miércoles, 13 de junio de 2012

Argentina, Córdoba - Barrio Ituzaingó Anexo: “Parte de la ciudad esta en terapia intensiva”

Ximena Cabral (PRENSA RED)

La presentación de la causa, el intento de impedir y deslegitimar el testimonio de Medardo Ávila Vázquez y la dilatación de la discusión sobre la posibilidad de contaminación del endosulfán y glifosato, caracterizaron la primera jornada del Juicio. Los acusados se negaron a declarar.

A las 10,30 se abrió la sala. Frente al Tribunal sobre lateral derecho Carlos Hairabedian y Sebastián Becerra (abogados de Gabrielli) Alejandro Pérez Moreno (como defensor de Pancello) y Juan Manuel Araoz (abogado defensor de Parra); justo enfrente se posicionaba el abogado querellante Miguel Antonio Martínez y la Fiscalía de acusación de la Cámara Primera del Crimen Marcelo Novillo, y el Fiscal de Instrucción Carlos Matheu.

En el banquillo de los acusados están sentados los productores Francisco Parra y Jorge Gabrielli, acusados del delito de "contaminación dolosa continuada", y el empresario Edgardo Pancello, imputado de ser el supuesto autor de las fumigaciones ilegales.

“Si hay personas de barrio Ituzaingó les quiero solicitar que guarden respeto durante los días de la audiencia. Cualquier exclamación o grito van a ser desalojados inmediatamente de la sala…“especialmente cuando se llegue a un final, los jueces no estamos para favorecer o dar beneplácito a un sector. Hay quienes van a decir que ahora creo en la justicia y otros que no”. Con este inicio el Juez

Lorenzo Víctor Rodríguez presidente del Tribunal remarcó “Van a ser juzgados por estos tres jueces, no por la versión publicada” a su laterales se encontraban el doctor Mario Capdevilla y la doctora Susana Cordi.

La causa denuncia dos hechos: el primero ocurrió en el año 2004, por la aplicación de Dihedrin y DDT en cultivos de dicho barrio del sur de la ciudad de Córdoba; el segundo se corroboró en 2008, por la aplicación de Glifosato y Endosulfán.

Palos en la rueda

Fueron dos instancias en esta primera instancia del juicio donde la Defensa puso impedimentos para la presentación del testimonio de la jornada. En un primer momento se buscó rechazar como testigo al ex Secretario de Salud Municipal y, posteriormente, se le pusieron trabas para que pueda presentar el power point preparado para su presentación con los mapeos y georeferenciación.

“La defensa pide que se exima a Medardo Ávila Vázquez porque hace la denuncia como subsecretario de salud porque ya no lo tiene, y que la participación la hice en nombre de los vecinos de Barrio Ituzaingó, por lo que el no es un ofendido penal ni los representa…”

Juan Manuel Araoz afirma para poner en discusión la legitimidad del querellante Sin embargo, el Fiscal de Cámara se refirió a la nulidad no absoluta y que la artículo 53 de la constitución establece que es legitimo representar a los vecinos.

Tras estas presentaciones el tribunal resolvió pasar a cuarto intermedio y recusa el pedido por resultar extemporáneo y que no deslegitima al querellante. Con respecto a la segunda objeción, se resolvió no mostrar el material elaborado por el testigo por ser parte de las pruebas a las que la Defensa no accedió con anterioridad.

“Estaban todos intoxicados”

“Era Subsecretario de salud. El 7 de diciembre de 2007 habíamos asumido. En la mañana recibo una llamada del dispensario de barrio Ituzaingó Anexo. Me llama Inés Flamini, muy alterada diciéndome que en ese momento estaban todos intoxicados por los efectos de fumigaciones de un avión en la zona. Que había pasado varias veces y ella me daba la alerta.” Así, pasado el mediodía, inicia su testimonio Medardo Ávila Vázquez.

“En ese momento fui a hablar con la Secretaria de salud Manfredi y le comento lo que pasaba en Barrio Ituzaingó. Ella decide que vaya a hacer la denuncia penal, entonces hablo con Darío Ávila para que me asesore como hacer la denuncia. Vinimos a tribunales II a hacer la denuncia”, agrega.

