lunes, 5 de septiembre de 2011

Los deberes de la inteligencia

Aníbal Ponce

Conferencia pronunciada en la Facultad de Ciencias Económicas de Buenos Aires, el 30 de junio de 1930, por invitación de la Agrupación Estudiantil Acción Reformista.

I. De los deberes para consigo mismo

Cuando el Renacimiento quitó al hombre moderno la tutela del dogma, lo dejó casi a ciegas con el instrumento maravilloso de su propia inteligencia. Había sido hasta entonces una partícula casi indiferenciada de una realidad más vasta y más compleja: el alma colectiva que se reflejaba en él y lo creaba. Sus opiniones y sus creencias, sus sentimientos y sus gustos, veníanle impuestas desde afuera, con una coerción tan violenta que a veces le iba en ello la vida.

El espíritu moderno hallaba, así, en sus comienzos, obstáculos sociales en cierto modo insalvables. La robusta alma feudal se prolongaba de tal modo en la entraña misma de la Edad Moderna, que aún sentimos a veces, en nuestros mismos días, su obstinada fiereza. Para ella la inteligencia no pasaba de ser un siervo más; y si le dejaba de vez en cuando una displicente libertad de niño, no se hacía esperar muy largo rato cuantas veces debía atajarla o reprimirla. El pensamiento se fue desarrollando así con una timidez que lo inhibía, y bajo la mirada vigilante de una sociedad temible ensayaba aquí o allá sus inquietos balbuceos (1).

Durante siglos, llevó en sus flancos la crueldad de un drama: el drama de quien habiéndose acercado a la verdad, no tiene el coraje de decirla o imponerla. Una carta de Buffon pone al desnudo ese dolor con un cinismo que aun hoy nos avergüenza.

“Es necesaria una religión para el pueblo -dice-. En las ciudades chicas, todo el mundo nos observa y es mejor no contrariar a nadie. En todos mis libros he puesto siempre el nombre del Creador; pero para entenderlos con exactitud, no hay más que quitar esa palabra y poner en su reemplazo la potencia de la Naturaleza. Cuando la Sorbona me llamó al orden, no tuve ninguna dificultad en darle todas las satisfacciones que pretendía. Por la misma razón, cuando caiga enfermo y sienta aproximar mi fin, no tendré inconveniente en pedir los sacramentos. Nos debemos al culto público, y aquellos que proceden de otro modo no pasan de ser unos atolondrados. No se debe chocar con las creencias populares, como lo hacían Voltaire, Diderot, Helvecio. Este último era mi amigo; recomendé muchas veces que se moderara, si me hubiera escuchado, habría sido más feliz”.

Acaban ustedes de escucharlo: para ser “feliz” la inteligencia comprendía que era necesario moderarse. Rehuyó desde entonces la verdad peligrosa, envolvió en nieblas la expresión arriesgada, cortó de raíces las inquietudes más altas. Cuando Cuvier le hablaba de sus Revoluciones del Globo, Napoleón le dijo: “Ocupaos de eso, pero no toquéis la Biblia.” No tocar la Biblia seguía siendo a comienzos del siglo XIX la primera prohibición de la inteligencia; la Biblia, no entendida en el sentido literal del libro santo, sino en la significación más amplia que comprende por igual a la Iglesia poderosa que la respalda y a la sociedad conservadora que la apoya. En la advertencia terminante del Emperador, ¿no asoma acaso el mismo espíritu prudente y cínico que dicta al naturalista sus consejos a Helvecio? Evitar complicaciones, replegarse en límites modestos, no entrar en conflicto con la autoridad: he aquí la gran “sabiduría”.

Sabiduría tímida y mezquina, a buen seguro, pero difícil de mantener no obstante la docilidad y la mansedumbre. La verdad más modesta, ¿no adquiere a veces proporciones enormes? El botánico simple que colecciona yerbas y el astrónomo despreocupado que colecciona astros, no sospechan la repercusión probable del descubrimiento humilde o del hallazgo feliz. Aun en la obediencia y el respeto la inteligencia resulta siempre un arma de dos filos: cuando Colenso descubrió que la liebre no es rumiante, ¿sospecharía ni por asomo que se le impondría en castigo la pérdida de su salario?

¿Cómo aspirar, entonces, a la limpidez de alma del investigador sincero cuando se recela a cada rato las consecuencias sociales de sus opiniones? La inteligencia de hoy, justo es decirlo, no siente como antes la brutal tutela de quien manda Pero no ha perdido del todo su vieja servidumbre. Muchas ligaduras le quedan todavía por romper, y mientras el intelectual aguarde una dádiva, aspire a un favor, cuide una prebenda, seguirá revelando todavía en la marcha insegura y en la voz cortesana el rastro profundo de la antigua humillación. La sociedad tiene hoy otras maneras, menos duras pero no menos eficaces de constreñirlo a su servicio, y bien lo saben por cierto los que tuvieron el coraje de decir la verdad sin antes haber asegurado el pan de toda su vida.

¿No surge de ahí, imperioso y preciso, el primero de los deberes? ¿No salta a los ojos como una condición tal para la inteligencia la de arrancarla a la miseria que sólo enseña a mentir y adular, afianzando su independencia con el propio trabajo, en vez de andar mendigando del Estado la soldada despreciable que le ayude a vivir? La inteligencia, en efecto, no podrá alcanzar la posesión completa sino después de haber conseguido su absoluta autonomía. La obediencia del hombre a sí mismo, que es el fundamento de la razón sin trabas, exige a su vez la única virtud que puede darle vida: el culto de la dignidad personal como norma directriz de la conducta. Nada que pueda merecer un reproche, nada que pueda significar una obsecuencia. Ahogar para eso las ambiciones mezquinas, los anhelos pequeños, el apetito de tantas cosas sin corazón ni belleza. Vigilarse por eso sin piedad, hacha en mano como quien cruza una selva. Si el camino es largo, más larga es la dicha de marchar por él.

No se aspira a vivir bajo el signo de la inteligencia sin contraer al mismo tiempo obligaciones estrictas, y porque Spinoza era un espíritu libre se creyó obligado a llevar la vida de un santo. Un pensador que sea al mismo tiempo un santo: ¿es posible concebir de otra manera los deberes de la inteligencia para consigo mismo?

II. De los deberes para con los demás

Cuando la inteligencia ha servido lealmente la verdad, sin una inconsecuencia, sin una cobardía, ¿ha cumplido por eso con todos sus deberes? La vida que la rodea y que la impregna, ¿no tendrá exigencias que ella no pueda silenciar? Ignorarlas o desdeñarlas, ¿no será desconocer su verdadero destino, mutilando a sabiendas lo mejor de su espíritu? ¿Somos seres únicamente de comprensión y reflexión teorética? Junto al pensador que fundamenta sus conceptos en la frialdad y en la crítica, ¿no vive acaso otro ser de voluntad y de acción práctica capaz de inclinarse cordialmente sobre el drama humano y compartir sus inquietudes y sus dolores?

Tanto es el empeño en separar la inteligencia de la vida que se dijera hay en ésta algún temor oculto, alguna usurpación que defender, algún gran crimen que disimular. Las sociedades a decir verdad, no han estimado jamás al pensador. Lo han considerado, y con razón, como un hereje. No le perdonan sobre todo su originalidad, porque la originalidad es una de las formas de la indisciplina. Frente a un pensador que surge, la sociedad ha seguido dos caminos: o atraerlo para domesticarlo, o perseguirlo para concluir con él. Al pensador que se somete le llegan, sin duda, los agasajos y los honores, pero la sociedad no le confía otra misión que la de aquel sacerdote a quien los hurones llevaban cada vez que salían -a la pesca: predicar a los peces para que se decidan a morder.

Respecto al pensador que no olvida sus deberes y los defiende virilmente las sociedades modernas han variado un poco en su conducta: si en un principio pareció lo mejor hacerle la vida insoportable, se resolvió después comportarse con más habilidad. Los “herejes”, tenían a veces hallazgos asombrosos: el que pasaba sus días borroneando signos sobre una pizarra encontraba una estrella al final de sus cálculos; el que se manchaba los dedos con reactivos y apestaba el aire con vapores descubría, sin saberlo, una nueva tintura para las telas. Peligrosos, sin duda, no eran, sin embargo, inútiles; y bien podía perdonárseles de buena gana el descubrimiento inservible de la estrella, por el proficuo hallazgo del teñido. La sociedad empezó a valorar así el rendimiento práctico de la inteligencia. Le creó bibliotecas, le instaló laboratorios, le regaló premios, le erigió estatuas. Pero se apresuró, naturalmente, a no dejarla salir de lo que dio en llamarle “sus dominios”.

Individuos capaces de demostrar que los gusanos no nacen de la materia corrompida o que el hombre no es el rey de la naturaleza, sino la expresión más evolucionada de un largo proceso, ¿qué consecuencias irían a extraer si en vez de consagrarse a los minerales o los fósiles les diera por volver los ojos a la organización de la ciudad y aseguraran después que la sociedad está fundada en la injusticia y la rapiña? “Un orden social que permite el examen de sus principios -ha dicho el general Cavaignac- es un orden social que está perdido”. Y así nació el sofisma del intelectual como un ser aislado y sin partido, extraño por completo a las luchas de la política, ajeno en absoluto a la vida de su mundo. Mezcla de generosidad aparente y de logrería efectiva, la soledad del intelectual no podía beneficiar sino a la burguesía. Por lo que tiene de cálculo y por lo que tiene de miedo, la teoría del intelectual ajeno a los partidos muestra, apenas se la estruja, la mezquindad inherente a la media alma burguesa. Aprovechar de él cuanto pueda representar un adelanto en la técnica, impedir en él las amenazas posibles de su mentalidad disciplinada y de su crítica sin velos.

Por pereza unos, por sequedad otros, muchos intelectuales acogieron la teoría. Les halagaba tal vez conocer en ella un homenaje de los “hombres prácticos”. Creían quizá aumentar así las proporciones de su propio decorum, y al no participar sino desde lejos en los tumultos de la plaza pública, no servir tampoco y en ninguna forma los intereses de nadie. Mas no faltó una catástrofe, uno de esos acontecimientos que estremecen el edificio social, para que el pensador solitario y el estudioso aislado descubrieran con sorpresa que no habían sido, a pesar del aislamiento y de las ínfulas, más que un episodio en la táctica de la burguesía. Colaboradores, sin saberlo, de ella iban ahora a recibir las órdenes; y Gentile remata con la camisa del fascismo su filosofía del espíritu como acto puro, y Bergson va a repetir con voz escasa las disposiciones que le entrega el estado mayor de su país.

