viernes, 15 de julio de 2011

¿Etapa final o temprana del imperialismo?

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

Resumen

La visión del imperialismo como una etapa superior del capitalismo, caracterizada por la declinación histórica, estuvo condicionada por la catástrofe bélica de entre-guerra. Este enfoque introdujo el análisis de períodos históricos diferenciados, pero el simple contrapunto entre el auge y la decadencia omite las mutaciones ciclópeas del siglo XX y desconoce que la era clásica fue una etapa intermedia de la expansión imperial.

En lugar de analizar el imperialismo como un período único, conviene estudiarlo en función de las distintas etapas que atravesó el capitalismo. Esta visión es más esclarecedora que la óptica centrada en una mega-etapa de descenso histórico. Ese enfoque conduce a generalidades, exagera el alcance de las crisis y olvida el papel determinante de la acción política.

El contraste entre el progreso del pasado y la decadencia actual indaga al capitalismo con parámetros de otro modo de producción. Reemplaza el análisis de los desequilibrios objetivos por criterios de dominación y busca erróneas analogías con la Antigüedad. También confunde la denuncia con la interpretación y olvida que la violencia extrema acompañó al capitalismo desde su nacimiento. Resulta inconveniente idealizar ese pasado.

La crítica debe cuestionar la naturaleza de este sistema y no las desventuras de cierto período histórico. El capitalismo no constituyó en el pasado la única, ni la mejor opción para el desenvolvimiento de la humanidad. Este régimen social está afectado por crecientes contradicciones y no por un destino de desplome terminal. No se disolverá por envejecimiento y su erradicación depende de la construcción de una alternativa socialista.

La visión de Lenin presenta al imperialismo como un período específico del capitalismo. Considera que los novedosos rasgos financieros, comerciales y bélicos del fenómeno expresan la vigencia de una etapa superior o última de ese sistema. Identifica además esa época con una declinación histórica, que agrava todas las contradicciones del capitalismo. Esa era de agotamiento es contrapuesta con el auge predominante durante la etapa ascendente. (1)

Gestación y madurez

La hipótesis de un período específico del capitalismo que debatieron los marxistas a fines del siglo XIX no figuraba en la visión de Marx. El pensador alemán evaluaba a ese sistema en comparación a otros regímenes sociales, estableciendo contrastes con el feudalismo o la esclavitud. Limitaba las periodizaciones del capitalismo a los procesos de gestación de este sistema (acumulación primitiva) y a modalidades de su desarrollo fabril (cooperación, manufactura, gran industria).

Un gran aporte de Lenin fue percibir la existencia de otro tipo de etapas e inaugurar su análisis, refinando las evaluaciones que suscitó entre los marxistas la depresión de 1873-96. Estos debates indujeron al líder bolchevique a introducir el novedoso concepto de períodos históricos diferenciados del capitalismo.

Su tesis de la decadencia estaba a tono con el clima de catástrofe, que desató el inició de la Primera Guerra y que se extendió hasta el fin de la segunda conflagración. Durante esos años aparecieron muchas caracterizaciones semejantes, que asociaban la generalización del belicismo con el declive del capitalismo.

Este contexto impulsó a establecer una separación cualitativa entre la prosperidad del siglo XIX y la declinación de la centuria posterior. Pero lo más llamativo ha sido la persistencia de este criterio hasta la actualidad. Distintos autores marxistas mantienen esta visión para caracterizar el escenario contemporáneo.

Estas concepciones contraponen en forma categórica los dos períodos. Consideran que la pujanza de la primera etapa fue seguida por un continuado descenso, que perdura hasta el debut del siglo XXI. La caracterización que planteó Lenin para un momento peculiar es proyectada a toda la era posterior y el año 1914 es visto como una divisoria de aguas para el destino de la humanidad. (2)

Con este enfoque, la evaluación de Lenin se torna omnipresente y sus observaciones de un período específico se transforman en la norma de una prolongada época. Las monumentales transformaciones que se registraron durante esta centuria quedan reducidas a una continuada secuencia de equivalencias entre 1914 y el 2011.

Las enormes mutaciones que tuvo el capitalismo entre ambas fechas incluyen nada menos que el desenvolvimiento de distintos intentos de socialismo, en un tercio del planeta. Al suponer que durante este período “solo se profundizaron las tendencias de la era leninista”, se omiten estos giros ciclópeos que registró el curso de la historia.

Para comprender el imperialismo de nuestro tiempo es indispensable reconocer las discontinuidades con la época de Lenin. La visión del dirigente bolchevique incluía una expectativa de extinción del capitalismo, antes que este sistema arribara a su madurez en el plano internacional. Esta apuesta explica la presentación del imperialismo, como una etapa final de ese régimen social.

Durante el período clásico de 1880-1914 el capitalismo alcanzó por primera vez una dimensión efectivamente mundial, que impuso la dramática rivalidad por acaparar las fuentes de abastecimiento y los mercados de exportación. Pero este alcance no implicaba plenitud capitalista, puesto que aún existían vastas regiones habitadas por poblaciones campesinas, que estaban divorciadas de la norma de la acumulación. Esta subsistencia explica por qué razón Luxemburg veía el límite del sistema en el agotamiento del entorno pre-capitalista.

El imperio total del capital sólo emergió posteriormente, cuando se afianzaron los tres principios de este modo de producción a escala global: imperativo de la competencia, maximización de la ganancia y acumulación basada en la explotación del trabajo asalariado. La conformación del denominado bloque socialista restringió este alcance, pero su implosión posterior reabrió un escenario de universalización casi completa del capital.

El imperialismo clásico constituyó una etapa del capitalismo y no su período final. Lenin tuvo el acierto de captar la posibilidad de una transición socialista, previa a la expansión generalizada del régimen precedente y buscó un camino político para concretar esa transformación. Pero al cabo de un sinuoso curso de la historia el capitalismo ha persistido. Soportó el cuestionamiento de levantamientos populares mayúsculos, que no fueron coronados con la erradicación del sistema.

El periodo analizado por Lenin no fue la última etapa del capitalismo. Constituyó tan sólo una era clásica del imperialismo que estuvo precedida por el colonialismo y fue sucedida por el imperio contemporáneo del capital. Esa fase es vista por algunos autores como un momento intermedio de la expansión global (Amin) y por otros analistas como una etapa temprana de esa ampliación (Harvey, Wood, Panitch). Pero en ningún caso constituyó un estadio terminal del sistema. (3)

Las mutaciones del siglo XX

Algunas evaluaciones cuestionan la tesis de una “etapa final”, objetando la visión del imperialismo como período singular del capitalismo. Postulan el análisis del fenómeno como un dato permanente del sistema. Con ese criterio subrayan las distintas modificaciones que registró el imperialismo, en función de las transformaciones análogas que tuvo el modo de producción. Reemplazan la visión tradicional del fenómeno como un momento cronológico, por su estudio como una forma de dominación jerarquizada del capitalismo a escala global. En lugar de observar tan sólo una etapa, consideran varios períodos de este tipo. (4)

Este enfoque contribuye a cuestionar el erróneo concepto de “etapa última” como un estadio que irrumpió en ciertas circunstancias y se ha perpetuado para siempre. Se plantea acertadamente que el imperialismo no es una noción inmutable, ni intocable.

Pero la idea de una variedad de imperialismo con anterioridad al siglo XX diluye la especificidad de este concepto, en comparación al colonialismo y debilita su conexión con una época de creciente consolidación del capitalismo. Lo más adecuado es destacar que el debut del imperialismo corresponde al momento señalado por Lenin y que desde ese surgimiento atravesó por tres períodos diferenciados.

Primero, el imperialismo clásico correspondió a una era de expansión económica, con gran protagonismo de la empresa privada, en un marco de importantes reservas territoriales. En ese momento la asociación mundial del capital era limitada y las crisis cíclicas devenían con cierta automaticidad, en aceleradas recomposiciones del nivel de actividad.

Posteriormente surgió el imperialismo de posguerra con el fin de las confrontaciones inter-imperiales y con el entrelazamiento de capitales de diverso origen nacional. En esta etapa el fenómeno estuvo muy conectado con el novedoso intervencionismo estatal, que aseguró la continuidad de la acumulación. Desde la segunda mitad del siglo XX, las finanzas públicas socorrieron a los bancos en los momentos de urgencia y apuntalaron el desenvolvimiento corriente de estas entidades. El gasto público se transformó en un dato perdurable, que reflejó la necesidad de suplir las limitaciones reproductivas del sistema, con auxilios estatales.

Este cambio ilustró la pérdida de energías espontáneas que sufrió el capitalismo, para sostener su propio desenvolvimiento e introdujo un nuevo parámetro para establecer diferencias cualitativas entre el surgimiento y la madurez de este modo de producción. (5)

Esa transformación inauguró también la presencia de nuevos tipos de contradicciones, resultantes del funcionamiento más complejo que presentó el capitalismo de posguerra. Las dificultades que enfrentó la reproducción del sistema generaron desequilibrios más variados.

Finalmente, en el período neoliberal, se consumó otro giro de gran alcance, que dio lugar al surgimiento de otra etapa del capitalismo. La continuada intervención estatal ilustra la persistencia de muchos rasgos de la era precedente, pero el sentido de esa acción ha cambiado. Ya no apuntala mejoras sociales o políticas keynesianas de inversión, sino que sostiene una reorganización regresiva atada a las normas de la mundialización neoliberal.

Estas tres etapas del siglo XX-XXI no son comprensibles mediante simples distinciones entre épocas ascendentes y declinantes del capitalismo. Incluir a todos los períodos (clásico, posguerra y neoliberalismo) en una mega-etapa de descenso histórico genera más problemas que soluciones. Dificulta la explicación de las enormes diferencias que separan a cada uno de esos momentos. La contraposición binaria entre auge y decadencia impide captar esas transformaciones y, al eludir ese análisis se navega en un mundo generalidades.

La tesis de la decadencia es habitualmente expuesta junto a teorías de la crisis permanente del capitalismo, que olvidan la localización o temporalidad circunscripta de esas disrupciones. La imagen de un estallido constante, sin fecha de inicio, puntos de agravamiento o momentos de distensión, conduce a evaluaciones indescifrables. Frecuentemente se realzan las tensiones contemporáneas como un dato totalmente novedoso, olvidando que la ausencia de armonía es un rasgo característico del sistema vigente. Las crisis constituyen solo un momento de quiebra del capitalismo y no una fase constante de funcionamiento de este sistema.

