualquiera sean las controversias sobre el grado de coherencia que rodea al neoliberalismo, es evidente que este esquema introdujo un cambio radical en la dinámica del capitalismo.

El período actual no presenta un nítido escenario global de prosperidad o estancamiento. Aquí se evidencia una diferencia importante con los modelos precedentes del siglo XX. Mientras que las transformaciones cualitativas son incuestionables, las tendencias del nivel de actividad mantienen un alto grado de ambigüedad. Hay nuevas formas de consumo segmentado, normas de producción globalizada, tipos de comercio liberalizado, finanzas des-reguladas y otra modalidad de competencia entre las empresas transnacionales. Pero estas transformaciones no definen un perfil de intensidad o quietismo productivo.

El período actual es muy singular, puesto que no repite la tónica depresiva de 1914-1945, ni la pujanza de 1945-75. La economía mundial se ha distanciado del comportamiento homogéneo que mantuvo en los períodos precedentes. Coexisten situaciones variadas de estancamiento en Europa, ascenso y recaída de Japón, vaivenes de Estados Unidos, despliegues asiáticos y mutaciones en la semi-periferria y regresiones de la periferia.

Desequilibrios inéditos

El nuevo contexto no se clarifica dirimiendo la presencia o ausencia de una onda larga Kondratieff. Algunos autores postulan la presencia de este ciclo, resaltando la vigencia de tasas de crecimiento elevadas en numerosas actividades y zonas geográficas. Otros objetan la existencia de este curso, subrayando el reducido promedio global de ascenso del PBI. (14)

La discusión es más conceptual que empírica, ya que no existe un dato universalmente indicativo de la tónica que asume un período. Un promedio de crecimiento elevado no tiene la misma validez para fines del siglo XIX, que para la mitad de la centuria siguiente o el debut del siglo en curso. Lo mismo rige para las distintas zonas. El incremento del 5% anual del PBI que se considera elevado para Estados Unidos es muy bajo para China.

En realidad, la existencia de una nueva etapa del capitalismo no requiere un correlato definido en la fase del ciclo económico. La vigencia del periodo neoliberal es parcialmente independiente de ese ritmo de la producción. La era de posguerra ha sido totalmente sustituida, sin dar lugar a otra onda de pujanza económica general.

Lo importante es reconocer que el patrón de acumulación precedente (de consumo masivo y uniformidad de producto) ha quedado reemplazado por un nuevo esquema (de consumo más flexible y producción más variada). Desde la irrupción del neoliberalismo en 1978-80, este modelo se asienta en el incremento del desempleo, la feminización del trabajo, la polarización de las calificaciones, la segmentación del mercado laboral y el uso de las nuevas tecnologías.

Algunos enfoques reconocen la magnitud de transformaciones en curso en ciertos campos, como la disminución del campesinado o la penetración del capital en numerosos ámbitos de la vida social. Pero cuestionan la existencia de rupturas significativas en el campo económico, tecnológico o cultural. (15)

Pero la universalización geográfica y sectorial del capitalismo que ha llevado a cabo el neoliberalismo, no se restringe a una u otra esfera. Ha impactado sobre el conjunto del sistema, produciendo un giro comparable al observado a fin del siglo XIX y a mediados del siglo XX.

Este viraje se verifica también en los desequilibrios específicos que actualmente presenta el sistema. Las crisis del neoliberalismo difieren significativamente de las convulsiones que afloraron en los años 60 o 70. Son contradicciones resultantes de nuevos problemas y no arrastres del pasado. Las tensiones que generaba el modelo keynesiano fueron clausuradas por el ascenso neoliberal, que inauguró otro tipo de desajustes.

La hipertrofia financiera actual obedece a mecanismos de titularización, derivados y apalancamientos, gestados al cabo de dos décadas de internacionalización de las finanzas, desregulación bancaria y gestión bursátil de las grandes firmas. La sobreproducción de mercancías presenta un inédito alcance global, resultante de la competencia por abaratar costos, localizando plantas en países con bajos salarios y alta explotación de la fuerza de trabajo. Las desproporcionalidades mundiales -que han creado los desbalances comerciales y el endeudamiento- se desenvuelven por carriles impensables hace cuatro décadas.

El neoliberalismo cambió el escenario económico. Redujo los ingresos salariales, pero expandió el consumismo, la riqueza patrimonial y el endeudamiento familiar. Recompuso la tasa de ganancia acentuando la explotación y desvalorizando parcialmente los capitales obsoletos. Pero afectó potencialmente el nivel de rentabilidad, con aumentos de la productividad basados en tecnologías capital-intensivas que expanden el desempleo.

El nuevo modelo genera el tipo de crisis que salieron a flote durante la burbuja japonesa (1993), la caída del Sudeste Asiático (1997), el desplome de Rusia (1998), el desmoronamiento de las Punto.Com (2000) y el descalabro de Argentina (2001). La eclosión financiera del 2008-09 constituye la manifestación más aguda de estos estallidos y abrió una posibilidad de ocaso del neoliberalismo, que hasta ahora no se ha verificado.

El desprestigio ideológico de este esquema no ha impedido su persistencia. Pero el modelo restableció formas descontroladas de funcionamiento capitalista erosionó los diques que morigeraban los desequilibrios del sistema. El capitalismo se ha tornado más ingobernable y opera con niveles de inestabilidad muy superiores al pasado.

El imperialismo neoliberal

¿Cuál son los efectos de esta nueva etapa neoliberal sobre la dinámica imperial? El impacto más visible es la extensión geográfica del capitalismo y el consiguiente incremento de la escala, en que se desenvuelven las acciones imperialistas. El sistema dominante ha logrado un inédito nivel de expansión, especialmente luego del colapso de la Unión Soviética y la paulatina incorporación de China al orden global. Esta ampliación de la esfera capitalista facilitó, a su vez, la consolidación del neoliberalismo.

Se puede establecer cierto paralelo entre esta expansión y la sucesión de conquistas de la periferia que acompañaron al surgimiento del imperialismo clásico. Al principio del siglo XX y al concluir esa centuria, el modo de producción vigente incorporó vastas regiones no capitalistas, a su campo de acción.

Pero la ampliación de esa época absorbía zonas muy atrasadas y de gran subdesarrollo. En cambio en las últimas décadas el ensanchamiento se consumó en regiones que habían comenzado procesos de erradicación del capitalismo.

En múltiples terrenos hay más semejanzas con la posguerra, que con la era precedente. A diferencia de lo ocurrido durante el período clásico, el imperialismo contemporáneo refuerza la asociación económica entre empresas de distinto origen nacional. La mundialización neoliberal imprimió un nuevo impulso a este proceso.

La nueva etapa ha potenciado también la gestión internacionalizada de los negocios que realizan las grandes compañías, fragmentando los procesos de fabricación y lucrando con las diferencias nacionales de productividades y salarios.

Este curso multiplicó la movilidad de los capitales y las mercancías, restringiendo al mismo tiempo el tránsito de las personas. Los capitalistas favorecen el traslado de trabajadores para potenciar la competencia laboral, pero bloquean las corrientes emigratorias que desestabilizan su control de la vida política y social.

Las distintas tendencias en juego tienden a reforzar la asociación internacional de capitales. Esta evolución consolida el principal rasgo económico que diferenció al imperialismo de posguerra de su precedente clásico. La mayor integración diluye las posibilidades de choque entre bloques proteccionistas y acentúa el distanciamiento del periodo actual con la época de Lenin. Algunos autores han introducido el término de “imperialismo neoliberal” para describir el nuevo contexto. Esta noción podría ser utilizada para ilustrar qué tipo de articulación dominante genera a escala mundial, una nueva etapa del capitalismo. (16)

También el rasgo geopolítico que más distinguió al imperialismo de posguerra de su antecesor clásico se ha reforzado en las últimas dos décadas. La ausencia de conflictos bélicos directos entre las principales potencias ha persistido sin modificaciones bajo el neoliberalismo. El acompañamiento de Europa y Japón a las principales agresiones del Pentágono se ha mantenido como un dato clave del escenario internacional.

