viernes, 9 de septiembre de 2011

León Rozitchner, la filosofía como lucha y confrontación

Néstor Kohan (especial para ARGENPRESS.info)

Lo extrañaremos. León Rozitchner (1924-2011) acaba de fallecer. La muerte, hecho vital que en su presencia desnuda se torna irreversible, de ninguna manera nos debe condenar al silencio. Al contrario. Combatirla (al menos para quienes no creemos en un “más allá”) implica mantener viva la memoria, los afectos, los recuerdos. Y, en la medida en que se puede, socializarlos y compartirlos en comunidad.

Lo confieso. Me fastidia profundamente escribir estas líneas. Las escribo desde el enojo y la incomodidad. Y me molesta profundamente tener que ir escribiendo ante las muertes sucesivas de José Luis Mangieri, de David Viñas y de otros compañeros que hemos querido y de los cuales hemos aprendido mucho a lo largo de años. Pero siento que ellos se merecen que los recuerdos no queden en la intimidad ni prisioneros de las conversaciones privadas. También siento que todos ellos, y León como uno de los más destacados y brillantes, no se merecen morir atrapados en las telarañas pegajosas del progresismo políticamente correcto que los va recolectando y enhebrando en un collar, uno a uno y con paciencia, como si fueran “trofeos”, intentando fagocitarlos. Neutralizarlos. Deglutirlos. Degradarlos. Edulcorarlos. Aplaudirlos y homenajearlos, quitándoles su sentido revulsivo, disminuyendo al máximo de lo posible la polémica y la incomodidad que siempre generaron en vida. Finalmente, incorporarlos a la sociedad oficial. Una manera sutil y paradójica de nombrarlos para callarlos. Iluminarlos con una luz tenue para que terminen opacados y desdibujados, fuera de foco. Darles el micrófono, quizás por última vez, para que su música suene suavecita y con sordina, ya sin molestar a nadie. Sin joder.

¡A ellos! ¡A Viñas! ¡A Mangieri! ¡Ahora a Rozitchner! Intelectuales rebeldes e iconoclastas que toda su vida sacaron los pies del plato, patearon el tablero y el panal de abejas. Que toda la vida marcharon a contramano, remando para el lado opuesto de lo que se considera “normal” y esperable. A ellos, que vieron a sus amigos desaparecer y morir destripados en la tortura (en el caso de Viñas incluso a parte de su propia familia). ¡A ellos! Exiliados. Desperdigados por el mundo. Luego olvidados. Más tarde regresados como parias —con la retirada ordenada de los militares tras la derrota en Malvinas—, a un país donde permanecieron marginales, excluidos sistemáticamente por los circuitos mediocres que han dirigido la Academia argentina hasta hoy, apenas tolerados por una cultura política seudo pluralista que nunca terminó de tragarlos. Y ahora que se mueren…, el aplauso fácil. El guiño fuera de tiempo. La infaltable corona de flores. El ingreso al panteón pomposo de muertos sagrados, prestigiosos y bienpensantes.
¡No! ¡Por favor, no con León Rozitchner! León se merece algo distinto.

Lejos del panteón y la hagiografía

Algunas de sus hagiografías periodísticas dan pena. No tanto por la muerte de León que ya entristece de por sí, sino por el modo en que lo homenajean.

¿Así qué León Rozitchner apoyó en su última época a Cristina Kirchner? Bien. ¿Y entonces?

No se puede ser tan mezquino ni tener una mirada tan pequeña a la hora de hacer un balance de toda una obra y una persona que intervino en nuestra cultura política durante medio siglo.

León también defendió a Enrique Gorriarán Merlo y a los guerrilleros de La Tablada —esos «demonios subversivos» y «delincuentes terroristas»— exigiendo su libertad cuando estaban presos, mientras todo el progresismo miraba para el costado o directamente propugnaba que los guerrilleros se pudrieran en la cárcel para escarmentarlos (a ellos y a todo el movimiento popular, particularmente a la juventud). ¿Y?

¿A cual de estos gestos políticos se reduce León Rozitchner? ¡Por favor!

El progresismo criollo tiene patas cortas. Es demasiado miope, manipulador, electorero y sobre todo cortoplacista. León les queda grande, demasiado grande. No nos cabe la menor duda. León les queda grande.

Por lo menos el León Rozitchner vivo, de carne y hueso, afecto y pensamiento, que nosotros conocimos. Quizás haya muchas maneras de aproximarse a su obra y a su personalidad. Pero al menos, el León que nosotros tuvimos la oportunidad de tratar y de querer excede largamente la hagiografía oficial. Expreso esta opinión CON TODO RESPETO y sin el ánimo de ofender a mis amigos y amigas que se sienten representados por el kirchnerismo (que no son pocos). Pero si alguna enseñanza nos dejó León es que no hay que callarse la boca ni hacerse el desentendido para evitar los conflictos y recibir a cambio las sonrisas del poder.

La filosofía contra la Academia (no sólo la de Platón)

“León… el gran filósofo”. Sí, es innegablemente cierto. Eso es y eso fue León. Preguntémonos entonces cómo lo trató la carrera de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires donde, previsiblemente, este pensador debería haber desarrollado su saber y formado a las nuevas generaciones.

Quizás nos equivocamos, pero hasta donde tenemos noticias, desde 1983 hasta hoy —casi tres décadas—, León dictó solamente un seminario en la Carrera de Filosofía de la UBA. Apenas un seminario marginal de tres meses a lo largo de casi tres décadas. Allí, en escasas clases, expuso su lectura de Clausewitz, incorporada a su libro Perón entre la sangre y el tiempo (Lo insconsciente y la política) (1985).

En ese ámbito filosófico —su lugar por definición— era despreciado, y me animaría a decir temido, por la mayor parte del claustro profesoral. Un elenco “pluralista” que participó con todo fervor apoyando al general Videla en el Congreso de Filosofía de 1980. Luego fueron alfonsinistas vehementes y cruzados de la UCR. Más tarde, acompañaron entusiastas las reformas educativas del PJ de Menem y Duhalde y el radicalismo de Shuberoff. Hoy seguramente se dividen entre kirchneristas y partidarios de Lilita Carrió (de esa carrera salieron varios diputados y senadores que todavía ocupan cargos importantes). O sea… siempre nadaron con las corrientes oficiales del momento. Se acomodaron invariablemente con el poder de turno. Siempre le guiñaron un ojo a la voz de mando, girando puntillosa y sistemáticamente hacia donde calienta el sol. A cambio, un puestito institucional y un buen sueldito, como corresponde, como debe ser. ¿La argentinidad al palo?

Todo lo contrario de León. Por eso lo detestaban y no le permitieron dar regularmente clases de filosofía ni lo invitaron a compartir su saber en alguna cátedra a lo largo de tres décadas de “democracia”, desde que regresó de su exilio en Venezuela, al concluir la dictadura militar.

Pero si el clan filosófico profesoral lo detestaba, el estudiantado lo tenía como un personaje mítico, respetado y admirado (aunque no siempre conocido en profundidad).

Lamentablemente, por la edad, no llegué a tiempo a la carrera de filosofía para cursar ese único e histórico seminario que León dictó a su regreso del exilio. Sin embargo nos vinculamos con él, no sólo por la lectura de sus libros sino también cuando la comisión evaluadora del CONICET le rechazó un informe de investigación, allá por 1993, en tiempos del «primer mundo» menemista. Al desaprobar a León Rozitchner, pretendían humillarlo, como si fuera un estudiante ignorante, cuando él les podía dar clases a todos sus evaluadores.

Un grupo de jóvenes rebeldes, militantes de las diversas tribus marxistas, nos solidarizamos con León y lo defendimos ante sus censores. Publicamos su extensa respuesta y su encendida denuncia en la revista Dialéktica (Nº3/4, octubre de 1993, pp. 31-57), en el mismo número que denunciábamos a la mayoría de nuestros profesores por participar junto al general Videla de un congreso «filosófico» en plena dictadura militar. Allí publicamos no sólo su respuesta sino también su trabajo “Filosofía y terror”, escrito en el exilio venezolano durante 1980, el mismo año del congreso «filosófico» de Videla.

León alentó esa iniciativa juvenil entusiasmado y vino personalmente a la Facultad a apoyarnos ante las amenazas recibidas junto con las madres de plaza de mayo, también conmovidas por la denuncia que hacíamos de esa connivencia con la dictadura militar de las autoridades (súbitamente convertidas en “democráticas”) de la UBA.

Fiel a su estilo, a la hora de presentar en sociedad ese número histórico de la revista Dialéktica que tanto revuelo institucional generó en tiempos de Menem-Duhalde-Shuberoff, León nos provocó —le encantaba provocar—. “Ustedes escriben su revista con «k», muy al estilo griego, para quedar bien con sus profesores”. Era una típica boutade, en el contexto de una denuncia, amenazas, juicios, etc. León se divertía en medio del estudiantado rebelde. El eco que no encontraba entre esa intelectualidad sumisa y complaciente, siempre dispuesta al aplauso bienpensante con las diversas y sucesivas administraciones de la Casa Rosada, se contrapesaba con el estudiando que lo rodeaba buscando en sus consejos “la voz de la experiencia” y una manera auténtica de vivir la filosofía, a contramano del poder. Eso explica, entre otras razones, porqué apoyamos, años más tarde, su candidatura a rector de la Universidad de Buenos Aires.

Sí, León se divertía entre los estudiantes, pero no quería seguidores, no anhelaba séquitos, no buscaba círculos de chupamedias sumisos que lo aplaudieran, sino gente joven que le discutiera y se tomara en serio sus libros. Por eso nos acercaba sus manuscritos para recibir críticas y, lo que más le gustaba, polemizar. De allí en adelante se estrechó el vínculo, que nunca se reducía a lo intelectual. León era una persona muy afectiva. Irónico y también conflictivo, pero fundamentalmente muy afectivo, todo al mismo tiempo. Al igual que José Luis Mangieri —quizás por ser parte de esa misma generación—, León siempre preguntaba por la familia, por la pareja, si teníamos o no trabajo para comer. No se quedaba únicamente en “los grandes debates intelectuales” sino que ejercía el humanismo de la amistad cotidiana y se preocupaba por las personas de carne y hueso.

Luego de Dialéktica nos volvimos a encontrar en las sucesivas Cátedras Che Guevara (que fuimos haciendo, primero en la UBA, luego en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, más tarde en el Hotel Bauen recuperado, etc., etc.). León siempre venía, cada vez que lo invitábamos. No fallaba. Se podía quejar, protestaba, refunfuñaba por las causas más diversas, pero no fallaba nunca. Participó también en nuestro seminario sobre El Capital, donde expuso su crítica a Para leer «El Capital» de Louis Althusser. En varias ediciones del libro que hicimos recogiendo las clases de ese seminario sobre Marx, publicamos el análisis crítico de Rozitchner sobre el libro de Louis Althusser: L’avenir dure longtemps [Paris, IMEC, 1992 y 2007](“El futuro tarda mucho en llegar”, sería su traducción libre, o quizás “El futuro existe desde hace mucho tiempo”, o “Lo por venir viene desde antaño”, o más simple y directo: “El porvenir dura mucho tiempo”. Louis Althusser: El porvenir el largo. Bs.As., Ediciones Destino, 1993]. Una
crítica que prolongaba su impugnación de toda la escuela estructuralista (de Althusser a Marta Harnecker) y su “olvido del sujeto” que ya está presente desde el prólogo mismo a su libro Freud y los límites del individualismo burgués (1972).

