viernes, 27 de enero de 2012

Argentina, Santa Cruz: No delegar más

Alejandro Garzón (ACTA)

En la provincia de Santa Cruz estamos en una etapa en donde la fuerza que hemos construido durante estos años desde lo sindical, nos ha permitido lograr conquistas como la Ley de Convenciones Colectivas de Trabajo.

Esto significó discutir los convenios colectivos (marco y de salud) y de esa forma en paritarias lograr mejoras en lo salarial, terminar con los porcentajes en negro en el salario, aumento en las asignaciones familiares, actualizar los porcentajes en el ítem títulos, reconocimiento de los años trarbajados, etc.

Han sido planes sociales, pase a planta permanente de trabajadores que años estuvieron contratos y terciarizados etc. He allí algunas de las conquistas que nos han sido negadas especialmente desde los años 90, dado la decisión política del entones gobernador Néstor Carlos Kirchner de instalar la llamada emergencia económica que duró hasta el año 2007 y que hoy el actual gobernador Daniel Peralta por decreto ha instalado nuevamente aunque el 29 de diciembre de 2011, los trabajadores dijimos no al ajuste.

Obviamente la emergencia económica le permitió a Kirchner manejar unilateralmente las decisiones en torno a lo que hace especialmente a derechos laborales, como también la del salario. La situación en esos años era que el 80 % de salario estaba en negro, $ 50 de sueldo básico, entre un 60 o 70 % de trabajadores contratados, terciarizados y en negro, un alto porcentaje de los servicios delk Estado terciarizados y también un alto porcentaje del manejo de cooperativas que prestan servicio al estado manejadas por amigos del poder etc.

Esto en parte también se dio porque algunos sindicatos se han convertido en mutuales en vez de ejercer el rol de lo que es un sindicato, o sea, defender los derechos e intereses de los trabajadores.

Esta situación le ha permitido al Gobierno instalar una forma de hacer política dado que en la época de los 90 nuestra provincia fue una de las más afectadas por la privatización de las empresas del Estado.

Esto generó desocupación y en un gran porcentaje de la sociedad el quiebre familiar, social y económico, por tanto, el Estado provincial y municipal han implementado distintos planes sociales y en parte el ingreso de trabajadores al Estado provincial y municipal implementando todo tipo de contratación.

De esta forma, la planta de personal se ha incrementado hasta en algunos casos el doble de lo que un presupuesto puede aguantar. Ante la falta de trabajo genuino de familias enteras, el Gobierno instala dentro del Estado el sometimiento y el miedo en los trabajadores, especialmente en épocas electorales. Esto con el tiempo se ha convertido en una constante desde el clientelismo político y la necesidad del compañero de mantener el trabajo o lo que poco o mucho se haya conseguido.

Esta situación se traduce en la obligación a ir a los actos partidarios, cumplir horarios en las unidades básicas, horas extras para algunos, humillaciones y abuso de poder en muchos sectores de trabajo, perdiendo así todo respeto y valores humanos.

Los intendentes no son ajenos a esta política que se implementó desde el Gobierno Provincial. Han perdido autonomía política y más aún económica, lo que derivó en pérdidas de más derechos laborales para los trabajadores. A pesar que el Gobierno de Santa Cruz ha ganado un juicio al Gobierno Nacional por regalías petroleras mal liquidadas, se seguía manteniendo la emergencia económica y se ha gobernado con las recetas del neo liberalismo.

La mayoría de los medios de comunicación callados por la pauta oficial y otros porque acompañaban desde lo ideológico al Gobierno convirtieron en imposible poder emitir una opinión contraria el pensamiento instalado.

De esta forma, el Gobierno avanza en la reforma de la Constitución Provincial para ya garantizar plena hegemonía en la Cámara de Diputados, implementado la figura de Diputado por Pueblo. Sumado a esto se aprueba la Ley de Lemas que perjudica directamente la voluntad del pueblo a la hora de elegir a sus candidatos. Por lo tanto, de esta manera, el partido gobernante tendría el control total en los concejos deliberantes, Cámara de Diputados y Municipios, incluido la Justicia a través del Consejo de la Magistratura.

