miércoles, 22 de febrero de 2012

Cuba, la cumbre y la OEA, soberanía ante todo

Waldo Mendiluza (PL)

Cuba asistiría a la VI Cumbre de las Américas si es invitada, pero descarta su reingreso a la Organización de Estados Americanos (OEA) por considerarla una entidad con actuaciones subordinadas a los dictámenes de Washington.

La participación de la isla en el foro de abril próximo en Cartagena de Indias, Colombia, lleva semanas en la palestra, sobre todo por el empeño de la Casa Blanca en tratar de aislarla.

Para Cuba, no puede llamarse Cumbre de las Américas un encuentro que margine de manera infundada e injusta a una de las naciones ubicadas en el continente.

Esa postura recibió el 15 de febrero en La Habana el apoyo unánime de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), durante la 8va reunión extraordinaria del Consejo Político del bloque integracionista fundado en el 2004.

Antigua y Barbuda, Bolivia, Dominica, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Venezuela y el país sede aprobaron una declaración especial de respaldo a la presencia de Cuba en Cartagena.

Al instalar la reunión de cancilleres en el capitalino hotel Occidental Miramar, el titular anfitrión de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, dejó clara la posición cubana respecto a la Cumbre de las Américas.

"Cuba ha declarado ante una consulta respetuosa del gobierno colombiano que en caso de ser invitada asistiría desde sus posiciones de apego a la verdad y su tradicional política exterior de principios, y que lo haría con respeto", afirmó.

Rodríguez recordó que esas cumbres surgieron en 1994 en Miami, lanzadas por el entonces presidente norteamericano, William Clinton, de cara al objetivo de lograr la anexión económica de la región con el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) como punta de lanza, propuesta sepultada 11 años despues en Mar del Plata, Argentina.

Al mismo tiempo, ratificó el desinterés de la isla caribeña en retornar a la OEA, organización de la cual fue expulsada en 1962 bajo presiones de Estados Unidos, aunque el empuje de un escenario regional diferente anuló en junio de 2009 aquella resolución excluyente.

"Reiteramos que Cuba no regresará a la OEA, ni le interesa tener ninguna relación con esa organización que ha servido para propósitos de dominación, ocupación y agresión. Como plataforma para agredir y expoliar a América Latina y el Caribe", señaló.

Además del apoyo a la participación de La Habana en Cartagena, el Consejo Político del ALBA exigió el cese del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la isla, medida que en su más de medio siglo de aplicación le causó a esta pérdidas superiores a los 970 mil millones de dólares.

En ese sentido, el bloque de ocho países acordó llevar a la Cumbre de las Américas el tema de las sanciones impuestas por Washington a la nación caribeña, en aras de demandar el cumplimiento del mandato de Naciones Unidas de levantarlas.

Por 20 años consecutivos, la Asamblea General de la ONU ha aprobado una resolución sobre la necesidad de poner fin al cerco, iniciativa respaldada en octubre de 2011 por 186 de los 193 países de la organización.

Aquí el problema no es la Cumbre de las Américas, el problema es el bloqueo que se mantiene desde hace 50 años contra un pueblo digno, dijo el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, en el Consejo Político del ALBA.

Patiño ratificó la postura de Quito expresada 10 días antes en Caracas, durante la Cumbre de la Alianza Bolivariana, por el presidente Rafael Correa, quien afirmó que no puede haber foro continental sin la asistencia de Cuba.

El ALBA también rechazó en su declaración especial del Consejo comentarios de voceros estadounidenses que demuestran el interés de la Casa Blanca en marginar a la isla de la cita de abril próximo en Cartagena.

A propósito del reclamo para que La Habana acuda al foro hemisférico, funcionarios del Departamento de Estado han insistido en sus acusaciones contra Cuba, esgrimiendo los mismos argumentos utilizados para apartarla de la OEA en 1962 en Punta del Este, Uruguay.

Entonces -como ahora- el rumbo socialista y el modelo de democracia escogidos por los cubanos de manera soberana y mayoritaria son blanco de críticas de Washington.

Para el ALBA esa postura de representantes de la Administración de Barack Obama solo consigue demostrar el propósito de perpetuar la política anticubana de Estados Unidos.

Obama por demostrar cambio prometido en Puerto España

En la reunión del Consejo Político del ALBA, el canciller cubano consideró que Estados Unidos está aún por demostrar su supuesta voluntad de cambio hacia la región expresada en la Cumbre de las Américas de 2009 en Trinidad y Tobago.

"Seguramente habrá que preguntarse cuánto de realismo, qué se ha hecho en concreto y si en algo ha cambiado la política de Estados Unidos hacia Latinoamérica y el Caribe desde abril de 2009 en Puerto España", opinó.

Hace casi tres años, el presidente norteamericano, Barack Obama, ofreció a la región un nuevo comienzo, después de décadas de injerencia, intervenciones militares y golpes de Estado promovidos en Washington. A propósito de las cumbres hemisféricas, Rodríguez estimó que deben abordar temas convertidos en verdaderas prioridades para los latinoamericanos y caribeños.

Mencionó la materialización de los reclamos para el cese del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, medida extendida por más de medio siglo, así como el fin de la ocupación británica de las Islas Malvinas, histórica y geográficamente pertenecientes a Argentina.

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