jueves, 18 de agosto de 2011

Del origen y evolución del lenguaje humano a las armas nucleares

Marcelo Colussi y Guillermo Guzmán (especial para ARGENPRESS.info)

I

Acceder a una visión integral del mundo implica traducir la realidad a un determinado lenguaje; hay muchos, pero sí y solo sí hubiese un universal lenguaje, nuestra noción del mundo, nuestro acercamiento y afortunada aprehensión de esa escurridiza realidad, pudiese llevarnos a la más fecunda comunicación. La experiencia del diario vivir, por el contrario, nos muestra que no hay tal universalidad, y que la pluralidad de visiones (de lenguajes) es lo que prima.

Todos somos parte de la dispersa y contradictoria realidad, y no bastan las disquisiciones dialécticas para explicar ni para justificar el que aún estemos sumergidos en un caos infernal. Habría que bucear más a fondo para ver si hallamos la hebra de la madeja. ¿En qué lugar, momento histórico y de qué manera se resquebrajó a nivel de no retorno la evidente voluntad unitaria del Homo Sapiens?

Hoy la humanidad es un rompecabezas suelto al que debemos armar; algunas piezas no calzan para integrar un mundo de paz y armonía; los guerreristas “genéticos” no encajan, y hasta tanto las ciencias no ofrezcan una alternativa de curación para ellos, hay que desecharlos, dejarlos a nivel de esa cosa tan rara de justificar que llaman “Premio Nobel” (Kissinger, el principal mentor de guerras en el siglo XX, recibió uno. ¿Alguien lo puede explicar?).

Desde que el niño respira por primera vez, inicia un proceso de aprendizaje que se concibe como la transformación que tiene lugar en su sistema nervioso cada vez que se integra a él una nueva información. La teoría cognoscitiva de reciente aparición hace hincapié en los factores que determinan la conducta y establece que ésta, mayormente, es aprendida y las leyes que gobiernan ese aprendizaje pueden conocerse y medirse. Asimismo, es concluyente que tanto la conducta “normal” como la “anormal” se adquieren mediante los mismos mecanismos fundamentales de aprendizaje. La especificidad de cómo se llega a una mentalidad criminal capaz de fabricar una bomba atómica para matar niños, o población civil no combatiente, no es objeto de estas reflexiones; mas, en sentido lato, hay que decir que la ojiva nuclear es una consecuencia perversa del desarrollo del lenguaje científico.

Encargada de escarbar la evolución, la ciencia ya da por sentado que del Australopithecus erectus al Cro-magnon es evidente el aumento de la capacidad craneal. Desentrañar la secuencia del genoma humano puede aportar claves acerca del desarrollo del lenguaje.

En la zona de los Grandes Lagos, en África, se han hallado los huesos más antiguos, y los estudios de ADN confirman que todos los grupos étnicos tenemos filiación con el africano originario (aunque muchos, de puros racistas, no lo admitirían de buen grado). Además, fósiles humanos de hace dos millones de años, datan indicios de que el incipiente cerebro desarrollaba desde entonces atisbos del habla.

La capacidad de almacenar información nos ha venido haciendo extremadamente complejos. Desde entonces, y hasta el presente, hemos pasado de simplemente fabricar rudimentarias herramientas de piedra a construir ojivas nucleares. Es de suponer que las primeras eran para cazar, armas de subsistencia; mientras que la bomba atómica implica la más brutal arma ofensiva e intimidatoria. De hecho, el potencial atómico de que disponen los pocos países que forman el super selecto club nuclear, de liberarse todo al mismo tiempo produciría una explosión de tal magnitud que haría colapsar el planeta, llegando su onda expansiva hasta la órbita de Plutón. “Proeza técnica”, podría pensarse; pero ese potencial no mejora la calidad de vida, y el hambre sigue siendo la principal causa de muerte de la Humanidad. ¿Ha evolucionado el ser humano entonces? ¿Hacia adonde va?

Formular hipótesis generales acerca de si, cómo, cuándo y etc. factores determinaron el lenguaje, e inclusive su evolución, difícilmente nos llevarán a una verdad científica incuestionable. Es de imaginar la multiplicidad de factores de toda laya que han podido afectar la evolución del lenguaje humano pero, sin lugar a dudas, los sectores sociales y políticos que históricamente impusieron su ley a otros grupos o pueblos e influyeron en menoscabar lo que había, para imponer sus valoraciones, tienen mucho que ver.

¡Menuda tarea, tratar de escarbar la historia de la evolución del lenguaje desde sus primeras manifestaciones hasta la complejidad de lo actual! Podríamos intentar extrapolar inductivamente en función de recientes cambios e inclusive de apreciables modificaciones en marcha ahora.

II

El lenguaje es el más poderoso elemento de la cultura humana; surgió de la necesidad de comunicarse, lo que es evidencia de nuestro ancestral carácter gregario. Ahora bien: el lenguaje es más que un medio de expresar el pensamiento. Es su matriz, su condición de posibilidad. Pensamos en nuestra lengua materna, y eso nos decide mucho de lo que construimos. En otros términos: somos el lenguaje. Es nuestra condición de posibilidad, y al mismo tiempo nuestro límite.

¿Las primeras expresiones habladas? ¿Cómo saberlo? ¿Qué objeto pudo estar en la cabeza del hombre primitivo, acaso un plato de comida? ¿Plato? ¿Las exigencias de su vida práctica incluían internet, las ojivas nucleares?

Los primeros signos escritos fueron representaciones de objetos prácticos, y las primeras expresiones habladas han podido ser imitaciones de sonidos de la Naturaleza, tal vez reproducir sonidos del mar o del río, o del viento, o de animales. En esas circunstancias, el lenguaje onomatopéyico pudo expresar lo externo, pero había que expresar los sentimientos, lo interior, y eso pudo empujar al ser humano a crear otro lenguaje.

Es de advertir nuevamente que este es un abordaje temerariamente empírico, de la evolución del lenguaje humano; sería impropio dar por sentado como factor de evolución al respecto algo que no se pueda demostrar. A diario el ser humano inventa nuevas formas verbales para no quedarse atrás y a nosotros, en tanto que no somos excepción alguna, se nos ha ocurrido inventar “oenarcocitanul” para definir a los más conspicuos y despiadados asesinos.

Testimonios de investigaciones científicas señalan que actualmente existen cerca de 7.000 idiomas (entre lenguas y dialectos derivados) y que un indeterminado número ha desaparecido, así como otro número está hoy en vías de extinción. Impulsar la creación de un lenguaje universal mediante el cual podamos entendernos para impulsar la paz, tal como pretendió el esperanto, podría abrir caminos de solución a los problemas de la especie humana, principalmente, la amenaza nuclear. Pero de momento eso no parece sino una altruista petición de principios, bastante alejada de la realidad por cierto.

Lamentablemente, el posicionamiento de los medios de comunicación por parte de sectores guerreristas y la instrumentación de un lenguaje pérfido nos ha conllevado hacia un solo patrón: la globalización informativa llevada a cabo en un lenguaje de guerra.

No existe lenguaje sin pensamiento ni pensamiento sin lenguaje; es lógico pensar que un desarrollo cerebral al que se llega como resultado de una prolongada evolución con transformaciones biológicas profundas y, convergentemente, un desarrollo de la vida social, son presupuestos de la creación del lenguaje eficaz. La eficacia de toda comunicación debe ser valorada en tanto que sustente la vigencia de la vida y de la paz.

La comunicación que emana de los centros de poder internacionales es guerrerista; luego, habría que dudar si la capacidad craneal de las élites criminales que dirigen tales imperios, capaces de lanzar bombas contra pueblos inocentes, pensar en armas de destrucción masivas o en planes para eliminar “poblaciones sobrantes”, no ha sido perturbada por una desviación, una mutación genética. O, por el contrario, habría que pensar que la búsqueda de poder no se detiene ante nada, aún ante esas monstruosidades. Para obtener y mantener el poder todo, absolutamente todo es posible.

Ante cada información percibida, un individuo activo reflexiona y experimenta antes de asumirla o rechazarla, mientras que el individuo pasivo simplemente la asume sin filtro, porque es un esclavo. Esto significa que la manera como el sujeto procesa la información es determinante para esclarecer el sentido de la realidad; de ahí que el deliberado propósito de maniatar el sentido crítico del individuo, por parte de las corporaciones informativas internacionales capitalistas, incide en la debacle o en la transformación del mundo. En última instancia: en la guerra o en la paz.

La opinión pública es una fuerza de primera magnitud y significado, en cualquier sociedad, por lo que las élites sanguinarias no vacilan en confiscarlas y ponerlas a su servicio. A esa “comunipulación” -comunicación manipulada- hay que oponer una verdadera comunicación basada en los valores, anhelos y necesidades de las comunidades y de los pueblos.

Las ciencias y las tecnologías pudiesen abonar que desemboquemos en un lenguaje universal expresamente en pro de la paz, pero habría que procurar reajustes éticos; no obviemos que el porvenir de la cultura está ligado al desarrollo de las ciencias y de las tecnologías. La evolución del lenguaje es directamente inherente a la evolución comunicacional, por lo que es necesario planificar las características deseables de ese proceso evolutivo.

El proceso de integración de los pueblos no debe ser una simple y artificial fusión homogénea de las distintas particularidades culturales; es que una cultura no arraigada en lo profundo de la conciencia carece de fuerza moral como soporte esencial. De lo que se trata es de establecer relaciones, vínculos interactivos interculturales; no, en cambio, una unidad de integración artificiosa, carente de raíces.

El lenguaje y la comunicación conforman un binomio histórico en transición permanente que lamentablemente desembocó en el desarrollo y puesta en práctica de la bomba atómica, infernal patrón de mortalidad que hoy por hoy ostentan muy pocos países, lo que, llegado el caso, podrían desatar la hecatombe nuclear. En ese sentido, la bomba atómica es la prostitución de la ciencia. El desarme nuclear es la única alternativa de solución a la dicotomía de vida-muerte sobre el Planeta Tierra. ¿Cuál es el papel que debería jugar la ciencia en una sociedad ideal: acaso no es el de proyectar la paz y el bienestar para todos?

El bienestar para sólo algunos, por poderosos que éstos sean militarmente, no es sustentable a mediano y largo plazo. Las consecuencias indeseables del desarrollo científico y tecnológico suponen un grave problema ético que se patentiza en la espantosa proliferación de armas nucleares.

Es de suponer -justo es reconocerlo- que la evolución y el desarrollo del lenguaje humano permitió que los diferentes lenguajes populares desplazaran al latín, tal vez porque se intuyó la pesada carga de dogmas a los que la iglesia -en especial, la católica- sometió a ese idioma. No obstante, la ciencia no se ha sacudido el latín todavía. No parece ser tan descabellado pensar que residuos de dogmas de esa lengua pudieron haber influido en mentalidades científicas que condujeron al desarrollo de la energía nuclear con fines bélicos. Habría que demostrarlo. Ninguna hipótesis tiene que ser necesariamente compartida por todos, pero es razonable inferir que la evolución del lenguaje permitió el desarrollo científico y éste, a su vez, fue desviado del camino de la ética de los pueblos, debido a la carga dogmática.

Los guerreristas son dogmáticos, y así como uno pudiese explorar río arriba hasta dar con el manantial, habría que investigar los orígenes del dogmatismo que caracteriza a quienes amenazan la destrucción del mundo con sus enormes arsenales nucleares. De ese modo, tal vez encontremos pistas que corroboren la apreciación.