La identificación del imperialismo como una época terminal, conduce a suponer que el capitalismo se encamina en forma automática hacia su propio colapso. En lugar de captar los múltiples desequilibrios que genera un sistema de competencia por lucros surgidos de la explotación se estima supone que el sistema se desliza hacia algún desmoronamiento fatal. Ese desbarranque es atribuido a la simple regresión de las fuerzas productivas.

Pero esta visión omite que ningún régimen colapsa por acumulación intrínseca de desequilibrios económicos. Es la acción política de los sujetos –organizados en torno a clases dominantes y dominadas- lo que determina la caída o supervivencia de un sistema social. La vieja creencia en límites económicos infranqueables para la continuidad del capitalismo ha sido desmentida en incontables oportunidades. No es el agotamiento de los mercados o la insuficiencia de plusvalía lo que erradicará a ese régimen, sino la maduración de un proyecto político socialista.

¿Otro tipo de sistema?

La mirada del imperialismo contemporáneo centrada en contrastar una vieja etapa de progreso con un período actual de decadencia resalta la denuncia de un sistema que amenaza el futuro de la sociedad humana. ¿Pero es correcto abordar esa crítica contraponiendo ambas etapas? ¿Cuál es el significado exacto de la noción declive histórico?

Algunas caracterizaciones interpretan a este concepto como una combinación de estallido financiero con deterioro energético, ambiental y alimenticio, en escenarios geopolíticos dominados por una pérdida de brújula del capitalismo. Estiman que la agonía del sistema obedece a la dominación de las finanzas, a obstrucciones en el cambio tecnológico y al reemplazo de las viejas fluctuaciones cíclicas por una declinación continuada. (6)

Pero la cronología de ese crepúsculo no queda establecida con nitidez. A veces se sitúa su inicio en 1914 y en otros momentos en los años 70, aunque la caída es siempre contrapuesta con la pujante era industrial del pasado. Se supone que el capitalismo languidece desde hace mucho tiempo, pero no se precisa cuándo comenzó la regresión.

Si esa declinación es fechada a principio del siglo XX se torna imposible explicar el boom de la posguerra, que involucró índices de crecimiento superiores a cualquier etapa precedente. Ubicando el debut del estancamiento en los años setenta, no se entiende cuáles fueron los acontecimientos que desataron ese ocaso.

Pero el principal problema de esta visión es su presentación del capitalismo como un sistema que funciona con los parámetros de otro modo de producción. Si las transformaciones que se puntualizan han alcanzado la envergadura descripta, el régimen imperante ha perdido las principales características de la estructura que analizó Marx. La discusión debe por tanto referirse más a la subsistencia del capitalismo, que a su estadio histórico.

Un régimen económico acechado por el estancamiento perdurable y sometido a la succión financiera de todos sus excedentes, ya no se desenvuelve en torno a la extracción de plusvalía. Este fundamento sólo tiene sentido, en una formación social regulada por la competencia en torno a beneficios surgidos de la explotación. En ese sistema los procesos de acumulación están centrados en la esfera productiva y se desenvuelven a través de fases de crecimiento y depresión. Si esta secuencia ha desaparecido, la ley de valor ya no cumple un papel rector y otras normas determinan las tendencias de la economía real. Con esa mirada, el viejo concepto de capitalismo ya no se amolda a la nueva realidad.

Existe un manifiesto distanciamiento entre el razonamiento de Marx y diversas concepciones posteriores del imperialismo. El primer enfoque resalta desequilibrios objetivos del capitalismo y el segundo se fundamenta en teorías de la dominación internacional. Estas visiones ponen el acento en el militarismo y diluyen las conexiones existentes entre la función opresiva de la violencia y la dinámica competitiva de la acumulación.

La teoría del declive terminal percibe con más acierto una peculiar contradicción reciente: la combinación de sobre-producción de bienes industriales y sub-producción de materias primas. (7)

Pero también aquí el problema es la valoración de ese desequilibrio. No es lo mismo asignarle un alcance específico derivado de múltiples desproporciones coyunturales, que interpretarlo como una expresión de resurgimiento pre-capitalista. Con esta segunda mirada se estima que la escasez de insumos básicos, tiende a crear una situación semejante a la observada en los siglos XVI-XVII.

Esta analogía refuerza la presentación del capitalismo contemporáneo como un sistema que opera con otros principios y por esta razón se olvidan algunas diferencias claves con los regímenes precedentes. Mientras que los trastornos de sub-producción que acosaban al Medioevo derivaban de calamidades climáticas, sanitarias o bélicas, las insuficiencias de la época en curso provienen de la concurrencia por explotar los recursos naturales con criterios de rentabilidad. Las carencias del pasado obedecían a la inmadurez del desarrollo capitalista y los faltantes actuales expresan la vigencia plena de este sistema.

El contraste simplificado entre un período floreciente y otro decadente del capitalismo pierde de vista los rasgos del sistema, que han sido comunes a todas sus etapas. Al enfatizar esa separación se desconoce cuáles son las reglas de funcionamiento expuestas por Marx y se utilizan criterios más afines al estudio de otros regímenes sociales.

El uso de estos parámetros conduce frecuentemente a buscar pistas de esclarecimiento, en comparaciones con la Antigüedad y en analogías con el declive del imperio romano. Esta semejanza es particularmente tentadora, para quienes consideran que el capitalismo contemporáneo atraviesa por la etapa final de su decadencia.

Los principales parecidos entre ambos declives son habitualmente ubicados en el estancamiento productivo, la sobreexplotación de los recursos naturales y la depredación de los recursos estatales por parte de los grupos dominantes. Las adversidades generadas por la sobre-expansión militar del imperialismo norteamericano son también asociadas con lo ocurrido al comienzo del primer milenio.

Pero en estos paralelos se suele olvidar que el poder de Roma descansaba en la propiedad territorial y que el imperio del capital se asienta en la explotación del trabajo asalariado. De esta distinción surgen criterios de estudio muy diferentes. No es lo mismo la centralidad del cultivo agrícola que la preeminencia de la producción industrial, ni tampoco es equivalente el sobre-trabajo de los esclavos a la plusvalía de los obreros. Un modo de producción que sobrevive conquistando territorios, no tiene los mismos requerimientos que otro asentado en la productividad de las empresas.

El reconocimiento de estas distinciones no es una minucia historiográfica. Conduce a evaluar la presencia de regímenes sociales cualitativamente distintos y por lo tanto sometidos a cursos de evolución muy divergentes. Los ejercicios de futurología pueden ser estimulantes, si las similitudes formales no obnubilan esta disparidad de trayectorias.

¿Críticas al capitalismo o a su estadio?

El análisis del imperialismo fundado en la óptica de la decadencia presenta las atrocidades que despliega el gendarme norteamericano como un ejemplo del declive. Considera que el carácter brutal de las invasiones, las ocupaciones y las masacres que perpetra el Pentágono, ilustran esa declinación. (8)

Pero esta mirada confunde la denuncia con la interpretación. No es lo mismo repudiar con vehemencia los atropellos imperiales, que identificar estas acciones con la regresión histórica. Si se considera que esas monstruosidades son peculiaridades de la ancianidad del capitalismo, hay que imaginar su ausencia en las etapas anteriores de ese modo de producción. Los desaciertos de esa evaluación saltan a la vista.

Es sabido que la violencia extrema acompañó al capitalismo desde su nacimiento. Las ciencias sociales no han aportado hasta ahora ningún barómetro serio, para cuantificar si esa coerción se atenuó, incrementó o mantuvo constante en los últimos siglos. Sólo puede constatarse que los períodos de mayor cataclismo fueron seguidos por treguas pacificadoras, que a su vez prepararon nuevas masacres. La trayectoria que presentaron las distintas modalidades del imperialismo se ajustan a esta secuencia.

Cualquier otra presentación histórica de esta dramática evolución, conduce a indultar a un régimen social que se ha reproducido generando incalificables tragedias, en todos sus estadios. Son tan ingenuas las creencias en la madurez civilizatoria del capitalismo actual, como los diagnósticos de mayor salvajismo en este período.

El problema que afronta la humanidad desde hace mucho tiempo es la simple permanencia del capitalismo. Cuando se cargan las tintas en identificar la barbarie sólo con el presente, queda abierto el camino para una idealización del pasado. Se olvida la trayectoria seguida por un modo de producción asentado en la explotación, que se edificó con terribles sufrimientos populares. La etapa en curso no es más atroz que las anteriores. Los tormentos de las últimas décadas han continuado la pesada carga de las devastaciones previas.

El capitalismo se gestó con la sangría de la acumulación primitiva en Europa, se erigió con la masacre demográfica de los pueblos originarios de América Latina, cobró forma con la esclavización de los africanos y se afianzó con el avasallamiento colonial de la población asiática. El simple punteo de estas carnicerías alcanza y sobra para desmentir cualquier supuesto de benevolencia, en el origen del capitalismo. Es totalmente arbitrario presentar las masacres contemporáneas como actos más vandálicos que esos antecedentes. El problema no es la decadencia, sino las tendencias destructivas intrínsecas de este modo de producción.

La imagen de un período ascendente de paz y progreso opuesto a otro declinante de guerras y regresiones, no se corresponde con la historia del capitalismo. Sin embargo, esta caracterización reapareció una y otra vez y logró gran predicamento en los períodos de mayor tragedia bélica. En esos momentos fue muy corriente la comparación con los momentos de menor militarización.

Este diagnóstico fue especialmente expuesto por los teóricos marxistas del imperialismo clásico, que reflejaron el clima de cataclismo de su época. El gran problema posterior ha sido la extrapolación mecánica de estas caracterizaciones, a circunstancias de otro tipo. Se ha ignorado que esos diagnósticos no fueron concebidos como fórmulas eternas.

La proyección de esas evaluaciones a distintos tiempos y lugares introduce una fuerte distorsión en la crítica del capitalismo. Este cuestionamiento queda localizado en un período histórico y no en la naturaleza del sistema. Por esa vía se propaga la denuncia de la declinación, en desmedro de las objeciones al funcionamiento interno de este modo de producción. No se cuestiona tanto la explotación, la desigualdad o la irracionalidad, sino la inoportunidad histórica de estas acciones. Lo más erróneo es suponer que la batalla contra el capitalismo sólo se justifica en la actualidad y que no tuvo fundamento durante la formación o consolidación de este sistema.

Esta última equivocación arrastra un pesado legado de razonamientos positivistas, que influyeron negativamente sobre el marxismo. Durante mucho tiempo incidieron las teorías que invalidaban cualquier acción contraria al “desarrollo de las fuerzas productivas” o al desenvolvimiento de una “etapa progresista” del capitalismo. Ciertas corrientes políticas situaban estos períodos en el siglo XIX y otras lo extendían a segmentos de la centuria siguiente. En este segundo caso enfatizaban especialmente la gravitación de estos procesos en los países dependientes.

