domingo, 16 de octubre de 2011

Las 25 Noticias Más Censuradas 2010/2011 (N° 7): Militares de EEUU realizan experimentos de lavado de cerebro de los soldados con “Piensa Positivo”

Ernesto Carmona (Especial para ARGENPRESS.info)

El aparato militar estadounidense recurrió de nuevo a la psicología, esta vez para lavar el cerebro o mantener en “buena forma comprensible” a las tropas que envía a países lejanos en nombre de la paz y la democracia, así como antes buscó psicólogos para lograr mejores resultados con los sufrimientos humanos inflingidos por la tortura en Guantánamo y otras cárceles tipo Abu Ghraib, Irak. Esta historia periodística ocultada por los grandes medios fue clasificada en el lugar 7º del ranking 2012 del Proyecto Censurado de California, que sacas a la luz las 25 historias más ocultadas por los grandes medios.

La revista American Psychologist, de la Asociación Americana de Psicología (APA, por su sigla en inglés), en enero de 2011 publicó 13 artículos detallando y celebrando 117 millones de dólares obtenidos en prestaciones de servicios de “cooperación” con el ejército de Estados Unidos a través de un programa llamado “Buena Forma Comprensible del Soldado” (Comprehensive Soldier Fitness, CSF, en inglés). El programa se está comercializando como entrenamiento para reducir resistencias y prevenir consecuencias psicológicas adversas en soldados que enfrentan combates. Debido al énfasis del CFS en la “psicología positiva”, sus defensores la llaman “una aproximación holística al entrenamiento del guerrero”, que está muriendo en mayor número por suicidios que por caídas en combate.


Según sus promotores, el nuevo programa de entrenamiento utiliza la “psicología positiva” (el manido “piensa positivo) para enseñar a los soldados estrategias mentales de resistencia a fin de auto-conservar su bienestar psicológico mientras enfrentan desafíos como la separación de sus familias y regularmente hacen frente a conflictos por la pérdida de amigos y colegas. El programa preconiza un ejército “equilibrado, con soldados sanos, seguros de sí mismos” y “aptitud y disposición mejoradas". Lo presentan como "un plan para atender la salud mental de nuestros guerreros” y llevar un acercamiento más holístico a su endurecimiento para el combate.

Las críticas al programa no se hicieron esperar después de anunciada la iniciativa, incluyendo preguntas éticas sobre si los soldados deben ser entrenados para ser desensibilizarlos respecto a acontecimientos traumáticos. Y también surgieron preocupaciones sobre la metodología de este programa a gran escala, no muy distinto de otros que ya produjeron efectos nocivos en el pasado.

Otro aspecto problemático reside en que el proyecto se adapta primariamente al Programa de Resistencia Penn (Penn Resiliency Program, PRP), que ha tenido escaso éxito entre la población no militar, y ahora, en su primer lanzamiento piloto, se propone incorporar a un millón cien mil soldados. La pregunta clave es ¿cómo van a implementarlo si primero no lo probaron en pequeños grupos de soldados?


Básicamente, el programa CFS fortalece “resistencias” de los soldados en cinco áreas cruciales: emocional, física, familiar, social y espiritual. El componente espiritual de la evaluación contiene preguntas escritas concebidas predominantemente para soldados que creen en dios u otra deidad sea o no judeo-cristiana. Esto significa que decenas de miles de no creyentes califican mal y serán forzados a realizar ejercicios con imágenes religiosas que son opuestas a sus creencias personales. Probablemente, tampoco se fomentará la “resistencia” deseada.

El psicólogo Bruce Levine publicó un reciente artículo titulado “Cómo los psicólogos se benefician con las guerras interminables de Estados Unidos", que también fue reproducido en muchos medios especializados con este otro título: "Lavado de cerebro a los soldados norteamericanos con el 'piensa positivo'". Levine condenó el programa y señaló con el dedo a los psicólogos que se están embolsando una gruesa suma de dinero por entrenar a 40.000 sargentos, que a su vez entrenarán a un millón cien mil soldados.

Foto:
El general George W. Casey, habla con estudiantes de la Escuela de Entrenamiento Maestro en Resistencia, uno de los cuatro componentes del Programa CSF durante una reciente visita al Fuerte Jackson, Carolina del Sur (Foto: Susanne Kappler / US Army)

Fuentes:
- “Comprehensive Soldier Fitness: A Holistic Approach to Warrior Training”, Jeremy McCarthy. August 17, 2010.
http://psychologyofwellbeing.com/201008/comprehensive-soldier-fitness.html
- “The Dark Side of Comprehensive Soldier Fitness.” Roy Eidelson, Marc Pilisuk and Stephen Soldz. April 1, 2011.
http://www.truthout.org/dark-side-comprehensive-soldier-fitness/1301814000
- “Army’s Spiritual Fitness Test Comes Under Fire,” Jason Leopold, Truthout, January 5, 2011.
http://www.truth-out.org/armys-fitness-test-designed-psychologist-who-inspired-cias-torture-program-under-fire66577?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter
- Proyecto Censurado:
http://www.mediafreedominternational.org/2011/04/09/psychology’s-largest-experiment-ever/

Student Researcher: Rene Arellano, San Francisco State University
Faculty Evaluator: Kenn Burrows, San Francisco State University

Ernesto Carmona es escritor y periodista chileno.

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Un voto inteligente

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

(1) Quiénes votan al gobierno con expectativas progresistas experimentan sensaciones contradictorias. Satisfacción por el juicio a los genocidas, la ley de medios, el matrimonio igualitario o la nacionalización de las AFJP. Desengaño por la destrucción de los ferrocarriles, la minería con cianuro y la regresividad impositiva. También hay irritación con los gobernadores que deforestan el monte y con los jerarcas sindicales que manejan patotas.

Estos votantes habrán notado, además, que los logros democráticos y las mejoras sociales aparecen cuando hay conflictos con la derecha. En los momentos de estabilidad prevalece el reencuentro con el establishment. Todos se preguntan qué curso asumirá el próximo mandato de Cristina. Los confiados apuestan a la “profundización del modelo” y los realistas toman nota de las advertencias presidenciales contra las demandas callejeras.

El contexto es muy fluido. Ha resurgido la politización de la juventud y los movimientos sociales cuentan con capacidad de movilización. La derecha no logra reponerse del ánimo popular que emergió con el bicentenario. Pero se avecinan los nubarrones de la crisis global, con menos cartuchos oficiales para repetir las acciones del 2008-09. Si irrumpen situaciones más traumáticas, los antecedentes más añejos no son promisorios. El primer peronismo recurrió al ajuste para lidiar con la crisis externa (1952) y segundo reforzó esta receta (1975), embistiendo contra los intentos de radicalización que desafiaban el liderazgo presidencial.

Las circunstancias actuales son muy distintas. Pero la agenda progresista continuará vacante mientras no aparezca una fuerza de izquierda, que obligue a considerar ese temario. La debilidad de este actor limita drásticamente la confrontación con los dueños del poder.

Algunos piensan que esta batalla social exige un rotundo triunfo previo de CFK. Pero es evidente que el oficialismo superará con creces la plataforma de votos que necesitaría para embarcarse en esa empresa. En el escenario actual más bien falta lo opuesto: un protagonista capaz de actuar con independencia del gobierno, especialmente en las circunstancias problemáticas.

Basta recordar cuánto pesó la autoridad oficial para neutralizar los cuestionamientos que surgieron durante los asesinatos de los aborígenes en Formosa y de los desamparados en Jujuy. El mismo desagrado se insinuó recientemente, al calor de la ridícula causa que un ministro y sus jueces armaron contra el ferroviario Sobrero. Es evidente que el gran poder acumulado por el Ejecutivo acrecienta la tentación de regimentar la protesta social.

La gestación de sólidos referentes de izquierda es indispensable para crear un nuevo eje de interlocución de las iniciativas gubernamentales. Este cambio determinaría otro perfil del debate agrario. En lugar de mantener o reducir las retenciones se discutiría la disminución del IVA y la anulación de los privilegios impositivos que tienen los banqueros. La pulseada por liberar los precios o dibujarlos a través del INDEC sería reemplazada por una crítica a la rentabilidad lograda por los formadores de precios. En vez de optar entre el 82% tramposo de la derecha y los aumentos gubernamentales a cuentagotas se analizaría el financiamiento de las jubilaciones con aportes patronales. En este nuevo ordenamiento cobraría forma una tercera opción económica, superadora del neoliberalismo agro-exportador y el neo-desarrollismo conservador.

Algunas voces postulan erigir la agenda progresista mediante un fortalecimiento del centro-izquierda no oficialista. Pero este alineamiento ya tiene gran influencia y no logró instaurar el temario que necesita el país. Contra este objetivo conspiraron los coqueteos con la derecha en el Parlamento y en los medios. También incidió la elección de aliados más afines a la vieja retórica institucionalista de la UCR que a la movilización popular. Nunca se entiende, además, cómo se podrían superar las limitaciones del oficialismo argentino, imitando el sendero más conformista que ha impuesto la socialdemocracia de Uruguay o Brasil.

El reingreso al Congreso de la izquierda es la mejor opción que ofrece la coyuntura electoral, para avanzar en la introducción de drásticas medidas de reducción de la desigualdad social. La obtención de diputados para este sector es una meta difícil, pero factible. La multitud de votantes que apuntaló un derecho democrático de participación en las primarias de agosto debería reafirmar este sostén, atrayendo un nuevo segmento de electores.

Un avance de la izquierda también podría generar efectos positivos en las prácticas tradicionales de este sector. Buenos resultados en los comicios suelen contrarrestar la inercia sectaria, abriendo posibilidades de construcción de un nuevo espacio de intervención. El respaldo electoral favorecería, además, la renovación de un discurso forjado en la militancia, que necesita aproximarse a las audiencias masivas. El impulso a colocar una ficha en la izquierda no proviene esta vez sólo de las convicciones y las simpatías. Constituye una lúcida decisión del votante progresista.

Nota:
1) Este comentario fue escrito para una publicación pro-oficialista.

Claudio Katz es economista, UBA- CONICET.

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Junior Achievement o Fundación Leer: leer y consumir

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS)

Cabe preguntarse por qué Radio Nacional investiga sobre Junior Achievement (http://www.radionacional.com.ar/investigacion-nacional/32305-junior-achievements-educando-al-buen-cliente-2.html (3)) y nada cuestiona de los patrocinantes de la Fundación Leer y sus Maratones Nacionales de Lecturas.

Radio Nacional subraya en el copete de su informe radial: “Una Investigación sobre la fundación estadounidense que desde hace 20 años “se mete por la ventana” en el sistema educativo público y privado con contenidos orientados a promover los valores de la economía de mercado y la gestión empresarial privada. Su historia en el país, sus financiadores y las justificaciones de los representantes de la organización”.

¿Y de la Fundación Leer que dicen Télam, Canal 7 o la AM 870?

Desde el 30 de marzo de 2011 y hasta el 2013 Cristiano Rattazi presidirá Junior Achievement Argentina.

Cuando Cristina F. de Kirchner presentó el Plan Estratégico Industrial 2020 en Venado Tuerto “sentados en primera fila se encontraban los empresarios Cristiano Rattazi (Fiat Argentina), Wilder Yasci (Essen) y Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio de Rosario), además del Presidente del Banco Nación, Juan Carlos Fábrega, e importantes referentes sindicales, como el secretario general de la UOM, Antonio Caló (1)”.

En octubre de 2005 en Los Transburgueses escribíamos: “En 1997 el gobernador (de Santa Fe) Obeid presentó el modelo de educación del futuro. En la Bolsa de Comercio de Rosario Obeid avaló el emprendimiento de la Fundación "Junior Achievement". Los objetivos del proyecto educativo que Jorge Obeid respaldó eran (y lo son porque el pasado sigue sucediéndose) que desde preescolar hasta séptimo grado "los alumnos aprendan a relacionar conceptos económicos básicos con sus vivencias diarias, el rol del individuo como consumidor y productor en una economía de mercado". Ni ciudadanos ni personas ni sujetos sociales: los educandos deben ser formados como "consumidores" bajo las órdenes de la ley de la oferta y la demanda.

