lunes, 5 de marzo de 2012

El mundo atento a China

Luis Melian (PL)

Con el inicio hoy de la sesión anual de su Asamblea Popular Nacional, China deviene centro de atención de la comunidad internacional, en medio de preocupaciones por la crisis de la deuda europea y tensiones en otras zonas por conflictos.

La segunda economía del mundo acaba de vencer un año difícil, aunque con resultados inimaginables para otros por la adversa situación global. A pesar de ello, la producción de bienes y servicios de este país creció de 9,2 por ciento en 2011 respecto al ejercicio anterior.

El balance fue inferior al de otros años, pero se reconoce exitoso ante los mencionados factores, sobre todo si se recuerda que la meta oficial fue de ocho por ciento.

Ante las abundantes estadísticas negativas en otros países, la expansión del gigante asiático reafirma la validez de sus políticas y estrategias frente a la crisis y alimenta las esperanzas de otros de que la locomotora china continúe halando como lo ha hecho en períodos recientes.

De ese resultado, todavía un sueño para otros, se beneficiaron muchas economías como suministradoras de esta nación, en la cual confían para avanzar y dejar atrás los tiempos duros.

Vale recordar que el comercio exterior de China se incrementó en 22,5 por ciento el año pasado al compararlo con 2010, con una baja de 14,5 por ciento en su saldo favorable.

En esa etapa, las exportaciones aumentaron 20,3 por ciento, hasta un billón 900 mil millones de dólares, en tanto las importaciones lo hicieron en 24,9 por ciento y sumaron un billón 740 mil millones de dólares.

Otro dato importante es el siguiente: el año anterior se crearon 12 millones 210 mil empleos en las zonas urbanas, donde la tasa de desocupación se mantuvo en 4,1 por ciento.

Cierto que ese indicador numéricamente en nada cambió, pero ello de por sí es meritorio si se recuerda que 2011 fue un período difícil para la economía mundial.

Y el país más poblado del mundo logró además una producción de granos de 571 millones 210 mil toneladas, superior en 4,5 por ciento a la precedente, para sumar su octavo año consecutivo con crecimiento en esa cosecha.

Pero todo eso quedó en el pasado y ahora se mira al presente y al futuro, máxime cuando se está consciente de que la economía china se desaceleró en el último trimestre de 2011, como era de esperar por el adverso panorama internacional.

Sin olvidar, que el principal socio comercial de esta nación, la Unión Europea, enfrenta una crisis financiera que mucho preocupa más allá de sus fronteras, incluido el pronóstico de que las 17 economías de la Eurozona se contraerán 0,3 por ciento en 2012.

¿Qué hará China ante estas realidades?, ¿cómo las enfrentará para garantizar su crecimiento y desarrollo socio-económico?, ¿cuáles son sus proyecciones y estrategias?, constituyen interrogantes a las que se tratará de encontrar respuestas en las deliberaciones de la sesión anual del órgano legislativo, hasta el próximo día 14.

Las principales trascendieron con su apertura: la economía crecerá 7,5 por ciento, menos que en otros años, pero para garantizar más calidad en el desarrollo.

Además, se crearán nueve millones de empleos en las zonas urbanas, mientras se prevé mantener la tasa de desocupación en esas áreas en o por debajo de 4,6 por ciento.

En el caso del comercio exterior, el crecimiento para este año se fijó en alrededor del 10 por ciento con vista a mejorar la balanza de pagos.

Y todo se pregunta con el alivio de saber que esta economía continuará expandiéndose, a pesar de las reducciones proyectadas.

Pero también se quiere saber cómo hará China en el segundo año de su XII Plan Quinquenal (2011-15) frente a problemas como la inflación, cuyo principal barómetro, el Indice de Precios al Consumidor, en 2011 aumentó 5,4 por ciento interanual, influido por alza en los de los alimentos (11,8 por ciento) y productos agrícolas (16,5), y sobrepasó la meta del cuatro por ciento.

Igual tasa se fijó en ese indicador para 2012.

Como todos, el gigante asiático tiene que prestar atención al bienestar de la población -empleo, vivienda, educación, salud, seguridad social, protección del medio ambiente-, tareas impostergables en el empeño de mantener la estabilidad social.

También a otros desafíos asociados a su desarrollo entre los que figura como nuevo fenómeno la creciente urbanización y sus implicaciones, apreciable en el hecho de que en 2011 el total de residentes en las ciudades sobrepasó a los de las zonas rurales por primera vez.

Por tratarse del país más poblado del planeta y la segunda economía del orbe, con una innegable influencia cada vez mayor en las relaciones internacionales, bien justificado que el mundo hoy esté atento a China como nunca antes, sobre todo para desarrollar mayores vínculos.

Más aún cuando estas sesiones parlamentarias preceden el XVIII Congreso del Partido Comunista, convocado para la segunda mitad del año.

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