miércoles, 4 de enero de 2012

Reino Unido prevé perspectiva económica inestable en 2012

XINHUA

La economía británica ha tenido un turbulento 2011, y 2012 promete ser aún más inestable.

El gobierno de coalición, encabezado por el primer ministro David Cameron, se vio forzado a revisar significativamente sus pronósticos anunciados a principio del año respecto al crecimiento para 2012. En marzo, el ministro de Finanzas y Hacienda, George Osborne, preveía con confianza en 2011 un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de de 1,7 por ciento, y para 2012 un avance de 2,5 por ciento.

Se sentía seguro de que su plan económico para enfrentar el déficit de gasto casi récord de 127.000 millones de libras (alrededor de 197.000 millones de dólares) del año 2011-12, tendría éxito en un plazo de cinco años. Este era el plan central de la política del gobierno de coalición de Cameron.

Sin embargo, los problemas e incertidumbres hicieron necesaria una revisión de los cálculos en el informe económico de otoño que presentó el ministro Osborne el 29 de noviembre.

Osborne señaló que el incremento de precios mundiales de productos, particularmente del petróleo, habían tenido un efecto detrimento y también hizo referencia a los efectos de la crisis en la eurozona. A eso se sumó una inflación de 4,8 por ciento en Reino Unido en noviembre, luego de haber llegado a 5,3 por ciento en verano.

El banco central, el Banco de Inglaterra, busca mantener el objetivo de inflación de dos por ciento, pero la necesidad de continuar la recuperación luego de la crisis y con una tasa de interés récord de 0,5 por ciento, han forzado a darle menos prioridad.

El pronóstico de crecimiento para 2011 fue significativamente reducido, de 1,7 por ciento a 0,9 por ciento, y para 2012 de 2,5 por ciento a 0,7 por ciento. Esas cifras asumen que no habrá colapso en la eurozona.

Esta situación representa un problema político para los dos partidos de la coalición, los Conservadores de Cameron y los Demócrataliberales del viceprimer ministro Nick Clegg, quienes deberán luchar rumbo a las elecciones programadas para 2015 sin los esperados beneficios de una economía totalmente recuperada.

Samuel Tombs, economista británico de Capital Economics de Londres, comentó: "prevemos una recesión en la economía británica, con una caída en la producción posiblemente de medio punto porcentual o algo así".

La economía británica enfrenta problemas, pero Tombs cree que el gobierno contribuye a las dificultades, apegándose a su plan económico principal de enfrentar el déficit presupuestal, a través de recorte en los gastos pero básicamente a costa de la pérdida de empleos.

"Tanto el comercio como los servicios financieros son muy dependientes de la eurozona, por lo que de muchas maneras eso está fuera de sus manos este año", dijo Tombs.

Los bancos también se han visto afectados negativamente por las pérdidas o potencial pérdidas de la deuda soberana de la eurozona que han afectado las tasas crediticias en la economía de Reino Unido y en las cantidades de crédito que los bancos están dispuestos a prestar.

El primer ministro Cameron aplicó su derecho de veto para bloquear un tratado de la Unión Europea (UE) que se habría enfocado en la crisis de la eurozona. Cameron señaló que lo vetó porque estaba protegiendo los intereses nacionales británicos, principalmente su amplio sector financiero y su estatus como centro financiero global, ante el temor de que pudiera ser socavado si se creaban nuevas regulaciones en la UE.

Esto dejó solo a Reino Unido entre los 27 miembros de la UE después de la cumbre en Bruselas, aunque las naciones de la UE aún intentan lograr un compromiso de Reino Unido para hallar una solución a la crisis de la eurozona.

Al respecto, Tombs declaró: "a corto plazo, cualquier distancia que se pueda poner entre la economía británica y la economía de la eurozona seguramente será benéfica, pero a largo plazo, podría ser que Reino Unido quede fuera de importantes decisiones, particularmente sobre la regulación de servicios financieros y en ese caso podría empezar a erosionar la competitividad de Reino Unido en determinadas áreas clave, lo que podría ser negativo a largo plazo para la economía".

Con la incertidumbre en la eurozona, y una vacilante recuperación en Reino Unido, habiendo algunos analistas como Tombs y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que prevén una recesión en Reino Unido en la primera parte del próximo año, el 2012 se vislumbra inestable y será un reto para la economía y para el gobierno.

Si la eurozona sufre una mayor crisis, entonces 2012 podría representar grandes y desagradables cambios para Reino Unido.

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