Una carta explicativa del programa "Junior Achievement" llegó a 15 escuelas públicas de Rosario en el mes de junio de 1997. La misiva estaba firmada por el entonces gerente general de Nuevo Central Argentino: Horacio Díaz Hermelo. Nuevo Central Argentino es la compañía que dispone del ramal Rosario-Bahía Blanca con socios como Soldatti, Loma Negra y Acindar. Aceitera General Deheza es actualmente –en realidad- el mayor accionista del ex Ferrocarril Mitre. Entre la poderosa cerealera/aceitera y el Senador Nacional Justicialista por Córdoba, Urquía, hay tantas coincidencias que De la Sota también comparte tan provechosa amistad.

La carta de "Junior Achievement" subraya en el punto 1 de su plan de actividades el concepto de "Éxito. Los estudiantes compiten y se esfuerzan para lograr el éxito en el mundo del trabajo". Otro de los razonamientos del proyecto educativo presentado por Obeid en la Bolsa de Comercio de Rosario en 1997 estimula a los alumnos para que alcancen a "comprender que el sistema de libre empresa puede proporcionarles un camino al éxito personal (2)".

Ahora por qué si “Ricardo Zinn (uno de los consejeros fundadores de Junior Achievement), ideólogo del ajuste conocido como Rodrigazo durante el gobierno de Isabel Perón, colaborador de José Alfredo Martínez de Hoz durante la dictadura militar y mano derecha de María Julia Alsogaray durante la privatización de la telefónica estatal (Entel), en 1993 logró que el Ministerio de Educación declarara los programas de Junior Achievement de Interés Nacional (3)… Télam sólo informa que en la 9na. Maratón Nacional de Lectura “que organiza la Fundación Leer con la participación de más de 3.800.000 niños” (…) el Ministro Sileoni aseveró que “no vengo por obligación sino por gusto, pero también es una obligación del Estado acompañar las iniciativas privadas (4)”.

¿Por qué Visión Siete no le preguntó a Patricia Mejalelaty (Directora Ejecutiva de Fundación Leer) quiènes son los auspiciantes y consejeros asesores de tal institución (5)?

La producción de Radio Nacional sobre Junior Achievement detalla las siguientes corporaciones como auspiciantes de tal Fundación: “Citibank, Banco Galicia, Banco Francés, Banco Supervielle, Toyota, Volkswagen, Ford, Fiat, Hilton Hotel, Coca Cola, Monsanto, Federal Express (3)”. El informe de la AM 870 también señala: “Gracias a estas donaciones las empresas logran dos objetivos: formar nuevos consumidores y pagar menos impuestos”.

Coincidentemente, en la página web de Fundación Leer se destaca: “Colabora con nosotros: Las donaciones realizadas son deducibles en el impuesto a las ganancias, de acuerdo al art. 81 inc. c) apartado 4, de la Ley de Impuestos a las Ganancias (6)”.

En “A los lectores del capital” sostenemos: “Seis de cada diez niños argentinos crecen y se desarrollan bajo la línea de pobreza. El 70 % de los adolescentes no entiende lo que lee. Fuente consultada: Fundación Leer. La Fundación Leer nació en el país en marzo de 1997 “para contribuir desde el sector privado... a la formación del hábito lector”. La Fundación Leer – vástago autorizado por Reading is Fundamental (RIF)- es una apuesta al magisterio del libre mercado. La Argentina es el primer Estado de habla Hispana que ha obtenido la licencia para aplicar las sugerencias del RIF. Los resultados alcanzados merecen subrayarse. Veintitrés provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se han acogido a la “Maratón Nacional de Lectura”. La resolución 2579 SE del seis de octubre de 2005 la declaró de Interés Educativo. La firma de Daniel Filmus y los sellos y distintivos del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación Argentina así lo certifican. ¿Quiénes colaboraron y contribuyen en este trote estudi
antil? Léalo usted mismo: Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina (ADIRA), Asociación de Radiodifusoras Privadas de Argentina (ARPA), Clarín, Editorial Santillana, Fundación Diario La Nación, Supermercados La Anónima, Fundación Acindar, Fundación Telefónica y The British Council, entre otros. ¿Quiénes son algunos de los integrantes del Consejo Asesor de la Fundación Leer? Deduzca lo que manifiesta los siguientes nombres y apellidos: Jaim Echeverri, Mariano Grondona, Manuel Mora y Araujo, Antonio Salonia, Juan Carlos Tedesco y Steven Rockefeller (7)”.

Y sí además entrecruzamos datos y referencias veremos que Junior Achievement y la Fundación Leer comparten donantes: “Citibank S.A., Banco Galicia, Toyota Argentina S.A., Monsanto Argentina S.A.”, entre otros. Volkswagen, la UTN General Pacheco y el Ministerio de Educación de la Nación, directamente, ya rubricaron un acuerdo para formar Ingenieros automotrices.

Jorge Pagés en ¿Quiénes están detrás de la Fundación Leer? es contundente: “Entre los patrocinantes de Leer se encuentran varias de las empresas más contaminantes del planeta. Tres de ellas, la Dow Chemical (que adoptó en el país la denominación de Dow Química Argentina); Shell y Procter & Gamble, figuran en las listas de las diez peores corporaciones, que anualmente elabora la prestigiosa revista norteamericana Multinational Monitor, honor que comparten con la Coca Cola y Merril Lynch, dos de las auspiciantes de "Reading is Fundamental", la "casa matriz" de Washington (…) De las instituciones educativas que más inteligencias aportaron al "Think Tank" del proyecto neoliberal, sólo tres figuran entre los auspiciantes de Leer: la Universidad Católica Argentina (UCA); la Universidad de Belgrano (UB) y la exclusivísima Universidad de San Andrés (USA). Más que suficiente. En la segunda de ellas, la UB, se formó la Directora Ejecutiva de la Fundación Leer, Patricia Mejalelaty, quien luego decidió dedicarse a la pro
blemática de la lectura, cursando su especialización en Reading Is Fundamental de los Estados Unidos, de quien es representante en la actualidad. Mejalelaty es miembro de International Reading Association y de la Association for Supervision and Development, y en 1997 finalizó un posgrado en Dirección de Empresas en el Centro de Estudios Macroeconómicos Argentino (CEMA). El ex Ministro de Economía de Carlos Menem, Roque Fernández, es uno de los integrantes del cuerpo docente del CEMA, al igual que el economista Jorge Ávila, fervoroso partidario de la dolarización, ambos doctorados en la Universidad de Chicago (8)”.

En definitiva, Junior Achievement o Fundación Leer son dos expresiones de las estrategias que utiliza la plutocracia para conformar un sistema educativo al servicio de sus intereses.

Mejalelaty o Marty, Zinn o Grondona, Monsanto, Rockefeller o la Unesco (9)…hay que leer y consumir. Pero de cambiar la realidad opresora y alienante ni hablar.

Junior Achievement y Fundación Leer significan propiedad privada & educación.

Extraña filantropía de una globalización que domina con sutilezas.

¿Por qué Tèlam, Radio Nacional o Visión Siete no se preguntan qué es la Fundación Leer?

Se trata de hacer periodismo; no de informar con estilo de propaganda.

Si CTERA no dijo nada del nuevo régimen de pasantías de las escuelas secundarias… menos dirá del apéndice de RIF en Argentina.

Como siempre: no vale el silencio.
Notas:
1) Histórica visita de la Presidenta Cristina Fernàndez. http://www.radiovenadotuerto.com.ar
2) La Fogata. 01-10-2005
3) http://www.radionacional.com.ar/investigacion-nacional/32305-junior-achievements-educando-al-buen-cliente-2.html
4) Largó la maratón de lectura en el Zoo porteño. Tèlam. 30-09-2011
5) Ver video en www.leer.org.ar
6) www.leer.org.ar
7) 02-06-2006
8) Fuente: Red Eco Alternativo. 05-04-2006
9) Textual web de Leer: “Fundación Leer obtuvo el reconocimiento del Ministerio de Educación de la Nación y de los Ministerios provinciales, de la UNESCO y es una entidad reconocida por la OEA como miembro de la sociedad civil”.

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Las mejores cárceles de Latinoamérica

Claudia Rafael (APE)

Cuando Max Weber escribía que el Estado “detenta el monopolio de la coerción” no estaba diciendo otra cosa que el Estado, con sus jueces, sus cárceles, sus servicios de seguridad asume la función de la venganza social desplazando así al actor individual. Corre el “ojo por ojo, diente por diente” que aparecía en el Antiguo Testamento en donde se leía que “quien cometiere un delito pagará vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano y pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida y golpe por golpe” y lo asume bajo formalismos y métodos sistémicos. Y de paso, se advirtió con enorme regocijo que el condenado constituía un para nada despreciable valor económico del que se podían extraer interesantes réditos.

El ministro de Justicia de la Nación, Julio Alak definió hace unos días que no existen los casos de tortura y malos tratos en el Servicio Penitenciario Federal porque “es uno de los mejores de Latinoamérica”. Ingresó así en un terreno cenagoso en el que resultaría muy fácil hundirse.

Un documento de la Asociación de Familiares de Detenidos en Cárceles Federales y del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos respondió velozmente con un par de casos concretos: la historia de Brian Núñez, de 18 años, que derivó en julio de este año en el pase a disponibilidad de siete penitenciarios luego de que se probó que fue víctima de torturas en el Complejo Federal II de Marcos Paz. Y luego, después del traslado de Brian a otra unidad, lo que vivieron jóvenes de 18 a 20 años “obligados a desnudarse y a correr por el pabellón, a los que se les pegan palazos y se les dispara con balas de goma, luego se los encierra durante todo el día, y se los amenaza con más castigos si se atreven a denunciar”.

El CEPOC es claro: “la mayoría de estos hechos no se difunden ni llegan a la justicia, porque tanto las víctimas directas como sus madres y familiares, tienen pánico a las represalias”.

El sentido del encierro debe ser buscado muy atrás en el tiempo. Bastaría releer tramos de la Biblia, cuando en el Génesis Capítulo XXXVII se describe el sufrimiento de Josué que fue recluido en una cisterna por sus hermanos. La idea primigenia era la muerte cuando los hermanos dijeron “¿Por qué no lo matamos y lo arrojamos en una de esas cisternas? Después diremos que lo devoró una fiera. ¡Veremos entonces en qué terminan sus sueños!”. Pero luego, Rubén, uno de esos hermanos, agregó: “No derramen sangre. Arrójenlo en esa cisterna que está allá afuera, en el desierto, pero no pongan sus manos sobre él”.

De ahí en más ese método se fue repitiendo puntualmente a lo largo de los siglos hasta que, a finales del siglo XVIII todo se perfeccionó.

Más allá de la certeza de Alak de que “es uno de los mejores de Latinoamérica”, frase difusa si las hay, habría que debatir claramente cuál es la definición de “mejor”. La Real Academia Española responde que se trata de algo “superior a otra cosa”. Entonces si nos remitimos al concepto de Elías Neuman de que el encierro carcelario es proyectado para “el aniquilamiento de la individualidad de los detenidos, a hacerles sentir la mayor abyección y pérdida de sentido de persona humana” y el Servicio Penitenciario Federal es “mejor” al del resto de las cárceles del continente todo adquiere un sentido diametralmente opuesto.

Hay un viejo ejercicio literario que funciona como un mágico pasaporte a la fantasía. Imaginar que, de repente, una frase o dicho popular adquiere profunda literalidad y simplemente se trata de escribir una historia a partir de esa literalidad. Parece complejo, pero en verdad no lo es. Basta describir en sus detalles más nimios cómo el sujeto se va coloreando hasta terminar completamente “verde de envidia” o bien, cómo es esa extraña alquimia en la que el alma se va derramando por el piso o cómo uno adquiere repentinamente el formato y la consistencia de una bolsa cuando se está extremadamente cansado.

Es interesante jugar con ciertas expresiones de funcionarios y tratar de aplicarles la más profunda literalidad. Hace exactamente dos años, el intendente de Tigre, Sergio Massa pronunció una de esas frases. Hacía poco habían asesinado al músico Santiago Urbani, de 18 años. Y el 14 de octubre contó a los medios: “en la charla con la madre de Santiago, me comprometí en ponerme yo al frente de la investigación y del seguimiento del juicio, porque queremos que estos cuatro delincuentes que están identificados terminen presos. Que no entren por una puerta y salgan por la otra. Los policías estaban durmiendo en el momento en el que mataban a Santiago, y por eso queremos castigo para los delincuentes y castigo para los policías. Espero que encuentren a los asesinos, que los detengan y que se pudran en la cárcel”.

