miércoles, 7 de marzo de 2012

México: Las cárceles

Ernesto Partida Pedroza

Educad a los niños y no será necesario
castigar a los hombres
Pitágoras

Las cárceles en México son nuestro espejo.

Son la concentración de todos los males de la sociedad.

Es el producto de la filosofía de los premios y castigos que ejercemos.

Ofrecer la construcción de más cárceles es anunciar que no se piensa resolver el problema de fondo.

El problema de fondo esta en la ausencia de una verdadera educación.

Lo que realmente tenemos es una domesticación, misma a la que nos resistimos consciente o inconscientemente.

El fondo está en no comprender lo que somos, lo que hacemos y lo que tenemos.

El fondo es no tener una dirección como sociedad.

Se dice que las cárceles son las universidades del crimen, cierto, pero también hay que decir que la primaria, la secundaria y la preparatoria del crimen está en la sociedad misma.

Los criminales tienen un largo proceso de formación que se inicia en el ámbito familiar con sus actos de omisión y comisión.

Pensar que es imposible rehabilitar a los criminales, es pensar que no podemos cambiar nosotros como sociedad.

Es paradójico que exijamos la construcción de más cárceles cuando casi todos nos encontramos presos del miedo y la cobardía.

Hablar de construir más cárceles implica el reconocimiento de que las instituciones que tenemos no están cumpliendo con su función y ni cumplirán.

Antes de pretender reformar el sistema penitenciario, deberíamos revisarnos a nosotros mismos, así como también a las instituciones que han dado lugar a tanto criminal.

Lamentablemente ningún candidato a ocupar la presidencia de la república se ha pronunciado por reformar a la sociedad entera para que podamos vivir en paz.

Esta elección es la oportunidad de oro para cuestionar y exigir las propuestas viables y confiables para crear una mejor sociedad.

Esto dependerá de los periodistas que sepan cuestionar a fondo y que fuercen a crear esas propuestas que tanto necesita el país para crecer en todos los sentidos.

De no presentar las propuestas viables y creíbles, el problema se agravará y no sabemos cuando caiga el sistema, pero podemos prever que caerá por su propio peso.

Actualmente hay muchos esfuerzos individuales que trabajan incansablemente para crear las bases de una nueva sociedad.

Existen en este momento todas las soluciones para casi todos los problemas de la sociedad, pero intereses perversos se oponen a que sean implementadas.

Parece inevitable que las estructuras podridas sean derrumbadas por sí mismas.

Solo las personas mejor preparadas podrán sobrevivir ante la caída de las viejas estructuras que han corrompido todo lo que encuentran a su paso.

Urge que nos preparemos para los grandes cambios que se avecinan.

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