La Humanidad se ha desarrollado en el ámbito de complejos procesos prehistóricos e históricos, y la visión que el ser humano ha sustentado respecto al mundo ha sido, en mucho, precariamente parcial cuando no simplemente parcial, en el más eficaz de los casos. Obviamente, nuestra visión de la realidad ha estado siempre sujeta a equivocaciones. Otras veces, cuando esa visión tiende hacia la globalidad, en el buen sentido del término, pareciera acercarse más a la certeza.

A medida que el ser humano se desprende de prepotencias y de ilusiones inútiles y asume una postura crítica respecto a lo erróneo, puede reencausar su existencia bajo una visión más verdadera acerca del mundo en el que vive.

Ver el mundo críticamente es ubicarse bien respecto al todo posible, porque ello le permite, a su vez, verse a sí mismo en su dimensión real, es decir, comprender lo pequeño y lo pasajero que se es individualmente con respecto al contexto universal de espacio, tiempo, Naturaleza y de toda entidad social.

Si no todo está completamente a nuestra vista, esa parte de la realidad natural, o social, o espacial, o temporal que no vemos ni sentimos ni oímos ni olemos ni saboreamos y, ni siquiera intuimos, pudiese prestarse para suposiciones infundadas con las que intentaríamos, eventualmente, completar el cuadro. No faltarán quienes pretendan dejar las cosas tales como precariamente parecen ser, tales como están y, punto. Otros, por lo contrario, rehusamos vivir impávidamente resignados, con los brazos cruzados frente a una realidad de guerra, de orgías de sangre y de esclavitud de nuestros pueblos. Algo hay que hacer…

III

Los despiadados ataques de la OTAN contra Libia, Irak, Afganistán, Palestina y demás pueblos son algo inentendible bajo el imperio de la razón humana, bajo la lógica de la pacífica convivencia. Se trata de aspectos de la realidad mundial que nos obligan a replantear con mayor atención (o con nuevos referentes) los fenómenos internacionales. La posesión por parte las grandes potencias de los recursos petroleros y gasíferos, tanto como del agua dulce, tan valorados por cierto, nos obligan a integrarnos para redefinir nuevas relaciones internacionales con todos los países, en el marco de las particularidades de cada sistema político tradicional o insurgente.

La importancia de la política exterior está en auge. Por una parte, porque las tendencias hegemónicas de las grandes potencias siguen propiciando la expansión de relaciones internacionales de vasallaje. Por otra parte, la política exterior de cada Estado repercute cada vez más sobre los procesos políticos internos de cada país, y en ese accionar algunas cosas se descomponen y se degradan mientras que otras, simplemente, cambian.

El lenguaje tiene que ver como expresión de los sentimientos de cada quien. “América para los americanos”, que sintetiza buena parte de la doctrina Monroe, atribuye a Estados Unidos la potestad de dominar a todos en el continente, y ese lenguaje se hizo carne en el pensamiento de muchos pero, no de todos. “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria y oprobio en nombre de la libertad”, es la antítesis bolivariana al monroísmo. Como podemos observar, el lenguaje ha jugado un estelar papel en el desempeño del quehacer histórico de nuestros pueblos.

Recomponer las consideraciones del lenguaje constituye una vital alternativa para intentar desmontar el creciente espíritu guerrerista de las potencias hegemónicas. Americanos somos todos los nacidos en América, de tal manera que la consideración de Monroe es una contradicción teórico-práctica desde el momento en que los gobernantes estadounidenses se atribuyeron el derecho a esclavizar a nuestros pueblos y asumir para sí, exclusivamente, el gentilicio “americano”.

Fuera del contexto de relación y de la comunicación, muchas cuestiones pierden su sentido esencial. Es sumamente complejo aprehender la realidad de las estructuras sociales, vistas éstas desde una perspectiva de lo global. Aprehender las estructuras del átomo tampoco es nada sencillo; por ejemplo, cuando ejercemos una determinada disciplina debidamente, nos orientamos hacia un particular y apropiado objetivo; el objetivo del médico ha de ser la salud del paciente, lo cual implica además de una orientación, una regularidad, a saber, curar todos los días a muchos pacientes. De modo que las regularidades de la conducta están pautadas mediante normas sociales que establecen los límites dentro de los cuales puede darse un comportamiento social determinado. Y así, por analogía, el pescador, el psicólogo, el carpintero, el escritor, el político, el gerente también deben asumir normas de comportamiento social. Una infracción a esas normas pone al infractor al margen del establecimiento y, en consecuencia, al alcance de un castigo que redima su comportamiento. Ahí precisamente se pone de manifiesto la ética y el ejercicio apropiado de la norma que restablezca la normalidad de la conducta.

¿Cómo se nos revela la realidad? ¿Acaso se nos revela en ideas? La realidad tiene aspectos visibles y otros invisibles, de ahí que sólo nos percatemos de aproximaciones de la realidad, en el mejor de los casos. La realidad “completa” escapa a nuestras posibilidades. Una botella está medio vacía o medio llena; todo depende de lo que recortemos de nuestra lectura de la realidad. Por supuesto, es el lenguaje la matriz donde se juega todo ello.

Buscamos que la realidad se nos presente clara. No obstante, merodean acontecimientos sociales que determinan nuestra visión de esa realidad escurridiza, nunca diáfanamente clara. ¿Para qué quiero captar la realidad nítidamente? Para criticarla y formularla, y pese a que muchos estemos frente al mismo fenómeno social, cada quien lo aprecia a su modo, de manera distinta. Medio vacía o medio llena, según podamos verla…

Asumamos principios éticos frente a tales fenómenos ¿Quién puede afirmar certeramente que tal o cual visión o principio se expresa claro como la luz del día? ¿A partir de qué nos ponemos de acuerdo y bajo que condición?

Sucede que cuando tratamos de conceptualizar un hecho, un fenómeno, equis cosa, pueden surgir diferencias que, a su vez, constituyen un problema real que hace más compleja la tarea de criticar y analizar un hecho. Por lo pronto, no hay “hechos” puros; es el lenguaje el que los construye: “medio vacía o medio llena…” No hay “cosas en sí” más allá de las expresiones, misteriosas esencias inaprehensibles, entelequias ocultas. La realidad es la suma de lo que podemos nombrar.

Determinada ley pauta una disposición que regula el comportamiento del ciudadano pero, en verdad, cada quien interpreta ajustado a su propio criterio. Entonces puede decirse que estamos frente a una dificultad real, puesto que no todos asumen los valores éticos en la misma dimensión. De allí que la realidad suele ser algunas veces identificada y conceptualizada por muchos de manera uniforme, pero otras veces no es así.

Lo natural es que cada quien vea las cosas desde su propio lugar y, en consecuencia, asigne relevancia a determinados aspectos. Es que cada problema es contentivo de diversas caras desde cada una de las cuales pueden ser formuladas soluciones diferentes, y es evidente que de ordinario la gente no tienda a tomar decisiones con los ojos cerrados. Cada quien ha incorporado a su propio comportamiento valores, concepciones del mundo, maneras de pensar que pueden conducirlo a elegir determinado aspecto del problema en vez de otro, a ubicarse en una posición y no en otra. Encontrar una respuesta única, acaso un pensamiento único, es altamente improbable. De tal modo que si confrontamos la diversidad de opiniones y posiciones podríamos acercarnos a un encuentro fecundo que abra caminos a la paz o, al menos, a una convivencia no basada en el ataque violento. El otro distinto ¿por qué tendría que llevarme a su aniquilación?

Es necesario considerar todos los aspectos posibles del problema de aprehender la escurridiza percepción de la realidad y procurar definir conceptos que resuman las diferentes observaciones que califiquen nítidamente el fenómeno observado. Es que en todo acto humano está presente alguna forma de comunicación; inclusive cuando estamos en silencio. El sujeto nunca está en el aire, desconectado; está siempre prendido, nos estamos comunicando con nosotros mismos, en acción, en puro movimiento, aunque no nos estemos desplazando de un lado a otro.

IV

Intentar abordar el tema de la evolución del lenguaje tiene que llevarnos necesariamente hacia sus orígenes. Por cierto numerosas teorías han intentado explicar ese fenómeno. Unos ven en la onomatopeya el germen del lenguaje; en esa perspectiva, todas las lenguas habrían empezado siendo sonidos imitativos de la realidad. Esta teoría siempre mereció la crítica respecto a que el conjunto de onomatopeyas haya sido escaso en todas las lenguas e inclusive muchas prácticamente la desconocen. Otros marcos conceptuales han planteado que en el origen del lenguaje se encuentra la interjección, es decir, el sonido apenas articulado comparable con los sonidos de los animales, lo que sería característico de un supuesto estado en el que lo primordial sería la expresión de emociones.

También se ha mantenido que ese primer momento del lenguaje pudo estar en gestos fónicos, tales como la llamada. Lo básico sería la apelación, la necesidad de enviar a los demás algunas peticiones, órdenes y deseos, de manera indiferenciada primero, para analizarse luego en signos propiamente dichos. Todas estas teorías son contentivas de sagaces intuiciones, y también en ocasiones, errores. Pero, sobre todo, son inverificables. ¿Qué debe hacer un buen lingüista para abordar este problema?

Tal vez sea bueno que se estudien las lenguas de los pueblos llamados primitivos, que se intente la reconstrucción de las protolenguas y se aboque a la observación de cómo el niño adquiere el lenguaje. En sendos sentidos se han hecho y se siguen haciendo esfuerzos constructivos; mas no se ha podido resolver el problema, porque tanto los estudiosos de las lenguas primarias como quienes lograron reconstruir protolenguas, concluyen que se trata de sistemas lingüísticos demasiado complejos y evolucionados, en nada parecidos a lo que ha debido ser el respectivo estado primigenio. Y, en cuanto a la adquisición del lenguaje por el niño, se trata de un problema distinto, puesto que no es lo mismo aprender un sistema ya establecido que crear un lenguaje. Los pueblos originarios tuvieron la tendencia a atribuir a cada cosa un alma (hilozoísmo) y a hacerla objeto de culto. La magia fue usada por el hombre primitivo para tratar de contrarrestar las fuerzas de la Naturaleza.

Es de recordar la expresión de Simón Bolívar el 26 de marzo de 1812, cuando ocurrió un espantoso terremoto que asoló a Caracas. A la sazón, el clero vociferó que dicho seísmo era un castigo del cielo contra el pueblo venezolano por estar intentando liberarse de la corona española de Fernando VII, a lo que Bolívar replicó presto, para contrarrestar la maledicencia clerical mágico-religiosa, que “si la Naturaleza se opone a nosotros, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca”, queriendo significar, precisamente, la necesidad que el pueblo se despojase del yugo de falsas creencias.

Los rituales de falsas creencias proporcionan supuestos beneficios en determinados casos, o maleficios en otros. Desde las sociedades ancestrales se ha venido aplicando la magia, y aunque fue condenada públicamente por la iglesia católica desde la Edad Media y durante el Renacimiento, fue asumida por lo bajo para someter y aterrorizar a los pueblos.

Inclusive la magia se mezcló, de alguna sutil forma, con la investigación científica. La magia, tanto como el animismo, tuvieron mucho que hacer con el culto a los espíritus en un ambiente en el que el ser humano trataba de entender los fenómenos de la Naturaleza. Se trataba de ideas primitivas que, de alguna manera, sirvieron de referencia para la evolución de las ideas científicas. Obviamente, estas últimas demandan un lenguaje científico para ser transmitidas, y tal lenguaje está sujeto a evolución también. Todo lenguaje es un instrumento de la comunicación, fundamento de la vida social.