En la trabazón de la vida moderna es inconcebible el aislamiento. Pero si no nos es dado segregarnos de los hombres y contemplarlos en un silencio altivo, no nos es posible tampoco acercarnos hasta ellos sin pasiones. Hay una hipocresía no menos interesada que la tesis del intelectual aislado, en la teoría que lo quiere tolerante e imparcial. ¿Cómo concebir la tolerancia cuando se tiene ideales? ¿Cómo desentendernos de su suerte hasta admitir en el ideal de los otros un valor por lo menos igual al de los nuestros? ¿Quién diría que ha sido capaz de trepar tan alto que ha llegado a dominar el bien y el mal, hasta verlos mezclar el curso de sus aguas? El que siente las propias ideas como siente latir la sangre en las arterias tiene de antemano dictada su actitud frente a los hombres. No puede concebir la tolerancia sino en los conflictos que le son indiferentes. Ante la terrible realidad social, ¿quién tendría el valor de déclararse indiferente? Y aun en ese caso, ¿confesar tal actitud no equivaldría más o menos a tomar una postura? En su prosa transparente -transparente a fuerza de ceñirse al cuerpo de la idea- así lo afirmó Lenin. “La indiferencia -dice- es la saciedad política. Es necesario estar repleto para mostrarse ‘indiferente’ frente a un trozo de pan. Confesar la indiferencia es confesar al mismo tiempo que se pertenece al partido de los saciados”…

La inteligencia no podría adherirse a ese partido. Su estructura misma se lo niega. Inteligencia es, sin duda, comprender, pero es también crear. La inteligencia no vive sino por el asombro. Allí donde nadie ve un problema ella conserva intacta su excitante capacidad de sorprenderse. Cada sorpresa es un acicate de su propio dinamismo, un motivo de investigaciones infinitas. Cada solución que atisba le lleva a su vez a otros problemas; muchas hipótesis se le deshacen muy pronto entre las manos, y así, de esa manera, devorándose a sí misma, asistiendo trágicamente a su propio trabajo, la inteligencia busca las soluciones que persigue. Cuando las encuentra, y las encuentra siempre, el alborozo legítimo de la reacción triunfal señala en la marcha del mundo el nacimiento de algo nuevo, tan original y tan inédito que la inteligencia adquiere en este aspecto los caracteres verdaderos de la invención.

Y ahora, digo yo, ¿un mecanismo tan sutil podría abrazar el partido de los que niegan el derecho de asombrarse? Acaso un proceso que marcha paso a paso hacia lo desconocido, criticándose a sí mismo con crueldad implacable, ¿iría a sancionar la quietud del dogma, la rutina de las tradiciones, el gozo panglosiano de los que nada esperan? ¿Cómo al encontrarse de pronto con el drama del mundo no habría de sorprenderse ante tanta miseria, ante tanta iniquidad, ante tanta injusticia? ¿No sería más bien para enrojecer de cólera por haber creído en cuantos le engañaban, en los que le alejaron alguna vez de esos dolores diciéndole que eran mentiras, en los que le distrajeron tambien diciéndole que no debía preocuparle? Buscar la solución honradamente, ¿no equivale a poner la inteligencia sobre el camino de la Revolución? ¿Quién habría de encontrarla, conformista y resignada, cuando se trata de hallar precisamente un nuevo ritmo en la historia, una nueva patética conciencia humana?

Tiene de un lado la legión siempre poderosa de sus viejos amos: la autoridad, la jerarquía, el orden; tiene del otro los aliados de siempre: la rebelión, la inquietud, la negación. El conflicto de la inteligencia y de la sociedad, ¿no es por ventura la antinomia de la negación y el orden? El orden es lo fijo, lo aceptado, lo reverenciable; la negación es la reacción contra ese orden en la esperanza de construir uno mejor. Preocupación incesante, superación continua, perfeccionamiento infinito. Mirar todo lo hecho con ojos nuevos, empinarse para ver más lejos y más alto, apoyarse sobre hoy para alcanzar mañana. Junto al pensador y al santo, el profeta y el predicador. Ya no más la inteligencia que encuentra en sí el propio gozo: ¿de qué modo comparar su placer egoísta con el estremecimiento generoso del profeta que alza una esperanza nueva, del predicador que la desparrama y la vivifica, multiplica en las almas, la enciende en los corazones?

III. La revolución de la inteligencia

La inteligencia puesta al servicio de la revolución ¿qué papel podrá tener en ella? ¿Consejera, inspiradora, guía? Las revoluciones que transforman la sociedad y desplazan la propiedad, tienen un proceso laborioso y oscuro que exige la marcha de los siglos. Pero han nacido siempre de un desacuerdo entre las instituciones y las costumbres, entre un mundo que nace y un mundo que no quiere morir. Los años y las circunstancias han ido ensanchando el desacuerdo, afirmando los contrastes, poniendo en conflicto la letra y el espíritu. Los signos de la desarmonía no son igualmente visibles para todos. Pero aquí y allá se imponen a veces con una evidencia tal que no es posible el error: la historia prepara entre el juego ciego de sus fuerzas el advenimiento inminente de una nueva realidad. A sabiendas los menos, ignorándolo
los más, todos van arrastrados por aquel empuje irresistible. Nadie puede impedirlo, contenerlo, desviarlo. Los mismos que intentan remontar su curso son pasajeros que caminan para atrás en el interior de un tren en marcha. Agentes ignorados se incorporan sin cesar de todas partes, y poco a poco entre resistencias y crujidos empieza a asomar una conciencia oscura. El destino nos hace vivir hoy una de esas horas de la historia que no se escuchan sino muy de siglo en siglo. En las confusas manifestaciones del vivir contemporáneo asoma ya un alma nueva. Elevarla a plena luz, traducirla en doctrina, encenderla en ideales, esa es la obra de la inteligencia: bajo su aliento , lo que no era hasta entonces sino sorda rebeldía, asciende ahora a Revolución. La inquietud y el descontento pueden engendrar motines; las revoluciones, en cambio, sólo estallan cuando la clase que aspira a conformar sus intereses ha ido adquiriendo en escaramuzas previas la exactitud de su rumbo y el conocimiento de sus fuerzas. El rumor de las masas que hoy despiertan en el mundo no es, por eso, el gesto de los desesperados y de los ofendidos; es la ascensión de una clase vigorosa que impone con su acción su ideología: ayer la Enciclopedia y el contrato social; hoy, el caudal de las ciencias y el pensamiento de Marx. Inspiradora, consejera y guía, la inteligencia encierra así la posibilidad de las realizaciones que sugiere o de las realizaciones que pronostica, y es bien sabido que son las notas de Marx sobre la comuna de Paris, las que habrían de dirigir, medio siglo después, las grandes líneas de la organización de los soviets.La inteligencia no se incorpora, pues, a la Revolución como quien adhiere precipitadamente a un movimiento que supone generoso. “No se es revolucionario – decía Lázaro Carnot -, se llega a serlo”. Aunque la historia se va haciendo en la conciencia de los hombres, obedecemos en el fondo a corrientes poderosas que nos mueven. Sin el estudio profundo de la realidad social, sin el conocimiento acabado de sus pensadores y de sus teóricos, sin la reflexión crítica que suprime o suple las deficiencias de una ideología, sin la madurez que sólo dan las meditaciones precozmente comenzadas , toda invocación a la revolución por resonante que sea, no pasará más allá de un gesto o de un saludo. Barnave se incorporó a la revolución el día en que la madre fue expulsada por un noble de su palco en el teatro de Grenoble. Pero no habían pasado muchos años cuando los ojos tristes de una reina en desgracia le entibiaron la fe. Un impulso lo había llevado a la revolución; otro impulso lo alejaba. Las desconfianzas del proletariado hacia los intelectuales – más exageradas que injustas – no tienen otro origen. ¿Cómo aceptar por aliados a esos estetas a lo Ruskin que sólo ven en la miseria un obstáculo a la belleza? ¿Qué pensar de esos poetas que a la manera de Baudelaire en el 48 no rehuyen el fuego de la barricada pero dirigen después y casi al mismo tiempo un periódico socialista y un periódico católico? Tantas veces engañado, tantas veces mentido, el proletariado aspira a construir con sus propias fuerzas la empresa gigantesca de su emancipación. ¿Mirará por eso con más benevolencia a los “técnicos” salidos de sus filas, dispuestos a realizar la Revolución como quien construye un puente? Ni “impulsiva” ni “técnica”, la inteligencia es la levadura indispensable de la revolución. Su apóstol más entusiasmado ¿no fue acaso un filósofo? El método con el cual renovó la economía ¿no era acaso el mismo que Feurbach y Strauss llevaban a la historia de las religiones? La misma facilidad con que el marxismo se adapta a otras disciplinas ¿no indicará que a pesar de las diferencias de los medios el intelectual encuentra en ese método la atmósfera indispensable a su inteligencia? La causa del proletariado es por eso su causa, y si para destruir puede bastar la pica, para construir es necesario la escuadra y el compás.
No ignoro la responsabilidad de lo que digo, pero sería traicionar la confianza que me trajo hasta aquí si no os dijera derechamente lo que constituye para mí el deber más urgente de la hora. La cuestión social no existe sino para los que la sufren y para los que la estudian. Os he invitado a estudiarla cordialmente, con sinceridad y con amor. Si la nobleza instintiva de la juventud os ha acercado a ella no creáis que la servís con vuestro solo entusiasmo. Adentraos sin temor en el estudio de la economía y de la historia, iniciaos sin recelo en la lectura de sus clásicos, seguid paso a paso, a través de los siglos, la marea creciente del proletariado. Si a veces la letra es árida os reconfortará saber que cada línea tiene ya en la historia una repercusión prolongada. Sólo así, por la meditación y por el estudio, podréis incorporar a vuestra personalidad la preocupación social que la anime y que la oriente. No abandonéis por eso el sector de la naturaleza o de la vida que había despertado vuestra curiosidad primera. En él encontrareis gozos intelectuales de otro orden, pero no más puros ni más hondos. Trabajadlo intensamente hasta sentir en él la alegría de haber encontrado algo nuevo; pero que el laboratorio, la biblioteca o el bufete tengan amplias ventanas siempre abiertas. Que nada de lo que ocurre afuera pueda seros extraño; que ningún tumulto pueda llegar a importunaros.
Al especialista fragmentario que fue el ideal de otro tiempo, oponed el gesantmensch contemporáneo, el “hombre-todo” de Goethe, capaz de sufrir y comprender la compleja diversidad del mundo. Sin esa sed que eleva y universaliza, que las glorias más puras os parezcan disminuidas. Ninguna vida más alta que la de Pasteur, ninguna inspiración más noble. Pero cuando le escuchamos opinar en política y en religión con las mismas opiniones de su cocinera, sentimos que aquella vida ejemplar no fue sin embargo completa, y a pesar del cariño y de la admiración un rubor nos confunde y nos humilla. No desdeñéis tampoco el arte y la belleza, ni os deslicéis a la exigencia absurda de querer socializarlos. Son la expresión de lo que hay en nosotros de más individual y merecen sin duda la devoción apasionada. Por eso también, cuando sabemos que Emerson paseaba bajo el cielo de Italia y arrastraba penosamente su fastidio por la Florencia incomparable, sentimos de igual modo una profunda pena, porque fuerza nos es reconocer que le faltaba al apóstol una cuerda en su alma. La vida sin duda no es sueño ni nostalgia, pero a pesar de su aparente despego, los poetas ayudan también al Universo a realizarsus fines (2) . La vida es acción, la vida es batalla, pero no toda es lucha y vigilia. Allá en los subsuelos del alma siempre hay un sordo rumor de voces que nos alejarían de la acción si le prestáramos oídos. Escuchémoslo sin embargo algunas veces, y aunque seamos sensibles a su engañosa armonía, que sea para nosotros como el descanso de un remero que pone el barco a vela. Los días que vivimos son de prueba. No os engañen las calmas aparentes. Hay una guerra de todos los días, de todas las horas . No es posible una paz duradera mientras subsista el capitalismo. El menor de los actos tiene así un significado preciso. Sepamos siempre para quien trabajamos. Cada desfallecimiento es un triunfo de los otros, cada inconsecuencia una traición. Seréis, pues, responsables de vuestros gestos, de vuestras actitudes, de vuestra vida. Pero si la tarea es dura, las horas no perderán por eso su alegría. ¿No estaréis acaso compensados de sobra al saberos solidarios con un algo más vasto que vuestro propio pueblo? A la visión estrecha de las doctrinas del pasado, ¿no oponéis acaso la vasta alma moderna? Renunciaréis sin duda a muchas vanidades; chocaréis muchas veces con muchas incomprensiones; las vanidades que dan los éxitos de la figuración y de la “carrera”; las incomprensiones de todos los egoístas que se instalaron en la vida como en un buen sillón. ¿Pero, qué pueden significar los sacrificios a la edad en que se tiene el orgullo de vivir la propia vida con las solas inspiraciones del porvenir y del ideal? ¿Qué pueden significar los sacrificios si al mezclaros a la vida de la época y al batallar en ella, vais sintiendo al mismo tiempo que os aumenta en tamaño el corazón?