En esos diálogos privados y en esas clases públicas León exponía su tremendo desagrado con la filosofía posmoderna y con figuras como Toni Negri y otras “estrellas” análogas de la farándula intelectual exquisita y bienpensante tan afecta al progresismo argentino, hoy en boga.

Filosofando en la zafra de la Revolución Cubana

Y en las charlas privadas jamás dejó de repetir una pregunta, casi obsesiva. “¿Qué sabés de Cuba? ¿Cómo está hoy la revolución cubana? ¿Qué noticias tenés?”. Me lo preguntó tres millones de veces, como mínimo. Y preguntaba por cada uno de sus amigos cubanos, a los que no olvidaba, mientras recordaba, una y otra vez, sus días de trabajo voluntario (guevarista) en la isla, allá por los años ’60, cuando escribió Moral burguesa y revolución (1963). Tiempos en los que dio clases en la Universidad de La Habana sobre el joven Marx (siempre me reclamaba que busque un trabajo suyo, publicado en aquellos años en Cuba y que nunca pude encontrar, sobre el humanismo de los Manuscritos económico filosóficos de 1844 de Marx).

León me contaba cómo en Cuba viajaba en camiones, él, un profesor de La Sorbona, que se codeaba con toda la crema de París, viajando en camiones con la gente más humilde y los trabajadores a cortar caña de manera voluntaria —no por dinero— siguiendo el ejemplo comunista del Che Guevara. Siempre lo recordaba con ironía, riéndose de sí mismo (algo que el progresismo nunca puede hacer, les falta humor, no se animan a reírse de sí mismos). León se reía e ironizaba, pero recordaba con no poca nostalgia aquellos días en Cuba, cuando discutía con John William Cooke —su amigo y polemista al mismo tiempo— sobre el general Perón, el Che y Fidel.

Más allá de su presencia en las denuncias en la Carrera de Filosofía de la UBA, en las sucesivas e itinerantes Cátedras Che Guevara, en el seminario sobre El Capital y en los diversos avatares de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, los diálogos con León continuaron.

En busca del sujeto

Los últimos textos que nos acercó para discutir fueron “La mater del materialismo histórico” y su nueva evaluación de La cuestión judía de Marx.

El ensayo “La mater del materialismo histórico” prolonga a su modo las conclusiones de su más que polémico libro La cosa y la cruz. Cristianismo y capitalismo (1997), obra donde sostiene la hipótesis de que el desprecio cristiano por el cuerpo —supuestamente reducto del pecado terrenal y mundano— y su conversión en “pura espiritualidad” universalmente abstracta es la condición de posibilidad para transformar al cuerpo humano de las masas populares en fuerza de trabajo, vendible y comprable como mercancía en el sistema capitalista. Debajo de esa racionalidad “puramente espiritual” que San Agustín —retomando en nuestra era al neoplatonismo— comienza filosóficamente a construir, se encuentra el cuerpo resistente al que sólo puede doblegarse a condición de volverlo etéreo y de transformarlo en una pura abstracción de sí mismo. Pero el cuerpo siempre sigue ahí, resistiendo su supuesta anulación y supresión, por más suplicios y flagelos que le infrinjan. Persiguiendo el índice de sus pistas, en “La mater del materialismo histórico”, León vuelve una y otra vez sobre él, en tanto clave del enigma de la aparición del sujeto en la historia (colectiva pero también individual).

Si el marxismo constituye una concepción materialista de la historia, ¿cuál es la historia de ese acceso a la historia? ¿Qué hay debajo de esa objetividad que Marx abre en el terreno de la ciencia social? (Ciencia social en singular, porque para los fundadores de la filosofía de la praxis, no hay ciencias en plural sino una sola ciencia social, ya que se niegan a parcelar el saber al modo positivista, de la misma manera que se oponen a respetar y reproducir con lenguaje socialista la epistemología de los “factores”: el factor económico, el político, el ideológico, de donde se derivarían la ciencia económica, la ciencia política, y las diversas “humanidades”. Para Marx y Engels la sociedad es una sola, pues constituye una totalidad de relaciones sociales y la concepción materialista de la historia intenta descifrarla en su unidad como totalidad de relaciones dialécticas).

Pues bien, León se pregunta entonces por el sustrato previo que permite esa apertura a la historia como puerta privilegiada para descifrar el fetichismo de todo el orden social capitalista. Dicho en otros términos: ¿cuál es la historia de la historia? ¿Qué hay debajo de la objetividad histórica —cristalizada, petrificada y fetichista— de las relaciones sociales colectivas? Y en esa búsqueda, una de sus últimas antes de fallecer, León encuentra aquello que persiguió desde sus primeros ensayos de la década del ’50. Se trata del sujeto, entendido como “núcleo de verdad histórica”, tal como lo definía en su célebre ensayo “La izquierda sin sujeto” (publicado originariamente en La Rosa Blindada Año II, Nº9, 1966 [véase http://www.rosa-blindada.info/?p=772] y reproducido más tarde en la revista cubana Pensamiento Crítico). En la conformación histórico-corporal del sujeto desde su primer vínculo con la madre (analizada, entre otros por Sigmund Freud), se anudan carne y afecto, pariendo y permitiendo incluso antes de la aparición de la palabra y el lenguaje, la categoría y el concepto, una apertura al mundo social e histórico que en un plano lógica e históricamente posterior desanudará la concepción materialista de la historia (formulada y sistematizada por Karl Marx). Ese es el corazón de su particular elaboración del “freudo-marxismo”. León no repite a Herbert Marcuse ni a Wilhelm Reich. Hace su propia elaboración, original, de Freud y de Marx

Al indagar en ese sustrato subjetivo de la primera relación de los niños con sus madres, León apela en “La mater del materialismo histórico” a una bellísima secuencia poética para intentar describir con palabras lo que aún no tiene palabra ni posee todavía concepto ni categoría. En ese artículo, uno de los últimos que escribió, sale a la luz la calidad de la escritura de este pensador, de este filósofo con mayúsculas y todas las letras, que nunca rumia ni repite palabras ajenas. Ese trabajo no sólo es tremendamente profundo a nivel teórico; está escrito de una manera absolutamente poética (¿no estaba unida la filosofía con la poesía ya desde aquellos primeros filósofos jónicos, anteriores a Sócrates, Platón y Aristóteles?). ¡Cuánto envidiarían a León, si acaso lo leyeran, los fabricantes de insulsos y aburridísimos papers académicos, fabricados en serie, como chorizos y salamines, con una escritura indigerible para obtener los premios consuelo de la Academia y la publicación en revistas “serias” y con referato!

En ese sustrato subjetivo anterior a la palabra y al concepto que “La mater del materialismo histórico” intenta volver observable con su lenguaje poético se deja oír el eco tardío de lo que Maurice Merleau-Ponty, uno de sus maestros en Francia, denominó en Fenomenología de la percepción (1945) “la experiencia muda y ante-predicativa”, siguiendo a su vez al último Husserl, quien lo formula en sus últimos ensayos y conferencias reunidos en La crisis de las ciencias occidentales y la fenomenología trascendental (1936).

Pero León no los glosa ni los cita mecánicamente, sencillamente se apropia de aquellas enseñanzas aprendidas en París hace medio siglo para, una vez resignificadas, fundirlas en su marxismo y en su relectura de Freud, intentando repensar la gestación de la concepción materialista de la historia y así llenar, por fin, el gran agujero vacío del marxismo tradicional u ortodoxo: la teoría de la subjetividad histórica. Un sueño que dejó sin dormir a varias generaciones de pensadores marxistas a nivel mundial, desde György Lukács a Karel Kosík.

Se trata entonces del mundo de la vida, anterior a las categorías, al concepto, al lenguaje, incluso a la matemática y a lo que se supone más “universal”. Pero entendido, en el caso de Rozitchner, en sentido histórico y remitido a la primerísima relación del niño o niña con su madre. De allí que León siempre subrayara en su lectura de La ideología alemana (1846) y los Grundrisse (1857-1858) que para Marx la primera producción histórico-social es… la producción de seres humanos, la gestación de vida.

Filosofía judía de la liberación

El otro ensayo en el que trabajó León en sus últimos tiempos antes de fallecer se titula, al igual que el de Marx “La cuestión judía” (libro que acaba de ser publicado en Barcelona, editorial Gedisa, 2011, bajo el título Volver a «La cuestión judía» y que reúne, además del trabajo de Rozitchner, el original de Marx y otros ensayos de Daniel Bensaïd y Roman Rosdolsky).

La temática del judaísmo lo venía preocupando en sus últimos años cada vez más, ante la política feroz del sionismo colonialista —que León, asumiendo ser judío, condenaba sin ambigüedades y en toda la línea— pero del que ya se había ocupado en su célebre libro Ser judío (1967), motivado por la guerra árabe israelí del año en que lo publicó.

Quizás su ensayo sobre “La cuestión judía” constituya el punto de llegada de su trayectoria en un intento por conformar lo que por economía de lenguaje y a falta de mejores términos podríamos denominar una filosofía judía de la liberación. Algo análogo a la teología de la liberación cristiana (a la que, dicho sea de paso, León no le presta suficientemente atención o, para expresarlo mejor, no le otorga la densidad teórica que se merece y que ha alcanzado en América Latina) pero, en el caso de León Rozitchner, esa mirada judía elude toda teología y toda metafísica convirtiéndose en una filosofía judía laica.

Si los teólogos cristianos de la liberación han enfocado sus armas polémicas no sólo contra el capitalismo, la dependencia y el imperialismo sino también contra el propio cristianismo institucional (en sus propios términos, contra “la lectura sacerdotal del cristianismo” legitimadora de la dominación, reivindicando una lectura profética de la liberación), la filosofía judía laica de León Rozitchner ataca no sólo al capitalismo y al cristianismo sino también al propio judaísmo, es decir, al judaísmo tal como ha sido conformado por sus dominadores (el que predomina hoy en día en el estado de Israel, dicho sea de paso). En palabras de León: “el dominador construye al dominado como dominado con lo negativo de sí mismo que le asigna al otro: como judío del cristianismo. Desde allí Marx puede iniciar la crítica simultánea contra la sociedad de su época: contra el cristianismo, contra el Estado, contra las condiciones económicas (que recién esboza) y contra la limitación de la religión judía, que están en el fundamento de la actual enajenación del hombre”.

En esa filosofía judía (laica) de la liberación, León Rozitchner apuesta por la emancipación del capitalismo y de la racionalidad cristiana occidental como su principal ideología legitimadora (aquí no diferencia entre el cristianismo del poder y el cristianismo revolucionario, como sí hacían Engels y Rosa Luxemburg entre muchos otros, falencia que muchas veces le hicimos notar en nuestras conversaciones y diálogos). Pero también apunta a la emancipación y a la superación del judaísmo construido por la dominación capitalista cristiana, en tanto internalización de la dominación dentro del propio pueblo judío.

Parte de esa internalización de la dominación lleva al pueblo judío, en su óptica, a denominar de manera religiosa “Holocausto” a lo que en realidad fue un genocidio terrenal y mundano a manos del nazismo como fuerza de expansión capitalista imperialista. Los seis millones de judíos asesinados a manos del nazismo no constituyen un misterioso “castigo de dios”, sino parte de una política de reordenamiento capitalista del mundo. Los genocidios continuaron repitiéndose periódicamente en Vietnam, en América latina… nada tuvo que ver un supuesto dios barbudo y colérico. Sus responsables han sido y son de carne y hueso, de billetera abultada y uniforme militar.