Cifrado en códigos de diferentes naturalezas y complejidades, cada mensaje pertenece a un sistema; las variadas relaciones del entramado comunicacional determinan la mayor o menor posibilidad de acceder a la determinación del “genoma lingüístico” -permítasenos el neologismo-. El carácter sonoro o gráfico del mensaje determina dos grandes variedades del lenguaje: la oral y la escrita.

La lengua oral es primaria; todos los seres humanos y todas las sociedades la poseen. La lengua escrita es secundaria e históricamente tardía; ni todas las comunidades la han poseído ni todos los hablantes la dominan. Por lo general la lengua oral se emplea ante interlocutores presentes y en circunstancias de interacción, lo que determina que sea más implícita e imprecisa. Su vaguedad es fácilmente contrarrestada por la situación. Su sintaxis suele ser más psicológica que lógica, según la importancia que el hablante va dando a lo que dice; lo contrario suele ocurrir en la lengua escrita, en la que el interlocutor está ausente, el intercambio no es explícitamente inmediato y los contenidos son más explícitos y la sintaxis más lógica, a objeto de la comprensión.

En consecuencia, la lengua escrita no parece traducir simplemente a la hablada. Forzosamente, por ser una abstracción de la dimensión fónica del lenguaje y de su empleo en una situación comunicativa concreta, la lengua escrita presenta limitaciones y posibilidades que no tiene la hablada. Por ejemplo, no puede reproducir exactamente la riqueza fónica de aquella, tal como la pausa, el énfasis, la entonación, etc. Tampoco puede reproducir situaciones concretas en las que se produce, tal como gestos, movimientos, relaciones entre los interlocutores, etc. Entre las posibilidades está el que fije los mensajes, lo que permite su permanencia en el tiempo y su difusión en el espacio.

Desde finales del Siglo XIX, con la invención del gramófono y del magnetófono, hasta el presente, con la aparición de internet y una inmensa cantidad de dispositivos técnicos, ha sido posible conservar la lengua oral, que es precisamente la lengua de la conversación y el diálogo. La lengua escrita, la de los registros más cultos, tales como registro científico, técnico, literario, jurídico, cumple con una función de prestigio, es decir, que está más sujeta a la norma, contribuye decisivamente a transmitir y es más conservadora. La lengua oral, por el contrario, es más despreocupada de criterios normativos, es más innovadora y cambiante.

Hay poca duda respecto a que el lenguaje oral precedió a la escritura. Muchos creen que el aparato vocal del ser humano, que ciertamente tiene una enorme adaptabilidad y eficacia, es el que le ha proporcionado una ventaja extraordinaria para el desarrollo del lenguaje complejo en relación a todo el reino animal. Sin embargo, muchos animales tienen órganos capaces de producir sonidos que podrían asemejarse mucho a nuestro lenguaje si tuviesen un cerebro potente y capaz de ser controlado como el nuestro. El ser humano tiene un cerebro relativamente grande, pero lo que más interesa de su dimensión es la mayor o menor superficie de su corteza. De hecho, las zonas de la corteza ligadas con la palabra y la memoria son muy extensas, y también lo es la zona de la que depende el control sobre los dedos de la mano, con los que se pueden realizar trabajos delicados. Esta actividad nos remonta a los tiempos primitivos en que nuestros ancestros empezaron a fabricar y utilizar instrumentos; y por igual, a tiempos relativamente recientes cuando cogió por primera vez con la mano un utensilio de escribir y grabó en piedra, en arcilla o en papiro, testimonios para las generaciones futuras.

La acción de hablar es parte tan cotidiana de la actividad humana que no nos damos cuenta del porqué ni del cómo se realiza. La palabra es nuestro principal medio para transmitir el pensamiento a otras personas, ya que la comunicación mental directa es imposible. Son muchas las especies animales cuyos individuos se comunican entre sí de un modo u otro, pero solamente la especie humana logró la comunicación por medio de la palabra y dio así el gran paso hacia la fundación de complejas sociedades. Después vino la invención de la escritura, que permitió transmitir a la posteridad los pensamientos y los conocimientos adquiridos por cada generación, salvando del olvido las gestas y acontecimientos de las grandes civilizaciones del pasado. En las sucesivas fases de la evolución humana los sujetos pusieron en práctica habilidades para fabricar armas. Primitivamente para cazar animales, y actualmente para “cazar” al propio ser humano. La evolución del cerebro determinó la aparición de armas más complicadas para cazar, pero hay un punto de inflexión en el momento en que el ser humano comenzó a guerrear contra su propia especie, en vez de sólo cazar animales. Habría que precisar lo que ocurrió entonces con el sistema de comunicaciones, y si acaso éste se pervirtió al extremo de insuflar la malignidad de los guerreristas.

V

Quienes disponen de ojivas nucleares para amedrentar el mundo se caracterizan, entre otras cosas, por la prepotencia de su lenguaje. En todo esto también tiene que ver el lenguaje sumiso de quienes se dejan amedrentar (o no pueden hacer nada al respecto). Quienes pretenden arrasar al resto del mundo creyendo estar a salvo dentro de una burbuja, están muy equivocados. El complejo militar estadounidense y la Casa Blanca, que destacan por su criminal estupidez de creerse dueños del mundo, albergan en su vientre el germen de su propia destrucción: millones de asiáticos, africanos, latinoamericanos, árabes, y en cualquier momento pudiese desatarse una reacción interna; pero habría que entenderse todos mediante un lenguaje común, que no existe pero que habría que inventar.

Un lenguaje de paz y concordia para todos los pueblos podría encauzar el camino definitivo hacia una paz sustentable pero, mientras las grandes cadenas de difusión de informaciones sean manipuladas por intereses corporativos, se ahondará la brecha entre la paz y la guerra.

El propio pueblo estadounidense debe reaccionar, unirse a los demás pueblos del mundo que luchan por la paz de todos, y amarrar a sus propios “locos guerreristas”; aunque lamentablemente la cotidiana ración de basura mental a la que están condenados les impide ver la realidad.

La sociedad de Estados Unidos llegó a un nivel de saturación de imágenes de la realidad tan descomunal, trucadas, manipuladas, difundidas por las grandes cadenas televisivas al servicio del imperio, que hasta pudo perder la noción de formas y de colores del mundo real; por añadidura, ese pueblo ha sido tan sistemáticamente bombardeado por noticias elaboradas en laboratorios que dependen del mefistofélico complejo industrial-militar, que logró mantenerlo cautivo, atenazado y listo para la manipulación. Homero Simpson es una patética pero cabal metáfora del ciudadano normal de ese país.

¿Qué le sucede al pueblo estadounidense? En principio hay que indicar que se trata de un pueblo aislado, por no decir cautivo de grupos económicos “enloquecidos”. Responder la interrogante implica hacer un análisis exhaustivo de esa realidad. El análisis de la naturaleza de su relación con el exterior es fundamental; es de suponer que a medida que puedan establecerse relaciones de amistad y de afecto con otros pueblos, de contactos directos, de intercambios culturales -por ejemplo- podría romperse ese aislamiento, y así el norteamericano promedio (Homero Simpson) dejaría detrás su tendencia a tratar de controlar el mundo, es decir, dejar de considerar a los demás pueblos como una expresión extraña, visión que le ha sido metida a la fuerza, en paquetes ideológicos diseñados por el Pentágono, la casa Blanca y el Departamento de Estado.

Antes que con un paquete económico o militar, por ejemplo, ciertamente el imperialismo ataca con paquetes ideológicos, que a su vez entrañan un lenguaje a su manera, expresamente infame. ¿Puede el pueblo estadounidense librarse a sí mismo del yugo al que está uncido? Aquí el problema fundamental, en principio, es integrarse al mundo y no tratar de destruirlo. Hay que hacer notar, con relación a ese modelo nefasto que le ha sido impuesto a ese pobre pueblo de América del Norte, que la separación es una forma de negación de la existencia; la integración es, contrariamente, una manera de afirmación de la realidad. Dicho de otra forma: capitalismo es aislarse y socialismo es integrarse.

El agua dulce, el petróleo, el gas, el trigo, el maíz, el oro, el mar, el hierro, el aluminio, el aire, el ecosistema, la madera, la ciencia, la tecnología, el arte, la medicina, en fin, la Naturaleza y todo producto social inclusive los dioses del larario, son factores del todo. “Desintegrar el mundo es una acción autodestructiva”, decimos nosotros. “Dios no juega el Universo a los dados”, habría dicho Einstein -y “Einstein, ¡no le diga usted a Dios lo que él debe hacer!”, replicó Niels Bohr a Einstein-. Y para más aún, Stephen Hawking también metió lo suyo: “Dios no sólo gusta de jugar a los dados con el Universo sino que a veces los lanza donde no podemos verlos”.

Sea lo que fuere, donde y como sea, el mundo es de todos, venga la comunión de la diversidad como un auténtico camino hacia la coexistencia pacífica. La élite militar y militarista del mayor imperio expone con prepotencia sus “verdades” como absolutas, pero eso hay que rechazarlo de plano. El día en que La Humanidad se despliegue como una unidad dinámica de conjunto hacia la paz, estaremos en el camino de resolver todos los problemas coexistenciales; para ello será necesario abordar un lenguaje común aprobado y asumido por todos.

Es difícil determinar lo primero por hacer. No nos sentimos tentados a proponer ni una cartilla ni una fórmula. La integración de los pueblos, tal como la concebimos, es ajena a todo algoritmo, pero pensamos que el abordaje debe hacerse desde el plano cultural, por las buenas y sin condicionamientos. Esto, por sólo decir lo que pensamos y, hasta ahí; venga la otra opinión, un poco de sincretismo tal vez no nos cause sarampión.

Generar un clima de confianza entre los pueblos, libre de ataques y defensas, podría guiarnos hacia una nueva concepción del mundo que desencadene si bien no “la paz” para todos (término quizá un tanto ampuloso), al menos sí la posibilidad de un relacionamiento respetuoso. Valga agregar aquí que nadie está obligado a amar al otro, pero sí a respetarlo. La paz, si es posible, en definitiva tiene que ver con eso: con el respeto del otro diverso.

Con sus millares de ojivas nucleares, su ONU y su OEA, el gobierno de Estados Unidos, en tanto cabeza mundial del capitalismo desarrollado, suele sentarse a la mesa de discusión como el gánster que clava su cuchillo en la misma antes de hablar la primera palabra. Por eso, y por peores cosas, ahora los pueblos del Sur tenemos la necesidad de integrarnos bajo nuestras propias reglas, sin amenazas y sin tutelaje, de igual a igual, con respeto, y con la disposición de complementar nuestras necesidades y nuestras fortalezas. La actual “legalidad internacional” no es más que una impúdica mentira, y seguirá siendo así el mientras el Norte (con Estados Unidos a la cabeza) siga imponiendo sus condiciones capitalistas leoninas al Sur.

De modo que la creación y el desarrollo evolutivo de un lenguaje al servicio de la paz mundial es competencia de los propios pueblos, y éstos deben asumir esa demanda, sin pedirle permiso a nadie. Esta vez sí existen bases concretas que permitirán seguirle la pista a la evolución del nuevo lenguaje por parte de futuras generaciones para las que “las guerras pasadas” -las anteriores y las actuales- no tengan acicate para retoñar.

Obviamente no basta crear un nuevo lenguaje sino, además, nuevos medios de difundirlo, y fundamentalmente otra ética, esta vez planetaria. Pero si nos tomamos en serio aquello de “el lenguaje es la morada del ser” -siendo heideggerianos en esto-, desarrollar un nuevo lenguaje implicar desarrollar un nuevo mundo.

