martes, 14 de febrero de 2012

Ecuador: ¿Y por qué no aclaran que nada tienen que ver con fundamedios?

Alberto Maldonado (especial para ARGENPRESS.info)

Algún amigo me preguntó, hace rato: ¿y tú qué sabes de Fundamedios? Le contesté que sabía muy poco. Que si él se enteraba qué es, qué representa, quién le paga, cuál su propósito, me lo dijera, porque yo sé muy poco de ese membrete, que supongo que es una organización regional. Que lo único que sabía era que un señor denominado César Ricaurte era Fundamedios, en su globalidad; y que no sabía (ni me interesaba) averiguar nada más.

La inquietud del amigo tenía su razón de ser en que no pocos impresos (El Comercio, en primer lugar) y algunos canales de televisión, llamados comerciales, y no pocas redes radiales, le citan a Fundamedios, con frecuencia, para sostener cualquier cosa. Me decía que él creía que era una organización de periodistas y que yo debería estar informado de qué o de quiénes se trata. Y, sobre todo, qué quieren. Porque el amigo se ha dado cuenta que Fundamedios le lleva la cuenta al Presidente (Rafael ) Correa; y que dice que en Ecuador no hay libertad de expresión. Y que hay mucha gente que le está creyendo.

La pregunta del amigo me dio pie para que ensaye estas lucubraciones, absolutamente personales. Y para que me preocupe de cómo opera el gran imperio en un país, que, desde hace 5 años, tiene un “gobierno díscolo” lo mismo que el venezolano, el boliviano, el nicaragüense y otros. Me faltó señalar a la viuda Cristina y a la ex presidiaria Dilma.

De lo que he podido informarme, sin llegar al “pesquisamiento” (tipo brasileño) Fundamedios es una ONG que está muy relacionada con la Relatora de comunicación social de la Dirección de Recursos Humanos (DIRH) de la OEA, una señora o seorita de apellido Botero. Y, por ese lado, especulo yo, muy relacionada con la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP-CIA) y, por ese amplio corredor, a la mafia de Miami, a la labor sipiana de todos los días, etc.

Estimo que hay una especie de guerra mediática; que cubre, en estos tiempos, no solamente los países díscolos de América Latina (Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador Nicaragua, Argentina) y es parte importante de esa guerra. Para decirlo más directamente: los grandes medios comerciales de comunicación están cumpliendo sus roles; ya que en estos y otros países, a pesar de que la gran prensa, es cada día menos creíble; y, si están muertos de muerte natural, los antiguos partidos “tradicionales”, pues alguien tiene que defender el sistema imperante. Ese papel le toca irremediablemente a los medios comunicacionales puesto que ellos, más que nadie, necesitan de la publicidad para sobrevivir; y necesitan del sistema, para vivir mejor.

Si vemos lo que está pasando en Venezuela, en Bolivia, en Nicaragua, comprenderemos mejor lo que está pasando en Ecuador. De pronto debemos acostumbrarnos a entidades que antes ni sabíamos que existían: la NED, el CORO, Fundamedios, Participación Ciudadana. Para decirlo a nuestra manera (ya que la norteamericana-venezolana, Eva Golinger es la que sabe a ciencia cierta de estos tejes y manejes) todos están cumpliendo sus obligaciones. Tratar de salvar al sistema (la larga noche neo liberal) y tratar de que, además, el sistema sea el único “democrático y libre”. Los demás no tienen derecho a tales adjetivos.

¿Cómo va a ser tolerable que el “cholo” de Correa se atreva a declarar, a la Embajadora USA, persona non grata y a expulsarla del país? ¿Cómo se va a tolerar que se niegue a firmar un TLC con USA y con Europa, si ahí están los buenos negocios? ¿Cómo se va a permitir que el señor del SRI se atreva a cobrarle al señor Noboa 90 millones de dólares que no ha pagado por el año 2008? ¿Cómo va a ser aceptable que se estén dando subsidios a tanto “vago” (tullidos o no), si esa plata queda bien en los supermercados? Y así, por el estilo.

Es parte de la guerra mediática que, como nunca, se ha desatado en estos tiempos. ¿Cómo va a ser soportable que Correa proponga (y que los otros le acojan) no ir a la reunión de la cumbre americana, en Cartagena (Colombia) si Cuba no es invitada? Y de creerles a los medios del sistema, ya la oposición venezolana “está ganando” las elecciones presidenciales de octubre/2012 La pregunta sobra: ¿quiere decir que aceptan la posibilidad de que Chávez gane? Porque Chávez lo ha dicho repetidas veces: si ganan las elecciones ellos, yo le entrego el poder al que gane. Una declaración similar, los sipianos de Venezuela se han abstenido de hacerlo. Igual que en Ecuador.

Vuelvo al tema de estas lucubraciones. Fundamedios (bonito nombre, para qué también) está cumpliendo su papel, en Ecuador. Pregunto: ¿no les basta la UNP para dar la apariencia de que los periodistas ecuatorianos (unánimemente) respaldan la guerra mediática? Dice un viejo refrán: que, en muchas cuestiones, lo que sobra no está demás. Y a la UNP se han unido (ahora) la tal Fundamedios, la NED, el Coro (El Universo) Participación Ciudadana, los asambleístas que hablan y hablan pero no saben lo que dicen, la USAID, etc. Pregunto yo: ¿no les dará vergüenza? Allá ellos.