En las últimas tres décadas no se ha vislumbrado ningún retorno a las tensiones bélicas de principios del siglo XX. Los presagios de esta regresión que se formularon con el resurgimiento de Japón, el fin de la guerra fría o la unificación de Alemania fueron desmentidos por el curso de los acontecimientos. No existe ningún atisbo de reaparición de los bloques militares antagónicos dentro de la tríada.

Las disputas por los mercados y los abastecimientos de la periferia persisten. Pero ninguna potencia está dispuesta a poner en riesgo la continuidad del capitalismo, con agresiones que fracturen el bloque de las economías desarrolladas.

Los conflictos posibles se delinean contra las nuevas sub-potencias, que comienzan a emerger entre varios países con grandes recursos militares, demográficos y naturales o con cierta experiencia de dominación militar a escala regional (China, Rusia, India, Brasil, Sudáfrica). Estas naciones cuentan con prósperas clases capitalistas locales, que buscan ampliar su lugar en el escenario mundial y ya no aceptan el trato periférico del pasado.

El nuevo polo de acumulación asiática y la ausencia de subordinación militar a Estados Unidos por parte de Rusia y China (en contraposición a las restantes clases dominantes del planeta), constituyen dos novedades importantes, en comparación al imperialismo de posguerra. Pero todavía es prematuro evaluar cuál será el efecto de estas modificaciones, en el marco de las tensiones económico-sociales que generan la desigualdad, la exclusión y la marginalidad del capitalismo neoliberal.

Estas tensiones se manifiestan en todos los campos, pero son particularmente visibles en el plano financiero. En los ciclos de prosperidad, el crédito se expande aceleradamente a escala global, a través de los mecanismos creados por la liberalización bancaria. Pero en los períodos críticos, cualquier caída de Wall Street se transmite velozmente a todas las colocaciones especulativas del planeta. La mundialización financiera reduce drásticamente la capacidad que detentaban los estados, para afrontar de manera autónoma esos vendavales. Los dispositivos de contención que se utilizaban con instrumentos cambiarios o monetarios o bancarios han quedado seriamente afectados.

La misma interacción se verifica en el plano comercial. El grado de apertura de todas las economías se amplió significativamente, a través de un ritmo ascendente de las transacciones, que supera el nivel de actividad productiva. Con argumentos de especialización complementaria se generalizaron convenios de libre comercio, que en las fases de prosperidad benefician a las grandes empresas y en los periodos recesivos acrecientan las dificultades de colocación de las mercancías excedentes.

Por otra parte, el avance de la internacionalización productiva reestructura la división del trabajo y acrecienta la presencia de las empresas transnacionales en el comercio mundial. Pero esta ampliación potencia también la velocidad de transmisión de los desequilibrios mundiales, especialmente en los cuellos de botella de la inversión y en los trastornos para asegurar la provisión de insumos estratégicos. El imperialismo del siglo XXI está afectado por todos los desequilibrios de la etapa neoliberal.

Este período consolida la modificación radical del escenario clásico que se produjo en la posguerra, con la desaparición de las confrontaciones bélicas entre potencias. El análisis del imperialismo contemporáneo requiere superar la simple repetición de la teoría tradicional y la asignación de vigencia infinita a una etapa específica de principio del siglo XX. Una interpretación actual debe registrar el impacto de la mundialización neoliberal, que ha expandido el radio de acción imperial a todo el planeta, reforzando el rol militar dominante de Estados Unidos. La comprensión de este liderazgo requiere un análisis más detallado.

Claudio Katz es economista, investigador, profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).

Ver también:
- "El imperialismo del siglo XXI" (Capítulo I – Parte I): La teoría clásica del imperialismo
http://www.argenpress.info/2011/05/el-imperialismo-del-siglo-xxi-capitulo.html
- "El imperialismo del siglo XXI" (Capítulo I – Parte II): La teoría clásica del imperialismo
http://www.argenpress.info/2011/05/el-imperialismo-del-siglo-xxi-capitulo_18.html
- "El imperialismo del siglo XXI" (Capítulo I – Parte III): La teoría clásica del imperialismo
http://www.argenpress.info/2011/05/el-imperialismo-del-siglo-xxi-capitulo_19.html
- "El imperialismo del siglo XXI" (Capítulo I – Parte IV): La teoría clásica del imperialismo
http://www.argenpress.info/2011/05/el-imperialismo-del-siglo-xxi-capitulo_20.html

Notas:
1) Hemos desarrollado este tema en: Katz Claudio, El porvenir del socialismo. Primera edición: Editorial. Herramienta e Imago Mundi, Buenos Aires, 2004 (cap 2 )
2) Ver por ejemplo: Afanásiev L y otros autores, Manual de economía política del capitalismo, Editorial Granica, Buenos Aires, 1974. También: Testa Víctor, El Capital Imperialista, Editorial Fichas, Buenos Aires 1975
3) Brown Barrat Michael. “Una crítica de las teorías marxistas del imperialismo”, Owen Robert, “Introducción”, Sutcliffe Bob, “Conclusión”, en Owen Robert, Sutcliffe Bob. Estudios sobre la teoría del imperialismo, Era, México, 1978.
4) Sweezy Paul, Magdoff Harry, ¨The crisis of American Capitalism¨.The deepening crisis of U.S. Capitalism, Monthly Review Press, 1981. Jalee Pierre El Tercer Mundo en la Economía Mundial, Siglo XXI,1976, Buenos Aires
5) Hymer Stephen. Empresas multinacionales e internacionalización del capital. Ediciones Periferia, Buenos Aires, 1972. Nicolaus Martín. “La contradicción universal”. El imperialismo hoy, Ediciones Periferia, Buenos Aires, 1971. Murray, Robin, “The Internationalization of Capital and the Nation State”, New Left Review 69, 1971.
6) Poulantzas Nicos. “Internacionalización” Las clases sociales en el capitalismo actual, Siglo XXI, Madrid 1981. Palloix Christian, La firmas multinacionales y el proceso de internacionalización, México, Siglo XXI. Ver también: Leucate Christian. Internacionalización del capital e imperialismo, Fontamara, Barcelona 1978.
7) Mandel, Ernest. El capitalismo tardío, ERA, México, 1978, (cap 10). Mandel Ernest, “Las leyes del desarrollo desigual”, Ensayos sobre el neocapitalismo, Era, México, 1969.
8) Rowthorn Bob, “El imperialismo en la década de 1970”, en Capital monopolista y capital monopolista europeo, Granica, Buenos Aires, 1971.
9) Este balance planteamos en: Katz Claudio. “El imperialismo del siglo XXI”, ESECONOMIA, Instituto Politécnico Nacional, número 7, año 2, verano 2004, México
10) Ver este debate en: Husson Michel. “Le fantasme du marché mondial”. Contretemps, n 2, septembre 2001.
11) Ver: Ramírez Roberto, “El imperialismo en el nuevo siglo”, Socialismo o Barbarie Nº 13, noviembre 2002.
12) Hemos desarrollados estas caracterizaciones en: Katz Claudio, “Las tres dimensiones de la crisis”, Número 37/38 de la revista Ciclos en la historia, la economía y la sociedad, Año XX, Vol. XIX, 2010. Katz Claudio, “Capitalismo contemporáneo: etapa, fase y crisis”, Ensayos de Economía, Facultad de Ciencias Humanas y Económicas, vol 13, n 22, septiembre 2003, Medellín. Katz Claudio, “Mito y realidad de la revolución informática”, Eseconomía. Instituto Politécnico Nacional, número 6, año 2, invierno 2003-04, México. Katz Claudio, “Crisis global: las tendencias de la etapa”, Aquelarre, Revista de Centro de la Universidad de Tolima, Colombia, vol 9, n 18, 2010.
13) Por ejemplo: O´Hara Phillip, “A new financial social structure of accumulation in the US for long wave upswing?”, Review of radical political economy, vol 34, n 3, summer 2002. O´Hara Phillip, “A new transnational corporate social structure of accumulation for long wave upswing in the world economy?”, Review of Radical Political Economics, vol 36, n 3, summer 2004. Kotz David, “Neoliberalism and the Social Structure of Accumulation”, Review of Radical Political Economics, vol 35, n 3, summer 2003.
14) En el primer caso: Martins Carlos Eduardo, “Los impasses de la hegemonía de Estados Unidos”, Crisis de hegemonía de Estados Unidos, CLACSO Siglo XXI 2007. En el segundo Wallerstein Immanuel, Capitalismo histórico y movimientos anti-sistémicos: un análisis de sistemas -mundo, 2004, Akal, Madrid, (cap 28).
15) Por ejemplo: Wood Ellen Meiksins, "Modernity, posmodernity or capitalism?, Monthly Review, vol 48, n 3, July-August 1996.-Wood, Ellen Meiksins. "What is postmodern agenda?" Monthly Review, vol 47, n 3, july-august 1995, New York.
16) Dumenil Gerard, Ley Dominique. El imperialismo en la era neoliberal, Revista de Economía crítica n 3, 2005.