La ideología es una expresión esencial de la conciencia. Sin ideología no puede haber ética y sin ética no puede haber convivencia; ninguna ley escapa al agobiante rigor de la caducidad. Por ejemplo, con su Teoría de la Relatividad, Einstein tiró por tierra centenarias concepciones del mundo, inclusive sustentadas por la matemática, que ya es decir algo. Y la propia Teoría de la Relatividad empieza a tambalearse en sus fundamentos, precisamente con el avance de la ciencia.

No hay verdades absolutas. De manera que estamos ante un reto de complejidad descomunal: abatir la guerra y suplantarla por un mundo de paz sustentable. Un vistazo apenas superficial de la historia del mundo nos hace ver que si existen diferencias dentro de un mismo sistema social y político, con mayor razón existen diferencias con respecto a sistemas distintos. ¿Qué no decir entonces de confrontar sistemas diferentes? Mientras tales diferencias existan en guerra, en vez de en coexistencia pacífica y constructiva, el bienestar del ser humano contemporáneo estará comprometido.

En libertad se conjugan los logros fundamentales del ser humano, pero la libertad por sí sola no basta. Es que mientras los pueblos han debido estar escalando niveles superiores de felicidad todavía tienen que pelear por subsistir, y esa es una contradicción. La libertad, la soberanía, la autodeterminación, la felicidad y muchos otros valores sin los cuales la paz no es sustentable, son objetivos sine qua non hacia los cuales tiende el mundo contemporáneo; pero sin el lenguaje que lo exprese de común, será arduo el camino hacia el logro.

A decir verdad, de ninguna manera pretendemos hacer un relato irreflexivo de nuestros pareceres; sólo tratamos de plantear partes de nuestros puntos de vista acerca de un tema que consideramos de primerísimo orden, pero sin más pretensión que intentar presentar una crítica teórica, en este caso, indiferenciada. Es natural concebir desde “el océano de la diversidad humana” un nuevo estamento social y político particular, zonal, regional o hemisférico. Creemos que la idea es extensiva a todo el Planeta Tierra. Somos empedernidamente ambiciosos respecto al porvenir; no somos entera ni medianamente uniformes respecto a la base de nuestros respectivos enfoques personales del problema expuesto. Pero creemos que no es dilemático optar entre guerra y paz.

Las grandes corrientes del pensamiento universal han surgido de procesos de lucha de los pueblos contra el peso de concepciones tradicionales erróneas, sostenidas por grupos de poder. Recordemos el calvario de Galileo por sostener la concepción acerca de la Teoría Heliocéntrica en contraposición a la falsa creencia geocentrista, sostenida por la Iglesia Católica de Roma de entonces. La feroz lucha del conocimiento científico por insurgir y la tenaz oposición del dogmatismo estéril, que siempre se erige como obstáculo a las transformaciones necesarias, han marcado siempre el carácter de la confrontación brutal entre opuestos. Hoy el sistema capitalista globalizado representa el poder irracional y sanguinario, la guerra; mientras que los pueblos sojuzgados y escarnecidos representan la paz. Estamos así ante una confrontación entre el átomo violento y el átomo pacífico en la política internacional. ¿Explotará?

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Somalia: No es la sequía, es el imperialismo

Miguel Giribets (especial para ARGENPRESS.info)

Somalia tiene una población de unos 10 millones de personas. El 98% es de la misma etnia y la misma religión (musulmana sunnita). Esto debería ser una buena base para constituir un país cohesionado, a diferencia de la mayoría de países africanos, donde se ha aprovechado la diversidad multiétnica y/o multirreligiosa para enfrentar a su población y saquear sus riquezas. No ha sido así: el factor que ha dividido es la existencia de 10 tribus y múltiples clanes y sub-clanes.

Los somalíes viven en el país más pobre del mundo después de Niger y Sierra Leona, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. En la actualidad, el 87% de la población es analfabeta y el 85% de los niños en edad escolar no van al colegio. La esperanza de vida de 47 años; uno de cada 10 niños muere al nacer y el 25% de los niños que sobreviven mueren antes de cumplir 5 años. Somalia tiene una de las peores tasas de mortalidad infantil del mundo: 117.7 niños por cada 1.000. Las causas de muerte de los niños son la desnutrición y la diarrea.

Según datos de octubre de 2007, la tasa de malnutrición estaba en el 17%, dos puntos por encima de lo que se considera como catástrofe humanitaria; el 20% de los menores de 5 años sufrían malnutrición en 10 regiones. Ahora la situación es mucho peor.

Hay un médico por cada 100.000 habitantes y algunas gentes han de recorrer 700 km para encontrar al médico más próximo. No hay Ministerio de Sanidad, los 45 hospitales del país son privados. En consecuencia, casi la totalidad de la población carece de un sistema público de salud. Hay 3 compañías de teléfonos privadas y varios hoteles de lujo, con guardaespaldas privados.

El intento de formar una policía en 1998 fracasó. Se trataba de adiestrar a 3.000 hombres, pero como no cobraban, fueron desertando hasta que no quedó ni rastro del cuerpo policial

El 43% de la población vive con menos de 1 euro al día. Los billetes no los emite el Banco Central, que desapareció en 1991. Los billetes los confeccionan empresarios locales y se imprimen en Canadá. En esta situación, la tentación de imprimir billetes falsos es demasiado fuerte; con ello, se contribuye a disparar la inflación y la miseria de las gentes de Somalia. El primer banco desde 1991 se abrió en 1997: al Barakaat, aunque de 300 empleados, 100 eran guardaespaldas armados, pues no hay seguridad pública. En 2001 este banco era el grupo financiero más importante del país, con sucursales en 40 países. Pero los norteamericanos –a quienes ya les va bien que este país no levante cabeza-, no podían consentirlo: en noviembre de 2001, Bush declara que este banco es “amigo de bin Laden” y congela los bienes del banco en Estados Unidos; es un golpe durísimo a la reconstrucción económica de Somalia, pues, por ejemplo, el 80% de la población recibe dinero de las remesas que llegan del extranjero a través de este banco, entre 700 a 1.000 millones de dólares cada año, y ahora esto ya no será posible; ésta es uno de las mayores fuentes de ingresos del país.

También por estas fechas los Estados Unidos cortaron el acceso a Internet desde Somalia, acusando a las dos compañías que lo comercializaban de pertenecer a al Qaeda.

Las exportaciones de cabras, ovejas y camellos eran el 80% del total de las exportaciones totales. Pero están prohibidas por motivos sanitarios, aunque el problema se solucionaría fácilmente con vacunaciones y controles veterinarios.

Pero … Somalia es un país muy rico

Cuenta con grandes reservas de gas y petróleo; en 1986 el gobierno concedió a 4 grandes corporaciones el permiso para la extracción de crudo: Conoco, Amoco, Chevron y Phillips, que controlaban el 75% de los campos petrolíferos.

Además, tiene reservas de uranio, hierro, estaño, bauxita, cobre y sal.

… Y con un gran valor estratégico

Por Somalia pasa el tráfico de mercancías del Mar Rojo, un 13% del tráfico marítimo mundial, que incluye el petróleo de Oriente Medio. Por eso, había que evitar las influencias “peligrosas” (soviéticas en una época, chinas en la actualidad), aunque para ello haya que destrozar un país y condenar a la muerte por hambre a gran parte de su población.

“Ya en 1991 el general Schwarzkopf que en la época era nada menos que el jefe del estado mayor para el sudeste asiático presentó un informe al senado donde decía: “el embudo estratégico del mar rojo es el centro de los intereses de Estados Unidos ahí donde convergen África y Asia. El estrecho será cada vez más importante debido al acrecentamiento de las capacidades de tratamiento y de exportación de Arabia cuyo petróleo deberá pasar en su mayor parte por el ya que los superpetroleros son demasiado grades para el canal de Suez.” (1)

También Israel tiene intereses estratégicos. “Israel tiene el proyecto de prolongar el oleoducto Bakú, Azerbayán–Cehyan,Turquía, que se inauguró justamente al comienzo de la guerra del Líbano, y de convertirlo en una autopista energética conectándolo con el ya existente oleoducto Trans-Israel que cruza el país y acaba en el mar Rojo. Y Somalia está justamente en la salida y entrada del mar Rojo lo que le otorga una importancia geoestratégica evidente.” (2)

De la independencia a la crisis de 1990

Somalia se hace independiente en 1960. Desde el principio, la URSS ayudó al país. Las décadas de los años 60 y 70 fueron los mejores años para los somalíes: las condiciones sociales, la sanidad y la enseñanza alcanzaron niveles más que aceptables. La agricultura y ganadería alcanzaron un nivel tal que hacían de Somalia en un país autosuficiente para alimentar a su población.

Los problemas comenzaron en 1977 por los enfrentamientos con su vecina Etiopía. Las autoridades somalíes pretendieron anexionarse la región etíope de Ogadén, de mayoría de población somalí, y atacaron a Etiopía. En aquel momento, Etiopía era un país que marchaba hacia el Socialismo, con el apoyo soviético. La URSS intervino y lograron un acuerdo de paz, pero Somalia no lo respetó, persistió en su agresión a los etíopes y se pasó al bando imperialista. Una vista informal de Kissinger a Mogadiscio selló las nuevas relaciones del país con los Estados Unidos.

Con el viraje hacia Occidente, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial entraron en Somalia para saquear el país:

- Le imponen fuertes devaluaciones de la moneda nacional, con los que la deuda externa se engorda hasta niveles insostenibles y la dependencia financiera de los bancos occidentales se hace asfixiante. De 1981 a 1990 la deuda externa se más que duplicó, pasando de 1.000 millones de dólares a 2.300 millones. En la actualidad, la deuda es de 3.000 millones de dólares; no es mayor porque al no haber un Estado las entidades financieras occidentales no prestan dinero, por las dificultades de recuperarlo.

- Le imponen la importación de alimentos –como hicieron con el resto del países del Tercer Mundo-, con lo que se destruye la agricultura y la ganadería locales, base de subsistencia de la población.

- Se aplican las “leyes de mercado”, que consisten en reducir el gasto sanitario en un 78% del 1975 a 1989, el de educación en 82 dólares/año/niño en 1982 a 2 dólares/año/niño en 1986, etc., etc. Frente a todo ello, Somalia compró a Estados Unidos en los años 80 armas por valor de 200 millones de dólares

Los programas de ajustes traen el desempleo, la liquidación de los subsidios a la agricultura, la liquidación del gasto social, salarios de miseria, aplastamiento de los derechos laborales y pobreza generalizada.

Ante la destrucción de la economía somalí, comienza a llegar ayuda humanitaria. Pero los funcionarios y militares corruptos se apropiaron del 80% de la ayuda alimentaria en estos años.

Las condiciones de vida de la población caen en picado. En 1991, la lucha armada de los distintos clanes derroca al gobierno. Pero el país cae en manos de estos jefes de clanes y tribus, en luchas continuas entre ellos.

En 1991 la región norteña de Somalilandia se autoconstituye en país independiente. Otra región, Puntland sigue sus pasos a partir de 1998, aunque sin declaración formal de independencia. Estas dos regiones gozan de una cierta estabilidad, entre otras cosas porque, al no ser países reconocidos internacionalmente, ni el FMI ni el Banco Mundial ha desembarcado en ellos para crearles deuda externa ni otras dependencias financieras.

Somalilandia tiene unos 2 millones de personas mayoritariamente del clan de los issaqs y proclamó una Constitución en 1997. Mantiene cierta actividad comercial a través del puerto de Berbera. Comprende casi la mitad norte del país. Puntland se estructura en torno al clan de los majestins. Comprende la parte noroeste del país. El resto de Somalia, casi un 60% del territorio, queda en manos de los diversos clanes y tribus, que se mantienen en lucha continua.

