miércoles, 22 de febrero de 2012

Europa deberá elegir entre el embargo al petróleo iraní y la estabilidad de Grecia

María Selivánova (RIA NOVOSTI, especial para ARGENPRESS.info)

En el caso de que Irán suspenda los suministros de petróleo a los países de la Unión Europea, los europeos necesitarán varias semanas para organizar la importación de otros países, advierten los expertos.

Gran Bretaña y Francia, a las que Irán cortó el suministro del “oro negro” el pasado domingo 19 de febrero, no tendrán muchas dificultades. En cambio Grecia, que por ironías del destino es el principal consumidor del petróleo iraní, difícilmente superará este golpe. Los expertos afirman que es casi seguro que el país heleno se verá obligado a declarar la suspensión de pagos.

El domingo 19 de febrero, Irán suspendió los suministros de petróleo a las empresas británicas y francesas. Desde el 15 de este mes Teherán venía amenazando con responder a las sanciones de la Unión Europea e interrumpir por completo la venta del crudo a Francia, Italia, España, Grecia, Portugal y Países Bajos. El Ministerio de Asuntos Extranjeros de la República Islámica anunció sus intenciones a los embajadores de estos países, aunque el director para Europa Occidental del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Hassan Tajik, que recibió a los embajadores europeos, subrayó que Irán “no lo haría, por el momento, por razones humanitarias y debido al frío en Europa”.

La amenaza de cortar por completo los suministros del petróleo iraní a la UE es la respuesta de Teherán ante un nuevo paquete de sanciones contra Irán aprobado por la Unión Europea el pasado 23 de enero, que incluye un embargo "gradual" al petróleo de este país, en represalia por su programa nuclear. Significa que para el 1 de julio todos los países miembros de la UE que compran el crudo en Irán deberán finalizar las importaciones de ese país.

La mayor parte de las importaciones europeas del petróleo iraní, un 68%, corresponde a Grecia, Italia y España, los países de la UE que están teniendo graves problemas económicos. En Grecia, el más problemático de ellos, el 'oro negro' proveniente de la República Islámica cubre el 35% del consumo nacional.

En 2011 los países de la UE compraban a Irán un promedio de 600.000 barriles al día.

El potencial de Arabia Saudita

En el caso de que Irán en los próximos días cumpla con su amenaza y suspenda todos los suministros de petróleo a los países de la UE, éstos tendrán que buscar un nuevo suministrador, y hacerlo rápido debido a las inusualmente severas condiciones meteorológicas de este mes de febrero.

“Los países europeos cuentan con reservas de combustible que podrán suplir la falta del petróleo iraní a corto plazo, pero esto no soluciona el problema y los europeos tendrán que buscar nuevos suministradores del crudo”, dijo el analista del Fondo de Inversiones Kapital, Vitaly Kriúkov.

Además, para usar las reservas, que están distribuidas de manera desigual por los países de Europa, habrá que transportarlas y solucionar las complicaciones logísticas, explicó el director del Fondo de Seguridad Energética Nacional de Rusia, Konstantín Símonov.

Ahora los europeos están negociando con Arabia Saudí: este país ya declaró que tiene capacidad para compensar la pérdida del petróleo iraní en breve. “En breve” en este caso significa unas semanas, señala Valeri Nésterov, analista de la inversora Troika Dialog.

“La capacidad de Arabia Saudita supera más de dos millones de barriles al día", calcula Vitali Kriúkov, "así que este país árabe podrá cubrir las necesidades del mercado europeo".

“Sin embargo los europeos tal vez tengan problemas técnicos ya que cada petrolera está preparada para producir el crudo de un tipo determinado, comenta Nésterov: "Por lo tanto sería precipitado decir que en Europa no habrá dificultades a la hora de sustituir el petróleo de Irán por el de Arabia Saudita”.

Sin alternativas

Los expertos apuntan que Arabia Saudita es la única esperanza de Europa para abastecerse del crudo sin demora.

“En teoría está también Libia, de esta posibilidad no se habla pero los volúmenes de extracción allí ya han alcanzado niveles de antes de la guerra", dice Vitali Kriúkov: "El país extrae ahora 1,3 millones de barriles al año, tan sólo 0,3 millones menos que antes de la guerra”. Para finales del primer semestre de 2012 Libia ya habrá superado esta diferencia, asegura el experto. Pero los libios pueden tener ya contratos firmados a largo plazo con otros consumidores.