La expresión “pudrirse en la cárcel” permitiría ir describiendo en detalle cómo un ser humano se va descomponiendo hasta transformarse en un objeto pestilente, nauseabundo, fétido. En algo impuro, hediondo y repugnante. En aquel que perderá en todo ese proceso químico provocado por el encierro en calabozos hacinados en una suerte de escatología que sólo puede remitir a la muerte en vida.

En ningún momento esa expresión del ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner alude –eso sí- a las bandas asociadas a la policía de reclutamiento de chicos vulnerables y de vidas completamente excluidas del sistema. Casos en los que la muerte temprana de Santiago Urbani pueden transformarse en una radiografía. Como también las historias de Luciano Arruga, de Ezequiel Demonty, de Kiki y Jonathan, en Mataderos, y tantos otros.

En su libro “El estado penal y la prisión-muerte”, Elías Neuman recoge una frase garabateada en el calabozo de una cárcel española: “Aquí por justa sentencia yace un ladrón vergonzante, que no robó lo bastante para probar su inocencia”. Y con esa suerte de graffiti carcelario se pincela el símbolo más cruento y perverso del encierro. Aquel que vuelve de la mano de las estadísticas que ubican el 90 por ciento de los detenidos entre los jóvenes, pobres y analfabetos. Aquel que combina sus efectos con aquellos de las gigantescas geografías del encierro en los márgenes, donde la vida y la muerte se rozan permanentemente y entremezclan domesticaciones viejas, tormentos cotidianos y persistentes tácticas de disciplinamiento social para el sometimiento de los incorregibles.

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15-O en Argentina: Pensar global y actuar local

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

Alrededor de un millar de personas marcharon en Buenos Aires desde la Plaza del Congreso hasta Avenida de Mayo y 9 de julio para expresar su rotunda disconformidad ante los efectos del capitalismo crepuscular y como manera de adherir a la manifestación de “indignados” que tuvo su momento mejor en la ciudad de Madrid el 15 de octubre.

Al igual que en cerca de 70 países del mundo, la marcha argentina descargó sus cánticos y consignas contra la clase política hegemónica, el capital financiero, la sobreexplotación y la destrucción ambiental. De hecho, varias sucursales bancarias del centro de la Capital Federal fueros coloridamente pintadas con mensajes alusivos a la usura, la especulación y el enriquecimiento inhumano y antisocial.
León, que se desempeña en la Universidad de Mar del Plata, señaló que “hay una crisis del capitalismo que puede ser mortal en la medida en que podamos ofrecer una respuesta desde la clase trabajadora. Este puede ser un nuevo inicio auspicioso para los asalariados si nos organizamos y luchamos concientemente”. Y Tamara junto a León dijo que en Argentina “el grave problema es que no se valora al trabajador”.
La profesora Estela asistió a la convocatoria para “apoyar a los indignados del mundo. Debemos llegar a ser una gran familia global. La dignidad humana debe estar sobre los intereses económicos”, y agregó que “el 2001 la pasamos muy mal. Conocemos la angustia del desempleo, el dolor de no tener alimento para los hijos”. Como docente, Estela acudió al movimiento estudiantil de Chile para significarlo como “un ejemplo maravilloso. Los jóvenes luchan también contra un Presidente que muy suelto de cuerpo explica que ‘para estudiar alguien tiene que pagar’, y ayer nada más el ministro de Educación de acá, Alberto Sileoni, aclaró que, efectivamente, alguien tiene que pagar: el Estado”.
Respecto de la enseñanza, la educadora Fernanda argumentó que “no basta que se tenga cobertura total y sea gratuita. Tiene que contemplar contenidos curriculares acordes a una sociedad distinta que la actual”.
“El sistema monetario no es malo ni bueno: está obsoleto simplemente”
En la marcha se encontraba un contingente de jóvenes chilenos que estudia en universidades argentinas gratuitamente y que se ha organizado para apoyar el movimiento de los secundarios y universitarios del país andino. El estudiante de primer año de Sociología, Aucalef, que viene del Liceo 80 de la comuna santiaguina de Independencia, declaró que “somos también ‘indignados’ debido a todos los atropellos sufridos por el pueblo de Chile. Estamos coordinados con nuestros compatriotas en la misma lucha. Hemos realizado 5 marchas y funcionamos a través de asambleas horizontales y abiertas. Queremos construir desde las bases”, y añadió que “los argentinos nos han dicho que los estudiantes chilenos están marcando el ejemplo en materia de movilización, considerando que allá la policía es completamente militarizada. Y nosotros admiramos la solidaridad del pueblo argentino que nos ha acompañado durante todo este proceso”.
Por su lado, el joven minero Cristian Sarago explicó que “es preciso proponer una alternativa al sistema capitalista. Ya no es necesario. Por mi parte, yo estoy por una economía basada en recursos reales y no en laberintos financieros y monetarios. El capital financiero es pura ficción, mientras el precio de los alimentos se juega en la bolsa. El sistema monetario no es malo ni bueno: está obsoleto simplemente. En Argentina se produce comida para 400 millones de personas, pero no se puede nutrir a todas las 37 millones que somos”.
Pero no solamente muchachas y muchachos participaron del 15-O. Ismael, un cuentapropista que proviene de la generación de los 70’, manifestó que “en la actualidad el concepto de generaciones se está fusionando en la identidad asociada al rechazo ante la calamidad capitalista. Hoy no somos una certeza ni una negación, somos más bien una duda. Y yo no quiero sentarme en una de las butacas que ofrece el sistema. La duda entonces, es plantearse otro mundo posible, una alternativa. Porque no es permisible que antes de que termine el año en Somalia, 12 millones y medio de seres humanos habrán muerto de hambre ante la indiferencia social”.
Miguel es representante de los pueblos originarios aymara y quechua. Marchó “porque el capitalismo está destruyendo el planeta, nuestra Madre Tierra. Y de no hacer nada para cambiar las cosas, nos convertiremos en cómplices del desastre para las generaciones venideras. En este mundo, los pueblos originarios y afrodescendientes no tienen derecho a nada. Y en Argentina, en efecto, hay democracia. Pero de primera y de segunda. Democracia para los que tienen dinero y a quienes se les reconocen los derechos políticos y humanos. Y para nosotros, nada. En la provincia de Formosa, al norte, recientemente han matado a dos hermanos dirigentes cuyos responsables tienen que ver con el gobierno provincial coludidos con las autoridades policiales, judiciales y políticas de la zona”, y continuó sumando que “no nos gusta que digan que nuestra gente es violenta cuando reclamamos derechos. No nos gusta que nos tomen por escenografía folclórica. No somos figuritas de manual. Aquí existe una solución política. Así como Néstor Kirchner enfrentó al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial con nosotros, el gobierno que viene debe reconocer ahora nuestro territorio, nuestra cultura. Basta de Estados paternalismos”.
La pesadilla de Jujuy
La caminata anticapitalista se detuvo en 9 de julio y Avenida de Mayo. Allí acampa desde el 25 de septiembre un buen grupo de representantes de más 50 mil familias sin tierra de Jujuy, provincia ubicada en el norte grande de Argentina que linda con Chile y Bolivia. El campamento de pobres bajo la escultura del Quijote sirvió de fondo a la marcha.
Una de las voceras de Jujuy relató que desde hace medio siglo que no se construye una sola vivienda para los pobladores de Jujuy, tierra de industria azucarera y minerales de valor magnífico. Como medida de fuerza, los desheredados de Jujuy ocuparon suelos del ingenio de Ledesma para demandar casas pagables al gobierno de la Provincia. Como respuesta y escarnio, el 29 de julio pasado recibieron plomo. Cuatro vidas se perdieron.
“Por eso Jujuy se levantó”, contó la delegada Patricia, “y comenzó a tomar tierras, tierras nuestras que se les entrega a otros como forma de pago por clientelismo político. El gobierno provincial nos amenaza constantemente. Los que llegamos a Buenos Aires a exigir una respuesta a nuestras reivindicaciones debimos salir como delincuentes de Jujuy porque no se nos permitía abandonar la zona. Ya llevamos 20 días aquí y aún no tenemos contestación del gobierno nacional. Sólo promesas de recibirnos. Otros nos han dicho que en cuanto terminen las elecciones presidenciales (23 de octubre) nos desalojarán definitivamente. Por favor, acompáñennos”.
Es cierto lo que reza un letrero de los manifestantes: pensar es global y actuar es local.

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El Teniente Coronel Gavazzo según la CIA

Jorge Majfud
Hay por lo menos dos innovaciones en las guerras modernas: una es el ataque preventivo; la otra es la condena de un grupo o de un individuo por lo que hubiesen podido hacer. En el caso latinoamericano, podemos ver cómo muchas guerrillas intentaron quebrar las constituciones de sus países y para evitar que lograran hacerlo, los militares la violaron de hecho. Con un agregado: no fueron una simple reacción a la violencia del momento sino el resultado tradicional de una violencia institucionalizada por décadas en sociedades claramente autoritarias y opresoras, continuación de los abusos de clase y de raza que procedía de la colonia y se prolongó sin quiebres en las repúblicas de papel, estados semi feudales legitimados por maravillosas leyes y constituciones que sólo los desheredados y la clase media respetaban.

Siglos de cultura feudal no cambian con ningún gobierno ni con ningún maquillaje ideológico. Lo demuestran los personalismos que plagan izquierda y derecha casi por igual.

Los arqueólogos de las mentalidades todavía hoy pueden rastrear algunos fósiles. Un ejemplo anecdótico, aunque no único, es el caso del Tte. Cnel. José Gavazzo y otros militares de la última dictadura en Uruguay. Recientemente el militar retirado publicó un largo relato donde acusa a los comunistas por lo que pudieron hacer o por lo que hicieron sus pares en la Unión Soviética. Lo cual es una forma obvia de justificar los crímenes propios con los ajenos. Algo similar sería sentenciar a Gavazzo, Videla o Pinochet, por los crímenes cometidos por el franquismo. Aunque sus motivaciones y prácticas son igualmente fascistas y reaccionarias, no se puede juzgar a unos por lo que hicieron otros.

A juzgar por sus escritos que el Tte. Cnel. Gavazzo acaba de publicar en el día de hoy, ni siquiera entiende la historia que él mismo formó parte, más como tétrico y patético títere (que a su vez movía los piolines de otros subtíteres), que como protagonista conciente de las causas y acciones que lo motivaban. Sí, conozco la respuesta: “yo sé lo que digo porque lo viví”. El argumento senil también sirve para darle el mismo crédito intelectual a los tupamaros, sus enemigos a muerte por entonces, que también vivieron el mismo tiempo aunque suelen recordar una realidad algo diferente y en casos incompatible. O habría que aceptar que Cristóbal Colon tenía razón cuando afirmaba que había llegado al Asia cruzando el Atlántico, ya que fue él quien lo hizo y no nosotros.

En 2007, una carta abierta de los familiares de militares presos por violación a los derechos humanos le pedía al entonces presidente de Estados Unidos, George Bush, que interfiriera en los asuntos judiciales del Uruguay para liberar a quienes lucharon contra la influencia extranjera. Como semejante contradicción no tuvo el efecto esperado, ahora el Tte. Cnel. Gavazzo mitiga sus días publicando un sitio que se llama “En voz alta”, donde publica las grabaciones intrascendentes de conversaciones telefónicas en los años setenta, con más nostalgia que inteligencia, y firma sus redacciones como “prisionero político” (de un régimen democrático y de derecho al que, curiosamente, llama “régimen”). El cambio de “preso” por “prisionero” no lo dignifica pero le da un toque militar al asunto, e injustamente significa lo mismo que durante la dictadura significaba “preso político”.

Ahora, si algo no tienen los presos políticos es voz. De hecho, se los encarcela para silenciarlos, no para victimizarlos. Eso debería saberlo el teniente coronel, alguien que vivió los tiempos que ahora intenta comprender con más lecturas y con menos recursos intelectuales. Cuando él y sus secuaces secuestraron un país en nombre de su salvación, no se podía hablar ni en voz baja. Esta prohibición no estaba limitada a los presos políticos sino a todo aquel ciudadano que no pensara como ellos. Yo mismo, siendo un niño de siete años, debí pasar horas mirando la pared de la escuela, en castigo por hacer demasiadas preguntas a la maestra. Bastaba con ser sospechoso de pensamiento para ir a la cárcel, perder el empleo o ser directamente torturado de una forma más física. El resto gozaba de libertad de expresión, lo que demuestra que el régimen no era tan terrible.

