viernes, 29 de junio de 2012

Argentina: “Investigar en derecho es sumamente importante”

CONICET

Una abogada de la ciudad de Rosario subraya la necesidad de hacer ciencia en su campo disciplinario, teniendo en cuenta la fuerte correspondencia que guarda con la realidad social.

Adriana Krasnow es especialista en derecho familiar y filiación, es decir, el vínculo jurídico entre los progenitores y el hijo. Ejerce la docencia en carreras de grado y posgrado en distintas casas de estudio públicas y privadas. Actualmente, su tema de investigación se aboca a la relación parental con fuerte inserción en el marco de la procreación asistida.

¿Por qué eligió investigar en el campo del derecho de familia?

Porque pocos años después de haberme recibido de abogada me presenté a concurso para una beca de iniciación ante el Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), y fui seleccionada en primer lugar para investigar sobre la prueba biológica en el proceso de filiación. Desde entonces, tuve especial interés en profundizar esta temática tanto desde la investigación como en la docencia.

¿Qué significa para Ud. hacer investigación en derecho, una disciplina cuyo costado científico no es lo más elegido?

En el derecho se puede investigar, y mucho. De hecho, es sumamente importante hacerlo. En particular, el derecho de familia es muy dinámico, está sujeto a cambios permanentes, porque es el área del derecho que mayor impacto recibe del medio social y esto hace que todo lo contemplado en el marco normativo quede muy atrás en poco tiempo. De ahí la necesidad de investigar para que la ley sea fiel a la realidad y efectiva en su aplicación.

¿Nota diferencias entre la manera actual de hacer ciencia y la que regía cuando Ud comenzó su carrera?

Sí, ha cambiado mucho. La importancia que se le da ahora a la investigación no es la misma que se le daba cuando me inicié. La imagen social del científico y las instituciones también han cambiado. Para dar un ejemplo, en mi labor de investigación recurro, entre otras técnicas, al trabajo de campo en el fuero de familia. Antes había resistencia a que el investigador se “metiera” en el interior de cada tribunal. Hoy, por el contrario, son ellos los que piden que uno colabore, logrando un enriquecimiento que repercute positivamente en las dos partes. Con esta apertura, entiendo que se ha avanzado muchísimo en la práctica de la investigación.

¿Ha realizado experiencias en el exterior? ¿Para qué le han servido?

Sí, he estado en España y en Cuba, y participo como ponente en el Congreso Internacional de Derecho Familiar que se realiza cada dos años en distintos países. En octubre próximo, la sede será Mar del Plata y voy a integrar el Consejo Académico. Viajar es una gran experiencia personal y profesional, por lo enriquecedor del intercambio de conocimientos y/o experiencias con pares en investigaciones de otros países. Especial relevancia tiene en el derecho, por tratarse de una ciencia que responde a la realidad social en la cual se sitúa.

¿Qué características personales considera que hay que tener para hacer investigación?

Lo fundamental es el compromiso, porque la investigación exige mucho tiempo, y dejar a un costado otras cosas para poder concentrarse. Hay que querer lo que uno hace. Y, unido a eso, no puede faltar la responsabilidad. Además, es necesario tener un método, una disciplina y rigurosidad sin las cuales la tarea de investigación se vuelve inestable. Hay que ser paciente, porque la investigación lleva su tiempo. Y subrayo la necesidad de formarse permanentemente y formar a otros. Respecto de esto último, destaco el compromiso que debe asumir el investigador en formar recursos humanos, y entender que eso hace al fortalecimiento de la ciencia.

En investigación no siempre se llega a los resultados esperados. ¿Cómo se sobrelleva esa desilusión?

Está bien que eso ocurra; no todo es color de rosa. Siempre va a haber obstáculos, a veces del afuera, y otras de uno mismo. El rendimiento no es el mismo en todo momento, y la claridad mental y lucidez que se necesitan, tampoco. Entonces hay que estar preparado para esos momentos, pero lo importante es que se superan. En esto insisto mucho con las personas que están bajo mi dirección o codirección de tesis: siempre tengan seguridad en sí mismos. Todo resultado negativo se supera recurriendo a otras herramientas que permiten mejorar la labor de investigación en el futuro. Todo lo que uno va haciendo hay que tomarlo como un elemento de fortaleza y no de debilidad.

Formación profesional

Adriana Krasnow es abogada y Doctora en Derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Es especialista en derecho de familia y Master en Ciencias Políticas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

Es investigadora adjunta del CONICET. Su lugar de trabajo es el Centro de Investigaciones en Derecho Civil.

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