Intervención norteamericana 1992-1993

La intervención norteamericana tiene lugar entre 1992 y 1993, junto con diversas tropas de la ONU que permanecieron hasta 1995.

La invasión se hizo con todo lujo de medios: fue retransmitida en directo por las cadenas de televisión. Era un Hollywood hecho realidad, aunque acabó en tragedia porque la población se opuso con las armas a la intervención extranjera. Más de un centenar de cascos azules murieron en estos años. El caso más conocido se produjo en octubre de 1993, cuando 18 soldados norteamericanos muertos fueron arrastrados por las calles de Mogadiscio y las imágenes recorrieron todo el mundo. A los pocos días, los estadounidenses abandonaban el país.

Se llamaba la operación “restaurar la esperanza”, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, y fue realizada en medio de una sequía y una hambruna generalizadas. En 1992 murieron de hambre unas 300.000 personas. Como explica Chomsky “…mientras el conflicto seguía activo el hambre era terrible, la población moría y se producían muchas muertes, los EE.UU. simplemente se mantuvieron al margen sin mostrarse dispuestos a hacer nada al respecto. Cuando la lucha disminuyó, cuando parecía que iba a producirse una buena cosecha y había considerables posibilidades de que acabara el hambre, y cuando la Cruz Roja y otras organizaciones eficaces estaban suministrando comida, en ese momento los EE.UU. entraron en el país realizando una demostración de fuerza y una enorme operación de relaciones públicas, esperando recibir al menos una enorme publicidad favorable por su intervención”. (3)

Se habla mucho de los 18 soldados norteamericanos. Pero se habla menos de los 10.000 muertos –hombres, mujeres y niños-, muchos de ellos tirados por las calles de Mogadiscio y miles de torturados y desaparecidos a manos de los cascos azules.

La actuación de los cascos azules Somalia fue incalificable, como también hemos visto en otros muchos lugares del Tercer Mundo. En abril de 1997 se publicaron varias fotos que ilustran la actuación de los cascos azules belgas en 1993. Entre otras, presentaban estas escenas:

* un soldado meando sobre un somalí muerto, con la bota sobre el cuello del fallecido

* un somalí en el suelo, agarrado por el cabello y la ropa, con un fusil en el cuello; fue asesinado a continuación, según la prensa belga

* un soldado meando sobre una tumba somalí

* un adolescente acribillado a balazos

* dos soldados sostienen a un niño somalí sobre una hoguera; el niño se debate para no morir quemado

* un soldado obliga a un niño somalí a beber agua con sal después de que le ha obligado a comerse sus propios vómitos

* obligan a un muchacho musulmán a comer carne de cerdo (prohibida por su religión) mezclada con agua salada, le atan a un tanque y lo ponen en marcha

* muere un muchacho encerrado en un contenedor metálico bajo el sol

* varios soldados celebran el cumpleaños de uno de ellos violando a una muchacha

Las tropas italianas tampoco se quedaron a la zaga. Una serie de fotos también ilustra acciones como éstas:

* fotografías con torturas, violaciones y asesinatos de civiles

* una violación. "La mujer lloraba, se revolvía y gritaba, pero estábamos en grupo, excitados, y queríamos divertirnos", declaró uno de los violadores (4)

* un soldados con cables en las manos, con los que va a picanear en los testículos a un somalí

* lanzamiento de granadas sobre vehículos donde iban sólo civiles; “tiraban al blanco para divertirse”, declararon los soldados

* asesinato de un viejo a patadas

* una mujer atada a la que se le introduce una bomba cubierta de mermelada por la vagina, “para divertirnos”

* al menos 10 prisioneros somalíes murieron a causa de las torturas, según consta en el diario de un soldado italiano

También se conocen atrocidades de los cascos azules del Canadá.

Luchas entre los jefes de los clanes 1996-2006

Las luchas entre los diversos clanes se han centrando en torno a la capital, Mogadiscio, y el sur del país. Cada año han muertos varios centenares de personas a causa de los combates, muchas de ellas civiles.

Muchos han querido huir del país y alcanzar la península arábiga. Y muchos han muerto en el intento. En 2001 mueren ahogadas 86 personas cuando trataban de huir en barco al Yemen. La tripulación del barco ha lanzado al mar a los pobres viajeros, después de cobrarles juna cifra considerable por el pasaje. Lo mismo sucederá con unas 130 personas dos años más tarde y con otro centenar de personas en 2004. En 2006 morirán en el intento de alcanzar Yemen unas 300 personas, y otras 300 se darán por desaparecidas. Al año siguiente, son 800 los desaparecidos.

A partir de diciembre de 2001 (hay que recordar que ya se ha producido el 11-S), se producen los primeros vuelos de espionaje norteamericanos y el posicionamiento de su flota frente a las costas somalíes. Estados Unidos dice que el gobierno de Somalia está infiltrado de agentes de al Qaeda y así se hace imposible la reconstrucción del país. El gobierno solamí sólo llega a controlar algunos barrios de Mogadiscio y algunas zonas en los alrededores de la capital.

Se sabe que grupos militares británicos ya están en suelo somalí. En 2002 se unen 6 buques de la flota alemana a las labores de control frente a las costas de Somalia. No sólo es el pretexto del terrorismo internacional sino, sobretodo, el proteger el expolio de los bancos de pesca que están haciendo las flotas pesqueras occidentales, a lo que se oponen los pescadores somalíes calificados de “piratas” por los medios de comunicación.

El año 2005 es el año del tsunami, que en Somalia produce 300 muertos, otros tantos desaparecidos y 5.000 desplazados. El tsunami pone al descubierto una realidad trágica. Somalia es un basurero de residuos tóxicos y nucleares de las grandes potencias occidentales.

Los tribunales islámicos, 2006

En junio de 2006, tras fuertes combates con varios centenares de muertos, los islamistas de la Unión de Tribunales Islámicos se hacen dueños de la capital, con Sharif Sheikh Ahmed a la cabeza. Los Tribunales Islámicos tienen como base social a clérigos islámicos, juristas, trabajadores, fuerzas de seguridad y comerciantes.

Mogadiscio era un nido de tráfico de armas y drogas a cargo de los jefes de los clanes; todos ellos luchaban - financiados por los Estados Unidos con 150.000 dólares al mes- contra los islamistas. Con este dinero, podían comprar armas en Emiratos Árabes Unidos, Etiopía y Yemen.

Los Tribunales Islámicos (ICU) van creando lo que parece ser un Estado unificado y en paz, como se evidencia en opiniones de la más variada procedencia:

"He podido comprobar que, en aquellas zonas controladas por ellos los tribunales, han asegurado el orden; hay menos puntos de control donde los mercenarios extorsionan a los civiles; ha descendido la agresividad y ya no existe la arbitrariedad de los señores de la guerra", dice Josep Prior, coordinador de Médicos sin Fronteras-España (MSF) en Somalia. “Progresivamente pero en poco tiempo la ICU logró llevar la ley y orden a todo el país, eliminaron las drogas y las armas de las calles, hicieron accesibles los servicios básicos de atención sanitaria y educación, aportaron estabilidad a la sociedad civil, se aseó la ciudad, los puertos marítimos y los aeropuertos volvieron a abrirse para el tráfico comercial, etc. (5)

“Amina Mire, miembro eminente de la diáspora somalí reconoce que: “muchos somalíes que no son religiosos han visto como su seguridad mejoraba bajo la dirección de los Tribunales Islámicos. Queremos darles a estos tribunales el tiempo necesario para limpiar las calles de violencia. Después de haber restablecido el orden, estos tribunales habían podido progresivamente modernizar sus interpretaciones y aplicaciones de las leyes islámicas. Una gran parte de los somalíes que viven en el extranjero estaban dispuestos a volver al país una vez que la paz y la seguridad fuesen restablecidas. “ (6)

“Se instaló una extensa red de programas y centros de seguridad social, clínicas sanitarias, cocinas colectivas y escuelas primarias para atender a gran número de refugiados, campesinos desplazados y pobres urbanos. Estas actuaciones aumentaron el apoyo popular a los ICU.” (7)

"No debemos olvidar que los así llamados islamistas han creado un sentido de estabilidad en Somalia y han promovido la educación y otros servicios sociales, mientras que los señores de la guerra mutilaban y asesinaban a civiles inocentes," declaró Ted Dagne, especialista en el Cuerno de África del Servicio de Investigaciones del Congreso (8)

En pocas semanas, los islamistas toman las principales ciudades del país. Inmediatamente, unos 300 soldados etíopes cruzan la frontera para impedir el avance de los Tribunales Islámicos. A continuación, en julio de 2006, son 8.000 los soldados etíopes que llegan a Baidoa, sede del gobierno de transición, a 245 km al NO de Mogadiscio. Poco después, los soldados etíopes en Somalia llegarán a los 15.000 efectivos.

Se forma un nuevo gobierno en Baidoa, con un exmarine norteamericano como ministro del Interior. En diciembre de 2006, la ofensiva de las tropas etíopes derrota a los islamistas, que han de abandonar Mogadiscio. La Cruz Roja denuncia que hay miles de desplazados, a causa de los combates.

“Washington aseguró que una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas reconociera el diminuto enclave del señor de la guerra de Baidoa como gobierno legítimo. Esto se llevó a cabo a pesar del hecho de que toda la existencia del TFG [gobierno de transición] dependía de un contingente de varios cientos de mercenarios etíopes financiados por los Estados Unidos. Como las tropas del ICU [islamistas] se desplazaron hacia el oeste para desalojar a Yusuf de su puesto fronterizo –que comprendía menos del 5% del país-, los Estados Unidos aumentaron su financiación al régimen dictatorial de Meles Zenawi en Etiopía para que invadiera Somalia.” (9)

“La mayor parte de periodistas, expertos y observadores independientes reconocen que sin la presencia de un apoyo ‘exterior’, principalmente la presencia de al menos 10.000 mercenarios africanos (‘mantenedores de la paz’) financiados por Estados Unidos y la UE, el régimen de Yusuf se hubiera hundido en cuestión de días, cuando no de horas. Washington cuenta con una coalición informal de clientes africanos –una especie de ‘Asociación de Hombres de Paja Subsaharianos’ (ASS, en sus siglas en ingles)- para reprimir el descontento masivo de la población somalí e impedir el retorno de los Tribunales Islámicos populares. Las Naciones Unidas declararon que no enviarían un ejército de ocupación hasta que los contingentes militares de la ‘ASS’ de la Organización para la Unidad Africana hubieran ‘pacificado’ el país.” (10)

2006-2011, el caos total

Pero la derrota de los islamistas no acalla la protesta popular contra los invasores etíopes. En enero de 2007 se producen fuertes movilizaciones en la capital contra la presencia de esas tropas. Pronto se reanudan los combates armados entre islamistas y etíopes; en marzo mueren más de 1.000 personas en Mogadiscio y 1.400.000 (la mitad de la población) han abandonado la ciudad. En abril mueren en Mogadiscio unas 300 personas en los combates; muchos cadáveres se pudren por las calles.

Por su parte, los Estados Unidos inician una serie de bombardeos, sobretodo en el sur del país, con el pretexto de matar a los terroristas de al Qaeda. En el mes de enero de 2007 y durante 5 días seguidos, los Estados Unidos lanzan sus bombas en la zona produciendo un centenar de muertos civiles.