Aunque el coronel mantiene todas las garantías constitucionales e internacionales y puede publicar cuanto le dicta su brillante intelecto, y algún otros militares retirados salen en la televisión tratando de explicarnos, con tono grave y académico, quién fue un horrible y perverso “italiano llamado Gramsci”, difícilmente pueda recibir el honor de ser considerado un preso político. Lo cual es una paradoja, ya que es como tratar de reclamar el título que alguna vez tuvieron sus victimas (con excepción de los secuestrados, torturados y desaparecidos).

En casi todos sus capítulos (vamos llamarlos así) el Tte. Cnel. habla del “terrorismo de Estado” de la Unión Soviética, citando a Stalin y otros clásicos. Aquí, en Estados Unidos, he tenido muy buenos alumnos cuyos abuelos fueron famosos camaradas de Stalin y reconocidos criminales. De ser por el Tte. Cnel. Gavazzo deberían estar presos o en observación. Por alguna razón, el Retirado no alcanza a percibir que aquellos matones de Stalin fueron lo más parecido a su horda de militares que asolaron America Latina. Los diferenciaba la mano con la que cometían sus atropellos a los Derechos Humanos (la escala de la barbarie también, en el caso de un país demográficamente minúsculo como Uruguay). Denunciando la barbarie ajena se daban el lujo de justificar la barbarie propia.

El señor Tte. Cnel. y sus secuaces no sólo aniquilaron seres humanos; también asesinaron la historia. No por su lucha contra el fascismo comunista (a la cual yo mismo me sumaría de haber vivido en la Unión Soviética) sino por su lucha contra la democracia y los derechos humanos.

Obviamente, no pretendo razonar con alguien que no se arrepiente de nada; se sienten orgullos de sus crímenes, razón por lo cual no entiendo por qué no aceptan la cárcel con orgullo de mártires en lugar de llorar como marranos al mejor estilo Augusto Pinochet cuando estuvo a punto de perder su libertad. Cuando vi llorar a este señor comprendí por qué los generales y dictadores siempre iban detrás de sus ejércitos. Como el Tte. Cnel. Gavazzo, estos valientes soldados de la patria sólo se enfrentaban a un prisionero cuando estaba amarrado y encapuchado (si me pide nombres, se los puedo dar; pero estoy seguro que su valentía no le dará para tanto).

Así, los ex dictadores se consuelan pensando que son victimas del marxismo internacional y no de la justicia. Pero para que tengan en cuenta que no fueron los marxistas los únicos que los consideraron criminales peligrosos, recomiendo el análisis de un informe secreto de la CIA, aun sin traducir al español.

Según un documento desclasificado el 9 de julio de 2002 y en archivos de Goerge Washington University, en 1976, en plena dictadura, Washington bloqueó el viaje de los militares uruguayos José Pons y el mayor José Nino Gavazo. ¿Por qué?

El documento fue firmado por Harry W. Shlauderman y dirigido a Mr. Habib, el 13 de diciembre de 1976, en los últimos días de la presidencia de Gerald Ford y con el conocimiento del reciente triunfo del demócrata Jimmy Carter, a un mes de asumir la presidencia de Estados Unidos.

El título es elocuente: “Uruguayan Threat Against Congressman Koch”. En la segunda página, bajo el subtítulo de “secreto”, el informe cita un telegrama de Siracusa, informando la decisión del gobierno uruguayo (por entonces presidido por el Dr. Aparicio Méndez pero controlado por las Fuerzas Armadas a través del Consejo de Estado) de asignar a José Pons y Nino Gavazzo, a quienes identifica como miembros del “Servicio de Inteligencia” (nombre paradójico, pero comprensible entre gente con la costumbre de colgarse medallas unos a otros).

De forma explícita, el documento refiere que “aparentemente Gavazzo es un tipo peligroso”, por lo cual se recomendó que se informara al embajador en Montevideo que “esos dos caballeros [sic] no serían bienvenidos a Estados Unidos”.

Aparentemente, una de las razones principales radicaba en que las autoridades norteamericanas consideraban un riesgo el hecho de que pudieran actuar como oficiales en suelo estadounidense, siendo dos personajes claramente identificados con la campaña antiterrorista llevada a cabo en Uruguay.

De forma explícita y reiterada, el informe señala que sólo la amenaza contra el legislador Koch es suficiente razón para bloquear la entrada de estos dos militares al país. Sin embargo se asigna al embajador la tarea no permitir entrar a estos militares sin dar más detalles. En realidad, el gobierno norteamericano presionó al uruguayo para que retirase a sus candidatos que pensaba enviar a Washington.

La razón se encontraba en una carta enviada al jefe del Departamento de Justicia de Estados Unidos y fechada en Octubre 9 de 1976, en la cual el congresista Edward I. Koch menciona que los servicios de inteligencia de Estados Unidos habían detectado la intención de los militares uruguayos de enviar alguien a Estados Unidos para atentar contra su vida. El motivo que había enfurecido a los oficiales uruguayos de entonces fue la acción del congresista de Nueva York para retirar la ayuda militar a Uruguay debido a “la represión contra su propio pueblo” y especialmente por los actos de terrorismo perpetuados en Argentina contra los refugiados uruguayos” y en consideración del reciente atentado terrorista en el DC contra el chileno Letelier.

Según consta en varios documentos de la época y otros más recientes, al principio la CIA tomó la amenaza de los militares uruguayos como la “amenaza de unos bocones borrachos”. Sin embargo, luego del asesinato de Letelier las investigaciones y las amenazas tomaron otro tono.

Obviamente, habría mucho para discutir sobre el apoyo de algunos gobiernos de Estados Unidos a muchas dictaduras a lo largo y ancho de America latina. Pero el punto ahora es otro y creo que el Tte. Cnel. Gavazzo y sus conspiradores vocacionales sabrán comprenderlo. Aunque, claro, nunca hay que subestimar la brutalidad (física e intelectual) de seres graduados en las academias de la muerte.

De cualquier forma, recomiendo la publicación de alguno de los escritos del Tte. Cnel. Gavazzo. Son didácticos desde muchos puntos de vista.

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Historias del TIPNIS y la selva negra

Jorge Gómez Barata (especial para ARGENPRESS.info)
Cuentan de un indígena boliviano del TIPNIS que en calidad de turista fotografiaba la fauna salvaje en la Selva Negra cuando fue atacado por un león. El circunstante se defendió y en la trifulca resultó herido, mientras al león se le dañó el empaste de un colmillo.

Ambos -el indígena y el animal fueron atendidos-. El aborigen resultó multado por perturbar a la fauna salvaje y debido a que carecía de seguro médico, obligado a asumir los costos de su tratamiento. Amable el representante de los pueblos originarios sudamericanos preguntó por el león y le dijeron que no se preocupara; la póliza del animal cubría los costos de estomatología, incluso de ortodoncia.

- ¡Apretaste papá! -Comentó mi hija que acostumbra a mirar sobre mi hombro cuando escribo- Los indígenas bolivianos no hacen turismo en Europa, en la Selva Negra de Baviera no hay leones ni en los hospitales alemanes pasan facturas por tratar urgencias; allí funciona la “Economía Social de Mercado” porque quedan ripios de lo que un día fueron los Estados de Bienestar.

- Tienes razón hija pero debido a que ocurren cosas muy extrañas me permito fabular sobre hechos que pueden suceder.

- ¿Cómo cuáles?

- Si fuera cierto que en Bolivia hay indígenas y campesinos pobres ecologistas que luchan contra un gobierno indigenista porque quiere construirles una carretera; también pueden haber leones en Baviera y, de triunfar el neoliberalismo, algún día no lejano los hospitales públicos alemanes pueden ser privatizados.

- Tal vez tengas razón porque ahora mismo los estudiantes chilenos, colombianos, incluso hondureños, están demandando educación pública y de calidad, cosa que desde hace muchos años tienen los jóvenes en Alemania, Suiza, Austria y otros lugares.

- Por cierto -dije yo- Ya que eres universitaria cuéntame porque la toma de conciencia de los estudiantes latinoamericanos y su demanda de calidad de la educación. ¿Es qué acaso la clase media iberoamericana ha despertado y apuesta ahora por la justicia social?

- En ese movimiento hay de todo -razonó ella- pero si bien a muchos, tal vez a la mayoría les preocupa la justicia social, conozco a otros a quienes les interesa la competitividad. En la economía global, son las trasnacionales las que contratan y cuando varios jóvenes: unos graduados en Harvard, otros en las universidades de Hamburgo y Basilea y algunos en la Católica de Chile optan por una misma plaza ¿A cuál se la otorgan?

- Te aseguro que al chileno no es. Algunas luchas no son contra el capitalismo sino por un capitalismo más eficiente. Por cierto, ¿te enteraste que debido a mis artículos un lector sospecha que tengo acciones en la carretera que pasará por el TIPNIS boliviano?

- Olvídalo papá -me aconsejó-.

Mi hija tiene razón. Siempre he sabido que en la búsqueda de la verdad, tiene mejores oportunidades quien es capaz de restablecer el mayor número de concatenaciones, que casi siempre hay más de una respuesta y que cuando son erróneas las preguntas y las premisas de que se parten, las conclusiones suelen ser falsas. Lo dijo el maestro: “La verdad es mezcla”. Allá nos vemos.

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Movilización Estudiantil en Chile: Año 2011 y el comienzo del cambio del modelo

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

La reforma al actual modelo económico es lo que ha hecho del movimiento estudiantil un hito nacional con repercusiones de nivel mundial. No es por una celebridad coyuntural creada mediáticamente, que algunos de sus líderes como Giorgio Jackson y Camila Vallejo estén ocupando las páginas centrales de los periódicos con alcance global preocupados de cómo se administra el capitalismo y la globalización.

En estos momentos emprenden un periplo internacional, más específicamente en Europa para explicar las razones del movimiento y las perspectivas futuras para lograr los objetivos del cambio del modelo económico.

A comienzo de este año, ni en la más remota ocurrencia analítica se habría contemplado que jóvenes dirigentes estudiantiles chilenos viajarían Europa para explicar por qué protestan y por qué Chile está estancado en su proyecto educacional.

Internacionalmente, UNESCO ha manifestado preocupación por los acontecimientos en Chile con la educación y el UNICEF está alerta como siempre por el tema del respecto a los compromisos internacionales de Chile respecto a la Convención Internacional de los Derechos del Niño y las posibles violaciones a esos derechos en dos planos: en el del derecho a la educación de calidad, y del abuso de violencia a menores en los desalojos a las tomas de colegios y las golpizas a estudiantes en las manifestaciones callejeras.

Los sostenedores del equilibrio y la moderación están preocupados que el modelo sufra reformas sustanciales en un momento de aguda crisis económica a nivel global.

De alguna forma la situación de polarización aguda en Chile es un llamado a que la tecnocracia se haga cargo de la intermediación dado que los actores políticos no ha demostrado ser los interlocutores válidos en las negociaciones.

Esta tecnocracia, que corresponde a una legión de profesionales y técnicos que ha participado estrechamente en la formulación de políticas públicas en los últimos 20 años, profesa una suerte de “ideología de la tecnocracia”, que consiste en saber gobernar con sapiencia dentro de los límites que establece el sistema evitando a toda costa que este se descomponga y derive en desestabilización o insurgencia.

La idea es que se NO se desborde en contrasentidos desproporcionados como la desregulación y especulación financiera excesiva, así como dar rienda suelta al autoritarismo desmedido hacia las demandas sociales.

Las dos coaliciones dominantes no han podido intermediar con resultados palpables en la crisis de la educación, demostrando exceso de ideologismo. Es así que la crisis política y el vacío de poder detectado por las movilizaciones, no pueden sino abordarse a partir de un voto de confianza a la moderación política.

Esta ha estado asociada a la tecnocracia moderna de verdad y su capacidad de actuar con eficacia en situaciones de crisis que generalmente fue encarnada en Europa por la social democracia post segunda guerra mundial, gran bisagra de la guerra fría. En la primera mitad del pasado siglo ese aporte de negociación centrista en Chile provenía de los radicales, cuando las disputas entre oligarcas exacerbados y estatistas sacaban roncha.

Cuando se posiciona la derecha en el gobierno el año 2010, se abrió la expectativa en Chile de que asumían los tecnócratas que el país necesitaba para desenredar la compleja madeja política montada por la coalición de centro izquierda llama Concertación. Lo que no pudieron percibir, y es probable que los actuales regentes aún no lo perciban, es que al gobernar no se trataba de desenredar ninguna madeja política, sino de manejarla propiamente tal.

