viernes, 24 de febrero de 2012

El gran polo patriótico como escenario de la participación popular

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)
Ante una nueva coyuntura electoral en Venezuela, los revolucionarios y los chavistas progresistas tienen ante sí el reto de mancomunar esfuerzos tendentes a mejorar sustancialmente la gestión de gobierno, sea nacional, regional o municipal, en función de los intereses de los sectores populares y, especialmente, de los diferentes objetivos que consolidarían el proceso revolucionario bolivariano, definiendo un proyecto de país soberano en oposición al de sumisión transnacional personificado por los grupos político-empresariales tradicionales.

Para lograrlo es sumamente importante adoptar parámetros nuevos que permitan definir una verdadera conducta revolucionaria y socialista, puesto que ya no es suficiente la hegemonía partidista o de gobierno mientras el poder popular sigue subordinado a una tutela completamente contrapuesta a lo que representaría el socialismo revolucionario. Por ello, una de las primeras metas a conseguir frente a tal coyuntura electoral es que el poder popular se organice apropiadamente, en articulación con los distintos poderes públicos, pero sin que ninguno de ellos quiera someterlo a sus propios intereses.

De ahí que la conformación de, por ejemplo, el Gran Polo Patriótico, deba verse como el escenario unitario donde no solamente tengan cabida todas las corrientes ideológicas o de opinión que respaldan al proceso revolucionario bolivariano y al Presidente Hugo Chávez, eludiendo que el mismo se convierta nada más en la confluencia de unas siglas que utilizan algunas individualidades para proyectarse políticamente, buscando convertirse así en candidatos potenciales a cargos de elección popular (regionales o municipales) sin tener vínculo alguno con los bases populares. En este mismo escenario, vale decir que los movimientos sociales revolucionarios y progresistas debieran marcar la pauta a seguir en la nueva fase de transición que le tocará vivir al proceso revolucionario bolivariano, tal como lo está entendiendo el Presidente Chávez al implementar las más recientes misiones sociales, atacando problemas estructurales de la sociedad venezolana referidos a viviendas dignas y a la atención oficial de las personas de mayor vulnerabilidad económico-social.

Además de lo anterior, la activación del Gran Polo Patriótico debe facilitar la consolidación y la aplicación de las leyes del poder popular, de manera que el viejo Estado burgués-liberal existente ceda su espacio y funciones a un Estado de características socialistas, dándole preminencia al ejercicio cotidiano de la democracia participativa. Para alcanzar dicho propósito es preciso que los administradores del gobierno estén compenetrados realmente con los postulados del socialismo revolucionario, no simplemente de boca, sino de corazón, mostrándose cada día dispuestos a eliminar el burocratismo y todo aquello que conspira contra el fortalecimiento definitivo del proceso revolucionario bolivariano, en vez de afianzarlas en detrimento de la participación popular contemplada en la Constitución venezolana.

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