Notas:
1) Erasmo, nada menos que Erasmo, escribía por entonces:“En cuanto a mí, no tengo inclinación a arriesgar mi vida por la verdad. No todos tenemos energía para el martirio, y si el temor me invade, imitaré a San Pedro”.
2) Marx, que admiró a Heine con entusiasmo de artista, y que había escrito en la juventud sus buenos tres cuadernos de poesías, “entendía que a los poetas había que dejarlosmarchar libremente por la vida y que no se los podía medir por el rasero de los otros hombres; no había más remedio que mimarlos un poco, si se quería que cantasen; con ellos, no valían las críticas severas.

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Un caso paradigmático

Juan Gaudenzi

Los periodistas no domesticados ni comprados tendemos a generalizar: el imperialismo, el stablishment, el gran capital, la reacción, el “nuevo orden”, el “pensamiento único”, la “globalización”, la gran prensa al servicio de las peores causas contra la humanidad.

A medida que los repetimos todos esos conceptos hacen agua. Se van vaciando de contenido. El todo termina siendo nada.

Sabemos que cada uno de ellos está cargado de puestos, nombres y apellidos; de comportamientos ilícitos, facts clandestinos, intereses inconfesables y, sobre todo cifras astronómicas, que le dan sentido a cada denominación.
El problema es que si nos ponemos a identificar, individualizar y cuantificar terminaríamos escribiendo libros (en una época en que nadie lee) y le cederíamos la última y endeble trinchera comunicacional que nos queda a los emisarios de la mentira, la desinformación y la traición.
Felizmente, a medida que la decencia y la vergüenza se esfuman se multiplican los casos paradigmáticos que nos permiten sintetizar.
He aquí uno, tomado de una columna de opinión de “El País”, de España, propiedad del grupo “Prisa” controlado, con el 57.7 ciento de las acciones, por Liberty Acquisition Holdings Corp, sociedad de un amplio colectivo de inversores de Wall Street, en su mayoría gestores de fondos alternativos, encabezados por el multimillonario norteamericano Nicolas Berggruen, hijo de un judío alemán.
“Prisa”, además, es accionista mayoritaria o participa en los directorios de:

• Diario As, periódico especializado en información deportiva.
• Cinco Días, periódico especializado en información económica.
• Progresa, filial dedicada a la producción de revistas como Cinemanía, la edición española de Rolling Stone, Gentleman, Claves y Revista 40.

Radio

• Unión Radio, filial radiofónica, donde PRISA es el accionista mayoritario 80%, (el resto del Grupo Godó) , que posee la emisora generalista Cadena SER y las radiofórmulas Los 40 Principales, M80 Radio, Cadena Dial, Máxima FM y Radio Olé, así como la emisora catalana especializada en música y deportes Ona FM.
• Grupo Latino de Radio (GLR), filial que comprende las emisoras de radio situadas fuera de España, donde Unión Radio posee el 80% del accionariado.

Cultura

• Gran Vía Musical, filial que comprende las empresas Planet Events (organización de conciertos), Nova y Lyris & Music (edición musical), GVM Colecciones (comercialización de DVD y CD), RLM Rosa Lagarrigue Management (representación y contratación artística) y MOS Merchandising On Stage (gestión de derechos de artistas y marcas de ocio y entretenimiento).1
• La Oficina del Autor, empresa que se encarga de la gestión de derechos de autor y difusión cultural.
• Editoriales
• Grupo Santillana: comprende las editoriales Santillana Educación, Santillana Formación, Richmond Publising, Alfaguara, Alfagura Infantil y Juvenil, Taurus, Aguilar, El País-Aguilar, Altea, Punto de Lectura y SUMA.

Televisión

• Grupo Prisa TV, filia televisiva a la que pertenecen : la plataforma de televisión digital vía satélite Digital+, con canales temáticos propios como Canal+ (generalista prémium), Canal+ Temáticos (cine y deportes), 40 TV y 40 Latino (música), Sportmanía (deportes), Viajar (documentales) y otros canales menores de suscripción (Golf+ y Caza y Pesca). La productora de cine era Sogecine y la empresa distribuidora dedicada a adquirir y gestionar de derechos de autor era Sogepaq, aunque debido a la estrecha relación que guardan estas empresas era usual referirse a ellas como Sogecine-Sogepaq. Actualmente forman Prisa Cine y es una de las principales distribuidoras y productoras en el territorio español. Los canales especializados en cine bajo la marca Cinemanía fueron fusionados con sus canales homólogos bajo marca Canal+ en enero de 2007, mientras que el canal de documentales Documanía fue vendido a la productora Chello Multicanal para fusionarlo con su canal homólogo Odisea en marzo de 2007.
• Plural Entertainment, productora de programas y series de televisión, documentales, cine y otros formatos en España y Estados Unidos.
• Tesela, productora independiente de cine, participada mayoritariamente por Plural Entertainment.
• Grupo Mediaset España Comunicación, donde posee el 18,3% de las acciones. Es el mayor grupo audiovisual de España y está formado por las siguientes cadenas: Telecinco, Cuatro, LaSiete, FactoríaDeFicción, Boing, Divinity y Telecinco HD. Además, Prisa TV se encarga de la gestión del canal TDT de pago de Telecinco, Canal+ Dos.
• Televisão Independente, conocida como TVI, es un canal privado que emite en Portugal, propiedad del grupo Media Capital, donde PRISA posee mas del 90% de las acciones.

Presencia en Internet

PRISACOM es la filial responsable del desarrollo y explotación de contenidos interactivos de todos los medios de PRISA.

Comercial, mercadotecnia y publicidad

• Gestión de Medios (GdM). Es la agencia publicitaria que comercializa la publicidad de los medios impresos y radiofónicos en propiedad (también de los canales musicales 40 TV y 40 Latino), así como la publicidad de los portales web de todos los medios de comunicación filiales del grupo PRISA. También gestiona la publicidad de los periódicos regionales y locales Odiel Información (Huelva), Noticias de Guipúzcoa, El Correo Gallego, Diario de Noticias de Navarra, El Adelanto de Salamanca, El Punt (Gerona), La Voz de Almería, Deia (Vizcaya), Diario de Burgos, El Diario Palentino, El Progreso (Lugo), El Correo de Andalucía, El Día de Valladolid, Menorca, Diario de Pontevedra, Jaén, El Diario de Ávila, Diario de Avisos (Tenerife), La Tribuna de Albacete, La Tribuna de Ciudad Real/Puertollano, La Tribuna de Toledo/Talavera, La Tribuna de Cuenca, La Tribuna de Guadalajara, 9 Esportiu de Catalunya, Diario de Noticias de Álava, La Crónica de León, Marbella Express y LV de Luns a Venres; de las revistas RACC, Eccus, Revista Zero, Revista Neo2 y Lonely Planet Magazine, de las televisiones autonómicas públicas Aragón TV, Canal Sur, Canal Sur 2 y TV Canaria, de las grupos internacionales SAS, KML, CNN, Ink Publishing y Media Capital; y del sitio web repsol.com.
• Prisa TV Media, filial de Prisa TV encargada de la comercialización de la publicidad de la revista y canales prémium y de pago en propiedad de Digital+ (excepto los canales musicales).
• Solomedios, filial de GdM especializada en publicidad local.

Impresión

• Dédalo Grupo Gráfico
• Grupo Santillana
• En el resto de Europa
• Grupo Media Capital, que comprende la televisión en abierto TVI; la productora de televisión NBP; la filial radiofónica Media Capital Rádio (Rádio Comercial, Rádio Clube Português, Cidade FM, Best Rock FM, M80 y Romântica FM; la filial de contenidos musicales Media Capital Entertainment que incluye la discográfica Farol Música, la filial de revistas Media Capital Edições (Lux, Lux Woman, Grazia, Maxmen, Casas de Portugal, Revista de Vinhos. Briefing, Poster y Recreio); y la productora de internet IOL (desarrollo de webs del grupo y de las webs especializadas Portugal Diário, Maisfutebol, Agência Financeira y Autoportal).
• Le Monde, diario francés de información general, donde PRISA posee un 15% de acciones.
• Presse Europe Regions, empresa cuya filial Midi Libre edita los diarios franceses regionales Midi Libre y L'Independent, donde prisa posee el 11% de acciones.

En América

• En la Argentina, opera la radio Continental y Los 40 principales.
• En Chile, es dueña del Iberoamericana Radio Chile, cadenas que concentran más del 50% de la programación nacional.
• En Colombia, es propietaria de Caracol Radio.
• En Costa Rica opera las radiofórmulas Los 40 Principales y Bésame.
• En Ecuador mantiene un convenio con el grupo Radio Centro Internacional para operar Los 40 principales.
• En Estados Unidos es propietaria de Caracol Miami, W Radio Los Ángeles y la red de contenidos radiofónicos GLR Networks.
• En México es propietaria en un 50% de Televisa Radio (grupo que conglomera radios como W Radio o Los 40 principales, controlado en otro 50% como su nombre indica por Grupo Televisa). Además, es responsable junto a Televisa de la edición mexicana de Rolling Stone.
• En Panamá opera la emisora generalista W Radio y la radiofórmula Los 40 Principales.
• En Estados Unidos, posee el 12% del canal de habla hispana por cable V-me.

Este es el ejemplo aludido:

TRIBUNA: JAVIER VALENZUELA
Una cierta Europa aprueba el examen libio

“A comienzos de este verano, los Gobiernos implicados en la operación militar en Libia, y muy en particular los de París y Londres, barruntaban que si esta se prolongaba durante el otoño podrían comenzar a dispararse las dudas y críticas en el seno de sus respectivas opiniones públicas.