Considerando la polarización entre movimiento estudiantil y Gobierno, y la reducida legitimidad de las dos coaliciones que han gobernado, desde el ángulo de la hegemonía, (a la que se opone el movimiento estudiantil), es probable que haya llegado el turno para la tecnocracia de verdad. ¿Existe? ¿O es otro espejismo del sistema?

Desde la esfera de la dominación, si la situación continúa polarizándose, es recomendable que aparezca una postura tecnocrática de auténtico centro político para calmar las aguas y que el actual gobierno de derecha acabe con menos zozobras.

Esa definición de un Gobierno de tecnocracia moderna y verdadera cuya capacidad de gestión para administrar un país tenga tanto sentido político como de justicia, es lo que el movimiento estudiantil y social exige ahora. Quizás es demasiado pedir y deba esperar el recambio en las autoridades. En cuanto a los propósitos que despertaron en 2011, para los estudiantes ese sillón ( el presidencial más concretamente) por ahora está vacío, y la alternativa escogida ha sido la represión.

Este periplo europeo de los dirigentes estudiantiles chilenos de 2011, hace recordar los años de la dictadura militar cuando el progresismo democrático chileno golpeado y diezmado buscaba apoyo internacional para protegerse de la dictadura.

Como la vanguardia política que representan en la actualidad estos dirigentes estudiantiles están buscando apoyo para enfrentar otro tipo de dictadura que si bien no es visible en el uniforme militar, es palpable por la represión y las amenazas y por la uniformidad ideológica de aplastar cualquier tipo de reclamo a la injusticia del actual modelo económico y político en Chile.
El desafío para cualquier aspirante presidencial en Chile es crucial. Faltan dos años para esas elecciones y el movimiento estudiantil que recién empieza a gravitar se desarrolla como un continuo político indispensable para ocupar un espacio en la estructura del poder, en un país que está perdiendo la solidez institucional democrática. Hay una necesidad histórica para que los jóvenes en Chile comiencen a llenar ese vacío. Es generacional y no lo es a la vez. Es una cuestión del contenido de las agendas sociales que han estado demasiado sometidas al designio del gran capital, y eso es lo que los estudiantes no están dispuestos a ceder.

Por su parte la tecnocracia se protege. La idea de cambiar el modelo económico justamente cuando la economía hace crisis, no es precisamente la receta adecuada por mucho que el modelo haga agua. No es prudente –desde cualquier lugar de la esfera dominante- plantear reformas sustanciales aún cuando las encuestas y las manifestaciones sugieran necesidad de cambio.

A pesar de la crisis que afecta más al empleo y a los pobres, el informe del FMI de 2011 insiste con la recomendación para desregular y contener el gasto fiscal. Todo esto es contra natura a las demandas estudiantiles. En el vacío de poder político detectado y en la desconfianza hacia el sistema institucional se escurre una desconfianza hacia el estado.

La aspiración del regreso al financiamiento de la educación de 40/50 años atrás, la reforma tributaria y la recuperación del rol del estado, que plantean los estudiantes aparece como legítima. En cambio en el plano de la conducción de una economía en crisis aparece como una demagogia. Los pronósticos señalan un panorama global desfavorable para las aspiraciones estudiantiles.

Igualmente. 2011 ha sido el año de los estudiantes y los movimientos de rectificación social iniciando un proceso de contra cultura al actual modelo de hegemonía política. Así de radical es la situación y a partir del Año 2011 Chile no será el mismo.

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Chile: Una derecha mal educada

Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)

El país atraviesa un momento político complejo que ya no admite las ideas y categorías que hasta hace poco explicaban este ámbito del quehacer nacional. Por ello, antes de intentar una visión más amplia de lo que está ocurriendo se hace indispensable delinear la naturaleza y el alcance de este fenómeno social. He ahí, una primera precisión: Asistimos al más importante fenómeno social, político y cultural en nuestro país en dos décadas.

No nos engañemos, una movilización capaz de convocar a cientos de miles durante varios meses consecutivos por una serie de demandas ciudadanas es algo que no se veía en nuestro país desde hace mucho tiempo. Se trata, desde luego, de una movilización social organizada y democrática cuyas demandas son políticas, en el más alto sentido del término. Pero, además, tales demandas están delatando una nueva atmósfera cultural o “ethos” en nuestro país. Dicho con claridad, lejos de ser una mera “huelga estudiantil”, estamos ante un reclamo ciudadano de envergadura que pone en jaque – ni más ni menos – el llamado “modelo chileno”.

Si la derecha chilena creía haber detenido los procesos históricos, cristalizándolos en un marco jurídico constitucional redactado por mano militar, habría que decir que se equivocó. La realidad presente muestra que las nuevas generaciones desafían abiertamente la “jaula institucional”, la misma que administraron con eficiencia los cuatro gobiernos concertacionistas, con que se ha pretendido acallarlos. El estado de hastío ciudadano es el síntoma inequívoco de que el mentado “modelo” está haciendo agua.

No es hora de hacerse ilusiones fáciles. Es claro que el cambio que se reclama no puede ser satisfecho con las actuales reglas del juego. Por de pronto, ni la Asamblea Constituyente ni el mecanismo plebiscitario están contemplados en la constitución vigente. El proceso en marcha solo posee sentido puesto en el horizonte de una transformación democrática profunda en el país. Una tarea nada de fácil si consideramos la trama de intereses y complicidades generados en torno al actual estado de cosas, un tejido que incluye poderosos y oscuros poderes fácticos (castrenses, eclesiásticos, económicos y políticos)

Con todo, hay que decir que la ciudadanía simpatiza ampliamente con la justa causa enarbolada con mucha valentía por los estudiantes. No obstante, no es suficiente estar del lado correcto de la historia. No basta la legitimidad de una demanda democrática, es menester luchar por ella con denuedo. Los rostros alegres de la nueva dirigencia estudiantil dan cuenta de una generación bien educada, bien inspirada, lúcida y apasionada, tan distante de las autoridades de derecha, mal educados, que solo saben repetir la lección aprendida de sus maestros uniformados: amenazar, reprimir, humillar, insultar, mentir.

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Perú: Se agudizan las tensiones sociales

Gustavo Espinoza (NUESTRA BANDERA, especial para ARGENPRESS.info)

Dos acontecimientos ocurrieron en el Perú en la semana que termina: la movilización popular del pasado miércoles, y la estrepitosa derrota de la oposición que fracasó en su intento de quebrar a la ministra de la mujer, Aída García Naranjo. A sacar lecciones de ambos hechos.

Alrededor de medio millón de personas se movilizó el miércoles 12 de octubre por calles y avenidas de la capital peruana y 18 regiones del interior del país, con el propósito de respaldar al proceso iniciado en el país con la asunción del mando del Presidente Ollanta Humala Tasso.

La manifestación popular -la más grande en lo que va del Siglo XXI- podría compararse tan sólo a las masivas manifestaciones obreras convocadas bajo la bandera de la CGTP en los años del gobierno del general Velasco Alvarado, cuando en el Perú se impulsaban transformaciones de innegable contenido patriótico y antiimperialista.

Esta vez, la cita también fue convocada por la Central Sindical que asumió la tarea de concertar voluntades con distintas instituciones y organizaciones que se sumaros entusiastas a la acción que sólo en Lima reunió alrededor de 100 mil personas.

En diversas ciudades del Perú la manifestación se hizo en horas de la mañana, concitando gran interés en la ciudadanía. En Arequipa, Chimbote, Cusco, Huaraz, Chiclayo, Huancayo, Trujillo y otras ciudades, decenas de miles de manifestantes desfilaron en medio de gran fervor lanzando consignas de apoyo al gobierno y demandando profundizar las medidas antioligárquicas y anti imperialistas planteadas por el Presidente Humala.

Fue este un signo claro marcado por la presencia de las masas en las calles: la gente no solamente respalda al régimen, sino que convoca a enfrentar a pie firme -y derrotar- la ofensiva política de la reacción, que se empeña en dar al traste con la orientación del nuevo mandatario. Banderolas y pancartas no solamente lanzaban consignas de respaldo al gobierno, sino denunciaban la política patronal orientada a provocar a los trabajadores y crear conflictos artificiales como una manera de sabotear los programas de gobierno en marcha.

“Ambev Perú – Brahma no paga utilidades”, decía un cártel mostrado por centenares de trabajadores de esa empresa cervecera hoy en huelga. “Basta ya de corrupción”, se escuchaba a viva voz; “Cerro Verde en huelga, por justicia y dignidad”, mostraban los mineros de ese yacimiento; ”Ollanta, escucha, el pueblo está en la lucha” decía otra consigna dictada por los trabajadores mineros de Cerro Verde que acatan otra medida de fuerza en demanda de atención a legítimos reclamos. “Ollanta, amigo, el Perú está contigo” era la consigna esgrimida por los pobladores de Huachipa, seguida multitudinariamente por millares de voces en calles y plazas de la capital.

Mineros, azucareros, obreros de la Construcción, servidores de almacenes comerciales, maestros de escuela, trabajadores de la salud, empleados públicos, profesionales, pequeños y medianos empresarios y comerciantes, madres de los comedores populares, estudiantes de las universidades y de la educación secundaria; pero también personalices del arte, la cultura y la ciencia se dieron cita en esta fecha en la que se recuerda, al mismo tiempo, el antiguo “Día del Descubrimiento de América” y que hoy ha devenido en una fiesta de Interculturalidad en las que todos los pueblos hermanan sus vidas y sus experiencias buscando la alianza natural de naciones hermanas severamente agobiadas por la vigencia de un “modelo” neo liberal, ajeno por completo a los intereses de los pueblos.

En un verdadero mar de carteles, banderas, fotos y llamamientos, las consignas más sentidas de los pobladores se referían al trabajo, salarios, condiciones de vida y abusos empresariales que se expresan en despidos, desconocimiento de los derechos de sindicación, negativa a atender pliegos de reclamos y atropellos contra los trabajadores y sus dirigentes. Y se orientaban a insistir en la imperiosa necesidad de una reorganización integral del Ministerio del Trabajo que fuera convertida nuevamente por el fujimorato en un antro de empresarios autoritarios e insensibles a las demandas laborales de los trabajadores. Aludían, igualmente a la lucha contra la corrupción y a la necesidad de enfrentar y derrotar la política mafiosa del pasado reciente.

Esta movilización se produjo en buen momento. Cuando se agudizan las tensiones sociales y la reacción insiste en su campaña contra Aída García Naranjo, la titular del Ministerio de la Mujer. A ella, no pueden censurarla en el Congreso de la República porque carecen de argumento para ello y porque no tienen los votos suficientes para ese propósito -en la votación parlamentaria, perdieron por goleada-. Pero quieren “ganarle la moral” y obligarla a renunciar, como si ésa fuera una exigencia de la población.

Ciertamente que no lo es. No solamente porque la titular del Portafolio de la Mujer tiene apenas 70 días en el cargo, sino porque desde la campaña electoral misma la “Mocha” -como se le conoce popularmente- ha mostrado fuerza, coraje e inteligencia para defender las causas más justas y lidiar contra la ofensiva del enemigo.

Siendo reconocida vocero del candidato Ollanta Humala, nunca renegó de su opción socialista. Y en un país en el que el Transfuguismo se ha convertido en una verdadera institución, la lealtad a los principios y la consecuencia con los valores que se inculcan y se asumen; son reconocidos como elevados méritos por la gente de la calle. Por eso, entre las banderolas que desfilaron en calles y plazas, resaltaba una que decía: “¡Mocha dignidad!”

En las manifestaciones se hizo evidente, tanto en Lima como en el interior del país la solidaridad activa de la población con la ministra que viene resistiendo con firmeza los embates de la Mafia y sus acólitos, el tiempo que el Presidente del Consejo de Ministros, Salomón Lerner, ratificó la confianza del gobierno en la funcionaria.

Al término de la movilización, el Presidente del Congreso recibió a los manifestantes en la laza pública –la histórica y simbólica Plaza Bolìvar- y luego una delegación de dirigentes sindicales se entrevistó con el Presidente Humala en Palacio de Gobierno.

En los noticieros de la televisión de la noche, la resonancia de la marcha fue eclipsada. Las primeras planas aludieron a un doloroso accidente vehicular ocurrido en la localidad de Carapongo, en la cercanía de Lima, con la secuela de cinco muertos; y a la “puesta a derecho” de Abencia Mesa, una cantante acusada de autoría intelectual de un crimen. Para ciertos medios, el acontecer cotidiano tiene mayor importancia que el rumor de un pueblo que despierta.

