martes, 20 de marzo de 2012

Atilio Boron: “El INDEC es una academia de dibujo”

Fernando Gómez (LA JORNADA DE TRELEW - ACTA)

Atilio Boron, politólogo y sociólogo graduado en Harvard, quien actualmente se desempeña como investigador del CONICET, en su última visita a Trelew e invitado por la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, brindó una serie de conferencias en la Casa de la Amistad Agentina-Cubana sobre la realidad de la Argentina. Luego cenó junto a dirigentes gremiales de ADU, AAPM, ATE, SITRAJUCH en la sede de CTA-CHUBUT en Gales 425 de Trelew.

Boron concedió una entrevista exclusiva a Jornada con un temario amplio y profundo: la Patria Grande latinoamericana, las respuestas de Obama a este desafío continental, los “kamikazes” de Israel, la “primavera democrática árabe”, la inminencia de un ataque militar a Irán, la dictadura de Goldman Sachs en Europa, hasta cómo Moreno debería combatir la inflación sin destruir el Indec, fueron algunos de los temas analizados, café de por medio, en el mítico Touring.

¿En estos 200 años de historia Latinoamérica, hubo algún momento anterior en que ese proyecto de Miranda, Bolívar, Artigas y San Martín de una Patria Grande, se renovara como ocurre ahora con la Unasur y la CELAC como emblemas?

No, no ha habido momentos así antes, hubo momentos parecidos, por ejemplo en los años ’50, cuando Perón intentó articular el famoso ABC (una alianza entre Argentina, con Getulio Vargas -Brasil- e Ibáñez del Campo, en Chile); ese fue un intento pionero, pero que no pudo prosperar demasiado porque en aquel momento el Imperio norteamericano estaba en plena expansión y ahora está en decadencia. Y eso no lo digo yo, afiebrado por mi antinorteamericanismo, sino que los dicen los grandes intelectuales y estrategas del mundo. Entonces en ese contexto actual de decadencia de los Estados Unidos hoy esto es posible. Y que tiene un efecto multiplicador: como el Imperio está en decadencia, permite ciertas posibilidades que refuerzan su debilitamiento.

Podría suceder que Estados Unidos estuviese en decadencia pero que los líderes de Latinoamérica no tuvieran la iniciativa que muestran Chávez, Lula, los Kirchner, Correa y Evo Morales de tomar decisiones autónomas del Departamento de Estado…

Es cierto, la decadencia de Estados Unidos crea condiciones favorables, pero después debe haber líderes inspirados por ese espíritu latinoamericanista. Y creo que le debemos a Chávez en gran medida haber sido el estratega de este paso, el de la batalla contra el ALCA, en la que fue acompañado por Lula y Kirchner. Esa fue una victoria fenomenal.

¿Puede decirse que la cumbre de Mar del Plata, con el No al ALCA marcó el punto de quiebre, y el resurgir de ese afán de la Patria Grande?

Ese fue el punto de quiebre, con el ALCA derrotado en Mar del Plata, con George W. Bush impotente. Ahí el Imperio quedó estupefacto durante tres años. Luego reaccionó y vino su contraofensiva: el intento de golpe de Estado en Bolivia, en 2008; el derrocamiento de Zelaya, en Honduras (en 2009) y la intentona golpista contra Correa en Ecuador (en 2010). Y ahora hay que tener cuidado porque Estados Unidos está rearmando la alianza del Pacífico, con Calderón, con Uribe, con Ollanta Humala, que está cambiando rápidamente en su posición inicial respecto a la región.

Por eso hace unos días Vargas Llosa lo elogió…

Claro, por eso.

Hace varios años, en su libro Memorias del presente Rodolfo Terragno, cuando era un notable periodista escribió que para América latina siempre era preferible que hubiese un demócrata y no un republicano en la Casa Blanca…

Aunque los demócratas de hoy se parecen demasiado a los halcones, siguen siendo preferibles. De eso de eso no cabe duda. Obama, aunque es un hombre sin agallas -que no tiene voluntad para enfrentar a esos duros poderes internos de los Estados Unidos, y hasta es víctima de ellos-, sigue siendo preferible al Tea Party, o a ultraderechistas como Santorum y todos esos bárbaros.

