miércoles, 28 de marzo de 2012

Argentina: La crueldad de la demora

Guido Dreizik (ACTA)

El pasado 14 de marzo se realizó en todo el país la jornada nacional de protesta con paros y movilizaciones de la CTA, y en Córdoba en horas del mediodía pudimos ver la manifestación de distintas organizaciones afiliadas a la Central que participaron en la concentración.

Con un fuerte contenido local estuvieron presentes los compañeros de la ATE y los trabajadores de la salud nucleados en UTS, los peones de taxi, agrupaciones barriales, los naranjitas, trabajadoras sexuales, docentes, prensa, etc., reclamando aumento salarial, paritarias sin techo, 82% móvil para los jubilados y la estatización del servicio de agua potable, entre otras cuestiones.

Porque nos interesa el salario de nuestros compañeros pero también la potabilidad del agua que toman, porque entendemos que los servicios públicos deben ser prestados por el Estado, porque no solucionaremos los problemas de nuestra sociedad con represión a los trabajadores y por muchas cosas más, salimos a la calle.

El objetivo de reclamar lleva implícito el de hacer visible el nivel de injusticia social con la intención de aportar en la construcción de pensamiento crítico transformador, liberado de las ataduras del posibilismo y las prácticas clientelares que adormecen las conciencias.

Desde 1992, año en el que un grupo de trabajadores decidimos comenzar a andar el camino de la autonomía, que como bien dijo un compañero, …es el más difícil e ingrato pero es el nuestro…, mucho agua pasó bajo el puente de la CTA.

Y es probablemente la autonomía de los patrones, los gobiernos y los partidos políticos lo que más cueste mantener en el proceso de consolidación de la Central, ya que si bien nos define, también nos obliga a ser fieles con esta definición.

Ubicar a los trabajadores en el centro de la escena marca con claridad la perspectiva del pensamiento político entendido como la capacidad de emitir una verdad que tenga constatación en la práctica.

Somos los trabajadores los que construimos la riqueza, somos quienes sostenemos día a día la estructura económica de la sociedad y quienes aunque la propaganda neoliberal quiso convencernos de que habíamos sido reemplazados definitivamente, abrimos la puerta todos los días y la cerramos todas las noches.

Lejos quedó la Constitución de 1949 que en el capitulo 3 establece la centralidad de los trabajadores como la base de la sociedad, tan lejos quedó, que muchos de quienes hoy dicen adherir al movimiento que le dio carnadura a la idea de justicia social, no saben de la existencia de esa Constitución o no la han leído.

Lo que pasa es que leerla y recordarla permite observar la dimensión del genocidio, la brutalidad del enemigo, la voraz revancha de la oligarquía, la urgente necesidad de la reparación, lo infértil del medio pelo, lo cruel de la demora, las excusas y más excusas.

Entonces la pregunta vuelve a aparecer, ¿cómo?

Como hacemos para construir esa sociedad con justicia social, en la que los trabajadores tengamos vivienda digna, vacaciones para el descanso reparador, trabajo registrado y jubilación con derecho a la salud, la alimentación y el esparcimiento, y es entonces que intentando responder a esa pregunta, decimos desde la autonomía.

Porque es lo que nos permite visualizar los dolores que nos quedan.

Guido Dreizik es Secretario General de la CTA Córdoba Capital.

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