Con estas clasificaciones se adoptó una mirada mecanicista sobre el devenir del sistema. Se omitió que esa evolución nunca estuvo predeterminada y que las posibilidades de mutación histórica a favor de los oprimidos, siempre estuvieron abiertas. Es equivocado suponer que en algunos estadios, el capitalismo constituyó la única (o la mejor) opción para el desenvolvimiento de la humanidad.

La trayectoria que siguieron los sucesivos modos de producción (y especialmente sus diversas formaciones económico-sociales) nunca estuvo preestablecida alguna ley de la naturaleza. En cierto marco de condiciones objetivas, el curso prevaleciente siempre emergió de los desenlaces que tuvieron las luchas políticas y sociales.

Al observar el proceso histórico desde esta óptica se pone el acento en el cuestionamiento del capitalismo como régimen de opresión, sin ensalzar su ascenso, ni objetar su descenso. De esta forma se evita la presentación unilateral de ciertos acontecimientos contemporáneos como peculiaridades de la decadencia, cuando en realidad fueron rasgos corrientes del pasado.

El siglo XIX incluyó, por ejemplo, declives de potencias hegemónicas (Francia), oprobiosos actos de especulación financiera (desplome bursátil de las acciones ferroviarias), tormentosas situaciones de miseria popular (hambrunas y emigraciones masivas de 1850-90) y etapas de impasse de la innovación (antes de la electrificación).

Primacía de la acción política

La crítica al capitalismo como sistema en todas sus etapas es congruente con la mirada que tuvieron los marxistas clásicos del imperialismo, como un momento histórico de transición al socialismo. Atribuían esta evolución al creciente antagonismo creado por socialización de las fuerzas productivas a escala mundial y la persistente apropiación privada por parte de minorías privilegiadas. Este postulado ha sido actualizado por varios autores. (9)

Esta tesis mantiene su validez en términos genéricos, pero conviene precisar su alcance específico. No implica desemboques inexorables y su consumación es muy dependiente de la maduración alternativa de un proyecto socialista. El capitalismo es un régimen social afectado por crecientes contradicciones y no por un destino de estancamiento y desplome terminal. No tiende a disolverse por puro envejecimiento y carece de una fecha de vencimiento en la esfera estrictamente económica.

Esta problemática tiene importantes implicancias políticas. Al resaltar el carácter tormentoso del capitalismo se identifica su continuidad con perturbaciones constantes. Esas convulsiones se traducen en agresiones contra los pueblos, que desatan reacciones y una fuerte tendencia a la resistencia social. De esa lucha depende el futuro de la sociedad. Si las clases explotadas logran construir su propia opción política, también podrán avanzar hacia la erradicación del capitalismo. Pero si esa alternativa no emerge o no encuentra cursos de acción victoriosos, el mismo sistema tenderá a recrearse una y otra vez.

El problema de la sociedad contemporánea no radica, por lo tanto, en la declinación del régimen imperante, sino en la construcción de una opción superadora. Esta edificación ha estado históricamente rodeada por cambiantes contextos de mejoras populares y agresiones patronales. Quienes desconocen esta fluctuación, suelen suponer que en el “capitalismo decadente ya no hay reformas sociales”.

Esa visión impide registrar el contraste que históricamente se registró, entre épocas de reforma social (1880- 1914) y períodos de atropellos capitalistas (1914-1940). Este contrapunto avizorado por los marxistas clásicos, se repitió posteriormente. Una secuencia de avances sociales acompañó al estado de bienestar (1950-70) y otra escalada inversa de golpes patronales ha prevalecido desde el ascenso del neoliberalismo (1980-90).

El capitalismo no es un sistema congelado, que arremete sin pausa desde hace un siglo contra los logros obtenidos a fines del siglo XIX. Es un régimen sometido a la tónica que impone la lucha de clases y las relaciones sociales de fuerza imperantes en cada etapa.

Claudio Katz es economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).

Ver también:

Notas:
1) Lenin, Vladimir Ilich El imperialismo, fase superior del capitalismo Buenos Aires, Quadrata, 2006.
2) Esta tesis en: Rieznik, Pablo 2006 “En defensa del catastrofismo. Miseria de la economía de izquierda”, En defensa del Marxismo, Buenos Aires, Nº 34, 19 de octubre.
3) Amin Samir. Capitalismo, imperialismo, mundialización, en Resistencias Mundiales, CLACSO, Buenos Aires, 2001. Harvey David, The New Imperialism, Oxford University Press, 2003 (cap 2). Wood Ellen Meiskins, Empire of Capital, Verso 2003, (cap 6.). Panitch Leo, Gindin Sam, “Capitalismo global e imperio norteamericano”, El nuevo desafío imperial, Socialist Register 2004, CLACSO, Buenos Aires 2005.
4) Taab William. Imperialism: In tribute to Harry Magdoff, Monthly Review vol 58, n 10, march 2007. Amin Samir. Capitalismo, imperialismo, mundialización, en Resistencias Mundiales, CLACSO, Buenos Aires, 2001.
5) Esta tesis expuso: Mandel Ernest, El capitalismo tardío, Era, México, 1979, (cap 6 y 18).
6) Beinstein Jorge, “Las crisis en la era senil del capitalismo”, El Viejo Topo 253, 2009. Beinstein Jorge, “Acople depresivo global”, ALAI, 13-2-09. Beinstein Jorge, “La crisis es financiera, energética, alimentaria y ambiental”, Página 12, 3-5-09.
7) Beinstein Jorge. “El concepto de crisis a comienzo del siglo XXI. Pensar la decadencia”, Herramienta 30, octubre 2005, Buenos Aires.
8) Beinstein Jorge. “El concepto de crisis a comienzo del siglo XXI. Pensar la decadencia”, Herramienta 30, octubre 2005, Buenos Aires.
9) Ver: Sampaio de Arruda Plinio, Por que volver a Lenin, Imperialismo, barbarie y revolución, 9-7-2008 www.lahaine.org/amauta/todos

Bibliografía:
-Cliff Tony, Rosa Luxemburg, Galerna, Buenos Aires, 1971.
-Katz Claudio, “Los efectos del dogmatismo: catastrofismo y esquematismos”, Revista Espacio Crítico. Revista Colombiana de análisis, n 8, junio de 2008
-Katz Claudio, La economía marxista, hoy. Seis debates teóricos, Maia Ediciones, Madrid, 2009, (cap 6).
-Luxemburg, Rosa. La acumulación del capital. Editoral sin especificación, Buenos Aires, 1968,(cap 25-26-27)
-Mandel, Ernest, Cien años de controversias en torno a la obra de Karl Marx. Siglo XXI, Madrid, 1985. Pags 143-151).
-Milios John, Sotiropoulos Dimitris, Rethinking Imperialism: A Study of Capitalist Rule 2009, www.heterodoxnews.com/htnf/htn
-Valier Jacques. “Las teorías del imperialismo de Lenin y Rosa Luxemburgo”. Comunicación n 26, Madrid.
-Van der Linden Marcel, Stutje Jan Willem, “Ernest Mandel and the historical theory of global capitalism”, Historical Materialism vol 15, n 1ssue, 2007.

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Chile: La democracia pendiente

Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)

El malestar ciudadano, encabezado por el movimiento estudiantil, no parece amainar en el país. De poco han servido las amenazas, la complicidad de los medios y el tiempo transcurrido. Se trata de las mayores protestas en décadas. Las demandas que se leen en las pancartas y los gritos en la calle plantean un problema serio al gobierno, pues es claro que se trata de un asunto político de envergadura. Si bien las peticiones se enmarcan en cuestiones sectoriales, todo parece desembocar en la incapacidad de actual orden político constitucional que rige Chile.

Como es sabido, en 1980 una Junta Militar que detentaba el poder legislativo sancionó una nueva carta constitucional. Habría que decir que su aprobación se hizo de modo espurio y de espaldas a la soberanía popular. En esta nueva constitución se establecieron las reglas del juego, tanto en lo relativo al orden económico como al ámbito político. Así, el neoliberalismo se conjugó con una democracia restrictiva y de baja intensidad. A más de treinta años de distancia, podríamos afirmar que Pinochet y sus colaboradores sabían muy bien lo que estaban haciendo. Chile nace como una “cultura gramatical”, esto es, un país en que el quehacer económico, político y cultural queda estatuido por un libro fundacional. A diferencia de la “Common Law”, propia de una “cultura textual”, nuestro país se ordena desde los códigos establecidos en su carta constitucional. Ello explica por qué las grandes cuestiones históricas en Chile terminan resolviéndose mediante una nueva constitución.

En el presente, asistimos al agotamiento de un modelo diseñado por mano militar en los años ochenta. La actual constitución que nos rige, más allá de los arreglos cosméticos a que ha sido sometida, se percibe como injusta y, en el límite, como ilegítima. Las condiciones de exclusión y desigualdad que ha generado explican, en gran medida, el amplio malestar ciudadano. A diferencia de las sociedades de consumidores europeas de la posguerra, la nuestra se instala con índices de distribución de la riqueza que resultarían escandalosos en otras latitudes. Por ello, comparar ambas realidades, como pretenden algunos, y afirmar que la sociedad chilena estaría padeciendo el malestar de los quince mil dólares per capita, es desconocer que solo el diez por ciento de la población vive como en Europa y el sesenta por ciento lo hace como en África.

Las manifestaciones ciudadanas han logrado algo impensado hace algunos años, han logrado hacer visible las contradicciones fundamentales del actual modelo prescrito por la constitución. En los tiempos que vienen ya nadie puede soslayar esta realidad aberrante. Todo va a depender de que el malestar ciudadano desarrolle un cauce político concreto capaz de modificar el actual estado de cosas y abra un camino hacia una democracia de nuevo cuño.

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Victimas de su neo-lengua

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

El desarrollo y diseminación lo más amplia posible de una “neo-lengua para la desinformación”, es un requisito que traen los manuales norteamericanos de guerra tele-informática de alta tecnología o de Cuarta Generación, diseñada al finalizar la década de los 80 por el experto militar William S Lind y puesta en práctica en nuestro país en 1996 como Plan Colombia. Uno de cuyos pilares básicos es la guerra psicológica desarrollada por civiles expertos en inteligencia militar y conocida también como “guerra sin fusiles”. Su máximo desarrollo se logró en Colombia durante los 8 años de gobierno de Uribe Vélez, contando con la ayuda de los medios de comunicación, llamados por popularmente falsimedia.