Desde luego, la UNP no es Fundamedios. Si bien la UNP puede ser un club social de los periodistas (profesionales o no) pero, de alguna manera, tiene su historia y reúne en todo el país a más de 2.000 amigos de la pluma. Y, de lo que se sabe, Fundamedios no es elegida por nadie; aunque el actual Presidente de la UNP fue designado por apenas 200 y algo más de socios, según declaración oficial. De todas maneras, la UNP tiene más cartel que Fundamedios, aunque aparezcan, ahora, muy unidas. Y defendiendo a los mismos acusados. Al señor de Fundamedios si le dieron la palabra en la queja ante la CIDH en Washington; y al pobre señor Presidente de la UNP, le mantuvieron callado. ¿Por qué sería?

Hay no pocos periodistas honestos que quieren que se diga a los cuatro vientos, que no todos respaldan a los que han plegado a los pelucones de todo el país. No saben si son mayoría o minoría; pero están hasta la coronilla que otros se tomen su nombre y digan, a través de los medios, lo que se les ocurra o les dicen que digan, a nombre de todos. Claro está que no pocos quieren que su nombre no aparezca, por aquello de que en el futuro, quién sabe, a lo mejor, se ofrece la oportunidad de trabajar para el sector privado y comercial. Y no quieren estar ya en las listas negras que dicen que tienen los “libres y democráticos” que sirven a la prensa “independiente”. Citan lo que les dijo la señora Mantilla a los de El Comercio de Quito: si quieren seguir trabajando aquí (en el diario) no se admite ni de chiste que sean correistas. Los que así piensen, se van.

Otros, en cambio, si bien están de acuerdo con tal o cual tesis gubernamental, no comparten, en cambio, todo lo que dice los sábados, el propio Presidente Correa. Ponen de ejemplo: “pero no hay nadie de Alianza País (el partido de gobierno) que le diga al señor Correa, que basta de generalizar; y cuando acusa que todos los periodistas somos una partida de corruptos”. Dicen que ellos no comparten que generalice y que acuse a todo el mundo de corruptos. Aclaran que, puede ser que eso sea cierto, en algunos casos; pero que el Presidente no debe generalizar ya que la gente cree que “todos somos así”. Acaso olvidan que eso de la “prensa venal y corrompida” salió del Dr. José María Velasco Ibarra, cinco veces Presidente de Ecuador, aunque solo una vez (la tercera) pudo concluir su período (1952-1956) Y en sus aparatosas caídas tuvieron mucho que ver los medios comunicacionales de estos tiempos.

Como no tengo nada qué hacer (soy un jubilado) le transmito al señor Presidente, la inquietud de grupos de periodistas que no son corrompidos. Le sugieren al Jefe de Estado que debe ser más concreto, en cada caso, y no acusar a todo aquel que se llame y se califique de periodista, de corrompido y tergiversador. Dicen que, como lo hace de vez en cuando, señale que tal periódico dijo tal cosa, tal día, y que algun periodista estrella, hombre o mujer, de la televisión, dijeron tal o cual mentira o barbaridad. Que esa sería una gran solución, en especial para la clase media de la sierra (en especial de Quito) que no acepta esos calificativos sabatinos. O por lo menos dicen que no los aceptan y que se sienten ofendidos. ¿Será solo por eso?

¿Tú has vivido en la Costa ecuatoriana, en Guayaquil? contrapregunto. Y ante el movimiento de cabeza, de un lado a otro (signo de no) le doy a conocer que, en cambio, la gente de la costa, en general, debe estar muy divertida con esos calificativos. Le recuerdo que fue el ya fallecido Don Asaad Bucaram (Don Buca, a secas) quien descubrió que era un buen negocio político, hablar mal de los pelucones guayaquileños, en Guayaquil; ya que estos son, en general, insoportables, pero para el resto de guayaquileños. Que lo que puede ser materia de crítica en determinado sector de la Sierra, puede ser bien acogido, en la Costa. Y remato: si no es por los militares, don Buca debía ser presidente de este país. Nos guste o nos disguste. Y le hago notar que hay una “pequeña-gran diferencia” entre don Buca, el insultador, y Abdalá, el boquisuelto.

El amigo que motiva esta reflexión, acepta a regañadientes mis argumentos. Es más, está de acuerdo en que a los pelucones de El Universo les hayan puesto 40 millones de dólares de multa; pero que no está de acuerdo que los autores del libro “El Gran Hermano” tengan que pagar un millón de dólares, cada uno. Yo le reargumento: que eso dicen los jueces, de acuerdo a una legislación existente desde hace décadas, en el Ecuador, pero, por último, el amigo, vuelve a la carga y me espeta: ¿porqué ustedes, los periodistas que se precien, no denuncian a esta Fundamedios, que tan mal les está haciendo quedar ante todo el país? Le respondo con otra pregunta: ¿y quién nos publica nada, si los medios tienen, en estos días, a Fundamedios y a la UNP, como los niños mimados del periodismo “honesto” de este Ecuador? Me responde; ¡Con los medios públicos, pues, que para eso están! Y yo le contrapunteo: ¿Estás seguro que los públicos nos darían un chance? Eso me supongo, sino para qué existen, contra golpea el amigo. Si van a decir lo mismo que los privados, entonces es plata mal gastada.

Interesante las preocupaciones ciudadanas del amigo. Y más interesante aún que el ciudadano común y corriente crea que Fundamedios representa a los periodistas ecuatorianos. Es que no hay quien dé las explicaciones del caso.

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