viernes, 10 de febrero de 2012

Estados Unidos: California y su déficit

Alberto Ampuero (especial para ARGENPRESS.info)

Aun cuando California tendrá un menor déficit presupuestario para el año fiscal que comienza el 1 de julio, ayudado por una mejora en la economía que ha causado un ligero aumento en los ingresos por impuestos, el gobernador Jerry Brown advirtió que seguirá con los recortes automatizados “hasta acabar con el enorme déficit que ha acosado a California durante años”.

El déficit público, en efecto, constituye el eje de la política económica en los últimos tiempos. La crisis internacional de 2008 cambió abruptamente el panorama y las condiciones en que se desenvolvían las economías de los estados

La incidencia de la crisis financiera, la recesión y el estallido de la burbuja inmobiliaria tuvo efectos fulminantes y contundentes en las cuentas públicas de California que registró una fuerte caída de los ingresos fiscales
Éste es el marco donde se inicia la política del gobierno de Brown, cuyo objetivo, a pesar de sus declaraciones de que está orientada a promover la recuperación del empleo, se ha centrado desde el primer momento en la corrección del déficit público

Y como un estado registra un déficit cuando los gastos públicos son mayores que los ingresos, la corrección puede intentarse desde muy variadas combinaciones de ingresos y gastos públicos. Esas combinaciones determinan, en buena medida, el carácter de la política social, y son las que permiten hablar del carácter regresivo de la política social que ha tenido California de los últimos gobiernos

Desde que la recesión golpeó al estado en 2009, los legisladores y los gobernadores no han parado de hacer recortes por miles de millones de dólares al financiamiento de escuelas, universidades y servicios sociales y de salud para los más pobres.

El reporte "Impacto de la Gran Recesión y la Crisis Presupuestal" de la organización California Budget Project, y la Fundación de Mujeres de California, indica que, entre 2008 y 2012, el estado cortó más de 3,000 millones de dólares en el programa de asistencia social para padres desempleados con hijos. Asimismo, los legisladores recortaron 1,500 millones de dólares a las guarderías y la educación preescolar en los últimos 3 años, eliminando servicios para 35,000 niños; y recortes por 79.6 millones más a las escuelas del kínder al grado 12, lo que representará reducir el año escolar medio día más.

No se trata de recortes que se presentaron de manera sorpresiva, sino que fueron planeados y autorizados de manera automatizada por los legisladores y el gobernador cuando aprobaron en junio pasado el presupuesto 2011-2012, al no obtener apoyo republicano para aumentar impuestos.

El presupuesto se balanceó entonces asumiendo que llegarían casi 4,000 millones de dólares en nuevos ingresos a las arcas estatales; como no fue así, los californianos comenzaron enero con recortes por más de 1,000 millones que se suman a los más de 21,000 millones realizados el año pasado.

Ahora, el gobernador espera que los votantes le aprueben en noviembre su propuesta para aumentar temporalmente los impuestos a las ventas y a los ingresos de los más ricos. De fallar la medida, habría recortes automáticos a la educación pública en California por 4,900 millones a partir de enero de 2013

"O cortamos o aumentamos impuestos; no hay una tercera vía, no hay alternativa", afirmó el gobernador

Los demócratas mantienen un proyecto de ley para imponer un impuesto de 12.5% a la extracción del petróleo y gas natural que traería 2,000 millones de dólares para la educación superior ¿por qué no lo hacen?

La solución no puede venir por la vía de los ajustes. Todo intento de reducir el déficit acaba teniendo una incidencia depresiva sobre la actividad económica, repercutiendo en los ingresos y gastos públicos, con lo cual se genera un círculo vicioso difícil de superar
Schwarzenegger aplicó un duro programa de recortes para ‘sanear’ la endeudada economía californiana, y terminó dejando a su sucesor un estado en emergencia financiera, con un déficit presupuestario de más de 20 mil millones de dólares, el doble de lo que él heredó de su predecesor, Gray Davis.

Esta crisis puede ser remontada sólo mediante un significativo estímulo del gobierno a las actividades productivas.

Para el pueblo, la principal preocupación es el desempleo. Pero para el gobierno, la principal preocupación es el déficit. Por lo tanto, sólo está a discusión el déficit

Pero, en fin, supongamos que se consigue disminuir el déficit público según los proyectos de Brown.

Supongamos que la cuestión del déficit público entra en vías de solución. Con ello, sin embargo, no se habría resuelto prácticamente ninguno de los problemas que suscitan las cuentas públicas. En lo esencial, todo permanecería intacto como consecuencia del volumen acumulado de endeudamiento del sector público.
Este endeudamiento, formalizado en préstamos, créditos u otros pasivos, y en manos de acreedores nacionales o extranjeros, origina una pesada carga de intereses, impone un calendario de amortizaciones y la pérdida de solvencia del estado, por la cual hoy día California está (de nuevo) a punto de quedarse sin dinero en efectivo, si para marzo los legisladores no logran conseguir 3,300 millones de dólares.

Alberto Ampuero es periodista de Riverside, California.

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