martes, 8 de mayo de 2012

Qué decir para salvar un bosque

Rómulo Pardo Silva

Con un apoyo social fuerte es posible frenar los proyectos depredadores del planeta para obtener lucro. Un tema es determinar la mejor forma de crear esa conciencia masiva porque se necesita enviar un mensaje.

En Santiago de Chile se hace en este momento una campaña para impedir que un bosque nativo sobreviviente sea afectado por un proyecto de viviendas.

Los activistas explican detalladamente que ese bosque es un factor positivo del clima, del recurso agua, un productor de oxígeno para la ciudad, un seguro contra aludes. Denuncian que aunque autoridades municipales se han comprometido e incluso han resuelto normar para su conservación definitiva no han cumplido y se ha tenido que reiterar el método de objetar los planes presentados por los empresarios por sus insuficiencias en relación a lo exigido por la ley.

Muy bien que lo hayan hecho. Sin embargo también es posible pensar que un mensaje distinto del énfasis en lo legal, administrativo, académico, podría ser más comunicativo y efectivo en la comunidad.

Difundir que la amenaza a ese bosque es parte de una política urbana global de destrucción de la naturaleza a la que hay que oponerse. Las ciudades crecen y se construye en lugares silvestres donde viven animales y plantas y en terrenos de la agricultura y ganadería. Que lo respetuoso es hacer viviendas en altura.

Una campaña se puede realizar sencillamente mostrando el bosque, sus flores, pájaros, insectos, sus pequeños mamíferos y preguntando a las personas si quieren conservarlos. Presentando los sembrados que pueden terminar sepultados en cemento.

Defendiendo el medio ambiente sin más razones que un porque sí, porque es la voluntad de tener un planeta de cierta forma, porque se apoya la vida.

La humanidad tiene sentimientos y son fuertes sin fundarse en lo legal, científico, político para existir. El no a las corridas de toros porque se les causa dolor y matan, la protección de un tiburón, una ballena, una culebra, una lagartija, no necesita lecturas o códigos para manifestarse.
Es posible tener muchos argumentos, pero ellos tendrán contraargumentos.

Es posible oponerse a la destrucción de la flora, fauna, agua, aire… diciendo: No, porque no. Sí a la conservación de toda vida y medio, porque sí.

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