Bibliografía:
-Ahmad Aijaz. “Imperialismo de nuestro tiempo”. El nuevo desafío imperial, Socialist Register 2004, CLACSO, Buenos Aires 2005.
-Albo Gregory. “La vieja y la nueva economía del imperialismo”. El nuevo desafío imperial, Socialist Register 2004, CLACSO, Buenos Aires 2005.
-Arrighi Giovanni. Geometría del imperialismo, Siglo XXI, 1978, México, (Introducción, cap 1, 3, 4)
-Artous Antoine. “Les nouveaux profils de l´imperialisme. Critique Communiste, n 175, Printemps 2005
-Bensaid Daniel. Le nouvel Internationalisme, Paris, Textuel, 2003.
-Blackledge Paul, “Editorial introduction: Ellen Meiksins Wood and Empire of Capital”, Historical Materialism vol 15, Issue 3, 2007.
-Borón Atilio, “La cuestión del imperialismo”. La teoría marxista hoy, CLACSO, Buenos Aires, 2006.
-Bromley Simon, “Reflections of Empire”, Historical Materialism, vol 11, issue 3, 2003.
-Chesnais Francois, “Alcance y rumbo de la crisis financiera”, 25-1-08, www.vientosur.info/documentos,
-Dos Santos Theotonio. “El renacimiento del desarrollo”. Oikos, n 1, año 9, 1 er semetre 2005
-Gindin Sam, Panitch Leo, "Superintending Global Capital," New Left Review, 35, Sept/Oct 2005
-Gowan Peter, “Cosmopolitisme liberal et gouvernance global”, Contretemps, n 2, septembre 001
-Gowan Peter, “US hegemony today”, “Imperialism Now”, Monthly Review, vol 55, n 3, July-august 2003.
-Halevi Joseph, Varoufakis Yanis. “The global minotaur”, Imperialism Now, Monthly Review, vol 55, n 3, July-August 2003
-Harvey David. A brief history of Neoliberalism, Oxford University Press, New York, 2005 (ca 1)
-Harvey David. La condición de la posmodernidad, Amorrortu, Buenos Aires, 1998, (cap 4, 5, 7 y 9)
-Hobsbawn Eric. Historia del siglo XX, Crítica, Buenos Aires 1998 (Cap 4,8, 9)
-Holloway Steven, “Relations among core capitalist states: the Kaustky-Lenin debate reconsidered”, Canadian Journal of Political Science, vol 16, n 2, june 1983
-Husson Michel. “Un capitalisme vert est-il possible?”, Hussonet.free.fr (
-Jessop Bob. “Fordismo y posfordismo: una reformulación crítica”. Crisis del estado de bienestar. Siglo del Hombre Editores, Bogotá, 1999.
-Katz Claudio, “Los mitos del libre-comercio”. DIAGONAL, N 13, 15 SEP - 28 SEP 2005 Asociación Punto y Coma, Comunicación, Madrid.
-Katz Claudio. “Desequilibrios y antagonismos de la mundialización”. Realidad Económica n 178, febrero-marzo 2001, Buenos Aires, Argentina.
-Katz Claudio. La economía marxista, hoy. Seis debates teóricos, Maia Ediciones, Madrid, 2009,( cap 6)
-Kemp Tom, “La teoría marxista del imperialismo” Owen Robert, Sutcliffe Bob. Estudios sobre la teoría del imperialismo, Era, México, 1978.
-Kennedy Paul, Auge y caída de las grandes potencias, Ediciones de Bolsillo, Barcelona 2004.
-Martínez González Tablas Angel. “Una mirada a la economía mundial desde las teorías del imperialismo” Congreso de Economía del Desarrollo. Málaga, diciembre de 2007.
-Panitch Leo, Gindin Sam. “Capitalismo global e imperio norteamericano”. El nuevo desafío imperial, Socialist Register 2004, CLACSO, Buenos Aires 2005
-Panitch Leo, Leys Colin. “Las finanzas y el imperio norteamericano”. El Imperio Recargado, CLACSO, Buenos Aires, 2005
-Sassen Saskia, “De ciudadanos a meros sobrantes”, Clarín, 16-6-2010 -Sassen Saskia, “El estado nación está encontrando límites”, La Nación, 20-6-2010
-Serfati Claude. “La economía de la globalización y el ascenso del militarismo”. Coloquio Internacional Imperio y Resistencias. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México, 6 de octubre de 2005.
-Taab William. Imperialism: In tribute to Harry Magdoff, Monthly Review vol 58, n 10, march 2007
-Wood Ellen Meiskins. Empire of Capital, Verso 2003 (Cap 6)

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

1984: Internet bajo amenaza

Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)

En el curso de esta semana se realiza en Francia un encuentro preliminar a la reunión de los países más ricos del planeta, con el propósito de discutir sobre Internet, la red de redes. El interés de estos gobiernos para este “e-G8” no es, en absoluto, inocente y desinteresado. Los poderosos de la tierra - gobiernos y multimillonarias corporaciones - han advertido que Internet no es sólo un espacio comunicacional para la enseñanza, los negocios y el entretenimiento sino que cumple una importante función social y política en todas partes del mundo.

Los recientes eventos en el norte de África, donde millones de ciudadanos fueron convocados a través de redes sociales contra las tiranías de sus países, así como la filtración de material clasificado en los llamados “Wikileaks” han llevado a los gobiernos del G-8 a intentar poner límites a la libertad de expresión de los usuarios que ha caracterizado al ciberespacio. De este modo, Nicolás Sarkozy, el actual presidente francés, anfitrión de este importante encuentro, ya ha comenzado a utilizar términos como “regulación” y “responsabilidad”, reeditando aquella vetusta “mission civilisatrice” bajo el nombre de una “Internet civilizada”. Estos eufemismos ocultan, no obstante, otros viejos conceptos asociados históricamente al poder como son: censura, control y vigilancia; en suma, represión.

Las nuevas políticas que se están gestando en el G-8 resultan inquietantes para América Latina donde el porcentaje de penetración de Internet oscila entre el 22.6% para América Central y el Caribe y un 36.5% para la región sudamericana, muy especialmente Chile y Argentina que bordean el 50%. Es de esperar que la asistencia del señor presidente Sebastian Piñera a este encuentro en Deauville no signifique la adopción de políticas restrictivas para los millones de usuarios de la red en nuestro país bajo el pretexto de la amenaza del “ciberterrorismo” o del “uso civilizado y responsable” de Internet.

Los pueblos de diversas latitudes han encontrado en el espacio virtual de Internet un espacio social que les ha sido negado por sus respectivos gobiernos. Esta nueva herramienta comunicacional no se ha convertido solamente en una extensión del mercado sino que, como lo está demostrando la historia reciente, es también un decisivo vector cultural y político. Muchos fenómenos contemporáneos, como el “periodismo ciudadano”, la difusión de libros electrónicos, o la infinidad de “blogs”, para no hablar de las redes sociales, se han transformado en parte de la vida cotidiana, creando nuevas formas de ciudadanía y participación que, a esta altura del siglo XXI, son entendidos como derechos básicos.

