miércoles, 22 de febrero de 2012

Argentina, Córdoba: Fallo judicial reivindica un largo reclamo del cronista volante

PRENSARED - COMERCIO Y JUSTICIA

Un ex trabajador del diario efectuó el reclamo vía judicial al considerar que su vínculo laboral fue indebidamente registrado por La Voz del Interior al no reconocerle la antigüedad desde cuando era cronista volante. La sentencia sienta un importante precedente en todo el país.

“Lo más importante de este fallo es que sienta un precedente para casos similares que puedan presentarse en el futuro no solo en La Voz del Interior, sino en todos los medios de comunicación de Córdoba y del país”.

De esta manera, el compañero Juan Carlos Domínguez se refirió al inédito fallo y que sienta precedentes en todo el país de la Sala 2ª de la Cámara del Trabajo que condenó a La Voz del Interior a abonarle diferencias indemnizatorias que reclamó cuando trabajó como cronista volante desde 1988 a 1994, vínculo que surgió claramente de los testimonios, y del propio reconocimiento de la patronal. Domínguez fue despedido sin causa en 2007.

El fallo sostiene que Domínguez al recibir instrucciones, estar sujeto a control y la posibilidad de ser sancionado eran características que definían la nota de subordinación que tipifica una relación laboral formal.

“En el juicio quedó plenamente acreditado por la declaración de los testigos de mi relación de dependencia con La Voz, toda vez que recibía órdenes de mis superiores y también podía ser sancionado, es decir como ocurre con el personal efectivo”, manifestó Domínguez a Prensared.

Juan Carlos Domínguez, que inició la demanda en 2008, realizó su reclamo debido a que su relación laboral fue mal registrada por la empresa porque él ingresó en 1988 y no en 1994, fecha que La Voz tomó como válida para comenzar a computar la antigüedad al ser nombrado efectivo.

“En este proceso lo fundamental que quiero destacar también es la paciencia con que se llevó adelante la demanda, que la inicie en 2008 con la asesoría legal de Eugenio Biafore porque si no hubiésemos tenido paciencia, capaz que La Voz volvía a salirse con las suyas de no pagar lo que corresponde”, señaló

En su fallo, la jueza Silvia Díaz reseñó “que quedó acreditado que desde 1988 el actor realizó crónicas, que no tenía obligación de cumplir horarios, que se le abonaba por trabajo realizado, que su tarea era controlada por el jefe de área -quien le daba directivas- y que se le podían aplicar sanciones, al igual que a cualquier redactor”.

En esa línea, subrayó “que un testigo -que revestía la calidad de jefe del área deportes en la que prestaba servicios el actor- manifestó que la tarea que realizaba debía coordinarla con él y que le impartía directivas y controlaba su trabajo”.

Por otro lado, remarcó que la empresa no aportó elementos que permitieran considerar que no medió vínculo con Domínguez con anterioridad a la fecha de registración, subrayando que, por el contrario, su postura ratificó la pretensión del periodista en orden a que la fecha de ingreso era la que ambas partes reconocían como de inicio de la prestación de servicios como cronista volante; esto es, a partir del 1° de agosto de 1988.

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