Tampoco se puede contar con el petróleo de Africa, cree Vitali Kriúkov, pues “son incapaces de suministrar grandes volúmenes del crudo”.

El petróleo ruso no puede ser considerado como una alternativa al iraní para Europa del Sur, afirma Konstantín Símonov. “Las petroleras rusas se encuentran ahora mismo ante una posibilidad única de ocupar nuevos mercados, pero son incapaces de hacerlo”, señala el experto.

Rusia no puede aumentar la extracción para suministrar a la UE, explica Símonov. Pero si lo pudiera hacer sería muy complicado transportarlo al sur de Europa ya que el proyecto del oleoducto transbalcánico Burgas-Alexandroupolis, que permitiría suministrar el crudo directamente a Grecia, se suspendió.

Europa pagará caro

Las consecuencias de este conflicto petrolero podrán costar caro a Europa. “Las sanciones provocarán el aumento de los precios del crudo, lo cual a su vez hará que se encarezcan otros productos en Europa y en el mundo”, declaró el ministro iraní del Interior, Mostafa Mohammad Najar.

No obstante, los pronósticos de los expertos relativos a los precios petroleros discrepan. Konstantín Símonov asegura que el precio del crudo aumentará a causa de la confrontación, mientras Valeri Nésterov cree que “no sucederá nada especial con el precio de petróleo”. “El factor iraní ya está incluido en el precio”, dice él. Es más, los problemas económicos de Europa hacen que el precio de 'oro negro' baje, ya que baja la demanda, explicó Nésterov.

La oscilación de los precios petroleros afectará negativamente a muchos países, pero más que a nadie a los principales importadores del petróleo iraní.

“La situación económica en Grecia ya no puede ser peor, pero es evidente que la suspensión de suministros de petróleo representará un último golpe que rematará al país heleno”, dice Konstantín Símonov. En este caso, asegura, será inminente la salida de Grecia de la zona euro.

“Los griegos se verán obligados a comprar petróleo en el mercado por un precio más alto, pero la economía griega no soportará el encarecimiento del combustible". Esto significa que Atenas "tendrá que volver a recortar el gasto público provocando así nuevas protestas y esto supondrá, de hecho, que Grecia se declare en suspensión de pagos”.

En este caso las economías europeas más fuertes tendrán que ayudar al país heleno o permitir que abandone la eurozona, cosa que amenazará la propia existencia de la misma, advierten los expertos.

El golpe contra la República Islámica

En cualquier caso, el rechazo de Irán a vender el petróleo a los países de la UE representará un duro golpe para el propio exportador. Es más, los daños que tendrá que afrontar Irán serán muchos más graves que los de Europa, ya que el presupuesto de la República Islámica depende en gran medida de las exportaciones del crudo, señaló Nésterov.

“Las pérdidas de ingresos ascenderán a varias decenas de millones de dólares al día", calcula el experto. "La exportación del petróleo y sus derivados representa entre un 70% y 80% de los ingresos al presupuesto, ya que la economía iraní es todavía menos diversa que la de Rusia”. Konstantín Símonov dice que los ingresos derivados de la venta del 'oro negro' representan el 60% del presupuesto “ya que Irán no exporta prácticamente nada más”.

Además, Irán tendrá que organizar los suministros del crudo “europeo” a India y China, que posiblemente comprarán el petróleo con descuento.

China ya ha empezado su juego simultáneo contra los iraníes y los europeos. “Irán contaba con que China, un importante comprador del crudo iraní, y la India se quedaran con el petróleo destinado para Europa" explica Konstantín Símonov. "Teherán esperaba que China aumentase las importaciones para crear reserva estratégica”. Pero China, pese a estas expectativas, redujo a la mitad las compras de petróleo iraní y aumentó los suministros desde Arabia Saudita.

“China está persiguiendo dos objetivos: juega contra Europa impidiendo que compre el crudo saudita en volúmenes necesarios y a la vez intenta presionar a Irán en materia de precios de importación de su petróleo" dice Símonov, "de hecho, Irán cayó en la trampa”. Se puede aceptar o no el régimen político iraní, pero China le asestó un golpe por la espalda, señala el experto.

De modo que tanto Irán como la Unión Europea están en un atolladero. En caso de que se llegue a aplicar el embargo, las pérdidas de ambas partes serán incalculables.

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