Esa reflexión filosófica de alto vuelo, donde León ensaya en sus últimos escritos una relectura completa del marxismo sin repetir los lugares comunes y sin citar lo ya conocido, indagando en aquellos textos del propio Marx sobre judaísmo, emancipación, liberación y revolución socialista, no se limitan al plano filosófico. León los prolonga en la política.

Desde la política reivindicó el levantamiento guerrillero del Ghetto de Varsovia como símbolo universal de resistencia armada contra la dominación capitalista globalizada y su barbarie, planteando: “Para la aritmética de la economía de mercado, ¿cuántos ghettos de Varsovia caben en Hiroshima y Nagasaki, en Kosovo, en Panamá, en África, en América Latina?” a lo que más adelante agregó: “Aunque finja indignarse contra el nazismo, su anterior enemigo, reconozcamos que el capitalismo globalizado, y a su frente los Estados Unidos corporativos, constituyen — para decirlo sin eufemismos— la figura de los nuevos nazis de la tierra”. Sí, de eso se trata para León, el mismo que ahora quieren convertir en un tímido y educado “progresista” bienpensante. Curioso “progre” el que afirma que “los Estados Unidos son el Cuarto Reich posmoderno que, como Estado, al igual que el proyecto de los alemanes de otrora, están al frente de un poder absoluto, vencedores soberbios, succionando la vida del planeta con los inmensos instrumentos de muerte planificada desde la economía globalizada, del FMI, de sus Fuerzas Armadas y sus servicios secretos, de su propaganda y de su «democracia» usada como un ariete astuto” (El terror y la gracia).

En esa impugnación radical del capitalismo como sistema —incluyendo su «democracia» que León escribe siempre entre comillas— y de los Estados Unidos como herederos privilegiados del nazismo contemporáneo, la crítica no se detiene ante nada. Tampoco ante Israel y el sionismo: “la soberbia israelí ha convertido al judío en un colonizador”, afirma con amargura y agrega “el drama actual de los judíos se define con referencia a lo que los judíos de Israel hacen con el pueblo palestino: allí se juega lo que somos”.

Desde ese ángulo tremendamente dramático y crítico, en el epílogo a su libro Ser judío León escribe: “¿Qué extraña inversión se produjo en las entrañas de ese pueblo humillado, perseguido, asesinado, como para humillar, perseguir y asesinar a quienes reclaman lo mismo que los judíos antes habían reclamado para sí mismos? ¿Qué extraña victoria póstuma del nazismo, qué extraña destrucción inseminó la barbarie nazi en el espíritu judío? ¡Qué extraña capacidad vuelve a despertar en este apoderamiento de los territorios ajenos, donde la seguridad que se reclama lo es sobre el fondo de la destrucción y dominación del otro por la fuerza y el terror? Se ve entonces que cuando el estado de Israel enviaba sus armas a los regímenes de América Latina y de África, ya allí era visible la nueva y estúpida coherencia de los que se identifican con sus propios perseguidores. Los judíos latinoamericanos no lo olvidamos. No olvidemos tampoco Chatila y Sabra”.

La filosofía judía de la liberación que nos propone León Rozitchner no tiene pelos en la lengua. No sólo cuestiona el genocidio sistemático avalado en nombre de dios por la Iglesia Católica (cuyas altas jerarquías son ácidamente antisemitas, no es casual que el actual papa haya sido un militante nazi de joven), desde la Conquista de América en 1492 hasta la barbarie militar de 1976 —como describe en muchos de sus artículos reunidos en su libro El terror y la gracia del 2003—, sino que también cuestiona con nombre y apellido al estado de Israel, su política colonialista en Medio Oriente y su judaísmo a la medida del capitalismo y el cristianismo oficial.

Por contraposición a todas esas formas institucionales de la dominación León Rozitchner nos propone una filosofía de la emancipación y la liberación argentina, latinoamericana y universal, donde el sujeto sea “núcleo de verdad histórica” y no un simple soporte manipulable o un efecto derivado de regularidades fetichistas que no controla y a las que se somete, como repite una y otra vez en su libro Freud y el problema del poder (1972).
La lealtad en el diálogo polémico

Tratando de ser fieles a su pensamiento y leales a su manera de vivir la filosofía y la política, y aún reconociéndolo como un maestro, no pretendo halagarlo ni rendirle un sumiso saludo porque él mismo se horrorizaría al leerlo. Nadie tal alejado de la complacencia como León. Peleador y provocador, incisivo e irónico, detestaba profundamente las babas empalagosas de la hagiografía, se tratara de quien se tratara. Por eso sería injusto con León y traicionaría su propio estilo de reflexión si en estas líneas de recuerdo me limitara a rendirle homenaje sin polemizar. Sé perfectamente que no le hubiera gustado. Quiero entonces agregar una observación, respetuosa, pero crítica. (¿Es legítimo ensayar una crítica cuando el cuerpo de León —no su pensamiento, sus afectos ni sus recuerdos— se acaba de morir? ¿No constituye una falta de respeto? Sospecho que no. A León le hubiera encantado que nos animáramos a discutirle, incluso en estas circunstancias).

León no era un militante político revolucionario. Sí, creo y pienso, por lo que lo conocí, que fue un pensador político revolucionario, crítico y radical, inconformista e iconoclasta. Cuando dialogaba con él nunca le pedí ni le reclamé, desde lo más íntimo, una fórmula política. No sólo porque las fórmulas suelen ser esquemas que no ayudan a intervenir en la realidad (digamos, en la coyuntura y en el análisis concreto de una situación concreta, para ser más precisos), sino porque además León —a pesar de su paso en Argentina por el Movimiento de Liberación Nacional popularmente conocido como “malena” o de su actividad solidaria en Cuba— miraba la militancia política muchas veces de reojo. Desde adentro pero desde afuera. Eso tenía una virtud y una limitación.

Obviamente, la mayor virtud residía en que no se quedaba en la superficie fenoménica, en las declaraciones del día a día, en la mezquindad coyuntural del porotito partidario electoral (sea de la izquierda tradicional e institucional, sea del kirchnerismo hoy oficial). León siempre miraba más allá, indagando debajo de esa superficie oculta que trabaja operando sobre el inconsciente colectivo, tanto desde el ámbito del terror mercantil-militar-policial como desde la maquinaria marketinera de la república electoral-parlamentaria, ambos mecanismos de la reproducción del poder del capital y fábricas de sumisión y domesticación popular. La distancia le permitía pensar y de manera brillante.

La limitación de León, que no era específicamente suya, sino de todo el campo político contrahegemónico, revolucionario o antisistémico, como se prefiera llamarlo, residía en ese distanciamiento de la política. La misma distancia que le permitía pensar la política, le obstaculizaba fundir su pensamiento en movimientos políticos orgánicos y militantes, a los que siempre acompañaba —me consta, en innumerables ocasiones— pero frente a los cuales se sentía al mismo tiempo distante y por ello no lograba influir suficientemente sobre ellos como hubiera sido más que necesario para un militante orgánico, parte de un intelectual colectivo en el sentido gramsciano.

No creo que haya sido un error personal de León ese distanciamiento de la militancia o algo únicamente explicable por su sensibilidad personal y su temperamento iconoclasta e inconformista. Se explica también por la propia historia de nuestra izquierda, que tanto le ha costado integrar a sus intelectuales sin aplastarlos, humillarlos o acallarlos con disciplinas burocráticas. Porque lo mismo que le sucedió a León, le pasó en los años ’20 a Deodoro Roca, en los ’30 a Aníbal Ponce, en los ’60 a Milcíades Peña, para mencionar sólo algunos intelectuales críticos y emblemáticos en la cultura de las izquierdas argentinas.

Ese divorcio y ese distanciamiento entre los pensadores más lúcidos y la militancia política revolucionaria orgánica no se vivió en otros países. Como nos recordaba David Viñas —otro amigo de León y quizás su principal interlocutor durante décadas— en una entrevista que le realizamos en el año 2003, “en Argentina no tuvimos un Recabarren ni un Mariátegui”, síntesis magistral, sobre todo en el peruano, de creatividad teórica y militancia práctica al unísono. León ha sido, también a su modo, hijo de ese divorcio que atravesó históricamente a nuestras izquierdas. Sus limitaciones en el terreno de la militancia son las limitaciones propias de una izquierda a la que siempre le costó y le sigue costando integrar a sus mejores intelectuales.

Y digo que si tuvo limitaciones éstas han sido las propias de la izquierda porque si se intenta evaluar y hacer un balance ecuánime del conjunto de toda su obra y su vida intelectual a lo largo de medio siglo, eludiendo toda manipulación y oportunismo de ocasión, León Rozitchner ha pertenecido y pertenece al horizonte cultural de las izquierdas. Lejos está del “progresismo” ilustrado y bienpensante por más que hoy resulte electoralmente “útil” y políticamente correcto ubicarlo allí.

La incomodidad, el hilo rojo de León

Irreverente, iconoclasta, jamás dócil, nunca pasivo ni obediente, León Rozitchner constituye un pensador incómodo. Ese es el hilo rojo que recorre toda su obra. ¿Qué es el pensamiento crítico sino la expresión teórica de una incomodidad vital radical frente a lo que existe? No aplaudir sino cuestionar. No legitimar el statu quo sino volver observables las contradicciones bajo el manto de lo inmutable, intentando intervenir subjetivamente para que esas tensiones antagónicas permitan abrir el horizonte de la crisis y dar nacimiento a un cambio de sistema, generando un orden nuevo, distinto a lo que ya hay, a lo conocido, a lo pretérito, a lo cristalizado y petrificado. Es decir, a lo cómodo. Sí, León fue un pensador incómodo.

Se codeó con lo más florido de la cultura francesa, es decir, con lo más exquisito de nuestra metrópoli intelectual, ¿o acaso no seguimos siendo una colonia periférica y dependiente tanto de la economía de Wall Street como de la cultura de La Sorbona?

Pero no le gustó jugar el rol tan difundido del “buen alumno”, del sirviente obediente, del nativo ilustrado y colonial que recibe la aprobación de “los que saben”, limitando su vida a repetir de memoria, a citar a los autores de prestigio, a estar “al día” en lo último que la metrópoli consagra, publica, difunde y promueve. No, definitivamente no. No era ese el estilo de León. ¡Por suerte! Se apropió, sí, de la fenomenología, del psicoanálisis, del marxismo humanista y dialéctico, pero para pensar lo nuestro, la nación, el genocidio militar, las contradicciones sociales argentinas, nuestras guerras (la guerra “sucia”, la guerra “limpia”, es decir, la guerra capitalista), los simulacros democráticos y “progresistas” que reactualizan la sumisión, la dependencia, el cipayismo y el vasallaje.

León, filósofo judío argentino y latinoamericano, sin ser telúrico ni folclórico, fue un intenso pensador de lo nuestro, de la nación Argentina y de Nuestra América.

Ojalá que no “descanse en paz” sino que nos siga acompañando, de pie y al lado nuestro, con su humor, su agudeza, sus diálogos y su ironía, en las luchas de liberación presentes y futuras.