Las empresas y los organismos del Estado como Vialidad Provincial, Servicios Públicos, Fomi Cruz, Consejo Agrario etc., han perdido toda capacidad operativa de realizar obras con el personal propio, dado que la mayoría de los servicios a realizar son a través de licitaciones a empresas que mayoritariamente las ganan los amigos del gobierno y que también están sospechadas de sobre precios y corrupción. Acá no hay control y el Tribunal de Cuentas, que es un ente autártquico, mira para otro lado.

Con la plata del pueblo santacruceño se han beneficiados muchos amigos del poder, con leyes o con decretos en beneficio de unos pocos y siempre en contra del pueblo.

Esto no intenta ser un relato de lo que hemos vivido y seguimos viviendo los santacruceños durante todos estos años que a gobernado el Frente para la Victoria, porque faltaría mucho más, pero pretende reflejar o recordar algunas cosas para poder entender lo que tenemos como desafío para adelante.

De este modo, con idas y vueltas, los trabajadores fuimos buscando formas de organización sindical dado que lo que existía ya había dejado de representar a la clase trabajadora y se habían convertido simplemente en alcahuetes del gobierno.

Por lo cual, empieza a surgir después de los hechos del 19 y 20 de diciembre del 2001, con la caída de un Gobierno Nacional que defraudó al pueblo argentino, una nueva clase de dirigentes sindicales que interpretaríamos la etapa que era una nueva forma de hacer sindicalismo en nuestro país, basado en la democracia sindical, la autonomía, el respeto hacia los trabajadores.

Recuperando así la mística, el compañerismo, lo humano, la solidaridad, pero también lo esencial para rescontruir la confianza ponernos como dirigentes al frente del conflicto, abriendo el sindicato, resolviendo en asamblea, realizando plenarios, eligiendo delegados, etc.

Esto permitió que ATE empiece a crecer en afiliación, permitiendo así la creación en las ciudades y pueblos de Delegaciones, Seccionales y Centros de Jubilados. O sea, construir más organización y poder para los trabajadores. Que ATE creciera permitió también que la CTA en Santa Cruz empiece a tomar forma sumando a más sindicatos, jóvenes y trabajadores desocupados. Esto de organizar y recuperar la confianza significó en los trabajadores el concepto que el sindicato es la mejor herramienta para recuperar derechos perdidos.

Enfrentar tantos años de sometimiento, impunidad y quita de derechos significo desde lo sindical entender que la pelea había que hacerla con todos los sectores, por eso surgió el 2007 que terminó con un Gobierno que había sacado el porcentaje más alto en votos desde el comienzo de la democracia.

Esto demuestra que ningún Gobierno, por más que saque un buen porcentaje en lo electoral, tiene ningún cheque en blanco. Estos hechos se produjeron porque creamos conciencia y confianza, pero también tiene mucho de hartazgo en los trabajadores.

El dato fundamental para mí es que los trabajadores somos capaces de organizarnos, conseguir aumentos salariales, reivindicaciones históricas, hasta echar a un Gobierno, pero no somos capaces de construir la suficiente fuerza y unidad para gobernar nosotros mismos y terminar así con años de un sistema político autoritario y corrupto que durante años gobierna nuestra provincia.

Ante lo expresado sé que seguir creciendo en lo sindical es más que importante para nosotros, lograríamos más conquistas o por ahí frenar algún ajuste, pero nunca lograríamos la felicidad total de nuestro pueblo porque a pesar de todo lo que hacemos ellos siguen gobernando.

Hasta ahora no hemos podido cambiar de fondo las políticas antipopulares del gobierno, ni la corrupción, por eso creo que basta de verso y que llegó el momento en Santa Cruz de pasar a la ofensiva no sólo desde lo sindical, sino también desde lo partidario construyendo un Instrumento Electorales que nos contenga a todos y así lograr llegar al Gobierno de la provincia e instalar definitivamente una democracia participativa y popular.

La responsabilidad es nuestra de construir los espacios de participación. Tomo la responsabilidad de lo que eso significa. llegó el momento de no delegar más y de gobernarnos compañeros. Venceremos.

Alejandro Garzón es Secretario General de la CTA Santa Cruz.

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