
Daniel Klocker (PRENSARED)
El mes de enero se convirtió en un karma para los trabajadores de prensa y la comunicación de Córdoba porque tres compañeros fueron objetos de agresiones físicas en una seguidilla de repudiables conductas que ponen en jaque a la libertad de expresión, derecho consagrado en el artículo 14 de la Constitución nacional.
El viernes 13 de enero, durante una protesta de empleados tercerizados de limpieza del gobierno de la provincia de Córdoba, el periodista de Canal 12 Sebastián Pfaffen recibió una pedrada que le provocó un corte en el arco superciliar derecho.
La explicación por parte del Secretario General del gremio, Sergio Fittipaldi al manifestar que “el incidente fue una derivación desafortunada de una discusión con un activista del sector”, no alcanza como disculpa.
Y no alcanza porque el 4 de noviembre del año pasado, el Secretario General del Sindicato de Empleador Públicos (SEP) y legislador de Unión por Córdoba (UPC) José Pihen, utilizó un argumento similar cuando en una protesta de los trabajadores de la salud fueron agredidos el periodista de La Voz del Interior, Luis Kempa y el camarógrafo de Canal 10 Mario Ruarte.
Siguiendo con la cronología de ataques a trabajadores de prensa durante este mes, en la madrugada del domingo 15 el periodista Franco Farías (oriundo de San José de la Dormida), y su amigo Alexis Ibarra fueron brutalmente agredidos por personal policial en la comisaría de Jesús María, tras haber filmado a otros efectivos mientras golpeaban a un muchacho ebrio en la terminal de ómnibus de esa ciudad. (http://www.prensared.com.ar/indexmain.php?lnk=1&mnu=10&idnota=7868)
La denuncia del compañero posibilitó que tres policías (dos sargentos y un cabo) fueran imputados tras las pruebas recolectadas por el fiscal de instrucción José Argüello bajo la acusación de privación ilegítima de la libertad calificada por abuso de sus funciones, coacción y sustracción de documentos.
Cuatro días mas tarde, el jueves 19 de enero, el compañero Edgardo Matiello, periodista oriundo de Cruz del Eje, recibió una golpiza por parte de una patota de la localidad de El Brete, como consecuencia de sus investigaciones periodísticas y denuncias judiciales sobre el intendente de dicha ciudad, José Eugenio Díaz. (http://www.prensared.com.ar/indexmain.php?lnk=1&mnu=10&idnota=7889).
Estos repudiables hechos marcan una preocupante tendencia porque se reiteran en el tiempo y también significan una alerta con vista al futuro inmediato porque se avizora una “alta conflictividad social por el ajuste que se viene perpetrando contra los trabajadores”, según el secretario de Relaciones Institucionales de la CTA, Juan Carlos Giuliani. (http://www.prensared.com.ar/indexmain.php?lnk=2&mnu=76&idnota=7874).
Este cobarde accionar demuestra un alto grado de intolerancia por parte de ciertos sectores de la sociedad mal acostumbrados a culpar al "mensajero", en este caso los trabajadores de prensa, de todos sus males, sin antes mirar la paja en el ojo propio.
Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.