[El siguiente texto lo escribí hace muchos años, en 1996. Lo reproduzco ahora en su memoria].

«La filosofía de León Rozitchner contra el poder

«A propósito de «Las desventuras del sujeto político» (Ensayos y errores) [Buenos Aires, El cielo por asalto, 1996] de León Rozitchner

«Néstor Kohan

«El concepto de la pasión y la pasión del concepto: dos movimientos que se coagulan en el vértice de este libro. Toda la reflexión filosófica de León Rozitchner gira en torno a un número preciso de coordenadas inscriptas en un horizonte humanista, crítico de la racionalidad modernista y cientificista que promovió la ideología de la Revolución burguesa y los sectores sociales dominantes que la dirigieron. Su escritura a lo largo de medio siglo no es más que una prolongada batalla política contra la concepción del sujeto que desde aquel 1789 europeo se instaló como hegemónico en la racionalidad occidental hasta hoy.

«En su investigación de varias décadas —que no fueron inmunes a los trágicos avatares de Argentina…, exilio en Venezuela incluido, en tiempos sangrientos del general Videla— León Rozitchner mantuvo la misma obsesión: desarmar, conceptualizar y mostrar los obstáculos históricos (la servidumbre, la dominación, la explotación y el terror) que tanto en la sociedad capitalista como en la subjetividad se oponen a la plena realización del ser humano.

«Desechando el fácil y cómodo papel que podría haber ocupado como epígono periférico y dependiente de Lucien Goldmann, Jean Wahl, Claude Levi-Strauss o Merleau-Ponty, con quienes se formó intelectualmente en París, sus escritos eluden el triste y sedimentado hábito de la glosa mecánica, la cita obediente y la repetición sumisa. Si algo caracteriza a León Rozitchner ha sido el pensamiento vivo, crítico y sobre todo propio.

«Aun así no es difícil identificar las fuentes que nutren al pensamiento rozitchneriano: Karl Marx, Sigmund Freud, Maurice Merleau-Ponty, Karl von Clausewitz. Su mayor aporte a la filosofía argentina y latinoamericana reside en la originalidad con la que empalmó vías de entrecruzamiento entre paradigmas teóricos tan diversos.

«Amante apasionado de la polémica, desde su juventud Rozitchner ha cultivado meticulosamente el arte de la confrontación sin cuartel, del agón filosófico, de la lucha teórica. Muchas veces hasta el límite de la provocación.

«Esta inteligente compilación da clara muestra de esa trayectoria.

«El primer artículo, “Comunicación y servidumbre”, de la mítica revista Contorno, desnuda desde un ángulo hegeliano la estrategia discursiva elitista de Eduardo Mallea. El segundo “La izquierda sin sujeto” (un clásico latinoamericano), publicado originariamente en La Rosa Blindada [http://www.rosa-blindada.info/?p=772] y reproducido más tarde en la revista cubana Pensamiento Crítico, cuestiona la simbiosis de peronismo y socialismo ensayada a partir de los Manuscritos económico filosóficos de 1844 de Marx por John William Cooke en un número anterior de la misma revista La Rosa Blindada, mientras arremete sin piedad contra el economicismo de un marxismo troglodita y rudimentario (hegemónico en el stalinismo, pero no sólo allí…).

«Un párrafo aparte merece su texto del exilio venezolano “Filosofía y terror”, de 1980. Allí denuncia —tejiendo las categorías de Hegel con las palabras proféticas de Rodolfo Walsh— a los filósofos tradicionales de Argentina que se refugiaban en el búho de Minerva para avalar el terror estatal-militar-policial y llegaban a participar del congreso de filosofía que ese mismo año abría en la Universidad de Buenos Aires el brigadier Cacciatore y clausuraba el feroz carnicero-general Videla.

«Y como si no le alcanzara, en su escritura siguen las referencias críticas a José Pablo Feinmann, Rodolfo Puiggrós, Raúl Sciarretta, Oscar Masotta, Jacques Lacan y Michel Foucault.

«También al exilio pertenece su crítica a los ex izquierdistas que apoyaron la guerra de Malvinas, especialmente el grupo socialdemócrata exiliado en México (encabezado por Juan Carlos Portantiero y José Aricó, entre muchos otros). En 1986 Emilio de Ípola acusó recibo y reconoció la falta desde la revista Punto de vista en un cargado artículo contra Rozitchner (“La especulación filosófica como política sustituta”) en el cual, con no poca ironía, lo llamó “el único filósofo marxista argentino realmente existente que nunca parafraseó recetas dogmáticas ni hizo culto al talmudismo”.

«Repleto de pasiones encendidas, discusiones ardientes y trágicos preanuncios, este excelente libro hace por fin justicia a un pensador original e iconoclasta, insumiso y desobediente, que, aun a riesgo de quedarse solo, nunca persiguió los mimos, las palmaditas en la espalda ni las caricias del poder».

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

A 38 años del golpe: Emergen en Chile más crímenes de Pinochet

Hernán Uribe (especial para ARGENPRESS.info)

La ferocidad y el ansia de matar de los golpistas del Once de Septiembre de 1973 en Chile se percibieron de inicio cuando atacaron por tierra la sede del Gobierno en Santiago y agregaron un brutal bombardeo con aviones de guerra. El objetivo central era matar al presidente Salvador Allende lo que no lograron pues es conocido que él como lo había anticipado y en un acto de grandeza se auto eliminó.

El palacio de La Moneda, que alberga a la presidencia y ministerios, es una edificio construido a finales del siglo XVIII en la zona centro de Santiago y carece por completo de valor militar. El bombardeo fue pues un fracasado alarde de fuerza castrense que no ocultaba la intención del asesinato.

De hecho, una treintena de colaboradores del presidente que lucharon junto a él serían apresados y vilmente eliminados en un regimiento con el agravante de que hasta ahora no se ubican sus cadáveres. En este caso, los golpistas violaron además las leyes de la guerra que establecen respeto por los vencidos. A propósito es conocido que Pinochet decretó a Chile en “estado de guerra” con el burdo plan de justificar las matanzas de opositores, fueran ellos reales o imaginarios.

La fiebre homicida encabezada por Augusto Pinochet (AP) permanecería durante 17 años. Denuncias acerca de la permanente violación de los derechos humanos se formularon desde el mismo año 1973 ante Naciones Unidas y otras entidades, pero no todos los crímenes fueron conocidos y la prueba de ello es que al cumplirse ahora 38 años del golpe prosiguen en 2011 las denuncias sobre torturas, asesinatos y desaparición de personas al mismo tiempo que se descubre a militares culpables.

Un informe que menciona a diez mil víctimas de la dictadura y cuyos nombres no conocieron antes, fue entregado el 18/8/11 al presidente Sebastián Piñera por un comité investigador conocido como Comisión Valech, apellido del obispo que lo presidió al crearse. Organismos en defensa de los derechos humanos (DDHH) calculan en cincuenta mil los torturados y en cinco mil a los asesinados.

“Una luz sobre la sombra” es el título de un libro publicado en octubre del año pasado que relata la muerte o desaparición de una treintena de funcionarios de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Según relató el periodista Ernesto Carmona, ese texto fue la culminación de un acucioso trabajo a cargo de una quincena de estudiantes sobrevivientes de la peor tragedia del siglo XX en los 200 años de la historia política de la nación.

En octubre de 2010 organizaciones de DD.HH presentaron 141 denuncias ante tribunales de justicia por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura, apunto la agencia Prensa Latina en despacho desde Santiago. Agrega: “Los recursos fueron interpuestos por la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos en alusión a la muerte de 157 personas detenidas, incluidos 10 niños”. Agreguemos que la corporación mencionada ha formulado 350 querellas de esa naturaleza.

Cuando habían transcurridos 36 años desde el golpe, en septiembre de 2009, el juez Victor Montiglio encausó y condenó a 120 ex agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) principal aparato represor en el que actuaban uniformados de todas las ramas castrenses. Entonces, ya se encontraba en prisión el ex general Manuel Contreras Sepúlveda, director de la DINA, condenado prácticamente a perpetuidad por acumulación de varios procesos

La DINA y su heredera, la Comisión de Inteligencia Nacional (CNI) fueron aparatos represivos indignos de las fuerzas armadas. Al mejor estilo nazifascista mataron, por ejemplos, a los directivos de los partidos Comunista, Socialista y Movimiento de Izquierda Revolucionario, MIR. Agentes de esos dos organismos envenenaron, mataron a golpes o aplicaron gases venenosos a los detenidos y luego, en ocasiones, desfiguraron los cadáveres y los enterraron en cuevas montañosas, según denunció el diario “La Nación” (Santiago de Chile, 2/9/09)

En los procesos contra miembros de la DINA-CNI se estableció que 14 encausados pertenecían aún a las Fuerzas Armadas pero en calidad de contratados como “civiles”.Entre quienes vivían todavía del dinero castrense figuraba el ex coronel Juan MacLean Vergara, quien fuera secretario de Pimochet. Este sujeto había sido enjuiciado por colaborar en los robos que enriquecieron ilegalmente a AP, episodio conocido como el Caso Riggs por el nombre del banco donde el dictador ocultaba su riqueza. (I. Escalante “La Nación”, 2/9/09)

El juez-ministro Milton Juica, presidente de la Corte Suprema de Justicia expreso en febrero pasado que “La investigación de las causas (juicios) por violaciones a los derechos humanos ocurridos durante la dictaduras militar no tienen plazo de término

Para los jueces, puntualizó, los importante es avanzar en las investigaciones y no hay ninguna orientación en el sentido de establecer plazos por el término de estas”.(periódico “El Mostrador”,3/2/11)

En Santiago de Chile hay dos cárceles “especiales” para militares y donde no están todos los que son y además los presos gozan de comodidades impensables si se compara con las prisiones comunes. Ha habido y hay intentos para amnistiar a sus ocupantes y muy posiblemente las declaraciones del ministro Juica tengan relación con esos proyectos.

El ex ministro José Tohá González fue asesinado el 15 de marzo de 1974 mientras estaba encarcelado apunta un informe del Instituto Médico Legal (IML) emitido en—mayo de 2011. La investigación del caso se realizó a petición de la familia del extinto que al parecer siempre sospechó que era falsa la versión de un suicidio a cargo de la tiranía. La Corte de Apelaciones abrió un juicio al respecto

El IML elaboró el estudio luego que los restos mortales fueron exhumados. Tohá fue apresado el 11/9/73 aunque ya no ejercía funciones estatales. Fue el primer jefe de gabinete (Ministro del Interior) de Allende y ejerció también como ministro de la Defensa. Fue llevado al campo de concentración de Isla Dawson, cercana al Estrecho de Magallanes y luego trasladado a una cárcel en Santiago en calidad de “prisionero de guerra” Fue sometido a torturas y vejaciones. Un hombre de 1.90 m. de estatura al morir pesaba 40 kilogramos

El médico criminalista, Alfonso Chelén, quien examinó el cadáver de Tohá inmediatamente después de su deceso en un hospital militar, acotó en noviembre de 2010: “Algo que no voy a olvidar es el estado extremo de caquexia en que se encontraba el señor Tohá, un estado de desnutrición irrecuperable. Por tal razón considero imposible que él se hubiera suicidado ahorcándose por sus propios medios”.Un juez busca a un culpable, ahora en 2011

Otra búsqueda de un eventual asesino corresponde al caso del general de la rama aérea, Alberto Bachelet quien falleció en una cárcel el 12 de marzo de 1974. Se trata del padre de la ex presidenta Michelle Bachelet (MB) aunque el proceso del caso-iniciado en junio de 1011- corresponde a una iniciativa de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos.