Es previsible entonces que la campaña de los medios continúe, pero tanto el gobierno como la población, no se sienten en disposición de ceder. De ese modo, crecerán las tensiones, signo inequívoco de la agudización de la lucha de clases. En ese marco, la marcha del pueblo asoma como una expresión de primera importancia para el futuro del país.

Esta marcha -que marcará el inicio de muchas y nuevas movilizaciones del futuro- no puede interpretarse por cierto, como adhesión incondicional ni “cheque en blanco”. Expresa, en todo caso, una firme voluntad de apoyo a la aplicación de un programa que responda a las necesidades del país y de la población; y un claro deseo de ayudar al gobierno a cumplir los compromisos que ha adquirido con los peruanos. En tal sentido, no constituye una adhesión pasiva, sino la voluntad de participar activamente en las tareas y luchas que la situación plantea.

Ambos elementos muestran un claro retroceso de la reacción. Las fuerzas progresistas pueden -y deben- entonces, para a la ofensiva.

Para que elementos como estos confluyan, es necesario, simplemente, que el gobierno confíe en el pueblo y acuda a él con la seguridad de encontrar allí la fuente de su inspiración política.

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Retrato de una región autista

Jorge Zavaleta Alegre (especial para ARGENPRESS.info)

La Sociedad Interamericana de Prensa defiende el estado “patrimonialista”.

La concentración de los medios de comunicación en pocas manos nunca como ahora trata de ser más intensa y absoluta, al pretender y lograr imponer una verdad mediática, aunque el contenido del mensaje sea falso. América Latina no escapa de esta premisa, como una reacción del capital nacional y transnacional a los procesos democráticos, donde los sistemas políticos experimentan un viraje hacia la inclusión económica y social.

La Sociedad Interamericana de Prensa-SIP acaba de realizar en Lima su cuadragésima primera asamblea general, y en su temario, una vez más todos sus socios, defienden los estados convencionales, “patrimonialistas” y sin responder a la creciente “auto comunicación de masas”, que según el experto español Manuel Castells, no es fácil definir estas nuevas formas y prácticas de comunicación nacidas al calor de la web.

Para entender mejor la vigente concentración de medios, Cambio16 entrevista al jurista Baldo Kresalja, ex Ministro de Justicia, destacado profesor e investigador de la Universidad Católica del Perú: “Las propuestas políticas, académicas, científicas y culturales no forman parte del debate intelectual. Lo que se sabe y se conversa solo está vinculado a los migrantes, a los familiares de los que viven fuera. Pero desde el punto de vista del análisis multidisciplinario el país es una aldea aislada, dominada por el conservadurismo, cuando existe un gran universo de las ciencias cognitivas”, sostiene, abundando en ejemplos y documentación explícita.

En efecto, tal afirmación se constata en el bajísimo consumo de revistas especializadas y en muy pocos espacios que la prensa dedica a los acontecimientos del mundo, aislamiento que va en deterioro de la visión de país, en tanto prima el sensacionalismo y la tergiversación de la realidad cotidiana, en contra de las iniciativas de contenido social, como sostiene Jhon Beverley, al hablar de Sudamérica y la “Marea Rosada”.

Kresalja defiende sus análisis en estudios realizados en las universidades norteamericanas de Georgetown y Wisconsin y haber vivido en el París del 68: “Creo que los medios de comunicación en el América Latina y particularmente en Perú, tanto escrita pero sobre todo la televisiva, sale muy mal parada en el área. No voy hablar de la BBC de Londres, por favor. Yo vi la guerra de los seis días entre Israel y Egipto, y no olvido que me pasé horas en la TV, porque el análisis de esa guerra (no porque estaba de acuerdo con ella), mostraba un profundo análisis periodístico; la información era tan extraordinaria y de altísimo nivel. Los mensajes provenían de corresponsales de guerra, perfectamente enterados sobre lo que en realidad estaba en juego”.

¿A qué factores atribuye ese bajo nivel de contenidos de la prensa latinoamericana en general?

-Tiene variadas causas. El problema viene de muy atrás, vinculado a la formación del periodismo, al tipo de noticias que ofrece a la audiencia y los lectores. Es una forma errada de ver la vida. En ese sentido en el Perú hay un deterioro. No lo digo en el aspecto económico, porque ha habido avances en últimos años, sino a la disminución de la calidad informativa y en el esfuerzo de los estudiantes. No soy de los que afirman que cualquier tiempo pasado fue mejor. Los alumnos en los últimos años han tenido una oferta económica muy superior a la que yo tuve como alumno. Sin embargo, el rendimiento ha disminuido, porque la exigencia ha disminuido.

¿Esta evaluación podría ser solo una hipótesis?

-Esta opinión la he confirmado después de múltiples conferencias en universidades. En el Perú, con excepción de Arequipa, la inmensa mayoría de estudiantes asiste a estos encuentros como si fuera una fiesta social. Ellos no están informados de lo que se habla. Si incorporamos en el discurso una referencia externa están en la luna. No saben.

Persiste el desconocimiento de la historia, no obstante que el mercado ofrece nuevos, numerosos y muy ricos estudios históricos. Los alumnos no leen, siguen repitiendo conceptos sin fundamento, se dan el lujo de ignorar lo que dicen nuestros propios historiadores. Nada es más visible que el desconocimiento de la historia pre inca e inca o lo que significó la colonia, para llegar a los temas políticos de la República.

Los jóvenes no han entendido su realidad, no le dan importancia. Entonces se sorprenden cuando otros, desde lejos, reconocen la riqueza que tenemos y que es muy amplia, con sus grandezas y miserias. En el extranjero se sabe mucho más del Perú y de América Latina. Creo que lo terrible está en los medios de comunicación que juegan con la realidad.

¿Por qué en nuestra Región, persiste la visión aldeana y autodestructiva?

-La pregunta es profunda y no tengo una respuesta única. Creo que hay un conjunto de factores. En primer lugar, se le pone poco énfasis a los valores locales. Carlos Amat y León, economista y profesor de la Universidad del Pacífico, dice que el fenómeno más importante durante las últimas décadas es la construcción de ciudades. Coincido con ello, porque va a marcar lo que deviene. En el Perú el proceso de urbanización ha sido violentísimo, en términos de tiempo, “un desborde popular” para referirnos al sociólogo Matos Mar. La creación de la ciudad tiene mérito y tantas cualidades, pero ha sido construida desordenadamente desde el punto de vista del Estado.

Ese crecimiento puede haber sido ordenado desde la óptica de una determinada urbanización o de un club provincial, porque han intervenido conjuntos de familias, que han tomado en cuenta una serie de aspectos particulares. Pero el Estado puede haber estado presente en la construcción de una carretera, instalación de luz o una posta médica. Allí terminó la labor del Estado, no ha encausado el desarrollo.

Tampoco ha existido un liderazgo preparado para enfrentar este fenómeno de la migración volcánica. Hay una especie de reducción de las élites. Existen consideraciones para cuestionar el liderazgo político. En el caso de la universidad, antes teníamos gente fuera de serie, con gran influencia en la conducción social del país.

¿Cómo se manifiesta la concentración de la propiedad de los medios?

-En el Perú, la concentración de la propiedad, especialmente de la televisión, se da entre cinco empresarios: Ivcher, Belmont, Shultz, un mexicano, la familia Miró Quesada – Mohme. Considero que debe haber una conexión entre esos grupos como parte de la historia real y el interés por el Perú. Esto creo que también ocurre en otras partes.

¿Pero el Norte desarrollado acaso no está exento de este fenómeno?

-La gente de nuestra región contesta que este problema persiste también en los países con alto desarrollo y toman como referencia a Murdoch de Inglaterra, pero no se toma en cuenta que esa estructura está absolutamente consolidada, aunque a Murdoch ya se le ha cerrado uno de sus más antiguos medios escritos por ejercer un sensacionalismo extremo en perjuicio de la vida privada.

En el Perú las familias de propietarios de medios se han incorporado violentamente - en el sentido de la rapidez en el tiempo - al mundo pre moderno o moderno, junto a centenas de miles de personas.

En la historia republicana ha habido pocos intentos de cambios estructurales. Para el sociólogo Sinecio López, ex Director de la Biblioteca Nacional hay solo tres momentos: Entre 1945-48 con el gobierno de Bustamante, que fracasó. Velasco 1968-75 y el actual, del presidente Ollanta Humala. ¿Qué opina usted?

- Considero que Manuel Pardo con el Civilismo, en el siglo XIX, fue el primero, después de la Guerra del Pacífico, en impulsar una transformación de la república. Creó las universidades nacionales de ingeniería y agraria. Incentivó la educación gratuita y el desarrollo manufacturero.

El presidente Valentín Paniagua me decía que uno de los informes más importantes de la Historia Republicana proviene de la provincia de Jauja, de Manuel Pardo cuando solo tenía 21 años de edad. Es un análisis de la Sierra Central, desarrollado en esa ciudad de clima benigno, cuando él estuvo tuberculoso. Después de ser presidente postuló a una diputación y fue asesinado en las puertas del Congreso. Ese es el primer gobierno civil, que después se convierte en oligarca, lo que supone y es otro tema para otro análisis.

El segundo intento modernizador es el de Leguía, con sus luces y sombras. Luego de Bustamante, que fue un fracaso. Velasco llega tarde, con muchas cosas importantes y también con serios errores como la expropiación de la prensa y la reforma agraria. Hay gente que defiende esa reforma en el campo, pero es evidente que se equivocó, no porque no fue necesaria, sino porque la hicieron pésima. Ha sido 30 años de estancamiento del desarrollo agrícola. Velasco contó con apoyo de las masas, pero no pudo consolidarse por una serie de errores.

También es interesante el movimiento de Acción Popular de Fernando Belaunde, con "La conquista del Perú por los peruanos". Hay un entusiasmo en las burguesías de clase media y los sectores juveniles. Pero ese primer gobierno fue realmente malo. El siguiente intento radical, desde el Liberalismo, lo encabeza Mario Vargas Llosa. Fujimori es un instrumento malvado de una primera propuesta liberal del Perú.

Yo no estaba de acuerdo con la propuesta liberal. Pero una cosa no tiene nada que ver con la otra. MVLL se fue a los pueblos a expresar ideas que no se habían dicho nunca y lo hizo con un lenguaje sincero, se enfrentó directamente con el poder. MVLL, después se asocia con Acción Popular y Fredemo y se desdibuja su propuesta. Pero el “Movimiento Libertad” marca la pauta, marca la diferencia. Es una especie de bandera, en un momento dado. Solo a partir de ese momento las ideas liberales vuelven a ser banderas de conversación. Nadie hablaba de eso, cuando en el mundo ya eran enunciados en marcha.

¿Qué significan los gobiernos de Fujimori y García?

-A partir de Fujimori y el primer gobierno de García se producen los peores desaciertos de la historia. Pero se produce un cambio gigantesco. Es un retroceso al modo de explotación primaria del siglo XIX con la careta tecnológica moderna. El golpe de Fujimori, a diferencia de todos los golpes anteriores, tuvo el apoyo casi universal de los organismos internacionales, de los gobiernos de los países ricos y de los bancos desde el campo financiero. Esta es una situación jamás ocurrida. Lo apoyaron en todo, como hoy día siguen encubriendo una serie de hechos, concurrentes a la destrucción total de la institucionalidad del país.

-¿Cómo ex Ministro de Justicia puede darnos su opinión sobre las multilaterales que endeudaron al país para reformas que nunca se hicieron. La inmunidad diplomática de la que gozan jamás ha sido cuestionada ni menos se ha intentado la investigación del destino de los préstamos?

Efectivamente, nunca. Y se explica porque existe una especie de contubernio, por un lado, y hartazgo. Si a usted todos los días le hablan de accidentes automovilísticos, después de dos años ese tema ya no le interesa. Eso sucede si todos los días le hablan de corrupción y denuncias inventadas o graves.

Cuando fui ministro de Justicia durante el gobierno del Presidente Toledo tuve oportunidad de asistir a la OEA por un tema penal internacional, y solo podía intervenir ocho minutos. Sin embargo, los delegados de Canadá y de EEUU pusieron de relieve que el Perú era el único país de América, que tenía presos a los militares. Era un mérito extraordinario, lo que hasta ahora es cierto. A pesar de la impunidad hay un porcentaje que está preso aún.

Me pregunto, porqué habiéndose hecho eso, no se tomaron las medidas para que esa política de tal magnitud, se extendiera a todo el país. ¿Habría una razón cultural, una razón política?

