miércoles, 8 de febrero de 2012

Argentina: 8 de Febrero, comienza el juicio oral contra Carlos Olivera, dirigente del SITRAIC

ANRED

Hoy comenzó el juicio oral contra Carlos Olivera, dirigente del SITRAIC y preso político por una causa armada hace más dos años. En diálogo con ANRed, el secretario general de SITRAIC, Víctor Grosi, afirmó: “Carlos tiene el ánimo de un militante. Y un militante está preparado para todo. La tranquilidad de él es que afuera vamos a hacer todo. Hicimos todo y vamos hacer todo para sacarlo de la cárcel”. Asimismo, analiza el aspecto jurídico y político que implica el juicio contra Olivera y por qué es necesaria la construcción de un sindicato independiente de la UOCRA, a la que se refiere como “un sistema absolutamente parapolicial donde no existe ni la mínina posibilidad de representación de los trabajadores en su primera instancia, que es el delegado”.

Carlos Olivera -miembro de la comisión directiva del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (SITRAIC) y militante de Convergencia Socialista- está preso hace más de dos años por una causa armada, en la que se lo acusa de “intento de homicidio”.

Cabe destacar que el SITRAIC está enfrentado a la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), cuyo Secretario General, Gerardo Martínez, ha sido denunciado como personal civil de Inteligencia del Batallón de Inteligencia 601 en el período 1976/1983, durante la última dictadura militar

Cómo sucedieron los hechos

El 15 de Diciembre del 2009, Olivera, junto a un grupo de compañeros, se dirigió a una obra en construcción en Lomas de Zamora, donde los trabajadores solicitaron la presencia del SITRAIC, ya que tenían problemas con el pago de sus haberes. Allí se realizó una asamblea y se decidió el cese de actividades. Mientras se firmaba el acta correspondiente, el empresario se comunicó para avisar que arribaría al lugar para solucionar el conflicto.

La gran sorpresa fue que mientras los obreros esperaban, llegaron al lugar dos grupos de la UOCRA, que venían enfrentándose hace tiempo, y comenzaron los golpes y los disparos.


Buscando refugio, Olivera corrió hacia Lomas Centro e ingresó al Banco Nación, donde fue golpeado por integrantes de la patota de la UOCRA. Cuando intervino la policía, Carlos, debido a las heridas, fue trasladado al Hospital Gandulfo, y al mismo tiempo quedó detenido, acusado de haber disparado contra una persona.

Actualmente, Olivera permanece preso en la Unidad 45 del Penal de Melchor Romero a la espera del juicio oral y público que comenzará mañana, 8 de febrero, a las 8hs, en los Tribunales de Lomas de Zamora, Camino Negro y Larroque. Su defensa está a cargo de Eduardo Soares y de Juan Carlos Yaggi, de la Asociación Gremial de Abogados. Las próximas jornadas del juicio serán los días 9, 10, 13 y 14 de febrero, mientras que el 15 de febrero se llevarían adelante los alegatos.

Desde su encarcelación, diferentes gremios, organizaciones sociales, partidos políticos y organismos de Derechos Humanos han denunciado el armado de la causa y por qué Olivera es un preso político, al tiempo que han exigido su libertad. En este sentido, mañana, desde las 8hs, se prevé una concentración en los Tribunales para manifestar solidaridad y apoyo al dirigente de SITRAIC.

Foto: Carlos Olivera

Entrevista a Víctor Grosi, Secretario General de SITRAIC

- ANRed: ¿Cuáles son los aspectos más relevantes que implica el juicio a Carlos Olivera?