Cuando describe parte del proceso recuerda que “esa mañana, el primero de febrero, cuando nos llaman no era una sorpresa para nosotros. Las Madres de Ituzaingó habían tenido una audiencia con nosotros a los siete días que habíamos asumido. Y en ese diciembre se había publicado un informe de la OPS que revisaba la información y estudios ambientales y epidemiológicos en el barrio. La conclusión arribaba a que el barrio estaba contaminado.”

A partir de ese momento recomenzaron los cuestionamientos la material que el testigo quiso mostrar porque no habían sido presentados previamente como material de la causa. Cuestión a la que se resolvió hacer lugar después de un cuarto intermedio.

Los contaminantes

En el 2003 eran 43 casos de canceres, 13 con leucemia, aclara el médico. En un informe elaborado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se llega a determinar que el barrio esta contaminado. Tras un relato por los contaminantes previos del barrio como el PCB, el agua con arsénico y la tierra con cromo y plomo, remarca que se realizaron distintas acciones como cambio de transformadores, la provisión de agua, pavimentación de calles. Sin embargo, los casos aumentaron tras el inicio de las fumigaciones.

A este proceso, el especialista lo explico como “consecuencia del sistema de agricultura que utiliza semillas transgénica para su producción y esta a la vez requiere endosulfán y glifosato. Para sancionar esto se sancionaron varias ordenanzas una fue la de emergencia sanitaria del barrio; es un barrio que está enfermo, es una parte de la ciudad que esta en “terapia intensiva”.

Ávila Vázquez recordó entonces las tres ordenanzas sancionadas en el 2003: la emergencia sanitaria, la que prohibía la fumigación con estos productos a 2500 metros del barrio y la que prohíbe la fumigación aérea en todo el ejido de la ciudad.

“Yo quería mostrarles al tribunal la distribución de los casos de cáncer dentro del barrio, porque no es idéntica por todo el barrio (si fuera contaminación por agua) sino que la densidad de casos se encontraban en el límite con la frontera agraria (…) Cuando vemos desde el punto epidemiológico y medico en el plano, vemos de donde viene” afirmó.

Agroquímicos y tipologías

Ante la pregunta del Fiscal Novillo sobre si los agroquímicos producen daño a la salud, el testigo fue contundente. Después de un breve silencio afirmó:

“Los agroquímicos producen daño en la salud de las personas. Nosotros en el área de salud creíamos que los agroquímicos que se aprobaban en la Argentina eran seguros y no teníamos información sobre lo que producían en la salud. Lo de Ituzaingó y otros casos hicieron que desde la cátedra de pediatría y otros hizo que constituyéramos una red para investigar esto. Hicimos dos congresos con los datos de las poblaciones de pueblos fumigados", afirmó

"Allí vimos la discordancia entre lo que autoriza el Senasa y lo que veíamos en los pacientes. Donde le glifosato produce malformaciones en los niños que nacen” afirma y, seguidamente, aclara que “Soy neonatólogo y desde le 2005 vamos viendo como se incrementan estos casos en niños que vienen de pueblos fumigados”, aseguró.

Con respecto a la pregunta de Matheu sobre los agroquímicos prohibidos, el especialista afirma que “El Endosulfán es de los mas prohibidos en el mundo. En el convenio de Estocolmo (de la ONU) allí aparece como necesario de prohibirse en todo el mundo. Con la fumigación en avión su dispersión es incontrolable. La deriva es incontrolada.” Y aclara que en Argentina, el año pasado acepto prohibirlo pero no lo ha eliminado.”

El testigo después de mostrar el mapa con la georeferenciación comienza a dar algunas cifras: Según la información de CASAFE, Cámaras de agroquímicos, en el 2008 220 millones de litros kilos de agroquímicos cuando antes del 2000 consumíamos 30 millones de agroquímicos. Y puntualiza volviendo al territorio: “a pesar de que el Estado había cambiado del agua, asfaltado sacado los transformados, los canceres seguían.”

