miércoles, 28 de marzo de 2012

Argentina, Córdoba: Prisión perpetua a ex integrantes del Comando Radioeléctrico

Katy García (PRENSA RED)

El Tribunal federal N° 2 condenó a José Olivieri, Pedro Nolasco Bustos y Jorge Worona por los asesinatos de los militantes de la JUP, Carlos Delfín Oliva, Ana María Villanueva y Jorge Diez, ocurrido el 2 de junio de 1976.

El Tribunal Oral Federal 2 (TOF2) de Córdoba condenó a prisión perpetua a los ex integrantes del Comando Radioeléctrico de la Policía de la Provincia por el fusilamiento de tres militantes de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), ocurrido el 2 de junio de 1976.

La condena recayó sobre los ex policías Pedro Nolasco Bustos (58 años), José Olivieri (67) y Jorge Worona (65), al encontralos cupables del asesinato de los jóvenes militantes de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) Carlos Delfín Oliva, Ana María Villanueva y Jorge Diez, ocurrido el 2 de junio de 1976.

En el fallo, el tribunal integrado por los jueces Carlos Lascano, José María Pérez Villalobo y Fabían Asis condenó a los ex policías al considerarlos “coautores por dominio funcional del hecho, penalmente responsables” de los delitos de “privación ilegítima de la libertad agravada” y “homicidio calificado por alevosía”.

En la última audiencia del cuarto juicio por Crímenes de Lesa Humanidad, que se desarrolló en el Tribunal Oral Federal N°2 y tras la negativa de los acusados a hacer uso de la última palabra, se pasó a un cuarto intermedio hasta las 12.30.

Reanudada la sesión el presidente del tribunal Carlos Lascano leyó el veredicto y posteriormente ordenó el inmediato traslado de Nolasco Bustos y Worona a una cárcel del servicio penitenciario, mientras que mantuvo la prisión domiciliaria de Olivieri por razones de salud.

Asimismo, remitió copias a la fiscalía de turno para que investigue la participación de Gustavo Dietrich y Ernesto Barreiro en un supuesto delito surgido de la declaración de la sobreviviente Graciela Geuna.
Conocido el fallo la reacción de los imputados fue de indiferencia. Nolasco Bustos tenía entre sus manos la revista Evita Montonera en cuyas páginas encontró argumentos para justificar los hechos basado en la teoría de los dos demonios.

En la calle, en tanto, militantes de organizaciones de derechos humanos y estudiantiles se apropiaron del espacio público, instalaron una radio abierta y estallaron de alegría cuando escucharon la voz del Juez que dictaminaba la condena. Lágrimas, abrazos y cánticos hicieron vibrar los cimientos del lugar y por un par de horas la zona se transformó. 36 años más tarde la justicia llegaba.

Testimonios

José María Pérez Villalobo, miembro del Tribunal

“Se ha cumplimentado otro juicio más de crímenes de lesa humanidad en Córdoba y se está esclareciendo de esta forma todo un pasado negro que nos tocó vivir a los argentinos que esperamos culminar para encarar una nueva etapa y un futuro mejor para todos. Quedó demostrado que se trató de un plan sistemático, un genocidio. Estamos en la etapa de juzgar, como manda la ley, y como manda la prueba para condenar. La prueba ya estaba y la que aportaron dio lugar a que se condenaran a estas personas”.

Carlos Gonella, fiscal de la causa

“Estoy conforme porque el tribunal en su resolución ha acogido el pedido de condena en similares términos a lo solicitado por la fiscalía y la querella. Me parece que se ha demostrado suficientemente la culpabilidad de los acusados con todas las pruebas que hubo y por esta razón si bien no conocemos aún los fundamentos el fallo ha sido conforme a derecho".

"Toda sentencia más allá del resultado es un paso importante porque realza la institucionalidad de un periodo democrático en el marco del cual se están juzgando gravísimas violaciones a los derechos humanos así que desde ese punto de vista me parece positivo para la sociedad. Y particularmente en este caso queda demostrado que el terrorismo de estado en su complejidad también se dedicó a perseguir a los estudiantes universitarios con una militancia pública y es importante para el debate y la reflexión”.
Claudio Orosz, abogado querellante

“Estoy muy contento. Era lo que esperábamos y nunca deja de sorprendernos y de producir satisfacciones. Y saber que este camino es largo y nos queda mucho aún como las causas de La Perla, La Ribera, el D2 y del 24 de marzo. Hay que seguir adelante, nos queda mucho por hacer todavía.”

