miércoles, 8 de febrero de 2012

Mercado laboral bajo presión

Mario Esquivel (PL)

La economía mundial, marcada por señales de recesión en el viejo continente, añade presiones adicionales sobre el mercado laboral ante la necesidad de crear nuevas capacidades con vistas a enfrentar el sostenido crecimiento de la fuerza de trabajo.

Las cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para el 2012 confirman la complejidad del escenario, donde los países están llamados a aportar al menos 600 millones de empleos en un plazo de 10 años.

Esa cantidad, indicó la entidad, es la requerida para asimilar a los cerca de 200 millones de parados existentes en la actualidad, unido a los 40 millones de personas que se incorporan cada año a la población económicamente activa.

Para los expertos, esa previsión representa un desafío urgente, toda vez que las opciones vinculadas al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en la Eurozona podrían llevar a una coyuntura aun mas adversa.

Ya el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó a la baja los pronósticos de crecimiento de la economía mundial en el 2012, como consecuencia de los efectos negativos generados por la crisis de la deuda soberana en Europa.

La entidad multilateral situó en 3,3 por ciento la expansión del PIB global en el actual ejercicio, con un descenso de siete décimas respecto a la evaluación precedente.

Asimismo, para el 2013 el avance del PIB se ubicó en 3,9 por ciento, lo cual implica un retroceso del 0,6 por ciento.

Mientras, en el caso de América Latina el crecimiento este año se estima en 3,6 por ciento, con una contracción de cuatro décimas en comparación con las previsiones anteriores.

Los problemas se concentran en la Eurozona, pues el FMI consideró para los 17 países vinculados a la moneda única un descenso del 0,5 por ciento en el actual ejercicio.

En ese sentido, la institución admitió que la economía europea ingresará en el 2012 en un escenario de moderada recesión debido al impacto de las medidas fiscales adicionales y el aumento en las primas de riesgo soberano.

De esa forma, con una expansión mundial promedio inferior al dos por ciento, el 2012 cerraría con 204 millones de parados en el 2012 y 209 millones el próximo ejercicio.

Por el contrario, una eventual recuperación solo recortaría un millón de desocupados a los pronósticos para este año (200 millones), de ahí que la tasa de desempleo se mantendría en el seis por ciento como promedio.

La OIT calificó de efímera la recuperación que comenzó en el 2009, pues en la realidad se contabilizan 27 millones mas de desempleados en comparación con los datos reportados al inicio de la crisis.

Unido a ello, los expertos mencionan otros 29 millones de personas menos en la población activa, a los cuales califican como desalentados por la búsqueda de empleo, los que de sumarse al paro elevarían el indicador del seis al 6,9 por ciento como promedio mundial.

En esa categoría se clasifican los que deciden abandonar la búsqueda de trabajo porque sienten que no tienen oportunidades de encontrarlo y por ello no se contabilizan entre los desempleados.

Esto también se aplica a los jóvenes que continúan sus estudios más tiempo de lo que habían previsto y esperan para buscar trabajo porque perciben una falta de oportunidades.

En efecto, ya el pasado año se detectó que 74,8 millones de jóvenes con edades comprendidas entre 15 y 24 años estaban desempleados, para un incremento de más de cuatro millones desde el 2007.

A escala planetaria, los jóvenes tienen tres veces más posibilidades que los adultos de estar desempleados y la tasa mundial de paro en ese sector es del 12,7 por ciento, un punto porcentual por encima de los niveles anteriores a la crisis.

Otro reto adicional esta relacionado con el de trabajo decente, pues los datos de la organización mencionan la necesidad de extender ese concepto a 900 millones de trabajadores que viven con sus familias por debajo de la línea de la pobreza de dos dólares al día.

Mientras, el número de trabajadores en empleo vulnerable en el 2011 se estimo en mil 520 millones de personas a nivel mundial, con un incremento de 136 millones desde el 2000 y cerca de 23 millones más comparado con el 2009.

Este problema afecta en mayor medida a las mujeres, con el 50,5 por ciento de ellas en ocupaciones vulnerables, mientras que en el caso de los hombres ese indicador se ubicó en el 48,2 por ciento.

Además, persiste la brecha en materia de productividad entre los industrializados y los países en desarrollo, donde en los primeros fue de 72 mil 900 dólares por trabajador en el 2011 y 13 mil 600 dólares para los segundos.

Los datos para el 2012, dijo la OIT, "son un reflejo de la creciente desigualdad y la continua exclusión que sufren millones de trabajadores y sus familias a nivel mundial".

La entidad alertó también que las políticas de austeridad sin dudas van a empeorar los problemas del mercado de trabajo, pues la experiencia demuestra que hay que invertir en opciones activas de creación de empleos y estimular la inversión.

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