“Antes tres litros de rondup se usaba por temporada de la soja hoy se utilizan de 10 a 12 litros porque las plantas se hacen resistentes al round up. Este sistema hace que cada vez más se utilicen agroquímicos.

”Cáncer en los niños

“Empecé a estudiar el efecto de los químicos en los niños después de estos casos, Soy neonatólogo desde el año 87. Después de barrio Ituzaingo nos dedicamos a crear esta red a difundir información y asesorarnos sobre el uso. Puntualmente, en agosto de 2010 se realizo el congreso para analizar efectos de agroquímicos sobre las poblaciones. Vinieron 400 colegas de todo el país mostrando al problemática mayor.”

Ante la pregunta de la Fiscalía sobre los casos de niños que nacen con malformaciones, el testigo se quiebra y narra la situación que se repite: “las familias nos niegan que tienen un hijo o dos que han muerto por malformación. La familia, esto genera un dolor que los hacen pensar que los hijos nacen mal y mueren es culpa de algo que ellos le han transmitido. Hay reproches entre ellos y se guardan adentro de las familias como experiencia dolorosa que nos trasciende en las familias. Los vecinos nos lo cuentan.”

Esa auto responsabilización y la culpa aparece como una muestra de la desinformación que rodea la problemática, y la dificultad de registro. Al respecto agrega: “Cuando vamos a buscar al familia, el dato, no lo cuentan, y no hay en Argentina un registro de malformaciones; esto hasta el año pasado que en el congreso peleamos por eso. En la Argentina tampoco había un registro de canceres y en Córdoba se creó el hospital de cáncer provincial en el 2003 a consecuencia de la situación de Barrio Ituzaingo.”

Los hechos

Presa de su propio discurso el abogado defensor Hairabedian continuo con un estilo confrontativo y le planteo al testigo “volverlo a la realidad” para interrogar si conocía o no a su defendido Gabrielli; pregunta a la que le testigo respondió afirmativamente e incluso aclaró que cuando asistió fue con Parra. “Fue por que pidió volver a sembrar en los campos” puntualizó y agregó que “esta acusado por poner en riesgo la salud de la población en los días de la denuncia… Desde nuestro punto de vista era ilegal porque no se nos informo”.

A la pregunta de Araoz sobre si la actividad de Parra tendría constancia a nivel municipal, le respondió que “La constancia que tengo es que fui al lugar y estaba sembrado de soja, fuimos a ambiente y no había información. Según lo que dice la ley provincial no s pidió autorización ni se presento la receta del tipo de fumigación.”

Después de este relato, la estrategia giro hacia mostrar en mapa la zona de contaminación de agua.

El médico pediatra explicó ante el Tribunal que el estudio que se hizo en el 2005 o 2006 con 30 niños demostró que no había plomo, arsénico, PCB o cromo en sangre pero si agroquímicos. También realizaron comparativamente el estudio con una muestra de cien niños que no viene en Barrio Ituzaingó y se ve los agroquímicos en forma creciente superior. Posteriormente, precisa que “Todos estos productos cancerígenos estaban desde antes. Loteados dese 50 y construido en el 70 donde había espacio que se tiraba la basura, no es la construcción sobre un basural como nuestro Hogar III. Lo que pasa que no hemos detectado cromo y plomo que venían de las fabricas en la sangre de los chicos.”

“¿Porque no salen en otro barrios de Córdoba? Ituzaingó sale de la mancha de Córdoba como un ladrillo afuera posible de ser afectado rodeado de estos campos. La similitud en otros lugares que no han permitido graficar al mostrarle el power point. Cumplimos los diez principios epidemiológicos centrales.”

Al ingresar en un terreno técnico algunas preguntas de la Defensa fueron impertinentes haciendo referencias a artículos periodísticos de promoción de la biotecnología o corriendo el eje hacia comparaciones de contaminantes que estaban previo a la fumigación de soja transgénica.

Con un fuerte clima de tensión se cerró la audiencia a la espera que mañana declare Sofía Gatica, querellante en la causa presentada en el 2004, recientemente fue distinguida con el premio Nobel y aún encabeza la Lucha de las Madres de Ituzaingó Anexo.

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