Un estudio serio desde la teoría de las comunicaciones analizando las significaciones de las famosas frases que Uribe Vélez, cotidianamente lanzaba al aire por los medios de propaganda adictos, esta por hacerse: Seguridad democrática, le doy en la cara marica, mis güevitos, cohesión social y falsos positivos, la culebra de la “fart” está viva, confianza de los inversores extranjeros, acábelos por mi cuenta general y no se preocupe, Sucumbíos fue una acción de Estado, sea varón ect; no fueron simples casualidades sino una muy bien establecida estrategia de guerra psicológica, y de la cual su continuador más preclaro, Juan Manuel Santos ( asesorado para este fin por J Rendón) ya no puede escapar, por el estado tan avanzado en que esta estrategia militar se encuentra.

Por el contrario: forzado por la terrible realidad social, económica y moral heredada en la que se pudre y hunde irremediablemente la sociedad colombiana, ha tenido que rebuscar en su más rico y chusco repertorio rolo (bogotano) la continuidad de la tarea distractora y cosmética. Entonces tampoco es un azar, que JM Santos, ministro de defensa de Uribe y creador de la imagen absurda de “los Falsos Positivos”, ante cada descalabro cotidiano, ”trémulo de emoción”, deba componer ante los medios de propaganda una nueva y vacua frase que solo sirve para tranquilizar momentáneamente la galería:

En su posesión como Presidente, hace casi un año, dijo que “tenía la llave de la Paz en el bolsillo”, pero escondiendo que la cerradura para esa llave embolsillada ha cambiado, pues la percepción o “ realidad virtual creada” por Uribe Vélez de una derrota inminente de la Insurgencia no es realidad- real, tal como lo advirtió en su informe de abril del 2010 Christophe Beney, jefe de la delegación en Colombia del Comité Internacional de la Cruz Roja así: “..Desde finales de 2009 y lo que va de 2010, las FARC se han adaptado a la nueva dinámica del conflicto y tienen capacidad para seguir siendo un “actor importante” en la confrontación armada”. Aseveración corroborada a la fecha de hoy, por otras organizaciones no gubernamentales que hacen seguimiento al conflicto armado colombiano.

Pero como es orden Imperial continuar con la costosísima guerra contrainsurgente y geo-estratégica del Plan Colombia norteamericano, el presidente fue creando la percepción para hacerla pasar por realidad, de que “le estaba respirando en la nuca a Cano”, con el fin de ocultarle al país la situación militar insostenible en el llamado Macizo Central que incluye una parte enorme del sur-occidente colombiano: No solo el departamento de Cauca donde ayer ordenó la nueva modalidad de guerra de “casas arrasadas”, sino parte de Huila, Tolima, Valle, Putumayo y Nariño, que ahora saltan a la actualidad noticiosa sin ocultamientos, para mostrar la terrible realidad-real del conflicto colombiano

La oscura e indefinida “mano negra” que eliminó a Álvaro Gómez Hurtado, para ocultar los intentos del Patrón del Ubérrimo para hacerse obedecer so pena de desestabilizarlo, o el amorfo y baboso “Pulpo con brazos” (sin tentáculos) para disolver y ocultar la monstruosa e insostenible corrupción del Estado narco paramilitar instalado por Uribe Vélez con el pretexto neoliberal del “emprendimiento gerencial” en Agro Ingreso Seguro, la Salud, las falsas desmovilizaciones, la educación, la vivienda, los contratos públicos, los Nule, las tarifas y los impuestos nacionales, la administración militar, la espantosa crisis de la ciudad de Bogotá ect, que también empieza a explotar al aire amenazando con ahogar toda la maquinaria estatal con su podredumbre.

¿Qué otra frase chusca de su parnaso bogotano sacará el presidente para seguir evitando la Solución Política al terrible conflicto armado colombiano, y continuar “honrando” sus compromisos militares y económicos geo estratégicos con Washington, prolongando a su vez con ello la tragedia del pueblo colombiano?

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Un escuadrón de la muerte obliga a exiliarse al Padre Fausto Milla con su asistente Denia Mejía

Dick Emanuelsson - Mirian Huezo Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

“No hay que retar la muerte cuando está esperando en la esquina. Es preferible salvar la vida y cambiar la trinchera por un tiempo”.

Fueron las palabras de un amigo colombiano, miembro de la Unión Patriótica (UP) que con horror vio caer por las balas asesinas, uno tras otro a sus camaradas.

Foto: Bertha Oliva de Cofadeh, Padre Fausto Milla y Denia Mejia, su asistente. / Autor: Dick Emanuelsson

Hoy la UP es literalmente un esqueleto que ha enterrado a 5.000 de sus mejores militantes, víctimas de un Terrorismo de Estado que hace la guerra contra su propio pueblo para preservar el “Orden y Paz”, como suelen decir los mandatarios colombianos de turno.

El destino de los luchadores heroicos, parece repetitivo en esta América en llamas. En Honduras, se nos va el Padre Fausto Milla, Comisionado de la Comisión de Verdad, constituido por la Plataforma de DD.HH. en Honduras. En una rueda de prensa en la sede del Comité de los Familiares de los Detenidos Desaparecidos - COFADEH- el legendario sacerdote habló, oficializó y explicó, junto con su joven asistente, Denia Mejías, las razones que motivaron que ambos deban salir temporalmente de Honduras.

Foto: Estudiantes y trabajadores defienden la UNAH, la Universidad Autónoma de Honduras, en contra el golpe de estado militar y la intervención del ejército y el Comando Cobras en agosto de 2009. / Autora: Mirian Emanuelsson

El calor era sofocante, la tensión condensaba el aire y se sentía hasta en la piel, cuando este valiente hombre explicaba que debía partir hacia lugar más seguro.

Oscar Flores, el “Calendario de la Resistencia”, quien persiguiera a los golpistas con su pancarta en las marchas, como para que no olvidaran cuántos días el pueblo padeciera el golpe de estado, nos conmovió a todos con su voz quebrada por el llanto frente al dolor por el exilio obligado del Padre Milla.

Foto: Oscar Flores entrega un pañuelo al padre Milla con el dibujo del Che. / Autora: Mirian Emanuelsson

Los hondureños que conocen a Fausto Milla saben que no se quedará quieto aunque se encuentre en el exterior. Sólo cambia la trinchera, como decía el colombiano. ¿Quién podría ser el mejor reemplazante en el exterior, como “Embajador de la Resistencia” después del regreso de Manuel Zelaya, si no el veterano en la lucha de Santa Rosa de Copán?

Sin dudas, Fausto Milla es el mejor, con esa sencillez que siempre lo ha caracterizado cuando recibiera a los indígenas y campesinos en su clínica de medicina natural. El es el hombre indicado para mantener viva la llama de la Resistencia en el exterior, una tarea sumamente importante, más ahora, cuando los medios internacionales han retirado sus corresponsales de Honduras y cuando el jefe de la redacción ha reducido la importancia del tema hondureño, a apenas un cuadradito perdido entre las páginas del diario.

No es la primera vez que el Padre es objeto de persecución. En la década ´70-‘80 fue perseguido y acusado de ser guerrillero y de estar al servicio de las fuerzas revolucionarias del FMLN en El Salvador. Fue obligado a irse al exilio y aterrizó en México donde estuvo cuatro años.

Foto: Antes de la partida al exilio: El actual cardenal, Oscar Andrés Rodríguez, el mismo cardenal que bendijo el golpe de estado el 28 de junio de 2009, fue el entonces monseñor que más se preocupaba para bendecir a las FF.AA. de la época oscura de los DD.HH. en Honduras que brindar su solidaridad al sacerdote valiente, Padre Fausto Milla.

Fue párroco de Corquin, y también se desempeñó como director de Caritas Diocesana. Dio protección a los refugiados salvadoreños, hecho que provocó el odio de los militares y oligarcas del país. Las fuerzas armadas y la policía secreta lo persiguieron permanentemente.

El 24 de mayo de 1980, desde su sencilla iglesia, denunció la matanza más grande durante la guerra de liberación en El Salvador, la masacre del Río Sumpul, el 14 de mayo de 1980. Cuando 600 mujeres, niños y hombres de los caseríos salvadoreños de San Jacinto y la Arada creían que huyendo hacia el río fronterizo con Honduras, se salvarían del operativo del ejército salvadoreño.

Los hechos demostraron todo lo contrario, fueron asesinados casi todos. El río se tiñó de rojo sangre y el padre Fausto Milla dio testimonio de la barbaridad. Como “agradeciendo” por la denuncia, el ejército y la policía hondureña acusaron a Milla de organizar grupos guerrilleros y almacenar armas.

Foto: El Río Sumpul.

En febrero de 1981 participó en el Tribunal Permanente de los Pueblos, en México, e inmediatamente, a su regreso, fue apresado por el escuadrón de la muerte, el “Batallón 3-16”. Permaneció secuestrado y torturado durante seis días y dijo en rueda de prensa, en la sede de Cofadeh, que fue a gracias a la solidaridad y la presión internacional que logró su libertad.

Esta rueda de prensa no era la que acostumbramos presenciar. Creo que todos nos sentimos tristes por la salida de Honduras del Padre Fausto Milla y su fiel asistente, Denia Mejías.

La legendaria luchadora popular, Gladys Lanza, del Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla”, también nos conmovió con sus palabras de amor hacía el Padre, pero confía que Milla pronto estará nuevamente, junto a los camaradas en Honduras.

No hay nadie que dude que Fausto Milla sale con el corazón partido. Él mismo recordó a los periodistas presentes el espanto real que padece este pueblo, donde hay 400.000 niños hondureños, de una población de apenas ocho millones, que son desnutridos, que se acuestan por las noches con dolor en sus estómagos vacíos. Que mueren de causas evitables o que nacen sin protección alguna.

Acusó a la oligarquía hondureña de haber acumulado millones apoderándose del país. Ellos tienen al ejército, a la policía, sus propios ejércitos privados. Tienen la autoridad de cometer las peores barbaridades contra los jóvenes, decía.

Convocó a la Resistencia a no bajar la guardia sino mantenerla siempre lista para defender a su Pueblo, porque la lucha continúa.

Ahora se asuman a los 200 hondureños que partieron al exilio luego del golpe de estado del 28 de junio de 2009, el Padre y Denia.

Uno de los que regresó, junto a Manuel Zelaya Rosales, fue el ministro de la presidencia, Enrique Flores Lanza. Lo hizo bajo el Acuerdo de Cartagena que estipula que los violadores de los derechos humanos, en Honduras, tienen que ser enjuiciados según la ley. Sin embargo, en este caso, el enjuiciado fue Flores Lanza, víctima de un montaje judicial mediante el cual, la fiscalía, lo quiere encarcelar. La verdad es pisoteada constantemente en esta tierra centroamericana, el dolor rasga su geografía, dejando heridas permanentes en la tierra y en las almas.

