Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info)
¿Deberemos esperar a que vuelvan a la carga o se reorganicen? No lo creo. Aquel movimiento, que ya es historia, ¿estaba "pensado" para unas condiciones que en realidad no sólo no han desaparecido sino que han arreciado, pero también para unos destinatarios políticos que ya no están? Ahora en su lugar están otros que no harán más que empeorar las cosas aunque tratarán de ocultarlas.
El asunto es que, habiendo desaparecido de la escena callejera la protesta, la reivindicación, la indignación de todos esos miles de ciudadanos en su mayoría jóvenes, y habiendo sido reemplazado el poder liberal por el neoliberal la pregunta es: esos "indignados" ¿fueron reales? o ¿fueron simples mercenarios del partido ganador en las recientes elecciones?
Si de los indignados que lo fueron o lo aparentaron no se vuelve a saber, será otra más de las indignidades de un país cansado de imposturas, de timos, de estafas y de latrocinios públicos; pero también de amaños, de maquinaciones, de manipulaciones, de conspiraciones y de confabulaciones.
¿Cuántos españoles no necesariamente catalanes ni vascos ni gallegos recuerdan a Cernuda que dijo que era español porque no podía ser otra cosa? ¿Cuántos dejarían en el acto de ser españoles si pudieran?
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