Hasta hoy, las sociedades latinoamericanas han encontrado en esta herramienta un espacio de expresión de nuestra rica diversidad. Las redes sociales se han convertido en una extensión del espacio público y en una nueva forma de ejercer la ciudadanía, cualquier forma de censura o control de Internet por parte de un gobierno es, en rigor, un atentado contra la libertad de expresión y los derechos democráticos elementales en una democracia. La pretensión de anular la expresión libre es propia de Estados totalitarios que buscan el pensamiento único, convirtiendo todo disenso en anormalidad, amenaza o terrorismo. La “ciudad virtual” que está emergiendo en el mundo entero solo es concebible como “ciudad democrática”, pues de otro modo, estaríamos reeditando aquella distopía que soñó Orwell en su novela 1984.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

El retorno de MEL

Víctor Manuel Ramos

El retorno de Manuel Zelaya Rosales, expulsado del país, en pijama, tras el golpe militar del 28 de junio de 2009, putch encabezado por Romeo Vásquez, con Roberto Micheleti como monigote, representa un triunfo inobjetable del pueblo hondureño. Tras el golpe de Estado, la comunidad internacional aisló completamente a este régimen, con las pocas excepciones de Panamá al mando de Martinelli, de la Colombia de Uribe –pendiente de que la justicia aclare muchos crímenes durante su gobierno-, del Perú del Aprista renegado Alan García y de la hipocresía de la diplomacia norteamericana que estuvo, ahora lo sabemos con certeza gracias a las filtraciones a través de Wikileaks, tras el golpe de Estado.

Sin embargo, el repudio al golpe de Estado y la afirmación de Manuel Zelaya como líder indiscutible del pueblo hondureño, de sus masas explotadas por la falsa democracia de Honduras, lo ejerció el pueblo catracho, aglutinado en torno al Frente Nacional de Resistencia Nacional que fue a las calles, sin fallar un tan solo día, desde el mismo día del golpe, a exigir el retorno del Presidente Zelaya y el castigo contra los golpistas y asesinos de muchísimos hondureños que mostraron su oposición a la ruptura del orden constitucional, más bien a la ruptura de las esperanzas de salir del abismo y de la miseria económica y humana de la mayoría de los hondureños, gracias a los pasos reivindicativos que encabezaba el Presidente Zelaya durante su mandato.

Desde el 28 de junio de 2009 el pueblo estuvo en las calles todos los días, sin excepción, en casi todas las comunidades del país, repudiando el golpe militar traidor y exigiendo el retorno de su Presidente. En Tegucigalpa, sobre todo, las manifestaciones fueron realmente masivas y casi siempre terminaron en enfrentamientos con la policía que invirtió, durante esos días heroicos, miles de lempiras en bombas lacrimógenas, en gas mostaza y en indignidad de los uniformados, eternamente entrenados para reprimir al pueblo y no para defender la soberanía nacional. El balance es que hay varias decenas que sacrificaron sus vidas en defensa de estos ideales. El primero en caer fue Isis Obed Murillo, en al aeropuerto, cuando el pueblo se manifestaba para dar la bienvenida al Mel Zelaya, quien intentó volver a su patria, objetivo que no logró porque los militares, que le tienen terror al liderazgo de Zelaya y a la voluntad popular, invadieron con sus tanques y sus fusiles la pista de aterrizaje.

El retorno de Zelaya a la patria está matizado de muchísimas esperanzas para el pueblo: que la justicia ponga tras las rejas a los responsables de la ruptura de la legalidad constitucional, que sean enjuiciados quienes apuntaron sus armas para asesinar a los ciudadanos que protestaron en contra del golpe y en defensa de su derecho a exigir cambios a favor de las grandes mayorías desposeídas, que se refunde el país en base a una nueva carta magna que permita la amplia participación de todos los ciudadanos en todas las decisiones que se tomen a nivel nacional, departamental, municipal y de barrio, es decir: que se entregue al pueblo la opción e decidir su destino, como dueño de la soberanía nacional; la eliminación del ejército nacional y el traspaso de los recursos que ahora consumen a los rubros de educación y salud; el fortalecimiento de los sistema de salud y de educación con acceso igualitario a ellos para todos los ciudadanos del país, la reorientación de la policía para que cuide a la ciudadanía y persiga a los criminales; la explotación racional de los recursos naturales del país con participación de las comunidades en donde se encuentran estos, el rescate de las empresas estatales para fortalecer las finanzas del Estado y las posibilidades de que su aparato pueda responder a las expectativas de una vida mejor para todos los habitantes de esta patria morazánica, y mucho más.

Todos estos ideales, todas estas esperanzas desfilarán en el ánimo y en el sentimiento de cada uno de los hondureños que este 28 de junio estarán frente al aeropuerto de Tegucigalpa para dar la bienvenida a José Manuel Zelaya Rosales, convertido en el comandante de las grandes aspiraciones nacionales. Él sabe la gran responsabilidad que le ha asignado la historia y el pueblo de Honduras, él sabe de las esperanzas que le han confiado otros pueblos sometidos del mundo, él sabe que no puede fallar porque ahora su voluntad es, ni más ni menos, la voluntad del pueblo hondureño que, por fin, quiere ser libre de verdad. La oligarquía que no esconda la cabeza, que no lo ignore, porque ahora las cosas van en serio.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Otra vez Oaxaca, el EZLN, López Obrador se hacen fuertes y surge el movimiento de Sicilia

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. Los empresarios, el gobierno y los medios de información lanzan nuevamente sus campañas de calumnias y amenazas contra los movimientos sociales. No descansaron durante seis años de hacer campañas contra López Obrador, pero después del pasado cinco de mayo que el EZLN realizó una marcha y una enorme concentración de 25 mil indígenas en San Cristobal de la Casas, Chiapas; que Sicilia llegó al frente de la marcha Cuernavaca-Ciudad de México contra la violencia, y los 70 mil profesores de Oaxaca se fueron al paro y ocuparon el centro histórico de la ciudad, los medios electrónicos no han dejado de aullar, ladrar y buscar manipular. Han reaparecido las luchas que hace cinco años estaban presentes, sobre todo antes que 44 mil combativos obreros del Sindicato Mexicano de Electricistas sean cesados.

2. No tengo duda que las batallas del EZLN se han fortalecido en número y en conciencia de lucha; las organizaciones territoriales autogestivas, conocidas como Caracoles que se pudieron en práctica en agosto de 2003, son magníficas experiencias de autogobierno campesino que sin duda tienen trascendencia internacional. Lo que en 1994 creímos que el levantamiento era una simple guerrilla de 500 personas se ha transformado en un gran movimiento de masas que crece cada día seguramente en espera de nuevas coyunturas. Es obvio que en país se ha vivido una baja coyuntura de participación política porque la clase gobernante y empresarial han sabido desviarla hacia la ocupación militar del país con el pretexto del combate contra narcotraficantes; pero tampoco se ha visto una buena coyuntura que lleve a la unidad de grupos de izquierda dispuestos a hacer un frente común.

3. Por otro lado el lópezobradorismo, al acercarse las elecciones presidenciales de 2012, parece comenzar a repuntar en el número de asistentes a sus actos recogiendo –con toda justeza- los frutos de su inmenso trabajo en todo el país. Aunque es muy difícil el ascenso de AMLO a la Presidencia porque será bloqueado en todos los frentes: de gobierno, medios de información, empresariales, clero y gobierno yanqui, es posible que si logra una votación muy por encima de su más cercano oponente y si actúa mediante estrategias de movilizaciones de masas obligue a que sea reconocido. Aunque en los procesos electorales los electores –sin pensar en programas u honestidad- son dirigidos o encausados con promesas, regalos y mucho dinero. De todas maneras no hay dudas que el amloísmo está creciendo y la burguesía está muy atenta.

4. Pero la batalla que hoy está más presente es la que desarrollan los profesores de la sección 22 en Oaxaca, con sectores de la APPO, que a partir del lunes 23 ocuparon el centro histórico de la ciudad de Oaxaca. La lucha de los profesores es absolutamente justa, pues desde 2006 –cuando fueron reprimidos y perseguidos por el gobierno de Ulises Ruiz, Fox y Calderón- ninguna de sus demandas fue resuelta. Así que la batalla que han reiniciado no es contra la persona del gobernador Gabino Cué sino que su lucha es por la respuesta a muchas demandas que durante cinco años han estado pendientes. Los profesores ya están curtidos por tantas campañas en su contra. Los medios hablan de abandono de un millón 300 mil niños, de bloquear comercios con su plantón en Oaxaca, pero nada dicen acerca de la obligación que tienen los trabajadores de defender sus derechos pisoteados y de todo gobierno a resolver los problemas.