Como en la década del ´80 el odio expulsa de su tierra a sus mejores hijos. Uno se queda con un sabor amargo, con el llanto contenido y formulándose preguntas que tienen respuesta, pero no de momento…

1) Video de la rueda de prensa (40 min.): http://vimeo.com/26353012
2) Video y entrevista al Padre durante su visita en Bajo Aguán, acusando al terrateniente Miguel Facussé de ser el responsable de las masacres contra el campesinado organizado en MUCA: http://vimeo.com/17912432

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La discreta impunidad del voto (Parte II)

Alfredo Grande (APE)

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“No los une el amor, sino el espanto. Será por eso que lo votan tanto”
(Aforismo implicado)

Santa Fe: un bebé murió de frío y su gemelo está internado. Tenía tres meses y sufrió un caso de hipotermia. Su hermano está internado en el Hospital de Niños Orlando Alassia con neumonía. El trágico hecho ocurrió en la mañana del jueves. Por la ola de frío, un bebé de tres meses murió y su hermano gemelo se encuentra internado con un cuadro de neumonía en el Hospital de Niños Orlando Alassia. El trágico hecho ocurrió el jueves en la ciudad de Santa Fe. Los gemelos, Uriel y Thiago, vivían en una precaria vivienda construida con chapas, ubicada a cuatro cuadras del Samco de Alto Verde. Suponen que el deceso se produjo por la falta de calefacción. La abuela de los pequeños fue quien prestó los primeros auxilios y marcó el 107 para advertir de la situación al Servicio Integral de Emergencias Sanitarias, el Sies. Pese a la rápida actuación de la familiar, desde el hospital informaron que uno de los bebés no presentaba signos vitales cuando ingresó al lugar.

Hace exactamente tres años, un 13 de julio de 2008, escribía “Frío de Amor” La noticia que originó la nota fue: - “Dos nenes murieron al arder una casilla en Viedma. Ocurrió en el Loteo Silvia, por la mañana, mientras la mamá había salido. Emanuel Alvano, de 4 años, y su hermanita menor Daiana fueron hallados abrazados. Es cierto. Habrá que pensar si no era posible, desde el ámbito gubernamental, hacer algo para evitar que ocurriera.” Diario Río Negro, 16/6/08. Tres años después, sin el mismo amor y con el mismo frío, dos gemelos son víctimas no del frío, lo que sería culpabilizar al almanaque, sino de la falta de calor, que implica culpabilizar a los funcionarios que militan en las políticas del desamparo. Sin embargo, el desamparo con su cara de hereje no es un factor que amplifique la conciencia lúcida sobre sus orígenes y las mejores formas de enfrentarlo. El desamparo, a diferencia del fútbol, no es para todos, y la vulnerabilidad, expresión eufemística de las condenas a muerte que el modelo aún decreta, está planificada por los autores de los mapas de la inseguridad social y económica. La polarización en la votación de la reina del Plata, fue un remedo de los recordados combates entre La Momia y Karadajián. Siendo apenas adolescente, o quizá puber, estuve semanas deprimido porque el entonces malísimo campeón del mundo había triunfado sobre la invencible momia que amaba a los niños muy tiernamente. La partidocracia nada tiene que enviadiarles a los Titanes en el Ring y hasta propondría un programa: “Titanes en las Urnas”. El primer test match fue para Mauricio Deshaciendo Macri. Lejos, pero aún esperando revancha, aguarda Daniel Travieso Filmus. Es algo así como la resaca de los 90, con los mohínes del bicentenario, más una cuota nada despreciable de centralismo unitario. Si la primera vuelta no convocó al amor, la segunda promete garantizar el espanto. Surge ahora la tentación de una transversalidad por decreto de necesidad y clemencia, y aglutinar a un 55% en un Frente que sea de verdad para la victoria. Sin embargo, lo más transversal en la ciudad de Buenos Aires fue el voto para Macri. Por segunda vez ganó en todas las secciones electorales y ahora comunas. ¿Cómo se logra este fenómeno? Construyendo con todos los recursos, incluso los legales (como dijo Lenin, y no creo que Maurizio lo haya leído, aunque nunca se sabe) una cosmovisión delirante sobre el funcionamiento de la ciudad, que tuvo como pequeño discursito no ilustrado: “juntos venimos bien”. Con muy poco más que eso, porque debatir es confrontar ideas y no se trata para nada de eso, Maurizio fabricó lo que denomino alucinatorio social. Es casi imposible enfrentar el delirio y la alucinación desde la racionalidad. Si fracasó Galileo, no podemos aspirar a mejor suerte. Y mucho menos cuando la racionalidad no tiene la consistencia y contundencia del sabio, sino apenas la sintonía y la picardía del mediocre. Porque eso es el efecto de la campaña del kirchnerismo para la Jefatura de Gobierno. Primero lo terna a Filmus, banalizando los motivos de su candidatura, luego lo opaca poniendo delante la imagen fetichizada de Cristina. La denostada fragmentación de la política, que incluye la desvinculación de Pino Solanas del Frente Progresista, es un peligro para cualquier democracia que pretenda albergar lo democrático. Se pierde la idea de totalidad y se toma, en forma por demás terca, la parte por el todo. O sea: se construyen fetiches. Desde ya, hay fetiches de todo tipo, color y tamaño. Pero tienen un fundante común: para ser creíbles, tienen que mostrar y ocultar lo esencial. Herencia del posmodernismo y otra de las resacas de los 90. Los discursos de la totalidad no existen, y las ideologías ceden el paso al pragmatismo. Para ejemplo, basta un Boudou. De lo contrario, sería insostenible confiar en una totalidad que muestre a Macri atacado en la reina del Plata, y a Scioli sostenido en la Provincia más importante del país. Sin embargo, la General Paz fragmenta, disocia una totalidad que, de juntarse, mostraría que aunque haya diferencias, no hay incompatibilidad entre el kirchnerismo y el modelo neoliberal de los 90. Podría agregar a Menem como candidato a senador, pero me abstengo. Cuando me di cuenta que en realidad La Momia era un empleado de Karadagián, que luego como era el dueño de los Titanes de malo pasó a ser bueno, mi pesar por su derrota se transformó en la bronca de la estafa. Para la cultura represora, no es necesario serlo, es suficiente parecerlo. Y Maurizio dobla la apuesta, y sin dudar, porque eso sería jactancia de intelectuales, sentencia: parezco (nazi) pero no lo soy. Soy Pro. Y el fetiche Pro, el fetiche K, polarizaron una elección que ni siquiera admitió un debate. Y no sólo por la decisión de no confrontar del Gran Impune, sino porque el dispositivo que se inventó, incluso en la Universidad, eran presentaciones individuales, autistas, de cada candidato. Un circo, con payasos mala onda y tonys patéticos. La pregunta es porque no se pudo construir un tercero en discordia. O al menos, porque esa construcción fue débil, y retrocedió en relación a dos años atrás. Pareciera que el Proyecto Norte es todavía más entrador que el Proyecto Sur. Yo que vivo en la zona sur de la reina del Plata, y que tengo el dudoso privilegio de tener 4 fuerzas de seguridad que me cuidan, no puedo hacer mucha diferencia entre las políticas de seguridad nacionales y locales. No veo por qué tengo que elegir entre el Fino Palacios y Gerardo Martínez. Por mencionar algo emblemático. Si algo une a los agentes del Proyecto Norte, es la negación de la lucha de clases. Por eso los partidos son una buseca o un puchero, donde todo puede entrar. Aunque luego no entre, como el radicalismo mostrando que no se rompe, pero se dobla. Y se desdobla, porque aunque sepamos que segundas partes nunca fueron buenas, no por eso podíamos imaginar que iban a ser tan malas. Y el balotaje consagra lo peor del fetichismo del bipartidismo. La única forma de ganarle a Macri es con el asesoramiento de Harry el Sucio y armar un Frente para Impedir la Derrota. Con los votos propios, genuinos, de la lealtad y el amor, no sólo no alcanzan, sino que se corre el riesgo de pasar del pan triste a las tortas furiosas. La paradoja del oficialismo es que sólo puede romper el alucinatorio social que consiguió Maurizio, construyendo en la ciudad un alucinatorio más potente. La racionalidad K no alcanza, y es un peligro que se use contra sus creadores. No todo lo puede solucionar Oyarbide, y nunca se sabe dónde va la flecha cuando el arco tiembla. Porque lo peor que podría pasar es victimizarlo a Maurizio, creando un Frente Contra Pro, y conseguir una Victoria que hasta Pirro vería preocupado. El Victimario pasaría a víctima pro piciatoria de los males de la política y los fraudes de los políticos. Mientras tanto, los pibes seguirán muriendo. De frío, de hambre, de malos tratos, de abusos sexuales. El diario no hablará de ellos más que en un ínfimo porcentaje, y, aunque quizá sin avisos, la trata de personas seguirá secuestrando, denigrando, matando a mujeres indefensas. No habrá naftas, poco gas, los subsidios serán hasta el día después, como las declaraciones juradas. El alucinatorio social tendrá su apogeo el día del balotaje y casi todos se beneficiarán con esa forma light de la amnesia que propicia la discreta impunidad del voto.

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Más muerte, tortura, hacinamiento y descontrol: Informe sobre cárceles bonaerenses

LAVACA

El doble de detenidos de lo que soporta el sistema carcelario, más muertes, más torturas, más represión, corrupción y complicidad judicial, todo como parte de una acción sistemática. El Informe anual 2011 de la Comisión Provincial por la Memoria, y Comité Contra la Tortura releva todo un retroceso práctico en las cárceles, a partir de datos, estadísticas, análisis y recomendaciones sobre la política penitenciaria, de seguridad y niñez durante 2010 en la Provincia de Buenos Aires. El descontrol policial frente a la niñez adolescencia, la situación trans en las cárceles. Aquí compartimos el Informe completo y también una breve síntesis de sus puntos más sobresalientes, que alarman con respecto a la actual violación de los derechos humanos.


Políticas penitenciarias

Sobrepoblación

Capacidad de alojamiento del Sistema Penitenciario Bonaerense: 15.600 plazas.

Índice de ocupación carcelaria: 167%.

Los números arrancan mal. Según la estadística el Informe el sistema carcelario está superpoblado en casi el doble: sumando a las comisarías bonaerenses, el índice de ocupación llega al 192%.