El militar fue detenido el 14/11/73 nada más porque en el gobierno de Allende se desempeñó en una función estatal civil. Junto con él fue apresado el capitán de la Fuerza Aérea, Raúl Vergara y ambos fueron imputados de “traición a la patria” y torturados afirmó Vergara.

Otro detenido y ahora testigo es el ex coronel de la FACH, Augusto Galaz quien sostuvo que Bachelet sufrió tales torturas que se vieron obligados tratarlo en el hospital aunque pronto fue regresado a la prisión donde murió..

La ex presidenta ejerce ahora la Subsecretaría General de la Mujer en Naciones Unidas pero el cinco de septiembre prestó declaraciones en Santiago ante el juez que lleva la investigación y lo propio hizo su madre, Angela Jeria viuda del general

Hernán Uribe es periodista y escritor chileno.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

10 años del 11/S: Una guerra sin fin

Alberto Ampuero (especial para ARGENPRESS.info)

Han pasado diez años desde los ataques del 11 de septiembre y su resultado son guerras sin fin (Irak, Afganistán, Pakistán, Libia, Yemen, Somalia, entre otras), junto con más poder del Ejecutivo.

La respuesta del gobierno al ataque del 11-S al calificarlo de "acto de guerra" y no criminal cambió el panorama interno y externo, con lo cual el gobierno asumió poderes mucho más extensos de los que tenía para perseguir y detener a gente en el extranjero como también promover el espionaje doméstico, todo como si fuera una guerra

Entre las primeras medidas tras después del 11-S estuvieron las redadas masivas de musulmanes no ciudadanos dentro del país, con gente golpeada y tratada como si fueran terroristas. Luego el gobierno ordenó el registro de todos los hombres musulmanes de entre 18 y 25 años de edad originarios primero de nueve países y después de 19. La mayoría de los musulmanes no ciudadanos fueron deportados, lo que continúa con los inmigrantes latinos indocumentados

Después del 11-S el Congreso actuó hombro con hombro con el presidente. La Ley patriota fue aprobada y firmada por Bush 45 días después, el 26 de octubre de 2001. El progreso legislativo sacó provecho de un período de histeria para otorgar poderes incontrolados al ejecutivo pero creó, al hacerlo, graves amenazas para las libertades civiles. Una de ellas, la erosión de la Quinta y Catorce Enmiendas de debido proceso, al permitir detenciones indefinidas de inmigrantes indocumentados
En los últimos 12 años el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) realizó 2 millones de traslados a centros de detención "remotos" a los inmigrantes arrestados que afrontan procesos de deportación, lo cual "aparta de sus derechos" a los detenidos porque se les "dificulta extremadamente" el acceso a sus abogados y pruebas, denunció Human Rights Watch

La Ley también crea el crimen federal del “terrorismo interior” que amplía la definición y se aplica a ciudadanos de EE.UU. así como a extranjeros. Declara que las violaciones penales de la ley son consideradas actos de terrorismo interior si apuntan a “influencias (la política gubernamental) mediante la intimidación o la coerción (o) intimidan o coercen a una población civil.” Mediante esta definición, manifestaciones contra la guerra o por la justicia global, el activismo ecologista, la desobediencia civil y el disenso de todo tipo pueden ser llamados “terrorismo interior.”
La Ley Patriota sólo fue el comienzo. Después siguió la Ley de Seguridad Interna (HSA) del 25 de noviembre de 2002, una arrolladora ley antiterrorista. Creó el Departamento de Seguridad Interior (DHS) combinando bajo esta nueva autoridad a agencias gubernamentales previamente separadas para prepararse para, prevenir y reaccionar ante emergencias interiores y dar al gobierno federales amplios poderes nuevos para proteger a la nación dentro y fuera de sus fronteras.

Es crucial comprender que esta directiva combinada da al presidente y al Departamento de Seguridad Interna poderes sin precedentes, libres de limitaciones constitucionales.

Bajo el uso de las Directivas Presidenciales de Seguridad Nacional (NSPD-51) el presidente puede declarar una “emergencia nacional” y declarar la ley marcial sin aprobación del Congreso

Otra manera que tiene el presidente de determinar la política nacional en estos tiempos son las Órdenes Ejecutivas (EOs), que les permite gobernar el país desde la Casa Blanca y prescindir de diferentes órganos encabezados por funcionarios que cuentan con el aval del Congreso.

George W Bush firmó más de 250 Órdenes Ejecutivas, y agregó docenas de "signing statements" [Interpretaciones de la ley] a cientos de cláusulas legales a pesar de que nada en la Constitución autoriza esta práctica

La concentración de poder que Bush consiguió a costa del Congreso, los tribunales, los Estados, es la consolidación, cuando no la expansión, de los poderes presidenciales, y la conformación de un legado que quedó a disposición de presidentes futuros, por ejemplo, Obama entra en guerra en Libia sin autorización del Congreso.

¡Sin embargo se negó a emitir una orden ejecutiva para detener “la ruptura sistemática de las familias de inmigrantes” con las deportaciones!

Obama ha continuado casi con todo lo impulsado por Bush, tal vez con la excepción de la tortura extrema.

El 26 de mayo de 2009 Obama extendió tres de las más controvertidas cláusulas de la Ley Patriótica. Las disposiciones permiten a las autoridades realizar escuchas telefónicas y detener a extranjeros sospechosos de ser "terroristas solitarios", además está el denominado "estatuto del apoyo material", que tipifica como delito el suministro de tal "apoyo" a terroristas, definido como bienes, servicios o asesoramiento tangibles o intangibles.

Esta cláusula ha permitido acusar a colaboradores de buena fe de organizaciones caritativas y humanitarias, y ha servido de ‘inspiración’ al estado de Alabama para su ley antimigratoria "más cruel". La ley HB56 criminaliza casi toda actividad de inmigrantes indocumentados, pero también a cualquiera que los asista. Tipifica como delito transportar, emplear, ofrecer o alquilar vivienda o asistir de cualquier manera (incluyendo dar albergue) a un indocumentado.

Obama, a pesar de sus promesas de acabar con las prácticas ilegales, hoy sigue teniendo a unos 170 detenidos en Guantánamo y en otros centros de detención del país
Han pasado diez años del 11-S y la sangre no deja de correr.

Alberto Ampuero es periodista de Riverside, California.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

La víctima 0001 de los atentados del 11 de Septiembre: El mensaje del Padre Mychal

Amy Goodman (DEMOCRACY NOW)

El 11 de septiembre de 2001, la funda marcada con la inscripción “Víctima 0001” contenía el cadáver del Padre Mychal Judge, un capellán católico del Departamento de Bomberos de Nueva York. Cuando se enteró del desastre en el World Trade Center, el Padre Judge se puso su cuello de sacerdote y el traje de bombero y corrió hacia el centro de la ciudad. Vio a la gente saltar de los edificios y encontrar la muerte, para evitar así el infierno que acontecía a más de 300 metros de altura.

A las 9:59 de la mañana la Torre Sur se derrumbó, y es probable que la fuerza de la caída de esa masa de acero, hormigón, vidrio y humanidad y los escombros que llegaron al suelo haya sido lo que provocó la muerte del Padre Mychal. La suya fue la primera muerte registrada a causa de los atentados esa mañana. El trabajo que realizó en vida debería estar en el centro de las conmemoraciones del décimo aniversario de los atentados del 11 de Septiembre: paz, tolerancia y reconciliación.

Una de las primeras vigilias realizadas este año fue en honor al Padre Mychal. Alrededor de 300 personas se congregaron el domingo frente a la Iglesia de San Francisco donde el Padre Judge vivía y trabajaba, justo en la misma cuadra de la estación de bomberos Ladder 24/ Engine 1. La marcha siguió el camino final del Padre Mychal hasta la Zona Cero. El hombre que organizó la conmemoración es Steven McDonald, un ex detective de la policía de Nueva York que recibió un disparo en 1986. McDonald estaba interrogando a Shavod Jones, un joven de 15 años de edad, en el Central Park y Jones le disparó, dejándolo paralítico de por vida.

Hablé con McDonald mientras encabezaba la procesión en su silla de ruedas por la Séptima Avenida. Habló sobre lo que el Padre Mychal significó para él:

“El Padre Mychal fue un ser humano maravilloso, muy cariñoso, compasivo, un verdadero testigo de la fe en Dios en su vida. Y es por eso que hoy estamos aquí reunidos”.

El Padre Mychal había logrado que Jones hablara por teléfono con McDonald y su esposa. Les pidió disculpas desde la prisión. McDonald lo perdonó. Tras aprender las lecciones de la reconciliación, el ex detective ahora en silla de ruedas, acompañó a Judge en un viaje a Irlanda del Norte donde trabajaron juntos para ayudar a poner fin a la violencia que azotaba al país.

El Padre Mychal era muy conocido entre los pobres y los desvalidos de la Ciudad de Nueva York y de Nueva Jersey. Ayudaba a los sin techo y a la gente que padecía VIH/SIDA. Como miembro de la orden franciscana, a menudo vestía el tradicional hábito marrón y sandalias. Pero había un secreto acerca de él que no era del todo conocido: era homosexual. En sus diarios privados, el sacerdote católico escribió: “Pensé en mi homosexualidad y en cómo la gente que me conoce nunca llega a conocerme por completo”. Los diarios fueron entregados al periodista Michael Daly por la hermana gemela de Judge, Dympna, y aparecen en el libro de Daly 'La Biblia de Mychal: La sorprendente vida y la heroica muerte del Padre Mychal Judge'.

Brendan Fay es un activista por los derechos de los homosexuales de larga trayectoria, de origen irlandés-estadounidense, que era amigo de Judge. Realizó una película sobre el fraile franciscano en 2006 denominada “Santo del 11 de Septiembre” y está a punto de terminar otra denominada “Recordando a Mychal”. Fay habló esta semana de su amigo: “Fue uno de los sacerdotes que formó parte de Dignity New York, una organización de homosexuales y lesbianas católicos. Fue nuestro ministro durante la crisis del SIDA, cuando había muy pocos sacerdotes dispuestos a servir a nuestra comunidad”.
La primera vez que entrevisté a Fay fue en octubre de 2001, luego de la publicación de una foto de Associated Press que mostraba una bomba de Estados Unidos que estaba por ser lanzada en Afganistán. La bomba tenía escrita con tiza la leyenda “Secuestren esto, putos”. El mensaje ofensivo obligó a las fuerzas armadas a ordenar a sus marinos que escribieran mensajes más “positivos” en sus bombas.

El 20 de septiembre de 2001, el Presidente George W. Bush pronunció un discurso ante una sesión conjunta del Congreso, donde realizó su famosa declaración “Odian nuestra libertad”. Luego dio la bienvenida al Capitolio a Lisa Beamer, viuda de Todd Beamer, el pasajero a bordo del Vuelo 93 de United a quien se escuchó decir “Al ataque” antes de arremeter contra los secuestradores del avión. El compañero de vuelo de Beamer, Mark Bingham, un jugador de rugby y consultor de relaciones públicas que también se sumó a la lucha para evitar que los secuestradores utilizaran el avión como arma, era homosexual declarado, al igual que David Charlebois, el copiloto del vuelo 77 de American Airlines, que se estrelló contra el Pentágono.