En las personas de pocos recursos o de recursos medios, por desgracia, se sigue pensando que el estado es un botín. Si yo tengo un familiar que ingresa a la administración pública, por elección o por contrato, está obligado a darle empleo a la familia, a ganar dinero con él. Es un tema cultural, verdadero. Lo peor es ocultar la verdad.

¿En este contexto cuál es el rol de los medios?

-Lo dicho anteriormente es una primera razón. En segundo lugar no hay ejemplos, no hay paradigmas. Esto es esencial. Se ha perdido el paradigma del periodismo, religioso, familiar y barrial. No puedo olvidar el comentario de mi padre, cuando tenía 8 ó 9 años y tomamos el tranvía. Mi padre me dijo: allí este fulano de tal, no quiero decir su nombre. He ahí un hombre honrado, era el director de bienes públicos, “sigue viajando en tranvía”. Ese es un ejemplo barrial, porque yo vivía en La Punta, en el Callao, típico distrito de clase media. No hay ejemplos barriales, no hay paradigmas.

¿Su visión sobre el tema cultural y la actitud de los medios de comunicación, el experto Manuel Castells, en “Comunicación y Poder”, sostiene que los procesos de producción, distribución y consumo cultural tienen lugar bajo relaciones sociales marcadas por el conflicto y deberían encuadrarse en las confrontaciones que atraviesan la sociedad?

-El mundo ha derivado su admiración al show, al cantante, al diseñador de moda, o en el cocinero, con todo respeto. Lo académico y lo político es más que eso. La inmensa mayoría de personas del Perú cree que el Ministerio de Cultura es folklore, danza, pintura, literatura, arqueología, a nadie se le ocurre decir que la ciencia es parte de la cultura.

Todos hubiéramos vivido ciegos sin el desarrollo tecnológico. He sido operado cuatro veces de la vista, operaciones que hace cincuenta años no hubieran sido posibles. Por ello mi propuesta es incorporar la Ciencia al Ministerio de la Cultura. No es necesario crear otra dependencia. Basta con alguien que represente a los dos mundos.

Cada día sorprende el desarrollo de la tecnología, y la concentración de medios es más intensa siguiendo el cauce de las siete hermanitas de la comunicación. ¿La deformación del mensaje no es acaso más intensa?

-En primer lugar nosotros somos una provincia perdida en el orbe, y el mundo de las comunicaciones está totalmente globalizado, esa es una primera consideración. Entonces hay una tendencia irrefrenable a la concentración. Propongo que los medios de comunicación del Estado se desarrollen con amplia participación de los sectores sociales, para que estos reflejen la opinión de todos o el sentimiento de todos. Europa tiene experiencias de éxito que nos pueden ilustrar.

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Puerto Rico: ¿Qué hacer? Tomar al toro por los cuernos

Carlos Rivera Lugo (CLARIDAD, especial para ARGENPRESS.info)

En reacción a un reciente artículo mío en Claridad titulado ¿Qué hacen los puertorriqueños que no se indignan y se rebelan? (edición 3054 del 29 de septiembre al 5 de octubre de 2011, p. 8), un entrañable amigo me envío el siguiente comentario: “Tengo varios amigos indignados, furiosos, listos a rebelarse, pero preguntan, ¿dónde es eso? ¿dónde uno va?¿Con quién hay que hablar?, ¿Quién convoca? ¿Quien se encarga?¿Quien dirige la rebelión? Honestamente, cuando tu sepas me envías palabra para yo avisarles”.

Mi amistad con el compañero se trabó a partir de una experiencia académica que compartimos en Cuernavaca, México, a finales de la década revuelta de los sesentas del pasado siglo. Fue en el Centro de Información y Documentación (CIDOC) dirigido por el reconocido educador jesuita, de origen austriaco, Iván Illich. Siempre recuerdo que recién llegado al Centro, me lo presentan y, entre otras cosas, le pregunto por Esperanza Godot, la persona con quien me había comunicado extensamente para coordinar nuestras actividades allí. Me pareció que nada allí ocurría sin que ella lo facilitase. Sin embargo, cuál sería mi sorpresa cuando Iván Illich me dice que ella no existe, al igual que el elusivo, por no decir inexistente, Godot de la famosa obra de Samuel Beckett, Waiting for Godot. El genial maestro me daba la primera lección: la vida es, en última instancia, cosa de los humanos de carne y hueso. Cualquier esperanza de que en torno a ella intervenga algún ser sobrenatural para facilitárnosla, es una esperanza vana.

El ser humano no es otra cosa que lo que él o ella se haga, dijo el filósofo existencialista francés Jean-Paul Sartre. “Estamos solos, sin excusas…el hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo, y sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace”, puntualiza en su obra El existencialismo es un humanismo. El ser humano es obra del mismo ser humano, había sentenciado antes Carlos Marx.

De ahí mi convicción de que si lo que queremos es hallar el fundamento último de nuestras rebeliones, de su articulación y potenciación práctica, no se debe buscar fuera sino dentro de nosotros mismos. Está en la autodeterminación.

En ese sentido, la posibilidad misma de una política de la liberación depende de que se niegue la sobredeterminación por parte de un ser o una entidad trascendental, sea Dios, el Estado, el Partido o el Mercado, cuyas lógicas sólo sirven para constituir sujetos incapaces de valorar su propio saber y experiencia, decidir y actuar a partir de ello sobre su propia vida y potenciar una voluntad de poder propia para la transformación efectiva de sus circunstancias.

De ahí que lo que a mi me parece claro, al amigo que me escribe le parece oscuro. ¿Dónde hay rebeliones? En todas partes. Por lo menos en Nuestra América, a partir de 1989 las ha habido, por ejemplo, en Venezuela, México, Bolivia, Argentina y Ecuador, marcando el paso de un poderoso giro político y económico a la izquierda en la región. Más recientemente, han estado las ejemplares rebeliones estudiantiles en Puerto Rico y Chile. Más allá de nuestro entorno inmediato, están las insurgencias árabes, así como las rebeliones que se escenifican en Islandia, Inglaterra, España y Grecia, entre otros.

Hasta en Estados Unidos, el movimiento Ocupa Wall Street que algunos pretendieron descalificar como el equivalente de “cuatro gatos” acampados en una plaza a un par de cuadras de su objetivo, ya lleva casi un mes. Más importante aún es el hecho de que ha motorizado una fuerza rebelde que se extiende ya a más de una treintena de ciudades, incluyendo Washington D. C., lo que por fin ha obligado a los grandes medios a reconocer su significación política.

¿Quién convoca? El poder está hoy potencialmente en todas partes. Se ha hecho red de redes, pluralidad de voces y voluntades, movimiento de movimientos. Más importante aún, se ha hecho poder constituyente.

Desde la década de los sesentas se empezó a operar a escala global unas transformaciones verdaderamente revolucionarias en la estructuración de la producción capitalista, incluyendo los procesos de producción de subjetividad. Sobre todo, el fenómeno de la subsunción real de la vida toda bajo las lógicas y las relaciones de fuerza propias del capital, ha transformado objetivamente a la sociedad toda en un espacio ampliado de producción social y, a su vez, de lucha de clases en sus variadas manifestaciones.

Como sostienen los ocupas niuyorquinos de Wall Street, junto al creciente empobrecimiento de casi el 99 por ciento de la población, se ha dado una progresiva proletarización masiva de la sociedad. La producción se ha ido desterritorializando fuera de sus espacios acostumbrados y socializando en sus efectos, particularmente en lo que respecta a las fuerzas productivas.

El proletariado ya no está centrado exclusivamente en la fábrica, sino que anida en todos los ámbitos de la vida social, sujeto a las lógicas valorativas del capital que se extienden ya a casi todo, sino todo. Todos hemos sido arropados y cooptados por sus redes.

Igualmente, el capital desterritorializa y socializa como nunca antes sus contradicciones. Por un lado, se ha intensificado la explotación y exclusión social a niveles escandalosos. A su vez, se ha potenciado, por necesidad, la indignación y resistencia de los afectados, la inmensa mayoría de la sociedad.

La existencia devaluada de la inmensa mayoría es la que convoca a un sujeto que cada vez tiene menos que perder más allá de sus cadenas y penurias. Hemos sido de repente arrojados a la peor barbarie del mercado capitalista, bajo el cual la sociedad se ha constituido en un orden civil de batalla. No nos queda más que someternos o rebelarnos contra sus arbitrarias imposiciones y asfixiantes desigualdades.

¿Quién se encarga? ¿Quién dirige la rebelión? Nosotros mismos, los mismos que padecemos y resistimos. Los mismos que deseamos forjar un futuro alternativo. No hay mayor misterio.

Ante la obsolescencia y pérdida de credibilidad de las instituciones con las que en el pasado garantizaba la obediencia a su poder, desde el gobierno a los partidos, las fábricas a las escuelas, los tribunales a las prisiones, el capital ha pretendido ejercer su control en esta nueva era colonizando directamente nuestros cuerpos y nuestras mentes. De eso es que trata al fin y a la postre la subsunción real de la vida toda bajo sus dictados.

Es precisamente por ello que la descolonización tiene que ser de la vida toda, es decir, desde donde se constituye y reproduce el poder del capital: desde cada uno de nosotros. Allí radica la fuente última del poder y de la soberanía en nuestros días.

De ahí el profundo simbolismo de la insurgencia de los cuerpos y mentes que se escenifica hoy por doquier, acampando y deliberando en plazas, marchando por calles y avenidas, enfrentando sin miedo la represión policial, organizando nuevos modos de sociabilidad basados en lo común de sus destinos humanos. Activando un proceso vital de aprendizaje y producción de saberes colectivos. Hallando lo que les une desde sus aparentes singularidades solitarias. Propiciando una inesperada sinergía afectiva, creativa y proactiva que es capaz de derrocar dictadores, hacer temblar a los mercados y desbloquear las posibilidades del cambio.

Bien hacemos en advertir, sin embargo, que no basta con la mera negación de lo existente. El reto actual es articular una lucha organizada estratégicamente para la construcción, desde las bases mismas de la sociedad, de un muy otro poder ajeno a las lógicas opresivas del capital. El problema en última instancia es el sistema y hay que ir pensando en como concebimos concretamente, desde lo común como forma primordial, un modo de vida u organización social poscapitalista.

Ahora bien, no se trata tampoco en última instancia de optar entre las formas espontáneas y las formas organizadas de lucha. Constituye un falso dilema. El propio V. I. Lenin –uno de los grandes teóricos de la organización de lo político- alcanzó en su momento la comprensión cabal entre ambas, sobre todo a raíz del proceso de constitución de los soviets.

De ahí que luego del ¿Que hacer? (1902), su alegato a favor de la estructuración de un partido de cuadros revolucionarios a cargo del desarrollo de la necesaria consciencia y organización revolucionaria del pueblo trabajador en las circunstancias particulares de Rusia, le siguió El Estado y la Revolución (1917), en el que lanza, sin empacho alguno, la consigna de “¡todo el poder a los soviets!”. Lenin supo entender que, debido al movimiento real de los acontecimientos, el peso principal del protagonismo de lo político había ya transitado del partido a las asambleas democráticas de obreros y campesinos que proliferaban espontáneamente por doquier. No hay momento más radical en sus posibilidades que cuando se alcanza potenciar el poder constituyente del pueblo para refundar, desde sí mismo, lo existente.

La derrota de la barbarie sólo puede ser el resultado de la más decidida acción común de libertad. Nadie nos puede representar mejor en ese empeño que nosotros mismos. Sólo falta que asumamos el reto.

Carlos Rivera Lugo es Catedrático de Filosofía y Teoría del Derecho y del Estado en la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos, en Mayagüez, Puerto Rico. Es, además, miembro de la Junta de Directores y colaborador permanente del semanario puertorriqueño “Claridad”.

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Los agrotóxicos matan

Alfredo Acedo (ALAI)

La alfombra a cuadros verde y ocre del Valle del Yaqui oculta con su belleza la tragedia de esta región del noroeste de México, devastada por el uso intensivo de agrotóxicos bajo el modelo de agricultura capitalista que durante más de medio siglo ha contaminado agua, suelos y aire, y ha afectado mortalmente la salud de las personas.

El valle se extiende en una zona de unas 225 mil hectáreas de tierras de riego por gravedad al sur de Sonora donde se cultiva principalmente trigo, maíz, algodón, hortaliza y forrajes. La región junto con Baja California aporta el 65 por ciento de la producción anual de trigo de México.