Muertes

Las muertes se han incrementado paralelamente a los índices de hechos violentos y casos de tortura en lugares de detención. Durante 2010 murieron 133 personas, 11 cada mes, frente a 117 en 2009. Las denominadas “muertes traumáticas”, es decir en hechos forzados, de violencia o represión, representan el 29% del total, y dentro de ésta casi un 70% por heridas de arma blanca y 29% en suicidios. Cabe recordar que los datos son relevados por el propio Sistema Carcelario Bonaerense, por lo que las causales de “suicidios” e incluso la inexistencia de rótulos como “represión” hacen parcial a la estadística.

Sobre las muertes “no traumáticas” o por enfermedades se registraron 95 casos, 28 de ellos por SIDA y en las restantes no se informó causal ni patología alguna. De nuevo, la imprecisión de los registros. De cualquier modo, en los dos casos ascendieron respecto a 2009.

La Plata es el complejo con mayor cantidad de muertes durante 2010: 55.

La justicia

Hay 45 causas abiertas por muertes en lugares de detención, 25 de ellas ya archivadas antes de los 6 meses y 14 sin abrir. En su mayoría el archivo acontece sin que se realicen autopsias ni se pericie la historia clínica del paciente. En suma, según los números, en el 70% de los casos no se realiza investigación alguna.

Otro capítulo es el de las “torturas o malos tratos”. De los 675 hechos registrados por el flamante Registro Civil de Torturas y Malos Tratos, la mayoría fueron calificados por los fiscales como “apremios o vejaciones”, clasificación que implica una pena mucho menor a la de “tortura”.

Las denuncias que llegan a esta instancia se originan por los partes disciplinarios enviados por el SPB o por denuncias de jueces de ejecución y/o garantías o defensores oficiales (de origen), y en menor medida por denuncias directas de víctimas o familiares. Interpreta el Informe: “Eso invita a problematizar la presencia y control judicial en las cárceles y lugares de encierro así como la desconfianza de víctimas y familiares en la procedencia y avance de las causas abiertas”.

Represión y torturas sistemáticas

El índice que más creció respecto a 2009 es el de “hechos de represión”: 1552 en 2009 y 1785 en 2010. Paradójicamente, el relevamiento de las peleas entre internos descendió respecto a otros años, por lo que ante menos hechos de violencia se utilizó más represión.

El Informe celebra la creación del Registro Civil de Casos de Torturas y Malos Tratos, inaugurado el pasado año, que contabilizó sólo en el último trimestre de 2010, 675 hechos padecidos por 166 víctimas en la provincia. La nota: los fiscales que investigan estos casos suelen calificarlos como “apremios y vejaciones” que, como queda dicho, implica una pena mucho menor al de “torturas”. Los métodos relevados indican que nada ha cambiado:

submarino seco o húmedo,
picana eléctrica,
palazos con bastones de madera o goma maciza,
golpizas reiteradas,
duchas o manguerazos de agua helada,
aislamiento como castigo,
traslados constantes.

Según el Informe, estás prácticas “siguen acrecentándose” año a año y forman parte no de hechos puntuales sino de una “práctica sistemática” de la policía bonaerense.

Se extiende sobre esto: “Existen además estructuras de ilegalidad y arbitrariedad ancladas en el propio SPB (…) Ello se materializa en la ineficacia del sistema de justicia bonaerense y federal para controlar y sancionar a los responsables (…) Hay un patrón general de negligencia y falta de efectividad del Estado”.

De septiembre de 2010 a marzo 2011 el Comité Contra la Tortura relevó 743 hechos de tortura y/o malos tratos, que involucraron a 179 víctimas, 4 mujeres y 175 hombres. El 93% involucra a funcionarios del Servicio Penitenciario Bonaerense. El 16,2% fue por agresiones físicas, 15,2% por malas condiciones materiales de detención, 14,9% denuncias por aislamiento, 12,7% falta o deficiente alimentación, 11,3 impedimento de vínculos familiar y social, 9,6% falta o deficiente asistencia de salud, 5,9% traslados constantes, 5,4% requisa vejatoria, 3,8% amenazas 3,1% robo de pertenencias.

Salud: “graves retrocesos”

Las “muertes no traumáticas”, se dijo, treparon a 96 casos, 28 de ellas por SIDA y en el resto no se relevó causal ni patología. Según el Informe, la estadística “ratifica el crecimiento vertiginoso de esta causal”, es decir, la de las enfermedades. Y anota que la solución propuesta desde el Estado sostiene un enfoque centrado en la propia enfermedad y no cuestiona las condiciones materiales de detención, la asistencia, el régimen penitenciario y el encubrimiento de las torturas y malos tratos.

Género: La situación trans

En ese sentido, es el colectivo trans quien más ha sufrido daños a la salud física y psicológica. Unas pocas frases del Informe ilustran la situación:

“No existe capacitación ni sensibilidad en los operadores judiciales y en el personal penitenciario para respetar sus derechos”.

“No tienen acceso a continuar con el tratamiento hormonal que realizaban en libertad, lo que provoca afectaciones importantes en su salud física y psicológica”.

“No pueden acceder a visitas íntimas con sus parejas”.

“Casi no acceden a la escuela y al trabajo dado que las autoridades argumentas que no pueden compartir esos espacios con otros hombres heterosexuales”.

“En la mayoría de las unidades intentan imponerles que se vistan como hombres y se corten el pelo”.

Sufren “abusos sexuales, discriminación sistemática, falta de atención a la salud”.

Datos sobre las mujeres con arresto domiciliario:

No se le realizan controles médicos.

No reciben asistencia psicológica.

No reciben ninguna capacitación en oficios.

No son promovidas para ningún empleo.

No son promovidas para estudiar.

Prevención

El Informe recopila además una serie de programas recomendados en 2010 para reducir los casos de violencia en las cárceles bonaerenses, como las “muertes traumáticas” que ocurrieron en un 70% por heridas de arma blanca durante enfrentamientos. Dos de esos programas nunca fueron implementados: uno buscaba clasificar a los detenidos en “penados” y “procesados”, y a la vez en “primarios” y “reincidentes”, para separarlos según esos rótulos que indican algo así como grado de peligrosidad. Y el otro se centraba en la mediación en ese contexto de encierro: capacitar a agentes penitenciarios y detenidos como mediadores para resolver conflictos.

Un tercer programa de prevención de la violencia fue puesto en marcha en su fase primera, y según el Informe este 2011 se celebran en las cárceles talleres voluntarios para “la solución no violenta de los conflictos, generar espacios de reflexión y comunicación, propender a que los detenidos internalicen la importancia del respeto a sus semejantes y generar estándares de convivencia”.

Corrupción

La descripción del modelo penitenciario general habla de una corrupción estructural y una práctica sistemática de torturas y malos tratos que son posibles gracias al encubrimiento de un sistema judicial cómplice. Los adjetivos del Informe para con la corrupción: “asombrosa e inagotable”. Y enumera esos kioskos: “Venta de mercadería pagada por el Estado, adulteración de remitos de descarga de productos; descarga de alimentos distintos a los que se acuerdan en los contratos o productos de segunda marca por los de primera; robo de pertenencias a los detenidos, distribución de drogas, permisión de salir a robar, compras inexplicables”.

Políticas de seguridad

El viejo paradigma: miedo al otro, mano dura y reclutamiento de chicos

El informe señala que en 2010 volvió a expresarse con fuerza el “viejo paradigma” de la seguridad basada en la mano dura y la demagogia punitiva. Sus puntos sobresalientes son:

Expansión de la seguridad como política principal del Estado, postulando que los efectos de los conflictos sociales que la desigualdad y la pobreza generan se solucionan por vía del sistema penal. Ejemplo: construcción del otro delincuente como aquél no incluido, desarrollando un enfoque clasista y discriminador

Pierde de vista la multicausalidad del delito y la necesidad de que el Estado actúe en común para reducir la violencia y el delito. Ejemplo: llaman a endurecer las leyes y a dar más poder a la policía

Utilización de la policía bonaerense como control social sobre los segmentos más empobrecidos y jóvenes de la sociedad. Ejemplo: reclutamiento por parte policías de pibes para robar

Delegación de las políticas públicas de seguridad en la policía. Ejemplo: unificación de la carteras de justicia y seguridad, delegando el control de esta última en manos policiales

El autogobierno policial desarrolla una corporación desprofesionalizada, con presión administrativa arbitraria desde la cúpula. Ejemplo: depuración del personal jerárquico de la fuerza policial; despojo de poder a las estructuras civiles del ministerio

Se han incrementado las represiones policiales frente a manifestaciones pacíficas de vecinos (…) No reprimir la protesta social es una clave del estado democrático, no constituye de por sí una política de seguridad. Ejemplo: Reiteradas veces se ha reprimido salvajemente a los vecinos de Vicente López que se manifestaban contra construcciones que entienden son un daño al ecosistema.

Este viejo paradigma es herencia de la última dictadura militar argentina. La seguridad pública se construye así sobre una matriz autoritaria, militarizada y discriminatoria. Trabajan también sobre la idea de promover el miedo al “otro”: joven, empobrecido, morocho, argentino o inmigrante.

Averiguación de identidad

En el 38,3% de los casos de “averiguación de identidad” no se consignan datos sobre los detenidos. Sobre el resto, el 11,7% era de ocupación albañiles, 19,3% desocupados y 33% empleados. La franja sobre la que se concentran estas detenciones va de los 18 a los 25 años, representando el 50,4% de los casos.

Sobre el total de las actas por averiguación de identidad, el 88,4% no consigna ningún tipo de referencia a las circunstancias que motivaron la detención. En el 13,8% se utiliza la expresión “no pudiendo justificar su permanencia en el lugar” y en muchas de ellas se agrega “responde con evasivas”. Constituye esta carátula el máximum de la arbitrariedad policial.

Las actas que sí esgrimen circunstancias que supuestamente justifican los abordajes policiales, describen situaciones que evidencian que las detenciones tienen que ver con prejuicios o estigmatizaciones: actitud sospechosa, merodeo y nerviosismo. Sobre esta última, el Informe realiza una confesión: “Es pertinente agregar que ante el accionar arbitrario de la policía bonaerense (…) somos muchas las personas que nos sentimos nerviosas e intranquilas”.

La investigación: patrones comunes

El médico que omite elementos clave en su parte; alteración de la escena del crimen, adulteración o robo de elementos de prueba; la investigación penal a manos de la misma fuerza policial; los fiscales que no ordenan medidas urgentes como el secuestro de libros; no se investigan las omisiones funcionales o el incumplimiento de los deberes de funcionario público. En definitiva, no hay protocolos de actuación-investigación ante los casos de muertes o ejecuciones policiales.