Gadafi ofrecía entonces una resistencia tenaz, los rebeldes no acababan de convertirse en una fuerza militar efectiva y las acciones de la OTAN tenían que ser consensuadas por tanta gente y con tanto detalle que se convertían en escasas y poco contundentes. El campo de los opositores a esta intervención comenzaba a sonreír desdeñosamente.
Pero no ha terminado el verano de 2011, ni tan siquiera el mes de Ramadán del año 1432 de la Hégira, y la vistosa bandera roja, negra y verde de los rebeldes ondea ya en la capital libia. Desde allí, Juan Miguel Muñoz informaba ayer en este periódico: "En Trípoli la mayoría de la gente es feliz". Así que, a falta del desenlace, puede decirse que la primera intervención militar de Occidente tras el desastre de Bush en Irak se salda con un aprobado, lo que no es poco. Modesta, de "baja intensidad", ha funcionado.
El objetivo era justo: combatir a un tirano contra el que ya se había alzado su propio pueblo y que estaba aplastando la rebelión con medios militares. Y la ejecución era legal: aprobada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Tales diferencias respecto a Irak han sido cruciales, recordó el miércoles Mohamed Salem en The Guardian. La intervención en Libia no ha provocado, ni mucho menos, la indignación en el mundo árabe, y en todo el planeta, que despertó la chulesca aventura del "trío de las Azores".
Otro elemento novedoso y positivo es que el protagonismo haya sido más europeo que norteamericano. Obama, con un Estados Unidos que aún intenta salir de Irak y Afganistán, no ha asumido el liderazgo político, que ha recaído en Sarkozy, y sus fuerzas militares no se han empleado a fondo en ningún momento. Como nada iguala a la máquina de guerra estadounidense, esto ha limitado mucho la capacidad de acción de la OTAN. Pero, a trancas y barrancas, Francia y Reino Unido han hecho de esta una misión esencialmente europea, y ya iba siendo hora de que el Viejo Continente asumiera riesgos propios en la defensa de la libertad en el Mediterráneo.
Quedarán para la historia la racanería de una Alemania de mercaderes en pantuflas, y el simbólicamente valioso compromiso de un pequeño y rico país árabe, el Catar de Al Yazira.
Limitada a la acción aérea y al apoyo técnico, necesitada de permanente acuerdo entre sus protagonistas políticos y militares y muy prudente para evitar "daños colaterales", la intervención en Libia ha dado pocas hazañas bélicas, pero también, y es encomiable, no ha causado las matanzas de población civil sufridas en Irak. La misión está, pues, cumplida o casi. Cuando comenzó Gadafi estaba a punto de aplastar a sangre y fuego la capital rebelde de Bengasi; ahora él está en fuga y no han sido soldados de la OTAN sino combatientes libios los que han entrado en Trípoli.
Tras sus vacilaciones iniciales, esa mezcla de estupor ignorante y miedo burgués con que acogió el incendio democrático en el norte de África y Oriente Próximo, es saludable que Europa, o una parte de Europa, se haya arriesgado en defensa de una rebelión por la libertad y la dignidad. No es demasiado coherente pedir todo y su contrario: criticar la realpolitik europea que apoyaba a los tiranos árabes a cambio de gas y petróleo, control de la emigración y represión de los islamistas, y denostar también el que fuerzas europeas se sumen a la lucha contra uno de ellos.
No hay soluciones perfectas. Esta misión no lo ha sido, pero peor hubiera sido la pasividad que proponían en marzo esos escépticos profesionales para los que todo es complejo y por tanto lo mejor es no mojarse, esos bienintencionados que invocan el pacifismo incluso para oponerse a un intento de evitar una matanza y aquellos que en todo ven una guerra por el petróleo olvidando que en este caso era Gadafi quien garantizaba el suministro. Por no hablar de Aznar, que calificaba de "amigo" al Nerón libio en una conferencia en Nueva York.
Los derrocamientos de Ben Ali y Mubarak confirmaron a Gadafi en su idea de que el mejor modo de mantenerse en el poder era emplear la máxima brutalidad. Si hubiera triunfado, no solo la rebelión libia habría sido aplastada sino que la revolución democrática árabe habría sufrido un grave revés y el golpe para la exigua credibilidad de Europa en la escena internacional habría sido devastador.
En los últimos cinco meses, el sirio Bachar el Asad se ha parapetado en los sucesos de Libia para reprimir salvajemente las demandas democráticas en su país. Confiaba en el aguante de Gadafi y en la incapacidad internacional para plantearse nuevas misiones mientras siguiera la guerra en Libia. El déspota de Damasco ha acumulado muchas papeletas para convertirse en candidato al cuarto derrocamiento de la primavera árabe”.

¿Leyó usted bien?

En tan solo once párrafos este mercenario al servicio de los especuladores judíos de Wall Street ha provocado más daños que decenas de ráfagas disparadas con su AK-47 por un esbirro de la OTAN.

Veamos por qué:

1. Con un absoluto desprecio por la democracia y el Estado de Derecho, comienza lamentándose de que nada menos que un acto ilegal de guerra – un bombardeo a un país soberano, violatorio de los objetivos planteados por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU – haya sido motivo de consultas y debates entre muchos y que no resultara lo suficientemente rápido y devastador como para no darle tiempo a que la opinión pública de las naciones agresoras se pronunciara.
2. Pero la tranquilidad vuelve a su espíritu cuando se entera que la bandera de los traidores de su patria ondea entre las ruinas de Trípoli, “cuya población – bombardeada, aterrorizada, con los hospitales abarrotados de cadáveres pudriéndose entre los que se opera sin anestesia, hambrienta, carente de los servicios básicos – es feliz”, sostiene citando la incalificable afirmación de otro de su calaña instalado en el terreno.
3. Entonces da por “aprobada” la intervención militar europea, a la que califica de “justa”, “legal”, “modesta”, “de baja intensidad”. Si semejantes calificativos no formaran parte de una campaña propagandística a escala mundial, sería como para pensar que cuando los utilizó estaba bajo los efectos del alcohol o alguna droga alucinógena. “En un día conté 89 misiles estallando. Imaginen su ciudad que en un solo día estallan 89 misiles teledirigidos” dijo la ex congresista norteamericana Cynthia Mckinney. ¿A esto este apologista del terror llama “baja intensidad”
4. Pero no se conforma con semejante infamia. La considera “muy prudente para evitar daños colaterales". Hasta “encomiable” porque no causó las matanzas de la población civil sufridas en Irak. Y en esto tiene razón:; el 15 de abril apenas 718 muertos en la ciudad de Misrata como consecuencia de la explosión de “bombas racimo”; el martes 7 de junio solo otros 31 civiles muertos y miles de heridos. El total de víctimas civiles hasta el momento se desconoce, pero para tranquilidad de este insano no pasa de unos cuantos miles ¿Y los niños destrozados por las esquirlas? Bueno, seguramente no tantos como en ocho años de guerra en Irak.
5. Y el colmo de la barbarie lo alcanza cuando se enorgullece de que “a trancas y barrancas, Francia y Reino Unido han hecho de esta una misión esencialmente europea, y ya iba siendo hora de que el Viejo Continente asumiera riesgos propios en la defensa de la libertad en el Mediterráneo”.

¿Nadie le habrá contado que en la “guerra sucia” de América del Sur en los 70´s. y en Centroamérica en los 80´s. los mandos militares, paramilitares y de los “escuadrones de la muerte” obligaban a toda la tropa a sus órdenes a participar por igual en torturas, asesinatos y descuartizamientos para que nadie se considerara inocente?

Washington no necesitó que nadie se lo contara. Fue el principal artífice y responsable de la contrainsurgencia.

La misma metodología, a escala nacional, es la que acaba de aplicar en Europa contra Libia. “En el Atlántico Norte no hay más inocentes” (los “mercaderes en pantuflas”, como este sujeto llama a los alemanes, tal vez fueron los únicos en advertirlo).

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¿Pueden los medios no ser actores políticos?

Alberto Maldonado (especial para ARGENPRESS.info)

Todos los días y a toda hora, los medios de comunicación son vehículos del pensamiento humano. Y son vehículos además de puntos de vista concretos y de intereses también concretos. Y esta característica los identifica en el mundo de todos los tiempos. Por lo dicho, no es cuestión de “proponer” que los medios (especialmente comerciales o privados) dejen de ser actores políticos, como lo propone uno de los tantos invitados de la gran prensa sipiana: el señor Daniel Santoro, nada menos que “periodista investigador” del diario Clarín de Buenos Aires.

Para comenzar –y como no tengo ningún deseo de contradecir al señor Santoro- estimo que una relación muy sintética de lo que acaba de pasar en Libia y la conducta de las redes mundiales y la prensa que yo llamo sipiana, son más que suficientes (decidoras) de que lo que propone el mencionado señor es un imposible físico, algo así como pretender demostrar la cuadratura del círculo.

Todo comenzó con lo que la misma prensa sipiana lo calificó de “la primavera árabe”. De pronto, Túnez y Egipto (dos países milenarios) se acordaron que tenían unos gobiernos sempiternos (30 – 40 años) Rápidamente, la señora Clinton (que las oficia de Secretaria de Estado del premio adelantado de la paz, Obama) pidió (ordenó) que, vistas las manifestaciones más que multitudinarias, esos gobiernos deberían dar paso a una transformación “pero ordenada y pacífica”.

El dictador de Túnez prefirió desparecer de inmediato y entregar el poder a sus propios aliados. El de Egipto pretendió aguantar hasta que fue detenido con su familia y sometido a juicio. Entregó el poder a una junta militar afín. Y que se haya sabido, ni en Túnez peor en Egipto, se ha dado paso a ninguna transformación popular. De manera que las manifestaciones fueron “acalladas” sin que cambie nada.

Pero entonces, la inteligencia del gran imperio y de los imperitos (Estados Unidos y algunos países europeos) se dio cuenta que habían otros países de la región (Medio Oriente) que también tenían gobiernos a perpetuidad; y que estos gobiernos, a más de “infieles” (para Occidente) eran un estigma para cualquier país que se defina de “libre y democrático” Un líder árabe dijo en una entrevista radial que no conocía de país alguno árabe que sea “democrático y libre” al estilo de las democracias representativas. Y añadió: “por tradición y por costumbre, los gobiernos árabes y musulmanes son, o satrapías, o monarquías”

Sea lo que fuere, lo cierto es que rápidamente los servicios de inteligencia del imperio y los imperitos se dieron cuenta que entre los gobiernos indóciles, que llevaban años en el poder, estaban dos; Libia, con Muhamar el Gadaffi; y Siria, con Assad hijo. Y decidieron, de acuerdo a la geopolítica, “transferir” la primavera árabe a estos dos países, antes de que les vuelen a gobiernos “tan libres y democráticos” como los de Arabia Saudita, Bahrem, Jordania, Emiratos Árabes, etc. De paso, salían de dos gobiernos indóciles y petroleros a pesar de que, según el NYT y otros periódicos gringos, la CIA y otras agencias de inteligencia europeas, habían tenido contactos y habían decidido las políticas de Libia.

Así fue como, de pronto, la primavera árabe saltó a Libia, un paisito del norte de África, de unos 7 millones de habitantes, lleno de petróleo y de agua dulce, que comienza a escasear en el mundo entero. Y como por arte de magia, aparecieron unos rebeldes (parecían mercenarios) que se tomaron una ciudad “libiana” (Bengasi) y que le disparaban todos los días, desde unas camionetas armadas, a no se supo nunca a quién. Y el llamado Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ni corto ni perezoso, adoptó una resolución a favor de los rebeldes libios y se acordó que en la vieja Europa había una OTAN que hacía tiempo no tenía nada qué hacer, puesto que la guerra fría terminó hace 20 años.

