viernes, 27 de enero de 2012

El Salvador: Conmemoración del levantamiento indígena y campesino en Tacuba

Carlos Chita (COLATINO)

“El Tigre de Santa Clara”, era el mote con el que popularmente se nombraba al General Maximiliano Hernández Martínez, sobre quien recae la muerte de aproximadamente 30,000 personas, en su mayoría indígenas y campesinos.

Esta masacre que se dio bajo la justificación de una falsa agresión comunista en enero de 1932, pretendía sepultar los sueños de libertad y justicia de los alzados y a la vez aniquilar una cultura que tenía a la base su propia religión, su propia lengua y se oponía a los estamentos establecidos. La llegada de los españoles en 1524, marcaba apenas el inicio del fin de una cultura y un pueblo que cinco siglos después, se niega a morir.

Conocer esta historia y transmitirla a las nuevas generaciones fue el propósito de la actividad realizada por la iniciativa de la Asociación de Capacitación e Investigación para la Salud Mental (ACISAM) y la Mesa de Cultura Ancestral de Tacuba (MECAT), recientemente en Tacuba, departamento de Ahuachapán.

Este es el segundo año que este municipio rememora la gesta heroica que representa el levantamiento indígena y campesino.

La firma del acta de independencia de 1821 no dio respuesta a las necesidades y aspiraciones de los pueblos originarios, para 1932 ésta causas persistían agudizándose con el desempleo que generó la crisis económica por la caída internacional de los precios del café.

Esta situación obligó a indígenas y campesinos a levantarse en busca de sus reivindicaciones, una de ellas el trabajo. Este levantamiento fue rápidamente sofocado dando inicio a una eliminación sistemática de todos aquellos que parecían participar en el alzamiento o de ser simpatizantes. Entre ellos Feliciano Ama y Farabundo Martí.

Es de destacar que Tacuba permaneció en manos de los rebeldes más tiempo que ninguna otra población de importancia, ya que las fuerzas gubernamentales llegaron hasta el 25 de enero.

Otras actividades que se dieron en esta conmemoración fue una ceremonia ancestral coordinada por la Fundación para el Desarrollo de la Cultura Indígena “Los Pasos del Jaguar” y la Coordinadora Regional Nahuat Pipil de Occidente. Además, la Universidad Centroamericana UCA, propició una discusión y reflexión colectiva, a través de un documental titulado “1932, la negación indígena”.

El levantamiento indígena y campesino de 1932, mejor recordado como “la masacre de 1932”, fue la manifestación del descontento y desesperanza de un pueblo que en la actualidad sufre de los mismos problemas.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.