5. Un cuarto pilar de nuestras batallas contra la miseria y la explotación, contra el desempleo y el mal gobierno, ha surgido en este mes de mayo: la batalla que ha venido encabezando el escritor Javier Sicilia –exigiendo inicialmente castigo para los asesinos de su hijo y otros amigos- que se convirtió en una batalla nacional a partir de la marcha que encabezó desde Cuernavaca en 5 de mayo y entró a la ciudad de México el ocho al frente a más de 50 mil personas. Sicilia ha convocado una caravana Cuernavaca-Ciudad Juárez que saldrá el 4 de junio y llegará el 10 agitando la idea de la firma de un acuerdo de paz que obligue al gobierno; sin embargo la realidad es que esta caravana sin duda movilizará a muchos mexicanos que ya están “hasta la Madre” por la situación de pobreza y de inseguridad que se vive en el país culpándose a los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

6. Además de esos cuatro fuertes pilares: EZLN, AMLO, OAXACA y Sicilia, está la lucha de los profesores de la CNTE que en estos días ocupan parte del Zócalo de la ciudad de México y no descansan de realizar manifestaciones para alcanzar el cumplimiento de sus demandas económicas y sindicales. También los 18 mil electricistas que no aceptaron su liquidación, que llevan varios meses ocupando el Zócalo y están participando con mucha actividad en apoyo electoral al lado del lópezobradorismo, pero también apoyando otras luchas. Por otro lado el Congreso Social que lleva más de seis meses organizándose y a la vez buscando ser el centro de unidad de organizaciones obreras. La realidad es que se vislumbra que 2011 y 2012 serán años en los que se desarrollen más luchas contra el capital. Al parecer las elecciones presidenciales hacen crecer la coyuntura participativa.

7. A pesar de que al parecer los movimientos de izquierda y centroizquierda se fortalecen y que el gobierno de la República desgobierno el país y su desprestigio es cada vez mayor por el inmenso desempleo, por las 40 mil muertes, por la gigantesca migración y demás, el gobierno sigue controlando la situación. Hace mucho que este funesto gobierno de Calderón debió de renunciar o ser desconocido. Pero nada pasa porque estos movimientos no se preocupan en organizar los mínimos contactos de unidad para un apoyo mutuo. En 2006 la APPO, el movimiento más abierto y reprimido no recibió apoyo del amloísmo ni del EZLN; luego los electricistas denunciaron también no haber recibido apoyos de organismos de la izquierda. ¿Para qué carajos queremos que sean cada vez más fuertes si sólos no pueden y no tienen voluntad de estar juntos aunque sea en luchas concretas?

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Tierra y mucho más

Carlos del Frade (APE)

Para los primeros pobladores de las islas del río Paraná, los guaraníes, el sueño colectivo de las viejas generaciones era alcanzar la llamada tierra sin mal, el aguyje, ese sitio donde la igualdad serviría para fundamentar la felicidad de cada uno y la de todos.

Aguyje quería decir tierra sin mal y plenitud. Cuando la memoria del proyecto se hacía realidad en el presente.

Una presencia activa del pasado que marca el sendero de lo cotidiano.

La tierra era algo más que una posesión material.

Se trataba de una pertenencia social, cultural y espiritual.

No era la tierra del paisaje, si no la construcción histórica y con justicia se debía hacer sobre lo dado por la naturaleza.

Memoria de transformación y siempre beligerante contra cualquier intento de subordinación y resignación.

Algo parecido sentían los mapuches.

La gente de la tierra consideraba que eran parte de ella, nunca poseedores. Sin la tierra no podían ser.

De allí que hace poco, cuando un juez le dio la razón al empresario italiano Bennetton, una mujer mapuche decía que ella y la tierra eran una sola cosa, un solo ser.

Concepto que difícilmente sea comprensible para las cabezas y los intereses hechos a imagen y semejanza del capitalismo.

De allí que la cuestión de la tierra está más allá de la rentabilidad de la misma.

Y esa larga y centenaria resistencia comienza a generar espacios para la esperanza.

Para la Universidad Nacional de San Martín, por ejemplo, en el país existen más de 800 conflictos relacionados con la posesión de la tierra, que involucran a campesinos y comunidades originarias. Los problemas están vinculados con desalojos, inconvenientes en los arrendamientos, la falta de reconocimiento a la posesión veinteañal, entre otras causas. “Los desalojos que se ejecutan contra los pequeños campesinos deberían ser considerados como causas de derechos humanos, sobre todo por la violencia que se ejerce contra nosotros”, señaló Alfredo Riera, presidente de la Asamblea de Pequeños Productores del Chaco Salteño.

De allí que, por ejemplo, comiencen a florecer ciertas esperanzas en el seno del siempre clasista sistema judicial argentino.

En las últimas horas, el máximo tribunal de Justicia de Córdoba falló a favor de una comunidad de campesinos que habían sido condenados como usurpadores del territorio donde siempre vivieron. “Es un fallo histórico porque el máximo tribunal reconoce los derechos campesinos a la tierra y los derechos posesorios de las familias campesinas por sobre los supuestos derechos de un privado que llega a un lugar y pretende barrer con las familias con posesión ancestral y acabar una forma de vida comunitaria”, explicó Ramiro Fresneda, abogado del Movimiento Campesino de Córdoba (MCC), y recordó que en toda la Argentina se repiten los conflictos “y el Poder Judicial, sobre todo del interior, suele negar los derechos a campesinos e indígenas, reconocidos por el derecho interno e internacional”.

A pesar de los saqueos continuos, los desalojos permanentes y los negocios inmobiliarios siempre en crecimiento, el valor de la tierra como elemento vital para el desarrollo de las comunidades comienza a ganar un espacio entre aquellos que siguen peleando por construir un sistema más parecido a las urgencias y grandes ilusiones humanas.

La lucha por la tierra sin mal continúa y comienza a ser protagonizada ya no solamente por los guaraníes.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina: Un intríngulis en la Corte Suprema

Sandra Chaher (ARTEMISA)

El acceso de las mujeres argentinas a los abortos no punibles previstos por el Código Penal desde 1921 es una de las deudas del Estado Argentino que ya recibió diversos llamados de atención de organismos internacionales. La Corte Suprema de Justicia de la Nación, como parte de ese Estado, tiene la posibilidad de emitir un fallo que colabore con el efectivo cumplimiento del derecho vulnerado.

En el año 2010 ingresó a la Corte Suprema de Justicia de La Nación (CSJN) el pedido de que se expida sobre un caso resuelto en marzo de ese año por el Tribunal Superior (TS) de Justicia de Chubut cuando permitió a una adolescente de 15 años que había sido violada que se realizara un aborto. Al autorizar el aborto, el TS hizo una interpretación del Código Penal que considera que cualquier mujer víctima de violación, y no la que tiene una discapacidad mental, puede interrumpir el embarazo forzoso

Según el artículo 86 del Código Penal sancionado en 1921 el aborto es no punible cuando: 'se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios' y 'si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente'. La segunda causal despertó siempre muchísimo debate porque interpretaciones jurídicas restrictivas de la misma decían que sólo correspondía permitir el aborto cuando fuera afectada una mujer con discapacidad mental y no cualquier mujer que hubiera sido víctima de una violación.

En la misma línea que falló en marzo del 2010 el Tribunal Superior de Justicia de Chubut, acaba de manfestarse el Tribunal Superior de Justicia de Río Negro, que confirmó en mayo de este año el fallo en primera instancia del juez Martín Lozada que había autorizado en Bariloche la realización de un aborto no punible a una adolescente también víctima de violación.