- Víctor Grosi: Hay dos aspectos que analizamos. Por un lado, el aspecto jurídico. El SITRAIC, en cada una de las declaraciones, va a presentar pruebas de que evidentemente si hay un herido que quedó cuadripléjico quiere decir que hubo un enfrentamiento. Si el SITRAIC no tiró, ¿quién tiró? Nosotros tenemos la prueba de que había dos grupos de la UOCRA que estaban en puja, porque no solo se había producido ese hecho sino que había habido un tiroteo en el que hubo tres heridos en Claypole, un herido y un muerto en Banfield, y un tiroteo en Camino Negro. Eso pasó ese día: cuando los compañeros de SITRAIC se iban retirando porque llega toda esta banda de la UOCRA, llega otro grupo y ahí se produce el tiroteo. Vamos a dar pelea porque tenemos pruebas. Estamos tranquilos porque no hemos mentido.

Respecto al aspecto político, es una instancia difícil, complicada. El gobierno tiene una nave insignia, Gerardo Martínez, a pesar de la denuncia de que fue personal civil de inteligencia del Batallón 601 y de que ingresó a la UOCRA en el año 78. Esa denuncia la realizó el SITRAIC, junto con otros, el 12 de julio del 2011, una información que ya existía a partir del 15 de febrero de 2010 y que la tenía la Secretaría de Derechos Humanos. El gobierno está metiendo la mano en el tema de la justicia precisamente en el tema de Martínez. En un primer momento habían confirmado que sí, que estaba dentro del listado de personal de inteligencia del Estado, y sospechosamente el 28 de diciembre dijeron que había sido parte de este personal civil desde el 81... Como si ese trabajo se consiguiera por el diario y que no estaría por lo tanto involucrado en la desaparición de personas. Pero, evidentemente, él está desde 1978 en la UOCRA, como está probado y es público
Uno de los grandes defensores de Gerardo Martínez ha sido el Secretario de Derechos Humanos de la Nación. A nosotros nos atendió el subsecretario y no hicieron nada. Nosotros decimos que hay una connivencia entre Gerardo Martínez y el Secretario de Derechos Humanos. Y saldrá a la luz.
En el aspecto político entran las paritarias y un aumento del 20%. ¿Por qué es importante para el gobierno que Gerardo Martínez llegue a la firma de esa paritaria? Porque si analizamos que, en los sueldos de la industria, la construcción es la de mayor retraso salarial, hoy está en 2400 pesos, un 20% significaría 500 pesos más, que incide directamente en el plan de obras públicas que está basado en este sistema de trabajo con bajos salarios, precarizados, con trabajo en negro.
El gobierno está tratando de sostenerlo precisamente porque para ellos es una nave insignia, es un millón doscientos mil trabajadores la construcción. A ellos no les importa si están afiliados o no, si están en negro o en blanco, sino que lo que significa fundamentalmente poder hacer, por un lado, obras públicas sin que afecte su presupuesto y, por otro, el desarrollo inmobiliario a bajo costo.

- ANRed: ¿Qué implica en este contexto la creación de un sindicato enfrentado a la UOCRA?

- Víctor Grosi: La posibilidad de construcción de un sindicato independiente es la posibilidad de los trabajadores. En el caso de la construcción, hay muchos compañeros que están peleando las estructuras sindicales, desde adentro, desde las comisiones internas. La construcción es un sistema absolutamente parapolicial donde no existe ni la mínina posibilidad de representación de los trabajadores en su primera instancia, que es el delegado. El delegado es impuesto. Llega la UOCRA y dice: “Este es el delegado de ustedes” y que en realidad oficia de gendarme de la patronal.
Hay muchísimos casos. Capital es un ejemplo. Acá se hizo Puerto Madero que hoy vale 6 mil dólares el metro cuadrado con trabajadores cobrando el básico. Entonces, ¿cuál es la relación de esos 6 mil con la mano de obra? Es una moneda.
Para sostener esa explotación, se armó un sistema parasindical que lo que se encarga es de reprimir cualquier atisbo de representación y de desarrollo.
Nosotros, el SITRAIC, estamos en la última instancia. Hemos terminado toda la etapa administrativa en el Ministerio del Trabajo, que dice que ya estamos en condiciones de afiliar. Falta una sola cosa: la firma de Carlos Tomada. Nosotros tampoco decimos que desaparezca la UOCRA. Nosotros decimos que los trabajadores elijan.
En este proceso, en este juicio y en este momento, es un tremendo problema para el gobierno y para Gerardo Martínez porque no es solamente el hecho de que hay un trabajador, que fue toda la vida trabajador de la construcción, detenido, sino que en definitiva con la detención de Olivera se marca el sistema de rehén y de detención sobre todos los trabajadores de la construcción.


