miércoles, 4 de enero de 2012

España: Los coches de lujo

Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info)

Mucho se habla de la desproporción entre la riqueza de los españoles ricos y los recursos del resto de ciudadanos españoles. Quien en la actualidad representan rabiosamente la riqueza y los modos habituales de adquirirla en este país son un tal Undargarín y la duquesa de Alba. El "resto" son ciudadanos pobres sin metáfora, ciudadanos en el umbral de la pobreza y ciudadanos acogidos en centros o mantenidos por su propia familia.

Pero los coches de lujo son la piedra de toque de la desigualdad social en este país. Si las impresiones pueden ser falsas, la aritmética no falla: la matriculación de los coches de lujo durante 2011 llega a un 83,1% respecto al año anterior, frente al 16,9 por ciento de las restantes gamas. ¿Qué significa esto? Pues que hay un 16,9% de ricos frente a un 83,1% de no ricos, es decir, de ciudadanos más o menos desposeídos... o más o menos despojados.

De momento sabemos que una extensa finca registrada a nombre de la duquesa de Alba y explotada por uno de sus hijos perteneció en la República a 83 propietarios del lugar. Fue confiscada y entregada por Franco a esa familia multitulada a cuyo frente se encuentra un esperpento, madre de por lo menos otro esperpento.

Este es el tipo de riqueza común a la española que oscila entre ambas prácticas, es decir, entre el despojo o expolio históricos, y la desvergonzada y torpe marrullería. Por algo es ley eso de que detrás de cada gran fortuna hay un crimen...

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