El caso de la Corte

El caso de la adolescente víctima de una violación en Comodoro Rivadavia fue elevada a la CSJN a pedido del Defensor General Subrogante de Chubut quien solicitó que se revisara la sentencia del TS con el objetivo de que fuera revocada y no sentara precedentes para otras mujeres víctimas de violación, y sin discapacidad mental, que solicitaran que les fuera interrumpido el embarazo forzoso.

La Corte aún no se expidió y hay muchas expectativas sobre su fallo en las organizaciones defensoras de los derechos humanos y en particular de las mujeres. Un fallo de la CS que confirmara el del ST de Chubut podría implicar que las mujeres víctimas de violación pudieran acceder al aborto solicitado sin dilaciones por parte de los equipos de salud y de justicia.

La pasada semana fue difundido el dictamen del procurador general de la Nación Eduardo Casal, quien a pedido de la CSJN se expidió sobre el caso. Su posición fue declarar 'abstracta' la solicitud del Defensor de Chubut porque el aborto ya se realizó. Si bien el dictamen de la Procuración no determina el fallo que pueda tener la CSJN, se perdió una oportunidad de comenzar a avanzar en la línea de respeto a los derechos que se espera de la CSJN.

'Estamos en desacuerdo con el dictamen de la Procuración –señala el abogado Alvaro Herrero, director ejecutivo de la Asociación por los Derechos Civiles, que presentó junto a otras organizaciones un amicus curiae con opiniones nacionales e internacionales que respaldan el fallo del TS-. Es una visión clásica y anacrónica del derecho la que se expuso. La Corte Suprema señaló en un fallo de hace unos años que deberían expedirse ante situaciones graves que tiendan a repetirse, y ésta es una de ellas. La Procuración perdió la oportunidad de avanzar y es una pena porque es un organismo que define tendencias en relación a la política criminal del Estado.'

En conversación con Artemisa Noticias, Casal señaló que la suya fue una 'opinión técnica' basada en la excepcionalidad de que la CSJN se expida sobre casos que carecen de interés jurídico porque ya sucedieron. Luego agregó: 'El fallo de la Corte de Chubut no es arbitrario, lo cual no quiere decir que yo coincida. Estas son cuestiones opinables'.

- Hay fallos de organismos internacionales diciendo que Argentina debe hacer cumplir el artículo 86 y ampliar la legislación correspondiente al aborto. No parece tan opinable.

'Atrás de cada caso hay intereses para que se diga blanco o negro. Todos se embanderan con este tema' respondió el Procurador.

Las posibilidades futuras

El dictamen de la Procuración no determina el fallo que pueda tener la CSJN, organismo sobre el cual crecen las expectativas. Una fuente cercana a la CS señaló a Artemisa que 'si bien no sabemos cómo fallará cada juez, se trata de una Corte muy razonable, sensible e inteligente y el estándar del Código Penal es muy claro en relación al artículo 86, tiene un espíritu muy liberal, los debates se generaron después de la sanción del Código'.

Para Herrero, 'se trata de un caso muy sencillo donde sólo se debe interpretar una causal del Código Penal. Debería ser de fácil y pronta resolución para la Corte Suprema. Lo ideal sería que hubiera un criterio uniforme por parte de todas y todos los jueces y que el fallo fuera contundente para acabar con la discusión'.

Las posiciones de Cármen Argibay y Eugenio Zaffaroni son explícitas a favor de la apertura de la legislación y por eso se descuenta un voto que confirme el fallo del Superior Tribunal de Chubut. En relación al resto de jueces y a la jueza Highton se desconoce su posición en relación al tema. 'Argentina tiene varios pronunciamientos en contra sobre este tema por parte de organismos internacionales –advierte Herrero-. Los cuestionamientos son hacia el estado argentino, dentro del cual está el Poder Judicial. Si la Corte fallara en un sentido restrictivo, habría que pensar que está incumpliendo con estos acuerdos y sería factible de denuncia'.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Fobia machista de un magistrado tucumano

Irina Santesteban (LA ARENA)

Las declaraciones del vocal decano de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, René Goane, descalificando el trabajo de las mujeres judiciales, se contradicen absolutamente con la actual política de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en materia de equidad de género.

No es novedad que la actual Corte Suprema de Justicia de la Nación, luego de la renovación de casi todos sus miembros a partir de 2003, está produciendo cambios positivos no sólo en la jurisprudencia del alto tribunal, sino también en la actitud de sus integrantes, tendiente a atender las problemáticas y conflictos más acuciantes de la sociedad.

Así, la Corte intervino en materias como la situación de los pueblos originarios en algunas provincias, escuchando a los propios integrantes de esas comunidades y dictando fallos que constituían un reproche claro a la falta de atención por parte del Estado a las necesidades urgentes de esos pueblos. También la CSJ ha intervenido positivamente en materia de libertad sindical, dictando fallos que han puesto en tela de juicio el poder omnímodo de las cúpulas sindicales, poco dispuestas a permitir representaciones díscolas y delegados opositores.

Política de género

Con matices, pues también hay fallos criticables, como el que confirmó la injusta sentencia a catorce años de prisión a la joven jujeña Romina Tejerina, por el infanticidio de su bebé fruto de una violación, la Corte Suprema ha tenido una clara posición respecto al impulso, tanto en los fallos como al interior del Poder Judicial, de políticas que garanticen una mayor equidad de género. Así, en 2008 se creó la Oficina de Violencia contra la Mujer, bajo la dirección de la jueza Elena Highton de Nolasco, que fue un mojón en cuanto al compromiso de la Justicia en la lucha que toda la sociedad debe dar contra la violencia de género.

En Córdoba, el año pasado se creó la Oficina de la Mujer, también con el objetivo de impulsar en el Poder Judicial políticas que garanticen la equidad de género, tanto en el acceso a la justicia como en los contenidos jurídicos de procesos y sentencias. Todo ello requiere, obviamente, un cambio de mentalidad en los integrantes del Poder Judicial, para que lo que antes se denominaba "emoción violenta", ahora se defina como "feminicidio", o el crimen que se comete contra las mujeres, por el solo hecho de ser tales.

Sagrada Familia

La Justicia ha sido tradicionalmente el reducto de las clases dominantes: la "Sagrada Familia" como se designa en Córdoba a los miembros de un Poder cuyos integrantes suelen ostentar apellidos ilustres y parentescos en todos los juzgados, instancias y fueros.

El periodista cordobés Sergio Carreras le dio ese título a su libro sobre la Justicia Federal cordobesa, que si bien en los últimos años ha juzgado y condenado a los genocidas de la última dictadura, Luciano B. Menéndez y Jorge R. Videla, entre ellos, no es menos cierto que varios de sus actuales miembros están siendo acusados e investigados por su accionar en los años del Terrorismo de Estado.

Machista y discriminador

En Tucumán, la semana pasada se realizó un encuentro de jueces provinciales para analizar una norma de "gestión de calidad" elaborada por el Poder Judicial tucumano, con la presencia del ministro Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Durante el transcurso de este evento, el vocal decano de la corte de esta provincia, René Goane, se despachó con una serie de manifestaciones, tan machistas y discriminatorias que rozan el ridículo, si no fuera que son de una gravedad inadmisible en un magistrado de semejante investidura.

En primer lugar cuestionó el bajo rendimiento de funcionarios y magistrados, a pesar que "la máquina vomita miles de resoluciones en cuestión de minutos", al referirse a la incorporación de nuevas tecnologías al Poder Judicial, que no han servido para agilizar los trámites.

Quizás Goane se olvidó mencionar que las máquinas "vomitan" (o imprimen) resoluciones cuando alguien ha dado la orden para hacerlo y que esas resoluciones, aún con el avance tecnológico, deben ser elaboradas por personas, que deben tener conocimientos de las causas que están resolviendo y previamente, debieron estudiar el caso o el expediente sobre el cual luego trabajar y fallar.

Tarde libre

Pero lo más grave de este magistrado fue cuando muy suelto de cuerpo expresó que "desde que se intensificó el ingreso de personal femenino (a las dependencias judiciales) se trabaja menos tiempo, mal que le pese a la doctora Carmen Argibay (vocal de la Corte de la Nación), que creó una oficina de género que discrimina a los varones". Y agregó que fue por la mujer que se instaló la "cultura del mediodía", pues "quieren entrar a Tribunales para tener la tarde libre".