Guillermo Tito Villanueva, querellante, hermano de Ana María Villanueva

“Llegó la victoria. Valió la pena empezar la búsqueda, acercarme a los familiares, a las viejas, a los hijos, y volcarlo como algo colectivo. Me refiero a los organismos de derechos humanos, a los estudiantes y algunos sindicatos. Lo mío toma cuerpo cuando me uno a estos compañeros".

"Esta sentencia hay que tomarla como un triunfo de la sociedad. Basta de genocidio. Nunca más y nunca menos. Este no fue un acto aislado. Fueron asesinadas tres personas en el marco de un plan genocida que la sociedad no quiere nunca más. Y en lo personal un recuerdo a mis padres que murieron con los genocidas impunes. Comienza una nueva etapa y vamos a seguir luchando.”

Rosa Benítez, prima política de Jorge Diez

“Vine desde Buenos Aires para estar presente en la sentencia. Jorge era primo de mi esposo que falleció. Los cuatro militábamos en la JP y coincidíamos ideológicamente. Estoy viviendo con mucha emoción este momento, esperé justicia y una condena a prisión perpetua en cárcel común. Y así fue. Este juicio junto a todos los demás que se están haciendo en todo el país son un ejemplo para el mundo. Jorge era tranquilo, reflexivo, generoso.Pasamos las últimas vacaciones juntos, las dos parejas, en Pinamar. La imagen que tengo de él es la de un buen tipo que dio todo.”
Emiliano Salguero, integrante de HIJOS

“Ha sido bastante positivo porque se los condenó a cadena perpetua. Seguramente, alguno se nos escapó en este juicio porque lamentablemente es muy difícil reconstruir toda la historia de lo que pasó y juntar prueba porque la ocultaron o la quemaron y sobre todo porque la impunidad genera un manto de olvido".

"Ha sido una victoria de la justicia sobre la impunidad que obviamente tiene que acelerar sus tiempos porque no son los mismos que los de las víctimas. Nos parece importante que se haya condenado a los policías del comando radioeléctrico porque el terrorismo de estado tuvo entre sus mentores principales a Luciano Benjamín Menéndez, pero hubo otros sectores como este que participaron en la tortura y la desaparición”.

"Es muy importante el trabajo realizado por la comisión de derechos humanos del Centro de Estudiantes de la ECI que difundieron, y apoyaron a la familia. Creo que han sentido que e Anita era una más de ellos, que se sentaba con ellos y luchaba con ellos”.

Carmen Oliva, hermana de Carlos “Chaco” Oliva

“Estamos muy conformes, muy contentos porque nunca pensamos llegar a una sentencia de este tipo. Y esto se debe al trabajo de muchas personas y lo tomamos como un reconocimiento para todos los que quedaron en el camino”.

Luis Baronetto, querellante en la causa UP1, ex preso político, ex director de derechos humanos de la Municipalidad de Córdoba

“A mí me parece que este es un juicio bastante particular, importante. Particular, porque a diferencia de otros han sido juzgados, casi exclusivamente, los autores materiales. No hubo autores mediatos porque quedó apartado Menéndez. Esa es una particularidad.

"También me parece que a pesar de todos los intentos de alguno de los acusados que pretendió atribuirle otras connotaciones, las pruebas fuertemente marcadas en los alegatos de la querella y de la fiscalía han sido tan contundentes, que han mostrado que la ejecución de la represión inundó toda los estamentos de la Policía de Córdoba. Contaminada con el terrorismo de estado, mantiene una cultura del atropello, del asesinato, de las violaciones a los derechos humanos que perdura hoy".

"Porque esa impunidad con que se manejaban, como se dijo en el juicio que no era el único hecho, y que uno de los acusados tuvo otros asesinatos en su función de policía ha reafirmado una conducta que ha continuado en el periodo democrático. Si no hay una voluntad política de cambiar la cultura de la represión y la impunidad a través de una policía de prevención, no de represión, vamos a seguir teniendo en las víctimas a los jóvenes y a los pobres vía el Código de Faltas para impedir que se organicen y reclamen por sus derechos”.

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