El colectivo trans

De nuevo, el Informe focaliza en la particular situación de los travestis, transexuales y transgénero en general. La premisa es que son los más vulnerados por la violencia institucional y quienes más sufren la estigmatización social. Sintetiza el Informe todo un puñado de patrones comunes: robo de pertenencias y desaparición de documentos personales, homofobia y transfobia explícita, abuso sexual y violaciones, rechazo a las denuncias o testimonios, entre otras.

Desaparición forzada

Luciano Arruga, Andrés Nuñez, Miguel Bru, Jorge Julio López. En este apartado, el informe analiza esos cuatro casos y el desenvolvimiento judicial que garantiza impunidad. La desaparición forzada de personas es una de herencias directas de la dictadura, ahora propiciada más específicamente por las fuerzas policiales bonaerenses. Su práctica garantiza parte de la impunidad de la investigación (no hay cuerpo) al tiempo que funciona como mensaje de impacto para el entorno de la víctima. Los casos analizados coinciden en el encubrimiento o negligencia de los órganos jurisdiccionales en la investigación, así como en la ausencia de una respuesta estatal para proteger a las víctimas y testigos.

Inspecciones en comisarías del CCT

El Informe consigna siete de los casos más “relevantes” que consignó la Comisión Contra la Tortura en un monitoreo de comisarías en la provincia. Aquí ejemplificamos con tres de ellos:

Fecha Comisaría Condiciones de detención
8-01-2010 Comisaria 4° de Libertad, Merlo Hacinamiento del 300% (capacidad para 18, alojados 54). La mayoría dormía en el piso, encerrados 24hs. sin actividad, sin ventilación, sin ingreso de luz natural, sin atención, sin acceso a teléfono.
8-6-2010 Comisaría 1° de Berisso Hacinamiento del 100% (capacidad para 10 detenidos, había 21 personas). Sin atención médica, alimentación escasa, sin acceso al teléfono. La celda de contraventores no tiene luz eléctrica ni ventilación.
11-6-2010 Comisaría 6° de Lomas de Zamora Inspección junto al relator del PPL (CIDH). Hacinamiento, falta de acceso al teléfono, a la salud, a alimentación adecuada, 24hs. de encierro sin actividad, condiciones edilicias y eléctricas muy precarias.
El otro camino

El Informe hace hincapié en la creación del Acuerdo para una Seguridad Democrática que propone, en cambio, un “paradigma democrático”. El Acuerdo articula ideas de fuerzas políticas, universidades, organizaciones de derecho sobre “cómo lograr menos violencia y delito”: operar sobre las causas del delito y las redes de criminalidad.

Propuestas de la Comisión por la Memoria

Recuperación del gobierno civil de las políticas de seguridad provincial.

Creación de un Ministerio de Seguridad.

Descentralización y reestructuración de la policía. Desarrollo de las policías regionales o comunales.

Participación ciudadana.

Creación por ley de la Policía Judicial, dependeiente del poder judicial, cuyo objetivo principal es la investigación penal a las órdenes de los fiscales generales.

Creación por ley de una Observatorio de Violencia y Delito, como organismo autónomo destinado a la reunión, análisis y validación de la información de la violencia y el delito. Toma de decisiones hacia estrategias preventivas para la seguridad ciudadana y la política criminal y social.

Organización de las policías destinadas principalmente a la persecución y desbaratamiento de las redes delictivas complejas.

Políticas de Niñez y Adolescencia: el accionar descontrolado.

Bajo la premisa que “los jóvenes y niños de los sectores más vulnerables son las víctimas directas del accionar policial descontrolado de las fuerzas policiales”, el Informe inaugura su apartado de Políticas de niñez. Se parte de la preocupante base que la mitad de los municipios no adhirieron ni ratificaron el convenio con la ley de niñez. Y desde allí, en una creciente demanda punitiva sobre los más jóvenes: mediáticamente demonizados y construidos como principales responsables de la inseguridad.

Los institutos

Total entrevistados: 236 varones y 5 mujeres

El 58% tenía entre 16 a 17 años; el 36% entre 18 y 19

El 81% habitaba en el conurbano bonaerense

El 0,8% en Capital

88% tenía la primaria incompleta

El 47% contaba con familiar detenido

El 87% estuvo alojado en una comisaría antes de la actual detención

El 90% fue detenido por la policía bonaerense

Al 95% no se les leyó sus derechos

Al 7% se les permitió efectuar una llamada telefónica

El 42% de los jóvenes no sabía precisar de qué juzgado dependía su causa ni contaba con documentación escrita

El 68% estaba bajo la figura de prisión preventiva, detención, medida de seguridad, es decir, medidas cautelares

El 81% no obtuvo un permiso de salida de ningún tipo

El 25% reconoció haber sido víctima de agresiones físicas durante su detención, el 50% de ellos en más de una ocasión

El 28% no asistía a la escuela dentro del instituto

Centros de contención

Son de modalidad semi-abierta y los jóvenes sólo pueden ser derivados por orden judicial. En 2010 ingresaron tan 502 adolescentes, frente a 750 en 2009 e igual promedio en años anteriores.

Centros cerrados y de recepción

Según una serie de inspecciones que el CCT realizó durante 2010, las condiciones de estos lugares se muestra sumamente precaria. Sobre el Centro de Menores de Junín, por ejemplo, expresa: “Serios problemas de estructura edilicia, carencia de insalaciones sanitarias, inodoros y duchas, deterioro de muros por alta de pintura, higiene deficiente, carencia de matafuegos, exiguas zonas de esparcimiento, insuficiente espacio de aulas educativas, instalación eléctrica primaria, reducido espacio en celdas”. El ejemplo se extiende y el Informe muestra su preocupación sobre las condiciones edilicias de detención que son sometidos los jóvenes en centros de detención. En éstos se alberga el 50% del total privados de su libertad.

Torturas

El Informe detalla una serie de casos de torturas y malos tratos a menores tanto en institutos como en centros cerrados y de recepción del propio Estado.

Jóvenes no punibles

A contrario de lo que recomiendan los organismos internacionales y lo que la propia legislación interna en materia de derechos humanos prohíbe, la nueva ley provincial permite la detención por tiempo indeterminado de jóvenes menores de 16 años: en el artículo 64 de la Ley 13.634 se estipula la posibilidad de aplicar a éstos la privación de la libertad en régimen cerrado bajo la figura de “medida de seguridad”, que no requiere establecer plazos.

El Comité de los Derechos del Niño

Según estos diagnósticos, y luego de una serie de audiencias donde se dio a conocer y discutió la realidad de la justicia penal juvenil de la Provincia de Buenos Aires, el Comité de los Derechos del Niño interpeló al Estado haciendo públicas una serie de recomendaciones, entre otras:

Derogue la ley 22278, relativa al régimen penal de la minoridad, y apruebe una nueva ley compatible con la Convención y las normas internacionales en materia de justicia juvenil.

Garantice que los niños que se encuentren en conflicto con la ley puedan recibir asistencia letrada gratuita e independiente y acceder a un mecanismo de denuncia independiente y eficaz.

Adopte las medidas necesarias (…) a fin de garantizar que los niños sean privados de libertad únicamente como último recurso y durante el menor tiempo posible.

Garantice que los niños privados de su libertad puedan recibir educación, e incluso formación profesional, y realizar actividades recreativas y de aprendizaje.

Adopte las medidas necesarias para que las condiciones de los centros de privación de libertad no entorpezcan el desarrollo del niño y se ajustan a las normas mínimas internacionales.

Investigue con prontitud, exhaustivamente y de manera independiente todos los casos de suicidio y tentativa del suicidio.

Adopte las medidas necesarias para que las personas que trabajen con niños en el sistema judicial, como los jueces de menores, reciban periódicamente una formación adecuada.

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Denuncian a Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA, como personal civil de inteligencia durante la última dictadura

CORREPI - Agencias

Organismos de Derechos Humanos, organizaciones de trabajadores y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (SITRAIC) realizaron una presentación judicial para denunciar al dirigente sindical Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA, quien cumplió funciones de inteligencia en el Batallón 601 durante la última dictadura genocida.

El secretario general del gremio de la UOCRA , el ultra kirchnerista Gerardo Alberto Martínez, cuyas patotas apalean petroleros y docentes en Santa Cruz, pobres en el Indoamericano, y obreros y activistas en todo el país; el mismo que fue encubridor del negreador Schoklender, trabajó durante toda la dictadura para el Batallón 601 del Ejército como personal civil de inteligencia. Al mismo tiempo, ya revistaba en la UOCRA. Según el listado de la Conadep, hay por lo menos 105 trabajadores de la construcción desaparecidos en el mismo lapso en que este burócrata cumplía su doble tarea.

Hoy, a tres meses de la tremenda golpiza que la patota de la UOCRA propinó a docentes y estatales santacruceños, hecho por el que no hay un solo detenido -mientras sí siguen encausados los cuatro docentes detenidos en la represión posterior en la ciudad de Buenos Aires- un conjunto de organizaciones, encabezadas por el SITRAIC (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción ) y patrocinadas por CORREPI, junto al CeProDH y Cadep, denunciaron ante la justicia federal que quien hoy revista como secretario general del poderoso gremio de la UOCRA , es presidente de su Fundación y secretario de Relaciones Internacionales de la CGT , trabajó, desde 1976, y, por lo menos, hasta 1983, en el temible Batallón 601 de Inteligencia, centro operativo del terrorismo de estado durante la dictadura. De él dependían varios Centros Clandestinos de Detención en todo el país, el principal Campo de Mayo, donde desaparecieron más de 3.000 personas, y se planificaban y realizaban tareas inteligencia sobre todos aquellos grupos y personas consideradas “subversivas”, utilizando tácticas de infiltración, seguimientos, secuestros, torturas y desaparición final mediante el asesinato de los cautivos y ocultamiento o destrucción de sus cuerpos.

En una palabra, el burócrata sindical al que la presidenta Cristina Fernández promueve como recambio de Hugo Moyano al frente de la CGT , fue compañero de trabajo de personajes célebres como Leandro Sánchez Reisse y Raúl Guglielminetti, alias mayor Guastavino, y, con ellos, co-responsable de miles de secuestros, torturas y desapariciones.

La presentación se basa en un documento oficial. En el sitio web del Archivo Nacional de la Memoria, dependiente del Ministerio de Justicia y DDHH de la Nación , figura el listado del personal civil de inteligencia del Batallón 601 de Inteligencia enviado el 5 de febrero de 2010, por el general Milani, Director General de Inteligencia, a la entonces ministra de Defensa Nilda Garré. En la foja 52, con número de orden 2.798 (la lista contiene más de 4.300 nombres, y hay otra con 900) figura Gerardo Alberto Martínez, DNI 11.934.882. Los firmantes del escrito verificaron en bases de datos oficiales, como el Anses, que se trata de la misma persona, que ya en 1977 era afiliado de la UOCRA y que, en 1985, accedería a la secretaría de organización, y en 1990 a la secretaría general.

