lunes, 12 de marzo de 2012

Organizaciones bolivianas defienden mascado de hoja de coca

XINHUA

Organizaciones sociales, sindicales y profesionales de Bolivia realizan la jornada nacional del "acullico", en defensa del mascado tradicional de la hoja de coca, para demostrar a las Naciones Unidas la cultura nacional, anunciaron hoy los organizadores.

El secretario de Relaciones de la Confederación de Interculturales, Johnny Marasa, dijo que representantes de diferentes organizaciones sociales, sindicales, profesionales, campesinos originarios indígenas se coordinaron para la participación masiva en la denominada "Jornada nacional de defensa del acullico".

El dirigente campesino dijo que el acto pretende desarrollarse en todo el país y en las embajadas bolivianas en el exterior, en apoyo a la campaña internacional implantada por el gobierno del presidente Evo Morales que busca en Viena, Austria, la despenalización del mascado de la hoja de coca.

La jornada nacional se desarrollará en paralelo con las gestiones que ejecutará mañana lunes el mandatario en Viena, donde asistirá a la reunión de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que se realizará en esa ciudad europea, para demostrar que el "acullico" no es dañino para la salud.

El secretario ejecutivo de Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay), Félix Barra, dijo que varios sectores sociales confirmaron su participación de este evento nacional que demostrará a la ONU que Bolivia está unida para defender su dignidad y tradición cultural.

"Continuaremos en la campaña para que el masticado se legalice. Como todos sabemos es nuestra identidad de los pueblos andinos por eso es obligación de las organizaciones sociales la defensa de la coca", afirmó Barra.

El dirigente convocó a otras organizaciones sociales, entre ellas a los mineros, a la Central Obrera Boliviana (COB) y a la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa para participar activamente en este acto.

El directivo de la COB, Nicanor Baltazar, ratificó que los trabajadores respaldarán la defensa del consumo tradicional de la hoja de coca en su estado natural, aunque puntualizó que rechazan el mal uso que le dan los narcotraficantes.

"Apoyamos la práctica del 'acullico' porque es una práctica de varios sectores afiliados a la COB, como los campesinos, colonizadores, mineros, fabriles, constructores, camineros y otros", explicó Baltazar.

Por su parte la dirigenta campesina, Rosmery Cayo, de la Confederación de Campesinas Bartolina Sisa, señaló que sus afiliadas en todo el país tienen la instrucción de concentrarse en las plazas o lugares públicos para mostrar al mundo que en Bolivia el acullico es "normal" porque está en la cultura.

Aseguró que las mujeres defenderán la hoja de coca y el "acullico" en Bolivia y donde sea necesario.

El dirigente también informó que acompañan al mandatario Morales en su viaje a Viena para la defensa del "acullico" dos productores de hoja de coca de los Yungas de La Paz (oeste) y otros dos dirigentes cocaleros del trópico de Cochabamba (centro).

A mediados de 2011 Bolivia se pronunció en contra de la posición de la Convención sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas de 1961, que considera a la hoja de coca como droga en su estado natural y la proscribe, al igual que el "acullico".

El pasado 1 de enero el gobierno boliviano solicitó su adhesión a la Convención sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas, pero con una reserva, despenalizar el masticado de la hoja de coca y la consideración internacional sobre las propiedades medicinales del arbusto que es utilizado como insumo básico de la cocaína.

La nueva Constitución Política del Estado considera la coca como parte de su patrimonio cultural y establece que la planta, en su estado natural, no es un estupefaciente.

El gobernante indígena, surgido de las bases cocaleras del Chapare en Cochabamba (centro), comenzó una campaña ante la ONU, la Unión Europea y otros organismos para conseguir apoyo tecnológico para hacer más efectiva la lucha antidrogas y respaldo a la despenalización del arbusto.

Desde que asumió el poder en 2006, el mandatario boliviano ha promovido una campaña internacional para que la ONU despenalice los usos tradicionales de la coca, sobre todo el mascado tradicional de la milenaria hoja, al tomar en cuenta que esta práctica es reconocida por la nueva Constitución boliviana aprobada en 2009.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.