Una década más tarde, Brendan Fay reflexiona acerca de la vida de su amigo: “Creo que, de alguna manera, es muy importante que pensemos en la humanidad de toda la gente que murió el 11 de Septiembre. Lo que podemos aprender de Mychal Judge, en medio de este infierno, guerra, mal y violencia, es que aquí hay un hombre que nos conduce por otro camino posible del ser humano: podemos elegir el camino de la compasión, de la no violencia y de la reconciliación. Mychal Judge tenía un corazón tan grande como Nueva York. Había lugar para todos en él. Y creo que esta es la lección que podemos aprender de él”.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.


Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now!

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Entrevista a Julio Gambina: Al no estar, Estados Unidos ya no impone la agenda en la discusión de la UNASUR

Mario Hernandez (FM La Boca - 90.1, especial para ARGENPRESS.info)

MH: La idea de entrevistarte tiene que ver con la reunión de ministros de Economía y Finanzas que integran la UNASUR, que se hizo el pasado 12 de agosto en Buenos Aires. En ese marco se creó el Consejo Económico y Financiero de este organismo. ¿Qué significado tuvo este encuentro?.

JG: En principio se agiganta el significado de la reunión por lo que aconteció ayer (18.8) en todas las Bolsas del mundo. La caída de las Bolsas está expresando una situación de crisis de la economía mundial que viene desde hace mucho tiempo. El diagnóstico de los ministros en el comunicado oficial dice: “No se ha resuelto la crisis del 2008”. La previsión es que va a continuar. Nadie sabe cuán profunda va a ser, hasta dónde va a llegar, pero está claro que hay una situación muy delicada, incluso para países con distinta orientación política, ideológica y económica como pueden ser Colombia y Venezuela. El primero con una orientación de libre mercado, muy favorable a la asociación con Estados Unidos y Venezuela que comulga un acercamiento con la estrategia económica de Cuba. Sin embargo, esos 2 países que integran la UNASUR coinciden en intentar algunas medidas para alejar lo más posible el impulso de la crisis de la economía mundial en nuestros países.

MH: De hecho fue el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, el que propuso este tema en la última cumbre de presidentes de la UNASUR en Lima.

JG: Incluso el tema se agiganta porque él estuvo reunido con la presidenta argentina ayer en nuestro país. Han firmado una cantidad de acuerdos y en general no había una buena relación entre la Colombia de Uribe y la Argentina gobernada por los Kirchner.

MH: ¿Leíste el artículo del sociólogo norteamericano James Petras donde plantea la conveniencia para el gobierno colombiano de alejarse de los Estados Unidos y acercarse a América Latina para poder sortear esta situación de crisis mundial?

JG: Creo que los países se están manejando con realismo. La misma presidenta argentina en el discurso de celebración de su triunfo en las internas abiertas dijo: “nos genera mejores condiciones para enfrentar la situación de crisis mundial”.

MH: O sea que no estamos blindados.

JG: Ese es el tema. No está blindada Colombia ni Argentina ni Venezuela ni Cuba. Este último país que no tiene nada que ver con el mercado financiero mundial, que es un país bloqueado, no tiene empresas que coticen en la Bolsa, lo más alejado del mercado mundial, no porque quiera sino porque lo bloquean y, sin embargo, el crecimiento de los precios de los alimentos a un país netamente importador como es Cuba, lo afecta. La factura de alimentos de Cuba crece muchísimo. Lo que quiero señalar es que todos los países que te mencioné están afectados porque es una crisis de la economía mundial. Tendrías que ser un marciano para no estar involucrado.
Volviendo atu pregunta inicial, la constitución del Consejo Económico y Financiero de la UNASUR tiene 2 o 3 puntos importantes.
Primero, constituirse en medio del recrudecimiento de la crisis. Las noticias son que se está desacelerando la economía mundial y puede venir una recesión. La última fue en 2009 y la Argentina creció menos de lo que venía haciéndolo hasta ese momento y hay muchas sospechas que hasta hubo decrecimiento. Todos los países latinoamericanos y del mundo tuvieron impactos muy serios durante 2009 y si se repite en 2012 nos esperan meses de penurias, de dificultades, cuando en la mayoría de nuestros países subsisten problemas estructurales como desempleo, pobreza, inflación y, por lo tanto, carestía de la vida.
La segunda cuestión es que se consolida la UNASUR ya no solo como foro político sino como un ámbito para discutir problemas económicos que excluye por primera vez a Estados Unidos No es un pequeño detalle. Es cierto que hay países alineados con Estados Unidos en la UNASUR, pero no es lo mismo que reunirse a discutir economía en el seno de la OEA, donde hasta 2005 se discutía el ALCA. No estando Estados Unidos en la discusión ya no impone la agenda, en todo caso, algún país amigo intentará colar algún tema de interés para la estrategia estadounidense.

MH: También perdió a otro aliado incondicional con la salida de Alan García de la presidencia de Perú.

JG: En América Latina siguen pasando cosas. Incluso este “realismo” colombiano le permite a nuestro común amigo James Petras sugerirle que se reoriente hacia América Latina. El propio Estados Unidos, aunque es parte de la economía mundial, está en una situación de defender su propia economía en problemas. En Estados Unidos crece el desempleo, hay dificultades para recuperar la economía que crece menos de lo esperado. A pesar de la gigantesca inyección de dinero estatal no logran tener resultados. Este es un momento donde los países buscan soluciones nacionales cuando los problemas son mundiales. Por eso que la región piense en términos más globales me parece interesante.
Ahora, yo señalo que la UNASUR viene muy atrasada, por ejemplo, hace falta un Banco del Sur rápido y ampliado. No solo con los 7 países originarios sino con toda la UNASUR. Esta formulación viene desde diciembre 2007; estamos casi a 4 años. Son los años del despliegue de la crisis, desde agosto 2007 cuando se presentó como crisis hipotecaria en Estados Unidos, en 2008 con la caída de Lehman Brothers, una banca de inversión muy poderosa, 2009 con la recesión. Mirá todo el tiempo que se ha perdido. Las explicaciones son diversas pero en realidad ha faltado voluntad política y esto siempre es responsabilidad de los países hegemónicos que en el sur de la región son Brasil y Argentina, son los 2 países que más tendrían que haber empujado para que el Banco del Sur estuviera funcionando. Lo mismo pasa con el uso de la reservas internacionales que es un tema muy serio. Solo Brasil tiene U$S 350.000 millones.

MH: Y la Argentina otros U$S 50.000 millones.

JG: Es mucho. Entre los dos países suman U$S 400.000 millones. ¿Dónde están invertidos esos recursos? Gran parte en bonos del Tesoro de Estados Unidos que puede seguir siendo deficitario porque tiene quien le preste en el mundo.

MH: Sobre todo China.

JG: Es el primer prestamista mundial, pero junto a China todos los países que tienen reservas internacionales.

MH: Vos escribiste una nota importante el pasado 13 de agosto y allí señalás centralmente 2 temas: el debate sobre el modelo productivo y de desarrollo constituye una asignatura pendiente y más adelante: “La demanda apunta a considerar la opinión de los pueblos, más allá de la discusión entre los representantes de los gobiernos”.

JG: La demanda se refiere a un conjunto de organizaciones que presentaron una nota a los presidentes de la UNASUR pidiendo, entre otros puntos, una auditoría de la deuda externa.

MH: Adolfo Pérez Esquivel fue uno de los firmantes.

JG: Así es, él lideraba el manifiesto. Pero el primer tema que mencionaste es el fundamental, porque por más que hayan medidas financieras, aunque se funde el Banco del Sur o se utilicen reservas compartidas, sino se cambia el modelo productivo de ofrecer los recursos naturales al mundo que está condicionando fuertemente el modelo de desarrollo. Pensá en Argentina gran productor de soja. La extensión de la frontera agrícola ha deteriorado el stock ganadero, ha destruido la agricultura familiar, ha limitado la diversidad de producción agraria y ha transformado la cultura de la población rural argentina.
El viejo pequeño productor, propietario de una pequeña extensión de tierra, hoy prefiere alquilarla al pool de siembra y se transforma en un rentista. Esto cambia la cultura. No es lo mismo levantarte a las 4:00 para ordeñar las vacas o ir a ver cómo están las tareas de laboreo en el campo, organizar las tareas con los trabajadores para la siembra o la cosecha, todo el trabajo productivo que supone un productor trabajando su tierra, a levantarte para ver TV o escuchar la radio o leer por Internet los informes de evolución de los preciso de los granos.
Más que económico o político el problema es cultural, de allí que el reclamo sea: hay que cambiar el modelo productivo. Pensar en términos de soberanía alimentaria.

MH: También está el tema de la minería extractiva.

JG: Hay que ver que San Juan, La Rioja o Catamarca pueden ser “prósperas” desde el punto de vista macroeconómico por la explotación minera, pero en 25 años va a quedar un cráter donde antes había una montaña y ya va a ser tarde. Mientras tanto la coyuntura de dólares que vienen desde Canadá u otros países inversores, alimenta este crecimiento económico de la Argentina o de cualquier otro país latinoamericano, al 5, 7, 10% anual. Pero es un crecimiento que nos permite brindar en la coyuntura pero nos genera problemas a futuro. Ojalá que la UNASUR, y esa sería la expectativa, escuche el reclamo de los movimientos sociales referido a un modelo productivo que atienda las necesidades sociales más extendidas.

MH: ¿Cómo ves la campaña “Argentina al Alba” que se ha iniciado recientemente en nuestro país?

JG: Sería maravilloso. Por ahora es más un reclamo de movimientos populares que una estrategia de gobierno, no es lo que prima en las relaciones económicas internacionales de nuestro país. Si realmente hay una voluntad de modificar las relaciones económicas, productivas y comerciales, no hay nada mejor que el ALBA como experiencia de integración alternativa en la región.

Fuente imagen: ARGENTINA SOCIALISTA

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

El Estado y el inestable equilibrio entre trabajo y capital

Eduardo Lucita (LA ARENA)

Los resultados electorales del 14 de agosto dejó como clara ganadora a la presidente. En este contexto, las distintas fracciones del capital han tomado nota y reacomodaron el peso relativo de las fracciones al interior del bloque de poder, que ahora aparece comandado por el sector industrial.

Impactados por el resultado electoral de la primarias y preocupados por el horizonte turbulento de la economía mundial, los empresarios han replanteado sus relaciones con el gobierno. Se han decidido por lo que llaman "diálogo responsable". ¿Qué es lo que ha determinado esa suerte de giro copernicano? ¿Qué los empujó a ese viraje? Primero que nada los resultados electorales del 14 de agosto pasado.

Impacto de las primarias

No se trata sólo de que el Frente para la Victoria haya ganando por el 50 por ciento de los votos emitidos o que el triunfo se haya extendido a todas las provincias menos una. Sino que ese test electoral arrojó un claro ganador y varios "terceros", quedando desierto el segundo puesto. Ya nadie duda de quién será el triunfo definitivo en octubre y hay un convencimiento generalizado que quienes llegaron cuarto y quinto podrían ser segundo y tercero, claro que aunque alguno de ellos duplicara sus votos, en términos políticos el segundo lugar continuaría vacante. Fue la titular del GEN, Margarita Stolbizer, quién expuso más descarnadamente la situación en que quedó colocada la oposición derechista: "Está claro que la estrategia de confrontación que planteaba el Grupo A fracasó: el Congreso quedó paralizado y los resultados electorales están a la vista".