“En dieciséis años de gobierno anárquico de los señores de la guerra, la denominada “Comunidad Internacional” no mostró nunca interés alguno por intervenir en Somalia. Sin embargo, precisamente una vez que los tribunales islámicos lograron imponer orden y estabilidad, vieron cómo el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en noviembre del año pasado y bajo instigación estadounidense, votaba la resolución 1752, que abría la puerta a la intervención etíope que les llevaba de nuevo el terror y la anarquía de los que acababan de liberarse. (11)

En marzo de 2007 llegan a Mogadiscio tropas ugandesas, unos 1.500 soldados (aunque la Unión Africana tiene previsto enviar 8.000 efectivos), con la intención de reemplazar a las tropas etíopes, a las que la población somalí odia profundamente. Los motivos de este odio los explica un funcionario de la Unión Europea, que declaraba al jefe de la delegación europea para Somalia que “fuerzas militares etíopes y somalíes en ese país pueden haber cometido crímenes de guerra y que los países donantes podrían ser considerados cómplices si no hacen nada por detenerlas. Tengo informarle que existen motivos concretos para creer que el gobierno etíope y el gobierno federal transitorio de Somalia y el comandante de la Fuerza (de mantenimiento de la paz) de la Unión Africana, posiblemente también incluyendo al Jefe de Misión de la Unión Africana y otros funcionarios de la Unión Africana han, mediante comisión u omisión, violado el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional,” (12)

Un informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU señala unos meses más tarde que "el TFG y las fuerzas etíopes han llevado a cabo rastreos casa por casa y detenciones arbitrarias. Nos han llegado informes de civiles rodeados y ejecutados, incluidos casos de hombres a los que se les ha degollado como castigo colectivo", subraya. "Estos actos barbáricos son una grave violación del Derecho Internacional Humanitario". (13)

En mayo de 2008 un informe de Amnistía Internacional indica que "las ejecuciones extrajudiciales de civiles a manos de soldados etíopes han crecido de forma marcada" (14). También se recoge el testimonio de una mujer violada tras sacarle los ojos a su hermano, de violaciones en serie y muertos degollados. Michelle Kagari, subdirectora del Programa Regional para África de Amnistía Internacional señala que “en Somalia, la población sufre homicidios, violaciones y torturas; los saqueos son un fenómeno generalizado, y se destruyen vecindarios enteros” (15). Amnistía Internacional insiste en sus escritos en que los etíopes “matan como a cabras” a la población civil somalí y documenta numerosos casos de asesinatos de somalíes por las tropas etíopes, como el de que “soldados etíopes le rajaron la garganta a un niño pequeño frente a su madre”.

El representante especial de Naciones Unidas para Somalía, Ahmedou Ould Abdalá, declarará más tarde que "está en curso un genocidio sin nombre e ignorado, que está sacrificando una generación entera". (16)

A finales de 2007, Mogadiscio es tan sólo un campo de batalla "Miles de personas están huyendo. La situación es desesperada para los civiles, debido a que ambos bandos utilizan artillería de manera indiscriminada, tal como sucedió durante los encarnizados combates de marzo pasado (…) "Una multitud enardecida incendió la comisaría de Hawlwadag, después que los milicianos islámicos la capturaran y liberaran a los presos", señala un testigo presencial. (17)

"Seis de los 17 distritos están prácticamente desiertos debido a la inseguridad y los desalojos forzados. La destrucción de casas e infraestructura es casi total", según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA). (18)

El año 2008 conoce importantes avances islamistas, con la toma de algunas ciudades importantes. Los Estados Unidos siguen con sus bombardeos sobre población civil: un periodista de AP recoge este testimonio de un niño de 13 años: "El ataque estadounidense mató a mi hermano, mi hermana y mi abuela. Somos refugiados y huimos de Mogadiscio. ¿Desde cuándo nos convertimos en terroristas?" (19). Se producen varias manifestaciones contra los bombardeos a los gritos de "Abajo el gobierno de Bush" y "Abajo sus marionetas".

A finales de 2008 la situación se hace insostenible. Un informe de Human Rights Watch dice que “Dos años de guerra sin restricciones y de violentos abusos de los derechos humanos han contribuido a generar una crisis humanitaria que empeora cada día y que no recibe las respuestas adecuadas. Desde enero de 2007, al menos 870.000 civiles han escapado del caos tan sólo de Mogadiscio, las dos terceras partes de la población de la ciudad… Las necesidades humanitarias de Somalia son enormes. Las organizaciones humanitarias estiman que más de 3,25 millones de somalíes –alrededor del 40% de la población del centro y del sur de Somalia- se encontraban ya en situación de desesperada necesidad a finales de 2008… Las milicias, que campan por sus respetos, han robado, asesinado y violado a las personas desplazadas en las carreteras del sur que van hacia Kenia. Cientos de somalíes se han ahogado este año en intentos desesperados de cruzar en bote el Golfo de Aden para llegar a Yemen.” (20)

En enero de 2009 se retiran las fuerzas etíopes, y son reemplazados por soldados de Uganda y Burundi. Estados Unidos sigue armando al gobierno somalí: desde la toma del poder por Obama, se han recibido 80 millones de toneladas en armas, pese a que los prohíben los acuerdos internacionales.

En mayo los islamistas controlan el 60% de Mogadiscio. El gobierno sólo controla una mínima parte de la capital, y ello gracias a las fuerzas extranjeras. A mediados de 2011, en medio de la mayor crisis humaitaria, los Estados Unidos reanudan los bombardeos con aviones no tripulados. En la actualidad, se ha superado el millón de muertos a consecuencia de los enfrentamientos armados desde 1990.

Las crisis humanitarias

Desde los años 80 –y especialmente desde los años 90 del siglo pasado- el sufrimiento de la población somalí no cesa. La hambruna es ya un mal crónico. Somalia vive una tragedia que dura ya dos décadas como mínimo.

En noviembre de 1998, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el país tenía 700.000 personas afectados de hambruna; ha habido 3 malas cosechas consecutivas y fuertes inundaciones en el sur por el desbordamiento de dos ríos. El país no cuenta ni con un gobierno ni con una infraestructura capaz de responder a las catástrofes naturales. Las consecuencias de estas inundaciones fueron una epidemia de malaria y diarreas hemorrágicas, con unos 1.500 muertos.

En enero de 2000, otra vez debido a inundaciones en el sur el precio del sorgo, que es la base de la alimentación de la zona, se ha disparado. Miles de personas marchan hacia el norte buscando alimento.

Al año siguiente, según la ONU, 300.000 personas en el sur del país están en riesgo de hambruna debido a la sequía y a la quiebra económica del país. La ayuda internacional tiene muchas dificultades en llegar debido a los grupos tribales armados; ha habido secuestros y asesinatos del personal de las organizaciones internacionales que llevaban la ayuda humanitaria, además de que muchas ONG han abandona do el país tras el 11S porque Somalia “es un refugio de terroristas”, según los Estados Unidos.

En septiembre de 2004, según la ONU, se llega al millón de personas en hambruna a causa de la sequía. Las necesidades financieras para dar de comer a los que nada tienen se calculan en 119 millones de dólares, pero tan sólo la ONU dispone de 35 millones. La zona más afectada es el norte y noroeste (Somaliland y Puntland); han muerto el 80% de los camellos.

En febrero de 2005, otras 500.000 personas en el sur no tienen reservas de alimentos debido a la sequía. La gente dispone del equivalente de 3 vasos diarios por persona (un 20% de la cantidad mínima recomendada por la ONU), y la temperatura supera los 40 grados. Los niños han de beber su orina. Muchos caminan hasta 70 km buscando pozos subterráneos. La muerte de los ganados está en la base de la tragedia, pues priva de alimentos y leche a los somalíes. La mayoría de la población vive de la ganadería.

2006 fue un año de recuperación. Pero desde Occidente no podían consentirlo y echaron mano del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA). “El PMA empezó a distribuir toda la ayuda de grano de años para Somalia justo en el momento en el que los campesinos somalíes llevaban sus cosechas de grano al mercado. Con miles de toneladas de grano gratis disponible, a los campesinos somalíes les resultó casi imposible vender sus cosechas y tuvieron que enfrentarse al desastre. (…) Después, en 2007, justo cuando la cosecha de grano somalí empezaba a llegar a los mercados locales, el PMA de nuevo distribuyó toda su ayuda de grano de años, solo que esta vez allí estaba el ejército etíope para protegerle. Con una sequía de cuatro años que volvía a afectar a la mayor parte de Somalia, se podría decir que el PMA ayudó a dar el tiro de gracia a la agricultura somalí.” (21)

En mayo de 2008, según la FAO, 2.6 millones de personas necesitan ayuda, es el 35% de la población; la cifra es un 40% superior a la de enero pasado. El precio de los cereales es tres veces superior al de los últimos 5 años; importaciones de trigo y maíz se han incrementado un 375% en el último año, cerca del 60% del consumo de cereales lo tienen que importar normalmente; la moneda se ha depreciado un 125% en los últimos 4 meses, lo que encarece las importaciones. La FAO necesita 18.500.000 dólares; sólo ha recogido 3.789.000 dólares.

En 2009 hay 200.000 niños desnutridos, de los que 60.000 están en peligro de muerte. En marzo de 2010, el 40% de la población depende ya de la ayuda humanitaria, pero se sabe que la mitad de la ayuda alimentaria de la ONU no llega a su destino debido sobretodo al boicot de los Estados Unidos y a las tramas de corrupción formados por grupos locales o funcionarios de la ONU. Por ejemplo, es muy sospechoso que el 80% de los contratos de transporte de la ONU se hagan con 3 contratistas somalíes únicamente. La ONU confiesa que sólo podrá alimentar a 2.5 millones de personas, lo que no llega a cubrir ni la mitad de las necesidades.

Como vemos, los Estados Unidos son los grandes culpables del fracaso de la ayuda humanitaria. Los norteamericanos imponen condiciones ridículas (por ejemplo, no pagar tasas en el trayecto) que imposibilitan el reparto de la ayuda y hacen de los alimentos un arma de guerra para condenar al hambre a las zonas –que son la mayoría del país- que apoyan a los combatientes islamistas del Shahab, el brazo armado de los Tribunales Islámicos. En febrero de 2010, el New York Times publicó un titular: “Funcionarios de la ONU atacan a EE.UU. por retener la ayuda para Somalia” (22). En 2009 la ayuda financiera de los Estados Unidos fue la mitad de la de 2008. “Cuando el representante de las Naciones Unidas Mark Bowden se quejó a los funcionarios en Washington de que estaban reteniendo los alimentos que debían llegar a Somalia, se le dijo: Eso va más allá de nuestras posibilidades. Lo que significa que las órdenes llegan desde mucho más arriba, probablemente de la Embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, la acólita más destacada del gobierno estadounidense de la “intervención militar humanitaria”, una doctrina que Rice ha distorsionado hasta la obscenidad máxima en el Cuerno de África.” (23)

En 2011 se produce un éxodo de la población hacia los campamentos de refugiados en Kenia y Etiopía. Familias enteras, con niños inclusive, llegan a estos campamentos tras 20 días de caminata. Muchos niños han muerto en las cunetas.

El campamento de Médicos Sin Fronteras en Dadaab, Kenia, recibe cada día 1.400 personas. Es el campamento más grande del mundo, pero está desbordado, pues tiene una capacidad para 90.000 personas y alberga a unas 400.000; la malnutrición y la mortalidad infantil son muy altas en los campos; el 40% de los niños del campo padece malnutrición. Se dan 3 litros de agua por persona y día, cuando el mínimo es de 20 litros; hay un mercado negro de agua. Sólo hay tiendas de campaña para el 20% de los refugiados. Otros campamentos en Kenia y Etiopía están igualmente desbordados. Según la ONU, 3 millones de somalíes viven desplazados.