- ANRed: ¿Cuál es el ánimo de Carlos para enfrentar el juicio?

- Víctor Grosi: Carlos tiene el ánimo de un militante. Y un militante está preparado para todo. Y la tranquilidad de él es que afuera vamos a hacer todo. Hicimos todo y vamos hacer todo para sacarlo de la cárcel. Su familia también lo ha acompañado. Él está preparado, es un hombre acostumbrado a contingencias difíciles, no ha sido fácil la vida para él. También puede salir mal porque en el poder judicial la venalidad es muy alta. Estamos en las instancias definitivas.

- ANRed: ¿Cómo evalúan la solidaridad recibida desde otros sectores?

- Víctor Grosi: Para nosotros ha sido maravilloso. La solidaridad de organizaciones, de partidos políticos, de acompañar, de ayudarnos, de darnos una mano, de estar en las movilizaciones. Lo que nosotros estamos viviendo es fundacional.
La famosa ley de Asociación de Profesionales dice que los trabajadores son del sindicato y nosotros cometemos la terrible imprudencia de decir que el sindicato es de los trabajadores. Estar acompañados por tantos compañeros fortalece muchísimo y da una posibilidad no solamente a los trabajadores de la construcción de capital y del Gran Buenos Aires, sino del interior, donde se vienen dando procesos muy fuertes, con mucha violencia, con mucha persecución, los dejan sin trabajo, los persiguen. En Lomas de Zamora, en las obras que nosotros hemos normalizado, hay delegados elegidos por los trabajadores, pueden entrar libremente; pero en otro lado, no. Si son detectados como de determinada tendencia política, o que pertenecen a una agrupación, son echados.

- ANRed: Muchas veces se habla de lucha desigual, por la burocracia, por los gobiernos, pero que no está perdida.

- Víctor Grosi: No está perdida, obviamente. Entre 1904 y 1916, en la época del sindicalismo revolucionario, de los anarquistas, de sindicatos que lograron huelgas generales, al igual que esos años, estamos en una instancia fundacional con respecto a la organización de los trabajadores. Por más que parezcan fuertes las burocracias, están enclavados en su dependencia absoluta del Estado y del saqueo que hacen de los bienes y el dinero de los trabajadores.
Pero están replegados en la última instancia: necesitan estatutos que no pasan la Constitución Nacional. Es más democrático el Código Electoral. Los estatutos fueron perfeccionándose para que los tipos se queden a vivir para siempre dentro del sindicato. Pero esa realidad se va agotando. El gobierno le habrá podido dar la libertad a Zanola, intentará salvar a Gerardo Martínez, o a Lescano, pero todos sabemos quienes son y así podemos hablar de muchísimas situaciones. Esa situación está cada vez más expuesta.

- ANRed: Así como decís que se sabe quien es Zanola, quien es Martínez, también los trabajadores empiezan a conocer quien es Olivera.

- Víctor Grosi: Claro. Olivera es un ejemplo tremendo. La actuación de la policía, cómo lo meten preso cuando se había refugiado en un banco con la cabeza rota, las contradicciones que hay en el expediente. Ahora, es la libertad del trabajador. Pero no es solamente la libertad de Olivera, es la libertad de los trabajadores de la construcción. Eso es lo que nos motoriza y nos da fuerza interna para sacarlo y que esté en la calle cuanto antes. Esperemos que sea dentro de pocos días.

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