Con la “oportuna” abstención de Rusia y China, el mundo vio que el mismísimo Consejo de Seguridad mundial adoptaba una resolución “humanitaria” (los bombardeos) contra un país que registraba uno de los índices más altos de bienestar, en la eterna y desprotegida África. Y decidieron bloquearla y bombardearla, aunque en un acto de piedad sin límites, decidió no ocuparla militarmente, labor que la dejaron a los rebeldes libios o quienes hacían sus veces. Así comenzó este nuevo drama mundial que, desde luego, durará mucho tiempo y costará muchas vidas de inocentes.

¿Cuál el papel de la gran prensa sipiana mundial? El planeta recordará, por ejemplo, que los primeros días de la aparición de los tales rebeldes en Bengasi y del apoyo “logístico” (criminal) de los propios Estados Unidos y de su carnal OTAN, las agencias informativas del imperio, especialmente a través de la televisión, comenzaron a “informar” que Libia era un hervidero de manifestaciones contra “el malo” de Gadaffi y sus allegados. Llegaron a transmitir que solo en Trípoli (la capital) numerosas manifestaciones “rebeldes” habían sido neutralizadas a sangre y fuego; y que los cadáveres de miles de manifestantes podían verse por doquier.

Una red televisiva del tercer mundo (TELESUR) preocupada por la situación y sin quererlo expresamente, echó a perder la mentira imperial, dicha y asegurada en el mundo entero por los medios sipianos. Un equipo de esta red (presente en unos países latinoamericanos y que solo se transmite en español) llegó sin problemas a Trípoli y “descubrió” una ciudad en paz y tranquilidad. No había vestigio alguno de un muerto, peor de miles. Y las únicas manifestaciones que vieron fue a favor del “malvado” Gadaffi.

Desde luego, las agencias informativas occidentales no se desmintieron: simple y llanamente tuvieron que reconocer que unos “rebeldes” (mercenarios) sostenían una guerra contra las tropas gubernamentales y que la “piadosa” OTAN había comenzado sus “bombardeos humanitarios” contra las fuerzas gadafistas. Desde luego, Francia, Inglaterra y hasta Berlusconi (Italia) reconocieron rápidamente a una Comisión Nacional de Transición (CNT) y justificaron sus bombardeos (cerca de 20.000 en seis meses) que comenzaron a causar más víctimas que las que se le acusa, en decenas de años, al señor Gadaffi.

Solo la OTAN (con bombarderos americanos y tecnología de punta) reconoció que hasta junio habían autorizados 14.500 incursiones contra blancos militares del dictador. Entre esos blancos estuvieron una hija y tres nietos del dictador.

Hasta que, a fines de marzo, los Estados Unidos y la OTAN, más los rebeldes (que cada día se parecían más a mercenarios españoles, ingleses, franceses, latinoamericanos) lograron que la rebelión llegara Trípoli. Y los medios masivos, (especialmente la televisión) comenzaron a pasar unos videos en los que se ven a los mismos carniceros que comenzaron la batalla en Bengasi, pero esta vez disparando sus armas a enemigos inexistentes. Después, se supo que los “milicianos rebeldes” masacraron a todo aquel que parecía haber sido un gobiernista cualquiera.

Finalmente -a lo que voy- sin ningún pudor, las grandes agencias informativas y sus clientes mediáticos no dijeron ni media palabra sobre estos crímenes y se dedicaron a pasar imágenes de una mujer que había sido maltratada por una nuera de Gadaffi. Y, como suele ocurrir en los videos del imperio, esperan que Gadaffi y sus leales caigan cuanto antes. Y que el infiel sea ahorcado, como lo hicieron con el malo de Hussein, en IRAK.

Traigo a colación estos episodios porque el poder mediático occidental, nuevamente, ha quedado al descubierto; más bien dicho, ha decidido quitarse el antifaz de “independiente libre y democrático” y ha tomado partido por el sistema neoliberal, que es, al fin, al que ellos deben su vida y su suerte.

Alguien le hará caso al señor Santoro, que vino a decirnos que los medios de comunicación (del sistema) no deben tomar partido y deben tratar de ser testimoniales, investigativos. Para la gente que no sabe, tengo que recordar que el diario Clarín, de Buenos Aires (para el que el señor Santoro trabaja desde hace años) es uno de los medios que apoyaron decididamente a la Junta Militar, que en menos de 8 años de dictadura feroz, asesinó o desapareció a 30.000 argentinos y argentinas. Y que familias “muy distinguidas” se robaron criaturas de mujeres jóvenes que fueron asesinadas en las tétricas casas de represión que abrieron los militares argentinos

En nuestros países, el antifaz de independientes libres y democráticos, como que se está cayendo a pedazos. Todos los días y a toda hora, tergiversan, manipulan y mienten. Y, siguiendo instrucciones precisas de la SIP-CIA “ignoran informativamente” cualquier noticia que vaya a fortalecer al malo de Correa y su revolución ciudadana. En Estados Unidos, esta práctica como que es muy común y frecuente en los medios norteamericanos que están bajo la égida y amparo de apenas 10 enormes transnacionales de la comunicación.

Para no ir muy lejos, mientras en Guayaquil se desarrollaba un foro periodístico de investigación (al que fue invitado el señor Santoro) en Quito se daba una asamblea de agencias informativas del continente. El Comercio de Quito y El Universo de Guayaquil, más informativos de la televisión comercial, dieron información profusa a la reunión de Guayaquil pero ni una palabra, menos críticas al sistema, que si se dieron en Quito.

Por eso preguntamos: ¿es posible que los medios del sistema dejen de ser partidos políticos y se sujeten solamente a la investigación y al testimonio?

Alberto Maldonado es periodista.

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Estado, mercado o democracia

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Cristina Fernández de Kirchner al recibir a los cancilleres de la Unasur y Asia del Este subrayó que hay que “encontrar nuevos paradigmas que permitan el equilibrio entre el Estado y el mercado (1)”.

Para la presidenta de la Argentina es satisfactorio “recibir a todas las delegaciones en un momento muy especial del mundo y de la región, que ha tenido un fuerte crecimiento durante los últimos años, que vemos con luces y sombras a partir de una crisis que nos viene de afuera, en donde fracasaron los viejos paradigmas (1)”.

Es verdad: América Latina creció “durante los últimos años”; sin embargo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala que el 32,1 % de los latinoamericanos sobreviven empobrecidos. Son 198 millones de personas que ni el Estado ni el mercado logran sacar de la indigencia cotidiana e indignante (7).

La pretensión de “equilibrar Estado y mercado” es falaz y enredante; semejante a un fetichismo (trans) burgués que oculta las relaciones de poder y los conflictos sociales.

La teoría política viene bien en estos casos para desmitificar asertos propagandísticos.

Cristina Fernández de Kirchner también aseveró frente a cancilleres y funcionarios: “Hay millones que esperan en todo el planeta que sus gobernantes ejerzan liderazgos que los saquen de la miseria y pobreza (1)”.

¿Presidentes sacando a los pueblos de la pobreza? ¿Y quiénes los empobrecieron? Tal vez Fernández piense como Joseph Schumpeter: “Solamente significa que la gente tiene la oportunidad de aceptar o rechazar los hombres que la gobernará (2)”.

Desde 1983 hasta nuestros días hay una disyuntiva que confunde: Estado o mercado. Y Atilio Borón es claro: “Por eso el dilema neoliberal no es entre Estado y mercado, sino entre democracia y mercado (…) Más democracia implica, necesariamente, menos capitalismo (2)”.

No hay equilibrio posible entre Estado y mercado, Sra. Presidenta. El capitalismo siempre los tuvo como aliados y complementarios.

La mitología K aspira a presentarse como progresista y novedosa aunque –en efecto- nunca se aleja de los intereses de la plutocracia y sus gerentes.

La psicóloga Laura Capella es categórica: “El imaginario del Estado moderno, entonces, es que éste surge como síntesis y superación de los intereses “particulares”. Pero Marx revela la verdad oculta tras todo esto: y es que el Estado es el instrumento de intereses sumamente particulares, los de la clase dominante. Del mismo modo que la “igualdad” política oculta la profunda desigualdad económica y social que hay entre los sujetos. Será Marx quien con sus formulaciones acerca del Fetichismo de las mercancías y fundamentalmente con la teoría de la plusvalía desnude ése real de la política, que el concepto de salario escamotea. El Estado capitalista, a través de su ideología (según la perspectiva marxista) o por la determinación de su discurso (según la formalización lacaniana) produce su propia cultura, su propia “psicología colectiva”, su propio sujeto (3)”.

De ahí- me parece- que Juan C. Gardella y Norberto puedan aportarnos con sus visiones desde las Ciencias Jurídicas. Gardella sostiene que los Derechos Humanos “constituyen procesos de desalineación, es decir, tendencias a superar las diferentes formas de extrañamiento que tienen lugar en los diferentes ámbitos de la realidad humana y de la vida social (3)”. Para Olivares “la impunidad conquistada no solamente implica falta de castigo a los culpables (del Proceso de Reorganización Nacional), sino que contiene una profunda significación cultural, estratégica: crear la conciencia de que no existe otra alternativa que la de adecuarse o resignarse a lo que el poder nos ofrece como “posible”, como “sensato y razonable (…) Creo que lo nuevo será gestar un movimiento de derechos humanos que, en primer lugar, parta de la definición de que la lucha por los derechos humanos esté vinculada a la lucha anticapitalista. Hoy el pensamiento que más fuerte campea en el movimiento de derechos humanos plantea como horizonte un capitalismo menos voraz, un poco más retocado, menos salvaje, más distributivo. Nosotros decimos que esto vuelve a ser un límite y la posibilidad de un nuevo fracaso. Queremos que el movimiento de derechos humanos tenga claramente una vocación anticapitalista (4)”.

Son dos Carlos, Mangone y Del Frade, a quienes escuché alguna vez expresar que el gran capital acumuló más dinero y negociados con la “democracia post `83” que con la última dictadura cívico militar.

Página 12 publicó recientemente: “Las empresas que cotizan en la Bolsa local acumularon una ganancia neta de 10.120 millones de pesos durante el segundo trimestre del año, que representa una suba del 18 por ciento respecto de igual período de 2010, según un informe elaborado por el Instituto Argentino de Mercados de Capitales (IAMC). La muestra se compone de 72 firmas. Medido en dólares, “el resultado neto fue positivo en 2494 millones, con un incremento interanual del 12,8 por ciento”, señala el estudio (5)”.

72 empresas ganaron en el país 10.120 millones de pesos en tres meses del 2011 mientras el salario mínimo, vital y móvil alcanza $ 2.300. En Rosario la canasta familiar mensual según el Centro de Estudios Sociales y Acción Comunitaria (Cesyac) es de 5.443 pesos (6).

72 empresas ganaron 112 millones de pesos por día mientras 12,2 millones de argentinos según el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (Ipypp) perviven empobrecidos (8).

72 empresas ganaron 4,68 millones de pesos por hora mientras “7 de cada 10 chicos que nacieron en la Argentina en los últimos cuatro años terminaron engrosando las cifras de la indigencia en el país (8)”.