Aunque muchos ciudadanos tengan una opinión crítica del horario de seis horas en los Tribunales, llegar al extremo de culpar a las mujeres por esa jornada laboral, demuestra la ignorancia y la misoginia que anima a este integrante de la Corte tucumana.

En primer lugar, porque las mujeres nunca tienen "minutos libres", pues al volver a sus hogares deben cumplir con otras jornadas laborales: tareas domésticas, cuidado de los hijos, etc. Y en segundo lugar, porque las jornadas de trabajo fueron fijadas siempre por la Corte Suprema en la Justicia Federal y por los Tribunales Superiores y Cortes en las provincias. En los años que se fijaron las seis horas diarias no había ninguna mujer ocupando lugares de importancia, menos en los altos tribunales, en ninguno de los Poderes Judiciales del país.

Y Goane deberá incluir también en su crítica a las trabajadoras judiciales de todo el mundo, pues echando una rápida mirada, a través del Google, al régimen horario de los Poderes Judiciales de otros países, casi todos tienen una jornada de seis horas, o seis horas y media, hasta siete horas.

En Córdoba, desde fines de los años 90 y producto de la aplicación de la Reforma Judicial que impulsaba en aquellos años el Banco Mundial, los funcionarios de los juzgados y cámaras de todos los fueros -secretario y prosecretarios- trabajan ocho horas.

Debería saber Goane, que la jornada de seis horas constituye una conquista de los trabajadores estatales, y la mayoría de los empleados de la administración pública cumplen ese horario. Culpar a las mujeres por el horario reducido, demuestra un prejuicio que no puede ser tolerado en un magistrado.

Juez denunciado

¿Quién es Goane? El juez René Mario Goane fue denunciado en 2008 ante la Comisión de Juicio Político de Tucumán, por su participación como funcionario durante la dictadura militar, aunque esa denuncia fue desestimada. El acusado se defendió con el argumento de que dos ministros de la Corte Suprema (Zaffaroni y Highton) también fueron jueces durante el denominado Proceso militar y esgrimió en su defensa que le tocó actuar al frente del Tribunal de Juicio Político que juzgó al entonces gobernador y hoy condenado por genocidio, Antonio Domingo Bussi en 1998, en el escándalo por las cuentas suizas. En esa oportunidad, Goane votó por la destitución de Bussi, aunque la acusación no prosperó por no lograrse los dos tercios de los votos que exige la constitución tucumana.

Sin embargo, en 2003, la Corte tucumana avaló la elección de Bussi como intendente y rechazó el amparo que había presentado la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos en contra de esa elección. Esa resolución fue firmada por tres jueces: René Goane, Alberto Brito y Alfredo Carlos Dato, quienes también avalaron el recurso de constitucionalidad de la elección de Bussi presentado por Fuerza Republicana, la agrupación que impulsó la candidatura del hoy condenado por crímenes de lesa humanidad.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Un candidato de Pedraza en la ciudad

PRENSA OBRERA (especial para ARGENPRESS.info)

El martes pasado, la jueza Vilma López elevó la causa por el asesinato de Mariano Ferreyra a juicio oral y público con las pruebas que ameritan la condena de Pedraza y la patota. El sábado previo, la Presidenta indicó con su dedo que el ministro Carlos Tomada fuera candidato a vicejefe de Gobierno de la Ciudad, aunque figura en las escuchas telefónicas ordenadas por la jueza conspirando con Pedraza -tres meses después del crimen de Mariano- para derrotar a los tercerizados y fortalecer la conducción de la patota en la Unión Ferroviaria.

Tres domingos antes de la nominación de Tomada, el Rasputín de la Rosada, Horacio Verbitsky, indignado en apariencia por esas escuchas telefónicas, se creyó con autoridad para vetar a Tomada, quien en aquel momento disputaba la candidatura a jefe de Gobierno con Boudou y con Filmus.

La Presidenta conoce perfectamente todo esto, lo mismo que Filmus y los demás candidatos del Frente para la Victoria.

Tomada ha sido abogado laboral de Pedraza y de otros numerosos burócratas sindicales. Su candidatura es un respaldo político a la burocracia sindical que, como Pedraza, se ha convertido en empresaria e incluso en explotadora de los trabajadores de su propio sindicato.

Los capitalistas y el Estado necesitan a la burocracia sindical para regimentar la organización de los trabajadores -como lo han vuelto a mostrar las recientes paritarias, que se han firmado a espaldas de las bases y en función de los topes dictados en la Rosada.

El derechista Macri y el progresista Solanas no han visto la necesidad de decir nada sobre este hecho; después de todo, aseguran que su finalidad es ‘consensuar' con el gobierno nacional y poner fin a los ‘desencuentros'.

¿La Presidenta se contradice con esta nominación dedocrática? De ningún modo: está enviando a la Gendarmería a reprimir a los docentes, petroleros y desocupados de Santa Cruz cuando hubiera podido hacer algo más saludable, como reunir a la paritaria docente (un derecho de los trabajadores de la educación) y no obstruir la decisión que tomaron los petroleros de elegir su propia dirección sindical.

Que los activistas y luchadores tomen nota de lo que ocurre, que reflexionen sobre esto y que, naturalmente, saquen sus conclusiones.

Así lo vemos desde el Partido Obrero y desde el Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Mario Cafiero denuncia a Timerman, De Vido y Rodríguez Paz

INFOSUR

El candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires Mario Cafiero, presentó una denuncia Penal por la presencia en el puerto de La Plata del buque de bandera inglesa y noruega “Normand Baltic”. Las sospechas recaen sobre funcionarios nacionales y sobre el titular del Puerto La Plata.

Este buque habría ingresado a puerto La Plata utilizando bandera noruega el miércoles 18. El ingreso fue autorizado por el presidente del Consorcio de Gestión del puerto, Daniel Rodríguez Paz. Este funcionario justificó la autorización del ingreso indicando que tenía el visto bueno a través de un fax del Ministerio de Planificación Federal, con fecha del 16 de mayo 2011, que firma Sergio Dorrego, Director Nacional de Transporte Fluvial y Marítimo.

"A pesar de ser un barco de bandera británica se permitió su ingreso bajo otra bandera, violando normas que regulan el ingreso de buques extranjeros a nuestro territorio", afirmó Cafiero

Cabe recordar que en febrero pasado Mario Cafiero denunció que el buque Normand Baltic estaba amarrado en el Puerto de Mar del Plata bajo bandera inglesa. Luego que el Concejo Deliberante de esa ciudad votara un unánime repudio, el buque se fue hacia la zona del Río de La Plata. "El Normand Baltic cometió una infracción porque entró al país con bandera británica y la cambió, por una bandera noruega, en aguas del Río de la Plata, pero sin salir a alta mar. No se fue nunca de jurisdicción argentina y cambia de bandera, eso no está permitido. Sólo se puede cambiar de bandera en alta mar”, afirmó Cafiero.

“El Gobierno nacional instruye a diferentes organismos de control marítimo, Armada, Prefectura, Aduana y Dirección de Puertos, para facilitar que buques de bandera británica relacionados con actividades de exploración petrolera, se abastezcan en nuestros puertos, al margen de la ley y burlando el bloqueo que el mismo Gobierno nacional dice promover y que los países sudamericanos vecinos han llevado adelante en solidaridad con la usurpación británica de nuestras Islas Malvinas”, concluyó Cafiero.

Ante estos hechos instó investigar las conductas del canciller Héctor Timmerman, del ministro de Planificación, Julio de Vido, y de los citados Dorrego y Rodríguez Paz, para analizar “si han incurrido en el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público o de otros más graves que atentan contra los intereses nacionales y nuestra soberanía”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina: Pronunciamiento de la CTA. Corral de Bustos continúa ardiendo

ACTA

"Corral de Bustos continúa ardiendo, al igual que aquel 4 de diciembre del 2006, cuando los tribunales de la ciudad fueron abrazados por unas llamas cuyo origen aún se desconoce. El juicio que se sustancia como resultado del siniestro también muestra brazas calientes que amenazan con quemar con la cárcel a ciudadanos que poco o nada tuvieron que ver con los hechos".