Nací y viví hasta la pubertad en un pequeño pueblo de agricultores en medio de las tierras de cultivo, al sur de Ciudad Obregón. Varias veces vi llegar a mi padre del trabajo a casa con los síntomas de envenenamiento. Él operaba maquinaria agrícola, incluidos tractores con implementos para aplicar plaguicidas, defoliantes y fertilizantes. Murió de un cáncer cerebral a sus 61 años apenas cumplidos. El glioma maligno extinguió su vida en menos de seis meses ante la mirada impotente de sus seres queridos.

La irresponsabilidad criminal de las empresas fabricantes y expendedoras de agrotóxicos es un expediente abierto. Ante la falta absoluta de información entre trabajadores agrícolas, aplicadores y población general, un Warning! no es suficiente para alertar sobre la clase de material que están recibiendo. Después de las aplicaciones sin ningún tipo de protección, los recipientes quedan abandonados dondequiera y los pilotos lavan los tanques de sus aviones lanzando los residuos incluso en áreas pobladas.

En estas zonas cuando los niños apenas alcanzan estatura para llevar los tanques aspersores en la espalda, o la fuerza necesaria para sostener una bandera que indique el camino al avión fumigador, participan también en las tareas agrícolas por unos cuantos pesos, quedando en ambos casos envueltos por horas en una nube de venenos. Si acaso no son víctimas de envenenamiento inmediato, los efectos nefastos por acumulación de exposiciones llegarán no mucho tiempo después.

En lo personal, desde mi infancia he llevado en la memoria olfativa el olor de los defoliantes como una nostalgia macabra.

Venenos en la leche materna

Se afirma que es mejor para el desarrollo durante la niñez ser alimentado con leche del seno materno. Esta verdad médica indiscutible no es tan cierta para los niños y las niñas que han crecido en el Valle del Yaqui.

Desde hace más dos décadas se ha venido documentando la presencia de plaguicidas organoclorados en leche materna de residentes del Valle, como arrojó, por ejemplo, un estudio aplicado a madres lactantes de Pueblo Yaqui, comisaría del municipio de Cajeme, en 1990. Los resultados mostraron que el 85.71 por ciento de las muestras analizadas evidenciaron la presencia de 1 a 3 plaguicidas. Los compuestos detectados fueron: aldrín, HCH, (lindano), DDT-técnico y pp-DDE, con una concentración promedio de 0.11, 0.17, 0.27 y 1.90 partes por millón (ppm), respectivamente. La investigación demostró que los niveles de lindano, DDT-técnico y pp-DDE se encontraron en concentraciones superiores a los límites establecidos para leche por la FAO y la OMS.

Varios estudios posteriores no sólo han confirmado el dramático hallazgo, sino que hace 3 años se pudo determinar el paso a través de la placenta de plaguicidas de mujeres embarazadas a sus neonatos, en otro estudio practicado también en residentes de Pueblo Yaqui. Las muestras de sangre materna, líquido amniótico y cordón umbilical en las mujeres bajo estudio contenían los plaguicidas alfa-HCH, gamma-HCH (lindano), HCB, dieldrín, endrín y DDE.

Neonatos lactantes de la misma localidad, a los 3 meses de edad, presentaron en su sangre los mismos plaguicidas. A los seis meses tales sustancias permanecieron presentes, sólo que algunas se transformaron en productos de degradación y las concentraciones correspondientes al lindano y al dieldrín sobrepasaron a las detectadas en personas con exposición normal.

Para completar el cuadro, hace menos de tres años los valores obtenidos para metales pesados en las muestras de agua procedentes de las comunidades de Bácum, Pueblo Yaqui y Quetchehueca rebasaron lo permitido por la Norma Oficial Mexicana. Se confirmó también la presencia de plaguicidas organoclorados como malatión y paratión metílico en el agua de drenaje de las dos últimas comunidades agrícolas.

De acuerdo con variados y acreditados estudios, la exposición crónica incluso a bajas dosis a los agrotóxicos causa daños graves a la salud humana relacionados con la aparición de cánceres, alteraciones cromosómicas, malformaciones congénitas, afecciones del sistema nervioso y trastornos del sistema endócrino, entre otros.

Hasta hace muy poco tiempo y sin mucha convicción, algunas instituciones gubernamentales y educativas, presionadas por la opinión pública, se han dedicado a investigar, informar y capacitar además de crear basureros especiales para los envases envenenados, al amparo de la idea del uso seguro de los agrotóxicos. El problema es que esta idea carece de fundamento: ni como trabajador del campo ni como habitante de las zonas rurales ni como consumidor de los productos de la agricultura industrial se puede estar a salvo de los venenos agrícolas.

Una vez esparcidos, los agrotóxicos contaminan los ríos, los mantos freáticos, las costas, el aire, el suelo y los alimentos. La exposición de los seres humanos ocurre por inhalación, ingestión y contacto.

Cada año ocurren en el mundo tres millones de intoxicaciones severas por agroquímicos y a consecuencia de ellas fallecen por lo menos unas 300 mil personas. El 99 por ciento de estas muertes ocurre en los países subordinados.

Nobel para la Revolución Verde

Todo este desastre ambiental y humano produjo contradictoriamente un Premio Nobel de la Paz, en la figura de Norman Ernest Borlaug, el investigador estadunidense con cuyas técnicas de mejoramiento genético del trigo, desarrolladas en campos experimentales sufragados por el gobierno mexicano —en este caso el Centro de Investigaciones Agrícolas del Noroeste, en el corazón del Valle del Yaqui—, se convirtió en el centro de la Revolución Verde.

Se trataba del nuevo modelo de producción agrícola impulsado desde mediados del Siglo XX para la expansión de los agronegocios a partir de la utilización intensiva de semillas híbridas, fertilizantes químicos, plaguicidas y la mecanización extensiva del campo. Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, ésta fue la ruta impuesta por el complejo militar industrial para mantener sus abultadas ganancias. Los explosivos fueron convertidos en fertilizantes nitrogenados, los gases mortales en pesticidas y los tanques de guerra en tractores.

Desde entonces, la utilización de agrotóxicos se difundió intensamente en la agricultura con la justificación de que el incremento en los rendimientos llevaría a acabar con el hambre. Pero su uso se extendió también en la industria, en las viviendas y hasta en las campañas de salud pública para combatir enfermedades como el paludismo.

El agronegocio generó mentalidad, amplió el monocultivo, favoreció la concentración de tierras y consolidó el poder político de los grandes productores. Elevó también la explotación del trabajo, la migración campo-ciudad y el desempleo rural. Simultáneamente, incrementó el lucro capitalista de los grandes propietarios rurales y las trasnacionales de las industrias química, metalúrgica y biotecnológica involucradas. Desde el inicio contó con fuerte apoyo del aparato gubernamental e instituciones científicas y tecnológicas, como una norma impuesta mundialmente para subsidiar a las empresas multinacionales con dinero público.

De la mano del mito de los agrotitanes, supuestos pioneros de la apertura del valle a la irrigación y al cultivo, la figura de Borlaug creció hasta ser una especie de santo laico de los grandes agricultores sonorenses, con calles, estatuas y homenajes en su nombre.

Pregunté a Borlaug no muchos años antes del fin de su longeva existencia si la Revolución Verde podía mantener la promesa de acabar con el hambre. Admitió que se había llegado al límite del incremento en los rendimientos por esa vía y dijo que era necesario enfrentar el problema con decisiones políticas. Era a principios de la década de los noventa. Hoy no puede estar más claro que las soluciones a la crisis alimentaria no son tecnológicas sino dependen de una transformación radical en los patrones de producción, distribución y consumo de alimentos.

Pero Borlaug no consideró importantes los daños ambientales de los agrotóxicos ligados al paquete tecnológico de su revolución.

Resultado del modelo, hay ahora en el mundo unas 20 grandes industrias fabricantes de agrotóxicos, con un volumen de venta que rebasa los 40 mil millones de dólares anuales y una producción de 2.5 millones de toneladas de veneno. Las principales compañías apoderadas del mercado son Syngenta, Bayer, Monsanto, Dow Agrosciences y Du Pont. América Latina es un importante y creciente mercado donde la facturación en la venta de agrotóxicos creció 18.6 por ciento entre 2006 y 2007 y 36.2 por ciento entre 2007 y 2008.

Una investigación sobre los principales plaguicidas utilizados en el Valle del Yaqui, su cantidad y su impacto en la salud, en el periodo 1995-1999 encontró que los agrotóxicos de mayor aplicación fueron los herbicidas (34%), carbamatos (27.53%), organofosforados (27.53%), fungicidas, organoclorados y piretroides. El total de ingrediente activo arrojado al valle fue de 3 mil 146 toneladas 616 kg. En 1998 fue el año que más se utilizó ingrediente activo por el orden de 806 toneladas 123 kg. En la incidencia de enfermedades se detectó aplasia medular, leucemia aguda, y linfoma no Hodkin. (Valenzuela Gómez, L. 2000. Tesis Profesional. ITSON. Ciudad Obregón, Son.)

Un agrónomo en activo que prefirió el anonimato informó que el plaguicida más usado actualmente es el glifosato producido por Monsanto y comercializado aquí como Faena (Roundup, en otros sitios). De acuerdo con un estudio reciente, las formulaciones y productos metabólicos del glifosato causan la muerte de embriones, placentas, y células umbilicales humanos in vitro aún en bajas concentraciones. En el Valle, según la fuente anónima, todavía se sigue aplicando paratión y malatión. El primero —extremadamente tóxico—, está definitivamente prohibido en varios países y por el Convenio de Róterdam. Respecto al segundo, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos establece un límite de 15 miligramos por metro cúbico de aire en el trabajo durante jornadas de 8 horas diarias, 40 horas a la semana, recomendaciones prácticamente imposibles de observar.

Campaña de sensibilización

Se puede definir a los agrotóxicos como los insumos de la agricultura industrial elaborados a partir de sustancias químicas venenosas en forma de insecticidas, defoliantes, herbicidas y fungicidas. Por su acción contaminante se incluye en esta categoría a los fertilizantes químicos que degradan suelos y sus componentes se incorporan a la cadena alimenticia en esteros y bahías. Y deben ocupar un lugar las semillas transgénicas asociadas al uso intensivo de pesticidas cancerígenos como el glifosato y a plantas que producen su propio insecticida.

A partir de esta definición y con información abundante que dimensiona el tamaño del enemigo, hace unos días representaciones de todos los países que integran la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), en reunión en la escuela de capacitación campesina de la FENSUAGRO en Viotá, Colombia, analizaron esta problemática que es común a toda sus regiones: Cono Sur, Andina, Centroamérica, Norte (México) y Caribe.

Se decidió lanzar una campaña continental bajo el lema: “Los agrotóxicos matan”. Una campaña de educación, concientización e indignación que busca sensibilizar a la sociedad, acabar con el mito del uso seguro de los agrotóxicos y luchar por su erradicación definitiva.

La campaña debe atacar el centro de la ideología del agronegocio, impactar en la opinión pública y llegar a las comunidades y las familias. Debe ser una plataforma de unidad entre ambientalistas, campesinos, obreros, estudiantes, consumidores y todas aquellas personas que deseen una producción de alimentos sanos respetuosa del medio ambiente.

Se debe explicar por todos los medios al alcance, la necesidad y el potencial de nuestros países para producir alimentos diversificados y saludables para todas las personas, con base en la agroecología. De igual modo, denunciar y responsabilizar a las empresas productoras y comercializadoras de agrotóxicos, despertando en la sociedad la necesidad de cambiar el modelo agroalimentario que produce comida envenenada, degradación ambiental y pingües ganancias para unos cuantos.

Para ello se propuso responsabilizar a una organización por región (para el caso de México, la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas), integrando comités y subcomités en las diversas subregiones con la participación de todas las organizaciones de la CLOC, así como el nombramiento de un equipo de coordinación continental que contará con la colaboración del área de comunicación de la Secretaría Operativa radicada en Quito.

El lanzamiento de la campaña fue programado para el 3 de diciembre, día internacional contra el uso de plaguicidas, con un pre lanzamiento durante el Congreso Internacional de Agroecología en La Habana, en noviembre.

Es urgente empezar a romper el círculo perverso de producción agrícola donde la misma empresa trasnacional, más alguna similar o filial, produce la semilla, el tóxico y hasta la falsa medicina. Y entre todas llevan sus venenos a nuestra mesa.

Alfredo Acedo es director de Comunicación Social y asesor de la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas.

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