Extraño equilibrio entre Estado y mercado, Sra. Presidenta…

Es interesante lo que escribió Aníbal D’auría: “Por el contrario, la unidad desde arriba (desde Dios al mundo; desde el Estado a la sociedad) es una ficción reaccionaria que conspira contra el progreso y el desarrollo de la humanidad. La única realidad de la religión son los sacerdotes; la única realidad del Estado son los gobernantes y los privilegiados; y siempre, los sacerdotes, los gobernantes y los privilegiados terminan siendo obstáculos para la evolución y el desarrollo de los pueblos (9)”.

En definitiva: entre tanta falacia política oficial cuasi criminal…la democracia debe parir de entre la opresión capitalista y globalizante. Sé que es fácil decirlo. Pero es una tarea indispensable.

La democracia no precisa líderes sino pueblos protagonistas de sus destinos.

Entre demasiada y perversas mentiras: va este breve apunte de teoría política libertaria.

Que sirva para algo.

Notas:
1) Cristina llama a “encontrar nuevos paradigmas que permitan el equilibrio entre el Estado y el mercado”. Télam. 24-08-2011
2) Citado en Estado, capitalismo y democracia en América Latina. Atilio Borón. Clacso. 2003.
3) El psicoanalista: sus prácticas. De un ¿Qué hacer? a un quehacer. Un seminario electivo, de DDHH, como práctica de subjetivación. Laura Capella y Amalia Buzaglo. 20-04-2006
4) La democracia entre preguntas. Entrevista a Norberto Olivares. 20-12-08
5) Otro buen año para firmas lideres. 24-08-2011
6) Una familia rosarina necesita 5.443 pesos para vivir. Rosario3.com. 16-08-2011
7) Pobreza, la asignatura pendiente en Latinoamérica. Argenpress. 29-03-2011
8) Prevén mayor incremento de los niveles de pobreza. La Capital. 22-04-2011
9) Citado en El anarquismo frente al derecho. Lecturas sobre propiedad, familia, Estado y justicia. Grupo de estudio sobre el anarquismo. Utopía libertaria. Noviembre 2007.

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De aumentos, sonrisas y patrimonios

Hugo "Cachorro" Godoy

Sonriente ante las cámaras, como siempre, días pasados la presidente de la Nación, Cristina Fernández -rodeada de amigos que iban desde el empresario y vicepresidente de la UIA Funes de Rioja, hasta funcionarios del Gobierno como Amado Boudou y Carlos Tomada, pasando por dirigentes sindicales como Hugo Yasky y Hugo Moyano-, anunció el aumento del 25% en el Salario Mínimo, Vital y Móvil.

De igual manera, alrededor de dos semanas atrás había anunciado un aumento del 16% para los jubilados, lo que llevaba la mínima en la Argentina al valor de $1.499. O sea, apenas unos puntos más del 60% del valor del Salario Mínimo que se acaba de anunciar de $2.300.

Llaman la atención las risas y la alegría de este club de amigos cuando uno se pone a analizar cual es el nivel de necesidades que tenemos los trabajadores. Hoy el valor de una canasta básica, como ya hemos dicho en reiteradas oportunidades, oscila entre los 5.500 y los 5.700 pesos, bien lejos de estos valores.

Pero mucho más lejos aún de estos valores -y a medida que avanzamos en el análisis, seguramente el gesto de los bien pensantes empezará a endurecerse-, están los niveles que de manera impúdica, desde la Presidente de la Nación y sus ministros, informan sobre el crecimiento de sus riquezas.

En el caso de la autoridad máxima del ANSES, Diego Bossio, su patrimonio creció en un año y medio un 144%. Lejos del 25% de aumento del Salario Mínimo, o del 16% de la segunda cuota de aumento de los jubilados; mucho más lejos si comparamos el valor de lo que cobra un jubilado, la mayoría de ellos –prácticamente el 80%- $1.479, con el más de un millón que posee declarado, creciendo exponencialmente en niveles superiores al 100%, en un año y medio este funcionario; y más lejos aún del $1.466.000 que posee el ministro de economía Amado Boudou, quien en un año incrementó sus riquezas en un 65%.

Por otro lado, hacia fines del mes de agosto, el diputado Claudio Lozano denunció públicamente en un extenso y rico análisis de la situación de la ANSES, cómo el Gobierno utiliza los bienes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (o sea el superávit que se nutre fundamentalmente con aportes de los trabajadores activos y jubilados) revelando que han desaparecido de la contabilidad de este Fondo de Garantías 4.200 millones cuando fueron trasferidos de las AFJP a la ANSES reestatizado.

Que grave contraste ¿no?... entre estas realidades: el Fondo de Garantía y Sustentabilidad de la ANSES que crece, pero es utilizado para otros fines que no son el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores jubilados, mientras crece también el enriquecimiento de los funcionarios en sus bienes. Y sin embargo, la Presidenta de la Nación nos quiere hacer creer que con $1.479 de jubilación debemos estar felices.

Este grave claroscuro nos lleva necesariamente a reflexionar, porque ya ni siquiera hay doble discurso. Se trata de explicarnos en nuestra propia cara que los recursos del Estado se utilizan de manera equitativa, cuando en realidad ni los $1479 de la Jubilación Mínima, ni los $2300 del Salario Mínimo, alcanzan para atender las necesidades económicas y sociales de nuestros grupos familiares. Pero además, están muy lejos de las posibilidades reales que hay en nuestro país para que esos ingresos sean mejorados.

A las pruebas me remito: si con un simple manejo contable, el Gobierno hace desaparecer de la ANSES 4.200 millones de pesos, si de manera impúdica los funcionarios declaran crecimientos patrimoniales que por año superan el 65% y en algunos casos el 140%, se demuestra una vez más que riqueza en nuestro país hay. A esos funcionarios y a esa claque de amigos debería darle vergüenza que esa riqueza que se genera en el país, producto del sacrificio de la mayoría de nuestros argentinos, siga concentrándose en muy pocas manos.

Mientras nos quieren convencer con sonrisas dibujadas para el flash, que no dan cuenta de las verdaderas necesidades de nuestro pueblo y las posibilidades concretas que hoy nuestra Nación tiene para terminar con la pobreza, que sigue siendo un mal que nos avergüenza a todos.

Hugo "Cachorro" Godoy es Secretario General de la Agrupación Germán Abdala de la CTA de la provincia de Buenos Aires.

Foto: Argentina - La presidenta Cristina Fernández posa junto al titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, antes de la cena por el Día de la Industria, realizada en la muestra Tecnópolis. Los acompañan la ministra de Industria, Débora Giorgi, y el secretario general de la CGT, Hugo Moyano. / Fuente: Presidencia de la Nación

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Un debate necesario: La (in)seguridad y las fuerzas de seguridad

Claudio Pandolfi (PRENSA DE FRENTE)

El caso de Candela Rodríguez, instalado masivamente a través de la acción de los grandes medios de prensa, ha vuelto a poner en discusión, en sus inicios, el tema de la (in)seguridad. Digo en “sus inicios”, porque parecería ser, con el correr de los días, que las causas del secuestro y homicidio de Candela nada tendrían que ver con la (in)seguridad de la cual podríamos ser víctimas cualquiera de nosotros, sino más bien con “supuestas” vinculaciones con el crimen organizado de parte de uno o varios familiares de la niña.

No es mi idea hacer un análisis del caso ni sumar o restar hipótesis al mismo, sino, más bien, centrarme en las cuestiones de la (in)seguridad que cada tanto vuelven a escena, sobre todo ante casos impactantes donde las víctimas son masivamente difundidas por los medios.

Diversas respuestas o propuestas se exponen a fin de terminar con el flagelo de la (in)seguridad desde un número diverso de actores que van desde la política, las fuerzas de seguridad (obviamente), víctimas devenidos en expertos con títulos universitarios falsos hasta artistas (sic) o divas televisivas que salen a pedir pena de muerte entre programa y programa.

Mirando la problemática desde el ángulo del derecho penal y las fuerzas de seguridad uno podría empezar por descartar algunas propuestas haciendo una selección desde distintos puntos de vista.

Propuestas de “mano dura” vs propuestas de la autodenominada “izquierda revolucionaria”

Desde la ideología se podría se señalar que la llamada “mano dura” recae sobre los más pobres, marginados y excluidos; a la vez que resulta ser un mecanismo de control social implementado como respuesta a la crisis que provoca la política neoliberal, etc, etc.1

Pero además, como dato objetivo, se podría agregar que, allí donde se ha implementado, poco o nulo resultado positivo se ha alcanzado con ella, sino más bien todo lo contrario.

En Estados Unidos la mayoría de los estados que profesan y practican las políticas de “mano dura” son aquellos que más alta tasa de delito tienen, incluso, para reafirmar la hipótesis, aquellos estados que implementan la pena de muerte son algunos de los que presentan las tasas más altas de homicidio.2

En Centroamérica países como Guatemala, Honduras 3y El Salvador 4 han implementado políticas de “super mano dura” sin por ello haber logrado bajar la tasa de delito, que por cierto son de las más altas de la región.

En nuestro país durante los primeros años de la década se llevaron adelante reformas en el mismo sentido a partir de casos mediáticamente resonantes de secuestros extorsivos seguidos de muerte.

Así apareció el falso ingeniero Blumberg encabezando reformas penales que tenían el único, y confeso, objetivo de aumentar las penas para lograr la desaparición física de aquel que hubiere cometido algún delito.

El fracaso de esa política esta demostrado por sus mismos exponentes que, luego de haber logrado durante el 2004 aumentar las penas con la promesa de la solución automática, hoy vuelven a aparecer proponiendo la misma falsa solución.

Hace años que el Estado viene aumentado las penas para una amplia gama de delitos y no obstante la tasa de dichos delitos no baja, ergo la solución propuesta no es tal.

En el lado ideológico opuesto, por otra parte, no encontramos propuestas en relación a la (in)seguridad mucho más alentadoras o susceptibles de visualizar como reales y practicables.

Más allá de una “confusión” inicial del Partido Obrero, que allá por el 2004 marchó junto a Blumberg 5, las propuestas de la autodenominada “izquierda revolucionaria” giran alrededor de frases o consignas similares: “sindicalización de la policía”; ”elección directa de los comisarios”; “disolución de las fuerzas de seguridad”; “seguridad en manos de las asambleas populares”.

Vale decir que ninguna de estas “propuestas” pasan de la formulación de la consigna en si misma, o al menos quien esto escribe no ha podido encontrar tales fundamentaciones. Y más de alguna simpatía por la definición teórica, no parece muy factible implementarlas en forma practica el día de hoy.

Las sindicalización de la policía no se ha mostrado como solución en si misma, basta ver el ejemplo de Estados Unidos donde los sindicatos actúan para proteger la corporación y la violencia policial y no a la ciudanía. O el ejemplo de Brasil, cuya policía sindicalizada se encuentra entre las más violentas de la región, a la par de presentar las tasas más altas de homicidio por habitante y la cifra más alta de homicidios de la región desde el 2000 en adelante 6.

Por otra parte a ello habrá de agregarse que en nuestro país quienes impulsan la sindicalización desde adentro de las mismas fuerzas de seguridad resultan ser aquellos vinculados a bajas y exoneraciones producto de sus vinculaciones con la corrupción, el narcotráfico y el gatillo fácil, que pretenden utilizar la organización para mantener privilegios e impunidad.