Hablemos de la Argentina de hoy

Yo creo que este Gobierno ha hecho algunas cosas positivas, como la eliminación de las leyes de Obediencia debida y Punto Final, aunque cuando en un primer momento esto lo propuso Floreal Gorini y más tarde Patricia Walsh, no hubo acompañamiento por parte del Gobierno. Luego sí lo hizo, y bienvenido sea ese cambio del kirchnerismo.

El matrimonio igualitario, la estatización de las AFJP, o la asignación universal por hijo también son logros positivos. Y hasta le reconozco a la Presidenta cuando dice que les aumentó a los jubilados, pero que quede claro que con los niveles de inflación que tenemos acá no puede hablarse de aumentos. Lo que hubo son ajustes por inflación, nada más. Que son dos cosas diferentes. Si la inflación es del 22 y le aumentan el 20 usted está perdiendo.

¿Y cuál sería un modo concreto de intentar solucionar el problema de la inflación?

Es relativamente sencillo, porque en la economía argentina hay grupos oligopólicos altamente concentrados y visibles. Y si hubiese una voluntad expresa de ponerles límites creo que se podría hacer. No sé si Moreno es la persona indicada para ello, no lo conozco. Sé que es un funcionario muy honesto, pero sí tengo dudas sobre el enfoque con el cual manejan ciertas cosas. Lo del Indec es escandaloso. Es una academia de dibujo…

También la ineficacia de las políticas de redistribución del ingreso es un problema muy serio. No puede ser que después de nueve años de gestión K tengamos estos niveles de pobreza.

Usted no cree que hayan bajado la pobreza y la indigencia.

Se han reducido algo, pero es muy poco. El tema de la inequidad no se ha modificado realmente. Después de nueve años de gestión, los fundamentos del modelo económico siguen vigentes. Este modelo que armaron los militares en los ‘70 y que Menem profundizó en los ’90, es el modelo del Estado ausente. Y eso se refleja en todas las áreas de la economía. Éramos un país exportador de energía y ahora nos hemos convertido en un importador energético; la minería a cielo abierto permite que las multinacionales se lleven todo a costo cero. Y además del oro se llevan minerales estratégicos, que pasan por la categoría de escombros. ¿Este es el modelo que hay que profundizar?

Mencionó la cuestión energética, qué cree habría que hacer con YPF, o con la política nacional de hidrocarburos.

Yo digo que si las empresas no cumplieron con los contratos de privatización tienen que ser reincorporadas al patrimonio nacional. Si han incumplido tienen que aplicarles la ley, y sin indemnizaciones. Sabemos que las petroleras no han invertido en el gasto más importante, que es hacer exploraciones. ¿Por qué el gobierno se quedó en estos años? Yo coincido cuando CFK habla de la herencia recibida de los ‘90, pero creo que en estos nueve años se podría haber hecho más. También me decepcionó que CFK diga que no valora derogar la ley de entidades financieras de la Dictadura.

Carlos Heller, el autor del proyecto de nueva ley de Entidades Financieras, coincide con la propuesta de reformar la Carta Orgánica del BCRA...

Sí, pero yo creo que él se convenció porque hay algunos elementos que la propuesta del PEN retoma ciertas cosas que él propuso, pero yo personalmente digo que, a pesar de eso y de unos avances que se proponen en el proyecto K, creo que seguir manteniendo una ley firmada por Martínez de Hoz es una afrenta para la democracia.

También creo que es un absurdo mayúsculo que los empleados públicos cobren sus sueldos a través de la banca privada y extranjera. El gobierno debería cambiar esa norma, eso le serviría para acumular una masa de recursos que podría utilizarse para fomentar a las Pymes o a las políticas sociales. El Estado no tiene muchos fondos para políticas de desarrollo, sin embargo la banca privada cada mes dispone de todo ese dinero. El Gobierno debiera pagarles a los servidores públicos a través de la banca pública. Esto no es nacionalismo barato sino estar a favor de políticas de desarrollo.

Escuchándolo queda la sensación que hay más cosas de este Gobierno que no le gustan que las que aprueba…

Este gobierno tiene la intención de resolver viejos temas, y eso es muy loable, pero lo que pasa es que veníamos tan mal, que por más que haya hecho bastante significativo, todavía no alcanza. Aunque se enojen los amigos del Gobierno cuando les digo que lo hecho no alcanza.

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