Más de cien mil personas han llegado a Mogadiscio buscando algo que comer. A los problemas alimenticios hay que añadir que la capital es escenario de enfrentamientos armados: “la situación aquí es aún más crítica porque ya no sólo tienen que luchar por la sequía y el hambre sino también por la inseguridad (…) En los barrios que hemos visitado no solamente había casas deshechas, calles destrozadas, sino que todavía hay enfrentamientos y todavía hay bombas" (24)

Se dice ya que es la peor sequía en 60 años y afecta a todo el Cuerno de Africa. El 70% del ganado ha muerto. Con suerte, se recogerán la mitad de las cosechas; ello es tremendamente grave, si tenemos en cuenta que sólo el 2% del suelo somalí es cultivable. Se teme que la sequía deje a un millón de niños desnutridos en toda la región. Y el precio de los alimentos no se detiene: el precio de la leche se ha triplicado en unos meses; el precio del sorgo se ha elevado en un 240% en un año; Según fuentes de la ONU, el precio de los cereales ha subido en un año entre un 110 y un 375%.

El 10% de los niños está en riesgo de morir por inanición; hay zonas con un 11% de niños con desnutrición severa. Según la ONU, unos 29.000 niños han muerto de hambre en los últimos tres meses. Una mujer somalí, Joice Karambu, madre de una niña llamada Elisabeth declara a la prensa: “En nuestro pueblo ya no hay nada de qué comer. Nada de lluvia, nada de cosechas: ya no tenemos suficiente comida. Intento vender un poco de leña que recojo pero no es suficiente. Hace algunas semanas, Elisabeth empezó a perder mucho peso. Mírela: tiene dos años y pesa seis kilos: ¡es el peso de un niño de seis meses!” (25). En la zona sur la desnutrición aguda afecta al 50% de los niños; según Unicef unos 780.000 niños podrían morir de hambre.

Somalia necesita 1.060 millones de dólares, pero sólo han llegado o se cree que llegarán unos 429 millones. El colmo del cinismo es que Estados Unidos se ha comprometido en 45 millones de dólares para armas a los ugandeses y burundíes que mantienen al gobierno títere de Mogadiscio; y el como de los colmos es que, si miramos a un mapa de Africa, mientras en Somalia mueren de hambre, un poco más arriba y a la izquierda los Estados Unidos y la OTAN están derrochando millones de dólares cada día en masacrar al pueblo libio.

Lo que el tsunami saco a la luz

El tsunami de hace unos años desenterró la tragedia: se confirmaba que Somalia era un basurero mundial de residuos nucleares. “El tsunami no sólo había dejado en las costas de Somalia desechos normales sino también nucleares. Muchas personas de las zonas afectadas por el tsunami padecen problemas extraordinarios de salud. Según el informa de UNEP, se trata de infecciones agudas de las vías respiratorias, hemorragias intestinales, reacciones “químicas” atípicas de la piel y muertes repentinas.” (26)

A partir de los años 90 del siglo pasado, cuando Somalia se quedó sin gobierno central, “llegaban misteriosamente buques europeos a la costa de Somalia, vertiendo enormes barriles en el océano. La población de la costa empezaba a enfermar. Al principio, padecieron extrañas erupciones, nausea, y nacieron niños malformados. Entonces, después del tsunami de 2005, cientos de estos barriles vertidos y con fugas terminaron en la orilla. La gente empezó a enfermar de la radiación, y más de 300 personas murieron. Ahmedou Ould-Abdallah, el enviado de Naciones Unidas a Somalia, declara: “Alguien está vertiendo material nuclear aquí. También hay plomo, y materiales pesados, tales como cadmio y mercurio – o sea, de todo.” Se puede seguir su rastro hasta los hospitales y las fábricas europeos, y se entrega a la mafia italiana para que ésta se deshaga de ello de la manera menos costosa. Cuando pregunté a Ould-Abdallah qué hacían los gobiernos italianos para combatir esto, dijo con un suspiro: “Nada. Ni se ha limpiado, ni ha habido compensación ni prevención.”” (27)

“En la página 134 de un informe de la UNEP, cuyo título en alemán reza «Nach dem Tsunami – Erste Umwelteinschätzungen» (Después del tsunami – Primeras estimaciones para el medioambiente), se dice que Somalia es uno de los numerosos países subdesarrollados que desde los años ochenta recibió innumerables cargamentos de residuos nucleares y otros desechos tóxicos y los almacenó a lo largo de la cosa. Se contaron, entre otros, uranio, cadmio, plomo y mercurio.” (…)“ Ilaria Alpi y Miran Hrovatin, dos periodistas italianos, intentaron averiguar algo más de tales negocios. El 18 de marzo de 1994 llegaron a la ciudad somalí de Bosasso, entrevistaron a un funcionario local y el 20 de marzo de ese mismo año, tan sólo unas horas antes de que pudieran enviar telefónicamente su informe a la RAI , fueron asesinados en plena calle en Mogadiscio por un comando asesino.” (28)

El almacenaje de residuos tóxicos cuesta en Europa a 250 dólares la tonelada; en Africa sólo cuenta 2,5 dólares, cien veces menos. De esta manera, el 40% de la población padece algún tipo de cáncer.

La piratería: Los verdaderos piratas son las flotas pesqueras occidentales

Somalia tiene 3.000 km de costa y grandes bancos de pesca. Unos 300.000 barcos surcan estas aguas anualmente.

Mucho se habla de la piratería en Somalia. Pero hay que ver quiénes son los verdaderos piratas. El director del Programa de Asistencia Marítima de África del Este, Andrew Mwangura, da en el clavo cuando dice que "Los verdaderos piratas son hombres de negocios, grandes tiburones que se dedican al tráfico ilegal de armas, de humanos, que se lucran con la pesca ilegal y con el vertido de residuos en la costa somalí, y que tienen despachos en Nairobi, Mombassa, Londres y Dubai" (29). Vamos a explicarlo.

Se nos quiere hacer creer que la costa somalí está llena de piratas-pescadores al acecho de las flotas pesqueras de los países occidentales que andan por la zona. Según el informe del Grupo de Trabajo de Alta Mar (HSTF, en inglés): podemos afirmar lo siguiente:

- Que la riqueza pesquera de Somalia está siendo saqueada por las flotas pesqueras de los países más desarrollados

- Que los países ricos están vertiendo basura tóxica en la costa somalí

- Que, a modo de ejemplo, en 2005, más de 800 barcos pesqueros operaban en aguas somalíes

- Que estas flotas pesqueras extranjeras roban a Somalia una riqueza pesquera que se puede evaluar en 450 millones de dólares anuales

- Que todo ello es posible gracias a la inexistencia de un aparato de Estado en Somalia desde hace un par de décadas

El origen de la “piratería” somalí son los propios pescadores, que antes de morirse de hambre, atacaban a las flotas extranjeras que robaban la riqueza piscícola del país. Uno de estos “piratas”, Sugule Ali, declaró a la prensa occidental que “no nos consideramos bandidos del mar. Consideramos que los bandidos del mar [son] quienes pescan ilegalmente y descargan basura, y portamos armas pero en nuestros mares” (30). Más adelante, han aparecido grupos mafiosos que realmente sólo buscan el dinero del rescate (con la complicidad de conocidos grupos financieros en Gran Bretaña, por ejemplo), pero el origen y la mayor parte de esta lucha es absolutamente justa.

La ONU no ha hecho otra cosa que instar a las grandes potencias a intervenir para “defenderse de los piratas”, bendiciendo el saqueo de las riquezas somalíes. “Uno de los dirigentes piratas, Sugule Ali, dijo que su propósito era “parar la pesca ilegal y vertidos en nuestras aguas... No nos consideramos bandidos de los mares. Los bandidos son aquellos que pescan, vierten residuos y llevan armas en nuestros mares.” (31)

La otra cara del tema es que grupos mafiosos están utilizando la crisis simplemente para lucrarse. “Por una vez, [The Times] da cuenta de algo que casi nunca se menciona en cualquier historia sobre Somalia, ni en los muy escasos artículos sobre el conflicto en sí mismo, ni en las mucho más numerosas historias sobre piratería y sus efectos en la navegación comercial (un asunto de más importancia que las vidas de 10.000 seres humanos inocentes, por supuesto): el hecho de que los principales patrocinadores y financiadores de las bandas de piratas “están vinculados con el gobierno pro-occidental del país. (32)” El dinero de los rescates de los piratas es blanqueado por grupos financieros en Dubai y Emiratos Arabes, Nairobi y Mombasa; los rescates se pagan en despachos en Londres. El negocio puede ser de unos 60 millones de euros anuales.

Notas:
1) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142
2) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142
3) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142
4) ACUSAN A TROPAS ITALIANAS DE TORTURAR A SOMALIES-14/6/1997 CLARIN, ARGENTINA 140697
5) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142
6) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142
7) SISTEMA IMPERIAL: JERARQUÍAS, REDES Y CLIENTES -EL CASO DE SOMALIA-28/2/2007 REBELION, ESPAÑA 280207 -James Petras –
8) EL FRACASO DE LA CIA EN SOMALIA -12/7/2006 REBELION, ESPAÑA 120706 -Revista Amanecer
9) SISTEMA IMPERIAL: JERARQUÍAS, REDES Y CLIENTES -EL CASO DE SOMALIA-28/2/2007 REBELION, ESPAÑA 280207 -James Petras
10) SISTEMA IMPERIAL: JERARQUÍAS, REDES Y CLIENTES -EL CASO DE SOMALIA-28/2/2007 REBELION, ESPAÑA 280207 -James Petras
11) ÉSTA NO ES UNA GUERRA ENTRE ETIOPÍA Y SOMALIA-17/1/2007 REBELION, ESPAÑA 170107 Muhamad Hasan -Workers Party of Belgium
12) LA OTRA GUERRA (OCULTA) POR EL PETRÓLEO-9/5/2007 REBELION, ESPAÑA 090507 -Carl Boliche –Zmag
13) SIGUE EL CAMINO AL INFIERNO DE IRAK-22/12/2007 PUBLICO, ESPAÑA AFP/José CendónISABEL COELLO - MADRID - 22/12/2007 13:11
14) UN PAÍS FUERA DE CONTROL-7/5/2008 EL PAIS, ESPAÑA PERE RUSIÑOL - Madrid - 07/05/2008.
15) AMNISTIA RECONOCE QUE EL CAOS SE AGRAVÓ CON EL DERROCAMIENTO DE LOS ISLAMISTAS PROMOVIDO POR OCCIDENTE-14/5/2008 REBELION, ESPAÑA 140508 Amnistía Internacional.
16) NACIONES UNIDAS: DENUNCIAN UN GENOCIDIO IGNORADO EN SOMALIA-22/12/2008 ARGENPRESS 221208
17) MILES DE PERSONAS HUYEN DE MOGADISCIO POR CULPA DE LOS COMBATES-29/10/2007 LA VANGUARDIA, ESPAÑA 291007
18) SIGUE EL CAMINO AL INFIERNO DE IRAK-22/12/2007 PUBLICO, ESPAÑA AFP/José CendónISABEL COELLO - MADRID - 22/12/2007 13:11
19) PROTESTA POR BOMBARDEO ESTADOUNIDENSE-5/5/2008 GRANMA, CUBA 050508.
20) OTRA CATÁSTROFE PATROCINADA POR ESTADOS UNIDOS-25/2/2009 REBELION, ESPAÑA 250209 -Len Wengraf -Global Research
21) EL PROGRAMA MUNDIAL DE ALIMENTOS EN SOMALIA ¿ÁNGEL MISERICORDIOSO O ÁNGEL DE LA MUERTE?-REBELION, ESPAÑA 040811 Thomas Mountain –Counterpounch -
22) EE.UU. Y ETIOPIA MATAN DE HAMBRE A LOS SOMALÍES-25/7/2011 REBELION, ESPAÑA 250711 Glen Ford -Global Research .
23) ESTADOS UNIDOS EMPRENDE UNA GUERRA DE HAMBRE CONTRA SOMALIA-10/3/2010 REBELION, ESPAÑA 100310 Glen Ford -Black Agenda Report
24) MILES DE PERSONAS SE DESPLAZAN A MOGADISCIOEN BUSCA DE AYUDA HUMANITARIA-TELESUR, VENEZUELA 090811
25) LOS REFUGIADOS SOMALÍES VAN DE UN DESIERTO A OTRO-REBELION, ESPAÑA 310711 Guinguibali.
26) EL 40% DE LA POBLACIÓN PADECE CÁNCER-22/10/2008 REBELION, ESPAÑA 221008 -Vladislav Marjanovic –Talaxcala
27) NOS MIENTEN SOBRE LOS PIRATAS-22/4/2009 REBELIÓN, ESPAÑA 220409Johann Hari -Global Research
28) EL 40% DE LA POBLACIÓN PADECE CÁNCER-22/10/2008 REBELION, ESPAÑA 221008 -Vladislav Marjanovic –Talaxcala.
29) los verdaderos piratas no están en somalia, sino en despachos de nairobi, londres y dubai'";"el mundo, españa 101208 joana socías.
30) NOS MIENTEN SOBRE LOS PIRATAS-22/4/2009 REBELIÓN, ESPAÑA 220409Johann Hari -Global Research
31) NOS MIENTEN SOBRE LOS PIRATAS-22/4/2009 REBELIÓN, ESPAÑA 220409Johann Hari -Global Research
32) Estados Unidos BUSCA CONVERTIR SOMALIA EN UNA TIERRA SIN LEY-24/12/2008 REBELION, ESPAÑA 241208 Chris Floyd- Global Research

