martes, 10 de enero de 2012

Los tres pibes rosarinos y las balas de los 90

Carlos del Frade (APE)

-Estaban esperando salir con algunas compañeras para tomar Coca para celebrar el año nuevo. Y los fusilaron. Al lado de la canchita donde tantas veces jugaban…-cuenta Pablo Venturi, de poco más de treinta años, militante del Movimiento 26 de Junio, dentro del Frente Darío Santillán, de Rosario. Se le quiebra la voz a Pablo. Viene de intentar que sus tres amigos terminen de descansar en paz. Pero tampoco lo lograron.

-No les daban un cajón. En el cementerio no había lugar para los pibes. Hasta ese desprecio tuvieron que bancar las familias. Familias de laburantes, tipos que cosían zapatos para ganarse la vida - agrega Florencia Maggi, otra luminosa compañera de los tres chicos asesinados por las mafias organizadas y recicladas desde los años noventa que siempre son las socias menores de delincuentes de guante blanco, empresarios que suelen apostar al fútbol, los restos del puerto, medios de comunicación, todo tipo de juegos y que, además, cuentan con excelentes relaciones en todos los niveles de La Santafesina SA, la policía provincial, aquella que todavía recuerda con nostalgia la marca de Agustín Feced, el gran asesino durante el terrorismo de estado, el que siempre adoctrinaba: “Tire primero, pregunte después”.

Los tres pibes eran Jeremías Jonatahn Trasante, de 17 años; Claudio Damián Suárez, de 19 años; y Adrián Leonel Rodríguez, de 21 años. Fueron fusilados a las 3.30 del primero de enero del año del bicentenario de la creación de la bandera, en la denominada Villa Moreno.

-También es importante decir que no sólo por el tráfico de drogas se matan acá. A veces sí, pero otras veces es por tener el poder, por ser los dueños de las zonas que se liberan para los robos. Y nada se va a esclarecer si no se investiga a quienes responden Villalba y el Hijo del Quemado. Arriba de los pibes delincuentes hay gente más pesada. Todos saben quiénes son, pero lo tiene que decir la policía - cuenta un vecino del lugar a los periodistas del diario “Rosario/12”.

La investigación oficial por el triple fusilamiento apunta como principales sospechosos a Sergio Rodríguez, alias El Quemado, ex integrante de la barra brava de Ñuls en tiempos de la presidencia de Eduardo López; y Maximiliano Rodríguez, su hijo.

-No confiamos en la policía de la comisaría del barrio porque están con los narcos. Así como taparon todo el día que le pegaron los tiros a los pibes, siempre taparon todo. Igual que cuando están detenidos, los tienen re bien, los ponen en los pabellones vip, con nextel, continuamente comunicados. Y cuando salen intercambian de autos siempre, es como uno no se siente seguro y no está tranquilo por la familia y por todo… le pedimos al gobernador (Antonio Bonfatti) que no patrullen ellos, los de la comisaría 15, porque nos los queremos sobre la zona porque tenemos miedo que entreguen a los chicos que fueron testigos…-dijeron Mario y Roxana Rodríguez, en la nota citada, hermanos de Adrián, uno de los tres asesinados.

El triple fusilamiento de los militantes del Frente Darío Santillán viene preparándose desde la impunidad que protegió a los burgueses rantifusos emergentes de la depredación de la ciudad durante los años noventa.

Hay una historia de las balas que terminaron la vida apasionada de estos tres muchachos rosarinos.

Una crónica de silencios y complicidades, policiales, judiciales, mediáticas, empresariales, eclesiásticas y políticas que ahora pone en evidencia el peso de tanto mirar para otro lado.

No es casualidad lo que sucede en la parte que no se muestra de la ciudad de Rosario.

Durante el año 2011, se registraron 167 homicidios, de los cuales el 75 por ciento arrastró la existencia de mujeres y hombres menores de treinta años.

Y en forma paralela, ocho de cada diez pibas y pibes de los barrios de la ex ciudad obrera no terminan la secundaria, según datos oficiales de la propia administración socialista.

La justicia vendrá el día que se recupere la valentía por transformar la realidad y darle sentido y proyecto de futuro a miles de pibas y pibes que, por ahora, desesperan preguntándose qué diablos significa la palabra mañana.

Fuente imagen: APE

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