El documento suscripto por el secretario General de la CTA de la Provincia de Córdoba, Oscar Mengarelli, sostiene:

"Desde la CTA Córdoba, facilitamos un relato puntuado de los hechos sucedidos hasta el momento para que la sociedad cordobesa conozca una versión que la justicia se niega a admitir, instruyendo una causa cargada de vicios que encuentran su continuidad en el juicio oral que actualmente se desarrolla en Bell Ville.

Para realizar un relato cronológico de los hechos, vale recordar que aquel 4 de diciembre parte de la población de Corral de Bustos participaba del entierro de una pequeña muerta en un violento hecho con posibles connotaciones sexuales a ese momento.

Al salir de la iglesia una parte importante del pueblo se fue congregando en la plaza frente a los Tribunales reclamando Justicia. Ese reclamo no lo era solo por el caso aquí mencionado sino por distintas investigaciones por muertes, delitos sexuales o drogas que nunca habían quedado esclarecidos.

Allí, con la gente congregada se reclamó al señor Juez a cargo en ese entonces que salga a explicar a la gente qué es lo que había pasado, negando ese funcionario esa posibilidad.

El reclamo de la gente fue en aumento y los ánimos se fueron caldeando hasta que en situaciones hasta hoy no del todo claras comenzó una represión de los asistentes con balas de goma.

Se encontraban en la plaza de Corral de bustos mujeres, niños y ancianos que no fueron contemplados al tiempo de reprimir. Si bien no hubo que lamentar mayores desgracias -salvo algunos heridos- la situación se desmadró, culminando por parte de autores no del todo determinados con el incendio del auto del Juez y de los Tribunales.

Más allá de la función de la Justicia, que es justamente la de investigar y castigar queremos hacer saber al pueblo las circunstancias en que se está llevando a cabo el juicio:

• El juicio comenzó eligiendo al azar entre testimonios y comentarios a quienes estarían involucrados, involucrando por ejemplo como partícipe a personas que ni siquiera estaban en la ciudad.-

• Dentro de los elegidos se encarceló sin miramientos a hombres y mujeres, y sin importar el delito imputado metiendo a todos en la misma bolsa a quienes habían supuestamente incendiado el tribunal y a quienes tenían daño simple o lesiones simples.-

• Por orden de la Justicia se procedió a limpiar el lugar sin haberse realizado pericia alguna en el lugar, e incluso se permitió la demolición del inmueble contando solo con un informe policial pero nunca una pericia.-

• Se dio instrucciones a los empleados que limpiaran el lugar (sin necesidad ni prisa alguna para hacerlo) incluso poniendo en peligro la integridad de los empleados atento al estado de fragilidad que había quedado el inmueble por acción del fuego.-

• Dentro de la causa se sobreseyó a personas que aparecían en los videos realizando iguales conductas que quienes hoy están esperando el veredicto.-

• Se utilizó para mantener a personas detenidas la imputación de la fabricación de bombas (delito por el que debió haber actuado la Justicia Federal), y luego en lugar de anular lo indebidamente imputado se sobreseyó por tal delito sin tener Jurisdicción ni competencia para hacerlo.-

• Pese al sobreseimiento por bombas fue utilizado el termino bombas por el señor Fiscal de Cámara para acusar y un miembro del Tribunal Superior de Justicia al tiempo de reinaugurar el Tribunal de Corral de Bustos al decir: “ni las bombas molotov pueden contra las instituciones”.-

• Se “secuestró”!!?? como bomba molotov utilizada una botella de “plástico” recuperada del incendio, y que “inexplicablemente” no se quemó.-

• Al inicio del juicio se negó la posibilidad de recusar sin causa, pese a tener el derecho de hacerlo, se negó todo recurso, se negó recusación con causa e incluso y finalmente se negó una última recusación con causa resolviendo la recusación los mismos recusados.- Todo recurso frente a dichos acontecimientos fueron rechazados.-

Ya comenzado el juicio las cosas no mejoraron sino justamente todo lo contrario, a saber:

• Se tomó declaración como testigo en la audiencia a un empleado Judicial que fuera testigo y quién tomaba las audiencias, rompiendo de ese modo la posibilidad de contaminar su testimonio con lo que conociera de los otros testigos.- No se consideró esa circunstancia diciendo que no es lo que se estaba investigando.-

• La declaración de éste testigo citado en casi una hoja entera era exactamente igual en puntos, comas palabras, giros, etc., que la declaración de otro testigo, sin poder explicar ninguno de los dos qué fue lo que habría pasado para semejante “coincidencia”.- Ninguna explicación ni medida tomó el Tribunal para esta irregularidad, y por el contrario el señor Fiscal de Cámara tomó en cuenta a esta testimonial al tiempo de pedir condenas.-

Se tuvo diferentes conductas con respecto a los testigos según declarasen a favor o en contra de los imputados, así:

• Se amenazó a una funcionaria Judicial con pasar los antecedentes al Tribunal de Disciplina por aclarar su testimonio, el que resultaba no contradictorio sino favorable a la postura de algunos testigos.

• Se permitió por el contrario a otros a faltar a la verdad con relación a lo anteriormente declarado aduciendo que no había falso testimonio.-

• Se negaron careos bajo la excusa de que los testigos al declarar bajo juramento habían dicho la verdad, frente a los imputados que se decía que podían mentir.- Dos careos solamente ocurrieron y se permitieron en alrededor de 200 testigos.-

• Se investigó la supuesta participación en los hechos de un abogado ajeno a la causa por indicación del querellante, mientras se prohibió que se siga adelante una investigación en la que había un testigo que aseguró oportunamente ante distintos testigos, incluso calificados, haber comenzado él el incendio.- Se dijo aquí que no se estaba investigando eso.-

• Al hablar de testigos calificados se habla del Fiscal General de la Provincia y de un legislador que palabras más o menos reconocieron el incidente de la existencia de este testigo.-

• El señor Fiscal General según consta en la causa frente a la declaración del testigo reconociendo su culpabilidad le dijo que no podía hacer nada enviándolo de regreso a su domicilio.-

• El señor Fiscal de Instrucción de la ciudad de Marcos Juárez sin escucharlo nunca, pese a que supuestamente estaba investigando que es lo que había sucedido ese día 4 de diciembre de 2006, dio instrucciones de que volviese a su origen y que nadie lo iba a molestar nunca. Extremo que cumplió el señor Fiscal de Instrucción.-

• Otro testigo que había reconocido frente a terceros su participación en el incendio nunca fue llamado.-

• Hay en la causa incidentes de supuestos tormentos, o aprietes a testigos que se obvió toda investigación, aduciendo su inexistencia.-

• En el alegato del Fiscal de Cámara mencionó como a quién proveyó del encendedor para comenzar el incendio a alguien que no está imputado, y que declaró en la causa como testigo negando haber estado, negando usar encendedor, negando fumar siquiera.- Es quién supuestamente y según el Fiscal de Cámara quién brinda el encendedor para comenzar el incendio y nunca estuvo imputado.-

• No hubo prueba concluyente alguna (ningún testigo) que diga quién prendió el fuego.-

• Fuera de los pedidos de absolución por prescripción o duda llamó puntualmente la atención de un pedido de pena en suspenso de alguien que pese a venir acusado como co-autor de incendio junto a otras 9 personas fue “sacado” de la escena por el señor Fiscal de Cámara pidiendo una pena menor.- El principio de igualdad de los iguales se rompió sin ningún argumento convincente.-

• Se burló la libertad de expresión del pueblo, se negó la posibilidad de peticionar a las autoridades, se negó el derecho de protesta y se pidió castigos por conductas no acreditadas que solo existían hasta el presente en regímenes totalitarios o en la vieja inquisición. Todos y cada uno de los hechos descriptos hablan a las claras de una justicia provincial que no investiga a los verdaderos responsables, sino que busca sembrar de perejiles la causa con el fin de ocultar los hechos tal como ocurrieron. Esta denuncia pública pretende poner en situación los hechos sucedidos el 4 de diciembre de 2006".

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...