Por lo demás, las primarias dejaron al descubierto la fractura del frente rural. No me refiero a sus representaciones corporativas nucleadas en la Mesa de Enlace, que ya arrastraban sus propias contradicciones, sino al frente social que los productores lograron armar como defensa ante la apropiación de renta extraordinaria por el Estado. Los productores se mantuvieron firmes, pero sus aliados de las clases medias rural y urbana no los siguieron esta vez.

Reacomodamientos

Las distintas fracciones del capital han tomado nota de este nuevo escenario y reacomodaron el peso relativo de las fracciones al interior del bloque de poder, que ahora aparece comandado por el sector industrial. A la velocidad de la globalización tres eventos consecutivos, del 30 de agosto al 1º de septiembre, dan cuenta de ese reacomodamiento.

El almuerzo en la Bolsa de Comercio que congregó a las seis principales cámaras patronales y el Seminario "Argentina: perspectivas económicas y políticas" organizado por el Consejo de las Américas, fueron los primeros. En estos dos encuentros se analizaron las primarias y sus implicancias políticas, y se concluyó en que "o recuperamos el diálogo o esperemos que todo empeore"; para luego coincidir tanto en "hacer los mayores esfuerzos para no socavar los buenos indicadores logrados" como en que "La Argentina continuará creciendo... pero es necesario aumentar la inversión privada". Finalmente, en la celebración del Día de la Industria el discurso del titular de la UIA, Ignacio De Mendiguren, no dejó dudas del "respaldo al gobierno y al modelo". A tal punto fue ese apoyo, que la presidenta Cristina Fernández en su discurso de cierre no pudo menos que señalar: "Es la primera vez que no tengo que responder a lo que se dijo". Pocos días después el titular de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, se rindió ante las evidencias viendo la necesidad de "la búsqueda de soluciones más allá de la confrontación ... hay que cambiar el tono y aprovechar la oportunidad del cambio para sentarse a conversar de manera madura".

En segundo lugar la amenaza de la crisis mundial. Los empresarios son concientes que en la recesión 2008-2009 los países avanzados evitaron una profundización mayor por la fuerte demanda de los llamados países emergentes, pero no es seguro que este recurso resulte ahora posible. Esto también los lleva a cerrar filas con el gobierno a quién le reconocen haber enfrentado con éxito aquella recesión. Pero también reconocen que esta puede ser más duradera y profunda. Para enfrentarla, dicen, será necesario hacer "ajustes al modelo, sin afectar el crecimiento".

Crisis cerrada

La conclusión de esta combinación de reacomodamiento empresarial y desorientación de la oposición derechista cae de madura: la crisis política iniciada a principios del 2008 por la resolución 125 se ha cerrado. Esa etapa ha concluido y una nueva se abrirá el próximo 10 de diciembre. Una etapa con una figura presidencial relegitimada y fortalecida en su autoridad, que ha cubierto con creces lo que se aseguraba sería un vacío dejado por el prematuro fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner. Esa autoridad ya se hizo sentir cuando arbitró en la reciente discusión por el salario mínimo, o antes aún cuando impuso su criterio en los armados electorales. O cuando mando a archivar el proyecto de participación en las ganancias.

Retorno a las fuentes

En este escenario el discurso oficial pareciera querer volver al peronismo auroral, a la alianza estratégica entre el capital y el trabajo mediada por el Estado. La presidenta fue muy clara en la celebración del Día de la Industria en Tecnópolis: "No hay intereses más coincidentes que el de los empresarios y los trabajadores", y llamó a unos y otros a resignar aspiraciones.

No es la primera vez en la historia del país que se busca concretar esta alianza, nunca culminaron bien esos intentos. Dada nuestra formación social el Estado, en determinadas situaciones socio-políticas, busca armonizar los contradictorios intereses entre el capital y el trabajo, siempre resulta un equilibrio inestable.

Acuerdo social

En la actual coyuntura, como en 1952 o en 1973, el primer paso es intentar poner en caja la inflación por medio de acordar precios y salarios, lo que lleva implícito discutir qué nivel de retenciones y subsidios, qué incrementos tarifarios, qué tipo de cambio. La experiencia nos enseña que todo acuerdo o pacto social tiende inevitablemente a preservar altos niveles de productividad y ganancias empresariales, buscando así potenciar la acumulación de capitales. Su contrapartida siempre ha sido que los trabajadores y sectores populares recorten sus reivindicaciones en aras de un futuro mejor...

Por otra parte no está demás recordar que la disputa por la apropiación de la riqueza social está inscripta en el metabolismo del sistema capitalista. Se expresa tanto en la confrontación capital/trabajo como en la disputa intercapitalista, cuando diferentes fracciones buscan mantener o mejorar su posicionamiento con miras al futuro inmediato.

No es otra cosa que la lucha de clases, que no se disciplina a compromiso alguno y suele manifestarse por diversos vericuetos. No hay muchas razones para pensar que esta vez resulte diferente, aun cuando en lo inmediato pudiera ser contenida.

Eduardo Lucita es integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Cabeza de león

Alfredo Grande (APE)

.

“Si la poesía es un arma cargada de futuro, la filosofía es un arma cargada de presente”
(aforismo implicado)

El método de disuadir a los tiros. En Laferrère, un sargento de la Bonaerense disparó contra adolescentes que supuestamente discutían. El sargento dijo que tiró al aire para disuadirlos. Pero los impactos fueron a baja altura. Uno de los proyectiles dio en la nuca de Angel Rojas. Una nena sostenía un cartel: “Angelito, te estamos esperando”. La leyenda sintetizaba la voz de los familiares y amigos de Angel Rojas, de 22 años, que se manifestaron ayer en Gregorio de Laferrère, a metros de donde el joven cayó herido con un tiro en la cabeza efectuado por un policía. Según contaron a este diario sus familiares, y uno de los testigos del hecho, el agente policial Osvaldo Aquino persiguió al muchacho y a sus amigos para terminar ejecutando un disparo que hasta anoche lo tenía internado en coma. Los adolescentes habían salido de un boliche y en medio del tumulto, el efectivo sacó el arma y comenzó a perseguir al grupo en el que estaba Rojas. Ahora, el joven se encuentra internado en coma farmacológico. “Son muchos casos así de la cana. Si no hacés quilombo queda todo en la nada”, exclamó un familiar de Rojas, en medio de la nube de gomas desangradas por el fuego. (Página 12.)

Contrariamente a lo que Joaquín Sabina canta, el diario hablaba de ti, Angelito Rojas. Pero pronto, quizá mañana mismo, no hablará más. De Candela seguramente seguiremos hablando, quizá por haber sido trágica profeta en esta maldita tierra. Sabemos que el misterio, lo complejo, la sin razón de la razón que asusta, tiene siempre eco en aquellos que esconden su propia voz. Cuando lo esencial es visible a los ojos, el olvido es más sencillo. “Ah sí, ya se sabe”, dicen que dicen los que nada importante dicen. Y la llamada naturalización, que nada tiene de natural, opera con la misma eficacia que un esterilizador de conciencias. Los desaparecidos en democracia, son todos desaparecidos políticos. De diferentes políticas, pero siempre en relación a las decisiones de los funcionarios responsables de formas atenuadas de la “solución final”. Como farmacológico es un eufemismo para decir que el gatillo fácil, demasiado fácil, transformó un adolescente en un zombie. Una de las formas brutales en que la lucha de clases deja paso al exterminio. No de una persona, sino de todas las personas que cada persona es. Por eso creo que el asesinato de los santos inocentes siempre es genocidio, aunque esté encubierto y camuflado en la retórica reaccionaria de los comunicados oficiales. Por eso creo que hay muertes de una indignidad tal que me indigna, me asquea, me subleva. Muertes que obligan al grito, al insulto, al odio, a la venganza. Muertes que provocan más muertes, porque tampoco el amor puede sostener las toneladas de dolor que toda masacre genera. Y hay otras muertes, aquellas que podemos denominar dignas. Y son aquellas que apenas son una forma de vivir de otra manera. Cuando la muerte aparece en la continuidad de una vida digna de pensamiento, de actos, de creación de nuevos horizontes. Muerte que no es muerte sino apenas cambio de escenario, de vestuario, de escenografía. “No moriré del todo”, como dice Horacio en sus odas. Y quizá, con el perdón de Horacio, pueda decir que no morirá en nada. Nada de él morirá, a diferencia del angelito baleado, que morirá del todo. Aprendí en sus clases que si toda vida es vida cultural, toda muerte es muerte cultural. Y entonces, y acá me guío por una idea de Vicente Zito Lema, la resucitación es posible. Y necesaria. Porque la muerte cultural tiene su propio límite en la cultura que se ha engendrado, preñado espíritu y pensamiento para seguir pariendo. Porque se puede escribir después de la muerte, como sigue escribiendo Silvia Bleichmar. Porque se puede pensar después de la muerte, porque cuando se abren los diques de la cultura represora, aparece un pensamiento pleno que tampoco se puede parar. La parca no puede triunfar cuando la siembra ha sido generosa y la cosecha es eterna como eternos serán los campesinos de esa tierra nueva. Crueldad de la cultura que impide que millones se asomen a esa tierra prometida del verdadero pensamiento. Millones que no están en coma farmacológico, pero están en coma televisivo, mediático, político, económico, incluso amoroso. Viven solamente porque están asistidos por las máquinas que el sistema implanta para ese gran simulacro que algunos llaman “me siento bien”. Pero de lo que se trata es de sostener el corte, la ruptura, el desconcierto. Pensar, por ejemplo, la aventura irresponsable y criminal de la denominada “guerra de Malvinas” que impulsó un general majestuoso para perpetuarse en el poder-joder, como un mecanismo para limpiar la guerra sucia. O pensar que desde el individualismo burgués y sus límites, Freud iba a encontrarse con la cruz de la clase media y media alta, incluso alta, y que lo iba a alejar de la marea de las masas revolucionarias. El desafío era que Marx y Freud fueran diferentes formas de hablar de lo mismo. Por eso escribió: “el sujeto es núcleo de verdad histórica”. Pero claro: histórica pero no de historias oficiales. Hay que bucear en el fundante del sujeto para que esa verdad pueda asomarse. Y ese fundante, organizado como inconsciente histórico, social y libidinal, no llega sino que tenemos que ir a buscarlo. Con menos talento pero con igual empeño, yo lo fui a buscar en la creación del psicoanálisis implicado. Y el Movimiento Chicos del Pueblo permitió un encuentro que lo denominé Crónicas de Trapo. Pero antes estuve cerca, muy cerca, como alumno y como amigo, del pensador y militante que algunos creen que ha muerto. Quizá siga discutiendo con David Viñas, porque a León Rozitchner le gustaba la luz, pero más la discusión vehemente que la posibilitaba. Quizá resolvió no discutir más, o discutir de otra manera, o que nosotros sigamos algunas de las peleas que él comenzó. Yo hacía más de 10 años que no tenía trato directo, cercano, amistoso. Lecturas de sus libros, quizá muchas lecturas de los pocos que leí de los muchos que escribió. Pero que fueron semillas que me atrevo a pensar encontraron buena tierra, o así al menos me lo dicen mis alumnos que fueron a encontrarse con sus libros luego de una “suave sugerencia” mía. En esta tierra donde las madres del dolor nos enseñan que no solo parirás con dolor sino que vivirás siempre con él, León construyó una trascendencia sólida. A contramano de tanta proclamación de lo líquido, lo fluido, lo efímero. Solidez que no se desvanecerá en el aire. Llegó para quedarse. Y amplificarse. La cultura represora habilita para los ángeles caídos sólo dos lugares posibles: ser cola de león o cabeza de ratón. Furgón lastimero de los poderosos o vanguardia sufrida de los desocupados y desterrados. El talento de Rozitchner le habilitó un lugar que la cultura represora no pudo anticipar: ser cabeza de león. Y sus rugidos atronarán por los siglos los cerebros de los represores hasta que estallen. En ese momento, también Angel Rojas saldrá de su coma farmacológico para encontrar su propia eternidad.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Asignaciones familiares: La postura de la CTA

ACTA

En sendos comunicados de prensa la Central de Trabajadores de la Argentina expresó ante la opinión pública su posición con respecto a las asignaciones familiares. El primero fechado la semana pasada cuando aún se esperaba una convocatoria del Ministerio de Trabajo para discutir una actualización de las mismas y el otro una vez hechos los anuncios presidenciales sin previa convocatoria ni consulta.

