viernes, 13 de enero de 2012

Argentina. Criminalización de la protesta: “Con la Ley Antiterrorista, el Gobierno legalizó la represión”

Gonzalo Dal Bianco (PUNTAL - ACTA)

El titular de la CTA aseguró que será utilizada para contrarrestar los reclamos sociales que se avecinan ante la suba tarifaria y el tope salarial. En este sentido, organizaciones sociales y políticas se encontrarán hoy en la sede de la Central para acordar nuevas medidas de fuerza para exigir la anulación de la Ley Antiterrorista.

En diálogo con PUNTAL, el dirigente indicó que “hay un Gobierno que continúa pero empujado a aplicar las mismas medidas de ajuste que aplicaron ya otros gobiernos. Porque no quiere, no entiende, o no acepta otra salida a la crisis que no sea cortar el hilo por lo más delgado. Esto implica aplicar viejas recetas que dieron resultados trágicos”.

Entre los cuestionamientos, Micheli destacó las modificaciones en las tarifas a partir de la quita de subsidios: “Es lamentable, pero quienes gobiernan parecen no aprender la lección. Para colmo teniendo ejemplos concretos como en los casos de los países centrales de Europa, donde se disfraza el ajuste. Es curioso que el mismo día el Gobierno de Italia, el de España y el de Argentina apliquen un aumento en las tarifas de gas y luz. Allá les dicen suba de tarifas y acá quita de subsidios, pero en definitiva es lo mismo. No hay que olvidar que en Argentina se aplicó a fines de los ‘90 una rebaja en los salarios del 13% a los trabajadores del Estado nacional, que luego se expresa en todas las provincias y municipios. Ahora mediante el decreto 423 que reduce los pagos extraordinarios de los trabajadores del Estado nacional que les achica su ingreso hasta en un 30 por ciento. Lo que vemos es que hay un mismo Gobierno con una política de defensa del modelo del ajuste”, destacó.

Al Gobierno se le suele cuestionar la disociación entre relato y realidad, ¿usted comparte eso?

Ahora hay una unidad de criterio. Por primera vez comienza a tener coherencia. Todas estas modificaciones impactan de lleno en los trabajadores, en el pueblo en general. Hace 15 años se hablaba de recorte del gasto público, paritarias por competitividad, de aumento en edad jubilatoria, congelamiento o disminución de los salarios; bueno, es la terminología del gobernador de Santa Cruz que generó la reacción de la gente. Otra vez se vuelve a hablar de falta de fondos para pagar los salarios de los trabajadores. No se dice que faltan fondos para subsidiar a las empresas o para terminar con gastos reservados.

El Gobierno ha dejado trascender el tope del 18% para las próximas subas salariales, ¿qué evaluación hace de eso ante los reajutes que mencionó de los servicios?

Es absolutamente incompatible y contradictorio. Es totalmente compatible con su concepción filosófica, con la posición actual del Gobierno. Con eso hieren de muerte a la convención colectiva y resuelven los aumentos casi por decreto. Unilateralmente. Imagínese qué empresario va a dar más del 18% ahora si el Gobierno impulsa ese tope. Eso va a generar conflicto porque los trabajadores no vamos a aceptar que ante la inflación reinante nos apliquen esos topes. Los cálculos más optimistas aseguran que en 2011 se superó el 23%, entonces cómo vamos a aceptar el 18%. No podemos firmar aumentos salariales a la baja, estaríamos traicionando el mandato de los compañeros. Por lo tanto no es que diga que porque soy pájaro de mal agüero que predigo cosas malas, nos van a querer poner un tope y eso va a generar la reacción de los trabajadores como ya está ocurriendo en algún lado.

¿Qué mirada tiene sobre la ley antiterrorista?

Encaja como anillo al dedo con lo anterior. Y ratifica esa coherencia de la mirada del Gobierno y los hechos que está produciendo. Uno podría incluso adivinar la misión del Gafi que presionó a un Gobierno que se jacta de no acatar y no alinearse con políticas de Washington y de los organismos multilaterales de crédito. Sin embargo, abrazó esta propuesta porque para aplicar un ajuste de esta naturaleza necesita tener legalizada la represión. Que los sindicatos se callen la boca y que aquellos que quieren salir a pelear sepan que si lo hacen, los meten presos. Esta es la intención de la ley.

¿Cree que se aprobó para que el Gobierno la aplique ante reclamos sociales?

Claro. Primero que es un retroceso tremendo para la democracia que los dueños de la violencia nos vengan a decir a nosotros que estamos todos sospechados de terroristas. Es como el ladrón que desconfía de todos porque como él roba se piensa que todos lo hacen. Pero lo peor de todo es que diputados y senadores que en algún tiempo marchaban junto a nosotros en la calle levantaron la mano para votarla. Están escupiendo para arriba porque no ven que en algún momento pueden ser procesados por esto mismo que votaron.

¿Esto daría coherencia al distanciamiento de Moyano con el Gobierno?

Creo que sí. Si Moyano elige el camino de representar a los trabajadores y no el de pelearse por cargos en el partido y en las listas de legisladores y entiende que la política pasa por representar a la clase trabajadora de Argentina y defender sus derechos y reivindicaciones, creemos que es lo correcto y es lo que está haciendo ahora. Por eso planteamos como importante lo que dijo en el acto en la cancha de Huracán y a partir de ese momento tuvimos conversaciones telefónicas que nos llevan a creer que es posible la unidad en la acción.

¿Qué tanto pueden avanzar en ese sentido?

No, no, la unidad de acción es eso. No es que vamos a fundir una central con la otra, cada una va a mantener su independencia, su perfil, su ideología, pero hay puntos que nos unen como que las paritarias no tengan topes, el reparto de utilidades, eliminación del impuesto a las ganancias sobre los salarios, la unificación de asignaciones familiares, los planes Argentina Trabaja que están congelados desde hace dos años. Vamos a trabajar en conjunto para conseguir aumento y condiciones laborales.

¿Es posible imaginar que CGT y CTA marchen juntas en la calle?

Más temprano que tarde vamos a estar marchando juntos.

¿El 2012 los va a encontrar más en la calle que estos últimos años?

Sí, creo que sí. Como la Presidenta quiere que vayamos a la Plaza de Mayo, vamos a ir seguido me parece.

Imagina un año conflictivo...

Sí, totalmente.

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