martes, 14 de febrero de 2012

Magistrado Solís encendió la pradera política panameña

Luis Manuel Arce Isaac (PL)

Con su advertencia de que pudiera haber fraude en las elecciones generales de 2014 por parte del gobierno, el magistrado del Tribunal Electoral (TE), Gerardo Solís, encendió la pradera política panameña, que hoy sigue ardiendo.

Esa alerta de Solís logró que los tres partidos de oposición, Revolucionario Democrático (PRD), Panameñista y Popular, se unan en una acción más política que jurídica en la que pedirán al TE en el curso de la jornada mayores detalles sobre la denuncia.

Solís también obligó al presidente, Ricardo Martinelli, romper el silencio que había mantenido dada la complejidad de la situación generada con la represión de indígenas en San Félix, opuestos a una ley minera que les perjudica.

Anteriormente el Gobierno había convocado una conferencia de prensa en la que el secretario de Comunicación, Luis Eduardo Camacho, no convenció con réplicas contra la imagen de Solís en lugar de argumentar sobre la imposibilidad de un fraude.

Ello provocó una rápida reacción de los magistrados del TE que apoyaron a Solís y reiteraron que la Corte Suprema de Justicia /CSJ) bajo la actual dirección de Alejandro Moncada Luna, puede meterse a interpretar materia electoral.

Las dudas llegan de todas partes, pues Moncada Luna fue el magistrado que sacó de la sepultura la Sala Quinta que permite a Martinelli nombras tres nuevos magistrados que le daría mayoría en la CSJ y Cambio Democrático la controlaría casi totalmente.

Moncada Luna, además, obligó a la Asamblea Nacional sacar del debate el tema de la Sala Quinta apenas 20 días después que Martinelli lo nombrara al frente de la Corte, y minutos después de una reunión con éste en el Palacio de Gobierno.

Los magistrados Eduardo Valdés Escoffery y Erasmo Pinilla fueron contundentes en su respaldo a Solís.

"Son preocupaciones muy serias que tenemos frente a pruebas irrefutables en cuanto a las intervenciones que ha tenido la CSJ al meterse a interpretar materia electoral", dijo Valdés.

La Corte ha ido más allá de su propia competencia y ha decidido darle instrucciones al TE en materia electoral, como darle credenciales a diputados de Cambio Democrático al Parlacen, lo que sentó un precedente funesto.

Este mismo antecedente, según Valdés Escoffery, podría dar pie para que en las elecciones de 2014 las proclamaciones que haga el TE en lo relativo a la decisión de reconocer el legítimo triunfo del ganador, pueda ser desconocida por la CSJ.

Martinelli, en su contrarréplica, aseguró que no le interesaba una reelección y estaba dispuesto a refrendarlo ante notarios, pero la oposición lo desestimó al indicar no necesariamente tiene que ir a reelección para mantener en el poder a su partido.

El poco impacto de la contrarréplica se redujo a la nada con la publicación casi simultánea de la última encuesta de Dichter & Neira con los peores resultados registrados por Martinelli en todo su período presidencial.

Apenas 33,3 por ciento de aprobación, 63,5 contra su labor, y lo más doloroso para él, 80,9 por ciento en repudio de su actuación frente a los indígenas ngöbe buglé, mientras el 73,5 apoya la oposición de estos a la construcción de hidroeléctricas.

El fuego en la pradera política amenaza con no extinguirse pues sus focos principales, la situación indígena, las dudas sobre el futuro del Poder Judicial y un desenfrenado aumento del costo de la vida, no han podido ser sofocados.

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