Claro que Gerardo Martínez no es el único de su clase que, siendo servicio de la dictadura, se infiltró en un sindicato. Horacio Barcos, burócrata santafesino de su mismo gremio, fue designado en 1996 interventor de la Seccional Tres Arroyos de la UOCRA. Fue reconocido por la esposa de José Tur, dirigente de CTERA desaparecido, como quien los secuestró, torturó y asesinó a su esposo durante la dictadura, hecho por el que fue condenado a 15 años de prisión. Este amigo de Martínez trabajó en el Batallón de Inteligencia Militar 122 (versión santafesina del 601) desde enero de 1976 hasta mayo de 1997. Del mismo modo, Eduardo Daffunchio, abogado de la UOCRA Santa Fe, revistó en el mismo Batallón 122, hasta 2009 (figura en la foja 24, nº de orden 1.271 de la Nómina del Personal Civil del Batallón de Inteligencia 122).

La utilización de grupos de choque o patotas por parte del estado y las patronales, es tradición vieja, desde los cajetillas que usaban a fines del siglo XIX para asolar los barrios pobres y a los trabajadores, pasando por la Liga Patriótica Argentina durante la Semana Trágica , la Legión Cívica trás el golpe del general Uriburu en 1930, hasta, más cerca en el tiempo, la Triple A. Bajo el gobierno kirchnerista, lo novedoso es que ya no actúan como meros complementos del aparato represivo oficial, sino que, en muchas oportunidades, directamente lo reemplazan, como lo vimos el 20 de octubre de 2010 con el asesinato de Mariano Ferreyra, y, en el caso concreto de la UOCRA , en tantísimos ataques de su patota contra los trabajadores del SITRAIC, los vecinos de la Asamblea de Esquel No a la Mina , los trabajadores del sindicato de Comercio de Santa Cruz, contra el delegado de Dezacor en Atucha, Zárate, etc.

Los denunciantes reclamaron a la justicia federal que se investigue hasta cuándo trabajó Martínez para Inteligencia del Ejército; cuál fue su participación en la desaparición de 105 trabajadores de la construcción hasta 1983, y en los hechos represivos posteriores, y que se determine quiénes facilitaron su encubrimiento hasta el presente.

Gerardo Martínez es un botón de muestra de las diferentes formas en que el estado capitalista intenta disciplinar a los trabajadores: con el terrorismo de estado, cuando lo necesita, o, en períodos "democráticos", tercerizando la represión con patotas paraestatales.

Agente de inteligencia del estado y burócrata sindical, Martínez siempre tuvo doble trabajo. Será un ladrillo más del paredón que merece.

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Justicia, justicia perseguirás

Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina

Como lo venimos haciendo desde aquel mismo día 18 de julio de 1994 -tan nefasto y tan doloroso-, reclamamos por el esclarecimiento total del atentado contra la sede de la AMIA, por cárcel a los responsables, por el establecimiento cabal del recorrido de la conexión local y por justicia para las personas muertas, heridas y/o damnificadas por ese motivo.

Lo que nos mueve es el afán de justicia y decirle no a la impunidad, esa impunidad que tanto daño le causa a diario a la sociedad argentina y es la que permite que sigan sucediendo hechos aberrantes sin que los culpables reciban la sanción merecida.

Recordamos que aquel brutal atentado fue perpetrado contra una Institución argentina, en suelo argentino y que las víctimas eran seres humanos que habitaban el territorio argentino. Consecuentemente, el pueblo argentino es la principal víctima primero del atentado en sí mismo y luego de su no esclarecimiento.

La impenetrable componenda en la que se entrecruzan complicidades, ocultamientos y otros chanchullos que se ha tejido alrededor del mismo, entorpeciendo, desviando o vaciando toda investigación, es expresión de una dilación que solo puede explicarse en la no voluntad de llegar hasta el fondo de la cuestión.

Más allá de cualquier prescripción o de las artimañas jurídicas, el pueblo argentino necesita un esclarecimiento cabal y absoluto de este terrible ataque. Lo requiere para bien del sistema democrático, para bien de la seguridad personal de todos nosotros, para bien del funcionamiento institucional.

Así como no nos hemos cansado en la búsqueda y juicio de los asesinos del nazismo, así como seguimos sumando nuestra voluntad a los juicios por la verdad que se realizan en nuestra Patria contra los genocidas de la última dictadura, no transigiremos en nuestra decisión de proseguir en este camino de lograr que se juzgue a los responsables del atentado, a la conexión local, a los cómplices de cualquier especie -que contaron con el beneplácito de una dirigencia comunitaria condescendiente- y a quienes -magistrados, funcionarios, policías- falsearon (dilataron, entorpecieron, ocultaron) el desarrollo de la justicia.

Es inconcebible que un jefe de gobierno decida volver a postularse a su cargo, habiendo designado y defendido como "hombre de confianza" y director de su policía a alguien que está involucrado en el ocultamiento y supresión de pruebas o como su primer legislador a alguien que burló su mensaje, cohabitando en el espacio político del encubridor.

Ante todo esto, el ICUF (Idisher Cultur Farband / Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina), al recordarse un nuevo aniversario del bombardeo a la AMIA, y como mejor homenaje a las víctimas, reclama

Verdad y justicia.

Por el esclarecimiento total y definitivo.

No a la impunidad.
Sr. Marcelo Horestein
Secretario

Prof. Daniel Silber
Presidente

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CTA: “Un fallo de la justicia adicta”

ACTA

Con motivo del fallo de la Sala 4 de la Cámara Laboral que anula las elecciones complementarias realizadas el pasado 9 de diciembre, la Central de Trabajadores de la Argentina, a través de su secretario general Pablo Micheli, informó en una conferencia de prensa su postura frente al fallo y los pasos a seguir.

“Fallo lamentable y vergonzoso”

“La Cámara Nacional nº 4 de Apelaciones en lo Laboral ha resuelto con dos votos a favor avalar el dictamen del Fiscal General Alvarez quien plantea que nuestra decisión de haber recurrido a un Tribunal Arbitral y haber planteado la cuestión del derecho Internacional y de las normas de la OIT donde prácticamente nos ridiculiza haciendo gala de una impunidad que sorprende y que sinceramente nos preocupa porque pone en tela de juicio la institucionalidad en nuestro país.

Este es un fallo abiertamente en contra de los trabajadores que viene a sentar un precedente peligroso de parte de esta Cámara Nacional de Apelaciones. Cámara que ya venia tomando decisiones en contra de la gente como el fallo PAMI contra los trabajadores donde los jueces borraron con el codo lo que escribieron con la mano días anteriores. Esto demuestra una vez más que son capaces de llegar a una subordinación total del Poder Ejecutivo Nacional.

Decimos esto porque en el fallo del juez Candal se nos dio la razón a nosotros y quien apeló fue nada más ni nada menos que el Ministerio de Trabajo. Por eso no hay ninguna duda de que ha sido el Poder Ejecutivo el que le ha impuesto a la Cámara sacar un fallo lamentable y vergonzoso para el derecho laboral en la Argentina”, sostuvo Pablo Micheli acompañado por la conducción nacional de la CTA.

“Los desafiamos a ir nuevamente a las urnas en 30 días”

“Ante esto nuestra respuesta es que de ninguna manera aceptamos que haya habido fraude en ninguna de estas provincias. Dos veces votamos en estas provincias donde se cuestionan los resultados y ganamos por una diferencia superior a 30 mil votos.

Las veces que los trabajadores y las trabajadores tuvieron que decidir, no el Ministro de Trabajo o la Presidenta sino los trabajadores, éstos se decidieron por esta lista y por esta conducción.

Nosotros no creemos que Yasky se anime a ir a elecciones de vuelta, no tuvo la decisión antes ni la tiene ahora. Sabe que si es el secretario general de la CTA no va a ser por el voto de los afiliados sino como interventor de la mano del Ministro de Trabajo.

Por lo tanto nosotros lo desafiamos aunque no compartimos el fallo, aunque lo denunciamos públicamente, aunque decimos que vamos a movilizar en contra de esta decisión porque nos preocupa que esta justicia adicta sigue jodiendo a los trabajadores.

Nosotros los desafiamos a ir a elecciones en 30 días, votemos y vamos a ver quien tenía razón. Esto es lo que planteamos desde la CTA, desde la lista 1, desde la Agrupación Germán Abdala porque no le tenemos miedo a las urnas porque las dos veces que votamos, ganamos”.

“Volveremos a ganar por tercera vez”

“Pero sí manifestamos nuestra bronca a las decisiones que toma la justicia adicta al poder y el Ministerio de Trabajo que se burlan sistemáticamente de la voluntad de nuestros afiliados.

Por lo tanto desafiamos a que la Junta Electoral Nacional de la CTA ponga fecha de aquí a 30 días y volveremos a las urnas para demostrarle que volveremos a ganar como ya lo hicimos en dos ocasiones anteriores”.

“Repudiamos la intromisión del Poder Ejecutivo”

De la conferencia de prensa realizada en la sede de la CTA Nacional participaron, además de autoridades y dirigentes nacionales de la Central, el diputado nacional Claudio Lozano (Buenos para Todos) quien informó sobre un proyecto para declarar el repudio a la injerencia gubernamental sobre el Poder Judicial.

“Queremos informales que en el día de mañana vamos a presentar un proyecto de declaración en repudio a la intromisión del Poder Ejecutivo sobre el Poder Judicial. Es claro que hay una lógica, hay un diseño institucional por parte del gobierno nacional que pretende concentrar las funciones y el poder en el gobierno eliminando todo tipo de injerencia del parlamento y también del Poder Judicial en los órganos de control e interviniendo sobre las organizaciones sociales, populares y, en este caso puntual, sobre la CTA.

Vamos a detallar en ese proyecto de declaración todas y cada unas de las pruebas concretas respecto al modo en que el Poder Ejecutivo ha intervenido”.

El diputado informó también sobre la situación en que se encuentra el proyecto de ley sobre la libertad y democracia sindical y la traba que encuentra en la Cámara baja: “Quiero decirles que a nivel de la Cámara de diputados hay 105 votos favorables para garantizar la libertad y la democracia sindical en nuestro país y los únicos votos que faltan son los del Frente para la Victoria.

Estos son los votos necesarios para sancionar la ley que nos permitiría ajustar las normas legales de la Argentina a lo que manda la OIT, tal cual corresponde y tal cual ha aceptado el propio gobierno pero que no lo lleva a cabo”.

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