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¿Imagina el gasto de guerra de Estados Unidos?

Ángel Guerra Cabrera (especial para ARGENPRESS.info)

El gasto de los Departamentos de Defensa (DOD) y de Seguridad de la Patria (DHS) -conceptuados como presupuesto de seguridad nacional (PSN)- es casi imposible de calcular. Seguir el rastro a las partidas asignadas a ambos es difícil pues se canalizan a través de una variedad de agencias. Además, la opacidad y la ausencia de rendición de cuentas con que manejan los fondos hace difícil sacar cuentas sobre su destino hasta a los propios legisladores que los asignan. Digno de una república bananera, el DOD nunca ha sido objeto de auditoría a pesar de estar obligado a ello por ley. No han valido siquiera para conseguirlo las amenazas de legisladores, exasperados por el secretismo con que se maneja el PSN, de ponerle un tope o congelarlo.

El misterio se explica mejor al recordar que inmediatamente después del 11/s se adjetivó como antipatriótico hacer preguntas siquiera sobre el PSN. A diferencia de la primera y la segunda guerras mundiales y las de Corea y Vietnam, para costear las de Afganistán e Irak deliberadamente no se promulgó ningún impuesto. Al no existir una contribución nominal el estadounidense común no relacionaba el deterioro de su economía personal con la carga de la guerra ni se le dejaba ver que a la postre sería él quien la sufragaría. Así, los legisladores se vieron liberados de dar mayores explicaciones a sus electores. Además, la fusión de intereses entre las corporaciones mediáticas y el complejo militar industrial es tal que a la audiencia se le oculta todo dato que permita asociar la carga fiscal con el gasto militar. En las interminables discusiones de los congresistas de ambos partidos sobre la deuda estadounidense -espectáculo de teatro bufo las calificó Noam Chomsky- ese tema afloró pero no en toda su magnitud y el Tea Party introdujo en la opinión pública la mentira colosal de la insostenibilidad de los programas sociales, juego al que se prestó Obama.

No obstante, el trabajo de centros de investigación independientes con las propias cifras proporcionadas por el gobierno ha hecho posible que se tengan estimados sobre el importe aproximado del PSN. El Proyecto de Prioridades Nacionales (PPN) ofrece tres datos básicos: 5.9 billones de dólares, cifra asignada al presupuesto “base” anual del DOD desde 2000 hasta septiembre de este año. Incluye, entre otros gastos, el del arsenal nuclear -aunque también aporta a este rubro el Departamento de Energía- pero, y esto es crucial, no contempla las guerras de Afganistán e Irak. Aún sin las guerras el presupuesto anual del DOD ha crecido en el mencionado periodo de 302.9 miles de millones a 545.1 miles de millones (un 44 por ciento, ya ajustado a la inflación). Otro dato: 1.36 billones, gasto total de las guerras de Afganistán e Irak hasta septiembre de este año. Además: 636 mil millones, dato poco conocido, monto destinado a Seguridad de la Patria desde la creación de ese concepto y agencia después del 11/s. Todo esto suma casi 8 billones de dólares. ¿Llegamos ya a la cifra total?

Esos cálculos, aclaran sus autores, se basan en cifras solicitadas por el presidente y aprobadas por el Congreso. Pero un estudio de Brown University amplía correctamente la base de cálculo para las guerras de Afganistán e Irak al considerar los beneficios para veteranos, el costo de la atención a los heridos y sicológicamente traumatizados y el pago de los intereses por los préstamos, que hace ascender la cifra a 3.7 billones, 12 000 por cada estadounidense. Al añadirlo a los anteriores datos, el PSN de Washington desde 2001 nos da un total aproximado de 11 billones de dólares. Cercano al cálculo de 1.2 billones anuales del experto Chris Hellman, casi equivalente al presupuesto aprobado al DOD para 2011.

Otras cifran ilustrativas. Los beneficios para los medicamentos de prescripción a los ancianos durante diez años apenas llegan a 385 mil millones, lo que gasta el DOD en 40 meses en Irak y Afganistán. En este país proporcionar aire acondicionado a la tropa cuesta 20 mil millones al año y el sostenimiento de cada soldado en 2011 ascenderá a 694 mil dólares.

Ahora que la crisis económica, unida a su grave problema de deuda y déficit fiscal, acosa a Estados Unidos, por primera vez en años inicia un debate sobre el PSN. ¿Incluirán en el cálculo la indemnización a las familias de los muertos o heridos y la reconstrucción en serio de Irak y Afganistán?

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Brasil comienza a ‘indignarse'

Osvaldo Coggiola (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

Presentado como un modelo de estabilidad económica y política (para todo el mundo), el gobierno de Dilma Roussef ha sufrido tres crisis de gabinete en su primer semestre. No fueron menores. El primero que cayó fue Antonio Palocci, ex ministro de Economía de Lula, quien oficiaba de primer ministro con Dilma (como "jefe de la Casa Civil", cargo con estatuto ministerial).

Era también el representante del núcleo histórico del PT, y su eslabón con el capital financiero internacional. Su denuncia como corrupto (que en Brasil poco significa, pues es casi sinónimo de político) partió, por lo que parece, de fuentes oficiales. Después cayó Alfredo Nascimento, ministro de Transportes (articulador, obviamente, de monumentales esquemas de fraude) y representante en el gobierno del PR (ex Partido Liberal) -al cual pertenece el ex vicepresidente de Lula, el industrial José de Alencar. Este partido fue el núcleo burgués de la coalición frente-populista que ganó, con Lula, las elecciones presidenciales de 2002 y 2006.

Finalmente, cayó Nelson Jobim, ministro de Defensa que Dilma heredó del gobierno Lula, quien se la pasaba insultando al círculo inmediato de la Presidenta (compuesto por mujeres), y defendiendo al Ejército de las tibias políticas de "derechos humanos" del propio gobierno -llegando al extremo de declarar que en las presidenciales había votado contra Dilma, por su adversario José Serra. La broma corriente era que el gobierno de Brasil era el único en el mundo que tenía un ministro de la oposición. Lula había intentado, sin éxito, promover a Jobim como presidente del PMDB para hacerlo, después, vice de Dilma. El PMDB, el partido más reaccionario y numeroso de la "base parlamentaria" del gobierno (con el 31% de los senadores y más del 20% de los diputados, además de tener el control de 5.500 municipios), rechazó sin esfuerzo la maniobra de Lula, demostrando los límites del poder bonapartista de éste.

La interpretación mayoritaria es que hay una "deslulización" del gobierno brasileño (en los "cargos de confianza" del segundo escalón gubernamental, la proporción de los nombrados por Lula cayó del 70 al 40%). De este modo, Dilma pasaría a gobernar con su propio estilo y con su propio personal político. ¿Nace el "dilmismo"? La substituta de Palocci, Gleise Hoffman, es una burócrata sin trayectoria política, aunque para su campaña de diputada recibió el doble de las donaciones que Lula para la suya de presidente.
Para el Ministerio de Defensa, fue espectacularmente nombrado Celso Amorim, ex ministro de Relaciones Exteriores de Lula. La propaganda asegura que sería el hombre capaz de disciplinar a las Fuerzas Armadas.
Sucede que Amorim es el prototipo del "hombre de Estado", con tránsito en las "instituciones internacionales": inició su carrera bajo la dictadura militar (en 1979) como funcionario "de confianza", fue ministro del gobierno de Itamar Franco (que sucedió a Fernando Collor), fue capo de la diplomacia brasileña bajo el gobierno "neoliberal" de Fernando Henrique Cardoso, ministro en los dos mandatos de Lula y ahora con Dilma; fue afiliado al PMDB y ahora del PT. El actual ministro de Exteriores, Antonio Patriota, es un burócrata mediocre al servicio de Amorim. Las Fuerzas Armadas gozan de un programa espectacular de rearmamento, el cual incluye submarinos nucleares y una importante compra de armas a Israel, a partir del Tratado de Libre Comercio Israel/Mercosur.

La "base aliada" del PT (con el 80% de los senadores y el 75% de los diputados pro-gobierno), encabezada por el PMDB, se ha declarado alarmada por la "limpieza" ministerial promovida por Dilma, que ahora amenaza al principal ministro del PMDB, Wagner Rossi (de Agricultura, base del "agro-negocio" que ha sido la clave del boom exportador de commodities).

En este cuadro de crisis política, Lula pretende imponer sus propios candidatos en las próximas elecciones municipales. La designación de Fernando Haddad (un burócrata sin trayectoria, actual ministro de Educación) para la estratégica intendencia de San Pablo (el tercer presupuesto del país) ya está provocando una crisis con el PT paulista, que reclama elecciones internas.

La "estabilidad" económica brasileña está basada en su condición de uno de los principales receptáculos de la especulación financiera internacional: la entrada de dólares ha aumentado, de 2010 a 2011, de 25 mil millones a 69 mil millones de dólares anuales (un crecimiento cercano al 200%), lo que provocó una super-valorización del real y un déficit comercial creciente. La amortización de los intereses de la deuda pública consume el 45% del presupuesto nacional. Como respuesta al reciente hundimiento bursátil, Dilma anunció una política de ajustes y recortes que afectan con violencia a la salud, la educación, el transporte y los salarios públicos.

En el horizonte, se dibuja ya una agudización de la lucha de los trabajadores. Las huelgas de miles de obreros en los canteros de obras público-privadas (Jirau y San Antonio) han conmovido al país. El clasismo ha obtenido algunas importantes victorias en elecciones sindicales. Los núcleos sindicales nacionales más combativos (Conlutas e Intersindical), junto al Movimiento Sin Tierra (MST), han convocado a una semana de luchas con un amplio programa de reivindicaciones, del 17 al 26 de agosto, y una manifestación nacional en Brasilia el 24 de agosto.

Brasil comienza a indignarse.

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