Con fecha 1 de septiembre la conducción nacional de la CTA, con la firma de Pablo Micheli, Ricardo Peidro y José Rigane, informó a los trabajadores y trabajadoras de la Argentina la imperiosa necesidad de ¡Aumento y unificación de la asignaciones familiares¡ con estas palabras:

"En esta querida Argentina nuestra que crece al 8 por ciento anual y tiene más de 50 mil millones de dólares en reservas no es justo que el hijo de un argentino tenga un valor en Chaco, otro en Buenos Aires y otro en Santa Cruz.

"En la Argentina no debe haber chicos de primera y chicos de segunda. No puede ser que algunos cobren 220 $ y otros no lleguen ni a 100.

"Es inaceptable la discriminación que se hace entre las asignaciones del ámbito nacional y las que perciben los trabajadores del sector público provincial y municipal.

"Resulta indispensable también eliminar, o al menos incrementar sustancialmente, el tope salarial que excluye a los trabajadores de ingresos medios del sistema de asignaciones familiares. "Además el monto de las asignaciones debe establecerse como una proporción del Salario Mínimo, Vital y Móvil para que no quede librado a la voluntad política del gobierno de turno.

"Todos nuestros hijos e hijas deben gozar de una asignación igual para todos. Por eso exigimos:¡Unificación de las Asignaciones Familiares Ya!

"Lamentablemente tenemos un Consejo del Salario que no fija la Canasta Básica, esencial para calcular las necesidades para una vida digna, establece un sueldo mínimo que no le alcanza a nadie y no actualiza el seguro de desempleo y formación.

"Tal vez por eso no nos invitan a formar parte del Consejo del Salario. Porque saben que diremos estas cosas, que no posaremos para la foto ni acordaremos nada que no convenga a las trabajadoras y trabajadores de la Argentina”.

Tras los anuncios de la presidenta sin previa convocatoria del Ministerio de Trabajo a las organizaciones sindicales, las autoridades de la Central emitieron un nuevo comunicado bajo el título ¡Exigimos la eliminación de topes y la universalización del salario familiar!

“El aumento de 4.800 pesos a 5.200 como tope para percibir asignaciones familiares sigue dejando afuera a muchísimos trabajadores y por lo tanto pierde su condición universal.

”Seguimos exigiendo la eliminación de los topes y la universalización del salario familiar, al igual que la eliminación del impuesto al salario.

”Hay más de 3 millones de trabajadores en blanco, que son los estatales municipales y provinciales, que no son afectados por estos anuncios con lo cual sigue existiendo disparidad. El aumento debe ser universal”.

Reclamos que se suman a aquellos que no pudieron ser expresados en el Consejo del Salario, la Productividad y el Empleo: que se fije el valor de la Canasta Básica, que el sueldo mínimo no sea inferior a los 2.700 pesos, que el seguro de desempleo y formación sea actualizado y que se elimine el impuesto al salario.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Stallman contra el “sistema de colonización digital”


MISIONES ON LINE

El gurú del movimiento copyleft, creador de GNU, histórico hacker del MIT -Masachusett-, Richard Stallman, advirtió desde la Universidad de Misiones sobre los riesgos de perdurar el uso de programas privativos.

Los calificó de "malévolos" a Microsoft Windows, Apple, Amazon, Iphone, y Adobe Flashs, entre otros, y convocó a usuarios y gobiernos a trasladar sus prácticas informáticas a programas de código abierto.

Stallman disertó este martes en el Centro de Conocimiento de la Universidad Nacional de Misiones invitado por la comunidad software libre de esa provincia -MISOL-, autoridades académicas y colectivos culturales, de paso por Argentina luego de una breve escala en Buenos Aires y de camino hacia el sur del país.

El conferencista, que integró la Universidad de Harvard y que en la década de los 70, convertido en hacker del Laboratorio de Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts -MIT- daría los primeros pasos del movimiento GNU, es autor del manifiesto GNU publicado en los 80 que resume los aspectos básicos de la filosofía software libre.

Stallman es uno de los fundadores -quizá el más reconocido- de la comunidad mundial GNU a fines de siglo pasado, formada con el objetivo de difundir y promover libertades para usuarios y desarrolladores sobre la práctica informática y su cultura más allá de las "privaciones" propias del software de "código cerrado" administrado por empresas a escala planetaria.

Pero lo más probable es que lo que lo hizo a este hombre polémico fueron sus estrategias como excorcismos para liberar a las computadoras del software privativo. Stllaman fue recibido por un auditorio desbordante de público integrado por estudiantes universitarios, funcionarios, profesores, artistas, periodistas y programadores informáticos.

Libertades

Stallman comenzó su conferencia diferenciando en software libre los conceptos de libertad y gratuidad, señaló que una copia puede ser gratuita pero no siempre, y enfatizó en que la libertad es lo escencial para comprender al código abierto.

El software privativo es aquel que impide difundir copias y así vuelve a los usuarios impotentes, además de esconder funcionalidades malévolas, especificó.

"Cuando un programa no es libre es privativo, porque priva de su libertad a sus usuarios y los mantiene divididos e impotentes al imprimirles un sistema de poder injusto, un sistema de colonización digital, que, como todo sistema colonial, intenta dividir para dominar", señaló.

El programador repasó las cuatro libertades esenciales difundidas por el movimiento de software libre para el usuario de un programa libre. La libertad cero, de ejecutar el programa como se quiera, la libertad uno, de estudiar el código fuente del programa para modificarlo, la libertad dos, de ayudar a los demás, y la libertad tres de distribuir software en la comunidad, es decir, de hacer copias y compartirlas. Libertades que -aseguró- "son la base de un sistema de distribución y uso con respeto a la libertad de la comunidad".

"Si alguna falta el software es privativo e impone un sistema social no ético a los usuarios. Si tiene límites no es un programa libre. Estas cuatro libertades tienen que aplicarse a todas las actividades de la vida", dijo.

Si un producto físico no permite que el usuario -que es el dueño del aparato- instalar versiones cambiadas del programa no es libre aunque venga el código expuesto porque el control de todo programa tiene que ser práctico y real, según Stallman. La libertad incluye, en esta caso, usar versiones modificadas por el usuario, y "regalar y de vender copias".

Libre VS Privativo

Stallman dijo que conforme se gana en libertad con un software libre uno puede cambiar el código fuente.

La distinción entre privativo y libre no es una cuestión sólo técnica -según el programador- porque no sólo se trata de funcionalidades de programa libre, ni de cómo funciona un código o de cómo se ha escrito. "La distinción entre libre y privativo es una distinción ética, social y política", señaló.

Stallman, a su vez, vinculó el uso de un programa en la sociedad al desarrollo, "porque es conocimiento disponible a sus usuarios para que lo mantengan, lo adapten y lo extiendan a otros usuarios", y en ese sentido sostuvo que el uso en la sociedad de un programa privativo no es desarrollo porque "es dependencia de alguien, al dueño del programa, es decir que es un problema social".

"Escribir un programa libre es una contribución a la sociedad, escribir un programa privativo no, sino un golpe para someter a la gente, el programa privativo es una trampa. Si tienes la elección escribir un programa privativo o no hacer nada es mejor no hacer nada entonces no haces daño La meta del movimiento software libre es que todos los programas sean libres para que todos sus usuarios sean libres", dijo.

Stallman dijo el desarrollo de las libertades es esencial para que cada uno haga como quiera uso de su razón y así alimente a los "motivos éticos de la vida".

"Si usas un programa sin libertad y un día tu buen amigo te lo pide tendrás que elegir entre dos males: darle la copia y romper la licencia del programa o negar la copia y cumplir la licencia. Tendrías que elegir en el dilema del mal menor, que es romper la licencia del programa, porque si no puedes evitar hacer mal a alguien es menos mal hacer a alguien que lo merece porque ha actuado mal, es decir, al desarrollador del programa privativo que atacó deliberadamente la libertad de tu comunidad", propuso.

Entonces "¿Qué hacer?", se preguntó. "No caer en el dilema. Porque la solución uno es no tener amigos, que es la manera implícitamente propuesta por los desarrolladores del privativo. Pero Stallman además de rechazar los programas que intentan aislar a los usuarios de la comunidad, recomienda evitar slogans de propaganda divulgados por desarrolladores de privativo que tratan de influenciar la práctica libre, como "pirata".

Cárceles digitales

En otro segmento de su conferencia el gurú informático se explayó sobre la libertad cero de ejecutar los programas en relación al control de la informática, y acusó a los desarrolladores de programas privativos de no respetar este parámetro y hasta infringir a usuarios de copias autorizadas.

Estos programas frecuentemente tienen funcionalidades malévolas concebidas para vigilar, restringir y hasta abusar del usuario con "puertas traseras" bajo comando de otros a las que llamó "esposas digitales", señaló. Tales los casos de Microsoft Windows, Apple, Iphone, Adobe Flash, Amazon, según señaló. Programas con funcionalidades ocultas para enviar datos, imponer cambios de aplicaciones y conservar al usuario en "cárceles de autorizaciones".

"En 2009 Amazon borró miles de copias de un libro remotamente con esta puerta trasera. Copias autorizadas por usuarios de Amazon, por lo tanto, la empresa sabía donde estuvieran los comandos. Así descubrió su naturaleza orwelliana, Ese libro era "1984"", contó.

Es que si no se puede usar a copia que se desea usar no hay control de la informática, al contrario, se imponen las decisiones del desarrollador del código del programa. "La comunidad software libre considera a estos programas malévolos para el avance de la democracia", dijo Stallman.

El programador insistió en la necesidad de que los gobiernos adecúen sus sistemas operativos a software de código abierto liberar a los estados de la dependencia del código privativo y recomendó empezar por las escuelas, en todos sus niveles. "Los alumnos que se forman en informática con código privativo se reciben dependientes y los desarrolladores de las empresas lo saben muy bien", señaló.

"El terreno está marcado: A un lado se encuentra la libertad individual, la solidaridad social y la democracia, al otro, la dictadura. Tú eliges, libérate", concluyó.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...