La propuesta no resulta seductora

La “elección directa de los comisarios” no parece ser una solución si tenemos en cuenta que la votación directa es una forma de elegir y no una propuesta política en si misma. Además habrá de tenerse en cuenta que, “por lo general”, resultan electos aquellos que alcanzan mayor número de votos y no lo contrario.

Como nos dejaría la elección directa de los comisarios ante el 50,5% de votos del Oficialismo, o el 12% de votos del duhaldismo? Pero además quienes serían los candidatos de la “izquierda revolucionaria” y las fuerzas progresistas: ¿Altamira?, ¿Cristian Castillo?, ¿De Genaro?, ¿Pino?¿Podría seriamente alguno de nosotros, hoy, asumir el mando de las fuerzas de seguridad en forma directa?

Y les pido por favor que respondamos honestamente y no como algunos compañeros del FAR me han dicho: “que si el Che asumió como ministro de economía de Cuba sin saber nada del tema, cualquiera de nosotros podría asumir el mando de las fuerzas de seguridad”, ello porque nuestra situación política de hoy no se asemeja en nada a la Cuba revolucionaria de 1959, pero además porque, esencialmente, ninguno de nosotros se asemeja a “Che”.

La “disolución de las fuerzas de seguridad” no parece posible hoy en día, ni nunca lo ha sido en la historia de la humanidad.En todo proceso revolucionario las fuerzas de seguridad del sistema no han sido disueltas sino derrotadas militarmente y reemplazadas por nuevas fuerzas de seguridad. Y parecería ser, sin ánimo de resultar pesimista, que estamos lejos de esas posibilidades.

La otra opción política “no violenta” podría ser, como alguna vez dijo un candidato a presidente de una fuerza trostkista en discursos de campaña, ir hasta la comisaría y decirle a los policías que entreguen sus armas y se vayan a sus casas, para ser reemplazados por el pueblo organizado.

Sinceramente no me imagino esa escena, no ya el pueblo organizado, sino, donde la policía deje amablemente sus armas sobre el escritorio, la gorra en el perchero y se vaya a su casa en búsqueda de una nueva vida.

Por último la variable de que la seguridad quede en manos de las “asambleas populares” requiere, al menos, que tales asambleas tengan poder suficiente para disolver las fuerzas de seguridad, y capacidad para llevar adelante la lucha contra el delito organizado, esto es: narcotráfico, trata de personas, robo automotor, secuestros extorsivos, etc.

Y volviendo requerir la sinceridad de todos nosotros: ¿Quién se ve seriamente llevando adelante esa tarea el día de hoy?

Entonces ¿Que hacer?

En principio debemos luchar por la implementación de una política criminal democrática cuyo punto de partida y de llegada debe ser: la dignidad humana, en todo el sentido y extensión de la palabra para todos los actores involucrados en el conflicto, que se extiende incluso, a personas involucradas en su microentorno familiar, económico y social.

En función de ello debemos bregar porque la política criminal no sea exclusiva del Estado, ni siquiera de los funcionarios políticos, y mucho menos de sus fuerzas de seguridad, o de un sector de la sociedad, generalmente el económicamente dominante.

Es tarea de las fuerzas democráticas abrir canales a fin de que el ciudadano común pueda participar en la elaboración de la política criminal estando atento a la regulación que del conflicto social hace el sistema punitivo, y a la vez generar mecanismos de control popular y depuración de las fuerzas de seguridad.

No debe caber duda que esta política criminal no puede estar aislada de otras políticas de índole social, económica, cultural y educativa del Estado frente al conflicto social. Debemos asumir que la solución al problema del delito se encuentra estrechamente vinculada a la democratización de la sociedad y a la distribución equitativa de las riquezas, la privación relativa de la que nos hablan Lea y Young 7.

Por ello resulta evidente que no habrá disminución real de la tasa de delitos sino se atacan las causas de fondo que lo generan. Por ello “…Los investigadores de WOLA insisten en que, en lugar de emplear técnicas represivas, los gobiernos lograrían mucho más si atacaran el problema desde sus raíces sociales, que incluyen desintegración familiar, fracaso escolar y falta de programas para atraer a la niñez y la juventud a actividades sanas, como el deporte o el voluntariado…” 8.

Para la izquierda latinoamericana el delito ó la propuesta frente al delito se ha transformado en un nuevo desafió, sin dudas no se puede seguir negando su existencia o subestimando el problema, pero tampoco se puede responder desde las posturas tradicionales que hacen del que delinque un supuesto “rebelde” que lucha contra el sistema basados en la errada creencia de que los delitos contra la propiedad están orientados contra la burguesía 9 o con fraseología seudorevolucionaria vacía de posibilidades de implementación real.

Basta recorrer las barriadas pobres del conurbano bonaerense para darse cuenta que “el delito de la clase trabajadora es realmente un problema para la clase trabajadora” 10.

Existe la necesidad de formular propuestas eficaces para disminuir el impacto social de la delincuencia formuladas desde una posición de clase, “…ver al delito como uno de los problemas a tratar en primer término…” y tener “…un política sobre el delito, una política que reconozca tanto que las raíces del delito se encuentran en las contradicciones del sistema capitalista como que es necesario enfrentarlo sin recurrir al estado autoritario de los conservadores”, a la par que se requiere una política real para controlar, limitar y modificar el accionar y la composición de las fuerzas de seguridad y del sistema represivo en su totalidad.

Ese es el desafió, en teoría no parece tan difícil, en la practica seguramente nos obligara a enfrentarnos a nuestros propios fantasmas de “izquierda”.

Queda claro que la cuestión no nos permite seguir esperando, en algún momento debemos asumir la responsabilidad ó correr el riesgo de que sean los propios sectores populares los que reclamen la “mano dura” que hoy enarbola la derecha, mientras celebran la llegada de las fuerzas de seguridad a las barriadas populares.

Claudio Pandolfi es abogado y Secretario de Derechos Humanos del Colegio de Abogados de Lomas de Zamora, Candidato magister de Derechos Humanos de la UNLA.

Notas
1.Ver autores como Garland, Pavarini, Melossi, Wacquant, Zaffaroni, etc
“los doce estados norteamericanos que no aplican la pena de muerte tienen igual o menor cantidad de homicidios que los estados donde sí se la utiliza, según estadísticas gubernamentales. Esto indica que la amenaza de ser condenado a muerte no disuade a los delincuentes…”
2.“…diez de los doce estados en los que no se aplica la pena capital tienen tasas de homicidio más bajas que el promedio nacional. Y por otro lado, la mitad de los estados en los que la pena de muerte sí está en vigencia tiene un índice de homicidios por encima del promedio nacional…” Raymond Bonner y Ford Fessenden, del New York Times.
3.En un artículo publicado en el Diario Prensa Libre de Guatemala el día 16 de abril de 2007, su autora Dina Fernandez expone algunos datos precisos para tener en cuenta: “…El ex presidente Ricardo Maduro ganó las elecciones en Honduras prometiendo “mano dura” contra las maras o pandillas que sembraban el terror en Tegucigalpa y San Pedro Sula...”, “…El presidente Elías Antonio Saca, de El Salvador, quiso superar a su vecino, y llegó al poder bajo el lema de “super mano dura”.
4.“…El Salvador tiene uno de los índices mayores de criminalidad de la región. Aplicó en los últimos años la mano dura, y después, como no funcionó, la “super mano dura”. No hay cambios mayores. Tiene 12 homicidios y 500 asaltos a mano armada por día…”Bernardo Kliksberg, asesor del PNUD para América Latina, publicado en el Diario Clarín el día 22 de noviembre de 2006
5.Reclamando el aumento de las penas para diversos delitos, el aumento del horario de la jornada de trabajo de los empleados judiciales, entre otros reclamos establecidos en el famoso petitorio impulsado por el falso ingeniero.
6.39380 homicidios dolosos en 2009 frente a 2303 en Argentina, 1130 en Bolivia, 15817 en Colombia según el informe 2011 del Observatorio de Seguridad Ciudadana de la OEA.
7.Lea-Young. “¿Qué hacer con la ley y el orden?. Editores del puerto. Buenos Aires, Argentina. 2001
8. Estudio publicado por la Oficina de Washington para América Latina -WOLA, por sus siglas en inglés- en 2007
9. No se registran casos en que los denominados “pibes chorros” (sectores marginales salidos de las clases populares) hayan atacado la propiedad de la gran burguesía, o de las grandes transnacionales, o de los bancos, sino que por el contrario han víctimizado a sus propios vecinos de barriadas pobres, por lo general trabajadores que habían acabado de percibir sus salarios, jubilados que salían del banco habiendo cobrado una miserable jubilación o remiseros que hacían un viaje por unos pocos pesos.
10.Lea- Young. Obra citada

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Argentina: Sobre la reforma de la Ley de Trata

ARTEMISA

La Campaña abolicionista 'Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución', lanzó un comunicado de apoyo a las reformas aprobadas en el Senado sobre la Ley de Trata; en el que también señala algunos puntos pendientes. Lo reproducimos.

Después de varios años de lucha, cuestionando la definición de trata de personas del Protocolo de Palermo (2000) primero y luego su plasmación en la ley 26364 desde su media sanción en el Senado de la Nación a fines de 2007, esa misma Cámara ha sancionado su reforma, recogiendo algunas de las propuestas más importantes de organizaciones y movimientos sociales, aunque hay otras que merecerían ser tenidas en cuenta cuando el proyecto llegue a la Cámara de Diputados.

Se han eliminado los medios comisivos que requerían probar la falta de consentimiento de la víctima, tanto en relación al delito de trata de personas, como a los de proxenetismo (promover o facilitar la prostitución) y rufianismo (explotar la prostitución de otra persona). De esta manera, se ha superado la distinción entre formas legítimas e ilegítimas de proxenetismo, rufianismo y trata de personas y, de ser confirmada esta media sanción por la Cámara de Diputados de la Nación y ser promulgada por el Poder Ejecutivo, todo proxeneta, rufián o tratante merecerá sanción penal.

De esta manera se produce una mayor adecuación de nuestro derecho interno a las convenciones internacionales de derechos humanos, especialmente el Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena (UN , 1949, ratificado por nuestro país), que ha sido expresamente mencionado en la discusión parlamentaria entre los fundamentos de la reforma, así como la Convención por la eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer (UN 1979, que forma parte del bloque de constitucionalidad, conforme artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional).

Asimismo, se ha incorporado en al artículo 140 (delito de servidumbre), la esclavitud, el trabajo forzado y el matrimonio servil y se han ampliado los fines de explotación del delito de trata de personas, conforme el artículo 2º de la ley 26364.

En materia de asistencia a las víctimas, también se han registrado avances. En primer lugar porque se incluyen, no sólo las víctimas de trata, sino asimismo las de explotación, es decir todas aquellas afectadas por los delitos que el artículo 2º de la ley 26364 define como fines de la trata de personas. En segundo lugar, porque los derechos de las víctimas trascienden la mera asistencia y se dirigen a garantizar la restitución de sus derechos sociales, económicos y culturales. En tercer lugar, porque se establece un Comité Ejecutivo para la lucha contra la Trata y Explotación de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas para el cumplimiento de estos objetivos.

