Pablo Osoria Ramírez (PL)
Aunque las manifestaciones de corte fascista cobran auge en toda Europa, alcanza uno de los niveles más preocupantes en el estado germano, otrora escenario de la ideología nazi preconizada por el dictador Adolfo Hitler entre 1933 y 1945.
De acuerdo con estadísticas de la Oficina Federal de Investigación Criminal, en el país hay unos 10 mil miembros de grupos que reivindican a Hitler, incluso mediante la violencia.
Un ejemplo palpable es la pequeña localidad de Zossen, en el sur de Berlín, una zona tranquila hasta el establecimiento allí en 2009 de una filial de una agrupación neonazi que inició su actividad de propaganda hasta organizar marchas.
Analistas estiman que mientras el gobierno de la canciller Angela Merkel dedica millones de euros a salvar del colapso financiero a la eurozona, desatiende problemas internos que en un futuro cercano puedrían pasarle factura y arrastrar a esa nación a los mismos errores de su pasado.
Asesinatos en serie
A fines del pasado año salió a la luz una serie de asesinatos perpetrados entre 2000 y 2007 por una célula de tres neofascistas que conmocionó a la sociedad alemana y también a la cúpula política.
La trama se destapó cuando en noviembre último dos neonazis aparecieron muertos en la localidad de Zwickau, en el estado federado de Sajonia. Luego de ese hecho, un tercer acompañante se entregó a la policía.
Fue entonces cuando los agentes encontraron pruebas de la existencia de la agrupación extremista que mató a ocho turcos, un griego y a una policía alemana, crímenes que seguían sin resolverse hasta ahora.
Tras las revelaciones, se inició una investigación que ya condujo al arresto de al menos siete sospechosos de colaboración con la célula neonazi.
El hecho atizó cuestionamientos y acusaciones a las autoridades germanas, que fueron incapaces de detectar a los autores de dichos homicidios, quienes permanecieron ilesos durante años.
Los representantes de los 16 estados federados de la nación europea acordaron trabajar junto al gobierno central con el propósito de aclarar la serie de asesinatos, así como eliminar los errores cometidos por la policía y organismo de inteligencia.
Merkel reconoció que acciones de esa índole dañan la imagen del país en el mundo y constituyen un ataque a los principios democráticos.
Recientemente, la jefa del Gobierno aseguró ante el Parlamento que tomará en serio el peligro generado por la extrema derecha y se refirió a una posible prohibición de partidos de ese corte ideológico.
Estamos horrorizados por la extensión de este odio y racismo, dijo la Canciller al admitir errores cometidos por la policía y servicio inteligencia a la hora de detener, o incluso detectar, a la célula culpable de los asesinatos.
Por otra parte, organizaciones defensoras de los inmigrantes critican al Gobierno y al sistema judicial y de defensa de Alemania por ser "ciegos ante la derecha y mirar sin atención las señales que indican grupos xenófobos".
También añaden que la policía hubiera sido más activa si los asesinados hubieran sido ciudadanos alemanes.
Para el ministro alemán del Interior, Hans-Peter Friedrich, es muy preocupante constatar que no se estableció a tiempo ninguna relación entre la organización extremista y la serie de crímenes cometidos en toda Alemania.
El semanario germano Der Spiegel divulgó un video encontrado durante la investigación en el que los radicales hicieron burla de sus víctimas y de la incompetencia de las autoridades, en actitud de mofa.
La mayoría de los alemanes (74 por ciento) cree que las actividades de los neonazis no son combatidas con suficiente determinación y así lo sustenta una encuesta realizada por la empresa Forsa, por encargo de la revista Stern.
Además, un 64 por ciento dijo confiar poco o nada en el trabajo del organismo de Protección a la Constitución.
Frente a las críticas, el Gobierno de Alemania acordó a inicios de este año abrir un banco para aglutinar información sobre las instituciones encargadas de combatir el neonazismo.
Dicho registro concentrará datos de los crímenes perpetrados por los seguidores de ese movimiento, basado en la ideología del antiguo nazismo.
Por otro lado, el Parlamento decidió crear una comisión para investigar las fallas de seguridad que posibilitaron actuaciones deliberadas de la banda criminal.
Circunstancias alemanas
Investigadores de la Universidad de Bielefeld estudiaron durante una década las tendencias xenófobas de los alemanes y los resultados fueron divulgados justo en coincidencia con las revelaciones del homicidio de pequeños empresarios de origen extranjero.
Circunstancias alemanas es el nombre de la investigación que comenzó en 2002 y cuyo eje principal fue la propagación de prejuicios raciales en el país.
De acuerdo con el sitio digital del servicio de radiodifusión Deutsche Welle, el proyecto estuvo supervisado por el vicepresidente del parlamento, Wolfgang Thierse.
Al comentar el resultado del estudio, Thierse señaló que la sociedad debe enfrentarse de una vez a la existencia de una red neonazi en Alemania.
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