lunes, 11 de junio de 2012

España se rinde y pide ayuda financiera al Eurogrupo

J. Díaz y E. Martin (XINHUA)

El gobierno español finalmente se rindió y pidió ayuda financiera al Eurogrupo. Como ha sido práctica común en esta crisis del euro, las declaraciones políticas son contradictorias.

No está claro aún cuánto dinero será prestado al FROB español (el Fondo Público Español de Reestructuración Financiera), cuál será la tasa de interés o qué condiciones se impondrán a la política fiscal española.

Lo único claro es que la cantidad máxima que se ha aprobado para prestar a España es de 100.000 millones de euros. Esta cantidad no es muy grande, dado el tamaño de la economía española, si se compara con los rescates financieros de Grecia (240.000 millones), Irlanda (85.000 millones) y Portugal (78.000 millones).

Sin embargo, esta cantidad (100.000 millones) parece ser suficiente para cubrir el capital necesario de los bancos españoles.

De hecho, el peor de los escenarios simulados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la economía española en 2012 (-4,1 por ciento de caída del producto interno bruto (PIB), el 26,6 por ciento de tasa de desempleo y la bajada del 25 por ciento en los precios de la vivienda) fija una necesidad de 40.000 millones.

Algunos banqueros españoles ya han criticado este informe, afirmando que no ha tomado en cuenta las nuevas provisiones de capital que ya han realizado los bancos españoles durante el año 2012.

Sin embargo, parece que el Eurogrupo quería enviar un mensaje claro a los mercados: que incluso en el caso de que la situación de los bancos españoles sea mucho peor de lo esperado (2,5 veces peor), habrá suficiente dinero disponible en Europa para cubrir las necesidades futuras de dichos bancos.

No obstante, es probable que, como ya ha sucedido con Bankia y en otros países, que este crédito incentivará a los banqueros a pedir más dinero del estrictamente necesario (al poder ser obtenido en buenas condiciones).

El Gobierno español quería evitar pedir un rescate financiero, dados los resultados en otros países como Grecia, Irlanda y Portugal. Por lo tanto, la pregunta inevitable es por qué el gobierno español se ha rendido tan pronto.

La situación no parece tan desesperada, ya que España logró vender 2.074 millones en varios tipos de bonos públicos en la última oferta sólo hace dos días, el jueves 7 de junio (los bonos a 4 años con un cupón del 4,25 por ciento -tipo marginal del 5,4 por ciento- y los bonos a 10 años con un cupón de 5,85 por ciento -tipo marginal del 6,1 por ciento-).

Además, la deuda pública española continúa siendo mucho más baja que la media europea (incluso añadiendo 10 puntos porcentuales más derivados de esos 100.000 millones para los bancos).

Por otra parte, el FMI reconoce en su informe que sólo el 30 por ciento de los bancos españoles están en situación crítica.

Por tanto, parece que el Gobierno español ha recibido en los últimos días presiones importantes por parte de Alemania, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI (algunos dicen que incluso Estados Unidos) que lo han llevado a pedir el rescate tan pronto, sin esperar a conocer la cifra definitiva que necesita la banca.

Al parecer, el Eurogrupo quería evitar que tan sólo dos semanas después de las elecciones griegas, el informe de los auditores internacionales detectara un gran "agujero" en el sistema financiero español que generara aún más pánico financiero. Para muchos líderes europeos, era importante que Europa ya tuviera la solución (el rescate) antes de que el problema se presentara en toda su magnitud.

Por otra parte, el gobierno español ha perdido credibilidad internacional recientemente.

El economista alemán Thomas Mayer dijo ayer en Bloomberg que "el plan de rescate español podría haberse evitado, pero después de Bankia cayera y se dijera que necesitaba 19.000 millones de euros, los mercados internacionales pensaban que no sabían lo que estaban haciendo".

De hecho, la crisis bancaria española es una crisis bancaria clásica. No se debió a un exceso de inversión en derivados, sino al excesivo número de préstamos concedidos a empresas constructoras y promotores.

De 1997 a 2007 el crédito inmobiliario aumentó drásticamente, subiendo del 28,4 al 102,6 por ciento del PIB. El pinchazo de la burbuja del mercado inmobiliario fue mucho peor y mucho más largo de lo esperado.

Las medidas de Zapatero intentaron un aterrizaje suave, similar a la aplicada en el momento actual por Estados Unidos, obligando a las fusiones bancarias y aumentando las provisiones bancarias poco a poco utilizando principalmente las beneficios (por ejemplo, el año pasado, todos los bancos españoles, excepto Bankia y tres cajas más declararon beneficios que han ido fundamentalmente a provisiones).

El gobierno de Rajoy, en cambio, ha obligado a los bancos a aumentar rápidamente sus provisiones, lo que es bueno a largo plazo, pero hasta ayer no tenía un plan para prestar el dinero necesario para estas provisiones a los bancos.

El primer intento de Rajoy de que los bancos recibieran un préstamo directo de fondos europeos fue rechazado por otros líderes europeos. Su segundo plan, consistente en la inyección de la deuda pública a los bancos españoles, que podrían utilizar como colateral para obtener préstamos del BCE, también fue rechazado.

Por lo tanto, la petición de un plan de rescate se volvió inevitable. El Eurogrupo conocía esta circunstancia, obligó a Rajoy a pedir el rescate lo más rápidamente posible, sin esperar a conocer las necesidades exactas de capital.

Las consecuencias de este rescate financiero aún no están claras. El gobierno español intenta decir que esto no es un rescate similar al recibido por Grecia, Portugal e Irlanda, ya que el dinero no se utilizará para cubrir las necesidades del gobierno, sino sólo las necesidades de los bancos.

Sin embargo, es claro que el préstamo se otorga al FROB, que es una institución pública, por lo que los contribuyentes españoles son los prestatarios finales. El comunicado del Eurogrupo es bastante ambiguo. Es claro que dicho comunicado no es igual que el de los rescates anteriores.

Sin embargo, el comunicado declara que "el gobierno español mantendrá la plena responsabilidad de la asistencia financiera y firmará el Memorando de Entendimiento (...) El Eurogrupo confía en que España respetará sus compromisos con arreglo al procedimiento de déficit excesivo y en relación con las reformas estructurales.

"Se vigilará de cerca y de forma periódica el progreso en estas áreas al mismo tiempo que se proporcione la ayuda financiera."

Por lo tanto, está claro que el rescate implicará que el gobierno español debe seguir las recomendaciones de política de estas organizaciones internacionales, como subir el IVA o adelantar el calendario del proceso de retraso de la edad de jubilación.

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