Sin embargo, han quedado en el camino algunas aspiraciones que consideramos de suma importancia, entre ellas y principalmente la inclusión en el Código Penal de una figura similar, aunque con adecuaciones, a la que hoy contempla el artículo 17 de la ley 12331, es decir la penalización de quienes regenteen, administren o sostengan prostíbulos, bajo cualquier denominación.

Esto reviste particular interés en un momento en que la justicia ha puesto en entredicho la constitucionalidad de esta disposición. Debemos tener en cuenta que los prostíbulos son lugares en que suelen encontrarse las víctimas de trata y explotación sexual.

Por otra parte consideramos que existe una incongruencia –que también se encuentra en el Código Penal actual- en establecer penas menores para los delitos de proxenetismo y rufianismo (en los que la explotación ya se ha consumado), que para el delito de trata de personas, que es en realidad de resultado anticipado, ya que las acciones que lo configuran son delictivas sólo en la medida en que existe un fin de explotación, es decir, es lo que se hace antes de que la explotación se consume y dirigido a lograr la misma. En el proxenetismo y rufianismo la figura simple tiene una pena de 4 a 6 años, mientas que en el de trata de personas la pena es de 4 a 8 años y en el de servidumbre de 4 a 15 años.

Asimismo, es necesario avanzar aún más en los derechos económicos sociales y culturales de las víctimas, así como en la necesidad de cuestionar el papel del prostituyente ('cliente') como actor indispensable en la explotación sexual y la trata de personas, desalentando la demanda como una forma de prevención de estos delitos.

Por último, consideramos importante prever la existencia de delegaciones del Comité Ejecutivo en todas las provincias del país (como en el caso del INADI o del Ministerio de Trabajo, por ejemplo), ya que no se puede dejar librada la atención de las mismas a los convenios que se realicen con las provincias, si se quiere garantizar una atención igualitaria y eficaz, en atención que estas últimas tienen recursos disímiles.

Celebramos los avances de esta reforma que tuvo media sanción del Senado de la Nación y esperamos que Diputados incluya lo que falta, sin volver atrás en lo ya conseguido.

Colectivas convocantes de la Campaña Abolicionista: 'Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución':Atem '25 de noviembre', Red No a La Trata, Seminario de DDHH con perspectiva de género-Fac. de F y L – UBA, CATW-Argentina, Feministas en Acción, , Mujeres del periódico El Espejo, Mujerío- programa de radio, Maestría y especialización en Estudios de Familia- UNSAM, Mujeres Libres, Taller permanente de la Mujer-Librería de Mujeres, AMMAR CAPITAL - Asoc. de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos, Mujeres de las Orillas, Des-pegar vínculos sin violencia, Fundación Agenda de las Mujeres, Las lilith – feministas de Tucumán, CLADEM Tucumán, Feministas independientes.

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Argentina: Datos del censo 2010. Chaco sigue a la cabeza del analfabetismo en el país

CHACO DIA POR DIA

Son más de 46 mil personas mayores de diez años que no saben leer ni escribir. Con un 5,5% de analfabetismo, la provincia está muy por encima del promedio nacional que quedó en 1,92%. Chaco bajó 2,5 puntos porcentuales en relación al censo de 2001.

Los datos definitivos del censo nacional 2010, que acaban de ser difundidos por el Indec, confirman al Chaco como la provincia con mayor población analfabeta del país, con un 5,5% de habitantes mayores de diez años que no sabe leer ni escribir, muy por encima del promedio nacional del 1,92%. Muy cerca quedaron Corrientes y Misiones.

En el Chaco se relevó durante el censo del año pasado un total de 46.732 analfabetos (22.440 varones y 24.292 mujeres), sobre una población de 852.752 personas mayores de 10 años. La provincia es seguida en población analfabeta por Corrientes (4,27 %), Misiones (4,1%), Formosa (4,08%) y Santiago del Estero (3,99%). Los menores niveles de analfabetismo se dan en la Ciudad de Buenos Aires (0,5%), Tierra del Fuego (0,7%) y la Provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 39% de la población del país (1,4%).

Como sucedió en el censo 2001, el Chaco quedó a la cabeza del analfabetismo en el país. Diez años atrás, se registró un 8% de población analfabeta, donde se detectó un total de 59.416 analfabetos (28.391 varones y 31.025 mujeres), sobre una población mayor de 10 años de 744.237 personas (340.715 varones y 344.106 mujeres).

De todos modos, cabe destacar la constante reducción en los índices de analfabetismo en la provincia como así también en las regiones del NEA Y NOA. Desde 1991, donde la provincia registraba un 11% de analfabetos, este porcentual viene cayendo dos puntos y medio cada diez años. Entre 2001 y 2010, se registraron 13 mil analfabetos menos.

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Argentina: Actividad de topadoras en "El Hoyo"

BIODIVERSIDADLA

El 9 de agosto, el MOCASE (Movimiento Campesino de Santiago del Estero) comunica que topadoras comenzaron a trabajar en la comunidad de "El Hoyo", departamento Moreno. El conflicto se originó el 1º de mayo, cuando una banda armada, presumiblemente contratada por un empresario de origen cordobés, intentó desalojar a más de sesenta familias lugareñas, hiriendo a un comunero durante la balacera.

Diálogo con Miguel Almaraz (19), miembro del MOCASE.

P: ¿Cómo entra en escena este empresario cordobés que les disputa los campos? ¿Cuál es el estado de la posesión de la tierra entre los campesinos de "El Hoyo"?

R: El ingreso del empresario con su banda armada se da en mayo, en un lugar que había sido alambrado por la comunidad. Los muchachos de nuestra comunidad siguen laburando y constantemente reciben amenazas de esta banda. El 5 de mayo hieren a un compañero (véase "Un campesino baleado por grupo armado"). El único derecho que tenemos en cuanto a la cuestión legal es la posesión: venimos viviendo hace más de seis generaciones, mucho más de doscientos años. Papeles no tenemos, ni títulos del campo. Somos sesenta y tres familias, aproximadamente quinientos habitantes, y la cantidad de hectáreas que están en conflicto son unas 3000 ha: bosques que han sido cuidados generación tras generación.

P: Ahora ha comenzado a desmontar el lugar para iniciar la producción de ganado...

R: No sabemos cuáles son los objetivos, pero se supone que es soja. Hay un dique a menos de 40 km de los terrenos en conflicto, el dique Figueroa. Hay una gran inversión sobre ese dique; va a ser muy favorable para la producción sin duda y, justamente, coincide con que muchos terrenos alrededor del dique han entrado en conflicto.

P: Este grupo de personas armadas, ¿es el mismo que viene operando en las comunidades de "Pozo del Castaño", "El Simbolar" y "La Overa" (véase Ataque con armas de fuego en "La Overa")?

R: Tienen nexos de articulación, no sabemos exactamente si son los mismos. Creo que hay toda una cadena de empresarios que han sistematizado toda esta mafia. Se la podría llamar así porque los sistemas judiciales no responden a los conflictos de tierras, responden al sector empresarial. No hay justicia.

P: Durante los últimos doce meses se registraron denuncias del MOCASE por ataques armados en los departamentos Figueroa, Moreno y Alberdi. Es decir, este grupo estaría interviniendo en todo el noreste provincial. ¿Siempre al servicio de distintos particulares?

R: Sí, eso es lo que hacen, responder a firmas empresariales como custodia privada. Pero cuando va la Justicia dicen que son simples peones, que son simples obreros que están alambrando. Nunca dicen que son una custodia privada.

P: Donde hay un conflicto de posesión de tierras actúan como contratistas armados...

R: Cuando van los pobladores de las comunidades, se presentan y muestran las armas; dicen que no se pueden meter en el terreno porque se ha comprado. Pero cuando van instituciones como la policía u oficiales de justicia a corroborar los hechos, nunca se presentan como una guardia armada, sino que dicen: "Somos simples obreros que estamos para alambrar y hacer picadas".

P: ¿Y existen actualmente miembros de la banda destacados en todos esos lugares? ¿Cuál ha sido a la fecha la respuesta que ha tenido la Justicia?

R: Nunca se encuentran pruebas porque ni siquiera se especifica el terreno de los hechos. Las pruebas nos las piden a nosotros; de las denuncias que hemos hecho no recibimos ninguna respuesta. En la mayoría de los casos, cuando el sector empresarial denuncia hay un campesino detenido, hay un campesino perseguido, un campesino prófugo. Sin embargo, cuando las denuncias se hacen desde el sector campesino no pasa nada. Se ha llegado al extremo de apuntar con armas de fuego a niños que venían de la escuela, de seis o siete años, amenazándolos de muerte.

P: ¿Cómo conviven las familias de campesinos con esta gente? ¿Cuántos comuneros han resultado heridos por su accionar?

R: Una de las cosas que predomina en las comunidades campesinas es la paz, la tranquilidad. Es algo que se pierde cuando pasa esto; se anda perseguido, intranquilo, sin saber qué te puede pasar de un día a otro. En la comunidad nuestra uno solo ha resultado herido; en las vecinas, históricamente ha habido muertes por los conflictos de tierra. La comunidad ahora está alejada del terreno; incluso los caminos son poco transitables. Los primeros días atacaban a la gente con armas, y la gente ha empezado a tener miedo y no transita mucho el camino. Hay topadoras que han destrozado 2 km de una picada de 50 m de ancho. Si vamos, van a sacar las armas... Ahora no las están mostrando por la cantidad de denuncias.

Producido por el Observatorio de Conflictos por los Recursos Naturales (OCRN) en alianza con Acción por la Biodiversidad.

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Millonarias pérdidas para Bolivia por enclaustramiento marítimo

PL

El enclaustramiento marítimo trajo a Bolivia desde 1970 a la fecha más de 30 mil millones de dólares de pérdidas económicas, confirmó un estudio publicado hoy en el diario Cambio.

El matutino, que cita al analista Rodrigo Burgoa, señala que investigaciones realizadas por la Corporación Andina de Fomento (CAF), los países sin acceso al mar pierden entre dos y tres por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), por el aspecto de sus exportaciones.

En una guerra de 1879, las tropas chilenas arrebataron a Bolivia unos 400 kilómetros de costa y 120 kilómetros cuadrados de territorio.

En el tratado de 1904, Chile se comprometió a permitir el libre tránsito de Bolivia por los puertos al Pacífico.

El país solicitó ejercer ese derecho hace seis años (por el puerto de Iquique), pero fue ignorado, según reportó el director de la Dirección de Reivindicaciones Marítima (Diremar), Rubén Saavedra.

"La administración de estos puertos fue privatizada por Chile, y el concesionario privado periódicamente modifica las tarifas portuarias, lo que implica un perjuicio cada vez mayor para las empresas bolivianas", agregó el funcionario.

Para Burgoa, se debe sumar a las pérdidas en el PIB las riquezas que había en el lugar como guano, salitre y otros recursos naturales.

Burgoa aseguró que Bolivia puede usar el puerto de Ilo -ratificado el año pasado por Perú- para exportar los productos nacionales.

El pasado 23 de marzo, en el acto central por la conmemoración de los 132 años de la pérdida del acceso marítimo, el presidente Evo Morales anunció que su país acudirá a los tribunales y organismos internacionales para cumplir su demanda, pero sin abandonar el diálogo.

Por ello, el Ejecutivo dispuso la creación de la Dirección de Estrategia Marítima, entidad encargada de viabilizar los trámites correspondientes.

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